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henrique capriles

La importancia de saltar una verja

@juliocasagar

 
Sabrán disculpar los estimados lectores el tono de anécdota personal con el que comienzo esta nota, pero lo considero necesario para poner en valor la importancia que tiene en la política tomar una decisión inesperada en el momento y en el lugar correcto.

Corría el año 1999. En una hora aciaga para la justicia del país, la Corte Suprema de Justicia había dado la razón a Hugo Chávez para emprender un proceso constituyente sin tomar en cuenta los mecanismos de reforma o enmienda previstos en la Constitución. Todo esto desemboca, luego del referéndum, en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente con un mecanismo electoral fraudulento (el famoso Kino de Nelson Merentes) que otorgó una mayoría abusiva al oficialismo, apartándose también de las reglas constitucionales de la proporcionalidad y la representación de las minorías.

El Congreso acababa de ser electo en el mismo proceso que hizo a Chávez presidente y era un abanico proporcionado de las fuerzas políticas del país. Me desempeñaba como Primer Vicepresidente de la Cámara de Diputados que presidia un jovencísimo Henrique Capriles Radonski, quien hacia su primera incursión en la política con tamaña responsabilidad. El coronel Luis Alfonso Dávila presidia el Senado, perteneciendo al MVR.

Entre la directiva del Congreso y la de la Asamblea Constituyente, se llega a un acuerdo de funcionamiento de ambos órganos en el Palacio Federal Legislativo e igualmente sobre los roles que nos tocarían jugar en materia de legislación y tramites de créditos adicionales y demás funciones legislativas. Se trató de un “modus vivendi” civilizado que pensábamos seria acatado por el oficialismo.

Pero como la cabra siempre tira para el monte, resulta que un día llegamos a sesionar y nos encontramos que se nos niega el acceso, exactamente como ocurrió el pasado 5 de enero. Nos dirigimos a la Alcaldía Metropolitana donde Antonio Ledezma nos cede sus espacios para sesionar. Me toco presidir aquella sesión conjunta y nuestra resolución fue dirigirnos de nuevo al palacio a tomar posesión del Hemiciclo donde habíamos estado funcionando.

Las puertas seguían cerradas. La Guardia Nacional ya había desplegado un cordón de seguridad y los colectivos armados nos rodeaban y amenazaban. De pronto, así como fue San Pablo derribado por un rayo en algún lugar del camino a Damasco, un rayo de pensamiento nos dice que había que dar el paso, mejor dicho, el salto a la verja para ir a recuperar lo que se nos estaba arrebatando.

Lo hice en primer lugar y un grupo de diputadas y diputados hicieron lo propio. Al otro lado los guardias nacionales se nos abalanzaron y nos rociaron con gas pimienta a la par de que nos golpeaban salvajemente. Recuerdo a Carlos Melo, fajándose con un “robocop” que nos golpeaba.

Por algunos minutos perdí el sentido y solo lo recuperé en el despacho de Luis Miquilena, que presidia la Constituyente, adonde habían llegado unos paramédicos para atendernos. Permítaseme de nuevo el abuso de la anécdota para reseñar que, al volver en mí, lo primero que vi fue la cara de Aristóbulo Isturiz, vicepresidente de la Constituyente (se imaginaran el susto, yo pensé que había muerto y estaba en el infierno). Todos trataban de quitarle hierro al asunto y Aristóbulo se me acercó para decirme: “Okey, Julio, este round nos lo ganaron”.

En efecto, para ese momento, aquellas imágenes habían dado la vuelta al mundo y hasta Chávez se puso al teléfono y aunque no se disculpó quiso saber cuál era mi estado de salud. Por primera vez y, gracias a aquel gesto, el talante dictatorial del régimen se ponía de manifiesto. Eso les hizo recular. Nos fue permitido el acceso y el Congreso siguió trabajando hasta que se aprobó la nueva Constitución en referéndum.

Algo parecido mutatis mutandi ha ocurrido este 5E en Venezuela: la imagen de Juan Guaidó saltando la verja ante la oposición de los esbirros, le ha salido cara al régimen. De un solo golpe se ganó la reprimenda de tres de sus más importantes aliados en América Latina: México, Argentina y Uruguay que demuestran así que no seguirán cualquier disparate de Maduro. Logró, además, que las fuerzas opositoras se reagruparan de nuevo en torno a la figura de Guaidó; hizo que hasta el partido de Timoteo Zambrano no pudiera acompañarlos en la patraña; la fracción 16J, que debatía su abstención frente a la reelección, votara a favor y que la inmensa mayoría de aliados de la AN a nivel internacional se pronunciara de manera concluyente contra el abuso.

