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FMI advierte desastre macroeconómico y social en Venezuela
 El director del organismo financiero explicó que el aumento de migrantes venezolanos podría aumentar la vulnerabilidad sanitaria y económica de los países que los reciban

El director para el hemisferio occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner, indicó este lunes 11 de mayo que Venezuela es un factor preocupante para la economía de la región y que podría continuar empeorando debido a la pandemia del Covid-19.

“El caso de Venezuela no es una década perdida, es una década de retroceso gigantesco (…) Lo que ha ocurrido en Venezuela es un desastre macroeconómico y social que nunca se había visto en la región”, dijo Werner al medio la Voz de América.

Asimismo, el representante del FMI explicó que el aumento de migrantes venezolanos podría aumentar la vulnerabilidad sanitaria y económica de los países que los reciban.

Werner destacó que el hecho de que 25% de la población venezolana haya salido del país, representa un reto importante porque hay menos crecimiento económico, y por ende, una menor creación de empleos y mayores apoyos de finanzas públicas.

“El proceso de migración de venezolanos al resto de América Latina es uno de los fenómenos migratorios más importantes en el hemisferio en las últimas décadas. Y en el caso de la pandemia, también conlleva la posibilidad de ser un vector de contagio adicional, dada la baja capacidad de atención del sistema de salud público en Venezuela”, agregó.

El economista reiteró en que “no han cambiado las condiciones” para que el FMI apruebe préstamos al régimen de Nicolás Maduro. En marzo, esta institución le rechazó una solicitud a la dictadura en la cual pedían 5 mil millones de dólares, la negativa fue debido a falta de reconocimiento internacional.

En marzo fue rechazada la solicitud de 5.000 millones de dólares de Maduro debido a la falta de reconocimiento internacional del gobernante, argumentó el organismo.

Hasta la fecha, el FMI ha otorgado préstamos de emergencia a 19 gobiernos de la región por un monto total que supera los 3 millones de dólares.

*Con información del CCN

Informe: Retorno de venezolanos necesita protocolos claros de atención sanitaria con respeto a los derechos humanos

Debido a su situación de vulnerabilidad y desprotección en otros países, centenares de venezolanos y venezolanas en situación de migración forzada están retornando a Venezuela en el contexto de la pandemia por el Covid-19. Las autoridades locales deben garantizar que los protocolos de atención a su llegada cumplan con principios médicos y técnicos, pero también respetuosos de la dignidad humana. Las agencias de Naciones Unidas presentes en Venezuela deben trasladarse a frontera y garantizar la realización de procedimientos correctos por parte de las autoridades. No se debe obstaculizar el trabajo de los actores humanitarios nacionales, y defensores de derechos humanos, que puedan brindar apoyo en las garantías a los derechos humanos de quienes regresan al país en difíciles circunstancias físicas y emocionales.

Forzados a migrar, obligados a regresar

Debido a la ausencia de democracia y la emergencia humanitaria compleja Venezuela es el centro de una de las peores crisis migratorias de la región en los últimos años. En octubre de 2019 la Agencia de la ONU para Refugiados (ACNUR), estimó que para finales del 2020 la cantidad de venezolanos en situación de migración forzada podía superar los 6 millones de personas. Esta crisis ha representado múltiples desafíos para los países de acogida, quienes no han establecido todas las medidas necesarias de protección, lo cual ha quedado en evidencia en situaciones críticas como en la actual pandemia de Covid-19.

El gobierno colombiano ha emitido 33 decretos para hacer frente a la emergencia causada por la pandemia del coronavirus. Sin embargo, los migrantes venezolanos, quienes constituyen el 92 %de la población migrante en el hermano país, 1.800.000 de personas según cifras oficiales, quedaron por fuera de todos, lo cual los colocó en una mayor situación de vulnerabilidad a la que ya poseían como personas necesitadas de refugio.

Según el diario La Opinión de Cúcuta “Pese a que el Ministerio de Salud publicó los lineamientos para la prevención, detección y manejo de casos de Covid-19 entre la población migrante en Colombia, no hay un marco legal lo suficientemente amplio que abarque a todos los ciudadanos. Solo se han ejecutado medidas temporales como transferencias monetarias a 150 mil familias y 150 mil mercados a personas en condición de vulnerabilidad en Bogotá.” Diferentes políticos y especialistas del tema migración en el hermano país han estado solicitando aprobación de medidas que incluyan a los venezolanos como población vulnerable. Por ejemplo, el senador Antonio Sanguino propuso al presidente Iván Duque para que expida un decreto ley relacionado con el asunto migratorio en el marco del coronavirus, basado en una regularización migratoria, un sistema de registro de información y de asistencia a los migrantes bajo una figura institucional. También planteó, siguiendo el ejemplo de España, apresurar la homologación de títulos y permisos de trabajo para incorporar a los médicos migrantes al Sistema Nacional de Salud y así afrontar la enfermedad.

