¡Buenos días! Aquí te servimos El Mañanero de este martes, 3 de febrero,ese rapidito de noticias que entra suave, pero despierta de golpe. El menú incluye “El primer sorbo”, una dosis fuerte de información para abrir los ojos, esa noticia que marca la agenda; “Recién salido del horno”, un resumen de los temas más importantes de las últimas horas; La “perla” del día, esa frase altisonante que te hará espabilar; “Lo que rompe en redes”, para que arranques la jornada a tono con los temas virales o tendencia en X, Instagram o TikTok; “Azuquita pa’l café”, un contenido curioso o inspirador para endulzar la mañana y “La ñapa”, con recomendaciones culturales, de información general o entretenimiento para que tu día tenga buen sabor hasta el próximo café.
El primer sorbo
La familia del comunicador social y también dirigente político, Juan Pablo Guanipa, informaron que pudieron verlo. Luego de su detención el pasado 23 de mayo de 2025, finalmente sus hijos pudieron visitarlo en el centro de reclusión donde se encuentra en Caracas.
Hasta finales del año pasado, Guanipa se encontraba recluido en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Maripérez.
“Puedo confirmar que se encuentra en buenas condiciones físicas y está más firme y fuerte que nunca”, escribió su hijo Ramón Guanipa en su cuenta de X.
Juan Carlos Apitz, decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UCV: “Nosotros creemos que no puede seguirse invirtiendo la renta petrolera en comprar un armamento que a todas luces es infuncional y eso lo demostró el 3 de enero”
Lo que rompe en redes
Psicólogos venezolanos están ofreciendo su ayuda para tratar a los presos políticos que acaba de ser excarcelados.
Pongo a disposición de todos los presos políticos, y estamos hablando de más de 800, los servicios de mi empresa Psicovivir internacional, hasta 10 consultas totalmente gratuitas, para ser evaluados y tratados, bajo terapia de urgencia (es un protocolo de 6 sesiones y yo los…
El director venezolano Gustavo Dudamel sumó dos nuevos premios Grammy a su trayectoria durante la 68ª edición de la gala, al imponerse en las categorías de Mejor Presentación Coral y Mejor Compendio de Álbum, ambos reconocimientos por su trabajo como conductor de la obra Ortiz: Yanga.
Y como ñapa te recomendamos la sugerencia de Plano Secuencia sobre el film Marty Supreme. Frenética y sin descanso alguno, así es el ritmo de Marty Supreme, la película que dirige Josh Safdie y que guarda similitudes con su entrega de 2019, Diamantes en Bruto (Uncut gems) protagonizada por Adam Sandler y realizada con su hermano, Benny.
Marty Supreme no permite respiro alguno, la actuación de Timothée Chalamet es vertiginosa, pero a la vez caótica, y esta característica le ha permitido asirse de premios como el Globo de Oro y ser el favorito para ganar el Oscar el venidero 15 de marzo.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Pese a que la mayoría de los periodistas presos fueron excarcelados luego de la medida que anunció el pasado 8 de enero el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, el comunicador social y también dirigente político, Juan Pablo Guanipa, sigue tras las rejas.
Luego de su detención el pasado 23 de mayo de 2025, finalmente sus hijos pudieron visitarlo en el centro de reclusión donde se encuentra en Caracas.
Hasta finales del año pasado, Guanipa se encontraba recluido en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Maripérez.
“Puedo confirmar que se encuentra en buenas condiciones físicas y está más firme y fuerte que nunca”, escribió su hijo Ramón Guanipa en su cuenta de X.
El hijo de Guanipa dijo que previo al contacto de este fin de semana, su familia había tenido casi escasc contacto con el dirigente político.
“Antes de estas visitas, solo pude verlo 20 minutos hace varios meses”, dijo Guanipa.
El hijo del miembro de Primero Justicia sostuvo que fue un momento muy emotivo para todos.
“Mi familia ha estado separada desde que papá entró en la clandestinidad hace año y medio”, recordó.
Ramón indicó que estaba seguro que pronto podrán darse un abrazo familiar: “Y esa vez será en casa con papá en libertad”, argumentó.
Guanipa hijo pidió también por la liberación de todos los presos políticos: “Es importante levantar nuestra voz y pelear por los presos políticos, hacerle entender (al gobierno) que este no es solamente un tema de política, es un tema de derechos humanos, familias enteras que están perdiendo experiencias importantes, un padre que está dejando de ver a sus hijos. En mi casa hay dos sillas vacías”, sostuvo Guanipa.
En el estado Zulia, otros compañeros de Guanipa también se pronunciaron.
“Juan Pablo merece estar en libertad, es un líder que lo que ha hecho es luchar por una Venezuela libre, por una Venezuela en democracia”, dijo durante una concentración en la Basílica de Maracaibo, Avilio Troconis, presidente del partido Primero Justicia en el estado occidental.
Guanipa fue encarcelado por supuestamente formar parte de un complot para atentar contra las elecciones regionales y legislativas en un procedimiento que comprende el encarcelamiento de alrededor de 70 personas, entre ellos ciudadanos extranjeros.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
A un mes de la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, la ONG Laboratorio de Paz presentó un análisis del hecho que alteró -por completo- el tablero político en Venezuela.
A través de un comunicado, la ONG advirtió que el proceso está lejos de haberse estabilizado y que la ciudadanía no puede limitarse a observar desde la distancia.“La pasividad expectante es una forma de delegar el futuro”, afirman, e insistieron en que el rumbo de Venezuela dependerá tanto de las presiones externas como de la acción interna.
