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Seis recomendaciones para mantener la comunicación durante los apagones

LA ONG ESPACIO PÚBLICO publicó una serie de consejos para aplicar durante las fallas eléctricas que afectan a Venezuela desde marzo pasado.

Aquí una lista de seis recomendaciones:

-Durante los apagones fallan los servicios de telefonía móvil. Por eso, escribe textos en vez de grabar notas de voz o mandar imágenes, que requieren más datos para descargarse.

-Recuerda poner la hora a la que envías el mensaje, o la hora a la que sucedió lo que estás reportando en las redes sociales. Por las fallas de señal, podría tardar en enviarse o en ser recibido.

-El acceso a internet es limitado. Si ves información relevante en redes sociales, en lugar de enviar el enlace, copia el texto y pégalo para reenviar la información completa.

-Verifica si puedes comunicarte con familiares, colegas o amigos a través de la telefonía fija. Muchas líneas siguen funcionando.

-También puedes comunicarte a través de SMS cuando las señales de datos no funcionen. Pon la hora en que envías el mensaje.

-Ahorra batería del celular desactivando todos los sonidos. Baja el brillo de tu pantalla y activa el modo avión cuando no tengas señal o no la necesites.

EL EXPERTO ELÉCTRICO INTERNACIONAL, JOSÉ AGUILAR, informó a El Pitazo que Corpoelec viola los límites de transmisión a través de las líneas que salen del Guri, lo que expone al sistema eléctrico nacional a que ocurra un apagón como el que se registra en el país desde las 4:40 pm de este 22 de julio.

Señala Aguilar que, de acuerdo con la información que ha recibido de fuentes de la industria eléctrica, desde el Guri se están enviando al país cerca de 7.000 Mw, cuando no se deberían transmitir más de 6.000 Mw. “No significa que la violación del límite de transmisión genere el apagón, pero como el sistema está debilitado, cualquier falla puede provocar un evento como este”. 

El ingeniero resalta que el problema básico se encuentra en la generación termoeléctrica, pues se necesita la potencia de las plantas que funcionan con combustibles para evitar que se superen los límites de transmisión desde el Guri. 

Más información en El Pitazo.

Crisis eléctrica de Venezuela cumple dos meses y persisten los apagones

LA CRISIS ELÉCTRICA QUE COMENZÓ EN VENEZUELA  con un apagón nacional el 7 de marzo persiste en la actualidad, cuando más de la mitad de sus estados registra cortes intempestivos de luz, que en ocasiones se extienden por más de 12 horas diarias.

Consultados por EFE, un grupo de residentes del norte y oeste del país aseguraron que cada día sus casas quedan a oscuras durante varias horas, sin que esto forme parte de un plan de racionamiento eléctrico como el que impuso el Gobierno de Nicolás Maduro en abril, cuando cortó la luz 18 horas por semana en 20 de las 23 entidades federales.

En lo que va de mayo, estados como Barinas, Lara, Carabobo, Aragua, Zulia, Trujillo, Mérida y Táchira -que en suma cuentan con más de 10 millones de habitantes- han registrado apagones a diferentes horas del día y con una duración que va desde tres hasta nueve horas.

En el caso del Zulia, la rica región petrolífera limítrofe con Colombia, los apagones siguen siendo más extendidos con zonas que pasan entre 16 y 20 horas diarias a oscuras.

Caracas, entretanto, se mantiene sin apagones y estuvo exceptuada de los cortes programados del mes pasado.

Los frecuentes fallos eléctricos en Venezuela suponen otros problemas para los ciudadanos, que enfrentan además la más severa crisis económica caracterizada por hiperinflación, escasez generalizada y salarios por debajo de los 10 dólares mensuales.

Cada vez que la luz falla en una zona también allí se apagan los servicios de telefonía, la conexión a internet o el bombeo de agua potable.

Desde que los apagones venezolanos, frecuentes desde hace años en regiones lejanas a Caracas, se volvieron este año todavía más seguidos y prolongados, el país petrolero ha perdido unos 500 millones de dólares cada día que el Gobierno ha suspendido actividades laborales, según estimaciones del Parlamento.