Sin trabajo y sin hogar

Los primeros días de abril se denunció el desalojo de familias de venezolanos de pensiones conocidas como “pagadiario” en Bogotá, pues las personas pagan por día de pernocta. Claudia López, alcaldesa de Bogotá, en una polémica declaración pidió recursos al gobierno central para sufragar el costo de los alquileres en familias en condición vulnerable bajo la pandemia, incluyendo a los venezolanos: “Ya pagamos la comida, ya pagamos el nacimiento, ya pagamos el jardín, ya pagamos la escuela, ya damos empleo. Qué pena que lo único que no podemos cubrir, es el arriendo. Y para eso pedimos un poquito de ayuda del Gobierno Nacional. Un peso aunque sea, uno. Porque todas estas cosas las pagan los impuestos de los bogotanos sin chistar. Llevamos tres años pagando eso, a 450.000 personas de Venezuela”. El presidente Iván Duque expresó posteriormente: “Hay algunos alcaldes que de alguna manera están tratando decir: Es que ese no es mi problema. Es una responsabilidad de todos. Aquí nadie puede lavarse las manos, nadie, frente a un tema tan sensible”, dijo en un comunicado de la Presidencia de Colombia, sin referirse de manera directa a López.

La situación se repitió en el departamento de Magdalena, cuya capital es Santa Marta. Según recogió el diario argentino Clarín: “el grueso de los retornados comenzó en el Departamento de Magdalena en Colombia donde fueron desalojados de sus viviendas porque no podían seguir pagando el alquiler (…) Este miércoles varios propietarios de pensiones realizaron un desalojo masivo entre las calles 22 – 24 y carreras 17 – 18, a personas que vivían allí con el sistema de renta ‘paga diario’.

La comunidad venezolana residía en este barrio de la localidad Los Mártires, en varias de las edificaciones que están ubicadas en la zona de tolerancia. “El motivo del desalojo de los venezolanos se habría hecho porque llevaban varios días sin pagar arriendo y pese a que la alcaldía de esta localidad ordenó que según el Decreto 903 en el Artículo 6, no se puede desalojar a nadie del lugar donde vive, esta comunidad estaba en la calle sin un lugar a donde ir, sin alimento, ni medios económicos para mantenerse; ya que no han podido trabajar por las medidas de aislamiento impuestas por el Gobierno nacional”, agregó la nota del periódico argentino.

Los venezolanos se ven impedidos de ejercer sus ocupaciones informales y están siendo desalojados de sus viviendas al no poder seguir pagando los alquileres. El 7 de abril la gobernación del Norte de Santander reveló que desde el 14 de marzo habrían pasado 30 mil personas a Venezuela. Desde el 18 de marzo las organizaciones humanitarias que brindaban apoyo en la frontera del lado colombiano, comida y medicinas, a los venezolanos suspendieron sus actividades hasta nuevo aviso, como medida para prevenir la propagación del Covid-19.

 

*Vea el informe completo en Perdido en Itaca

 

Acnur pide a la UE visibilice la crisis de migrantes venezolanos
El representante de Acnur afirmó que los migrantes venezolanos “no huyen porque quieren, sino por la violencia y la inseguridad”

 

Este martes 10 de marzo el representante de la Agencia de las Naciones para los Refugiados (Acnur) en Colombia, Jozef Merkx, pidió a los países que integran la Unión Europea seguir apoyando y visibilizando la labor humanitaria que desempeña el país con los millones de migrantes venezolanos.

Desde Bruselas, Merkx, señaló que en la actualidad existen cerca de 4,8 millones de venezolanos que ha huido de su país, escapando de la crisis política y económica, y buscando una salida a la emergencia humanitaria compleja.

“Estamos aquí para llamar la atención sobre la crisis que estamos viviendo en varios países de América Latina, sobre todo en Colombia”, dijo el representante de la Acnur en el país andino.

