Nace el monstruo: El sistema de mercado cambiario, por Eduardo Semtei

Nace el monstruo: El sistema de mercado cambiario, por Eduardo Semtei

 

El llamado Convenio Cambiario Número 1 publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria 6.405 del 7 de  septiembre de 2018 y emitido por el Banco Central de Venezuela que supuestamente iba a desregularizar el mercado cambiario y desmontar los controles y demás obstáculos para la libre convertibilidad del bolívar con otras monedas, lejos de lograr tal objetivo lo que hizo fue enredar, dificultar mucho más ese mercado pues le otorgó a un sinfín de organismos facultades de control y evidentemente de penalización de las operaciones regulares relacionadas con las divisas, veamos las entidades reguladoras y supervisoras :

Primero: El Banco Central de Venezuela  lo puede todo. Vender, comprar, suspender, anular, autorizar. Además es el ente centralizador con poderes extraordinarios.

Segundo: El Ministerio de Finanzas, o como dice la misma Gaceta Oficial, el ministerio del poder popular que exista en ese momento y que se encargue de las finanzas de la Nación.

Tercero: El recién creado Sistema de Mercado Cambiario que nadie sabe dónde queda, cuáles son sus funciones específicas, quién lo administra, en fin,  no se sabe nada, pero de que vuelan, vuelan.

Cuarto. La Superintendencia de Instituciones del Sector Bancario SUDEBAN.  Que tiene poder para hacerlo todo, seguro que lo hará, y seguro que lo hará muy mal.

Quinto: La Superintendencia Nacional de Valores SUNAVAL. Con muchísimas competencias.

Sexto. El SENIAT

Como verán amigos lectores el mercado cambiario está lejos de ser liberado considerando la existencia de   6 organismos vigilantes, reguladores, con capacidad para multar, clausurar e iniciar procedimientos administrativos y penales. Un mercado con 6 organismos reguladores será cualquier cosa menos uno de libre competencia.

Ahora vamos a examinar algunos de los artículos del Convenio Cambiario Número 1.

Toda la convertibilidad está centralizada en el Banco Central de Venezuela que mal podría  jugar ese papel en un mercado de cambio libre. Existen unas 2.500 oficinas y sucursales bancarias perfectamente equipadas como para diversificar y hacer màs competitivo el mercado cambiario. Si a ello le sumamos unas 500 posibles oficinas de casas de cambio que podrían operar, llegamos a 3.000 locales en todo el territorio.   La centralización en el BCV para nada contribuye a la eficiencia y transparencia del mercado. Por el contrario, estimula la selección adversa y la formación de precios especulativos. Algo aún peor, sigue el sistema de subastas de DICOM una contradicción brutal a la idea publicitada de eliminación del control de cambios.

En el DICOM hay unas 600.000 personas naturales inscritas y 40.000 personas jurídicas.  Si se liquidasen 500.000 dólares en una subasta, siendo totalmente “distributivos” a cada venezolano inscrito le correspondería menos de un billetico de 1 dólar.  Además el precio de Dicom se establece primero y luego se adjudica aparentando un equilibrio estable del cambio. Esa combinación entre el Banco Central de Venezuela y del Ministerio de Finanzas representan un teatro competitivo según el cual el dólar baja o sube en cada subasta en unos 10 o 20 céntimos.  El gobierno pretende mostrar que la tasa de cambio no presenta características de inestabilidad y que el dólar paralelo no existe. Por cierto la divisa yankee se cotiza a 100 soberanos o 10 millones fuertes en los mercados paralelos y en el DICOM a 60 soberanos o 6 millones fuertes. ¿Si usted tuviera un billete de 100 dólares, dónde lo vendería?

Siguiendo con nuestros comentarios; entre otras competencias el BCV decide que cantidad de divisas pueden venderse en el mercado venezolano o eufemísticamente en el Sistema de Mercado Cambiario.

Los exportadores están obligados  a declarar por ante el BCV el monto de sus negocios en el exterior y de las divisas recibidas. Nuevo elemento que oscurece la competitividad y debilita la actividad exportadora.  

