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Democracia Parlamentaria pide la autonomía del BCV para frenar la inflación

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La fracción de diputados Democracia Parlamentaria, representada por el diputado Elías Matta, William Barrientos y Héctor Vargas, entregaron un documento ante la presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015 y jefa de la delegación en la mesa de negociación, Dinorah Figuera, con el objetivo de solicitar la propuesta de la inclusión de la autonomía del Banco Central de Venezuela (BCV) en la agenda de debates del proceso de diálogo.

El diputado Elías Matta enfatizó que la pérdida de independencia de la máxima entidad financiera del país ha sido un factor determinante en el deterioro de la economía nacional y en la devaluación constante de la moneda local.

“Durante los últimos años, el Banco Central de Venezuela sufrió varias reformas que le quitaron su autonomía. Partiendo específicamente de lo que establece la Constitución en su artículo 318, la función esencial del BCV es garantizar la estabilidad de la moneda, y eso es precisamente lo que más se ha perdido. Cada vez que el Estado necesita dinero, acude a la emisión inorgánica, lo que disipa el sueldo de los venezolanos y destruye su poder adquisitivo”, señaló.

El parlamentario remarcó que este planteamiento busca brindar una solución de fondo a la crisis monetaria, permitiendo que la restitución del marco legal del BCV sea asumida como un punto central dentro de las negociaciones de paz y estabilidad del país.

Apoyo y recepción de la delegación de negociación

Por su parte, la presidenta de la AN2015 Dinorah Figuera valoró de forma positiva la propuesta consignada por la bancada parlamentaria y ratificó el compromiso de la delegación en evaluar la iniciativa para su incorporación en las conversaciones.

“Recibimos con mucho interés este aporte técnico y político. Indudablemente, contar con una moneda fuerte y revitalizada es un objetivo prioritario para garantizar el valor del salario del venezolano, y la autonomía del Banco Central de Venezuela resulta fundamental para generar riqueza, estabilidad económica, social y de convivencia”, afirmó.

Figuera concluyó destacando el rol clave del ente emisor en la administración del erario nacional y la importancia de contar con aportes especializados en materia de finanzas para defender el poder de compra de la ciudadanía.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El mes rosa no es tan rosa para las venezolanas: el cáncer sigue llegando muy pronto

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Octubre es conocido como el mes rosa. En las plataformas mediáticas, publicidades audiovisuales y en redes aparecen los lazos, las campañas y los mensajes que invitan a tocarse las mamas y a recordar la importancia de los chequeos. Pero detrás de la “fiesta” del color hay una realidad menos amable: en Venezuela, el cáncer de mama sigue cobrando vidas y afecta a mujeres que todavía tienen décadas por delante.

La Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV) proyecta que durante 2026 se registrarán 9354 nuevos casos de cáncer de mama y 4080 fallecimientos por esta enfermedad. El cáncer de cuello uterino, por su parte, sumaría otros 6168 diagnósticos y 2064 muertes en el mismo período.

Las cifras forman parte de una investigación desarrollada por la SAV junto con el Centro de Estadística y Matemática Aplicada de la Universidad Simón Bolívar (USB), que estima 85 503 nuevos casos de cáncer y 35 484 fallecimientos por enfermedades oncológicas en el país durante este año. Son proyecciones basadas en modelos estadísticos y registros históricos, no un balance definitivo de lo ocurrido.

La magnitud del problema no se reduce al número de casos. También importa la edad a la que aparece la enfermedad, las posibilidades de detectarla antes de que avance y las condiciones que encuentran las mujeres cuando necesitan atención.

“Por eso el mes rosa no es tan rosa para la mujer venezolana, porque hay muchas muertes prematuras por cáncer de mama y cáncer ginecológico. De tal modo que debemos atender esa situación y crear conciencia colectiva y social para tomar acciones preventivas y curativas”, advirtió el doctor Juan Saavedra, gerente de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de la SAV, durante una rueda de prensa celebrada el 14 de octubre.

Doctor Juan Saavedra en rueda de prensa en la sede de Comstat Rowland/ Foto: Cortesía Comsta tRowland

La primera mamografía no debería esperar a los 40

El cáncer de mama encabeza las estadísticas de incidencia y mortalidad oncológica entre las mujeres venezolanas. La proyección de la SAV para 2026 equivale a unos 26 nuevos diagnósticos diarios. En la rueda de prensa, Saavedra también señaló que cada día mueren 11 mujeres por esta enfermedad.

Además de la frecuencia con la que es diagnosticada esta patología, preocupa también la edad:la mayoría de las venezolanas recibe el diagnóstico entre los 35 y los 55 años, y las muertes pueden ocurrir antes de los 65.

“El grueso de las pacientes venezolanas es diagnosticada a edades muy tempranas, entre los 35 a 55 años. Y las muertes ocurren antes de los 65. La mujer venezolana sigue muriendo prematuramente por cáncer. Infortunadamente muchos pacientes llegan en estadíos avanzados, cuando el pronóstico es peor”, afirmó Saavedra.

Ante ese escenario, la SAV insiste en adelantar la edad de la primera evaluación mastológica. Mientras en otros países como Estados Unidos la recomendación general para iniciar la mamografía se sitúa a partir de los 40 años —e incluso, a los 45, en naciones como Canadá—, la institución venezolana plantea que las mujeres del país acudan al mastólogo desde los 35 para su primera consulta y mamografía.

El doctor Javier Soteldo, primer vicepresidente de la SAV y mastólogo, explicó que esta recomendación responde a la incidencia de la enfermedad en el país. La evaluación temprana permite buscar señales que todavía no pueden detectarse mediante el tacto, como las microcalcificaciones, que pueden ser uno de los primeros indicios de una lesión premaligna. También permite valorar la densidad mamaria y decidir, según cada caso, cuándo repetir el estudio.

“Si uno hace un diagnóstico precoz de cáncer de mama la probabilidad de superar es del 90%. Si no hacemos diagnóstico temprano no podemos hallar microcalcificaciones que son quizás el primer signo de una lesión premaligna”, señaló Soteldo.

La recomendación de la SAV es realizar la primera consulta mastológica y mamografía a los 35 años, acompañadas de un ecosonograma mamario de control según la evaluación médica. Si existen antecedentes familiares de cáncer de mama, la institución plantea adelantar la pesquisa diez años respecto de la edad en que se presentó el caso familiar.

Soteldo recordó que la recomendación de iniciar la mamografía a los 35 años surgió de reuniones en las que participaron la Sociedad Anticancerosa, el Ministerio de Salud y las sociedades venezolanas de Oncología y Mastología. La frecuencia de los controles posteriores -anuales o no- debe decidirla el mastólogo de acuerdo con las características de cada paciente, incluida la densidad de sus mamas.