Entonces, los rounds del 5 y del 7 se ganaron ampliamente. La pelea sigue. En una ocasión, un entrenador de boxeo me dijo que a los peleadores se les entrena para que aguanten todos los rounds del combate para que ganen por decisión y que, si sale el KO, pues bienvenido sea.}

Vienen más asaltos. De la inteligencia y buena estrategia de las fuerzas democráticas dependerá que ganemos la pelea por puntos o por un recto a la mandíbula del que Maduro no pueda pararse.

Por ahora, hemos enderezado la pelea y ganado estos eventos cruciales.

“Esta es la importancia de la llegada de Juan Guaidó Márquez. liderar la protesta POPULAR, madre de todas las instituciones, nutriente de los pliegues de la sociedad, de los poderes públicos y de las FFAA. Ahí está el desenlace”. 

En términos de mercadeo y estrategia, el público objetivo es el universo de consumidores al cual dirijo mi emprendimiento corporativo. Para ser eficiente debo definir las características de ese público, conocerlo, precisar su interés en mi producto y los canales de distribución, medios o agentes para llegarle a ese target. ¿Pasa lo mismo en la política? Fundamentalmente si.  

LAS BASES POPULARES. DE CHAVEZ A GUAIDÓ

Desde el RR 2005, en Venezuela registrábamos una polarización cerrada que vivió su primer momento de desanudación en la elección de 2012, Chávez vs. Capriles.

Fue en estos comicios cuando “el flaco” logró conectar con las masas y despojar una tajada significativa a Chávez en los estratos C,D y E. Los sondeos demostraban [2005-2012] que Chávez polarizó a la sociedad Venezolana, y que por mucho tiempo los sectores populares le apoyaron mayoritariamente. ¿Por qué?

 

Venezuela registró por más medio siglo la movilización social más importante de LATAM (1920-1980), por causa de la renta petrolera. Desde Gómez a CAP I, se vivió una intensísima desruralización del país, convirtiéndose Caracas en el destino migratorio más importante desde la provincia y desde el mundo. Teníamos en los 60’ la tercera moneda más fuerte del planeta. Caracas emerge como una de las ciudades más cosmopolitas de Latinoamérica, con la arquitectura de vanguardia de Tomás Sanabria (quien diseño el primer edificio inteligente del mundo, el del BCV) o la genialidad de Carlos Raúl Villanueva, creador de la Ciudad Universitaria y El Silencio…

Pero esa Venezuela pujante de migración variopinta, multicultural; urbana, moderna, solvente, contemporánea, se fue descomponiendo en los no-movilizados a causa de un clientelismo y reparto voraz.

Esos no-movilizados-sin oportunidades y objeto de una sensible violencia pasiva, por olvido, indiferencia y rechazo- colmaron las estadísticas de pobreza de Venezuela (75%/1992). Y en medio de esa miseria, rabia y descuido, llegó Chávez, el  4F/92. Ni él se creyó “la aceptación” que tuvo su levantamiento, por cierto, muy divulgado [por no decir celebrado], por los medios y la antipolítica de la época. 

Después vino el discurso de “mar de fondo” de Caldera, “mueran los golpistas” de Morales Bello, y el “congreso chimbo” de Istúriz. Caldera fue Presidente, Morales defenestrado de la política e Istúriz Alcalde. El “público objetivo”, el ignorado y masivo pueblo, sediento de inclusión y acompañamiento, hacia estragos en el mercado político.

El consumidor quería un producto vengador, justiciero, campeador, que pasará factura al establishment donde también entramos Ud. y yo. Y mientras más los medios desdecían de Chávez el golpista, más lo catapultaban del buen salvaje al buen revolucionario. Y uniformado, el nuevo Pérez Jiménez, pero llanero, mulato y coplero.

La guinda fue aquél “por ahora”. Un celebro-debutante [el comandante], que salta a la palestra como una suerte de caballero andante, un taita redentor en medio de la fascinación por el caudillo a caballo. Y con 1.4 trillones de petrodólares a la víspera, cooptó resentimientos acumulados, fracturó a la sociedad venezolana y a todo un continente. En esa ola se montaron sus apadrinados, Evo, Correa, Lula, Ortega, Kirchner y por supuesto, Fidel.  

