Meganálisis, una empresa que mide la opinión pública en Venezuela, divulgó los resultados de su última encuesta nacional este 19 de octubre de 2026. En ella entrevistaron a 1357 venezolanos, y el 87,3 % respondió que sufre de interrupciones al servicio eléctrico 4 o más veces al día durante el mes de septiembre de 2026.
Captura de pantalla del informe «Verdad Venezuela, encuesta septiembre 2026», de Meganálisis, publicado el 19 de octubre
De acuerdo con la encuestadora, el 78,8 % de los venezolanos sondeados duran 3 horas sin luz como mínimo. La moda se encuentra con cinco horas sin servicio eléctrico en sus hogares y comercios.
Captura de pantalla del informe «Verdad Venezuela, encuesta septiembre 2026», de Meganálisis, publicado el 19 de octubre
«Vivir en Venezuela se ha convertido en un desafío cotidiano marcado por el deterioro de la calidad de vida y la pérdida de libertades. En el ámbito económico, el 81.8 % de los hogares califica su situación de forma negativa, arrastrado por devaluacionesdiarias, salarios y pensiones miserables y una acentuada falta de oportunidades. Esta precariedad se profundiza con el colapso delservicio eléctrico, rechazado por casi el 90% de la población», se lee en el informe de Meganálisis.
La muestra poblacional para la encuesta representó los 23 estados del país y el Distrito Capital. Además, la encuestadora entrevistó por teléfono a los habitantes de 302 municipios (de los 335), incluyendo a 31 de las 33 parroquias ubicadas en Distrito Capital y el estado La Guaira.
Asfixia económica
«Durante el mes de septiembre, la crisis empeoró significativamente: un 87.3% de los ciudadanos reportó sufrir apagones 4 o más días por semana, mientras que el 78.7 % enfrentó cortes con una duración mínima a las 3 horas […]. Ante esta parálisis, casi 9 de cada 10 venezolanos respaldan la eliminación inmediata de Corpoelec y exigen su sustitución por un operador privado eficiente», se agrega en el informe.
Ante este panorama, al menos 84,5 % de los encuestados afirman que la calidad de vida es mala. De ese grupo, el 65,2 % (del total de encuestados) califican la calidad de vida en Venezuela como «insoportable».
La vulneración a los derechos civiles y económicos (81,8 %) y los cortes del servicio eléctrico (88,3 %), son las principales denuncias que aquejan a los venezolanos encuestados.
Desconfianza política
Los resultados de Meganálisis también revelaron que la población venezolana considera el cambio político, el retiro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) del Poder Ejecutivo, como una garantía de mejoría en la calidad de vida. Al menos 77,2 % opinó que no percibirían una mejoría en su calidad de vida si no se realizan antes elecciones presidenciales.
Por el momento, la mayoría de los venezolanos encuestados por Meganálisis expresa desconfianza en los actores políticos que intervienen en Venezuela desde enero de 2026. Para septiembre, al menos 82,7 % desaprueba la gestión de Donald Trump en el país, 95,1 % considera que la calidad de vida bajo el interinato de Delcy Rodríguez avalado por Trump no ha mejorado y 85,3 % desconfía del proceso de diálogo entre el PSUV y una delegación de la Asamblea Nacional del 2015, ambas avaladas por el gobierno estadounidense.
«Como en diálogos anteriores, este décimo octavo proceso de diálogo supone para los venezolanos, una demora indefinida que la ciudadanía está cansada de costear, y que, como en diálogos anteriores, coincide suspicazmente con el surgimiento de negocios y acuerdos poco claros, lo que advierte sobre un riesgo real, en el que unos pocos se aprovechen de las demoras y sus prebendas, en detrimento del pueblo. 88.2 % coincide en que esto ya está ocurriendo», advirtió Meganálisis.
Una encuesta realizada a 1357 venezolanos demostró que el 95,1 % de la población no ve una mejoría en su calidad de vida ni en la economía del país bajo el gobierno de Delcy Rodríguez, avalado por Donald Trump. Así lo demuestra la la encuestadora Meganálisis en su más reciente investigación, difundida este 19 de octubre de 2026.
La muestra estadística evaluada por Meganálisis abarcó los 23 estados del país y el Distrito Capital. Se entrevistó por teléfono a los habitantes de 302 municipios (de los 335), incluyendo a 31 de las 33 parroquias ubicadas en Distrito Capital y el estado La Guaira.