La intención es encontrar la lesión antes de que pueda palparse. Cuando el cáncer se detecta en etapas tempranas, las posibilidades de tratamiento y supervivencia son mayores; cuando el diagnóstico llega tarde, el margen de acción puede reducirse.

“Queremos menos lazos rosas y más mamografías y ecografías”, resumió Saavedra.

Médicos y representantes de la SAV/ Foto: Cortesía Comstat Rowland

Cuello uterino: seis muertes diarias y una vacuna que falta

El cáncer de mama no es la única enfermedad oncológica que amenaza la salud de las venezolanas. El cáncer de cuello uterino mantiene una incidencia elevada y, a diferencia de otros tumores, cuenta con herramientas de prevención capaces de reducir de manera importante su aparición.

La SAV proyecta 6168 nuevos casos de cáncer de cuello uterino para 2026, así como 2064 fallecimientos. Los diagnósticos se concentran con mayor frecuencia entre los 35 y los 44 años. Durante la rueda de prensa, los voceros de la institución señalaron que esta enfermedad ocasiona alrededor de seis muertes diarias en Venezuela. También advirtieron que el cáncer ginecológico en general —que comprende las afecciones de cuello uterino, ovarios y cuerpo del útero— representa una carga considerable de enfermedad y mortalidad femenina.

El doctor Lino Olivieri, director de la Clínica de Prevención del Cáncer de la SAV, recordó que los chequeos ginecológicos anuales son una herramienta esencial para detectar cambios antes de que se conviertan en lesiones avanzadas. Esos controles deben incluir la citología, de acuerdo con la evaluación médica.

“Detrás de cada cifra, hay una familia”, expresó Olivieri al insistir en la importancia de acudir a las consultas periódicas. También advirtió que los diagnósticos están apareciendo a edades cada vez más tempranas.

La prevención del cáncer de cuello uterino pasa además por la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), vinculado con el desarrollo de la enfermedad. Pero Venezuela no incluye esta vacuna en su esquema nacional de inmunización, por lo que la SAV pidió incorporarla como una medida prioritaria de salud pública.

Olivieri explicó que la vacunación es ideal antes de los 15 años, pero sostuvo que también puede beneficiar a personas de mayor edad con vida sexual activa, incluso a quienes ya hayan tenido contacto con algún tipo de VPH. La decisión debe evaluarse según las recomendaciones médicas y las características de cada persona.

El especialista también destacó la importancia de vacunar a los hombres, pues aunque para ellos el VPH no representa un riesgo de cáncer de pene, su protección podría contribuir a reducir la circulación del virus y a proteger la salud de las mujeres.

“Si nosotros inmunizaramos a toda la población de 9 a 14 años de edad con la vacuna del VPH nosotros pudiéramos erradicar el cáncer de cuello uterino como lo ha hecho Reino Unido y países nórdicos de Europa“, amplió el doctor Juan Saavedra, gerente de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de la SAV.

La vacunación, junto con los chequeos ginecológicos, la citología y el diagnóstico oportuno, forma parte de una estrategia que requiere continuidad. No basta con recordar el riesgo durante un mes del año: las medidas deben llegar a niñas, adolescentes y mujeres de distintas edades, y mantenerse en el tiempo.

La prevención empieza antes del diagnóstico

Detectar el cáncer a tiempo puede cambiar el curso de la enfermedad. Pero para que eso ocurra, las personas necesitan información clara, acceso a consultas y estudios, y un sistema capaz de responder cuando aparece una señal de alerta.

La SAV propone reforzar la alfabetización oncológica: que la población conozca los factores de riesgo, las señales que ameritan evaluación y la importancia de adoptar hábitos saludables. Según la institución, una alimentación adecuada, el ejercicio y otros cambios de estilo de vida pueden contribuir a reducir entre 25% y 30% la mortalidad por cáncer.

Entre las medidas que recomienda figuran controlar el peso, alimentarse de forma saludable, no fumar y evitar o limitar el consumo de alcohol. En el caso de las mujeres, estas acciones deben acompañarse de evaluaciones mamarias y ginecológicas periódicas, sin sustituir los exámenes indicados por los especialistas.

Juan Saavedra también subrayó que la detección temprana puede evitar que la enfermedad avance. Como referencia, señaló que en los países desarrollados la pesquisa alcanza alrededor de 80%, mientras que en Latinoamérica solo 20% de las patologías oncológicas se detectan a tiempo, de acuerdo con las cifras citadas por la institución: “En los países desarrollados la pesquisa está alrededor del 80%. Si diagnostico a tiempo evito la progresión de la enfermedad. De ahí la necesidad de crear conciencia social y colectiva de que la pesquisa temprana y la modificación de hábitos de vida modifican importantemente la mortalidad por cáncer”.

La prevención también implica atender las necesidades emocionales y físicas de quienes reciben un diagnóstico. El acompañamiento psicológico, la rehabilitación y los cuidados paliativos no pueden quedar relegados, en particular cuando la enfermedad se encuentra avanzada.

Por otra parte, el gerente de relaciones institucionales de la SAV aclaró que el estrés no causa cáncer, aunque puede actuar como un factor que contribuye a la enfermedad. Por eso, la atención oncológica no debería limitarse al tumor ni a los procedimientos médicos: también debe contemplar las condiciones de vida y el bienestar de las pacientes.

“Nadie debería morir por un cáncer que pudo ser prevenido a tiempo y curado y esa es nuestra razón de ser en la SAV, generar una conciencia a nivel colectivo de cuidado en la parte oncológica”, expresó por su parte Juan Soteldo, mastólogo y

El Estado tiene una responsabilidad que no puede delegar

La detección temprana del cáncer exige más que campañas. Requiere servicios de salud disponibles, equipos para realizar mamografías y ecografías, personal capacitado, tratamientos oportunos y programas de prevención que alcancen a las comunidades con menos recursos.

Los representantes de la SAV pidieron una mayor inversión estatal en cáncer y una coordinación entre el sector público, el privado, los médicos, las organizaciones de salud, los pacientes y la sociedad civil.

“La inversión en cáncer le corresponde al Estado, pero debe haber una sinergia colectiva entre los médicos las organizaciones de salud, paciente, la sociedad civil. Esa sinergia intersectorial debe tener impacto. Tampoco se debe olvidar el acompañamiento psicológico y los cuidados paliativos en pacientes con cáncer avanzado”, dijo Saavedra.

El llamado apunta a una atención integral. No solo se trata de diagnosticar, sino de garantizar que una mujer pueda completar sus estudios, acceder al tratamiento que necesita y recibir apoyo durante el proceso. La pesquisa pierde parte de su valor si el sistema no ofrece respuestas después de detectar una lesión.

