El Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) se reunió con la Defensora del Pueblo, Eglée González Lobato en función de exigir reformas judiciales y respeto a los derechos humanos.
Por la ONG asistieron el coordinador general de esta, Óscar Murillo, y el coordinador de Exigibilidad Legal, Marino Alvarado, quienes presentaron un documento con exigencias orientadas al rescate del Estado de derecho, servicios públicos, derechos de los pueblos indígenas, la lucha contra la impunidad, acciones contra abusos policiales, transparencia y rendición de cuentas.
Estas fueron las exigencias de Provea:
– Reforma del Poder Judicial: De acuerdo a la ONG urgen reformas con transparencia y participación de la sociedad en el sistema de justicia. Provea manifestó que “la Defensoría del Pueblo debe promover el desmantelamiento del andamiaje jurídico que restringe el espacio cívico”.
– Atención a servicios públicos: Ante la prolongada crisis, Provea abogó por la regularización del suministro de agua y electricidad, además del derecho a una vivienda adecuada, especialmente para las familias afectadas por los dos terremotos del pasado 24 de junio.
– Derechos ambientales y de los pueblos indígenas: La ONG advirtió que los acuerdos petroleros entre los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos podrían incentivar la proliferación de gobernanzas criminales en territorios indígenas y áreas protegidas. “Asimismo, la Defensoría del Pueblo debe solicitar información al Ministerio Público sobre los asesinatos de los líderes indígenas Virgilio Trujillo y Julio Rodríguez”.
– Luchar contra el abuso policial y militar: Provea exigio la puesta en marcha de la Comisión Nacional de Prevención de la Tortura y el cumplimiento efectivo de la Ley contra la Tortura.
– Prevenir y sancionar la desaparición forzada de personas: La ONG solicitó a la defensora del Pueblo investigar los casos de desapariciones forzadas, entre ellos los hermanos Esneider y Eliézer Vergel, Hugo Enrique Marino, Alcedo Mora, Nelson Giménez, Juan Hurtado y Jorge Guanares.
– Colaboración con organismos internacionales: Para la ONG es fundamental que la Defensoría del Pueblo se apegue a la Constitución Nacional y los Principios de París. Además de avalar el acceso de representantes de misiones internacionales al país que puedan constatar el estado de los presos políticos.
– Transparencia y rendición de cuentas: La ONG exhortó a la Defensoría del Pueblo a publicar sus informes anuales e instar al Ministerio Público y al Ejecutivo a hacer lo propio. “Expresamos nuestra preocupación ya que, a pesar del anuncio de que serían desbloqueadas plataformas digitales, la gran mayoría sigue sometida a la arbitraria medida de bloqueo afectando el derecho a la población a recibir información sin ningún tipo de obstáculos”.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país
Como parte de sus acciones de prevención y concientización, Ridery impulsa la campaña “Ser Rider es serio”, una iniciativa orientada a promover la conducción responsable. A través de su plataforma de comunicación directa con los conductores, Ridery difunde recomendaciones clave sobre seguridad vial, entre las que destacan guías sobre las verificaciones previas antes de salir a la ruta, así como la importancia del respeto al rayado peatonal y a los semáforos.
“Desde la aplicación para conductores reforzamos de forma constante este mensaje a través de notificaciones periódicas centradas en la prevención y la conducción responsable. Mensajes como ‘Ser Motorider es serio: un minuto no vale más que tu seguridad’ o ‘Conducir de forma responsable protege tu vida y tu cuenta’ buscan recordar diariamente a nuestra comunidad que su seguridad, la de los pasajeros y la de los peatones es siempre la prioridad en cada viaje”, relató César Machado, Gerente de Relaciones Institucionales.
En paralelo, Ridery avanza en la distribución nacional de chalecos reflectivos de alta visibilidad y cascos Ridery para sus conductores. A la fecha, la empresa ha entregado 2.000 de estos implementos. Los chalecos toman como referencia la norma ISO 20471, que establece requisitos para la indumentaria de alta visibilidad. Este equipamiento, diseñado bajo estándares internacionales, contribuye a mejorar la visibilidad e identificación del motorider en la vía, especialmente durante recorridos nocturnos o en condiciones de poca iluminación, favoreciendo una conducción más segura.
Convenio con el INTT
En el marco de su compromiso con la seguridad y la legalidad, Ridery opera bajo el estricto cumplimiento de las normativas del Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT) para plataformas de movilidad digital.
En este marco, Ridery funciona como un enlace tecnológico entre el usuario que solicita el servicio y el conductor afiliado, bajo un modelo de transporte terrestre privado: no opera como taxi ni mototaxi, no establece rutas fijas ni paradas y no realiza captación en la vía pública. El convenio con el INTT establece un marco de identificación y seguridad que fortalece la formalización y la trazabilidad de la operación.
Asimismo, la empresa participa en mesas de trabajo y alianzas estratégicas con la Asociación de Industriales, Fabricantes y Ensambladores de Motociclos de Venezuela (AIFEM), junto con instituciones como el INTT, el Ministerio de Transporte y el Ministerio de la Juventud, así como representantes de aplicaciones de movilidad y motorizados. Estas acciones están orientadas a fortalecer el sector y promover mejores prácticas viales, que contribuyan a reducir significativamente los índices de siniestralidad vial en el país.
Centros de inspección propios
Un pilar fundamental en la propuesta de valor de Ridery es su red de centros de inspección propios en todo el país, donde se ejecutan rigurosas revisiones técnicas para garantizar que cada vehículo cumpla con los máximos estándares de seguridad. Esta infraestructura, única en el mercado venezolano de movilidad digital, reafirma el liderazgo de la compañía y su compromiso con la prevención y la excelencia en el servicio.
A esta infraestructura se suman otras herramientas de seguridad integradas a la experiencia, como el botón SOS para la atención inmediata ante situaciones de emergencia y el programa de necesidades especiales, orientado a ofrecer movilidad accesible, atención diferenciada, asistencia integral y protocolos de resguardo.
Adicionalmente, los vehículos afiliados deben estar debidamente identificados con su distintivo de Ridery. Por eso, el proceso de rotulado e identificación forma parte indispensable de la operación, fortaleciendo la trazabilidad de los servicios y la confianza de los usuarios.
Estas acciones se complementan con el análisis de datos de la propia plataforma. Un estudio de seguridad vial realizado sobre 12 millones de viajes hasta agosto de 2026 señala que más del 80% de los conductores no ha recibido calificaciones negativas, mientras que el 40% de los reportes de usuarios se concentra en el 10% de los conductores. Asimismo, cerca del 80% de los usuarios evalúa que los conductores manejan de forma prudente y constante, más del 70% reporta que el casco integral es el más facilitado por los conductores y 65% indica que respetan semáforos y controles de velocidad.
Con este despliegue de tecnología, prevención y capacitación continua, Ridery reafirma su compromiso de seguir transformando la movilidad en Venezuela. Al poner la seguridad de sus usuarios y conductores en el centro de su operación, la plataforma no solo eleva los estándares del sector, sino que consolida un modelo de transporte moderno, accesible y confiable para todo el país. Para estar al día con todos sus servicios y medidas de prevención visita @rideryapp.