En el documento, la ONG también publicó varias conclusiones de todo lo ocurrido el 3 de enero y el punto de inflexión. Aquí los 13 puntos del análisis:
1. El 3 de enero como paradoja
Destacan que el 3 de enero venezolano condensa una paradoja política difícil de resolver sin incomodidad. Visto desde fuera —y especialmente desde miradas no venezolanas— el énfasis suele ponerse en la transgresión del multilateralismo, el debilitamiento del derecho internacional, el precedente para otras regiones y el retorno de lógicas de fuerza que muchos creían superadas. Desde esa perspectiva, el hecho aparece como un problema para el orden global más que como una respuesta a una crisis nacional específica.
2. El silencio militar como síntoma
La ausencia de una respuesta militar eficiente frente al ataque y la detención del 3 de enero no puede leerse como contención estratégica ni como cálculo racional. Es, ante todo, “el resultado de un proceso prolongado de desinstitucionalización, corrupción y vaciamiento operativo de la Fuerza Armada venezolana“, afirman. Señalan que el aparato de las FANB durante años fue reorganizado para el “control interno, la lealtad política y la administración de rentas” y que perdió su capacidad real de defensa territorial.
3. El hecho de fuerza fuera del manual
Durante años, las teorías de cambio sobre Venezuela se apoyaron en la lógica de los incentivos: elevar los costos de permanecer en el poder y ofrecer salidas que hicieran racional una transición negociada. Ocho iniciativas de diálogo demostraron, sin embargo, no solo la dificultad de alcanzar acuerdos, “sino la imposibilidad de que estos fueran cumplidos por la élite bolivariana”, asegura Laboratorio de Paz. En su análisis consideran que el 3 de enero introduce así un “elemento incómodo” para el análisis de las transiciones contemporáneas: el “hecho de fuerza”. Un evento violento y exógeno que irrumpe allí donde los mecanismos clásicos de presión, negociación y sanción mostraron sus límites.
4. La huida hacia adelante del chavismo
El análisis plantea una hipótesis incómoda: que parte del chavismo pudo ver en la salida de Maduro una vía para resolver su propia crisis interna. Tras el fraude del 28J, Maduro se convirtió en un “lastre” para la coalición dominante. Opinan que desplazarlo permitió abrir un canal con Estados Unidos y buscar un nuevo equilibrio político y económico.
5. Convergencia provisional de dos agendas
Estados Unidos y el gobierno venezolano coinciden temporalmente en estabilizar el país, pero sus objetivos son distintos. Washington habla de transición; el oficialismo habla de convivencia. “Esa coincidencia permite avances, pero es frágil y puede romperse cuando sus intereses vuelvan a divergir”, advierten.
6. Militarización como dispositivo interno
A juicio de Laboratorio de Paz, el discurso bélico del gobierno —amenazas de invasión, entrenamiento de milicias, exhibición de armas— se reveló “como un montaje” y el 3E demostró que ese aparato no estaba diseñado para enfrentar enemigos externos, “sino para controlar a la población y sostener el miedo”.
7. El colapso simbólico del bolivarianismo
El antiimperialismo, columna vertebral del chavismo, se derrumbó tras el 3 de enero. “La alianza funcional con Estados Unidos evidencia que ya no existe un proyecto ideológico, sino un aparato dedicado a sobrevivir. El movimiento pierde su épica y queda reducido a gestión y cálculo”, sostiene Laboratorio de Paz.
8. La excarcelación como confirmación
Desde este grupo de organizaciones consideran que las liberaciones de presos políticos “son un alivio humano”, pero confirman que la prisión fue usada como herramienta de negociación: “Los detenidos eran fichas acumuladas para un momento como este. Sin cambios estructurales, esa práctica puede repetirse”.
9. La diplomacia después del fracaso
El regreso de la embajada de Estados Unidos introduce presión real y monitoreo efectivo. Pero otras diplomacias vuelven sin revisar por qué antes fueron ineficaces, lo que podría “facilitar la recomposición del autoritarismo”. En ese sentido, alertan que la calidad de la presencia internacional será clave.
10. Transición sin deliberación
El análisis resalta que la reforma petrolera se aprobó sin debate público, “en un país donde el miedo aún condiciona la expresión” y que esto representa un riesgo: que decisiones estratégicas se tomen sin participación ciudadana bajo el argumento de la urgencia. y que la excepcionalidad puede convertirse en método.
11. El control del relato como condición
Para Laboratorio de Paz, el chavismo no cederá en libertad de expresión, pues “necesita controlar la narrativa para mantener cohesión interna y administrar el sentido de lo ocurrido”. Como confirmación de esta aseveración mencionan las represalias contra: “la apertura tiene límites estrictos”, agregaron.
12. Las elecciones como problema político
No hay fecha ni garantías para elecciones. La legitimidad de Delcy Rodríguez proviene de un acuerdo político, no de la Constitución. El riesgo es que la excepcionalidad se normalice y que el tema electoral quede indefinidamente postergado.
13. Espera como forma de política
En el último punto del análisis, Laboratorio de Paz destaca que tras el shock del 3E, buena parte de la sociedad adoptó una actitud de espera, confiando en que Estados Unidos conducirá la transición. Al respecto, hacen una advertencia concluyente: “Sin acción interna, esa expectativa equivale a delegar el futuro. El rumbo dependerá de si la ciudadanía exige garantías, derechos y elecciones, o si permanece como espectadora”.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Decanos de las facultades de Ciencias Jurídicas y Políticas y otros actores de la comunidad universitaria introdujeron este lunes, 2 de febrero, un recurso ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para solicitar una medida cautelar que sirva para integrar los bonos al salario.
La comisión estuvo encabezada por decanos de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la Universidad de Los Andes (ULA) y la Universidad del Zulia (LUZ) y demandó al Estado ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por “omisión constitucional ante la falta de ajuste salarial a los universitarios desde 2023”.