Dentro de las tendencias analizadas por la encuestadora, la aprobación de Trump entre los venezolanos cayó 85,3 % entre enero y septiembre. El declive más pronunciado se evidenció después del acuerdo petrolero con Rodríguez, el pasado 28 de agosto. Hasta ahora, ni el gobierno norteamericano ni el sudamericano han dado detalles sobre los contratos energéticos, pese a que representantes del Congreso de Estados Unidos han hecho peticiones de transparencia en los últimos dos meses.
Captura de pantalla del informe «Verdad Venezuela», elaborado por Meganálisis. Publicado el 19 de octubre de 2026
No hay pa’l baile
«El rechazo al acuerdo petrolero tiene un aumento de +2.3% durante los últimos 11 días del mes de septiembre, alcanzando un rechazo al final de septiembre de 82.1%», destacó el informe de Meganálisis. Por su parte, la aprobación de los venezolanos frente al acuerdo energético cerró al mes de septiembre con 9,8 %.
Sobre la necesidad y la urgencia de unos comicios, la población encuestada le dio prioridad a las elecciones presidenciales (con 78,6 %), luego las elecciones de los gobernadores y alcaldes (con 9,1 %) y, en tercer lugar, las elecciones parlamentarias (con 5,3 %).
«El hartazgo que genera el chavismo en el poder es intenso y en extremo voluminoso (89,6% de las respuestas). La continuidad del modelo chavista en el poder es para los venezolanos garantía de pobreza, apagones, falta de agua potable, corrupción, abusos del Estado, persecuciones, pensamientos migratorios e incrementos en el mal vivir general de los ciudadanos», se lee en el informe.
Sobre las preferencias de un nuevo representante del Poder Ejecutivo, seis de cada diez personas votarían por María Corina Machado, líder del partido Vente Venezuela. El segundo personaje favorito es Lorenzo Mendoza, presidente ejecutivo de Empresas Polar, y solo 3 de cada 100 personas votaría por Delcy Rodríguez.
Captura de pantalla del informe «Verdad Venezuela», elaborado por Meganálisis. Publicado el 19 de octubre de 2026
Por el momento, los venezolanos encuestados tienen una tendencia clara: la estabilización económica y la mejor calidad de vida no mejorará sin un cambio en el Ejecutivo. Al menos 77,3 % considera que ese debería ser el panorama.
El proceso de transición política avalado por Estados Unidos carece de la aprobación ciudadana. Al menos 85,7 % de la población encuestada desconfía de la mesa de diálogo liderada por Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera, quienes están encabezando las negociaciones que derivarán en un proceso de renovación del Tribunal Supremo de Justicia.
Con el objetivo de conocer quiénes aspiran a integrar el Comité de Postulaciones para evaluar el proceso de selección de los futuros magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y cuáles son sus vínculos políticos, la ONG Transparencia Venezuela lanzó una plataforma web que reúne información sobre las 127 personas postuladas para formar parte de esta instancia.
El artículo 270 de la Constitución establece que el Comité debe estar integrado por representantes de distintos sectores de la sociedad y su función es preseleccionar a los candidatos a magistrados del máximo tribunal del país.
De acuerdo con fuentes citadas por la organización, la plataforma presenta datos sobre la trayectoria profesional de cada aspirante, los cargos públicos que ha ocupado, las designaciones publicadas en Gaceta Oficial y su situación política.
La información también permite identificar posibles vínculos con el oficialismo y militancia en partidos políticos.
13 postulados militan en el Psuv
De las 127 personas postuladas, Transparencia Venezuela identificó a 13 militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y a otras 30 con vínculos con el oficialismo.
Además, 10 aspirantes militan en otros partidos políticos. En contraste, la organización no identificó vínculos políticos en 65 de los perfiles analizados, mientras que en nueve casos no encontró información disponible.
Estas cifras permiten observar las distintas situaciones políticas registradas en la base de datos. Sin embargo, la ausencia de vínculos identificados no equivale necesariamente a demostrar que una persona carezca de ellos, del mismo modo que la identificación de una relación política no determina por sí sola su actuación futura dentro del Comité.
La iniciativa de Transparencia Venezuela pone a disposición del público información sobre los aspirantes a una instancia que tendrá incidencia en la selección de los magistrados del TSJ. El acceso a estos perfiles contribuye a examinar la composición del Comité y a promover el escrutinio ciudadano sobre un proceso de especial importancia para la independencia judicial en Venezuela.
Para visualizar los perfiles de los aspirantes presione aquí.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país
A los 52 años, una masa en el seno izquierdo rompió la rutina de María Luisa Rosas. La señora se hacía mamografías desde los 40 y nunca le habían detectado nada. Alarmada por el hallazgo acudió a su ginecólogo de confianza, quien desestimó la alerta. Le dijo que esa “bolita” era normal, un simple efecto secundario de la menopausia.
