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Este lunes 9 de diciembre, Julio Borges, comisionado Presidencial para las Relaciones Exteriores, designado por el máximo representante de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó, se reunió con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu para denunciar los vínculos que dice tiene el régimen de Nicolás Maduro con el grupo terrorista Hezbollah.

El también dirigente del partido político Primero Justicia advirtió al funcionario israelí la amenaza que representa para el hemisferio el gobierno de Maduro y el régimen cubano.

 

“El régimen de Maduro tiene vínculos con organizaciones terroristas como Hezbollah, esto es una grave amenaza para la paz y seguridad de los gobiernos. Debemos prender las alarmas sobre el peligro que está detrás de esto”, afirmó Borges.

 

El representante de la política exterior del gobierno de Juan Guaidó también destacó que existe una alianza de Maduro y Cuba para acabar con valores como la democracia. “Maduro y el régimen de Cuba quieren acabar con la democracia de la región, están propiciando la desestabilización de los países de la región”, sostuvo, según lo expuesto en una nota de prensa.

El político venezolano manifestó que el objetivo de su viaje a Israel es advertir al gobierno de esa nación que existe un enemigo común y ese enemigo es la violencia. En este sentido, resaltó la necesidad de unir fuerzas para lograr el restablecimiento de la democracia en Venezuela.

En su paso por Israel, se tiene previsto que Borges asista a una conferencia de la organización de aliados de Israel para alertar sobre el amparo que a su juicio da Nicolás Maduro al terrorismo internacional.

¿Qué es un sefardí? Brevísima guía para venezolanos, por Isaac Nahón Serfaty

¿Qué es un sefardí? La pregunta resulta pertinente en estos días que podríamos calificar de “furor sefardí”.  Casi seis mil quinientos venezolanos han pedido la ciudadanía española por tener algún vínculo con Sefarad, como se llama a España en hebreo. Sobre el tema ya escribí un artículo que pueden leer aquí. El historiador Tomás Straka escribió otro texto magnífico sobre las implicaciones históricas de este “largo camino a Sefarad” que muchos han emprendido al reconocerse descendientes de aquellos judíos que fueron expulsados de España en 1492 por decreto de los Reyes Católicos Fernando e Isabel. Así que la respuesta fácil a la pregunta planteada al principio es: todo aquel descendiente de los expulsados se podría considerar como sefardí. Pero la cosa no es tan simple. Veamos porqué. 

El pueblo judío está dividido en dos grandes tradiciones: la asquenazí (ashquenaz en hebreo quiere decir Alemania, lo que incluía históricamente ciertas regiones de Francia) y la sefardí, que en principio se identifica con los judíos que vivieron en la Península Ibérica, pero que se extiende muchos más allá, incluyendo, al menos desde la perspectiva del ritual y las leyes religiosas, a los judíos originarios de los países árabes, conocidos también como mizrajim (es decir “orientales”). Los sefardíes, así como los mizrajim, tienen una serie de tradiciones, rituales y observancias que, si bien comparten un tronco común con los asquenazíes, les son particulares. 

Muchos sefardíes, especialmente los que vivieron en Turquía, Grecia, el norte de Marruecos, los países balcánicos (que formaban parte de la antigua Yugoslavia), Bulgaria, e incluso en ciudades como Alejandría en Egipto, mantuvieron un vínculo lingüístico con la España que los había expulsado. Hablaban un dialecto del castellano antiguo llamado ladino (conocido en Marruecos como jaquetía) que fue incorporando palabras y expresiones en hebreo, turco, griego, árabe, y otros idiomas de los que países que los acogieron. Ese vínculo también incluía un imaginario que se expresaba en viejos romances que recitaban y cantaban estos judíos, en los que se evocaban los paisajes míticos de Toledo y Granada. Hay en estos poemas una nostalgia por un pasado idealizado, a pesar del maltrato y la violencia de la “madre España” contra sus “hijos sefardíes”.