Juan Carlos Apitz, decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UCV, explicó que la demanda se da por la “omisión” del Ejecutivo a ajustar el salario mínimo durante los años 2023, 2024 y 2025. “Los accionantes argumentan que se ha vulnerado el artículo 91 de la Constitución, el cual exige un sueldo suficiente basado en el costo de la canasta básica para garantizar una vida digna”, señaló Apitz, citado por Aula Abierta.
Este escrito recordó que el gobierno sustituyó el aumento salarial por bonificaciones que no tienen incidencia en el sueldo, “lo que precariza las prestaciones sociales y los derechos laborales”. Este recurso, entonces, busca “proteger el principio de progresividad de los derechos humanos frente al deterioro del poder adquisitivo en el país”.
Tras salir del TSJ, el doctor Pablo Aure, secretario de la Universidad de Carabobo, indicó que la petición “es clara y justa”, pues se trata de dar cumplimiento al artículo 91 de la Constitución “para los salarios de los trabajadores públicos”, no solamente para los universitarios. “En ningún caso el salario puede ser menor que el valor de la canasta básica”, agregó.
“Nosotros creemos que no puede seguirse invirtiendo la renta petrolera en comprar un armamento que. a todas luces. es infuncional y eso lo demostró el 3 de enero. Si la renta petrolera va a aumentar como dice que va a aumentar, tiene que invertirse en los trabajadores”, añadió el decano Juan Carlos Apitz.
En la convocatoria también participaron miembros del movimiento estudiantil de la UCV para apoyar la petición de los docentes y trabajadores universitarios.
#Venezuela Decanos de las facultades de Ciencias Jurídicas y Políticas y otros actores de la comunidad universitaria introducirán este #2Feb un recurso ante el #TSJ en rechazo a la crisis salarial que padecen
#AlMomento | Ingresan al TSJ comision encabezada por los decanos de la UCV @justiciapitz, ULA y LUZ en compañía del secretario de la UC, Prof @pabloaure y demás gremios para demandar al estado venezolano por omisión constitucional ante ajuste salarial desde 2023 pic.twitter.com/QmBDvPDoCW
#AlMomento | Comisión encabezada por los Decanos de ciencias jurídicas y políticas de la UCV, ULA y LUZ en compañía de gremios universitarios dan sus apreciaciones luego de salir del @TSJ_Venezuela
Estamos en el TSJ exigiendo que se cumpla la CRV, los profesores universitarios no pueden seguir recibiendo 2$ de salario…. Casualmente hay trabajadores de las instituciones del Estado en un acto político… "Que casualidad" pic.twitter.com/lY2PdLLlTy
Movimiento sindical venezolano acompañando a los Decanos de Ciencias Jurídicas y Políticas de las universidades nacionales en el Tribunal Supremo de Justicia.
Los acompañamos en su exigencia de revisar el salario mínimo.
#2Feb "Si la renta petrolera va a aumentar como dicen que va a aumentar, tiene que invertirse en los trabajadores".
Declaración del Decano de Ciencias Jurídicas a su salida del Tribunal Supremo de Justicia, tras presentar una Acción Judicial por omisión constitucional en el… pic.twitter.com/bb8EQESmxY
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
En lo que puede considerarse un paso histórico para combatir la creciente amenaza de la violencia en línea, la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó una Ley Modelo Interamericana destinada a prevenir, sancionar y erradicar la violencia digital basada en género contra las mujeres.
Esta iniciativa, aprobada en diciembre de 2025, está inspirada en movimientos de reivindicación de derechos para las mujeres como la llamada la Ley Olimpia de México, busca proteger a millones de mujeres en América Latina y el Caribe de abusos que van desde el acoso cibernético hasta la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento.
La violencia digital no es un problema menor: es una extensión de la discriminación de género que afecta la vida diaria de mujeres, adolescentes y niñas. Según expertos de la OEA, incluye actos como el envío de mensajes hostiles repetidos, el seguimiento no autorizado a través de apps, o la creación de videos falsos con inteligencia artificial para difamar. Estos abusos no solo causan daño psicológico y emocional, sino que también limitan la participación de las mujeres en redes sociales, trabajos y política.
En países como México y Brasil, casos reales han mostrado cómo mujeres activistas o políticas son silenciadas por campañas de daño público -de forma masiva- o revelación de datos personales.
Este modelo de ley, elaborado por el Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará (MESECVI), no es obligatorio, pero sirve como guía para que los países adapten sus leyes nacionales. Su enfoque es integral: obliga a los gobiernos a educar sobre el tema en escuelas y comunidades, capacitar a jueces y policías, y ofrecer apoyo gratuito a víctimas, como terapia y asesoría legal.
Asimismo, protege a grupos vulnerables, como mujeres indígenas, migrantes o con discapacidades, reconociendo que enfrentan riesgos mayores. Un aspecto clave es la responsabilidad de las grandes plataformas tecnológicas, como Facebook o TikTok. Estas empresas deben remover contenido violento rápidamente, transparentar sus algoritmos y cooperar con autoridades para rastrear agresores.
La ley también promueve la cooperación internacional, ya que los abusos en línea no respetan fronteras. Para las víctimas, el modelo promete justicia rápida: remoción inmediata de contenidos dañinos, investigaciones con herramientas digitales especializadas y reparaciones que incluyen compensación económica y disculpas públicas. En educación, se impulsan campañas para fomentar un uso responsable de internet y cerrar la brecha digital en zonas rurales.