María Luisa reconoce que no conocía la palabra “mastólogo”, y que tampoco sabía que era el especialista al que tenía que acudir tras encontrar el bulto en su seno. En el trayecto, la bolita siguió creciendo hasta convertirse en una masa muy dura. Una amiga enfermera, preocupada, le consiguió una cita con el médico Álvaro Gómez quien dictó una primera sentencia: “Eso que usted tiene no parece nada bueno”.
Entonces, tras la protuberancia que parecía inofensiva, llegó el miedo. María Luisa sintió en primera instancia que el mundo se derrumbaba. La depresión le desplomó los valores sanguíneos. Tras un breve tiempo de impacto y procesar “agarró mínimo”, como ella misma señala, y buscó el diagnóstico preciso.
Después, en la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), le confirmaron un carcinoma ductal infiltrante tipo 3.
“Cuando me dijeron que tenía cáncer me lo tomé como que era una gripe. Y le dije a mi hijo: ‘Argenis, desde hoy mi vida cambió’”, recuerda. Ese día no lloró. “Ya había llorado muchísimo”, confiesa. Se enfocó en resolver. Porque sí quería sobrevivir, y más en un país como Venezuela, ese verbo se convertiría en el acompañante de sus acciones a lo largo de todo el proceso.
Sobrevivir a la escasez
María Luisa cuenta su historia con una sonrisa que aparece incluso cuando recuerda los momentos más difíciles. Es una mujer de baja estatura, de voz firme y trato amable. No dramatiza sus palabras ni esconde lo que sintió. Al narrar los obstáculos, también enumera a quienes la ayudaron a sortearlos. La fe ocupa un lugar central en su relato, así como esa red de familiares, amistades, médicos y organizaciones a las que recurrió para seguir adelante.
Para María Luisa, tras ser diagnosticada con cáncer de mama, inició una carrera por conseguir lo necesario para tratarla. Era 2016. Venezuela atravesaba una díficil etapa de la emergencia humanitaria compleja que, en su caso, se tradujo en medicamentos que no se encontraban, una operación que no podía ejecutarse y tratamientos que necesitaba pagar sin tener cómo hacerlo.
Su comadre Carmen, desde Cúcuta, logró conseguir la Adriamicina. Faltaba la Ciclofosfamida. La red de salvación se extendió hasta Perú, donde una amiga de su hijo tramitó una donación hospitalaria de ocho ampollas de las cuales María Luisa solo costeó el envío.
Las 16 quimioterapias que le indicaron se las administraron en el Hospital de El Llanito. Después vendría la cirugía. Pero terminar la quimioterapia no significó que pudiera operarse de inmediato: el quirófano del Padre Machado estaba fuera de servicio. Los meses pasaban, los exámenes perdían vigencia y el procedimiento seguía sin fecha.
“Entonces fui al Hospital Razetti, e insisto, yo soy una mujer de fe, y gracias a Dios allí terminaron operándome”, expresa Rosas.
La mastectomía llegó después de esa espera. Quedaban todavía 25 sesiones de radioterapia pendiente. Y con ellas, otro problema: el elevado precio.
“Luego de la operación, tenía que hacerme 25 radioterapias y eso era otro problema, no tenía cómo pagarlo porque es sumamente caro. Fui a muchos sitios, pero por medio de mi hijo que es profesor, fui al Ministerio de Educación y ahí me prestaron la ayuda, me pagaron las radioterapias”.
Foto: Cortesía de María Luisa Rosas
En su recorrido, cada etapa exigió una gestión distinta: localizar medicamentos fuera de Venezuela, buscar otro hospital para la operación, conseguir apoyo institucional para costear las radioterapias. El tratamiento no fue una ruta continua entre consulta, diagnóstico y recuperación. Fue una sucesión de trámites, esperas y favores que dependían de que alguien conociera a alguien, de una llamada o de una oportunidad que apareciera a tiempo.
Las barreras para vencer el cáncer de mama en Venezuela
Las cifras de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela muestran la dimensión la enfermedad. En una investigación realizada junto con el Centro de Estadística y Matemática Aplicada de la Universidad Simón Bolívar, la SAV proyecta para 2026 un total de 9354 nuevos casos de cáncer de mama y 4080 fallecimientos por esta causa. La proyección equivale a unos 26 nuevos diagnósticos diarios. En rueda de prensa el pasado 14 de octubre, también se señaló que cada día mueren 11 mujeres por esta enfermedad. La mayoría de las venezolanas recibe el diagnóstico entre los 35 y los 55 años, y algunas mueren antes de cumplir los 65.