Algunos datos sobre Ridery
Con 5 años de trayectoria, la plataforma supera los 4 millones de usuarios registrados, más de 200.000 conductores registrados y mantiene presencia en 23 ciudades del país. Además, registra más de 2,5 millones de viajes realizados y, a través de su programa Emprende con Ridery, cuenta con más de 1.000 vehículos.
Desarrollada con tecnología 100% nacional, la plataforma ofrece una alternativa segura, accesible y eficiente para resolver las necesidades de transporte y logística en el país.
No fue una, ni dos, sino tres veces que a la líder opositora venezolana, María Corina Machado, se le impidió regresar a su país esta semana, reseñó el diario ABC, además de la agencia de noticias EFE.
De acuerdo con el corresponsal del diario español, David Alandete, mientras Delcy Rodríguez, visita por primera vez la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York en su calidad de presidenta encargada de Venezuela y se reúne con el mandatario estadounidense, Donald Trump, Machado aprovecha para retornar a su nación, luego de huir clandestinamente para recoger su premio Nobel de la Paz en Noruega y hacer un periplo por varias latitudes de Europa y América.
ABC asegura que en menos de 24 horas se frustraron una salida en barco desde Panamá e intentos de volar a Aruba y Curazao. Según el medio de comunicación, fueron los intentos quinto, sexto y séptimo desde que salió de Venezuela hace nueve meses.
En ABC: He vivido muchas historias como periodista, pero pocas como esta. Acompañé a María Corina Machado en Panamá y fui testigo directo de tres intentos frustrados en un solo día para continuar su regreso a Venezuela, por mar y por aire. Esta es la historia del bloqueo que… pic.twitter.com/1HCI0XJxJl
ABC relató que uno de los intentos de Machado de llegar a Curaczo desde Virginia en Estados Unidos fue frustrado repentinamente el 26 de junio, dos días después del doblete sísmico. En plena travesía aérea, el piloto recibió órdenes proveniente de Norteamérica de regresar al punto de partida, no se dieron explicaciones de por qué ni quién ejecutó la instrucción.
Un par de días después, Machado compró un pasaje desde Panamá con destino a Venezuela, según ABC, la empresa Copa Airlines recibió la prohibición de dejarla viajar en detrimento de que sus operaciones fueran canceladas en suelo bolivariano. La líder de Vente Venezuela ni siquiera pudo embarcar.
Hubo un tercer intento por tierra y un cuarto del que no se conocen mayores detalles, todos infructuosos.
Según ABC, en menos de tres meses, “Machado trató de regresar a Venezuela en un avión privado, un vuelo comercial, una ruta terrestre, diferentes combinaciones de aire y mar y finalmente una travesía marítima desde Panamá de aproximadamente dos días”.
Los intentos contradicen a Trump, quien el pasado 8 de julio declaró: “Yo no le dije que no regresara. Creo que es una buena persona”.
El medio español aclaró que Machado no renunció a la ciudadanía venezolana y adquirió la panameña como reseñaron en redes sociales. Aseguran que el gobierno Panamá le expidió un pasaporte diplomático especial por razones humanitarias, el cual funciona como una especie de salvoconducto en vista que no tiene pasaporte venezolano vigente.
“El documento recoge que nació en Venezuela y le proporciona documentación diplomática para viajar, pero no establece en ningún lugar que haya adquirido la ciudadanía de Panamá”, citan.
“Bajo el artículo 8 de la Convención de Viena de 1961, se le ha otorgado como medida humanitaria un documento para que ella se pueda desplazar”, dijo en X la periodista, Idania Chirinos.
“Se le ha impedido volar desde Panamá. Permanece allí sin poder salir”, denunció el equipo de la exdiputada a EFE.
De igual manera el documento no le ha servido para completar su objetivo: hasta ahora sigue fuera del país y sin fecha aparente de retorno.
La portavoz en español del Departamento de Estado de Estados Unidos, Natalia Molano, declaró a VPI TV que Washington no dispone de información adicional sobre un eventual regreso de Machado a Venezuela.
Dijo que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, tiene líneas de comunicación con la líder opositora y que este no tendría motivos para limitar sus movimientos.
“Ella como ciudadana venezolana, puede hablar en su propia representación”, dijo Molano.
Por su parte, José Raúl Mulino, presidente de Panamá, donde se supone que está varada la ganadora de la primaria opositora de 2023, sostuvo que “es un problema de los venezolanos, no mío”.
Repudio generalizado
Diversos voceros de la oposición condenaron la prohibición de ingreso al país de Machado.
“Prohibirle la entrada de María Corina es inaceptable. Ningún poder ni autoridad, interna o foránea, tiene la legitimidad para prohibirle la entrada a un ciudadano venezolano a su país. Déjenla entrar y pongan la fecha de las elecciones. No jueguen con el pueblo venezolano”, escribió en X el ex preso político, Juan Pablo Guanipa.
Por su parte, la exdiputada Delsa Solórzano calificó como inaceptable el hecho de prohibir la entrada al país a una ciudadana venezolana.
“Expreso toda mi solidaridad con María Corina. Venezuela es su país y tiene pleno derecho a regresar, permanecer aquí y a ejercer sus derechos políticos y ciudadanos con libertad, seguridad y garantías. Ese mismo derecho corresponde a cada venezolano obligado al exilio por razones políticas. Todos deben poder volver a casa.Una transición democrática exige el fin de la persecución y el regreso seguro de todos los exiliados políticos”, dijo Solórzano.
Igualmente, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) expresó solidaridad con la ganadora del Nobel de la Paz.
“Rechazamos esta situación y exigimos que, de manera inmediata, se respete plenamente su derecho a regresar a Venezuela, permanecer en su país y ejercer sus derechos políticos y ciudadanos con libertad y seguridad. Este mismo derecho debe estar garantizado para todos los venezolanos que se encuentran en el exilio por razones políticas. Todos tienen derecho a regresar al país con plenas garantías. El regreso seguro de los exiliados y perseguidos políticos es una condición fundamental para la recuperación de la democracia en Venezuela”, escribió la coalición opositora en X.
Desde Acción Democrática en Resistencia expresamos nuestra solidaridad con María Corina Machado, que en las últimas horas ha sido de conocimiento público la imposibilidad de su ingreso a Venezuela.
Ratificamos que María Corina como cualquier otro ciudadano venezolano, tiene el… pic.twitter.com/ZrZVo1rbby
Asimismo lo hicieron los partidos Acción Democrática y Primero Justicia.
Nos solidarizamos con María Corina Machado y rechazamos categóricamente cualquier intento de impedir su regreso a Venezuela.
