Los tres países que se convirtieron en los "nuevos abogados del diálogo" en Venezuela
Los tres países que se convirtieron en los “nuevos abogados del diálogo” en Venezuela

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A raíz de la sesión extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) sostenida el pasado 2 de mayo y la cual fue solicitada por la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, tres países ofrecieron sus tierras para sostener un diálogo entre la oposición y el Gobierno.

Nicaragua, El Salvador y San Vicente y las Granadinas se pronunciaron durante la “reunión de cancilleres”, a la cual solo asistieron cuatro, en apoyo a la reanudación de la mesa de conversaciones entre el oficialismo y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Estos países que se convierten en los nuevos abogados de la vía del diálogo tienen una historia con el gobierno de Venezuela y aquí hacemos un análisis de estos relaciones.

Nicaragua

En el caso de Nicaragua, la relación entre el Gobierno de Daniel Ortega, el cual sostiene el cargo de Presidente desde hace un poco más de 10 años, y las ideologías del Socialismo del Siglo XXI ha sido desde siempre muy afectiva y a través de los años ha sido constante su apoyo a todas las decisiones que pudiera tomar el régimen chavista.

En el marco de su relación, el pasado 26 de abril, durante la Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para considerar la situación en Venezuela en la Organización de Estados Americanos (OEA) el país voto en contra de que se procediera con la disputa. Esta ha sido su posición desde el inicio de las discusiones en la instancia internacional en  relación a la activación de la Carta Democrática en el país.

“Sobre el Gobierno de Nicolás Maduro se ejerce un plan de boicot y desprestigio (…) El Gobierno nicaragüense respalda al presidente Nicolás Maduro y a quienes se han comprometido ahí en el diálogo” declaró Ortega el 1 de mayo en relación a las protestas que tuvieron lugar en Venezuela ese día.

San Vicente y las Granadinas

El conjunto de islas que se rige bajo una monarquía constitucional, a cargo del Gobernador General Frederick Ballantyne, ha sido un fiero aliado del gobierno que lleva los estandartes del Socialismo del siglo XXI. Las relaciones entre estos dos países han sido, en gran medida, de apoyo por parte de Venezuela, tanto dentro del país directamente a través de por ejemplo la Misión Milagro, que brinda ayuda médica a la isla, como de forma internacional a través de la mejora de tratados en la Asociación de Estados del Caribe Oriental, invirtiendo en la mejora del turismo y comercio dentro de San Vicente. También es importante resaltar que uno de los motores principales de la isla en materia económica es a través de la Comunidad del Caribe (Caricom), en el cual Venezuela es miembro observador.

Este país también se ha pronunciado en rechazo constante frente a las solicitudes de analizar el caso de Venezuela en la OEA.

El Salvador

En el caso de este país, la situación ha sido un poco distinta, el ex presidente Mauricio Funes, primer mandatario del país de un partido de izquierda, siempre estuvo en sintonía con el difundo expresidente Hugo Chávez y este legado se ha extendido a la administración de Salvador Sánches Cerén. Sin embargo, el pasado 26 de abril de 2017, el país decidió abstenerse al voto en relación a la solicitud de discutir la situación de Venezuela en la OEA, una decisión alejada a lo que se podría prever de la nación. Agregado a esto, complicando un poco el panorama, El Salvador fue también quien auspició la reunión extraordinaria de cancilleres en el Celac.

Durante la XII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) el pasado 17 de septiembre, Sánchez aseveró “De manera especial deseo reconocer al presidente venezolano, Nicolás Maduro, porque con gran valentía, compromiso y liderazgo sigue conduciendo a esta hermosa nación, un proceso de grandes transformaciones sociales para beneficio del pueblo venezolano, bajo la guía  y ejemplo de nuestro recordado líder, el compañero Hugo Chávez”.