La posibilidad de acceder a una mamografía o a un estudio complementario varía según el lugar donde vive la paciente y la disponibilidad de los equipos. Huníades Urbina, médico pediatra intensivista e individuo de número de la Academia Nacional de Medicina, cita el último informe de Médicos Unidos de Venezuela, que estima que entre 30% y 40% de los equipos de mamografía, ecografía, tomografía y resonancia están inoperativos en el país. Cuando un equipo no funciona, una paciente puede tener que trasladarse a otro estado y sumarse a una lista de espera. El retraso puede posponer la confirmación de un diagnóstico y el inicio de la atención.
El costo de los tratamientos añade otra barrera. Según el médico, no existen datos oficiales que permitan establecer con precisión cuántos pacientes deben pagar de su bolsillo las quimioterapias. A partir de estimaciones, calcula que entre 70% y 80% de quienes las necesitan deben asumir ese gasto. Advierte que esa carga resulta casi imposible de sostener para familias cuyos ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.
“Y eso es una de las causas por lo continúa la migración de venezolanos por temas de salud, en este caso, adquirir tratamientos de alto costo se está dando en Venezuela”, señala.
La visión del Estado venezolano dibuja un panorama muy distinto a lo que enfrentan pacientes y organizaciones que las asisten. Este 19 de octubre, en el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, en medios progobierno se difundieron cifras del Ministerio de Salud, que asegura tener 30 establecimientos oncológicos desplegados en 19 estados, 16 de ellos con mamógrafos. La narrativa oficial afirma garantizar casi el 100% de supervivencia en la Etapa 0 y I de la enfermedad, así como la entrega continua de antineoplásicos a través del programa de Alto Costo del IVSS.
La realidad de quienes esperan contradice las estadísticas oficiales. Vannesa Ochoa, vicepresidenta de SenosAyuda, señala que el derecho a la salud en Venezuela está amarrado a la capacidad económica. “Muchas familias deben asumir costos que superan sus posibilidades, lo que genera angustia y puede retrasar su atención”, afirma.
Vannesaconoce la incertidumbre que describe Urbina desde dos lugares: además de formar parte de SenosAyuda recibió un diagnóstico de cáncer en 2021. Su experiencia como paciente la llevó a acompañar a otras mujeres que llegan a la organización con preguntas, miedo y dificultades para acceder a la atención.
Para ella es común escuchar historias de mujeres que no consiguen hacerse a tiempo los estudios de diagnóstico, que deben buscar medicamentos o que no pueden cubrir los gastos de los controles. El impacto no recae únicamente en quien recibe el diagnóstico: las familias también deben reorganizar sus ingresos, sus rutinas y sus prioridades para intentar sostener el tratamiento.
“Muchas familias deben asumir costos que superan sus posibilidades, lo que genera angustia y puede retrasar su atención”, advierte.
A Ochoa, la experiencia le enseñó que la enfermedad no define a una persona, aunque sí puede transformar su vida. Por eso considera importante acompañar a otras mujeres desde la empatía y reclamar que la atención no dependa del dinero disponible en cada hogar.
“Desde SenosAyuda acompañamos y orientamos a la paciente, pero el derecho a la salud no debe depender de la capacidad económica de cada mujer”, afirma.
La organización atendió a 6800 pacientes entre agosto de 2025 y agosto de 2026 mediante consultas y exámenes a bajo costo, en alianza con distintos sectores. El trabajo permite acercar servicios a mujeres que, de otro modo, tendrían dificultades para pagarlos.
Pero la asistencia de una organización civil no sustituye una red pública incapaz de garantizar diagnóstico, tratamiento y seguimiento.Luis Miquilena, coordinador de Comunicaciones y Alianzas Comerciales de SenosAyuda, subraya que la batalla no termina cuando una paciente supera el diagnóstico. Después llegan los controles, las evaluaciones y, en algunos casos, las terapias que necesita para mantener su estabilidad.
“Una superviviente del cáncer de mama en Venezuela tiene igual un camino cuesta arriba que recorrer. Porque de igual manera tiene que hacerse unos controles y unas terapias que logran garantizar su estabilidad de esa paciente una vez superado su diagnóstico. Son terapias y exámenes bien costosos”, explica.