A ningún venezolano se le puede arrebatar el derecho a regresar a su propio país. Exigimos condiciones seguras para su retorno y el pleno respeto de sus…
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país
Desde el anuncio público del “histórico acuerdo” petrolero entre Estados Unidos y Venezuela el pasado 28 de agosto de 2026, no cesa una lluvia de confeti en medio de una danza de compromisos sobre 65 000 millones de barriles de la reserva petrolera venezolana, entre la actual administración norteamericana y la compañía petrolera NABEP, concesionada por el régimen de Delcy Rodríguez.
Promesas desmedidas y realidades silenciadas
Las dimensiones del presuntuoso convenio no dejan de asombrar. Por parte del gobierno norteamericano se exalta que tendrá una duración de 25 o 100 años, e incluso el presidente Donald Trump afirmó que el acuerdo petrolero con Venezuela garantizará energía para Estados Unidos hasta por 500 años. Por otra parte, desde el oficialismo se divulga que el pacto producirá los recursos para la reconstrucción del país, por cierto, destruido por el chavomadurismo durante 27 años.
Hasta ahora hemos visto decenas de entrevistas de expertos petroleros de todo calibre a nivel nacional e internacional, de universidades, de reconocidos centros de investigación y de connotados juristas, quienes manifiestan su justificado rechazo a un desigual convenio que, de entrada, le entrega el 35 % de participación accionaria al Pentágono y el 20 % de la producción al costo.
La gran omisión: ¿quién extraerá el petróleo?
Ahora bien, considero que en toda esta polémica hay un gran ausente: no se ha planteado quién o quiénes van a extraer el precioso mineral de las entrañas del suelo venezolano, ni se mencionan las condiciones laborales en las que se desarrollarán las operaciones en el contexto de tan rimbombante acuerdo.
No nos extraña tanto silencio respecto al tema laboral, ya que el trabajador petrolero venezolano ha sido tratado durante el siglo XXI como en los tiempos de Juan Vicente Gómez: en condición de peón de hacienda, con salarios miserables, contratación colectiva suspendida, sin seguridad social, con pésima seguridad industrial y sin sindicatos que los representen, al estar secuestradas la FUTPV y sus sindicatos de base por militantes del partido oficial.
Fantasmas de esclavitud moderna
Por tanto, no tenemos que imaginarnos el futuro cuando ya conocemos el presente laboral petrolero, tal como denuncia una federación sindical de reciente constitución, FETRAENERGÍA: “Los trabajadores petroleros no somos mercancía”. Esto se debe a que el Contrato de Participación Productiva (CPP), que PDVSA entregó a los potenciales inversionistas, permite a las empresas privadas escoger qué trabajadores petroleros les sirven y cuáles no, lo que representa una grave amenaza para la estabilidad laboral y los derechos de miles de familias.
Se crea un esquema en el que el trabajador presta servicio, hasta por tres años, para una empresa privada, mientras continúa dependiendo de PDVSA para el pago de salarios y beneficios, lo que debilita derechos conquistados durante décadas de lucha sindical. Este modelo abre las puertas a formas de explotación laboral que recuerdan prácticas de esclavitud moderna, donde el empleado es tratado como un recurso transferible y no como un sujeto de derechos.
¿Quiénes cargarán con el peso de la extracción?
Ahora bien, ¿quién va a extraer de las entrañas del suelo venezolano el viscoso mineral? ¿Trabajadores extranjeros como antes? ¿Taladros robóticos como los que utilizan ExxonMobil o Baker Hughes en Texas? ¿O serán los de siempre?: los nativos de la Costa Oriental del Lago, los de San Tomé y los pobladores circundantes de la Faja del Orinoco.?
Para información de los firmantes del “acuerdo histórico” y de los representantes de empresas privadas nacionales y extranjeras, anexo un fragmento del artículo 33 de la vigente reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos (LOH), aprobada el 29 de enero de 2026:
Artículo 33: “Los trabajadores de las empresas petroleras estatales, con excepción de los integrantes de las Juntas Directivas de las empresas, gozarán de estabilidad en el trabajo y sólo podrán ser despedidos por las causales expresamente consagradas en la legislación laboral. Igualmente, el Estado garantizará el régimen actual de contratación colectiva y el goce de las reivindicaciones sociales, económicas, asistenciales, sindicales, de mejoramiento profesional y todas aquéllas establecidas en la contratación colectiva y en la legislación laboral…”.
Cabe destacar que en el Contrato Colectivo Petrolero (CCP) están amparados integralmente los trabajadores de contratistas petroleras.
Incumplimientos y precarización actual
No se espera nada nuevo, denuncia FETRAENERGÍA, cuando las empresas firmantes del acuerdo —NABEP y PDV Mant— dejan sin pago a los trabajadores petroleros. Actualmente, 80 trabajadores de CEUTA en el Taladro 28 del Zulia (servicios NABEP) y 150 trabajadores de PDV Mant en el Centro de Refinación Paraguaná continúan sin recibir sus salarios ni bonos semanales, con ingresos percibidos que oscilan entre 600 y 800 dólares, de los cuales solo una tercera parte corresponde al salario base.
De no restablecerse el sistema de relaciones de trabajo en la Industria Petrolera Nacional (IPN), el mencionado “convenio histórico” significará únicamente el beneficio económico para los gobiernos y las transnacionales, en detrimento del principal actor: los trabajadores. Esto devela la esencia de un pacto que deja de ser un acuerdo al desestimar la Constitución nacional, y que resulta antihistórico al contravenir la evolución de las relaciones comerciales establecidas durante un siglo entre Venezuela y Estados Unidos sobre la base de nuestra soberanía nacional.
La Fundación Vanessa Peretti (FUNVAPE) es una organización liderada por personas con discapacidad que cumplió, el pasado 13 de septiembre, 19 años justamente en la lucha por las personas con discapacidad en Venezuela y sus familias.
Desde su creación, la institución ha logrado consolidar un método propio centrado en investigar, proteger e incidir, esto le permite sostener programas atención para todo tipo de discapacidad. Después de los sismos del pasado 24 de junio activaron una respuesta humanitaria.
El despliegue de la organización contó con apoyo en áreas de salud mental, agua, saneamiento y apoyo a familias cuidadoras. Tras el doblete sísmico lograron atender a 769 personas con discapacidad, cuidadores y vecinos a través de más de 1600 servicios de apoyo psicosocial y entrega de ayuda material con interpretación en lengua de señas venezolana en los refugios.
“Diecinueve años después, seguimos guiados por la misma convicción con la que nació esta fundación: que ninguna persona con discapacidad en Venezuela debería enfrentar sola las barreras que la rodean. Ese ha sido siempre nuestro motor, y lo sigue siendo hoy, cuando además debemos sostener la reconstrucción tras el sismo sin dejar de atender el día a día”, expresó Juan Ángel de Gouveia, Director General de FUNVAPe, en una nota de prensa remitida a este despacho.
La emergencia y el impacto de los sismos
Durante su trabajo en la emergencia sísmica encontraron a 1057 personas afectadas en Caracas, Miranda y La Guaira, de las cuales 645 han recibido ayuda con alimentos, medicamentos y carpas. Sus investigaciones indican que las discapacidades auditivas (257), motoras (212) y psicosociales (195) son las que más ayuda especializada necesitan.