Los sefardíes hicieron contribuciones muy importantes al pensamiento y las leyes del judaísmo rabínico que tuvieron un gran impacto en todas las comunidades hebreas, incluyendo a los asquenazíes. Maimónides (1135-1204), conocido en hebreo por el acrónimo Rambam, médico, filósofo, codificador de leyes y rabino nacido en Córdoba, quiso reconciliar la Torá (tanto la escrita recogida en la Biblia judía, como la oral recopilada en el Talmud y otras fuentes) con el pensamiento de Aristóteles. Su Mishné Torá es el primer intento sistemático de codificar todas las prescripciones religiosas contenidas en los cinco libros de Moisés (el Pentateuco) y en las múltiples tradiciones orales.  Otro personaje muy influyente fue Yosef Caro (1488-1575), rabino nacido en Toledo, que sistematizó e hizo aun más accesible las prescripciones religiosas en su libro Shulján Aruj (o la “mesa servida”), que se convirtió en la fuente autorizada de leyes para todo el pueblo judío.

En Venezuela los sefardíes hicieron grandes contribuciones al país en todos sus ámbitos: económico, cultural, educativo, científico y político. Muchos apellidos sefardíes hoy están totalmente integrados a la sociedad venezolana, y que ya no se identifican como judíos pues están asimilados a la mayoría católica, han marcado la historia del país: Maduro, Capriles, Curiel Henríquez, De Sola, Chumaceiro, Senior, Ricardo, Bencomo, Fonseca, De Lima, son algunos de ellos. 

Otros han dejando su impronta en las artes y la literatura. Podemos mencionar al escritor Isaac Chocrón Serfaty, autor de extraordinarias novelas como Rómpase en caso de incendio (probablemente su texto más sefardí) y de obras de teatro memorables como Animales feroces. La cineasta Margot Benacerraf, directora del premiado documental Araya y fundadora de la Cinemateca Nacional.  Amador Bendayán, actor y animador de televisión. Otros lo hicieron en la ciencia, como el Dr. David Lobo, médico pionero del diagnóstico biológico del embarazo en Venezuela. O el desarrollo urbano. Es el caso del arquitecto Mario Benmergui, fundador el Taller BMPT, que estableció los lineamientos arquitectónicos para las estaciones del Metro de Caracas y quien fue responsable y director del diseño de ocho estaciones del mismo sistema subterráneo. En el mundo académico como el profesor Carlos Guerón, experto en política exterior y que fue director de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV. O en la política, como Paulina Gamus, quien ha tenido una destacada carrera de servicio público en la era democrática. Así podríamos nombrar a muchas personas de origen sefardí que tuvieron un impacto en la vida nacional. La obra de referencia en este sentido es el Diccionario de la cultura judía en Venezuela de Abraham Levy Benshimol y Jacqueline Goldberg en el que se recopilan reseñas biográficas de los judíos (tanto asquenazis como sefardíes) que contribuyeron al desarrollo de Venezuela. El Dr. Levy Benshimol también escribió Dejando huella. Aproximación a la judeidad venezolana en el que presenta 19 esbozos biográficos de judíos venezolanos.

La comunidad judía de Venezuela ha hecho aportes para rescatar y difundir el legado y las tradiciones sefardíes. La Asociación Israelita de Venezuela, el Centro de Estudios Sefardíes de Caracas, la revista Maguén-Escudo y el Museo Sefardí Morris E. Curriel han sido y son todavía bastiones de la cultura judeo-sefardí. La Semana Sefardí de Caracas, los libros, los artículos, los discos, las conferencias, las exposiciones, son testimonio de una identidad judeo-sefardí dinámica y floreciente a pesar de todas las limitaciones y dificultades del momento actual. Y esta tarea de rescate y cultivo del legado sefardí está asociada con nombres fundamentales como Moisés Garzón Serfaty, Jacob Carciente, Amram Cohén, Abraham Botbol, Abraham Levy, Isaac Benarroch, Aquiba Benarroch Lasry, Miriam Harrar, Priscilla Abecasis, Federica Palomero, Alberto Moryusef, Néstor Garrido, entre muchos otros.    