 

Después de su fallecimiento, comenzó el desengaño. Un ratón devenido de una borrachera revolucionaria, donde Maduro es más corolario que raíz. Embriaguez que es historia repetida en toda Latinoamérica. Aún algunos siguen en su merluza (Argentina). Pero Bolivia despertó…

Hoy a diferencia de la década de los 70 y 80 donde los golpes militares pulsaban los cambios, son las protestas populares las que los propician, y palpitan a la clase militar. 

Esta es la importancia de la llegada de Juan Guaidó Márquez. Liderar la protesta POPULAR, madre de todas las instituciones, nutriente de los pliegues de la sociedad, de los poderes públicos y de las FFAA. Ahí está el desenlace…

SEGUNDA OLA DE DESPOLARIZACIÓN

Capriles tuvo el mérito de migrar una porción de base popular significativa en la elección de Chávez 2012 y contra Maduro 2013. Desde este momento, Maduro ha perdido el 90% del capital político del Chavismo, siendo que esa base popular-por castigo y por empatía-migró en su gran mayoría a Juan Guaidó. Ahí reposa el gran momento político que vive Venezuela. Por primera vez en cuatro lustros, el pueblo migra a la oposición.

El 90% de los sectores C,D,E [85% del electorado], quiere cambio. La misma correlación de fuerzas que pretendió saltarse Evo en Bolivia. Y cuando se pierde y se asalta al pueblo, se pierde y se asalta su confianza, por lo que se pierde todo lo demás incluyendo policías y FFAA. No al revés

Bolivia es un escenario reeditable en Venezuela. Ese es el desafío de todos los venezolanos de los sectores medios. No dividirnos por twitter o RRSS sino emplazar y unirnos al pueblo en la calle [donde mejor nos ve y nos siete], para lograr lo que ya hemos logrado antes [11A]: quebrar el régimen y voltear lealtades de FFAA y policiales. Nada nuevo en el horizonte. La transformación social en LATAM, van en esa línea. Eso fue Bolivia.  

 

La misma protesta popular que trajo a Evo o a Chávez, hoy los expulsa del poder. Bolivia despertó. Venezuela lo hará, si lo queremos ver…

@ovierablanco

Capriles pide a países de América Latina no solicitar visa a los venezolanos

EL EXGOBERNADOR DE MIRANDA, HENRIQUE Capriles, pidió este martes a los países de América Latina no solicitar visa a los venezolanos porque, dijo, están “huyendo del hambre”, y los instó a pedir la “libertad” de la nación petrolera, así como la salida del gobernante, Nicolás Maduro.

“Si Venezuela no encuentra una solución (a la crisis), el éxodo va a seguir, la respuesta no puede ser la visa, con eso no resuelven el problema, la respuesta es pedir la libertad, que se vaya Maduro”, dijo en un vídeo publicado en sus redes sociales.

Capriles hizo esta petición a propósito de la entrada en vigencia del visado humanitario que Ecuador está pidiendo a los venezolanos desde el lunes.

“¿Ustedes han visto la posición digna que ha asumido Colombia? Colombia no ha salido a pedir visa a los venezolanos, esa no ha sido la respuesta, Colombia sabe lo que está ocurriendo como lo sabe el presidente (Lenin) Moreno en Ecuador, como lo saben los presidentes de la región, hay una emergencia humanitaria en Venezuela”, indicó.

A su juicio “no tiene ningún sentido que la respuesta en la región sea pedirle visa a unos venezolanos que están huyendo del hambre”.

El opositor se refirió directamente al presidente ecuatoriano para decirle que “la solución no es pedir” visa.

Consideró que la región lo que debe hacer es tomar “consciencia” para que en Venezuela se acabe la “tragedia” y pidió dejar a un lado “la retórica de las cumbres y reuniones”.

“Ustedes tienen relación con Rusia, ustedes tienen relación China, ustedes tienen relación con México, América Latina tiene relaciones comerciales con todos los supuestos aliados que todavía le quedarían a este régimen, si todo el mundo empuja ¿qué va a tener que hacer este régimen? (…) va a tener que aceptar que el pueblo venezolano tiene derecho a decidir su destino”, agregó.

Capriles también criticó al candidato presidencial de Argentina, Alberto Fernández, por decir, según él, que Maduro “proviene de una elección democrática”.