La SAV también insistió en la necesidad de elaborar y aprobar una ley específica para el cáncer. Saavedra afirmó que Venezuela es uno de los pocos países de América Latina que no cuentan con una legislación de este tipo y advirtió sobre la ausencia de un marco legal destinado a proteger a los pacientes: “Es desafortunado que la segunda causa de muerte en el país no tenga una legislación para proteger a los países”.

La institución informó que tiene un proyecto de ley adelantado, elaborado con apoyo de su consultoría jurídica, que aspira a presentar ante los legisladores. El objetivo es avanzar hacia una respuesta que reconozca las necesidades de prevención, diagnóstico, tratamiento y acompañamiento de quienes enfrentan la enfermedad.

Mientras esa propuesta lega al debate legislativo, las cifras proyectadas para 2026 muestran la dimensión del desafío. Para la SAV, hacerlas públicas no busca sembrar temor, sino impulsar acciones.

“Esta es la magnitud del problema y lo hacemos visible no para crear zozobra, es para visibilizarlo y tomar acciones”, dijo Saavedra.

La SAV también hizo un llamado a los benefactores para sostener y ampliar los programas de atención y prevención que desarrolla, en especial los dirigidos a comunidades vulnerables. Los voceros señalaron que el apoyo de particulares y organizaciones es necesario para mantener una atención de calidad y ampliar el alcance de las iniciativas de educación oncológica.

Ese respaldo se plantea como parte de una tarea colectiva, aunque no sustituye la responsabilidad del Estado de financiar y garantizar servicios de salud. La prevención necesita campañas y acompañamiento comunitario; la atención requiere, además, recursos, personal y capacidad para realizar los exámenes y tratamientos indicados.

La institución propone unir esfuerzos entre médicos, organizaciones de salud, empresas, pacientes y sector público alrededor de tres pilares: educación, diagnóstico temprano con tratamiento oportuno e inversión en cáncer La meta es que el acceso a la información no dependa del lugar donde vive una mujer o de su capacidad para pagar una consulta. Y que el diagnóstico no llegue cuando las opciones de tratamiento ya son más limitadas.

Octubre rosa: jornadas, consultas y educación

Durante octubre, la SAV realizará jornadas de salud en El Junquito, la Colonia Tovar, La Guaira y distintas zonas de Caracas, como parte de sus actividades para promover la detección temprana de enfermedades oncológicas.

La programación incluye conversatorios, actividades divulgativas y presentaciones de la obra Florecer en rosa en centros comerciales e instituciones públicas, entre ellas el Banco Central de Venezuela.

La institución ofrece información sobre las actividades y contenidos de prevención en su página web, www.sociedadanticancerosa.org, y en sus cuentas de Instagram (@sociedadanticancerosavzla), X (@SAnticancerosa) y Facebook (Sociedad Anticancerosa de Venezuela-SAV).

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Gracias de corazón 2026 destinará fondos a los afectados por los sismos en Venezuela

La asistencia a las personas afectadas por los sismos del 24 de junio es una de las prioridades de la novena edición de Gracias de Corazón, la campaña anual de recaudación que Arcos Dorados Venezuela puso en marcha en los restaurantes McDonald’s del país. La iniciativa busca reunir el equivalente a 95 000 dólares para apoyar los programas de Casa Ronald McDonald Venezuela y de la Asociación Civil Buena Voluntad.

La campaña funciona mediante la adquisición de corazones solidarios: cada uno representa una donación equivalente a un dólar. En 2026, los recursos se destinarán principalmente a respaldar la atención que ambas organizaciones brindan a las personas afectadas por los movimientos sísmicos registrados el 24 de junio, además de sostener sus programas habituales de asistencia social.

Alimentos y alojamiento para las familias

Casa Ronald McDonald Venezuela ofrece alojamiento temporal, alimentación y acompañamiento gratuito a familias de escasos recursos que se trasladan a Caracas para que sus hijos reciban tratamientos médicos especializados. Este año, la organización también ha distribuido alimentos a familias afectadas por los sismos, tanto en refugios y centros de salud como a través de su comedor.

En sus dos décadas de funcionamiento, Casa Ronald ha atendido a más de 8300 niños y sus familias. Durante 2025 recibió a 454 niños y 603 acompañantes, para un total de 1057 beneficiarios. La institución registró un promedio mensual de 38 niños y una ocupación del 75%.

La continuidad de estos servicios es uno de los objetivos de la recaudación, que busca contribuir a que los niños puedan completar sus tratamientos médicos sin que las dificultades económicas y los gastos asociados al traslado y la estadía representen un obstáculo adicional para sus familias.

Formación para el empleo de personas con discapacidad

La otra organización beneficiaria, la Asociación Civil Buena Voluntad, trabaja en la inclusión sociolaboral de jóvenes y adultos con discapacidad. Parte de los recursos de Gracias de Corazón permitirá fortalecer sus programas de capacitación y ampliar las oportunidades de inserción laboral, incluidas las de personas de La Guaira afectadas por los sismos.

Uno de esos programas es Conectando Talento, que permite a participantes del interior del país recibir formación en línea y alojarse en Casa Ronald cuando deben viajar a Caracas para realizar evaluaciones presenciales.

Buena Voluntad también avanza en un esquema formativo dirigido a habitantes de La Guaira que resultaron afectados por los movimientos sísmicos, con el propósito de ofrecerles herramientas y competencias para acceder al mercado laboral.

Durante los cuatro años en que ha participado como beneficiaria de la campaña, la asociación ha atendido a 344 jóvenes del interior del país. A esa cifra se suman 240 participantes con distintos tipos de discapacidad que reciben atención regular en Caracas.

Cómo colaborar con la campaña

Los corazones de Gracias de Corazón están disponibles en los restaurantes McDonald’s del país, incluidos sus centros de postres, McCafé y Automac. También pueden adquirirse en las oficinas principales de Casa Ronald McDonald, ubicadas en Valle Arriba, Caracas, y de la Asociación Civil Buena Voluntad, en Los Samanes, en la misma ciudad.

Luzmar Moret, directora general de Arcos Dorados Venezuela, señaló en nota de prensa que las donaciones respaldan tres áreas de trabajo de las organizaciones beneficiarias: la atención y el acompañamiento a niños que reciben tratamientos médicos, la preparación y distribución de alimentos para familias, refugios e instituciones de salud, y la capacitación para la inclusión sociolaboral de jóvenes y adultos con discapacidad.