¿Qué es un sefardí? Alguien que trasciende las contingencias del momento. Es más que una búsqueda frenética de la nacionalidad española. Es toda una historia conectada ciertamente con España, pero también profundamente enraizada en Venezuela, y con el destino de todo el pueblo judío y la tierra de Israel. 

@narrativaoral

 

No estar con Netanyahu no es ser antisemita, por Luis Fuenmayor Toro

RECIENTEMENTE HE SIDO OBJETO DE UN ATAQUE INCLEMENTE por parte de personas claramente afectas, a la política guerrerista y exterminadora de los palestinos desarrollada por la entidad sionista llamada Israel, al mando de Benjamín Netanyahu. El motivo de tal agresión obedeció a una respuesta que di en la red social de Twitter, en la cual señalé que había investigadores, varios de ellos judíos, que negaban la existencia del holocausto, cosa que es más que cierta independientemente de lo que se opine al respecto. Este comentario generó inmediatamente una gran cantidad de mensajes, en su mayoría ofensivos, descalificadores y amenazantes hacia mí, algunos de ellos de conocidos académicos. Me limité a señalar las referencias bibliográficas y algunos de los argumentos aportados por los trabajos referidos, con la recomendación a los iracundos de dirigirse directamente a los autores de la tesis señalada.

Dejé muy claro que en absoluto soy antisemita, que fue la acusación principal que se me endilgó; que tengo muchos amigos judíos con quienes gozo de excelentes relaciones, que no practico ningún tipo de racismo ni soy enemigo de ningún grupo religioso. Expresé que el antisemitismo era ajeno a los venezolanos y a Venezuela, que era europeo en su origen y que es allá donde se ha expresado en su forma más intensa. No obstante, la “cayapa” continuó y se extendió a medios de comunicación y algunos portales internacionales, sobre todo por la defensa que hice de la libertad de pensamiento y de opinión, la libertad de investigación, las cuales, para algunos de los afectados “sentimentalmente” por esta materia, no se debería aplicar a la historia de la Segunda Guerra Mundial en relación con las víctimas de los campos de concentración.

Como investigador y académico sé que existen muy pocas verdades absolutas, todas ellas en el área de la física. Y mucho menos existen estas verdades en las disciplinas históricas, donde además quien triunfa acomoda los hechos en función de sus intereses. Todo está en discusión en ésta y otras materias, sin tabúes, sin prohibiciones, sin castigos, como parecieran no saber quiénes llevaron la batuta de la agresión, uno de los cuales se lamentó de que su título haya sido firmado por mí como Rector y pidió a la UCV que me desconociera o algo por el estilo. En Venezuela, afortunadamente todavía, a pesar del gobierno, se puede diferir de la historia oficial, si es que realmente la hay, incluso en casos tan sensibles como el que atañe a nuestros próceres. Nada está exento de ser puesto en duda, de ser revisado, investigado y cuestionado, pues aquí no se ha impuesto el pensamiento de único, ni vivimos bajo la dominación de Netanyahu, ni somos víctimas de los sentimientos de culpa de los alemanes, que han instaurado esta perversa práctica en su país.

Mientras haya libertad de pensamiento y de opinión, la utilizaré ampliamente, la defenderé y enfrentaré a quienes traten de anularla o impedirla. Por ello, rechazo y condeno todas las calumnias, ofensas y amenazas recibidas, y les digo que no me atemorizan en absoluto; estoy acostumbrado desde muy joven a luchar contra la corriente dominante: política, ideológica y de todo tipo y a enfrentar sus más siniestros métodos. La época de Galileo terminó hace siglos. La Inquisición dejó de existir y no voy a permitir calladamente que traten de imponernos una nueva e incluso más peligrosa y bestial.