“No se puede ser más sinvergüenza que este candidato, esta marioneta de la señora (Cristina) Kirchner, el candidato Fernández, (…) Kirchner es igual (a) Maduro, Maduro es igual (a) Kirchner”, dijo al tiempo que instó a los argentinos a “abrir los ojos” y elegir “bien” en las próximas elecciones presidenciales de ese país.

Capriles pide a Bachelet no dejarse

EL DIRIGENTE HENRIQUE CAPRILES PIDIÓ este domingo a la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, no dejarse seducir por el Gobierno de Nicolás Maduro durante su visita a Venezuela los próximos días 19, 20 y 21 de junio.

“No se deje seducir por quienes esperan verla bailando encima de los mismos muertos que ellos celebran, mientras se ponen medallitas de hojalata ideológica”, dijo Capriles en su columna dominical publicada en su página web.

Indicó que los funcionarios del Gobierno de Maduro recibirán a Bachelet “dispuestos a mentirle con cifras maquilladas y un parque temático” a fin de que no pregunte por lo que sucede en los hospitales, afectados por escasez de medicamentos y material sanitario.

“Su intención será ocultar la muerte que destilan en cada acción indolente, porque la única verdad aquí es que desde Miraflores (palacio presidencial) están matando a nuestra gente. Y estoy seguro de que la actualización de las cifras de asesinatos que usted ya denunció, llevados a cabo por la Policía política de la dictadura, no la obtendrá en los despachos”, apuntó.

El exgobernador del estado de Miranda (centro) señaló además que “muchas cosas han cambiado” desde la visita que realizó la comisión de la oficina de Bachelet en marzo pasado, en medio de un masivo apagón que afectó a casi todo el país por varios días y por el cual el Gobierno aplicó un racionamiento eléctrico que hoy se mantiene.

“Intentarán mantenerla en Caracas, pasearla por las fachadas que ya empezaron a pintar y mantenerla ajena a lo que se vive en el estado Zulia (noroeste), por poner un primer ejemplo, donde son más las horas que pasan sin electricidad que las que tienen el servicio (…) Ahí se han perdido electrodomésticos y mucha comida”, indicó.

Aseguró que los problemas por los que atraviesan las distintas regiones del país es “un tema que intentarán evitarle en sus reuniones con el régimen”, aunque le pidió prepararse “para la excusa de las sanciones estadounidenses” en caso de que la situación de los estados sea un punto de debate.

Asimismo, Capriles solicitó a la expresidenta chilena hacer un “esfuerzo por entrar en contacto con las ONG serias. Así también sabrá de las mutilaciones y asesinatos en las zonas mineras, de los secuestros en las fronteras, de los pacientes terminales que mueren al serles negada la atención que en cualquier hospital”.

El opositor también le instó a revisar la lista de “presos políticos”, de los diputados “perseguidos”, el funcionamiento la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y otros elementos.

Según anunció la oficina de la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Bachelet llegará a Venezuela el próximo 19 de junio, en una visita que durará tres días.

En la agenda de Bachelet están previstas reuniones con Maduro, ministros, el fiscal general, Tarek Saab; el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno; el defensor del pueblo, Alfredo Ruíz, representantes de la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y del Parlamento, de mayoría opositora.

El jefe del Parlamento, Juan Guaidó, ha llamado a sus simpatizantes a manifestarse en las calles contra la crisis durante los días de la visita de Bachelet al país.

La banalización de la tragedia, por Alejandro Armas

NO PUEDO CREER QUE ESTÉ ESCRIBIENDO ESTE ARTÍCULO. Parece mentira que casi ocho décadas después de que el naufragio de la República de Weimar culminara con el ascenso de Hitler al poder uno que tenga que estar recordando a otros cuáles fueron los horrores del nazismo. Cada 27 de enero, cuando se celebra el Día Internacional de Conmemoración del Holocausto, no falta quien diga que es ridículo y fastidioso insistir en algo que “todo el mundo ya sabe”. Pues no. Cada vez hay más señales de que estos esfuerzos deben ser redoblados. Los chalecos amarillos que han hecho estragos en los Campos Elíseos están acosando a hebreos franceses. Este Domingo de Resurrección un grupo de personas quemó a un “Judas” claramente identificado como un judío ortodoxo en una localidad polaca. Son solo dos ejemplos.