La organización intenta apoyar con consultas, exámenes y otros recursos, pero sus posibilidades también tienen límites. Las necesidades son importantes y deberían ser atendidas por el sistema público de salud: “Nosotros ponemos pañitos de agua caliente porque no tenemos una solución a esta problemática que afecta a tantas mujeres. La que logra sobrevivirlo emprende una batalla, que es la del bienestar y la sobrevivencia en las mejores condiciones”, recalca Miquilena.
Súperviviente, resiliente y domando el miedo
María Luisa recibió 16 quimioterapias, se sometió a una mastectomía y completó las 25 radioterapias. Desde entonces, ha mantenido sus controles médicos, primero cada tres meses, luego cada seis y, más adelante, una vez al año, según su testimonio. Ocho años después de la mastectomía, no toma medicamentos de mantenimiento porque su tumor fue triple negativo.
“Tengo ocho años de superviviente, porque sobrevivientes somos todos. Y acá estoy viva porque no dejé pasar esa bolita y un diagnóstico a tiempo salva vidas”, expresa. Y es que la Sociedad Anticancerosa de Venezuela propone justamente el uso de ese término “súperviviente” para referirse a quienes, como María Luisa, han vencido una enfermedad oncológica. Porque enfatiza la fortaleza, resiliencia y capacidad de superación y evita la connotación de victimización que puede implicar la expresión “sobreviviente”.
El cáncer no desapareció de su vida el día que terminó el tratamiento. María Luisa habla de una vigilancia que continúa incluso cuando los controles se espacian. Un dolor de cabeza puede llevarla a pensar que la enfermedad volvió; una molestia en la rodilla despierta la misma sospecha. Ella conoce ese miedo y lo reconoce sin disimularlo.
Pero después del cáncer de mama, su vida también se abrió hacia lugares que antes no imaginaba. Llegó a Caracas desde Oriente a los 13 años y pasó buena parte de su juventud trabajando. Después se casó y tuvo dos hijos varones. El diagnóstico alteró esa rutina y la obligó a mirar de otra manera el tiempo, el cuerpo y las cosas pequeñas.
“Yo ahorita agradezco hasta cuando mis maticas echan una hoja. Yo me dediqué a hacer lo que no había hecho en la vida”, indica, con la voz entrecortada. Desde 2019 María Luisa Rosas participa como voluntaria en actividades de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV). Ha desfilado, participado en sesiones fotográficas y acompañado iniciativas que antes no formaban parte de su cotidianidad. Cuenta esas experiencias entre carcajadas, con el humor de quien ha encontrado otra forma de relacionarse con su cuerpo después de la cirugía.
“¿Qué no he hecho con ellos desde 2019? He estado en photoshooting, en desfiles. Cosas que no había hecho en mi vida. He hecho cosas con una teta que no hice cuando tenía las dos”, dice, riéndose ampliamente.
En SenosAyuda se repite una historia similar: algunas de las mujeres que superaron la enfermedad regresan a la organización para orientar a quienes apenas comienzan el proceso. El programa Se nos Mima, que facilita prótesis, pelucas y sostenes, funciona con voluntarias que fueron pacientes o formaron parte del equipo. La experiencia propia se convierte así en una forma de sostén para otras mujeres.
Rosas iniste en que su testimonio no pretende negar el miedo ni convertir la enfermedad en una historia sencilla de superación. María Luisa recuerda las dificultades con claridad. También recalca lo que le permitió continuar: la familia, sus amistades, la atención recibida y la ayuda de personas que aparecieron en distintos momentos.
“Siempre con la fe, no te voy a negar que esto da miedo, que no es rosa, pero con el apoyo de la familia, que es la mejor medicina, aquí estoy”, concluye.
Hoy, invita a otras mujeres a buscar atención y no ignorar cambios en sus mamas. Ella misma pasó años haciéndose mamografías sin hallazgos antes de notar la bolita. Su experiencia la llevó a entender que conocer el propio cuerpo y acudir a una evaluación médica ante una señal de alerta puede ser decisivo.
“Yo estoy viva porque no me dejé pasar esa bolita, por eso invito a las mujeres a que a partir de los 35 años se hagan su mamografía”, afirma.
La recomendación de la SAV es realizar la primera consulta mastológica y mamografía a los 35 años, con estudios complementarios según la evaluación médica. En caso de antecedentes familiares, la institución plantea adelantar la pesquisa diez años respecto de la edad en que se presentó el cáncer en el familiar. La frecuencia de los controles posteriores debe establecerla el especialista según las características de cada paciente.