No practico el odio ni la discriminación de nadie por sus ideas, su religión ni su origen. No me creo superior a los demás, ni lo voy a amenazar ni a insultar ni mucho menos a calumniar y a amenazar como usted hizo en forma vil. Y toda esa vileza simplemente porque ante alguien respondí que había investigadores, varios de ellos judíos, que negaban la existencia del holocausto, cosa que es más que cierta y a la cual no se refirió. Pero es que posiblemente ni leyó los mensajes de Twitter escritos por mí, simplemente acudió presto al llamado de sus amos a escribir en mi contra, no en contra de los argumentos de quienes niegan el holocausto, sino contra mi persona. Se comporta como un violador de los DDHH, al tratar de impedir que la gente se exprese libremente.

Antisemita es una de las palabras que tienen los mercenarios sionistas para descalificar a quienes de alguna forma enfrentan sus excesos, pues carecen de argumentos para respaldar sus mentiras, algunas incluso ancestrales, y mucho menos defender sus acciones actuales de terrorismo de estado y genocidio. Con esa calumnia pretenden terminar cualquier discusión y convalidar sus acciones. Pasaron de ser víctimas a ser victimarios, eso está claro para la mayoría del mundo, incluso para muchos de sus nacionales. El antisemitismo es profundamente europeo; fue allá donde se dieron los acontecimientos que terminaron con la creación de la entidad sionista que llaman Israel, determinada a acabar con la población palestina incluso contra sus propios nacionales.

@LFuenmayorToro

Israel reconoce a Juan Guaidó como presidente de Venezuela

El Gobierno de Israel ha expresado este domingo su respaldo al presidente de la opositora Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como presidente del país latinoamericano, según ha hecho saber el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un comunicado.

“Israel se suma a Estados Unidos, Canadá, la mayoría de los países de Latinoamérica y países de Europa en reconocer el nuevo liderazgo en Venezuela”, ha dicho el primer ministro en su cuenta oficial de Twitter.

Israel, aliado de EEUU, sigue así los pasos de Washington a la hora de apoyar a Guaidó, que el pasado miércoles se declaró a sí mismo como presidente “encargado” del país

EEUU e Israel investigan a Álex Saab por presunto financiamiento a grupo terrorista Hezbollah

AUTORIDADES DE ESTADOS UNIDOS E ISRAEL investigan los movimientos financieros del empresario colombiano Álex Saab, quien posee varios tratos con el gobierno de Nicolás Maduro y ha sido señalado como su testaferro, por supuesta financiación al grupo terrorista Hezbollah.

La investigación que realiza la Fiscalía de Colombia por el presunto lavado de dinero de más de 25.000 millones de pesos vinculados a Saab indaga también en fondos que salieron del Banco Central de Venezuela y que, tras pasar por paraísos fiscales y por Panamá terminaron en Asia, reporta el diario colombiano El Tiempo.

“Algunos de esos giros coinciden con desplazamientos de Saab, quien, según estableció EL TIEMPO en exclusiva, registra 132 movimientos migratorios en el 2017, siendo el más fresco una salida por el aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla, con destino final Berlín (Alemania), el 17 de diciembre”, señala la publicación.

Dos personas cercanas a Saab han sido detenidas desde el inicio de la investigación. Robinson Ruiz Guerrero y Devis José Mendoza, contador y revisor fiscal de empresas del grupo Saab en Colombia, fueron enviados a prisión por enriquecimiento ilícito de particulares, exportación o importación ficticia, lavado de activos, estafa agravada y concierto para delinquir.

Esto ocurre un día después de que el secretario de Justicia de Estados Unidos, Jeff Sessions, declaró almovimiento chií-libanés como una de las principales amenazas del crimen trasnacional para el país.