“Cada donación impacta de forma directa en tres pilares fundamentales. En primer lugar, asegura la atención y el acompañamiento para que los niños completen sus tratamientos médicos. Asimismo, garantiza la preparación y entrega de raciones de comida para familias, refugios e instituciones de salud. Por último, promueve la inclusión sociolaboral de jóvenes y adultos con discapacidad a través de programas de capacitación que les abren puertas hacia un futuro con mayores oportunidades de desarrollo”, aseguró Moret.

Luis Carlos Díaz: “Lo primordial, mantener el foco en los derechos humanos”

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En una nueva emisión de Espacio Runrunes, el periodista y defensor de derechos humanos Luis Carlos Díaz conversó con Luis Ernesto Blanco sobre el alcance del más reciente informe presentado por la Misión Internacional Independiente de Determinación de Hechos de las Naciones Unidas sobre Venezuela. La Misión fue renovada por dos años con el respaldo de 25 votos en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Durante la entrevista, Díaz analizó cómo los hallazgos técnicos del informe sirven de soporte para obtener justicia en tribunales internacionales y enfatizó que, pese a la retórica oficial, la estructura de persecución en el país se mantiene activa.

Un acervo probatorio 

Luis Carlos Díaz destacó el valor estratégico que tiene el trabajo de la Misión para las víctimas y los procesos judiciales internacionales en curso, precisando que se trata de un equipo técnico especializado. El ciclo analizado incluyó 213 entrevistas, de las cuales 121 fueron con víctimas directas, además de testimonios de insiders y funcionarios que aportan datos sobre las cadenas de mando. 

“Este es el mecanismo más importante que han activado las víctimas venezolanas, los defensores, los familiares de las víctimas, porque te permite que un grupo de expertos internacionales pueda verificar información, pueda contrastarla, la pasa por métodos científicos, por métodos rigurosos de investigación, casi a nivel penal”.

Aunque la ONU no opera como un tribunal, Díaz detalló cómo sus documentos nutren expedientes en la Corte Penal Internacional (CPI), juicios en Argentina por crímenes de lesa humanidad y casos ante la justicia de Estados Unidos:

“Cuando ustedes lean la acusación a Nicolás Maduro y Cilia Flores… van a ver que citan a la misión. Van a decir, ‘en Venezuela hay un aparato de tortura, según dice tal, tal, tal, y la misión de determinación de hechos de la ONU”.

Perversión del sistema

Diaz también comentó la serie de trabajos que publicó en Runrunes sobre este informe y subrayó que los casos de violaciones a los derechos humanos demuestran patrones de conducta del Estado y no hechos aislados. Al referirse al caso del dirigente político Alfredo Díaz, señaló que para que ocurriera “ hubo acuerdos entre funcionarios para no atender, para no hacer lo que tenían que hacer, para no darle atención médica”.

Asimismo, hizo referencia a la gravedad de los hallazgos en materia de abuso y violencia sexual documentados dentro de los centros de detención como parte del patrón represivo estatal:

“Necesitas a mucha gente de acuerdo. Mucha gente que lo habilita, que lo permite… Es dentro de una prisión con el mismo ministro de prisiones de ese momento a ahora. O sea, es un patrón donde tenemos que levantar alerta”.

Frente a los discursos que promueven olvidar los abusos del pasado bajo el pretexto de no obstaculizar la reactivación económica, Luis Carlos Díaz sostuvo la necesidad de mantener el foco en los derechos humanos y en el establecimiento de la verdad.

Contra el olvido

El entrevistado recordó que al día existen casos de asesinados en dos mil catorce, en dos mil diecisiete por las protestas, a los que el Estado venezolano oficialmente al día de hoy sigue considerando terroristas, guarimberos, conspiradores y hace falta una comisión que establezca que no, que eran manifestantes. porque sus padres necesitan alivio y un reconocimiento público que es previo a un juicio.

“La primera parte, la primera pieza es que haya verdad, que un organismo establezca qué ocurrió… Tienes que hablar de justicia porque también es una manera de que la gente sepa que hay unas rutas para resolver esto. Si nos quitan las rutas, bueno, la olla de presión va a explotar por cualquier otro lado”.

Díaz reafirmó la necesidad de seguir utilizando todos los canales de documentación disponibles y la labor del periodismo independiente para defender a las víctimas:

“Yo siento que si este video lo ven, por ejemplo, familiares de víctimas, presos políticos o no presos políticos, perseguidos, lo que sea, sepan que cuentan con la ONG, sepan que cuentan con la misión para poder hacer llegar información. Pero más importante, más que lo otro no lo sea, si hay testigos, si hay insiders, o sea, si hay gente que haya tenido conexión con el poder, ex jueces, ex fiscales, ex policías, ex agentes de inteligencia que puedan aportar pruebas, evidencias de quiénes dan las órdenes, cómo funcionan estos aparatos, va a ser mejor para todos”.

Finalmente Diaz aseguró tener “un optimismo informado” y manifestó su confianza en la dignidad de la gente y su capacidad para seguir reclamando en todos los espacios. 

Motorizados siguen a la cabeza de los siniestros viales

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El Observatorio de Seguridad Vial (OSV) informó que en el mes de agosto los motorizados encabezaron las cifras de fallecidos en los siniestros viales en todo el país.

Según cifras del monitoreo diario de medios digitales, redes sociales y reportes de organismos de auxilio vial realizado por el OSV en toda el territorio nacional, 563 personas fueron víctimas de los accidentes de tránsito en 377 siniestros que dejaron 131 fallecidos y 492 lesionadas. Entre los fallecidos cuyo hubo 96 hombres y 27 mujeres. En ocho de los casos no se pudo precisar el sexo.

La coordinadora y vocera de la organización, la periodista Rosibel González, advirtió sobre la gravedad del panorama en las vías del país y enfatizó que estas cifras representan un subregistro basado en la cobertura mediática y de los cuerpos de rescate, por lo que la severidad real de esta crisis “es aún mayor”.

“El uso de la motocicleta en Venezuela sigue cobrando un costo humano inadmisible. Sumando a conductores y sus acompañantes (parrilleros), la población de dos ruedas representó el núcleo principal de los ingresos a salas de emergencia y de pérdidas irreparables de vidas”, detalló la vocera del OSV en nota de prensa.

Causas de los accidentes

Con relación al parque automotor implicado, las motocicletas registraron 321 unidades involucradas, muy por encima de los 124 automóviles particulares, 44 camionetas, 34 vehículos industriales, 13 autobuses y 5 vehículos de tracción humana o animal.

Las principales causas de estos accidentes fueron el exceso de velocidad, con el 51,37 %, de los casos y la impericia al conducir, con el 30,87 %. Un 6,01% permaneció en investigación, mientras que las fallas mecánicas representaron el 4,37 %, el mal estado de las vías el 3,28 %, el consumo de alcohol el 2,19 %, el clima adverso el 0,55% y las motopiruetas el 0,27 %.