Para Jozef Merkx, la situación de los migrantes venezolanos es “bastante dramática. Los refugiados vienen con lo puesto porque no tienen recursos debido a la crisis venezolana”.

Detalló que los migrantes venezolanos  «no huyen de su país porque quieren, sino por la violencia y la inseguridad».

El representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) se reunió con la Dirección General de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la UE, la Dirección General de Desarrollo y Cooperación y el Servicio Europeo de Acción Exterior, a quienes reconoció su labor como “grandes donantes de Acnur” y les pidió “más fondos y apoyo político”.

Por otro lado, Merkx halagó que Colombia haya “mantenido abiertas” sus fronteras y sido «muy proactiva» al dar respuesta a los migrantes venezolanos, cuyo principal problema reside en la regularización de su situación, según informó.

“Necesitan documentos que les permitan trabajar y tener acceso a la educación y la salud», subrayó Merkx, quien lamentó que «todavía hay un millón de venezolanos en situación irregular”, dijo.

El objetivo de estos encuentros en la capital europea es, en palabras de Merkx, «mantener la visibilidad sobre esta crisis», la cual queda eclipsada por la «competencia» de otros movimientos migratorios como el que durante las últimas semanas se vive en la frontera de Turquía.

Según Acnur, las cifras de ambas crisis migratorias «son muy similares», aunque la magnitud de la venezolana «es algo completamente nuevo para América Latina, donde nunca ha habido crisis de este tamaño», en palabras de su representante en Colombia.

«América Latina tiene muchas necesidades humanitarias y problemas de protección no solo por lo que respecta a los refugiados, sino en las comunidades que los reciben», especificó Merkx, quien recordó que «en Colombia todavía hay zonas que tienen muchos retos propios, ya que solo hace tres años que empezó el proceso de paz».

Podcast | Tres en uno: 900 mil adultos mayores en orfandad por la migración y las claves del Delcygate

En este Tres en Uno de la primera semana marzo destacaron dos grandes reportajes por RunRun.es y TalCual, que nos adentran en temas políticos y migratorios.

Migración ha dejado en estado de orfandad a unos 900 mil adultos mayores“, es el reportaje que realizó la periodista Nairobi Lara. En este expone que según una encuesta de las ONG Convite y HelpAge, 23% de los adultos mayores consultados en los estados Lara, Bolívar y Miranda viven solos. De acuerdo al estudio, se puede establecer una proyección de 960 mil personas de la tercera edad que viven solos a raíz de la partida al exterior de sus familiares.

Por RunRun.es resaltaron las 5 claves para entender el Delcygate, elaborado por la periodista Saraí Coscojuela en donde explica todo el revuelo que surgió luego de la visita de Delcy Rodríguez a España. La número dos del madurismo, quien tiene prohibido el ingreso a territorio del viejo continente por encontrarse en la lista de personas sancionadas por la Unión Europea, fue recibida por el ministro español José Luis Ábalos, quien al principio negó el encuentro y después reconoció una reunión en el salón VIP del aeropuerto de Barajas.

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Migración pendular: Con un pie adentro y otro afuera
Salir por la frontera a comprar productos y volver el mismo día o pasar meses trabajando en el extranjero en procura de retornar con un capital en divisas se ha convertido en práctica común para el venezolano
De acuerdo a una investigación de Radio Fe y Alegría, 60% de los migrantes pendulares son mujeres y el resto hombres

 

@franzambranor | Foto: andreas N en Pixabay 

 

 

En enero de 2017, Nelson decidió que debía irse de Venezuela. El dinero no le alcanzaba ni para hacer un modesto mercado. No aguantaba más la situación económica, sentía que le cortaban el oxígeno. 

Nelson viajó a la ciudad colombiana de Medellín. La despedida de su esposa e hijos en Coro fue rápida, pero emotiva. Lloraron abrazados y se prometieron un eventual próximo encuentro.

En Medellín duró seis meses, en los cuales pudo ahorrar y enviar dinero a su familia en la capital falconiana. “Ganaba más de salario mínimo. En seis meses hice 3 mil 500 dólares. De los casi 3 años que estuve fuera, fueron los mejores seis meses de mi periplo”, dijo Nelson Orlando.

De acuerdo a Migración Colombia, 40 mil venezolanos cruzan a diario la frontera y solo 2 mil se quedan en territorio neogranadino, el resto se regresa a Venezuela. El ejercicio de ir y venir se cataloga como migración pendular. 