 

Jerusalén, capital del Estado de Israel, por Milos Alcalay

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La valiente decisión del Presidente de los Estados Unidos Donald Trump de trasladar la Embajada de su país a Jerusalén, volvió a generar una ola de ataques en el mundo, similar a los que se repiten hace un siglo a raíz de la Declaración Balfour de 1917 en las que el Reino Unido reconoció el “establecimiento de un hogar nacional para el pueblo judío”

En momentos de nuevas amenazas contra Israel es oportuno recordar la posición que Venezuela adoptó en el pasado: El 29 de noviembre de 1947 en el seno de la ONU se aprobó la resolución sobre la partición creando dos Estados: El Estado Judío y el Estado Palestino. Venezuela votó junto a otros 32 países de los 57 que formaban parte de la ONU, el apoyo a los dos Estados, rechazando la posición que pretendía eliminar la creación del Estado de Israel por la de un solo Estado Árabe en la Palestina del Mandato Británico.

Luego, el 14 de mayo de 1948 cuando se proclamó la Declaración de Independencia de Israel pronunciada por David Ben Gurion, ésta también fue reconocida por Venezuela de inmediato a través de un telegrama enviado por el Canciller Andrés Eloy Blanco a su homologo Moshe Shertok, resaltando una vez más el apoyo venezolano a pesar de las amenazas de los países vecinos que produjeron la primera guerra del mundo árabe desconociendo la existencia del Estado Hebreo. Nuevamente en ,ayo de 1949 cuando se votó sobre la admisión Israel como Estado miembro de la ONU, Venezuela se pronunció favorablemente sobre su ingreso al máximo organismo mundial al apoyar la resolución 273.

Cuando se abrió por primera vez la Embajada Permanente de Venezuela en Israel, el Embajador Vicente Gerbasi estableció la sede de la Misión Diplomática en Jerusalén reiterando también el respaldo a un Estado Palestino, pero sin desconocer la existencia del Estado de Israel y de sus instituciones ubicadas en Jerusalén.

Esta ha sido la posición de los diferentes Gobiernos democráticos: el de Rómulo Betancourt, Rómulo Gallegos, Raúl Leoni, los dos Gobiernos tanto de Rafael Caldera como de Carlos Andrés Pérez, el de Luís Herrera Campins y el de Ramón Velásquez. Esta posición no solo fue la de Gobiernos democráticos, sino también la del Gobierno del General Marcos Pérez Jiménez que mantuvo la misma posición ya que en el año de 1952 le otorgó el beneplácito al General Antonio Shaltiel como Ministro Plenipotenciario de Israel en Venezuela. Es decir, todos los Gobiernos desde 1947 coincidieron en reconocer las relaciones con Israel, con la sola excepción de la posición anti-histórica del actual Gobierno que llegó a romper relaciones diplomáticas con el Estado Hebreo.

Las amenazas de guerra, votaciones en la ONU, exhortaciones de la Unión Europea y del mundo, no pueden esconder un derecho innegable de establecer la sede diplomática en donde están las instituciones del Estado de Israel: Jerusalén es sede del Gobierno, del Parlamento, de la Cancillería, y es el lugar donde los Embajadores presentan sus cartas credenciales. Definir arbitrariamente la capital de Israel en Tel Aviv, es una ficción.

 

@milosalcalay

Donald Trump reconoce a Jerusalén como capital de Israel

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El presidente de EE.UU., Donald Trump, confirmó hoy que su país reconocerá a partir de ahora a Jerusalén como capital de Israel, una medida que promete generar tensiones en Oriente Medio y reducir las posibilidades de un proceso de paz entre israelíes y palestinos.

“He determinado que es hora de reconocer oficialmente a Jerusalén como capital de Israel”, dijo Trump en un discurso desde la sala de recepciones diplomáticas de la Casa Blanca.

Anteriormente Trump había afirmado que la decisión sobre el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel “debería haberse tomado hace tiempo” e insinuó que sus predecesores evitaron adoptarla por cobardía.