Sobre la forma del siniestro, la colisión o choque simple prevaleció con el 44,94 %, seguida por el derrape con el 33,23 %, los vuelcos con el 10,13 %, los impactos contra objetos fijos con el 7,91 % y las salidas de vía con el 3,80 %.

Las avenidas urbanas acumularon la mayor incidencia con el 35,48% de los hechos, seguidas por los caminos vecinales (18,82 %), autopistas (9,68 %), carreteras secundarias (9,41 %), intersecciones (7,26 %) y calles (6,18 %). Por su parte, la franja horaria más crítica se ubicó en la mañana de 6:00 a.m. a 11:59 a.m. y en las noches, con un repunte severo los días domingo y sábado.

El OSV concluyó que dado que el 80% de los sucesos obedeció de forma combinada al exceso de velocidad y a la impericia, se hace evidente “que el deterioro del parque automotor o de las vías actuó únicamente como un agravante, situando en la imprudencia y en la falta de pericia del conductor el verdadero núcleo de la siniestralidad nacional“.

“Frente a estas cifras, reiteramos la urgencia de aplicar políticas públicas estrictas: fiscalización efectiva del exceso de velocidad, exigencia del casco homologado, mantenimiento del alumbrado y capa asfáltica, y la enseñanza obligatoria de educación vial para reducir esta trágica siniestralidad”, concluyó González.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El Mañanero del 15 de octubre: Le quitaron las sanciones a Jorge Rodríguez

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¡Buenos días! Aquí te servimos El Mañanero de este jueves, 15 de octubre, ese rapidito de noticias que entra suave, pero despierta de golpe. El menú incluye “El primer sorbo”, una dosis fuerte de información para abrir los ojos, esa noticia que marca la agenda; “Recién salido del horno”, un resumen de los temas más importantes de las últimas horas; “Lo que rompe en redes”, para que arranques la jornada a tono con los temas virales o tendencia en X, Instagram o TikTok; “Azuquita pa’l café”, un contenido curioso o inspirador para endulzar la mañana y “La ñapa”, con recomendaciones culturales, de información general o entretenimiento para que tu día tenga buen sabor hasta el próximo café.

El primer sorbo

Este miércoles, 14 de octubre, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos levantó las sanciones económicas que pesaban sobre Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional (AN) de 2020.

El nombre del funcionario fue eliminado de la lista de Specially Designated Nationals (SDN), información que fue confirmada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) en su portal oficial, sin precisar las motivaciones de la medida.

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La ñapa (recomendamos…)

La agenda de la mesa de diálogo subestima la tragedia laboral

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Desde enero de 2026 se han multiplicado las protestas en el país, bien por la libertad de los presos políticos, bien por los servicios públicos. En ese lapso, igualmente, el sector laboral (personal de la salud, maestros, empleados de las industrias básicas y trabajadores públicos) se consolidó como el principal dinamizador de las calles en Venezuela.

Se cuantifican hasta el 1 de octubre más de 4000 protestas en el territorio nacional, según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS). Esta institución identifica el fenómeno de las «protestas combinadas» y resalta que más del 60 % de las manifestaciones son de este tipo. ¿Qué quiere decir esto? que, en una misma protesta laboral por salarios dignos, los trabajadores incorporan también, de forma simultánea, exigencias por el colapso de los servicios públicos (como la crisis eléctrica, del agua y del transporte) junto con demandas por derechos políticos.

En ese contexto, el martes 13 de octubre una numerosa movilización convocada por el Comité Nacional de Trabajadores en Conflicto (CNTC) avanzó hasta las cercanías de la sede del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS). Y una vez más el chavismo, siendo chavismo, mandó a sus funcionarios policiales a bloquear el paso hacia la avenida Urdaneta. Aun así, los trabajadores entregaron un documento con más de 50 000 firmas en el que se exigen cambios en la política laboral del régimen.

La mesa de diálogo y su (distante) agenda

Estos niveles de conflictividad social no deben ser ignorados por la instancia de negociaciones instalada formalmente el pasado 6 de agosto de 2026 en Caracas. Como sabemos, esta reúne a la Asamblea Nacional de 2015, representada por Dinorah Figuera, y al parlamento actual, electo en 2025 y presidido por Jorge Rodríguez. Se denomina oficialmente Mesa de Diálogo o Mesa de Trabajo/Conversaciones para la Reconciliación Política y la Transición Democrática.

Por cierto, ambas instancias, cuestionadas dentro y fuera del país por su carencia de legalidad y legitimidad, asumieron ese rol bajo el protectorado que ejerce EE. UU. sobre nuestra nación. Tienen entonces el aval de procónsules para conducir, paradójicamente, el proceso de transición a la democracia, violentada por 27 años combinados de autoritarismo y dictadura.

En consecuencia, han aprobado una agenda general y un ciclo formal de reuniones extendido hasta finales de este año 2026. Se estima que este proceso de diálogo (que comprende originalmente de cuatro a cinco ciclos adicionales de negociación) culminará una fase central con un paquete de grandes anuncios e hitos de transición formal programados para enero de 2027.

Cuando identificamos los temas designados como prioritarios por esta instancia, constatamos su verdadero propósito: 1) reinstitucionalización y poder judicial; 2) garantías electorales y reforma del CNE; 3) libertades civiles y derechos políticos, y 4) emergencia humanitaria y social. En ningún espacio de la agenda se habla del tema laboral y salarial.

En definitiva, es un temario estrictamente concentrado en temas institucionales, judiciales y electorales (como la renovación del TSJ y las garantías civiles). Por esta razón, distintos sindicatos y gremios venezolanos denuncian que la mesa política ha avanzado sin dar respuestas concretas a los trabajadores. Y exigen formalmente que se vincule, como debe ser, la discusión política con la crisis social y salarial del país.

Las cifras de la tragedia

Por otra parte, las cifras que se presentan a continuación son lapidarias sobre el drama social que día a día sufre la población venezolana: el 56 % se encuentra en pobreza extrema; el 40 %, en inseguridad alimentaria moderada o grave; 7,9 millones de venezolanos necesitan asistencia humanitaria, y al 11,7 % de los menores de cinco años se les diagnostica retraso en el crecimiento. Fuente: Comisión Europea (2026), ONU (2026).