Esta ley llega en un momento crítico, con el auge de la inteligencia artificial agravando los riesgos. Organizaciones como Equality Now la celebran como un avance, pero advierten que su éxito depende de la voluntad política y recursos. En América, donde el acceso a internet crece rápidamente, esta herramienta podría transformar el ciberespacio en un lugar más seguro e igualitario.
A partir de 1989, tras el fracaso del socialismo real y la creencia occidental de que bastaba resolver las cuestiones pendientes de orden económico para asegurar la libertad, dentro de una perspectiva estrechamente individualista, ambas perspectivas llegaron a su término. Han sido desafiadas por las grandes revoluciones del conocimiento emergentes: la digital y la de la inteligencia artificial.
Sus consecuencias están a la orden. Se han disuelto los espacios geopolíticos, emerge el dominio de la virtualidad y con la instantaneidad se abroga el significado del tiempo, de lo raizal, impulsándose la mineralización del desorden como orden sucedáneo. Llega huérfano de ataduras culturales e ideológicas. Es adánico y hace lugar a distintas e inéditas realidades: la estructura productiva industrial y material cede en beneficio de otra, de servicios en redes y virtual; las ideologías y/o las ideas, como anclajes de lo social y lo político, al desaparecer provocan un deslave humano y fuerzan dos tendencias: la de quienes migran y se totalizan en lo global o enajenan creando identidades a voluntad y la de quienes buscan salvar lo propio, a partir de lo étnico o en el particularismo de lo nacional o patrio.
Todo ello, de conjunto, como lo muestra la experiencia, hace ineficaz el orden de lo normativo que rija, léase, a los sistemas constitucionales y al internacional o multilateral, abriéndosele espacio generoso a la lógica de la fuerza. Priva la dimensión sociológica de la vida, fracturándose la tríada y quedando de lado la dimensión de la justicia –la de la mayor libertad – y la garantista, que asegura a la cultura dentro del derecho.
Ante esto, frente a Estados que, obviando el principio ordenador de la dignidad de la persona humana consagrado tras el Holocausto y a partir de 1945, prefieren restablecer desde los años 60 siguientes el valor paradigmático y eminente de las soberanías ante los procesos de descolonización sobrevenidos, concluyendo el siglo XX se entroniza la dictadura de la incertidumbre. Es electiva. Bajo formas democráticas vacías de contenido, las mayorías eligen el camino de la servidumbre, que les ofrece las certidumbres mínimas.
Las izquierdas predican el desencanto con la democracia –bastión residual y muro de protección de los derechos humanos durante la segunda mitad del pasado siglo– a fin de restablecer las fortalezas de un Estado incapaz de enfrentar, por sí solo, los desafíos y amenazas de la aldea global. Pero encallan, por lo mismo y asumen una aporía más que evidente: la de poner de lado a la democracia y al Estado constitucional de derecho para facilitar, como estrategia disolvente de lo social y lo humano, y para mejor apalancar a las dictaduras de nuevo cuño, la banalización de los derechos fundamentales de la persona.
Propenden a su inflación y los desnaturalizan. No son más lo que deben ser, es decir, los que se desprenden como esenciales a la naturaleza de lo humano. Se los extiende a la Naturaleza objetiva y a su ecosistema, tanto como se los vuelve exclusivos de cada nicho o célula social emergente, excluyente de la otredad, desconectada de las otras, dentro de un cuerpo extraño o sistema invertebrado cuya dirección y movimientos los determinan la técnica electrónica y la inteligencia artificial (IA).
Las derechas, intituladas neoliberales, viendo las posibilidades de resurrección de su mito clásico, el individualismo «manchesteriano», dada la anomia en curso y la declinación del Estado moderno o Leviatán, favorecen tácitamente la confluencia entre la estrategia de deconstrucción cultural que hace suya la misma izquierda –tremolando las enseñanzas de Antonio Gramsci y enterrando al Manifiesto comunista– y la emergencia de la referida religión profana de los “datos». Cada persona se despersonifica a sí y se aísla socialmente; el ecosistema digital –ya no la covid-19– le somete a cuarentena mientras le transforma en dato o número y le vuelve insumo de los algoritmos, únicamente dirigidos al mundo de los sentidos. Adormecen la razón humana.
Ahora bien, como el orden del desorden global es fatalmente inviable en su aspiración de permanencia, mientras subsista y hasta que logre su reordenación y estabilización, cabe repetirlo, dependerá de la lógica de la fuerza. Lo prueba la experiencia de la historia, en sus tiempos de fractura epocal o de anarquía geopolítica. Esta vez se nos muestra más gravosa, pues ceden las bases milenarias de la civilización, el valor de los espacios y del tiempo, cuando menos en Occidente.
Tras la Segunda Gran Guerra del siglo XX, su devastación obligó a las potencias vencedoras –al Oriente de luces y al Occidente de las leyes– a un avenimiento “práctico” alrededor de unos derechos básicos de libertad, consustanciales a la dignidad de la persona humana y constantes en la Declaración Universal de 1948.
Aquéllas prometieron garantizarlos, aceptando, además, que siendo las más potentes y responsables, convenian en la presencia de otras potencias o repartidoras intermedias de poder para equilibrar al mismo poder sumo, haciéndolo viable; aceptando unas y otras que el resto del mundo y sus naciones fuesen las recipiendarias pasivas. Éstas, incluso así, lograron blindarse ante los abusos de los repartidores supremos al exigir, con el estatuto de San Francisco, que se conjugase siempre, ante cada controversia, en favor de la libertad y de los derechos humanos, pro homine et libertatis. Ninguno podía tremolar su propio poder o su soberanía para limitar o para inmunizarse ante las violaciones agravadas de los derechos de la persona humana que ocurriesen. Pero esto es crónica histórica, desde mediados del siglo XX.