Después de estar en Colombia, Nelson vino a Venezuela por un período y se fue a Ecuador. Estuvo desde septiembre de 2017 hasta octubre de 2018 en Quito. Llegó a Ecuador con 700 dólares y en 15 días se gastó 500. “Tuve seis meses sin trabajo, vivía en un cuarto debajo de una escalera, no tenía privacidad. No ahorré ni 300 dólares, comía mal, estuve dos meses donde no llegué a tener más de un dólar en el bolsillo”, dijo Nelson. 

En octubre de 2018 le ofrecieron un trabajo en la ciudad colombiana de Manizales con la misma gente que trabajó en Medellín.

Llegó a Medellín con 250 dólares en el bolsillo. Se encontró con su familia en la ciudad colombiana, pero los veía poco, laboraba de lunes a sábado, de 6 de la mañana a 10 de la noche. Duró ocho meses en el trabajo. “Mi esposa llegó pesando 42 kilos, mis hijos también estaban delgados”, comentó Nelson.

En Colombia estuvo hasta octubre de 2019 y decidió regresar. Hoy en día está en Coro trabajando como mecánico y no descarta volver a emigrar.

Péndulo hacia el norte

A 263 kilómetros de Coro, en Guanare, Luis también optó por salir del país parcialmente a comienzos de 2017.

“En diciembre de 2016 se me dañó el carro, la nevera y el aire acondicionado, yo pensaba que con el pago de los aguinaldos iba a poder solucionar estos tres problemas, pero no pude resolver ninguno”, dijo Luis.

Estados Unidos fue su destino. En la ciudad floridana de Orlando duró cuatro meses. “Trabajé en la parte hotelera, limpiando cocinas en las noches. En el primer mes conseguí dinero para reparar las tres cosas que se me averiaron en Venezuela”, agregó Luis.

El ingeniero en informática regresó a Estados Unidos en 2018, esta vez con su esposa Jocely y sus dos hijas adolescentes. El periplo en esa ocasión duró cinco meses y probó el sector de la construcción. “Es mejor remunerado que la parte hotelera. Soy ingeniero y estoy acostumbrado a trabajar en una oficina. Allá todo el trabajo es físico. La tarea que alguien sacaba en 10 minutos yo la hacía en un día”, comentó Luis.

“Yo llegué trabajando como pintora, en mi vida había pintado”, dijo Jocely, esposa de Luis. 

“Lo más difícil es dejar tus raíces, pero en mi mente lo hice más fácil pensando siempre que era temporal”, añadió Jocely.

Los que se mueven por necesidad

Nelson, Luis y Jocely son catalogados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) como migrantes pendulares.

“La migración pendular es básicamente movimientos cortos. Desde un día hasta meses”, dijo el experto en migración Alfredo Infante.

De acuerdo a Infante, a la migración pendular la caracteriza la no pérdida del lugar de residencia y por lo regular la sostiene redes de solidaridad. 

“Las personas se movilizan por cuestiones de trabajo informal, teniendo como referencia siempre algunos contactos y vinculaciones vía solidaridad social”, señaló Infante, quien perteneció a la ONG católica Servicio Jesuita a Refugiados

Según una investigación de Radio Fe y Alegría, 60% de los migrantes pendulares son mujeres y el resto hombres. 30% son personas de entre 21 y 40 años y 70% son menores de 21 años. 

“Los movimientos pendulares son dinámicas que ocurren en todo proceso migratorio. Obedecen en nuestro caso a la dificultad de permanencia en otros países dado el cierre de las políticas migratorias, la desprotección por el cierre de las relaciones consulares y la necesidad de conseguir dinero para sostener la vida en Venezuela”, sostuvo. 

“Está ocurriendo qué la gente va a capitalizar algún recurso para luego comprar aquí un carro o montar algún negocio”, aseveró el experto en migración.

El grueso va por comida

La mayoría de los migrantes pendulares que cruzan la frontera hacia Colombia se dedican a adquirir productos, de acuerdo a la Conferencia de Provinciales en América Latina y el Caribe (CPAL). Un 50% va por víveres, 37,5% por medicinas y 12,5% por ropa y calzado.

“Normalmente estos movimientos pendulares se dan entre poblaciones fronterizas, pero en Venezuela se están produciendo desde todo el país”, aseguró Infante.

Los migrantes pendulares no se limitan a comprar, sino que trabajan. 