Por otro lado, los estudios de la organización advierten sobre los problemas en la accesibilidad física, la falta de saneamiento y la escasez de intérpretes en lengua de señas venezolana en los refugios temporales. Funvape enfatizó la necesidad de unir esfuerzos entre la cooperación internacional, el Estado y la sociedad civil para garantizar la inclusión de las personas con discapacidad después del terremoto.
Mes de la inclusión
La celebración del décimo noveno está de la mano con el “mes de la inclusión”, ya que la agenda de la organización se conecta con el Día Internacional de las Lenguas de Señas (23 de septiembre) y el Día Internacional de la Persona Sorda (último domingo del mes). Durante todo este mes, la fundación realizará jornadas de sensibilización y defensa de los derechos.
“Estos 19 años no son una meta cumplida, sino un compromiso renovado. Debemos seguir avanzando: fortaleceremos nuestro observatorio de datos, los mecanismos de salvaguarda y a las propias organizaciones de personas con discapacidad, porque ellas deben ser las protagonistas de su representación y no solo destinatarias de un servicio”, señaló el Director General.
Con información de Nota de Prensa.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
¡Buenos días! Aquí te servimos El Mañanero de este miércoles, 24 de septiembre, ese rapidito de noticias que entra suave, pero despierta de golpe. El menú incluye “El primer sorbo”, una dosis fuerte de información para abrir los ojos, esa noticia que marca la agenda; “Recién salido del horno”, un resumen de los temas más importantes de las últimas horas; La “perla” del día, esa frase altisonante que te hará espabilar; “Lo que rompe en redes”, para que arranques la jornada a tono con los temas virales o tendencia en X, Instagram o TikTok; “Azuquita pa’l café”, un contenido curioso o inspirador para endulzar la mañana y “La ñapa”, con recomendaciones culturales, de información general o entretenimiento para que tu día tenga buen sabor hasta el próximo guayoyo.
El primer sorbo: la dosis fuerte de información para abrir los ojos
Después de llegar a Nueva York muy sonríente el día previo, a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, le tocó tragar grueso cuando el “tutor” de su gobierno, el mandatario estadounidense Donald Trump, celebró el ataque del pasado 3 de enero que derivó en la captura de Nicolás Maduro.
Las cámaras enfocaron la expresión del rostro de Rodríguez cuando Trump se refirió a Maduro como un “dictador criminal”.
“Cuando sumas a Estados Unidos y Venezuela, tenemos más del 60% del petróleo del mundo (…) Fue una guerra, pero quizás fue el mayor de los negocios, al vencedor le pertenecen los despojos”, expresó Donald Trump en la asamblea general de la ONU, respecto al petróleo venezolano.
Lo que rompe en redes
El pequeño desplante del jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, a Rodríguez también dio de qué hablar. En un primer momento fingió demencia y siguió hablando por teléfono, pero luego, la abrazó.
"Pedro Sánchez" presidente del Gobierno de España.
Street Fighter presentó otro tráiler de la cinta que recupera los movimientos especiales, la estética y los enfrentamientos que han acompañado a la franquicia de Capcom desde los años ochenta. La cinta se estrena el 16 de octubre. Ambientada en 1993, los distanciados Street Fighters Ryu (Andrew Koji) y Ken Masters (Noah Centineo) se ven obligados a volver al combate cuando la misteriosa Chun-Li (Callina Liang) los recluta para el próximo Torneo Mundial de Guerreros: un brutal choque de puños, destino y furia.
Una conversación imposible sobre la república posible y el arte de no perder la civilización
Caracas tiene la virtud de poner a conversar a los vivos con sus muertos. Basta caminar por ciertas calles, mirar una iglesia antigua, disfrutar el olor de la biblioteca de un convento e imaginar los patios donde estudiaron aquellos muchachos que parieron una república. Así la historia no ha muerto. Sólo espera que conversemos con ella.
Mariano Picón Salas escribió que Bello quería construir la civilización americana mediante la educación, la lengua, el derecho, la historia y las instituciones. Mariano consideró ese proyecto como una de las grandes tareas inconclusas del prócer hispanoamericano. Cuánto desearía preguntarle sobre estas interrogantes de su vida.
[…] De pronto, caminando plácidamente por Las Mercedes [cerca de la esquina de Luneta, donde nació Andrés de Jesús, María y José Bello López], escucho una voz que me increpa.
Caminando demasiado deprisa. Y me volví al oír de una voz
El hombre llevaba levita oscura, sombrero, mirada tranquila y esa expresión de quien ha pasado buena parte de su vida leyendo mientras otros discutían. No necesité preguntar quién era.
—¿Don Andrés Bello?
—Eso dicen los libros.
—Los libros también dicen que murió en 1865…
Sonrió y remató:
—Los libros suelen equivocarse cuando creen que la muerte de un hombre equivale a la desaparición de sus ideas.
Comenzamos a caminar. Comprendí que tenía delante al caraqueño que había atravesado tres mundos: la Caracas colonial, el Londres de la Revolución industrial y la república chilena que ayudó a construir y hasta su Código Civil llegó a redactar.
Cuánta versatilidad en una sola humanidad. El poeta de Silva a la agricultura de la zona tórrida; La oración por todos, El proscrito, La cometa… El literato y filólogo, el gramático, el jurista y filósofo de Principios de derecho internacional, el redactor del Código Civil de la república de Chile; el político que acompañó a Bolívar y a Luis López Méndez tras el nacimiento de la I República [1810]; el primer humanista de América se presentaba ante mí como un simple mortal.
Hablamos entrando a la Biblioteca del Convento de Las Mercedes, donde conoció al fraile Cristóbal de Quesada, su maestro de niño.
—¿Qué recuerda de Caracas?
Bello no respondió inmediatamente. Miró hacia adelante.
—Recuerdo una ciudad que ustedes han convertido en una leyenda política. Pero era también una ciudad de libros, iglesias, maestros… de tertulias y jóvenes que querían saber. Por su puesto es la Caracas de las Constituciones sinodales [inspiradas en el Concilio ecuménico de Trento] que tanta dependencia han generado al “buen padre de familia, genio y figura de Dios”, plasma de nuestro conflicto histórico por ser o no republicanos, ser uno o ser todos.
Bello nació el 29/11/1781. Su padre, Bartolomé Bello, era abogado de la Audiencia. En 1796 ingresó al seminario y a la Universidad de Santa Rosa. En 1800 obtuvo el grado de bachiller en Artes. Allí aprendió latín, castellano, filosofía, ciencia y las letras.
—Usted fue contemporáneo de Miranda y de Bolívar.
—Sí.
—¿Y qué significaba Bolívar para usted?
Bello se detuvo.
—Bolívar fue un hombre extraordinario. Pero no confunda usted al héroe con la república. Un héroe es una figura idealizada. Un ideal republicano puede ser contrario al hombre de poder. Hay que diferenciar —señor mío— entre el hombre en sus circunstancias y pasiones y el hombre con sus miedos, carencias y pesares.