“El internacionalismo jurídico quedó en suspenso y se hizo inestable, desde entonces, entre el humanismo cosmopolita y la apología del poder, identificándose con el uno o con el otro solo cuando se le necesitaba para sostener determinada postura normativa”, sin consideraciones para con la idea señalada de la Justicia; por lo que “hoy es muy difícil creer que exista una racionalidad propia del derecho internacional independiente de la circunstancia política que se le sobreponga”, ha señalado Martti Koskenniemi, en su monumental obra sobre El suave civilizador de las naciones (Ascesa e caduta del diritto internazionale 1870-1960, Laterza, 2012).
Plantear la cuestión de la libertad y los derechos humanos, si se deja de lado el elemento retórico o teórico y se trasvasa a la justificada e inmediata denuncia actual de los atentados de derechos humanos –ante la omisión y abulia de los sistemas multilaterales de protección– exige, con vistas al porvenir y por sobre la guerra global e híbrida que avanza, que nos respondamos una pregunta: ¿qué rol o qué papel jugará el individuo y la misma gente (ius gentium) junto a sus derechos inherentes e inalienables, en el orden global que se gesta, diferente del conocido? Una obra deconstructiva –pensemos en la arquitectura y observemos a la globalización– para que no implosione ante todos, oculta sus bases, no las elimina.
El orden en afanosa construcción bajo el imperativo de esa guerra híbrida que lo viene delineando, opone, en primer término, a las dos grandes potencias que se consolidan, Estados Unidos y China, llamadas a ser sus garantes. Mientras la primera, retoma la doctrina Monroe dejando atrás su neto contenido republicano, a fin de privilegiar lo económico (Doctrina Monroe 2.0), la segunda, arguyendo lo político le sugiere a Occidente construir ingenierías democráticas al detal, para que cada pueblo escoja, mediante el voto, incluso a la dictadura como garantía de la paz. Occidente es, para la civilización Zhongguo o del Reino del Medio, un cuerpo que da por muerto y por incapaz de readquirir institucionalidad.
No debe olvidarse que, el sueño kantiano de la paz perpetua ni existió durante el tiempo previo a las grandes guerras del pasado siglo, pero tampoco pudo anclar la prédica del equilibrio de las fuerzas entre todos los poderes soberanos. Duró poco. Se descentralizó la violencia, atizándose a la guerra. Fue el origen de la Primera Guerra del siglo XX y se le limitó luego, bajo el imperativo de los derechos humanos como elemento catalizador, integrador, y racionalizador.
Koskenniemi, tal como lo entiendo y de cara al torbellino que nos asalta, al final de su obra nos deja una enseñanza realizable, como la de aceptar que “cada comunidad se funda sobre una exclusión”. Pensemos en las migraciones y en los muros que se expanden. Y cabe entender que “ese es el modo de autodefinirse cada comunidad” para salvar su identidad en la localidad (¿globalización vs. localidades, sería el desiderátum?). Y cada localidad, lo agrega el eminente autor, “debe también, para que sea aceptable, prever que las exclusiones deben ser constantemente renegociadas con vistas a la ampliación del horizonte comunitario”, a saber, con miras a la personalización de cada hombre, de cada mujer, y de cada comunidad. Sería la forma o el método para resolver la inevitable tensión entre el poder y la dignidad humana.
La paz se construye sobre la verdad
Cabe, sin embargo, una exigencia previa al debate impostergable sobre lo antes esbozado y como cuestión de urgencia. Es la que advierte el nuevo papa León XIV, quien a la sazón y con meridiana claridad, guiado por su carisma agustiniano, entiende el dualismo existencial y actual entre la Ciudad del Hombre y la Ciudad de Dios; tal como lo hizo León XIII de cara a las revoluciones industriales de finales del siglo XIX, demandando, el primero, que cese la perturbación del lenguaje como estrategia de la violencia.
En primer lugar, sugiere entender que la paz no es tregua –“la contraposición es parte de la naturaleza humana y nos acompaña siempre, impulsándonos en demasiadas ocasiones a vivir en un constante “estado de conflicto”– sino que es actividad permanente. Se construye y se hace en la cotidianidad, desacelerando los orgullos y las reivindicaciones, también el lenguaje. A la vez, pide realizar la justicia para que haya paz, lo que demanda construir sociedades civiles armónicas –no más desconstrucción sin base común, menos los faccionalismos ideológicos– y “favorecer contextos en los que se tutele la dignidad de cada persona”.
Junto a estas, a la paz y a la justicia, para que se alcancen humanamente, repite el obispo de Roma que las relaciones han de servir a verdad: “No se pueden construir relaciones verdaderamente pacíficas, incluso dentro de la comunidad internacional, sin verdad. Allí donde las palabras asumen connotaciones ambiguas y ambivalentes, y el mundo virtual, con su percepción distorsionada de la realidad, prevalece sin control, es difícil construir relaciones auténticas, porque decaen las premisas objetivas y reales de la comunicación”, sostiene. Luego rotula su predica en estos términos: Hay que “decir la verdad sobre el hombre y sobre el mundo, recurriendo a lo que sea necesario, incluso a un lenguaje franco, que inicialmente puede suscitar alguna incomprensión. La verdad, sin embargo, no se separa nunca de la caridad, que siempre tiene radicada la preocupación por la vida y el bien de cada hombre y mujer”.