Parece entenderse, aunque no está muy claro, que solo el BCV podrá publicar en su página WEB las cotizaciones, y de tal manera se consolidada o se perpetúa  la absurda prohibición de que otras páginas como @DolarToday, @TheAirTM, @DolarTrue, @BolìvarCùcuta y @BTC_Play entre otros, igual para la página màs usada en la actualidad, pues es un promedio de todas las anteriores @MonitorDolarVe; puedan cumplir con su rol de darle transparencia, eficiencia e información al mercado de divisas, a  los demandantes y a los oferentes para tomar decisiones en forma racional. Resulta mucho màs operativo y beneficioso para los agentes económicos que los precios de venta y compra de divisas por parte de bancos y casas de bolsa se publiquen en sus respectivas páginas electrónicas, es sus sitios Webs para que demandantes y oferentes puedan seleccionar los niveles de precios màs convenientes. Si el banco A ofrece para la venta el dólar a 700 bolívares del llamado soberano y el banco B lo cotiza en 650, desde luego que los agentes económicos comprarán el dólar a 650 lo que incentivaría el mercado hacia un precio de equilibrio entre oferta  y demanda.

Las personas naturales y jurídicas del sector privado están obligadas por ley a que sus operaciones de compra o venta de divisas se hagan a través del sistema regulado y administrado por el BCV.   Y paradójicamente, no sabemos exactamente qué quiso decir el gobierno con esta disposición; los participantes en compra y venta de divisas no podrán conocer las cotizaciones sino luego de realizada la operación de compra y venta.

Parece deducirse, no está claro, que oferentes y demandantes privados, al menudeo o al por mayor como dice la misma gaceta, no pueden transar directamente unos con otros en forma libre, competitiva y sin controles excesivos.

Reza la gaceta que bancos, seguros y empresas del mercado de valores no pueden hacer cotizaciones de demanda, es decir, no hay cambio libre, sigue vigente la vigilancia. Tienen que buscar autorización del Banco Central. El mismo sistema de control de cambios con otro nombre.

Dice la gaceta más adelante que el diferencial cambiario entre el precio de compra y de venta de divisas debe traspasarle el Sistema de Mercado Cambiario que como dijimos es un entelequia. Los bancos tienen otra limitante pues solo pueden intermediar operaciones hasta por 8.500 euros, nueva argumento para desmentir que se haya desmantelado el control de cambios. Los exportadores por su parte están obligados a venderle el 20% de las divisas obtenidas al Banco Central de Venezuela en condiciones y a precios que no surgen precisamente de los procesos de oferta y demanda. Por su parte los operadores cambiarios están obligados a venderle al mismo BCV el 75% de las divisas adquiridas de turistas internacionales, cercenando de esta manera la expansión  y recuperación de la industria turística, por cierto, esa disposición es nueva, hasta ahora no tenían obligación alguna, es decir, ahora hay más control y más restricciones.

No nos queda sino afirmar que no solo está inmutable  el control de cambios supuestamente derogado sino que hay más controles que antes.  En ese marco la oferta de divisas seguirá siendo deficitaria y los mercados paralelos  marcarán como ahora los precios competitivos. Finalmente podemos afirmar que no hay oferta de divisas suficiente para satisfacer la demanda.  Las importaciones de bienes y servicios fueron para los años 2018E, 2017, 2016, 2015

16.500, 16.328, 21.771, 45.074  millones de dólares, observándose una caída catastrófica.  Solo para cubrir el nivel de importaciones necesarias para el funcionamiento de la economía venezolana (alimentos, servicios, repuestos, maquinarias, medicinas etc.) hace falta una disponibilidad de unos 15.000 millones de dólares adicionales a la existencia real y efectiva solo para 2018 y esos fondos simplemente no existen ni el gobierno tiene forma de financiarse al tener todos los mercados cerrados.  El famoso préstamo chino de 5 mil millones de dólares no solo es insuficiente sino que está amarrado a inversiones petroleras controladas por los banqueros asiáticos. Un sistema cambiario donde no hay posibilidad de cubrir la demanda y además se encuentra híper regulado no es el mejor ejemplo de un mercado de libre competencia y de libertad cambiaria. Así que larga vida el sistema paralelo y el llamado dólar negro

Corolario: Quien sea el que haya redactado ese convenio cambiario no tenía ni idea de lo que significa desmontar el control de cambios.

 

@eduardo_semtei

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