—¿No son inseparables?
—Ese es uno de los errores más peligrosos de Hispanoamérica. El héroe tiende a sentirse indispensable. El republicano hace que trasciendan las instituciones por el imperio de la ley.
Lo miré.
—Cuánto nos ha costado recuperar la república, me atrevo comentar.
—Una república no puede depender de las virtudes extraordinarias de un hombre superior. Debe sobrevivir a sus héroes, a sus presidentes, a sus generales y también a sus malos gobernantes. No necesariamente un héroe es un buen gobernante. Fíjese Ud., prefiero que me recuerden como un sensato realizador y no como un apóstol inflamado.
—Caramba. Tamaña denuncia, y reflexión. Entonces sepultemos a Bolívar el héroe y comprendamos su grandeza, aun siendo partidario de una autoridad vitalicia.
—Perdone usted lo diáfano. Pero es así.
—Entonces usted desconfiaba del culto al héroe y a la “apostolización”?
—¡Que palabrota! Yo desconfiaba de todo aquello que pretendiera sustituir las instituciones. Aquí llegamos a un punto lapidario. Somos pro individuos o pro Estado? Creo que lo primero o lo segundo en la medida que la institución me resuelva y me redima.
Bello había sido maestro de Bolívar. Pero su destino sería distinto. Mientras el Libertador se preparó para transformar el mapa político de América, Bello se empeñó en construir las herramientas intelectuales de la nueva sociedad.
Londres y el exilio. La guía de los forasteros
En 1810 Bello viajó a Londres, decíamos, formando parte de la misión enviada por la Junta de Caracas junto con Simón Bolívar y Luis López Méndez. La misión buscaba apoyo británico para la causa americana.
Pero la historia decidió otra cosa. La caída de la I República venezolana convirtió aquel viaje diplomático en exilio. Bello permanecería en Londres durante años. Allí conocería de cerca una Europa convulsa, imperial, industrial, moderna y profundamente contradictoria.
—¿Fue Londres una desgracia?
Bello se detiene y con el ruido de la brisa avileña me responde:
—Una desgracia que terminó siendo una fortuna.
—¿Para Venezuela?
—Para mí. Y quizás para América.
En Londres colaboró con publicaciones americanistas como El Censor Americano, la Biblioteca Americana y El Repertorio Americano. Allí comprendió que las repúblicas no se sostienen con entusiasmo, sino con estructura.
—¿Qué aprendió en Londres?
—Que una nación no se construye solo con proclamas o retórica.
—¿Con qué se construye?
—Con escuelas, leyes, libros, administración. Con ciudadanos, Orlando. [Cómo sabía mi nombre?]. Con respeto al orden y al sentido de pertenencia.
—Que frase la suya: ¡sentido ciudadano, que es sentido de donde soy y de donde vengo! ¿Y con patriotismo sin chauvinismo, con consenso por encima de imposiciones? Y agrega con ojos penetrantes y voz ronca pero firme:
—El patriotismo sin conocimiento es una pasión peligrosa. No puede existir una república sin estricta empatía de la comunidad política. No concibo la república en términos personalistas.
—Por ahí llegaron a mis manos [me comenta Bello desconcertado] no sé cómo, unos textos suyos [¡míos!] donde usted cita a un historiador de apellidos nobles [Herrera Luque], aparentemente de tiempos futuros.
—Quizás fue la providencia —agrega Bello— la que puso frente a mis ojos sabias ideas vestidas con seda fabulaba. Dijo este psiquiatra historiador: “Aprendí a querer a mi pueblo cuyo mestizaje es su magia, su esplendor, la poesía en movimiento”. Qué hermosa frase para comprender la nobleza de un pueblo decente y bueno. Cuanto menos se imponga el imperio de los hombres y más el imperio de la ley, pues menos proliferan los héroes y más abundará la republica como proyecto.
Mientras caminábamos, le pregunto dónde me ha leído.
—Ud. no ha mencionado algo importante— dijo.
—¿Qué cosa?
—Nos os sorprenda que un viejo caraqueño conozca a un compatriota. Caracas tiene la curiosa costumbre que hace que sus hijos se encuentren. Por eso escribí La guía de forasteros, para que ocurran “estas cosas”.
No era un libro menor. Era una de las piezas más reveladoras de su pensamiento. Si acaso un prólogo a los gritos de independencia.
—¿Para qué ocurra qué, don Andrés?
—Una república no es solo ciudadanos y leyes, también debo alertar. Se sostiene con habitantes que se quieren porque se reconocen en un mismo territorio. Una persona no es solo una suma de derechos y deberes, de feudos o cafetales. Es la suma de afectos.
La guía de forasteros no era un simple directorio. Era una cartografía del orden social: autoridades, instituciones, calles, oficios, jerarquías, espacios públicos.
—¿Y eso qué tiene que ver con la república?
—Todo—, se detuvo.
—Un extranjero que llega a una ciudad sin guía no entiende nada. Pero un ciudadano que no conoce su ciudad tampoco.
—¿Entonces la guía fue una forma de educación cívica?
—Es, amigo mío, es: una silva de identidad y propiedad cultural.
Y añadió: “Antes de ser republicano, el hombre debe saber dónde está parado, pero también dónde están los demás. Eso incluye al rey, sus súbditos, amigos, enemigos y subordinados”.
Aquella idea me golpeó con fuerza. Bello no concebía la ciudadanía como un acto abstracto, sino como una experiencia concreta de orientación en el mundo. La guía de forasteros ES en ese sentido, una pedagogía silenciosa: enseña a habitar la ciudad antes de gobernarla. Es la génesis de la obediencia natural, espontánea, voluntaria. Si acaso, origen de la desobediencia legítima. Después del sentido de pertenecer, el sentido de nación, que es identidad, que es patria.
—Usted está diciendo que la pertenencia precede a la política.
—Exactamente. La puerta de entrada al poder. La república no es solo un sistema de gobierno, es una forma de habitar el espacio común.
La universidad no forma profesionales sino hombres libres
Después de más de casi dos décadas en Europa, en 1829 Bello marcha a Chile. Allí encontraría una patria adoptiva donde terminaría convirtiéndose en uno de los grandes personajes. Bello no escogió Chile porque dejara de sentirse venezolano, sino porque [en 1829] Chile fue el país que le ofreció una oportunidad concreta, estable y acorde con su talento, mientras Venezuela —convertida en República de Colombia— no le ofrecía lo que su alma demandaba.
Bello llevaba 19 años fuera de Venezuela. Cuando llegó a Valparaíso [25/6/1829], tenía 47 años. Había salido de Caracas en 1810 y la reconquista española de 1812 convirtió su permanencia en Londres en un exilio prolongado.
—¿No sintió que había abandonado Venezuela?
—Nunca abandoné Venezuela.
—Pero murió en Chile.