Sin embargo, hay casos más sutiles en los que se pone de manifiesto falta de sensibilidad hacia los sufrimientos por los que han pasado los descendientes de Jacob (hablo metafóricamente, pues soy agnóstico). Eso es lo que ocurre cuando personas que no son objeto de ningún tipo de persecución se refieren a sus detractores como “nazis”, “neonazis” o algún otro término derivado del nacionalsocialismo, y se identifican ellos mismos con las víctimas del Holocausto. En Venezuela es harto conocida la caracterización de los opositores a los regímenes de Chávez y Maduro como “fascistas” y, aunque en menor medida, como “nazis”. Maduro ha comparado incidentes en los que miembros de la elite gobernante son increpados en público con el trato que el Tercer Reich daba a los judíos. Si mal no recuerdo, en una ocasión la televisora pública equiparó estos episodios con la Noche de los Cristales Rotos. Nada que sorprenda. Después de todo, el chavismo sostiene que sus problemas diplomáticos en América Latina son una especie de reedición del Plan Cóndor, lo cual supone una falta de respeto absoluta a la memoria de quienes fueron asesinados en aquel baño de sangre.

Mucho más inesperado es ver que un dirigente opositor abuse del recuerdo del Holocausto. Hace casi dos semanas, circuló en redes sociales la imagen de un “tuit” emitido por Henrique Capriles, en el cual el exgobernador de Miranda se refirió a otros opositores, con los que ha tenido desencuentros amargos, como “secta neonazi”. El mensaje habría sido borrado poco después de su publicación. Si bien es cierto que imágenes de tuits falsos aparecen a cada rato, hasta donde sé Capriles no desmintió que aquel fuera de su autoría.

Sé muy bien que todos los días Capriles es objeto de ofensas, algunas de ellas bastante soeces y viles. No obstante, me cuesta imaginar un político de su talla que no pase por eso. Un dirigente no puede reaccionar ante sus críticos comparándolos con los adeptos de Hitler. Ni siquiera si esos críticos se rebajan al nivel de zafios. A quienes solo lo cuestionan tiene que responder con argumentos que desarmen dichos cuestionamientos, siempre que esto sea lógicamente posible, y de lo contrario, reconocer el error o, al menos, guardar silencio y reflexionar. A quienes le gritan vulgaridades, lo mejor es ignorarlos, o llamarlos como lo que son: neandertales. Nazis, jamás.

Naturalmente, muchos opositores que no son precisamente admiradores de Capriles se sintieron ofendidos. Hay, empero, un detalle. El grupo al que el dirigente de Primero Justicia ha llamado antes “secta” incluye a unos cuantos venezolanos que han abrazado un conservadurismo bastante marcado. Las redes sociales han sido canal para sus diatribas contra los blancos predilectos del conservadurismo occidental: el islam, el movimiento Lgbti y, por supuesto, las feministas. En una oportunidad anterior, esta columna examinó la furia conservadora contra el feminismo, la cual hoy vuelvo a traer a colación debido a la forma alegre en que se refiere a sus militantes con la odiosa expresión “feminazi”. Quienes se sintieron aludidos por el tuit de Capriles pero se divierten igualando a las feministas con los integrantes del difunto Nsdap no tienen nada que reclamar.

Parece que, como en la misa, es justo y necesario repasar cuáles fueron esos delitos usados como referencia en el siglo XXI para describir actitudes opuestas a las propias. Me voy a limitar a las cifras del genocidio, pues por razones obvias de tiempo y espacio no puedo elaborar un catálogo de todos y cada uno de los crímenes. Los nazis masacraron a alrededor de seis millones de judíos en doce años. El grueso de la matanza ocurrió en los apenas tres años comprendidos entre la Conferencia de Wansee (cuando se decidió la “solución final”) y la liberación de los campos de extermino por los Aliados. Estamos hablando de aproximadamente dos tercios de la población hebrea en el Viejo Continente. En Polonia, donde los nazis construyeron Auschwitz, Treblinka y otros sitios cuyos nombres hoy son sinónimos de horror, más o menos 90% de los judíos fue eliminado.

Y esto es solo lo que les tocó a quienes impusieron portar una estrella amarilla en el pecho. Los nazis también asesinaron sistemáticamente a: miembros del pueblo roma (despectivamente llamados “gitanos”, eslavos, hombres homosexuales, testigos de Jehová, militantes de la oposición (sobre todo comunistas) y personas consideradas “incurablemente enfermas”. En total, la persecución nazi acabó con unas 17 millones de vidas, según cálculos del Museo del Holocausto (en Washington).  Diecisiete millones de asesinatos. Eso es más de la mitad de la población de toda Venezuela. Pudiera ser incluso dos tercios, considerando la estampida migratoria de los últimos años.