“Es triste porque el deterioro de la economía nos ha convertido en mano de obra esclava y en el mejor de los casos, mano de obra barata”, indicó Infante.

De acuerdo a CPAL, 42,7% de los migrantes pendulares que trabajan en Colombia lo hacen como vendedores; 22,8 son empleados de oficinas; 15,2% son profesores y maestros; 9,9% pertenecen a la industria de la construcción y la metalurgia y 6,2% son transportistas.

“Conozco, por ejemplo, poblaciones de caficultores que migran a Colombia en tiempos de colecta y también trabajadoras sexuales que pendulan”, sostuvo Infante.

El experto en migración dijo además que este tipo de dinámicas afecta el tejido social debido a que introduce un elemento que vulnera la convivencia familiar, comunitaria y social. “Entramos a un proceso de normalización cultural resultado del deterioro institucional, y las personas en busca de un piso, se movilizan, pero al no encontrar protección por ausencia de consulados y de políticas receptivas, se ven forzadas a pendular”.

Para Infante la migración pendular seguirá ocurriendo y se profundizará porque en los fenómenos migratorios las dinámicas son ondas expansivas.

“Por supuesto que la población más afectada son los niños, adolescentes y adultos mayores, pues quedan desprotegidos y en la intemperie en Venezuela”.

Colombia implementó nuevas medidas para recuperar espacios públicos tomados por venezolanos
Los controles están dirigidos a erradicar el microtráfico, trata de personas, y explotación de niños y adolescentes

El gobierno de Colombia puso en marcha desde el viernes una serie de nuevas acciones para atender el tema migratorio. La medida se tomó en algunos municipios que presentan problemas de seguridad, informalidad y espacio público.

La iniciativa se origina luego de que el Concejo de Cúcuta aprobó una proposición para que el presidente Iván Duque restableciera relaciones diplomáticas con Venezuela.

La moción se presenta con la finalidad de poner fin a casi cinco años de aguda crisis social en los dos países, reseñó La Opinión de Colombia.

El concejal Guillermo León Báez aseguró que Cúcuta no resiste más la explosión social que se desató con el cierre de la frontera en 2015.

La policía nacional, Migración Colombia y la Alcaldía de Villa del Rosario implementaron nuevos controles para la recuperación del espacio público en los alrededores de la cancha de fútbol de este municipio. En este lugar se reúnen a diario aproximadamente 250 personas, todas provenientes de Venezuela.

 

El alcalde Eugenio Rangel Manrique mencionó que esta intervención era necesaria porque en ese sitio se instalaron más de 50 refugios en los que convivían ancianos y niños en difíciles condiciones. Ahora lo que sigue es el sector de Las Parrillas y La Parada, en los que se concentra el mayor volumen de migrantes y también de problemas.

Los controles están dirigidos a erradicar el microtráfico, trata de personas, y explotación de niños y adolescentes. Problemas que se acrecentaron en este territorio en el último año, dijo el mandatario.

Expresó que Villa del Rosario es quizás el municipio del país más afectado por la crisis migratoria, pero también el más olvidado. Allí se encuentran 36.000 venezolanos, los que se suman a los 90.000 habitantes que tiene el municipio.

«Tenemos problemas de todo tipo y ello demanda inversión, y para ello no contamos con recursos», subrayó Rangel.

Lo que se pretende con los controles en Villa del Rosario es que el espacio público no se convierta en sitio de estancia.

Flujo educativo aumenta

El gerente de la Frontera, Felipe Muñoz, indicó que se registró un incremento de 60% en la matrícula de niños venezolanos en municipios del área metropolitana.

En Norte de Santander el año pasado se venía prestando el servicio a 9.600 escolares, pero este año se pasó a 15.200 alumnos. En Cúcuta se pasó de 9.000 a 14.000 estudiantes. Los municipios afectados con este incremento son también Villa del Rosario, Ocaña, Tibú, El Tarra, Los Patios y Pamplona.

Muñoz insistió en que la problemática con los venezolanos es causada por el régimen de Nicolás Maduro. Ratificó que el gobierno de Colombia mantiene el compromiso de apoyar a Venezuela en las necesidades humanitarias que se tengan.

Tienditas dejó de ser acopio

Muñoz manifestó que desde agosto del año pasado se cerró el centro de acopio Tienditas donde se encontraba una serie de donaciones de ayuda humanitaria. Todos los elementos que había allí fueron distribuidos a ONG y organizaciones de migrantes.