—Uno puede morir lejos de su tierra y seguir perteneciendo a ella. ¿Si a usted le toca irse fuera de su país, sentiría que abandonó su patria?
En Chile, Bello se convirtió en profesor, periodista, legislador, senador, jurista, filólogo y educador. Fue redactor de El Araucano, senador desde 1837 y rector de la Universidad de Chile desde 1843.
—¿No hizo demasiado?
—Hice lo que pude.
—¿La vida universitaria fue su respuesta contra la barbarie?
—Aquí está mi obra más querida— dijo, señalando un edificio invisible: la educación. [La Universidad de Chile fue creada en 1842 y Bello fue su primer rector, desde 1843 hasta su muerte].
—¿Qué debe hacer una universidad?
—Formar hombres libres.
—Pero Bolívar no fue a la Universidad
—Bolívar fue un ser único y excepcional, hasta en eso.
—Explíquese
—El cuerpo de Bolívar no sabía su grandeza. A decir de Páez, “hombre de manos y pies muy pequeños, ojos negros, diminutos, pero de mirada penetrante, cabello negro encrespado, muy común entre los criollos, de infatigable cabalgar y batallar, escribía tanto o mejor como planificaba una batalla… Su generosidad era tan implacable como su exigencia, la cual no dudó en demandarla de sí mismo, poniendo toda su fortuna y su vida al servicio de la libertad.
—Bolívar solo es una universidad, comento. ¿Y Miranda?
—Bueno, Orlando, este personaje es otra cosa: es nuestro hombre universal. El que recorrió todos los continentes en barco como si pudiese volar y participó en todas las revoluciones: la francesa, la americana, la inglesa y la nuestra; vivió todos los amoríos y acumuló todos los méritos, sin casarse con nadie, solo con su consciencia.
“Ellos no eran simples profesionales de la guerra o de la vida, agrega don Andrés con expresión bondadosa. Eran ideales de la libertad. Pero entienda muy bien esto: un profesional universitario puede ser técnicamente competente y políticamente miserable”.
Silencio absoluto, en medio de la brisa y un espectacular atardecer, como dando señal que lo sentenciado es alegórico. Nunca ponerle a la política tanta academia, y viceversa.
—Hablemos de la lengua como patria invisible. —Su Gramática de la lengua castellana, destinada al uso de los americanos, apareció en 1847. ¿Por qué dedicar tanto esfuerzo al idioma?
—Porque una nación también se construye con palabras.
—¿Y la fragmentación?
—La lengua es lo único que puede sobrevivir a la fragmentación política.
—¿Y si se convierte en retórica?
—Menos retórica y más conocimiento, amigo mío; menos declaración patriótica y más educación, leyes y ciudadanía. La universidad precede a la política sin condicionarla. El código civil es la arquitectura de ese orden. Menos heroicidad y fascinación épica y más consciencia y urbanidad.
—¿La ley ante todo?
—No exactamente. Primero la creación de un orden ciudadano, como le comenté, con sentido de pertenencia y amor por la tierra que se habita, sin falsos nacionalismos.
—¿Se sintió usted chileno, por eso el Código civil chileno?
—Sí. Pero jamás aparté de mi mente ni de mis oraciones a Venezuela.
—Entonces escribió leyes, pero también salmos y poesía…
—Eso sí.
—El Código civil, de 1855, fue su obra jurídica mayor. ¿Qué buscaba?
—Orden y respeto al prójimo.
—¿Qué tipo de orden y respeto?
—El que permite que la libertad no se destruya a sí misma.
—Explíqueme.
—Usted no está perdido en el mundo. Está en una ciudad que puede comprender—. Y añadió: “Un hombre que no comprende su ciudad no comprende su república ni respeta su alma”.
Me quedé en silencio, mirando hacia atrás… ¿Hemos entendido en Venezuela las huellas del tiempo? Donde no hay comprensión, no hay respeto, admiración, ni cariño. Y sin afecto la república ni dura ni nace… Mi corazón latía a más velocidad. Una lágrima de frustración y nostalgia se escapa en mi mejilla.
—¿Qué le pasa Orlando?, llora usted.
—No maestro, es solo llovizna en mis mejillas, son lágrimas de Dios.
El Bello que Venezuela olvidó. El sentido de pertenecer
—¿Qué cree que Venezuela necesita hoy?
—Menos hombres providenciales.
—¿Y más qué?
—Más ciudadanos que se sientan parte del lugar donde nacieron.
—¿Y cómo se logra eso?
—Con escuelas. Con libros. Con guías. Con instituciones que expliquen el mundo antes de exigir obediencia.
—Don Andrés, si pudiera regresar a Venezuela, ¿qué haría?
—Caminaría.
—¿Después?
—Buscaría una biblioteca.
—¿Y luego?
—Una escuela.
—¿Y después?
—Tomarme un café en sana paz, en cualquier esquina, como lo hago ahora con usted.
—¿Y si no la encuentra?
—¿La esquina? Sobran. Pero a todo evento, habría que escribir otra Guía de forasteros. Hay una señora Quintero que lo ha intentado…
—¿Para quién?
—Para los venezolanos que ya no saben dónde están. [Me quedé solo].
Y comprendí que Bello no fue solo el gran jurista, el gramático, el rector. Fue algo más profundo: un arquitecto del sentido de pertenencia. Nos enseñó que la república no comienza con la Constitución, sino con la capacidad del pueblo de reconocerse en su propio espacio.
Bello entendió algo esencial: no hay república sin geografía moral, sin lenguaje común y sin mapas de pertenencia. Un pueblo no se salva solo con ideas ni con héroes que absorben luego el gentilicio. Un pueblo se salva con simpatías, que enaltecen su nobleza y señorío.
Andrés Bello murió en Santiago de Chile el 15 de octubre de 1865. Bello todavía nos hace falta. Especialmente en Venezuela. Mientras me alejaba comprendí la última lección: una república no se pierde cuando cae un gobierno. Se pierde cuando sus ciudadanos dejan de saber dónde están.
Y entonces, en el silencio de la tarde, me pareció escucharlo otra vez:
—La independencia fue una hazaña, Viera-Blanco. Deje que descanse en paz. Construyan una nueva república con amor, con orgullo por la tierra noble, con la simpatía de ser mestizos, hijos de tierra de gracia.
De pronto volteo para abrazarle y darle las gracias por su motivación y su silva a la belleza republicana. Pero había desaparecido. De pronto, solo en la biblioteca, me consigo con un libro dedicado:
“Para usted, mi amigo de las hojas del tiempo”. Y leo: “De esta pandorga, tú, vulgo insensato, eres vivo retrato, cuando a la santa ley que al vicio enfrenta, llamas servil cadena, y en licenciosa libertad, venturas y glorias te figuras… y caes de cabeza”. Y una voz me susurra:
—No existe, Orlando, cometa que no termine siendo “vulgo insensato” y caiga de cabeza, si se permite la licencia, la ingravidez plena de ingratitud, de zafarse la cuerda cuando piensa que es cadena y es la ley.