En medio de la guerra de narrativas que hoy ensordece ¿cómo habremos de sostener, por sobre el conflicto existencial en avance y en un mundo desasido, incluso, de las reglas universales de la decencia humana, lo que es vital, “la vida y el bien de cada hombre y mujer”? El Comité Nobel ha dicho que no habrá paz sin democracia, refiriéndose a Venezuela, paradigma de la deconstrucción social y política en Occidente. La exégesis de Oslo, al respecto, dice que, en el siglo XXI la democracia dejará de ser instrumental al poder y a su formación. Se transformará, como finalidad por alcanzar, en derecho los pueblos y las naciones a la libertad. La democracia en libertad, como derecho al conjunto de todos los derechos humanos y como exigencia de sus deberes correlativos, es al cabo el astrolabio, el único que podría justificar la presencia coyuntural de la fuerza dentro de un clima de incertidumbre que se nos ha hecho tóxico y amenaza estabilizarse.
En las calles, un puñado de oficialistas y trabajadores públicos piden la libertad de Nicolás Maduro y Cilia Flores. En Miraflores, la élite gobernante se aferra al poder, mientras atiende las instrucciones de Estados Unidos, el “imperio” que tanto ha cuestionado. Así han transcurrido los días de un enero que madrugó a los venezolanos con un bombardeo que terminó con la captura y extracción del autoproclamado hijo de Hugo Chávez y su esposa.
En estos 30 días, sin Nicolás Maduro en Miraflores, son muchos los cambios que se han impulsado tras las conversaciones entre Delcy Rodríguez, encargada del Ejecutivo, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien no deja de presionar para concretar la tres fases que planteó para Venezuela: estabilización, recuperación y transición.
Entre los cambios más importantes destacan la aprobación -exprés- de la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que da al traste con la visión y el modelo implementado por Hugo Chávez en materia petrolera; y el anuncio de una ley de amnistía general a partir de 1999, año en el que llegó el chavismo al poder.
El país no es el mismo desde el 3 de enero, fecha que marcó un hito en la historia de Venezuela.
Aquí te mostramos qué ha cambiado en estos 30 largos e intensos días:
Delcy se juramenta ante la “ausencia forzosa” de Maduro
En un breve acto en la Asamblea Nacional, al que llegó “con dolor por el secuestro de dos héroes: Maduro y Cilia”, Delcy Rodríguez juró como encargada del Ejecutivo, dos días después de la captura y extracción del líder chavista.
Su juramentación fue ordenada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia la noche del 3 de enero, ente que incorporó el concepto de “ausencia forzosa” no previsto en la Constitución.
Rodríguez, la primera mujer en encargarse del Ejecutivo nacional y convertirse en la “comandante en jefe” de la FAN, recibió la “lealtad y reconocimiento” del cuerpo castrense durante un acto realizado el 28 de enero donde recibió el bastón de mando de la Fuerza Armada y la réplica de la espada del Libertador Simón Bolívar.
Movida de mata en el Gabinete y otros cambios
Tras jurar ante la Constitución y recordar “el secuestro” de Nicolás Maduro y Cilia Flores, Delcy Rodríguez comenzó una movida de mata en el Gabinete ministerial para incluir a gente de su círculo de confianza.
Los cambios dejaron fuera del gabinete a parte del equipo de su exjefe, hoy preso en una cárcel federal de Nueva York, en Estados Unidos.
Uno de los afectados por los cambios fue el empresario colombiano Alex Saab, por quien la administración Maduro realizó una larga y costosa campaña para exigirle a EEUU su liberación. En la Guardia de Honor presidencial, en la Dirección de Contrainteligencia Militar y en la Fuerza Armada Nacional también hubo cambios significativos.
Rodríguez también ordenó la reestructuración del sistema hídrico nacional, por lo que las compañías regionales pasarán a una gestión centralizada a cargo de Hidroven. La funcionaria aseguró que se trata de una «medida urgente, excepcional y necesaria para garantizar a la población el pleno disfrute de sus derechos en materia de prestación del servicio de agua potable y saneamiento».
Excarcelaciones sin listado oficial de presos políticos
No se sabe cuántos son ni cuántos han sido liberados. El anuncio oficial de las excarcelaciones estuvo a cargo del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien aseguró el pasado 8 de enero que se trató de una decisión “unilateral” de Venezuela para tratar de restarle peso a la injerencia de Estados Unidos en este tema.
Las excarcelaciones se han dado sin listados oficiales que permitan constatar la veracidad de la información dada por el Ejecutivo y empañadas con denuncias de presunta extorsión. Las oenegés exigen la publicación de las listas, mientras los familiares están en vigilia permanente frente a los centros de reclusión esperando la buena noticia que no llega.
Las cifras varían, según quien las suministre. El ministro de Interior, Justicia y Paz,Diosdado Cabello, afirma que se han realizado más de 800 excarcelaciones y el fiscal general, Tarek William Saab, dice que son 643. Las organizaciones de derechos humanos manejan una cifra muy inferior a las oficiales.
El proceso de excarcelaciones sacó a la luz pública otros casos de personas detenidas que no habían sido reportados por temor de los familiares.
La CIA en Venezuela
Atrás quedaron los discursos y acusaciones contra la CIA. En Venezuela, un apretón de manos entre Delcy Rodríguez, encargada del Ejecutivo, y John Ratcliffe, director de la Agencia Central de Inteligencia, mostró la nueva realidad.
El alto representante de EEUU que jugó un papel determinante en la captura y extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores aterrizó en el país y fue recibido amistosamente apenas 12 días después como si nada hubiese pasado aquella madrugada del 3 de enero. Fue recibido por Gustavo González López, comandante general de la Guardia de Honor Presidencial y director de la Dirección General de Contrainteligencia Militar; y sostuvo un encuentro de dos horas con Rodríguez.
La CIA planea establecerse de forma permanente en Venezuela, según reportó la cadena CNN. Así avanza el “nuevo momento político”.