Dijo que con el liderazgo de la representación de la Embajada de Colombia del gobierno interino de Venezuela y con conocimiento de los países donantes se implementaron estrategias para realizar la distribución de los suministros a venezolanos, en Colombia, que por cuenta de la crisis que atraviesa el país llegaron hasta el territorio neogranadino. Dicha entrega se originó con base en la identificación de necesidades críticas, beneficiando también a algunas poblaciones colombianas vulnerables.

Política migratoria en Chile potencia el tráfico de migrantes
Según un reporte de la Brigada Investigadora de Trata de Personas de Chile (Bitrap), un total de 376 personas fueron víctimas de tráfico de migrantes en 2019, frente a las 27 víctimas de 2017.
Los venezolanos y los haitianos son los más perjudicados 

El tráfico de migrantes en Chile se multiplicó por 14 en los últimos dos años. Para organizaciones de derechos humanos esto se debe a la «rigidez» de la ley migratoria del país, la más antigua de Suramérica, y a las medidas decretadas por el actual gobierno del conservador Sebastián Piñera.

Según un reporte de la Brigada Investigadora de Trata de Personas de Chile (Bitrap), 376 personas fueron víctimas de tráfico de migrantes en 2019. En 2017 solo se contabilizaron 27 víctimas.

El secretario general de la Coordinadora de Migrantes de Chile, Rodolfo Noriega, explicó a Efe que este incremento se debe a la «rigidez» de la ley que regula los flujos migratorios -y que data de 1975-, pero «aún más a las medidas que ha tomado el actual Gobierno para restringir el acceso a extranjeros».

En abril de 2018, Piñera inició una campaña que buscaba regular las actividades migratorias del país bajo el polémico lema «ordenar la casa». A través de esta emitió una serie de decretos que restringieron la otorgación de visados a los extranjeros.

Para el director del área de Incidencia y Estudios del Servicio Jesuita a Migrantes, Juan Pablo Ramaciotti, los decretos produjeron una disminución del ingreso de extranjeros por cauces regulares pero «aumentaron los ingresos por pasos no habilitados y las bandas de tráfico y de trata de inmigrantes».

Haitianos y venezolanos entre los más perjudicados

Entre las medidas del Ejecutivo, figuró la de imponer restricciones especiales a los extranjeros de Haití y Venezuela, dos de los tres países de los que Chile recibe más migrantes, impidiéndoles ingresar como turistas sin la necesidad de un visado consular como el resto de extranjeros.

Según explicó a Efe la experta en Migración de la Universidad de Chile María Emilia Tijoux, el sistema de visa diferenciado de los venezolanos perjudicó especialmente a los que llegaron en condiciones menos favorecidas, lo que provocó que «los más pobres se quedaran bloqueados en la frontera, maltratados».

 

Sin embargo, agregó la experta, es la comunidad haitiana la que sufre los problemas «más graves», porque se les bloqueó la reunificación familiar, otorgándoles visados solo a los que vienen a hacer turismo.

Además, algunos haitianos participaron del «Plan de Retorno Humanitario Ordenado». Tijoux  calificó esta política de «perversa». A su juicio favorece la vuelta de haitianos a su país con la condición de no poder regresar a Chile en 9 años.

Herencia de la dictadura

Además de los decretos gubernamentales, en Chile el flujo migratorio está regulado por la normativa de extranjería más antigua de Suramérica. La misma fue promulgada en 1975 durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

La académica detalló que esta regulación es restrictiva porque «se basa en la seguridad interior» y agregó que además, la verdadera intención cuando se creó era la de «evitar que volviera la gente que se había exiliado durante la dictadura».

La legislación migratoria no es la única herencia de la dictadura que restringe el ingreso de extranjeros. Las minas antipersona, sembradas en la década de 1970 en la frontera entre Chile y Perú, han cobrado la vida de más de 200 personas.

El negocio de este paso fronterizo lo administran los «coyotes», personas que cobran cerca de 100 dólares a quienes quieren cruzar ilegalmente a Chile.

Tras la firma del Tratado de Ottawa en 1997, Chile inició una labor de destrucción de estos dispositivos. Según cifras oficiales, ya se han eliminado más del 92 %. Todavía quedan alrededor de 14.000 minas en activo.

