Sexo durante el embarazo: Las mejores posturas - Runrun
Sendai Zea Mar 09, 2012 | Actualizado hace 10 años
Sexo durante el embarazo: Las mejores posturas

Tal como lo reseña La República de Perú, hacer el amor en seguro para la madre y el hijo en gestación siempre y cuando el médico no indique lo contrario.

Con el embarazo, las necesidades de la mujer no desaparecen, y menos el deseo hacia su pareja. Pero siempre existe tabú a lo que relaciones sexuales se refiere. ¿Es seguro para mi pareja y mi bebé tener relaciones sexuales? Según diversos sexólogos, el coito no lastima al niño o la niña, ni tampoco es doloroso ni perjudicial para la gestante, siempre y cuando la salud de esta se encuentre en un estado estable.

Por esta razón, es de suma importancia consultarle a su médico, sobre todo si la embarazada pasa o pasó por circunstancias como riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro, sangrado, cólicos inexplicables y hasta una infección de transmisión sexual.

Cualquiera de estas peligrosas manifestaciones debe ser tomada en cuenta por usted ya que el especialista determinará si el embarazo de su pareja es de alto riesgo o no. De serlo, el médico especialista podría aconsejarle evitar tener sexo durante todo el periodo de gestación.

Señales de cambios

El padre, o pareja, debe ser consciente que los cambios en la mujer no sólo se suscriben a la «barriguita». Los cambios que experimenta una mujer en cinta en materia sexual influyen bastante en la intimidad. Tenga en cuenta ello y preste mucha atención.

«Cariño, hoy no estoy de humor», será una respuesta frecuente durante el primer trimestre del embarazo. En esta etapa puede que su pareja no sólo pierda interés en intimar con usted sino que también empiece a experimentar náuseas, dolor en los senos y muchas ganas de ir al baño.

No se enoje, compréndala y no olvide que todo esto suele desaparecer en el segundo trimestre, incluso algunas mujeres experimentan el aumento del flujo sanguíneo hacia su zona pélvica, lo cual incrementa la capacidad de ella de tener un orgasmo, incluso más de una vez.

Comodidad para ella

Ya en el tercer trimestre es común que nuevamente la gestante pierda algo de interés en las relaciones sexuales, pero la curiosidad siempre está ahí. Corresponde por eso que el hombre sea comprensivo, atento y busque siempre la comodidad de la mujer.

Incluso los especialistas señalan que para intimar no es preciso llegar al coito sexual; existen otras formas de compartir el deseo, como masajes sensuales, besarse, abrazarse, el sexo oral. En este último punto sólo hay que tener la salvedad de evitar soplos a la vagina pues esto podría generar complicaciones en la salud del bebé.

Así que ya lo sabe, trate bien a su pareja, engríala muchos pues su estado así lo amerita y procure siempre brindarle mucha comodidad, sobre todo no olvide llevarla al médico pues no vale la pena poner en riesgo a sus dos amores: ella y su bebé.

 

Las mejores posturas para tener sexo durante el embarazo

Las posturas más aconsejables son las que no produzcan presión abdominal en la futura mamá. Hay que procurar en todo momento estar cómoda, para lo cual se pueden utilizar cojines o almohadones para apoyarse. Éstas son las posiciones más recomendadas para mantener relaciones sexuales sin daño para la embarazada o el bebé:

De lado: ambos tumbados de costado con la espalda de la mujer pegada al pecho del hombre. Esta postura suele señalarse como la mejor durante el embarazo, ya que impide que se ejerza presión sobre el abdomen y los pechos de la mujer.

La misma posición a lo largo, pero dándose la cara, formando cierto ángulo entre los torsos para no apretar el vientre de la mujer, aunque en este caso la penetración es poco profunda.

La mujer sentada sobre el hombre (éste permanecerá tumbado, sentado o recostado), lo que le permitirá a ella un mayor control sobre los movimientos, el ritmo y la penetración.

La mujer se puede poner con brazos y rodillas apoyadas (“a gatas”) y el hombre detrás, de rodillas o de pie si ella se sitúa al borde de un lugar elevado (cama, sofá…). De esta manera no existe ninguna presión y el vientre no pesa.

La mujer tumbada de lado con las piernas dobladas en L y el hombre apoyado en sus rodillas penetrando desde atrás.

El coito de pie, con la mujer recta o inclinada hacia delante, con un buen apoyo, y el hombre detrás controlando la penetración también podría funcionar.

La postura del misionero no se recomienda una vez esté avanzado el embarazo, ya que la mujer no debería reposar sobre su espalda demasiado tiempo ni aguantar el peso de su pareja sobre el vientre. Si la pareja se sitúa encima, habrá de sostener su propio peso con las manos para no presionar la barriga de la madre.