Espero que quede claro lo que quiero decir. Aunque los adversarios de un político se ensañen verbalmente contra él , no hay que equipararlos con los perpetradores de semejante hecatombe. Asimismo, si a usted le molesta que las mujeres exijan las mismas oportunidades y derechos que los hombres, pues esa es su prerrogativa. Pero llamarlas “feminazis” es una barbaridad. Por supuesto, no caeré yo en lo mismo ni diré que el uso a la ligera de “nazi” y sus derivados es comparable con actos antisemitas como los relatados en el primer párrafo. Sin embargo, una falta menor no deja de ser una falta. Los abusos lingüísticos comentados hoy degradan el recuerdo de la shoah (la “destrucción”, como en hebreo llaman al Holocausto) , aunque esa no sea la intención de sus emisores.

Nietzsche lamentó, en El nacimiento de la tragedia, la eliminación del justo equilibrio entre lo apolíneo y lo dionisíaco, entre lo racional y lo irracional, en las artes a partir de lo que el filósofo teutón consideró la decadencia del teatro griego con Eurípides. Desafortunadamente, otra tragedia, una muy real, está siendo banalizada hoy. Si no se llama la atención al respecto, podríamos estar muy pronto en una bacanal de bajas pasiones que tome las riendas del discurso político. Mientras, fanáticos religiosos masacran a cristianos en iglesias de Sri Lanka. Mientras, un degenerado asesina a musulmanes en una mezquita Nueva Zelanda. Mientras, un racista mata a judíos en una sinagoga de Pittsburgh. Mientras, los verdaderos nazis y sus verdaderos equivalentes siguen en lo suyo.

 

@AAAD25 

Henrique Capriles exhorta a Maduro a que reconozca como presidente interino a Juan Guaidó

EL EXGOBERNADOR DEL ESTADO MIRANDA, Henrique Capriles, respaldó que el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, asumiera el momento político el 23 de enero de 2019 para “presidir una transición” en Venezuela. De igual forma criticó que la “soberbia” del actual Gobierno les impida negociar una salida a la crisis del país.

Exhortó a Nicolás Maduro a reconocer a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela y le dijo: “eso sí: asume ante tu militancia la responsabilidad de haber destruido al proyecto político que representaste pero también de darles una solución que les permita seguir existiendo como fuerza política, ellos también lo merecen. Vamos hacia la DEMOCRACIA, palabra que a ustedes nunca les gustó, pero que es la que quieren los venezolanos”.

También manifestó que la transición “no será fácil, pero será. Y será en Democracia”.

En su artículo de opinión publicado el domingo 27 de enero, Capriles aseguró que Guaidó fue elegido -al igual que los demás diputados- en unas elecciones realizadas en 2015 que contó con “ciertas garantías”, mientras que se hizo la pregunta de quién eligió a Nicolás Maduro para su segundo periodo, haciendo referencia al cuestionamiento que hay sobre el proceso de su elección en mayo de 2018.

“Lo que sucedió el 20 de mayo de 2018 en Venezuela no fue una elección, sino una farsa marcada por las barbaries del autoritarismo. El CNE se reafirmó en el cómplice de un proceso donde el gobierno ilegalizó los principales partidos, inhabilitó los principales candidatos, apresó opositores, malversó dinero del Estado y, además, adelantó la fecha de la elección para tratar de evitar que la debacle económica de los últimos meses se tradujera en lo que es hoy: el completo rechazo de una población hundida en el hambre, la muerte y la miseria, por culpa de un régimen ladrón.”

Tras enumerar algunos puntos importantes desde 2013 hasta 2019, en donde describió cómo se registró una debacle política y social a partir de acciones por parte del Gobierno, considera que en la actualidad el Ejecutivo carece del respaldo popular, incluso de su propia militancia.

 

¡Dejemos la corredera, vamos bien! Por Orlando Viera-Blanco

Lo primero es enlistar los errores políticos que nos condujeron a este pandemónium. El primero (1992) cuando se le permitió a Hugo Chávez celebro-debutar con su por ahora en cadena

Han sido tortuosos 20 años del deterioro criminal que jamás experimentó sociedad alguna en Latinoamérica. Hemos tenido etapas más violentas como guerras civiles, dictaduras o guerrillas urbanas. Pero nunca la hambruna, el éxodo y la fechoría que alcanzamos hoy ¿Por qué?