Desde la Sociedad Anticancerosa enfatizan que la detección temprana requiere algo más que campañas de concientización: hacen falta equipos disponibles, personal capacitado, estudios accesibles, tratamientos oportunos y programas de prevención que alcancen a las comunidades con menos recursos. La institución también prepara un proyecto de ley específica sobre cáncer, con el propósito de establecer una respuesta que abarque prevención, diagnóstico, tratamiento y acompañamiento.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
En rueda de prensa, ofrecida desde la Quinta El Bejucal, sede del partido Vente Venezuela en Altamira, Caracas, representantes del Comando Con Venezuela anunciaron este lunes la convocatoria a una protesta nacional el próximo 22 de octubre.
“El 22 de octubre Venezuela se va a movilizar en todos los estados de este país. Se va a movilizar la madre, la maestra, el joven que quiere un país próspero, todos los sectores de este país, todos los partidos, la Plataforma Unitaria y todos los partidos fuera de ella”, informó Carlos Fernández, coordinador nacional del comando.
Fernández detalló que la movilización tiene por objetivo varios propósitos. Entre ellos, exigir garantías para el regreso de María Corina Machado y el cese de impedimentos para el retorno de la líder opositora al territorio nacional. Aseguran que su presencia busca “unir al país y acelerar la transición”.
La segunda exigencia es la definición del cronograma electoral. Solicitaron la fijación de una fecha concreta para los comicios presidenciales, catalogando este hito como “la fecha de la liberación de todos los venezolanos”.
La última exigencia es la libertad de los presos políticos. Al menos 400 personas siguen tras las rejas, según cifras de la organización defensora de los derechos humanos Foro Penal.
La protesta contará con la participación de gremios de trabajadores, educadores, productores, partidos de la Plataforma Unitaria y fuerzas políticas independientes.
“El 22 de octubre nos va a servir a nosotros, la punta de lanza para movilizarnos de manera pacífica. La fecha de la elección es la fecha de la liberación de todos los venezolanos”, aseguró Fernández.
La protesta en Caracas será a las 4:00 p.m. en Plaza Venezuela, frente a la Torre Polar, informó el vocero juvenil de Vente Venezuela.
Exigen garantías electorales
Por su parte, Henry Alviarez, director de organización del Comando ConVzla, cuestionó las garantías políticas y sociales en el marco del contexto electoral actual.
“¿Cómo se puede hablar de derechos si al principal referente del país no lo dejan entrar al país? ¿Si hay un proceso de elección, cómo no se le permite al principal partido del país ser parte de eso?”, cuestionó Alviarez, al tiempo que remarcó que las exigencias laborales de salarios dignos y las demandas de los productores convergen de manera inevitable en el reclamo por comicios transparentes.
La dirigencia concluyó reiterando el llamado a la ciudadanía a sumarse masivamente de manera pacífica el próximo 22 de octubre para presionar por un cambio político en el país.
#AHORA | Inicia rueda de prensa con los detalles de las movilizaciones de este 22 de octubre.
Vocero: Carlos Fernández (@Carlosafg_) miembro nacional del Comando Con Vzla.
#ENVIVO aquí: https://t.co/CbqtmdLzyQ
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció la muerte de Jaime Alirio Vásquez Saldarriaga, de 68 años, quien permanecía en el Centro de Formación Hombre Nuevo “Francisco Delgado”, antiguo retén de El Marite, en el estado Zulia.
La organización informó que el hombre padecía VIH, cirrosis hepática y otras enfermedades.
El OVP alertó sobre el hacinamiento, las deficiencias en la alimentación y la falta de atención médica en el centro penitenciario ubicado en el occidente del país.
El fallecimiento vuelve a poner el foco sobre las condiciones de reclusión y las deficiencias en la atención sanitaria de la población penitenciaria en Venezuela.
De acuerdo con la organización, el centro alberga a más de 1100 presos, pese a que su capacidad es de 659 personas, lo que representa un hacinamiento superior al 66,9%.
A la sobrepoblación se suman las denuncias sobre alimentación deficiente, condiciones de reclusión inhumanas y falta de atención médica, factores que según el OVP agravan la situación de vulnerabilidad de quienes permanecen bajo custodia del Estado.
El OVP advirtió que la permanencia de personas con enfermedades graves en centros penitenciarios sin atención médica integral las expone a complicaciones que pueden comprometer su vida.
“Mantener a personas con enfermedades graves bajo custodia del Estado, sin garantizarles atención médica integral, es exponerlas a complicaciones que pueden costarles la vida”, señaló la organización en su cuenta de X.