Con todo, el Ejecutivo ha decidido mantener por tiempo indefinido un horario especial laboral y educativo hasta las 2 de la tarde “para contribuir en el proceso de estabilización” del sistema eléctrico que, asegura, ha sido “atacado” por opositores y Gobiernos como el de Estados Unidos.

#EstoNoEsNormal | 15 pisos y contando

VIVO EN NAGUANAGUA, ESTADO CARABOBO, EN UN PISO 15. Así que allí estaba el primer desafío. Las escaleras son totalmente cerradas y mi teléfono ya no tenía batería. Teníamos que bajar contando los 8 escalones de cada tramo y, cuando llegaba al final de cada piso, sentía que me caía.

Perdí parte de la comida refrigerada. Para sobrevivir compraríamos alimentos que no necesitan ser refrigerados. Otra odisea. Aun cuando el comercio tuviera planta, los puntos no pasaban. No se podía transferir, no había señal. Entonces había que buscar dólares, que te recibían por debajo de su valor. Redondeando a 3000 bolívares por dólar, y aún así, seguíamos perdiendo porque no te daban cambio.

Los negocios que vendían agua potable estaban cerrados. Y de los grifos no salía agua. Llegó el momento en que hubo que bajar a buscar agua y subirla 15 pisos.

Habíamos logrado cargar los teléfonos y hasta la laptop en centros comerciales: el lado bueno de la historia es que le permitían a las personas poner multitomas y podías ver cualquier cantidad de aparatos cargando mientras iba aumentando cada minuto la lista de espera. Una carnicería cercana nos regaló agua para los baños. Y ofreció sus cavas para mantener refrigerado alimentos y medicamentos que lo requirieran.

Solangel Monasterio

Naguanagua, Carabobo

Dos mil dólares puede costar una planta eléctrica en Maracaibo

EN UNA ÉPOCA DONDE EL AGUA FRÍA VALE ORO y la carga del teléfono es una necesidad, las plantas eléctricas constituyen un paliativo durante la crisis energética que afronta el país. Sin embargo, no todos tienen el dinero para comprar una, porque generalmente se cotizan en dólares tanto en Maicao como en Maracaibo, y su precio varía, según el lado de la frontera en el que se compre.

Mientras que del lado colombiano las personas hacen cola para comprar las plantas, en la capital del estado Zulia existe un negocio que se perfila en auge por la necesidad de las personas de conservar alimentos, licuar la fórmula materna o sencillamente contar con el placer de un ventilador y encender el televisor.

En Maracaibo, la planta más barata es la de 2.800 wats y cuesta mil dólares. La de 3.000 tiene un precio de mil 200 dólares; la de 6.500 se puede encontrar entre los mil 700 y mil 800 y la de 7.500 wats llega a los dos mil dólares.

En Maicao una planta pequeña de 700 wats, la cual puede encender dos televisores, una nevera pequeña y cinco bombillos, puede costar 200 dólares. Mientras que la de siete mil 500 wats, que puede encender la casa completa, puede alcanzar los mil dólares.

Más información en La Verdad.

Maduro pide retomar diálogo en medio de una

NICOLÁS MADURO PIDIÓ A LOS PAÍSES ALIADOS DE SU GOBIERNO en Latinoamérica y el Caribe, volver a las conversaciones que permitan la apertura de un diálogo en Venezuela. La solicitud la hizo este sábado, 6 de abril, casi un mes después del mega apagón que dejó a la nación sin luz durante más de 100 horas, suceso que ha sido seguido múltiples fallas eléctricas en las últimas semanas.

“Hago un llamado al presidente de México, al de Uruguay, al de Bolivia, a los primeros ministros y presidentes de Caricom a que retomen la iniciativa de diálogo decidida hace 2 meses en Montevideo”, dijo el gobernante en su discurso ante miles de funcionarios públicos y partidarios que se concentraron en los alrededores del palacio de Miraflores.

Parte de su alocución fue dedicada a lo que reconoció como “una verdadera emergencia eléctrica”. A propósito de ellos, exhortó a los venezolanos a ahorrar energía y recalcó que por un mes se mantendrá un plan de racionamiento eléctrico mientras se estabiliza el servicio.