“Creo que es una decisión que debería haberse tomado hace tiempo. Muchos presidentes dijeron que querían hacer algo y luego no lo hicieron, quizá por falta de valentía o porque cambiaron de opinión”, dijo Trump a los periodistas durante una reunión con su gabinete.

Estados Unidos se convertirá así en el único país del mundo que reconoce como capital de Israel a Jerusalén, donde ninguna nación tiene su embajada debido a que, tras la anexión israelí de la parte oriental de la urbe en 1980, la ONU llamó a la comunidad internacional a retirar sus legaciones de la Ciudad Santa.

Los palestinos reclaman la parte oriental de la urbe (Jerusalén Este) como capital de su futuro Estado independiente, y han dado mucha importancia al futuro de la ciudad en las negociaciones de paz de las últimas décadas.

El inminente anuncio ha generado críticas de importantes aliados árabes de EE.UU. en la región, como Turquía, Jordania y Arabia Saudí, y las fuerzas de seguridad israelíes han debido prepararse para un posible incremento de la violencia en el país, donde las facciones palestinas han declarado “Tres Días de Ira y Rabia Popular”.

El procedimiento de traslado llevará “al menos 3 o 4 años” porque todavía hay que construir una sede diplomática, según adelantó este martes un alto funcionario estadounidense.

“Hay alrededor de 1.000 personas trabajando en la embajada en Tel Aviv, y no tenemos una instalación que pueda acogerlos en Jerusalén. Llevará tiempo encontrar un lugar, asegurarnos de que es seguro, diseñar una nueva embajada y construirla”, agregó la fuente, que pidió el anonimato.

Rusia, China, Siria, Turquía y el papa Francisco expresaron hoy su preocupación por la decisión estadounidense y las consecuencias que pueda tener en la estabilidad en la región, sumándose a otras voces manifestadas ayer, como las de Francia, Italia, la ONU y el Movimiento de Países No Alineados

 

Venezolanos en Israel: otro refugio para escapar de Nicolás Maduro

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El recrudecimiento de la situación política en Venezuela ha hecho que venezolanos emigren no solo a EE UU, Panamá, Colombia o Argentina, sino a Israel.

En comparación, la inmigración venezolana a Israel es diminuta, pero llama la atención por el contexto, pues Venezuela rompió relaciones diplomáticas con Israel en 2009, debido a la guerra en Gaza. Además, existen importantes barreras de idioma y costumbres que deben afrontar los recién llegados.

A pesar de que la inmigración hacia el Israel no es abundante, el país recibe a aquellas personas que puedan probar su pertenencia a la religión judía, sea tanto por lazos de sangre como por conversión. Para los inmigrantes, el Estado ofrece numerosos incentivos, que van desde asistencia financiera a cursos gratuitos de hebreo, reseñó Infobae.

“La situación en Venezuela es complicadísima para todos los venezolanos, y por supuesto, para la comunidad judía”, dijo Igal Palmor, vocero de la Agencia Judía, organización en Jerusalén que gestiona los procesos migratorios hacia Israel. “La Agencia Judía está atenta y cercana a la comunidad judía en Venezuela”, afirmó. Sin embargo, aclaró que, debido a la crisis venezolana, evitan hacer declaraciones al respecto.

Algunos datos informales apuntan a que 48 inmigrantes venezolanos llegaron a Israel solamente entre enero y julio de este año. Guillermo Anderson Benaim es uno de ellos: “Llegué hace tres meses. Nunca en mi vida pensé que iba a venir a Israel”, confesó.

“Los mejores años de mi vida los pasé en Venezuela, los peores también. Ahora, Israel para mí es mi nueva casa, y espero que vengan los mejores momentos”, dijo al portal argentino otro venezolano que se fue del país huyendo de Nicolás Maduro.

Lea la nota completa en Infobae.