EEUU llegó para quedarse
La “administración” de Trump sobre Venezuela incluye tener sede. El presidente de EEUU, quien aseguró el 3 de enero que su gobierno “administrará” a Venezuela, no perdió tiempo y apenas seis días después de ordenar la captura de Nicolás Maduro envió a personal diplomático y de seguridad de Estados Unidos de la Unidad de Asuntos sobre Venezuela (VAU) con el propósito de evaluar la reanudación gradual de las operaciones de su embajada, cerrada desde el 2019.
El pasado 22 de enero, la diplomática Laura Dogu fue designada como la nueva jefa de la misión diplomática de Estados Unidos para Venezuela y el sábado 31 de enero, aterrizó en el país: «Acabo de llegar a Venezuela. Mi equipo y yo estamos listos para trabajar», dijo en la cuenta en la red social X de la Embajada.
Venezuela también evalúa reactivar su embajada en Estados Unidos como parte de la reanudación de relaciones entre ambos países. Desde el oficialismo, aseguran que el objetivo es velar por la “seguridad y tranquilidad de Nicolás Maduro y de Cilia”, dijo Diosdado Cabello.
La transparencia toca la puerta…
Informar a los venezolanos la cantidad de dinero que ingresa a las arcas de la Nación por la venta de petróleo o por cualquier otro concepto no es algo que forme parte de las buenas prácticas de la administración chavista, pero tras la captura de Maduro ha habido otras señales. Al concretarse la primera venta de petróleo venezolano realizada por Estados Unidos, Delcy Rodríguez informó que Venezuela recibió un primer pago de 300 millones de dólares, de un total de $500 millones.
Y, además de anunciar el monto, dijo en qué se utilizará. Pero no solo eso. La encargada del Ejecutivo, según informó Jorge Rodríguez, su hermano y presidente de la Asamblea Nacional, planteó la creación de una página web en la que se dará a conocer en tiempo real los ingresos financieros por concepto de venta de petróleo y el destino de esos recursos para que la gente “sepa en qué se ha gastado cada centavo” y pueda interpelarlos, según dijo. Posteriormente, Delcy Rodríguez también habló de la creación de una aplicación móvil. ¿Habrá transparencia y rendición de cuentas? ¿Habrá contraloría social verdadera? Preguntas que surgen en estos nuevos tiempos.
Reactivación de la protesta
El miedo se va dejando de lado. El nuevo momento político anunciado por Delcy Rodríguez también se expresa con gente en la calle, no con el mismo fragor de otros tiempos de protestas, pero sí con acciones puntuales en torno a las excarcelaciones de presos políticos.
Es así como los familiares de presos políticos se han mantenido en vigilia permanente en las afueras de los distintos centros de reclusión reclamando la liberación de sus allegados y encaran a los funcionarios policiales para que les respeten sus derechos. Llevan más de 22 días y aseguran que nadie impedirá que sigan en pie de lucha.
Con las excarcelaciones, también se reactivó la presencia en las calles. Familiares y vecinos se aglomeran en las comunidades para recibir a los presos políticos que, tras meses o años encerrados arbitrariamente, vuelven a sus hogares.
El 23 de enero, fecha que marcó el nacimiento de la democracia en Venezuela con la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez en 1958, concentró a estudiantes, dirigentes sindicales, organizaciones de derechos humanos y activistas frente al Mural de Zapata en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas. Exigieron la libertad plena de los presos políticos y denunciaron la represión y persecución permanente.
La oposición sale de su resguardo
Huida contra la persecución. La represión durante las protestas poselectorales y la persecución contra los adversarios de la administración Maduro, dispersó a la dirigencia política que pasó a la clandestinidad. Unos salieron del país, otros se resguardaron y mantuvieron silencio, incluso en las redes sociales.
Pese a que hay muchos líderes sociales y dirigentes de partidos políticos que todavía permanecen detenidos, en las últimas semanas, varios dirigentes que se encontraban resguardados para evitar ser detenidos, han retomado su actividad pública. Es el caso de Alfredo Ramos, Andrés Velásquez y Delsa Solórzano, entre otros, que han ofrecido declaraciones a los medios. En redes sociales se comienzan a ver publicaciones dereuniones en comunidades con dirigentes políticos.
Sanción exprés de la reforma de la Ley de Hidrocarburos
Durante la presentación de la memoria y cuenta, el pasado 15 de enero, Delcy Rodríguez anunció la entrega del proyecto de ley de reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos.
Siete días después, el proyecto, que altera de forma sustancial el marco legal que rigió el sector durante más de dos décadas, fue aprobado en primera discusión en la Asamblea Nacional. 14 días después, lo sancionó ylo entregó a Delcy Rodríguez, quien lo firmó y le dio el ejecútese, entre aplausos de trabajadores de la industria petrolera y el tren ministerial.
Tras la captura de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que su administración asumirá el control de la comercialización del petróleo venezolano en el mercado mundial y fiscalizará los recursos que ingresen por ese concepto. Marco Rubio, durante su participación en el Senado de EEUU, el 28 de enero, detalló que Venezuela deberá presentar un presupuesto cada mes –sujeto a la aprobación de EEUU- informando en qué utilizará los recursos.
EEUU ordena reabrir espacio aéreo de Venezuela
Se mantuvo cerrado desde 2019, tras la ruptura de relaciones entre Venezuela y Estados Unidos. Con la captura de Maduro y las conversaciones que se han dado entre Delcy Rodríguez y Donald Trump, se anunció la reactivación de los vuelos comerciales.
“Los ciudadanos estadounidenses podrán ir dentro de muy poco a Venezuela y estarán seguros allá”, afirmó Trump desde la Casa Blanca.