El caso también pone de relieve los riesgos que enfrentan las personas con VIH privadas de libertad cuando no reciben los medicamentos necesarios.
El observatorio alertó que la interrupción o negación del tratamiento antirretroviral puede tener consecuencias fatales para quienes viven con esta condición.
Según el OVP, el Ministerio Público no investiga estos hechos, la Defensoría del Pueblo guarda silencio y el Ministerio para el Servicio Penitenciario evade su responsabilidad de proteger la salud y la vida de los reclusos.
El observatorio exigió que se investiguen las circunstancias de la muerte de Vásquez Saldarriaga y que se garantice atención médica oportuna a todas las personas privadas de libertad en el país.
“Los presos no deben estar condenados a morir por falta de atención médica”, enfatizó la organización.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país
Trabajadores de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en la Costa Oriental del Lago, en Maracaibo, se declararon en huelga este lunes, 19 de octubre.
Empleados activos y jubilados se apostaron frente a los portones y se declaron en huelga de “brazos caídos” para denunciar un salario mínimo deficiente, el robo del fondo de jubilación y la eliminación del sistema de salud.
Iván Freitez, presidente del Comité Ejecutivo de FetraEnergia y Secretario General SUTPGEF, publicó un video en su cuenta en X en donde se ve a un grupo de trabajadores fuera de sus labores.
Huelga de trabajadores petroleros en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo. Trabajadores activos y jubilados toman los portones y se declaran en huelga. Salarios de 5 dólares semanales, robo del fondo de jubilación y eliminación del sistema de salud principales motivos. https://t.co/8nxry9cYj6
“Estoy protestando para reclamar el fondo de pensiones y reclamar la salud que Pdvsa nos ha quitado”, aseguró un jubilado de la estatal quien aseguró está discapacitado.
Jubilados petroleros toman los portones del Edificio Miranda de PDVSA en Maracaibo exigiendo el pago de su fondo de jubilación y restitución de los planes de salud. https://t.co/7t3xPe89zV
En otro video difundido en redes sociales, los trabajadores afirmaron que están en “huelga de brazos caídos” y afirmaron que “ninguna lancha va a salir”.
“Presión a estos bandidos. Fuera Wils Rangel”, se escucha en el audiovisual.
Trabajadores petroleros en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo protestan este lunes #19oct en una "huelga de brazos caídos".
No están saliendo las embarcaciones de PDVSA Marina. https://t.co/6ntxuXAMIg
El líder político Andrés Velásquez confirmó que la huelga se debe a la falta de cumplimiento patronal y de obligaciones labores. “Los trabajadores de dependencias de gobierno en toda Venezuela, están en pie de lucha”, expresó.
ALERTA. ATENCIÓN.
Trabajadores de PDVSA-MARINA,desarrollan en estos momentos, acción de brazos caídos, en protesta por falta de cumplimiento patronal, de obligaciones labores.
Los trabajadores de dependencias de gobierno en toda Venezuela, están en pie de lucha.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
—Yo recuerdo bien que hace un año, como a esta hora, a las 11 de la mañana en Caracas, estaba escribiéndole a Yendri y a su mamá. Él seguía en Bogotá, nosotros estábamos acá. Conversábamos qué íbamos a hacer de almuerzo, estamos coordinando para vernos en Navidad. Ya nos estábamos despidiendo cuando Yendri, como chiste, nos dijo: «Manténganse vivos para que nos podamos reunir». «Sí, bueno, hijo», le respondí. A la media hora recibí la noticia: Yendri recibió un atentado contra su vida.
Así lo recuerda el 13 de octubre de 2025 Omar Velasquez, dirigente social y padre del activista de derechos humanos Yendri Velásquez. Ahora, un año después, estaba sentado a las afueras de la embajada de Colombia, en Caracas.
Miró al cielo un rato. El día estaba nublado, grisáceo. En la zona había caído un par de gotas de lluvia una hora atrás.
Allí esperaba que Luis Peche, politólogo venezolano, saliera del recinto. Solo podía entrar uno de ellos. Ambos tenían la misma petición: querían justicia. Ha pasado un año desde que unos hombres armados dispararon contra Yendri y Luis en Bogotá y la Fiscalía 20 Seccional de la Unidad de Vida de Colombia no les da respuesta sobre su caso.
Meses de silencio
—Yo ese día estaba aquí, en Caracas, sin poder moverme, sin tener información. Tenía, tengo, un estado de desesperación brutal. Él es mi único hijo. Estaba amarrado: tenía problemas con el pasaporte, no podía viajar, seguíamos en el contexto de las elecciones presidenciales, la subida de los precios… Todo era un caos.