Modus operandi

El Departamento de Extranjería y Migración estima que en 2018 más de 1.500.000 migrantes llegaron a la frontera chilena con la expectativa de instalarse en el país. Pero apenas un tercio de ellos lo consiguió.

Es en este momento cuando los migrantes son rechazados en los controles fronterizo cuando «algunos de ellos son captados por las organizaciones ilegales que facilitan, a cambio de dinero, el ingreso a Chile ya sea eludiendo el control policial o declarando antecedentes falsos ante la autoridad migratoria», relató a Efe el subjefe de la Bitrap, Julio Sandoval.

En ocasiones, añadió Sandoval, la actividad ilícita de tráfico termina ahí y las personas comienzan a «hacer su vida» en el país. Sin embargo, otras veces «los casos de tráfico ilegal de migrantes se transforman posteriormente en una trata de personas».

Esclavitud en tiempos modernos

Según los datos de la Bitrap, en 2019 se abrieron cuatro veces más investigaciones que en 2017 por trata de personas. Los delitos incluyen explotación sexual, prostitución, trabajos forzados y prostitución de menores.

El subjefe de brigada apuntó que el verdadero problema de la trata es que «las víctimas nunca se sienten víctimas» porque tienen «miedo y desconfianza». Esto implica que informen a la Policía sobre la situación ya que a menudo les han quitado su documento de identidad como «medida de control y sumisión».

«La trata de personas es una esclavitud en tiempos modernos, es uno de los rubros más rentables para las organizaciones criminales después del tráfico de drogas y de armas», sentenció.

Fuente: EFE.

10 cifras que desnudan la migración venezolana
De acuerdo a estadísticas de Acnur, solo 2,3 millones de personas se han visto beneficiadas con permisos de residencia o estadía regular en el extranjero

@franzambranor / Infografía Mayerlin Perdomo

 

A 4,8 millones aumentó la cifra de migrantes venezolanos en el extranjero, según la actualización correspondiente al 5 de febrero de 2020 del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

En vista de la creciente ola de migración en Venezuela, organizaciones no gubernamentales en concordancia con la ONU crearon en abril de 2018, la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial, cuyo objetivo es fomentar la protección y asistencia a venezolanos en el exterior.

“Los acontecimientos políticos, de derechos humanos y socioeconómicos que se desarrollan en Venezuela obligan a número creciente de niños, mujeres y hombres a irse a los países vecinos y más allá”, se desprende de la pagina web oficial de Acnur. 

La diáspora puede medirse en números: 

4.810.443 

Cifra de venezolanos migrantes, refugiados y solicitantes de asilo a nivel mundial

1.630.903

Es la cantidad de venezolanos en Colombia según Acnur. El número representa la mayor cantidad de venezolanos en el extranjero, seguido de Perú con 881.665, Ecuador con 385.042, Chile con 371.163, Estados Unidos con 351.144, Brasil con 253.495, Argentina con 145.000, México con 71.526 y República Dominicana con 34.000

2.354.359

Venezolanos con permisos de residencia y de estancia regular en Colombia, Perú, Chile, Argentina, Brasil, Ecuador, Panamá, México, Uruguay, Guyana, República Dominicana, Costa Rica, Curacao y Paraguay

641.825

Cantidad de venezolanos con permisos de residencia o estancia regular en Colombia. La cifra más alta a nivel mundial, seguido de Perú con 574.171 y Chile con 472.827 

805.099

Solicitudes de refugio hechas por venezolanos 

394.195

Número de solicitudes de refugio hechas por venezolanos en Perú, la cantidad más alta en América Latina. Le siguen Brasil (129.988), Estados Unidos (108.942), España (76.401) y México (18.500)

62583

Refugiados venezolanos reconocidos están en 17 países. Brasil es la nación que alberga más con 37467, seguido de Estados Unidos con 9206 y Ecuador con 6692

137 

Organizaciones, incluyendo la ONU, ONG y sociedad civil, han diseñado la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para atender a los 4 millones de venezolanos en el extranjero

17 

Países forman parte de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial cuyo objetivo es abordar las necesidades de protección, asistencia e integración de los refugiados y migrantes venezolanos en América Latina y el Caribe

 1350

Millones de dólares contiene el fondo de ayuda para los venezolanos en el extranjero. La Plataforma Regional de Coordinación Interagencial está formada por 17 agencias de la ONU, 15 ONG, cinco donantes, dos instituciones financieras internacionales y la Cruz Roja.