Luego de conocerse el anuncio de Trump, la primera aerolínea en anunciar que estaba lista para volar a Venezuela fue American Airlines. “Vengan todas las aerolíneas que tengan que venir”, dijo Delcy Rodríguez al confirmar una llamada con el mandatario norteamericano.
Solo los vuelos con migrantes venezolanos deportados de Estados Unidos podían aterrizar en suelo venezolano debido a un acuerdo alcanzado entre la administración de Nicolás Maduro y el enviado especial de Trump, Richard Grenell, en enero de 2025.
Migrantes siguen llegando
En enero, los vuelos de deportación mantuvieron su ritmo. Al menos siete vuelos con 1500 venezolanos deportados de Estados Unidos llegaron a Maiquetía, en la Guaira. En diciembre, arribaron tres vuelos con un total de 1000 migrantes.
El acuerdo para la deportación de los migrantes venezolanos se selló en enero de 2025, pese a la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
Trump ha acusado a los venezolanos de formar parte de la banda criminal Tren de Aragua y responsabilizó a Maduro de enviar “criminales” a su país. En esta nueva etapa de relaciones, el tema de las deportaciones no se ha abordado directamente. Luego de ordenar la apertura del espacio aéreo venezolano, el mandatario comentó que “la gente que antes vivía en Venezuela, algunos quieren regresar, y otros quieren ir de visita, y podrán hacerlo”.
Anuncian Ley de Amnistía general y hacen llamado a la paz
Delcy Rodríguez anunció el viernes 30 una «ley de amnistía general» para la que pidió celeridad en su presentación por parte de la “Comisión de Revolución y el programa para la Convivencia y la Paz” y en su discusión en el seno de la Asamblea Nacional.
«Queremos anunciar que hemos decidido impulsar una ley de amnistía general que cubra todo el período político de violencia política, de 1999 al presente, y encargo a la Comisión de Revolución y el programa para la Convivencia y la Paz para que en las próximas horas, instalados en urgencia, presenten la ley ante la Asamblea Nacional», expresó Rodríguez en la sede del Tribunal Supremo de Justicia, ente que en 2016, tras una solicitud de interpretación realizada por Nicolás Maduro, declaró la inconstitucionalidad de la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional, sancionada por la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, el 29 de marzo de ese año.
La encargada del Ejecutivo también anunció el cierre del Helicoide, considerado como el principal centro de torturas por organismos de derechos humanos nacionales e internacionales.
«Pido a todos que nadie imponga la venganza, la revancha y el odio, estamos dando una oportunidad para vivir en paz… para que podamos coexistir con respeto», dijo la funcionaria en el acto de apertura del año judicial.
¿Delcy Rodríguez pisará la Casa Blanca?
Todavía no, solo llamadas. Hasta el momento, un mes después del ataque de Estados Unidos a Venezuela, las “buenas relaciones” y los contactos entre Donald Trump y Delcy Rodríguez se mantienen a nivel telefónico.
Primero llegó María Corina Machado a la Casa Blanca, que la encargada del Ejecutivo venezolano. Pero las gestiones al parecer se están haciendo y ya Rodríguez adelantó que si en algún momento le tocase ir a Washington lo hará «de pie, caminando, no arrastrada. Lo haré con la bandera tricolor. Lo haré con el Gloria al Bravo Pueblo marcando el ritmo de mi corazón. Será de pie, nunca arrastrándome».
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
“Mi hija me escribió que ya no quería vivir más. Desde entonces, no he podido dormir bien”, dijo Evelyn Chacín, madre de la periodista Marifel Lucía Guzmán, quien fue condenada a 10 años de prisión por el Tribunal de Control N° 1 del estado Anzoátegui por el delito de incitación al odio.
En una carta que le envió Guzmán de 36 años a su madre esta le manifestó las “ganas de dejar de existir”.
Guzmán se encuentra privada de libertad en los calabozos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) del estado Anzoátegui, ubicada en el crucero de Lechería, desde el pasado 7 de febrero de 2025.
De acuerdo al relato de familiares, funcionarios del Servicio de Inteligencia Policial (SIP) de Polianzoátegui se llevaron a Guzmán de su casa ubicada en el sector Boyacá II de Barcelona, bajo el pretexto que debía acompañarlos para entregar unos insumos en el hospital de Barcelona. Esa fue la última vez que la vieron en libertad.
“El día que se la llevaron le pregunté a los funcionarios si podía acompañarla y me dijeron que no, que la iban a traer a las nueve de la noche, pero no fue así”, manifestó Chacín de 69 años de edad.
Guzmán fue arrestada luego de denunciar en sus redes sociales un despido supuestamente injustificado del que fue víctima en el Departamento de Cultura, adjunto a la Gobernación del estado Anzoátegui.
“Todos los días me levanto a cocinarle. Le hago su desayuno, almuerzo y cena. Luego su hermana lo entrega al organismo de seguridad”, indicó Chacín.
De acuerdo a versiones de familiares, Guzmán recibió un beneficio que le permitió reducir su condena a seis años y cuatro meses de prisión.
La familia de la periodista teme que esta sea trasladada al Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), ubicado en Los Teques, estado Miranda.
“Siempre me dicen lo mismo. ‘No señora, aquí no se sabe nada de eso’”, manifestó Mary Guzmán, hermana de Marifel cada vez que solicita en el Palacio de Justicia de Barcelona una copia del expediente.
De acuerdo al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), con Guzmán son seis periodistas que permanecen tras las rejas.
Pese a que el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció una cifra de excarcelaciones importantes el pasado 8 de enero, según el ente gremial, aún se encuentran encarcelados los comunicadores sociales Jonathan Carrillo, Deivis Correa, Rory Branker, Pedro Urribarri y Juan Pablo Guanipa.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.