El 13 de octubre de 2025 Omar se enteró de todo por mensajes de texto de los amigos de Yendri: cómo llegó un carro y le empezaron a disparar, cómo Yendri y Luis se trataron de cubrir, cómo el carro se dio a la fuga, cómo llevaron Yendri y a Luis al hospital, cómo ellos recibió el tratamiento para las ocho balas incrustadas en el cuerpo de Yendry y seis en el cuerpo de Luis, cómo la fiscalía colombiana les había prometido que la justicia llegaría rápido.
Yendri, por ahora, sigue con secuelas médicas del ataque. Su padre pudo visitarlo en enero de 2025 por una semana. El viaje se demoró unos días por unos trámites y por la movilidad de Yendri.
Desde que el joven activista fue víctima de detención arbitraria e incomunicación en Venezuela el 3 de agosto de 2024, la familia Velásquez se mantiene en comunicación constante. Yendri había viajado a Colombia para refugiarse de la persecución política del Gobierno. El padre, mientras tanto, agradece que Yendri tiene una red de amigos y de colegas del Observatorio Venezolano de Violencia LGBTIQ+ que lo acompañan.
Él considera que ellos han sido el soporte psicológico que los mantienen en el activismo.
—Seguimos con miedo, pero seguimos haciendo activismo —reafirma Omar, mirando la acera frente a la embajada. Unos policías se asentaron allí poco después que Amnistía Internacional hiciera una rueda de prensa sobre el caso—. Yo no le deseo esto a ningún ser humano… Y, para que eso no le suceda a ningún otro, tenemos que estar al frente del activismo, de la denuncia, de no quedarnos callados.
Seguir, pese al miedo
Luis Peche salió de la embajada a los 20 minutos. Entregó una carta solicitando cambiar al fiscal.
—Hace dos semanas la fiscalía se había contactado con nuestros abogados. Les dijeron que la hipótesis del atentado era «una riña vecinal». Es una hipótesis risible, por decir lo menos. Desde las primeras semanas de la investigación se tiene evidencia de que fue un atentado. Existen videos del ataque.
Los fiscales detectaron que los victimarios habían alquilado un apartamento cercano días antes del ataque a través de la plataforma digital Airbnb.
—Incluso, hay un video donde me seguían cuando fui al supermercado. Eso fue días antes del atentado. Imagínate, ir al supermercado. No me he sentido seguro desde entonces —agregó Peche.
No es la primera vez que desestiman el caso. Diosdado Cabello, actual ministro de Interior, Justicia y Paz del gobierno presidido por el PSUV con el aval de Estados Unidos, discriminó a los activistas en su programa de opinión «Con el mazo dando» el pasado 15 de octubre de 2023. Tildó el atentado como un «crimen pasional».
Desde entonces, tanto Peche cómo Velasquez han denunciado que la investigación penal en Colombia se ha detenido por presión política de los miembros del PSUV.
Por su parte, a Cabello lo solicita la justicia chilena por otro atentado a Ronald Ojeda, un expreso político venezolano, que ocurrió en Santiago de Chile en 2024. El caso tuvo su primera audiencia el pasado 2 de julio de 2026 y ya declararon culpable a uno de los acusados.
—Nuestra intención es tocar todas las puertas posibles en Colombia y en Venezuela para entender qué fue lo que sucedió. Que ocurra lo mismo que la investigación avance como en el caso de Ojeda —dijo Peche—. En nuestro caso, además de la hipótesis de riña de vecinos, que es una cosa completamente insólita, en paralelo se está obstaculizando el derecho de nuestros abogados a acceder al expediente del caso.
Para Peche, presionar en distintas instituciones fue una de las razones para regresar a Caracas.
—Tampoco quise salir de Venezuela en primer lugar, quería volver lo más pronto posible —agregó—. Sé que hay muchos riesgos, hay más de 300 presos políticos todavía siguen tras las rejas. Pero quiero estar aquí, en mi país, con mi familia. Eso es una decisión muy personal.
La Embajada de Colombia recibió el documento de Peche en el que exigía el cambio de fiscal. Le informaron que pronto habrá un cambio de embajador, pero el proceso se debería cumplir.
Peche y Omar, después de una hora y tras una rueda de prensa sobre su caso, se fueron con sus familias. El cielo de Caracas seguía nublado, horas después cayó una llovizna por unos minutos. El firmamento siguió nublado hasta el siguiente día. Y sobre el caso persiste también la sombra.