Si agregamos a este cuadro dramático la condición de más de 9 millones de venezolanos de la diáspora, en situación de indefensión y bajo amenaza de deportación por parte de gobiernos de la región andina y de EE. UU., no se vislumbra otro panorama que la incertidumbre para una nación en ruinas. Y esto es literal: a la ruina de 27 años de chavismo se sumó la causada por el doblete sísmico del 24 de junio. Aún se cuentan los muertos, aunque las cifras oficiales apuntan a más de 6000 fallecidos, miles de desaparecidos y otros miles sin hogar.

El salario, fuera de la mesa política

En lugar de abordar la tragedia, el régimen usurpador remite las discusiones salariales a la Mesa de Diálogo y Consensos Laborales, en la que participan el Ejecutivo, la directiva de Fedecámaras y las centrales sindicales ASI y CTV. Es un escenario en el que el poder impone, con la complacencia sindical, una infame política laboral de destrucción del salario bajo el concepto de ingreso. Y se mantiene, para variar, la suspensión indefinida de los convenios colectivos y de la legislación laboral integral.

Si bien es cierto que el país necesita su reinstitucionalización política, igualmente la agenda social debe considerarse prioritaria por la precariedad humana que sufre toda la población venezolana. Darle la espalda a la crisis humanitaria es la antesala de explosiones sociales, cuyas señales ya resaltan en ciudades y barrios de nuestro maltratado país a lo largo del siglo XXI.

@froilanbarriosf | Movimiento Laborista.

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Entre el Libertador y el Taita [II]

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La noche había vuelto a poner a Caracas en esa penumbra donde la historia parece caminar sin pedir permiso.

Sobre la mesa había tres copas, algunos libros y un silencio antiguo. Frente a mí estaba José Antonio Páez, vestido de oscuro, con aquella mirada que debía haber visto demasiadas veces el horizonte de los llanos como para sentirse cómodo dentro de una habitación.

A su lado, discretamente, seguía Simón Bolívar.

—General— le dije a Páez— Usted tiene fama de haber sido muchas cosas: llanero, guerrero, caudillo, presidente, exiliado, músico aficionado, lector, amante incorregible, aficionado a la ópera y hasta hombre de letras. ¿Cuál de todos esos Páez es el verdadero? Páez soltó una carcajada.

—¡Todos, amigo mío! Lo que pasa es que ustedes los escritores quieren meter a un hombre en una sola caja. Y yo nunca fui bueno para permanecer encerrado.

Bolívar sonrió y dijo —Ni encerrado, ni quieto.

—Eso sí es cierto—, convino José Antonio.

—¡No me venga usted con sus sermones, Libertador!, respondió Páez —usted tampoco fue un santico. Los tres reímos.

Páez había nacido en Curpa [estado Portuguesa–1790], en una familia humilde. Su educación formal fue escasa. Fueron los llanos, el trabajo, los caballos, el ganado y la necesidad los que terminaron formando al hombre.

—¿Cuándo ocurrió la transformación de joven llanero y rural a guerra e intelectual?

Páez bajó la mirada.

—Después de la guerra. Uno puede pasar años creyendo que la fuerza está en el brazo y descubrir, con los años, que la fuerza verdadera está en la cabeza. A caballo viejo le dan sabana, decía un coplero de sus tiempos…

—¿Simón Díaz? — ¿Cómo y de dónde sabe usted de él?

—¿Ud. piensa que la historia está dotada solo de guerreros o presidentes?

Bolívar intervino: —Siempre sostuve que la educación, el arte, la música, bailar y la buena composición, consolidarían la república. El resto es arar en el mar.

Páez lo miró de lado. [Había pasado de las llanuras de Apure a los grandes salones republicanos]. Y en ese tránsito ocurrió algo que suele perderse detrás del Centauro: el hombre que salió de los llanos terminó convirtiéndose en un apasionado de la cultura europea.

Barbarita Nieves tuvo mucho que ver con ello. Después de Carabobo, Páez se separó de su esposa, Dominga Ortiz y estableció una relación con Barbarita. Con ella llegaron la música, la pintura, el teatro, los libros y los idiomas.

—Entonces —le dije—¿es verdad que Barbarita lo convirtió en músico? Páez se acomodó en la silla.

—No exageremos. Yo no me convertí en Beethoven.

—Pero sí se aficionó al piano.

—¡Eso sí! Aunque le confieso que mi primera relación con el piano fue parecida a la de un caballo con una serenata: había entusiasmo, pero no necesariamente armonía.

Bolívar soltó una carcajada.

—Yo habría pagado por escuchar aquello.

Páez levantó la copa.

—Pero aprendí. Y aprendí francés también. Y empecé a leer. Descubrí que un hombre puede haber pasado media vida con una lanza en la mano y aun así terminar enamorado de un libro.

—¿Y Napoleón?

—¡Ah! Napoleón—. Páez sonrió con cierto orgullo.

—Lo estudié con particular interés. Hice una biografía de él.

Me quedé mirándolo.

—¿El león de Payara escribiendo sobre Napoleón?

—¿Y por qué no? ¿Acaso un llanero no puede admirar a un corso?

—No digo eso. Digo que resulta curioso que usted, que terminó estudiando a Napoleón, haya librado una guerra tan diferente.

Páez se inclinó hacia adelante…

—Ahí está precisamente la diferencia, Orlando. Napoleón tenía grandes ejércitos. Nosotros teníamos los llanos. Él podía mover columnas, divisiones, artillería y caballería de 100.000 hombres como piezas sobre un tablero. Nosotros éramos el tablero. [Bolívar permaneció en silencio].

—Napoleón podía aparecer con un ejército entero detrás de una colina. Un llanero aparecía de los caños como un caimán: salía del agua, mordía al enemigo y volvía a desaparecer.

—¿Esa era la verdadera ventaja?

—Era nuestra manera de combatir. Conocíamos el agua, el barro, los esteros, los pasos, las sabanas. Sabíamos cuándo avanzar y cuándo desaparecer. Hacíamos creer al enemigo que nos retirábamos cuando en realidad lo llevábamos hacia donde queríamos—. Páez hizo una pausa. —Y cuando llegaba el momento, volvíamos caras.

—¿Como en Las Queseras del Medio?

—Como el Banco de Chire [mi primera gran Victoria 1815], Las Queseras, Yagual y Mata de la Miel. A veces arrancaba una tembladera [Páez sufría de epilepsia] que me alborota la ira, pero se resolvía con un baldazo de agua.

—Pero también incendiaban las sabanas.

—En las de Mucuritas, le cuento, el fuego podía convertir el terreno en una trampa. Nosotros no peleábamos únicamente contra hombres. Peleábamos con el sol, el polvo, el agua, el hambre, el miedo y la llanura…

Se levantó y caminó lentamente alrededor de la mesa, para agregar:

—Imagínese un ejército europeo entrando en una sabana que no conoce. Usted lo deja avanzar. Lo observa. Espera que se canse. Lo hace perseguir sombras. Y cuando cree que está cerca de usted ya no sabe dónde está.

