Francisco Torrealba: “El presidente Maduro está dispuesto a ceder mucho, dentro del marco de la Constitución” - Runrun
Francisco Torrealba: “El presidente Maduro está dispuesto a ceder mucho, dentro del marco de la Constitución”
El constituyentista afirma que apoyarán irrestrictamente el acuerdo al que lleguen en el proceso de negociación
El también diputado reconoce que la pérdida del valor adquisitivo en el salario es una situación dramática

@Saracosco

ES CASI MEDIODÍA Y LA AVENIDA LECUNA tiene más movimiento de gente que de carros. Allí, casi al lado de la estación de metro Teatros hace vida la Federación de Trabajadores y Trabajadoras del Transporte. 

Es una especie de galpón amplio, con algunas sillas plásticas, el televisor encendido en el canal Venezolana de Televisión e imágenes en las paredes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Al fondo de un pasillo pequeño se encuentra la oficina del diputado y constituyentista, Francisco Torrealba, sentado en una silla color negro, detrás de una mesa del mismo color que contiene distintos documentos, carpetas y un porta bolígrafo con la cara de Hugo Chávez tallada en madera.

En otra mesa hay una gorra del Psuv y en una pared roja hay un cuadro con la imagen de Chávez. Rodeado de ese decorado que no deja dudas de la inclinación política de la Federación, el constituyentista – en entrevista exclusiva para Runrun.es – reconoce que la situación salarial es dramática y que el presidente Nicolás Maduro está dispuesto a ceder en el proceso de negociación de Barbados que en este momento está congelado.

Torrealba solo se refiere a Maduro con elogios. Juntos han compartido el camino sindical en el Metro de Caracas y por eso asegura que el presidente tiene el don de negociar. Pero el constituyentista también es cercano a la oposición, gracias a su participación en el Grupo de Boston, una asociación de parlamentarios de distintas ideologías que buscan acercamientos y negociaciones para superar la crisis. 

El también diputado de bajo perfil -y baja estatura- es un hombre que ha sabido moverse con soltura en varios tableros.

Días después de esta entrevista, la asamblea constituyente fue noticia al convocar una sesión especial en la que, según había denunciado el día anterior Juan Guaidó -presidente interino-, se tomarían medidas en contra de diputados y la Asamblea Nacional. En la sesión Torrealba no tomó derecho de palabra, pero como el resto de constituyentes aprobó el allanamiento de la inmunidad parlamentaria de cuatro diputados y la conformación de una comisión que evalúe posibles fechas para los comicios, que podrían adelantarse para este año. 

– ¿Cuál sería el balance de la ANC durante estos dos años?

Hemos asumido como tarea principal el restablecimiento de la paz. La ANC ha asumido el rol de un genuino representante de la expresión del pueblo que aspira dirimir sus diferencias en paz y que no haya ningún desenlace indeseado, como ocupación militar o guerra civil.

Hemos avanzado con la redacción de la Constitución. Adelantamos la forma como quedarían establecidos los artículos que, en materia de derechos de trabajadores, aspiramos que sean contenidos en el texto, que va a ser sometido a referéndum cuando se termine de elaborar la propuesta de Constitución.

– Está dentro de la Comisión de Trabajadores ¿Cuáles han sido sus propuestas?

Planteamos darle rango constitucional a disposiciones que están recogidas en la Ley Orgánica del Trabajo y que tiene que ver con derechos para la mujer, la protección de la maternidad, la familia y la retroactividad de las prestaciones sociales, que esperamos pase a ser un artículo de la Constitución. 

Agregamos los Consejos Productivos de Trabajadores y Trabajadoras. La protección que se le da a los sindicatos debe dársela también a esta nueva instancia para escuchar la opinión de los trabajadores, que son los que conocen y ejecutan los procesos productivos.

– También ha hablado sobre una nueva propuesta salarial para recuperar el valor adquisitivo, ¿Cómo va eso?

El tema del salario y el poder adquisitivo es uno de los más dramáticos en este momento. Llegamos a una situación en la cual no resultan suficiente las decisiones que se toman de forma ortodoxa. En la situación en la que nos encontramos de bloqueo genocida, por parte del Gobierno de EEUU, la principal víctima ha sido la baja del salario. 

Tenemos que romper esa concepción de que no vale la pena trabajar y que el salario que recibe la gente por su trabajo tenga valor. Mucha gente en la actualidad dice ´para qué voy a trabajar si con lo que trabajo no me alcanza para nada´. Estamos frente a la exploración y la consulta con los trabajadores para crear mecanismos que permitan la recuperación progresiva del poder adquisitivo.

– ¿Considera que la situación salarial y de los trabajadores es producto de las sanciones? 

Sin duda, no hay área del país que se desarrolle con normalidad desde que comenzamos a ser objeto de las sanciones. En principio pretendían ser de presión a la dirigencia del chavismo que gobierna. Ahora nadie está exento de ser víctima de esas sanciones y el salario ha entrado en todas las cosas que se lleva por delante el bloqueo.

No puedo afirmar que exclusivamente han sido las sanciones lo que ha destruido el trabajo y el valor del salario. Pero creo que tendría un peso de un 95%, a modo ilustrativo. 