Puedes destruir aquello que te limita, pero también destruirás —en ese momento aquello que permite elevarte— cayendo en el desorden, en el caos, en un licencioso libertinaje, con venturas, sin pena ni gloria.
La nueva república entonces llegará, pero como cometa: esplendoroso, colorido, mágico, maravilloso, volador, siempre acompañando de la regia cabellera de la ley. Y me volví a quedar solo…
Vuele alto, don Andrés, como cometa con hermosa corona, halo y estela, guiando nuestros afectos, nuestras simpatías y nuestras vivas pertenencias.
@ovierablanco – vierablanco@gmail.com | Activista de DD. HH. / Abogado / Exembajador en Canadá.
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Delcy Rodríguez alimenta a unos cervatillos en un corral, una escena bucólica grabada como parte de la propaganda oficial sobre el acuerdo que ella, en nombre del Estado venezolano, firmó con el zoológico indio privado Vantara, una institución que arrastra un cúmulo de irregularidades y que promete, entre otras cosas, modernizar zoológicos y construir un acuario en La Guaira. Pero detrás de esa relación hay otros personajes: el vínculo que une a Vantara y a sus dueños, los multimillonarios Ambani, con Donald Trump Jr, el hijo mayor del presidente de los Estados Unidos.
No es casual que en noviembre de 2025 Trump Jr. haya visitado India. Originalmente, el propósito de su travesía era asistir a la boda de la hija del magnate farmacéutico estadounidense de origen indio Rama Raju Mantena (CEO de Ingenus Pharmaceuticals). Pero, además de la fiesta, sostuvo dos citas que, posteriormente, se vincularon con negocios multimillonarios en el ámbito petrolero estadounidense.
Uno de estos encuentros fue con Anant Ambani –hijo del hombre más rico de la India, Mukesh Ambani–, creador del Greens Zoological Rescue and Rehabilitation Centre Society (GZRRC), como se conoce legalmente a Vantara, un santuario de animales de 1200 hectáreas que alberga cientos de especies, varias de ellas protegidas y en peligro de extinción. Hasta allá fue Trump Jr., quien apareció en un video junto a Anant y describió la visita como una experiencia “increíble”. De hecho, bromeó diciendo que los animales vivían mejor que él.
El nombre los Ambani circuló en los medios en julio de 2024 cuando Anant se casó en medio de una celebración que costó alrededor de 600 millones de dólares. El santuario de animales, por cierto, se convirtió en uno de los escenarios principales del evento que tenía como código de vestimenta “fiebre de la jungla”. Allí estuvieron figuras como Bill Gates, Mark Zuckerberg e Ivanka Trump.
Vantara está en Jamnagar, en el estado indio de Gujarat, y dentro de los predios del complejo de refinación petrolero más grande del mundo, que incluye plantas petroquímicas, instalaciones portuarias propias, un centro de energía verde y la ciudad residencial corporativa Reliance Greens. Todo es propiedad de Reliance Industries, empresa cuya fundación financia al santuario de animales y es propiedad de Mukesh Ambani.
Tres meses después de aquella visita de Trump Jr. y luego de tensiones diplomáticas y cambios arancelarios con India, la administración Trump flexibilizó en febrero de 2025 las restricciones comerciales y energéticas impuestas al país asiático, en el que incluyó las licencias petroleras para Reliance Industries Ltd. Anant Ambani, el mismo del zoológico, es el director ejecutivo de la firma.
Con ese anuncio vino también un negocio: la inversión de 300 mil millones de dólares que Reliance hizo en un proyecto de refinería de petróleo en Texas llamado America First Refining, en el cual Donald Trump Jr. tiene una participación minoritaria, de acuerdo con una investigación de ProPublica. Reportes de prensa indicaron que Anant Ambani trabajó personalmente en este acuerdo con la compañía texana.
Pero los lazos entre Trump Jr. y Ambani no terminan allí. Una de las empresas que Reliance contrató para que se encargara en Estados Unidos de hacerles lobby o cabildeo –es decir, para que actuara e influenciara en decisiones de los poderes públicos que les favorecieran– está también vinculada con el hijo del mandatario norteamericano. Se trata de Checkmate Government Relations LLC, una compañía con sede en Washington fundada en 2023 por Charles ‘Ches’ McDowell quien, según Mongabay, es un cazador deportivo y amigo personal del hijo mayor del presidente estadounidense.
El mismo medio también indicó que este vínculo los llevó a ambos a emprender una cacería de osos de tres días en Carolina del Norte. Los registros públicos de ese estado, consultados por Mongabay, muestran que McDowell y Trump Jr. operan un negocio conjunto de caza llamado The Bear Store.
Mongabay apuntó que a Trump Jr. se le conoce por practicar la cacería por trofeos y haber matado animales en todo el mundo, incluyendo especies en peligro de extinción. “A lo largo de los años han salido a la luz fotos de él y de su hermano, Eric, posando con animales muertos, entre ellos un leopardo, un búfalo del Cabo y un cocodrilo, entre otros”, dice el medio.
Los amarres venezolanos
Delcy Rodríguez conoce también a los Ambani o, al menos, su fortuna y sus empresas. Por eso en junio pasado, cuando estuvo de visita oficial en la India, hizo un periplo parecido al de Trump Jr. Así, recorrió la refinería de Reliance en Jamnagar. De acuerdo con medios especializados en hidrocarburos, la intención era retomar el acuerdo de suministro que la compañía india tenía con Pdvsa y canalizar el envío diario de entre 300.000 y 400.000 barriles por día de crudo merey venezolano para que se refine en el país asiático. Previamente, en febrero, Reliance obtuvo una licencia de Estados Unidos para poder hacer transacciones comerciales con Caracas.
En esa misma oportunidad, Rodríguez pasó por Vantara y anduvo por el centro de bienestar de elefantes, el hospital veterinario y el complejo médico. De allí se desprendieron las primeras ideas para que el santuario de animales hiciera trato directamente con el gobierno venezolano.
El 5 de septiembre circularon las escenas bucólicas de la presidenta encargada cuando recibió en el Centro La Estancia, su despacho no oficial del este caraqueño, al representante de Vantara Sachin Baburao Patil, quien firmó el memorando de entendimiento entre el zoológico indio y el Ministerio de Ecosocialismo, que contempla la construcción de un acuario, un centro de conservación, un centro veterinario y un hospital para la fauna silvestre en el estado La Guaira, el más afectado por el doblete sísmico del pasado 24 de junio.
Sachin Baburao Patil (izquierda), junto a Delcy Rodríguez y el ministro de Ecosocialismo, Nelson Rodríguez.
Esa iniciativa está prevista en el Plan Maestro de recuperación del estado y, según nota de prensa, incluye un “programa de asistencia técnica e intercambio científico para la protección de especies vulnerables”.
“Queremos dar lo mejor de nosotros para La Guaira, recuperarla para su pueblo y para el pueblo de Venezuela. No hay paso más extraordinario que un acuerdo que contemple asistencia técnica para preservación, conservación, rehabilitación de fauna”, sostuvo Rodríguez, según Prensa Presidencial.