“Debemos mejorar la capacidad comunitaria y familiar de almacenamiento de agua. Para estar preparados por si nos toca enfrentar un nuevo ataque al sistema eléctrico y de agua”, advirtió.

Maduro denunció que esta semana el sistema eléctrico fue víctima de un tercer ataque que implicó un virus informático.

“Explotaron equipos, destruyeron equipos y nos ha tocado liberar de virus todo el sistema computarizado del servicio eléctrico. En 30 días vamos a consolidar la estabilidad de un nuevo sistema”, apuntó, al tiempo que informó que los “nuevos ataques cibernéticos” fueron hechos desde Chile y Colombia, aunque liderados por Estados Unidos.

“Basta ya de agresiones de Donald Trump contra el pueblo de Venezuela”, señaló Maduro al exigir a Washington que “cese su persecución” contra la economía venezolana. “Venezuela va a seguir adelante con sanciones o sin sanciones”.

El gobernante aprovechó para felicitar a la asamblea nacional constituyente, que esta semana solicitó el retiro de la inmunidad parlamentaria al presidente de la Asamblea Nacional y presidente encargado de la República, Juan Guaidó.

Con información de AP y Crónica Uno.

#EstoNoEsNormal | La ciudad y la oscuridad, puertas adentro

UNO APRENDE A ENTENDER LA OSCURIDAD. O eso es el primer pensamiento que tengo cuando, de nuevo, la ciudad se queda en penumbras en el segundo apagón que sufre Venezuela en menos de 48 horas. En esta ocasión, no hay una sola fuente de luz visible: han transcurrido casi 50 horas desde que comenzó el colapso del sistema eléctrico. De modo que la oscuridad es mucho más profunda que hace días. Me hace recordar el paisaje nocturno de montañas y caseríos, los que visitaba de niña en excursiones familiares. Una oscuridad púrpura y tan pesada que me lleva esfuerzos respirar sólo al mirarla.

Intento encontrar una emisora en la radio de pilas que compré durante el día. Dos dólares, dijo el hombre de la tienda. Y los pagué, sin pensar en el hecho que el último vestigio de normalidad se desvanece por completo. Papel moneda, eso no es nada. Pero es algo, incluso en un país con hiperinflación como el nuestro. Un cambio duro y evidente. El dueño me mira, casi avergonzado, cuando miro las monedas (dólares también) que me devuelve como cambio. “No se puede cobrar en bolívares, eso ya no vale nada, esto es otra Venezuela”. No respondo. ¿Qué puedo decirle?

Cae la noche otra vez. La luz desaparece y con ella la ciudad. Diez pisos más abajo, la calle en la que crecí, se convierte en un terreno peligroso y salvaje. Escucho el sonido de ráfaga de bala. En la oscuridad no hay detalles e historias. Uno aprende a conocerla. El miedo que hay en ella, como un visitante tardío. Es el otro día del apagón nacional en Venezuela. Nadie sabe qué ocurrirá. Lo único constante es el miedo.

@Aglaia_Berlutti

¿Por qué tarda en arrancar el Metro de Caracas? (y los riesgos de hacerlo)

TRES FUENTES INTERNAS DEL METRO de Caracas ofrecen un recorrido sobre las causas de la demora en la reactivación del servicio después del segundo mega apagón nacional del lunes 25 de marzo.

Aunque no les han informado de manera formal cuándo se reinicia el servicio, Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información -aunque haya puesto su cargo a la orden- anunció que este viernes 29 de marzo se reanudan las actividades laborales y se reestablecia el servicio. El subterráneo se reactivó paulatinamente durante el viernes pero el sábado 30 de marzo no prestará servicio.

1)La inoperatividad del servicio recae sobre Corpoelec, pues desde el pasado 25 de marzo no suministra al sistema de transporte toda la energía que requiere. Las subestaciones eléctricas exclusivas del subterráneo no tienen la alimentación necesaria. “Son tres fases de energía que el Metro debe tener completas para que funcione, pero en estos momentos no cuenta ni siquiera con una”, dice una operadora del sistema de transporte subterráneo.

2)Los empleados consultados afirman que el sistema de energía que abastece a la ciudad de Caracas está tan deteriorado que poner en funcionamiento el Metro podría hacerlo colapsar. “O nos da servicio Corpoelec o se queda la ciudad sin energía”, afirma el trabajador, quien argumenta que la cantidad de energía que consume el Metro no es compatible con la fragilidad actual de la electricidad en la capital.