Es posible que haya políticas que no han sido acertadas. Pero el impacto sobre la situación actual es muy mínimo respecto a lo que sí nos tiene en una situación crítica, que es el bloqueo que se impone a todos los venezolanos. 

– Pero en el informe presentado por Michelle Bachelet se afirma que la crisis económica empezó mucho antes de las sanciones

Si, tenemos crisis desde hace bastante rato. Cuando llegó el Comandante Hugo Chávez al gobierno, ya teníamos una crisis económica aguda. Con las políticas que implementó el Comandante Chávez se logró reactivar la economía.

Políticas acertadas unas, criticables otras. Existían problemas económicos antes de las sanciones, pero con las sanciones es un cambio abismal entre las dificultades que teníamos sin sanciones y las que tenemos con sanciones. 

– ¿Considera que el haber llamado a elecciones presidenciales a través de la ANC fue un error político?

No. Desde la ANC hemos convocado varias elecciones y se han producido demostraciones extraordinarias de participación. Incluso en medio de algunas de esas elecciones la oposición han obtenido victorias. 

– ¿Cree que la Asamblea Nacional es legítima?

Como poder es legítima, pero el manejo de ese poder se ha ilegitimizado. Cuando se toman decisiones sin quórum o asume el papel de confrontarse con los poderes, se entra en un proceso de degradación que lleva a esta situación. A que una persona de ese cuerpo, en una plaza, sin ningún tipo de respaldo de ley ni Constitución dijo que era el presidente de la República y algunos se lo han creído. 50 países por lo menos dicen que él es el presidente de la República. 

Ojalá en el próximo período volvamos a los niveles de cordura que nos permitan dialogar. Tenemos el deber de resistir, pero podríamos tener una convivencia pacífica con nuestros adversarios. 

– Es decir, que por ahora la bancada del GPP no volverá a la Asamblea Nacional

Estamos listos para estar ahí. Somos más de 50 parlamentarios elegidos por el pueblo, igual que ellos. Aunque el tiempo se acaba. Si antes de las elecciones, deciden salir del desacato y ponernos a trabajar por el bien del país, que es lo que aspiran los venezolanos, estamos listos. 

– Ahora hay un nuevo proceso de diálogo entre el gobierno y la oposición, ¿Cuál cree usted que sea la diferencia entre este proceso y los anteriores?

Me parece que todo diálogo es bueno. Agradecemos el apoyo que ha ofrecido Noruega, para que pueda darse algo que parece extraordinario, pero que debería ser lo más normal del mundo, que es que hablen las partes que están en confrontación. 

No conozco con exactitud la metodología que se lleva adelante. Lo que se sabe es que los representantes de las dos partes han dejado establecido los puntos sobre los cuales se dialoga. 

Más allá de esa instancia, tiene que darse el diálogo entre los venezolanos que pensamos de manera distinta, pero nos respetamos. Con la orientación de nuestro querido presidente obrero, Nicolás Maduro, que tiene la gran virtud de negociar, porque lo conocemos desde que negociábamos los contratos colectivos del Metro de Caracas.

– ¿En qué cree que tiene que ceder el Gobierno y la oposición?

Todos tienen que ceder y escuchar a ver qué es lo que aspira al otro. El presidente está dispuesto a avanzar y ceder mucho, dentro del marco de la Constitución. Quisiéramos también que la oposición entienda que le hace un flaco favor al país auspiciando medidas, que tienden a destruir.

– ¿Cree que el presidente Maduro cedería a unas nuevas elecciones presidenciales?

El presidente está listo para participar en todas las elecciones que le toque. En el marco del diálogo, honestamente no sé si eso es un tema que se maneja, es posible que si y esas valoraciones le corresponde hacerla a los que forman parte del equipo que el presidente Maduro designó como sus representantes. 

Los vamos a apoyar en todos los acuerdos que hagan. No saldremos a tirarle piedra a lo que se firme allí, indistintamente de cual sea el resultado. 

– Usted forma parte del Grupo de Boston, donde también trabaja con otros dirigentes que son de oposición ¿Considera que el país está preparado para ese tipo de reencuentros?

Si, el Grupo de Boston ha logrado, concretamente y a la calladita importantes objetivos. Vemos en el Grupo de Boston a la Venezuela que queremos. Allí hay gente que no cede en sus posturas, pero escucha al otro y no lo agrede. 

La mayoría de los que escucho en la oposición dicen que quieren una Venezuela bien chévere. Como la queremos nosotros. Nuestras posiciones que pudieran estar encontradas, posiblemente tengan intereses comunes. Cuando se pone por delante los intereses del país, no es difícil coincidir.

– Usted compartió con Juan Guaidó en la Asamblea Nacional, ¿Qué opinión le merece ahora y cuál cree que es su rol dentro de la oposición?

El año que estuve en este periodo, que fue cuando Juan llegó, me pareció un diputado bastante normal. No pude identificar ninguna característica destacable en la poca relación que tuvimos. Un año no fue suficiente para conocerlo.

Ahora esta situación que le sobrevino, me imagino que para él, es muy compleja. Está jugando con el destino del país y es de alto riesgo. En mi criterio político, él debería hacer lo que corresponde para sacar a Venezuela del sufrimiento en el que estamos. Aquí sí vale un consejo, que yo no soy quien para dárselo a la oposición, recomendaría que buscaran el reencuentro con el camino democrático.