El memorando también abarca la rehabilitación integral de los zoológicos públicos del país y empezará por dos parques capitalinos: El Pinar y el de Caricuao. En ese apartado, está previsto que se fortalezca las capacidades de atención médica animal y la formación especializada del personal venezolano.
“Es motivo de felicidad cuando tomamos acciones por amor a la naturaleza. Nos complace mucho su presencia acá, porque esto es fruto de la reciente visita que hicimos a la India y allí concebimos planes”, dijo Rodríguez ese día.
Los lazos no acaban allí. Previo a este memorando, la Asamblea Nacional (AN) sancionó la Ley Aprobatoria del Acuerdo Marco para el Establecimiento de la Alianza Internacional de Grandes Felinos (IBCA, por sus siglas en inglés) que, de acuerdo con nota de prensa del ente legislativo, está enfocada en la protección y conservación de tigres, leones, leopardos, leopardos de las nieves, pumas, jaguares y guepardos, a través de un abordaje colectivo.
La IBCA también es una creación con sello indio. No en balde, Rodríguez mencionó este acuerdo marco en un video en el que también habló de los planes con Vantara.
Seguimos avanzando en la protección de nuestra fauna y biodiversidad.
Venezuela se incorpora a la Alianza Internacional de los Grandes Felinos y, junto al Grupo Vantara de la India, recuperaremos nuestros zoológicos. Además, pic.twitter.com/iDpQxFVQCT
IBCA nació en julio de 2019, cuando el primer ministro del país asiático, Narendra Modi, pidió a los líderes mundiales formar una coalición para erradicar la demanda de productos derivados de la fauna silvestre. El lanzamiento oficial de aquella iniciativa se hizo en 2023, cuando la IBCA se convirtió en una organización intergubernamental con personalidad jurídica propia y sede permanente en India. Hoy la componen 27 Estados miembros y cinco Estados observadores de Asia, África y América.
El ruidoso zumbido que envuelve a Vantara
Años antes del memorando, el gobierno venezolano conocía bien a Vantara. Una investigación de Armando.info y Süddeutsche Zeitung, publicada en 2025, reveló que al menos dos zoocriaderos criollos (el Criadero San Antonio Abad y el Centro de Conservación Ex Situ de Rescate, Rehabilitación y Zoocriadero Ecogreen & Vida C.A.), enviaron a India más de 5000 animales. Cientos de estos estaban en peligro o amenaza de extinción. Todo se hizo con los permisos expedidos por la Dirección de Diversidad Biológica del Ministerio de Ecosocialismo.
Otro escándalo sacó a relucir el nombre de Vantara en 2025. Cuando el Estado colombiano anunció que la crisis causada por los más de 200 hipopótamos, descendientes de los animales que el narcotraficante Pablo Escobar tenía en su zoológico privado en la Hacienda Nápoles, le obligaría a sacrificar 80 ejemplares, Vantara propuso que se los llevaría a India.
Anant Ambani en Vantara. Foto: Website Vantara
“Estos ochenta hipopótamos no eligieron dónde nacieron, ni crearon las circunstancias a las que ahora se enfrentan. Son seres vivos y sensibles, y si tenemos la posibilidad de salvarlos mediante una solución segura y humana, tenemos la responsabilidad de intentarlo” afirmó en un comunicado Anant Ambani. La operación de traslado, sin embargo, nunca se llevó a cabo.
Aunque la Fundación Reliance, que administra Vantara, asegura que en este centro se prioriza la transparencia y el cumplimiento de la ley, el zoológico privado ha sumado una serie de detractores y críticas que cuestionan desde la opacidad de sus operaciones hasta la localización de este espacio, que dista de ser el adecuado para la vida silvestre cuando está tan cercano a una refinería petrolera.
En agosto de 2025, la Corte Suprema de la India autorizó que se investigara una serie de acusaciones que llovía sobre el santuario de animales: los hallazgos apuntaron que hubo especies que se adquirieron de forma ilegal –sobre todo en el caso de grandes felinos que fueron llevados de Sudáfrica a India, así como el traslado de elefantes desde templos de otras ciudades del país asiático–, además de violaciones a las normas sobre el traslado de fauna silvestre y hasta lavado de dinero. Un mes después, el máximo tribunal absolvió a Vantara de todas las acusaciones de irregularidades financieras o tráfico de animales.
Modi, primer ministro de India, participó en la apertura de Vantara en 2025. Foto: Instagram Vantara.
Las preocupaciones siguieron. La Secretaría de la CITES envió una misión de investigación a la India luego de que varios países advirtieran sobre la magnitud y la posible ilegalidad de los traslados de animales hacia Vantara. El informe de la institución, de noviembre de 2025, indicó que había serios problemas con la diligencia debida del país asiático, lo que contrarió las conclusiones del fallo de la Corte.
Las autoridades de la CITES reconocieron el protocolo indio para recibir estos especímenes “no solía ir más allá de la verificación de la existencia de un permiso de exportación o un certificado de reexportación, así como de la verificación de su autenticidad y validez”, señaló el documento.
Además, “la CITES instó al gobierno indio a reformar su proceso de verificación de importaciones, suspender las importaciones de ciertas especies, fortalecer su Oficina de Control de Delitos contra la Vida Silvestre y coordinarse con los países exportadores para verificar la legalidad de las transacciones realizadas en el pasado”, indicó el medio ambiental Mongabay. De lo contrario, el país asiático podría incurrir en “el riesgo de importar animales que podrían provenir del medio silvestre y comercializarse como criados en cautiverio”, aunque no haya sido así, se lee en el informe.
Mongabay hizo recientemente otro hallazgo: Tristan Breijer, un conocido cazador y lobbista que ha representado a múltiples grupos de amantes de la caza en Europa, es también la cabeza de Checkmate en Reino Unido, organización que Vantara contrató para que llevara sus relaciones en ese país.
Durante los últimos cinco años, Breijer ha representado a la Federación Europea de Caza y Conservación (FACE), que promueve la “aceptación social” de la caza, a través de discursos públicos, entrevistas y paneles en conferencias sobre el tema. Desde 2024, también es director de comunicaciones y asuntos públicos en el Consejo Internacional para la Conservación de la Caza y la Vida Silvestre (CIC), una ONG europea que promueve la caza deportiva.
Breijer y Trump Jr. también se conocen. Ambos aparecen en una foto de una conferencia del Safari Club International, junto con otros dos miembros del CIC.
Breijer, a la derecha, junto a dos representante del CIC, y Donald Trump Jr. Foto: Mongabay, cortesía del CIC.
La nota de Mongabay indica que, para una organización como Vantara, el hecho de tener vínculos con personas relacionadas con la cacería de animales para que ejerzan presión en su nombre resulta “inquietante”. Sin embargo, ninguna “inquietud” ha sido suficiente para que Venezuela cuestione a su nuevo socio ambiental.