“Ya le metieron energía al Metro, pero están esperando la orden porque si ponen el Metro no pueden prendar las turbinas del Tuy para reactivar el agua. Es una de dos: si prenden las dos, dejan sin luz el país de nuevo”, dice un trabajador del área de mantenimiento.

Sin embargo, consultor e ingeniero eléctrico José Aguilar, desestima que esto sea un problema. Según sus cálculos, el Metro consume 100 megavatios de energía en sus horas pico, mientras que la ciudad llega a los 1.700.

3)Una de las fuentes apunta que luego de un apagón como el del pasado 25 de marzo, que obligó al subterráneo a cerrar sus puertas por varios días, la puesta en marcha requiere que se haga un “despeje de vías” por todas las estaciones y líneas a fin de evitar que haya obstáculos en las mismas cuando pasen los trenes. Debido al poco personal de la empresa, este proceso ha tomado más tiempo.

4)Entre esos despejes que deben ejecutarse está el de las estaciones que suelen inundarse, especialmente aquellas que están en la Línea 3, entre El Valle y La Rinconada. En estas existen bombas de achique que evitan que el agua de las quebradas cercanas inunde las vías. Tales mecanismos son eléctricos y no funcionan desde el apagón.

“Por allí, entonces, no puede pasar el tren, porque esas zonas están inundadas”, recalca el trabajador.

5)Sobre la colisión que ocurrió en la estación La California de la Línea 1, cuando trataban de restablecer el servicio después del primer apagón del 7 de marzo, un trabajador consultado dijo que tanto el presidente del Metro como el ministro de Transporte estaban apurados para iniciar el servicio. “Se saltaron todos los protocolos, que incluyen la revisión y despeje de vías. En el Metro hay algo que llamamos ‘puntos bajos’, donde pasan quebradas o puede haber agua. Cuando hay agua que sobrepasa los rieles, el sistema considera que hay una ocupación (como si hubiese un tren en la vía). Eso le llaman ‘falsa ocupación’, porque en verdad no hay un tren sino que es el agua”.

El día de la colisión -que fue reportada en redes sociales y sobre la que no hubo una comunicación oficial-, al no hacer inspección de vías, consideraron que todo era una “falsa ocupación”, pero sí había un tren. “La persona que pusieron a manejar era inexperta”, asegura el empleado.

6)Otro paso necesario para la reactivación es la inspección de las subestaciones eléctricas, que deben revisarse para saber cómo fueron afectadas por el apagón. “Hasta ahora no han hecho nada”, aseguró una de las fuentes, quien agregó que el personal calificado para llevar a cabo estas operaciones es cada vez más escaso en el Metro.

7)Desde 2015, prácticamente, no hacen ningún mantenimiento de fondo porque se fueron los contratistas y se ha ido el personal. “Casi no va la gente a trabajar, no hay nada qué hacer”, dice un trabajador del área de mantenimiento de vías.

Los equipos que no tienen mantenimiento fallan todavía más con las cargas de energía fluctuantes que llegan al Metro.

8)Hay 18 trenes funcionando pero algunos no tienen luz adelante. Durante los apagones entraron y se llevaron faros de luz de los trenes. “Se los robaron porque sirven también para algunos carros. Ahora los trenes están sin luz al igual que las vías, que ni bombillos tienen”, dice el empleado de mantenimiento.

9)Ni siquiera los Metrobús destinados a atender la contingencia del subterráneo han sido suficientes y por eso el colapso. De acuerdo con las declaraciones uno de los trabajadores consultados, hay entre 40 y 60 autobuses que suplen el servicio, cuando hace cinco años la flota superaba los 150 vehículos.

10) Hasta ahora no se ha implementado un plan de contingencia que pueda poner en funcionamiento el sistema de transporte. Muchos de los trabajadores que viven en la periferia no pueden movilizarse hasta la sede y esto dificulta cualquier apertura. Cuando ocurrió el apagón del 25 de marzo, algunos empleados debieron pernoctar en las estaciones porque la empresa no pudo llevarlos hasta sus casas.