Nuestras razones erróneas

Lo primero es enlistar los errores políticos que nos condujeron a este pandemónium. El primero (1992) cuando se le permitió a Hugo Chávez celebro-debutar con su por ahora en cadena de radio y televisión. Un país minado por la antipolítica y clientelismo pronto convirtió a Hugo Chávez en el nuevo mesías. El segundo otro gran error: La conjura contra Pérez desde los sillones de los notables… El tercer gazapo: el sobreseimiento de Rafael Caldera (1994) a HCHF, lo cual habilitó a Chávez para fuese candidato a la PDR en 1997… Una coalición entre Enrique Salas y el resto de los partidos, catapultó -ayudadito por los medios, intelectuales y empresarios- al “Tenientazo-Coronelote” de Sabaneta. Una historia acicalada por estas calles, el gendarme necesario y la obra de Carlos Rangel, Del buen salvaje al buen revolucionario, ilustró una épica caliche. Simpatías ingenuas y malsanas por doquier. Nacía un aprendiz de sable y caudillo que se autoproclamó bolivariano-revolucionario. ¡Hasta Olavarría le creyó…!

El golpista se hizo Presidente. La otrora CSJ le concedió el llamado a Constituyente (inexistente en la Constitución de 1961). ¿La otra seguidilla de infortunios?: El Kino electoral que eligió la Asamblea Constituyente; llamar a plebiscito [no previsto]; desmantelamiento del Estado; relanzamiento de una macrocomuna a la medida de Chávez; conversión de las FFAA en un brazo político; decreto de “emergencia económica” que habilitó más de 40 leyes ilegítimas; inicio de la cubanización y del apoderamiento del botín: Pdvsa. ¿Más? Llamar a un paro nacional inmolador sin reserva militar y política (2002); el golpe de estado del 11A/2002 donde Carmona se precipita y disuelve los “Poderes Públicos” y la clase política lo deja solo. ¿Común denominador de las pifias?: El síndrome de nuestra cultura política: “la cabra que salta pal’ monte… (Dixit Ruth Capriles). Eso no es conmigo, ese no es mi p…

En 2005 fuimos a un RR tolerando en nuestras narices un andamiaje electoral defraudatorio. Debutaba Smartmatic. “Minutos” más tarde, regalamos la AN… En 2006 Manuel Rosales es “elegido” como candidato presidencial de la oposición. Sólo un 40% de las máquinas se vigilaron [La cabra que salta…]. Era natural: Un candidato impuesto de arriba hacia abajo no contó con la lealtad de la militancia. En 2009-desunidos-Chávez mete de contrabando la reelección presidencial. Y en 2012 -enfermo y terminal- impone a Nicolás Maduro. Todo ocurre, mansamente…

Ganar y no cobrar

Capriles gana las elecciones de Abril 2013. Pero arruga (Confesión de parte). En 2014 Leopoldo López comete otro error: Le cree a Cabello, se entrega y jura que el pueblo le sacará de la cárcel. La salida se convierte en un salto caótico a la anarquía, la confusión y la fragmentación del liderazgo. Se pisa el peine del diálogo con elevadísimas expectativas de un desenlace pacífico, democrático y constitucional. Se desmorona la protesta. Surge la MUD. Emerge el consenso táctico. Gracias a una agenda cohesionada se logran 112 escaños en la AN (2016).

Instalada la nueva AN comienzan los saboteos internos que impiden la eficacia en la toma de decisiones. Nos doblamos y nos partimos. Temprano llegan las sentencias del TSJ de Maduro anulando curules, el poder de censura de la AN y la Ley de Amnistía. Se decreta el abandono de cargo de Maduro y la designación de nuevos Magistrados del TSJ. Es tarde. Estalla la protesta de 2017 reeditando el formato de descoordinación y desconexión con las masas populares 2014. Vamos a un referéndum ciudadano el 16 de Julio 2017 [sin músculo ejecutorio] y de pronto, el bombazo: Una Asamblea Nacional Constituyente agarra a todos fuera de base. La convocatoria electoral nos divide. Nadie sabe cómo tragar ninguno de los dos caminos. Ni papeletas ni 350. Todos a la lona (puff!)…como condoritos…

Unidad, prudencia y outsider

Llegamos a 2019 fracturados, divididos e invadidos de un radicalismo normativo en una oposición que pasa del realpolitic. Expira el término de Maduro. Surge la tesis de la usurpación de poder. Nadie apostaba que un joven político imprevisible, modesto y disciplinado inspirara nuevamente a la gente. Los “tartufos” no se hicieron esperar: ¡Que se juramente y se ponga la banda! Y el muchacho les contestó con humildad: “Ya va, bájale dos, no puedo solo…”. Sencillo. Suave. Suficiente para que reemergiera la luz, la emoción, la confianza.