—¿Y entonces?

—Entonces se enciende la pradera… Hizo un gesto con la mano y sus gruesos dedos; distintos a los de Bolívar—delgados y pequeños como de mujer—.

—Como quien caza tigres y va cerrando el monte. No los persigue: los encierra. Los obliga a concentrarse, les corta el espacio. Y cuando el enemigo cree que finalmente lo tiene cercado… [Páez golpeó la mesa]. —¡Uno vuelve!

Bolívar sonrió.

—Eso ocurrió en más de una ocasión.

—¡Y usted lo vio, Libertador!

—Lo viví en Las Queseras y lo celebré en Carabobo, donde le ascendí a comandante en jefe de nuestras tropas.

—Por eso digo que nuestras victorias podían compararse, guardando las proporciones, con las grandes victorias de Napoleón: Austerlitz, Marengo, Jena, Wagram. Pero el instrumento era otro.

—¿Cuál?

—La sorpresa. La velocidad. El engaño. El terreno. Y, sobre todo, el hombre. Con esas mañas a Napoleón no lo vencen ni en Waterloo, amigo del futuro.

—¿Y Guasdualito, mi general? ¿Qué recuerda de aquella campaña?

Páez endureció el semblante.

—Guasdualito [1815] fue una de esas jornadas en las que el valor se mide no solamente por los enemigos que uno vence, sino por lo que está dispuesto a impedir que se haga después de la victoria.

—¿Se refiere a la orden de pasar por las armas a los prisioneros? ¿Se refiere al coronel Francisco Olmedilla y al oficial subordinado Fernando Figueredo?

—Sí. Yo era un joven oficial con apenas de 25 años. Después de aquella batalla ordenaron la guillotina a los prisioneros. Yo me opuse. La guerra ya era suficientemente cruel como para convertir la victoria en una licencia para matar indefensos… Bolívar lo miró con atención.

—La independencia nos obligó a tomar decisiones terribles, José Antonio, aclara Bolívar con voz tenue.

—Y precisamente por eso, Libertador, había que saber dónde detenerse. Una cosa es combatir al enemigo armado y otra asesinar al vencido.

—¿Y Yagual?

—En El Yagual [1816] se templó una parte importante de mi mando. La sabana no era solamente nuestro hogar: era nuestra escuela militar.

—¿Y Las Queseras del Medio? Esa parece haber quedado grabada en la memoria de todos [Páez sonrió].

—Fue una locura que salió bien. En 1819, frente a las fuerzas de Morillo, nos arriesgamos con un grupo reducido de jinetes. Fingimos retirarnos, atrajimos a la caballería enemiga y volvimos sobre ella, quedando Narciso López —ese criollo de copete vasco subordinado a Morillo—atrapado en el río. Fui ahí cuando grité «¡Vuelvan caras!».

 —¿Vuelvan caras o vuelvan, carajo?

Bolívar intervino:

—Da igual, Viera-Blanco. No incomode usted; lo importante es que aquella acción contribuyó a consolidar la reputación militar de Páez. 150 lanceros contra más de 1500 realistas fundaron la prosa inspiradora de la nueva república unida. Gallardía de hombres que sabían montar, resistir, obedecer y arriesgar la vida, como dioses espartanos, sin preguntar cuántas medallas recibirían después

—¿Y Mayurupí?

—Mayurupí, cerca de Sabana de Parra, fue otra página. Allí conocí el asalto, pero también aprendí que la vida se va en un soplo. Dispuse de la vida de un pobre lugareño. Jamás me he visto librado de esa carga. Una cosa es matar en batalla, otra, cuerpo a cuerpo, donde nadie merece morir.

—¿Y Santander? —pregunté, cambiando de tema. Páez soltó una sonrisa.—. ¿No tuvo él también dificultades para entenderlo a uste?

—Santander nunca pudo entender al llanero. Desde que fue desconocido al mando del gobierno de Apure, por allá en 1816, su actitud me marcó. Aprendí que hay momentos en los que tenemos relevar el mando para volver por él. Es la diferencia entre ser soldado y el estadista. El soldado siempre avanza. El estadista, responsable de la república, cede.

—¿Qué piensa usted, Libertador?

Bolívar se inclinó hacia él.

—Yo no niego la importancia de ambos. Pero el orden escrito desde un despacho no siempre entiende la guerra que se libra en una sabana. Ahí comenzaron nuestras distancias, pero también nuestros respetos.

—¿Se arrepiente usted, Páez? —pregunté. Por primera vez aquella noche Páez perdió la sonrisa.

—¿Ahora me apellida sin protocolo? —¿De qué me arrepiento Viera-Blanco?

—De haber permitido que su agravio personal pudiera confundirse con el destino de una república, de dejarse arrastrar por el movimiento separatista… Páez se quedó mirando a Bolívar y me respondió sujetando su cinta y su espada: —Yo llamé a Bolívar porque comprendí que no podía permitir que una disputa política terminara en una guerra entre venezolanos.

—Es verdad, asienta Bolívar. Y yo le respondí con un texto amenazante donde le sugería, que quienes han ido contra mí se han perdido, por lo que no debía ser el próximo.

—¿Por qué entonces no abrir un consejo de guerra a Páez y sus rebeldes, como lo hizo con Piar?

—No compare usted, las circunstancias ni los hombres en momentos muy desiguales señor de la noche, responde Bolívar señalándome con su diminuto pero firme dedo índice.

—Sin el fusilamiento de Piar no había obediencia y sin las hazañas de Páez no nace Venezuela. Punto final—, sentencia Bolívar.

—¿Algún rencor, Libertador?

—No. La política tiene memoria y los hombres no deberían vivir prisioneros de ella.

—¿Y Sucre? Páez cambió el tono.

—Sucre era otra cosa.

—¿Por qué?

—Porque tenía algo que escaseaba entre nosotros: era militar sin dejar de ser republicano. Podía ganar una batalla y sentarse después a escribir una constitución y redimir. Pocos hombres de armas tienen esa combinación. Como él, quizás don Juan Crisóstomo Falcón. Con él me tocó firmar el Tratado de Paz de Coche. [1863/Triunfo de la Federación]. Fue capaz de comprender, a pesar de tener ellos la batalla ganada, que teníamos que evitar más desgracias al país. Hubo silencio.

—¿Y Mariño? Páez rio.

—¡Mariño! Santiago [cuyo nombre viene de Jacobo] era un general formidable y un hombre de enorme voluntad. Pero Venezuela tenía demasiados generales que pensaban que la república debía seguir el mapa de sus propias ambiciones.