Los errores cometidos son previsibles: Desagregación, divisionismo, presidencialismo, prepotencia, inmediatismo e improvisación. Es tiempo de unidad, patriotismo, humildad, disciplina y planificación. La justicia se aplicará al restituir la república. No al revés. Los Cabildos Abiertos son maravillosos. Nacionales, locales, no capitalinos. Hay que surfear la ola con el pueblo. Eso es la política. “Defensiva en la ausencia, ofensiva en la abundancia”. La soberbia es mala consejera, y la única forma que la cabra no salte otra vez pal’ monte, es dejando la corredera… Falta poco. ¡Vamos bien!

 

@ovierablanco

Capriles apuesta por una “solución política pactada” para lograr una transición

El exgobernador de Miranda Henrique Capriles aseguró que su apuesta es buscar “una solución política, que creo será pactada para que en el país pueda darse un proceso libre, transparente donde los venezolanos puedan decidir”.

“Los actores internacionales insisten en una solución política, negociada, pactada, Que permita que el país tenga un proceso electoral libre y democrático. Eso no lo tenemos ahora”, sentenció el dirigente político.

Capriles explicó que esa solución pactada significa una negociación “en otras condiciones, con otros actores, con una comunidad internacional que eso es lo que clama. No le podemos bajar el volumen. El problema que hoy tenemos en Venezuela es que así como el gobierno tiene una opinión sesgada, se le quiere imponer a la oposición una posición exactamente igual. Así no vamos a lograr nada”.

La oposición venezolana se encuentra dividida sobre la posibilidad de iniciar una nueva etapa de negociación con el Gobierno. Mientras partidos como Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo resaltan la necesidad de buscar un acuerdo que permita la salida de Maduro, algunos dirigentes como María Corina Machado y Antonio Ledezma niegan de plano que esta sea una opción, luego de los fracasos en 2014, 2016 y 2017.

Sobre esto y otros puntos discordantes, Capriles aclaró que la división dentro de la oposición “es menos de lo que la gente piensa. Yo creo que el gran reto es el cómo se llegan a las soluciones. Tenemos el gran reto de presentar soluciones realistas a los venezolanos y no propuestas que conduzcan a la frustración”.

Tras unas declaraciones del gobernador de Carabobo, Rafael Lacava, que dijo que “con Capriles es alguien con quien se puede hablar”, el dirigente de Primero Justicia negó que se haya reunido con personas cercanas al gobierno, aunque dijo que “por la solución de este país y para que los venezolanos no tengan que vivir esta tragedia, si tengo que hablar con el diablo, lo hago”.

También criticó a sectores de oposición que niegan todas las opciones pacíficas. “Sin embargo los vemos en precampaña electoral. Y además dicen que estamos de acuerdo en una transición, pero les pregunto, ¿cómo llegamos a la transición?”.

10 de enero
A partir del 10 de enero se abre una etapa desconocida para todos los venezolanos, porque ya no se trata de un secuestro institucional, destacó Capriles luego del Congreso Venezuela Libre, organizado por el Frente Amplio para buscar opciones que permitan una transición, además de articular a la sociedad.

El dirigente de Primero Justicia indicó que esa fecha “se trata de que en Venezuela se pretenda mantenerse en el poder, una persona que no ha sido producto de un proceso electoral”.

La elección del 20 de mayo fue calificada por Capriles como un “parapeto”, que no es reconocido por los opositores que participaron o la comunidad internacional. “Se buscó hasta el cansancio para que el país pudiera encontrar una solución política en esa fecha el gobierno trancó el juego y miren ahora donde estamos, trancados en los político y viviendo una tragedia económica y social”.

A su juicio, al marcar el 10 de enero como una nueva fecha donde el gobierno de Nicolás Maduro pierde legitimidad, no se están “vendiendo potes de humo. Se ha dicho con bastante claridad cómo debe verse el 10 de enero y la posición que debe asumirse”.

También recordó que está inhabilitado políticamente por 15 años: “El rescate de mis derechos políticos pasa por un cambio político, es decir, no soy precandidato ni aspirante a nada. Lo he luchado como muchas personas para que este país tenga un cambio”.