—¿Le tuvo miedo?

—A Mariño no se le tenía miedo. Se le vigilaba…

Bolívar soltó una carcajada: —Eso es exactamente lo que yo habría dicho.

—¿Monagas?

Los Monagas fueron gente muy rancia e indómita. Me hace usted traer a mi memoria aquel intercambio de palabras entre José Tadeo, El Libertador y yo, cuando pregunté a Bolívar: —General, usted, que ya nos conoce bien, ¿puede decirme quién es la primera lanza de los Llanos?

—Monagas—, respondió Bolívar.

—¿Y quién es la primera lanza de Venezuela?

—Monagas —repitió el Libertador.

Páez, algo molesto, insistió:

—¡Caramba, mi general! ¿Y entonces yo qué soy?

Bolívar respondió: —Usted, general Páez, es la primera lanza del mundo.

—¿Y Vargas?

Páez se puso serio.

—Vargas fue una prueba.

—¿De qué?

—De si Venezuela podía aceptar que un civil gobernara a los militares.

—Ud. había apoyado a Soublette.

—Sí. Yo prefería a Soublette [primo del Libertador]. Era militar, pero obediente a las leyes civiles. Sin embargo, Vargas ganó legítimamente. Y cuando lo derribaron [1831] yo entendí que mi obligación no era defender al candidato que yo había preferido, sino al presidente que la Constitución había elegido.

—¿Entonces Vargas le enseñó algo?

—Sí. Que un militar no puede perder una elección y querer recuperar el poder con las armas. Bolívar miró hacia el suelo. El silencio fue breve, pero profundo […]

Después de Carabobo, Páez ya no era simplemente el caudillo de Apure. Era uno de los hombres más poderosos de la nueva república. Pero había otra materia en la que Páez parecía haber tenido una especialización mucho más natural: su corazón.

—General, hablemos de su vida sentimental.+

Páez rio.

—Mire, Orlando, yo tuve mi GTA.

—¿GTA?

—Gran Trayectoria Amorosa. Bolívar casi se atragantó con la copa —¡José Antonio!

—¿Qué? ¡Hay generales que coleccionaron batallas; yo tuve mis campañas! Pero Dominga y Barbarita fueron mis grandes mujeres. Las quise a rabiar.

—General, ¿usted cree que la República de Colombia debió sobrevivir? Páez miró a Bolívar. El Libertador permaneció en silencio.

—Yo creo que aquella república unida no debió terminar —dije—. Las tensiones con Santander, con Soublette, las diferencias debieron cesar. Páez levantó la mano.

—No eran tensiones. Hizo una pausa. —Eran distancias.

—¿Distancias? —Si. Distancias políticas, republicanas. Distancias entre Bogotá y Caracas. Ud. está mirando aquello desde el mapa. Yo lo viví desde el territorio.

—Cálmese que se le va a caer pesado el ron con chocolate negro, me atreví a sugerir.

Elevando su copa y tragando grueso, me espetó un sermón:

—Sepa usted que Bogotá tenía una idea de la República. Caracas otra. No se trataba solamente de Santander. Ni de Soublette. Ni de Bolívar. Había una distancia entre el centro y la periferia, entre la administración y la realidad…—. Bolívar asintió lentamente.

—¿Entonces La Cosiata fue inevitable?

Páez negó con la cabeza.

—Nada en política es inevitable.

Lo miré fijamente: —General, hay una pregunta que todavía divide a los venezolanos: —¿Traicionó usted a Bolívar?

Páez guardó silencio. Bolívar levantó la mirada.

—Traición es una palabra muy fuerte. Cuide su vocabulario amigo nuestro, salido de las tinieblas. Pero es una pregunta que merece una respuesta sin adornos—, dijo el Centauro

—Yo me enfrenté a decisiones políticas de Bolívar, participé en La Cosiata y contribuí a la separación de Venezuela de Colombia. No voy a negar los hechos ni a pedir que se borren mis contradicciones. Pero una cosa es disentir, otra romper una unión política y otra muy distinta traicionar la causa por la que se ha combatido.

—¿Entonces usted no se considera un traidor?

Páez sostuvo mi mirada.

—La historia hoy identifica con soltura y evidencia quiénes fueron los traidores y quiénes fuimos los más leales servidores del Libertador, de la independencia y de la república: el tiempo, Viera-Blanco —y le ruego lo haga saber a sus colegas escritores y nuestros paisanos en general—permite superar y sanar las diferencias políticas, los errores y las ambiciones personales de la lealtad a la independencia. Que cada cual responda por sus actos. Yo respondo por los míos.

Bolívar intervino con voz serena:

—La historia no debe ser un tribunal de lealtades ciegas, José Antonio. Pero tampoco puede absolver a nadie solo porque haya sido útil en una hora gloriosa.

—En eso estamos de acuerdo, Libertador. Los servicios prestados no borran los errores, pero los errores tampoco borran todos los servicios prestados…

—Entonces, la Guerra Federal, ¿no fue un error?, pregunto

—Sí. Volví en 1858 creyendo que podía ayudar a pacificar Venezuela. Terminé entrando otra vez en la política —exiliado— cuando debí quedarme en la tierra de Washington. A Julián Castro lo ponía muy nervioso la ovaciones que recibí a mi regreso. Si pudiese volver en el tiempo, como usted, habría preferido borrar esa etapa final de mi vida.

—Me arrepiento de haber entrado a una guerra civil a mi nuevo regreso en 1861. Y después mi dictadura [1861–1863]. Ahí está la diferencia entre fundar una república y aprender a vivir en ella. Una lección aprendida, tarde, pero aprendida.

—General, una última pregunta ¿Qué necesita Venezuela?

—¡Muchacho, yo ya he sido bastante sincero con usted! Pero si desea mi opinión le contesto:

—Es hora de que todos dejen de esperar al taita a caballo para resolverles la vida, es momento que cesen los partidos y se consolide la unión.

Bolívar sonrió.

—Wow, José Antonio, me suena familiar, a alguien le oído eso decir [¡!]. Pues nada hora de irnos. Bajemos tranquilos al sepulcro.

Nos reímos los tres.

Bolívar y Páez me dieron un abrazo:

―Cuide a la patria―, me dijo Bolívar.

―Volveremos lancero, sentenció Páez.

Y desaparecieron lentamente… De pronto dormido en una butaca escucho una voz:

—Nano, levántate que vamos tarde. Mi Gral. Miranda nos espera. Ya sabéis que denuesta de la impuntualidad… ¿Quién me habla? ¿Sigo soñando?

Nuestra conversación con la historia continuará.

@ovierablanco – vierablanco@gmail.com | Abogado / Exembajador en Canadá.

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