#DiezPensadoresIneludibles | ¿Venezuela ha tenido pensadores de importancia?, por Elías Pino Iturrieta - Runrun
#DiezPensadoresIneludibles | ¿Venezuela ha tenido pensadores de importancia?, por Elías Pino Iturrieta

@eliaspino

¿Venezuela ha tenido pensadores de importancia? Parece una pregunta absurda, pero tiene sentido. Si las personas de la actualidad, especialmente los jóvenes, apenas han vivido la experiencia del chavismo, pueden sentir que no ha sido distinto en el pasado.

Una sociedad como la nuestra, dominada por sujetos divorciados de entendimientos de la vida que provengan de estudios humanísticos y científicos, hechos con la debida seriedad y con el requisito necesario de la pausa, puede suponer que todo está en orden; o que, por añadidura, no vale la pena detenerse a averiguar sobre la existencia de un conjunto de personas del pasado dedicadas al oficio de pensar. Y a poner el pensamiento en la solución de los problemas de su sociedad.

¿No pueden imaginar que es habitual la oscuridad que les rodea, la penumbra o la medianía que descienden del régimen para envolver el paisaje? Pueden suponer que esos pensadores jamás existieron o, asunto peligroso, que son como los locutores del chavismo.

Viendo a gentes como Nicolás Maduro y como muchos de los miembros de su equipo, a quienes difícilmente puede relacionarse con la lectura, o con la escritura, mucho menos con el trabajo de anotar dudas y copiar referencias en las bibliotecas que les ayuden en el entendimiento del pueblo que pretenden gobernar, no se plantea aquí un asunto irrelevante. Más todavía si recordamos a su antecedente y guía, el teniente coronel Hugo Chávez, producto de un batiburrillo de estereotipos y del atropello de algunas bibliografías que hicieron pensar que realmente tenía ideas en la cabeza; que había llegado a una reflexión capaz de orientar la vida de la república hacia metas de interés.

Como la pluma se le resistió, como es probable que jamás pudiera hilvanar una docena de cuartillas coherentes sobre lo que entendía de la sociedad y de su futuro, cambió la propuesta de lo que supuestamente barruntó en horas de soledad, como las de los filósofos, por una borrachera de palabras que los destinatarios pudieron o pueden confundir con pensamiento.

De lo cual se desprende que mucha gente pueda jurar que Chávez pensó de veras sobre Venezuela, o sobre cualquier otro tema de interés general, y que un equipo de sus herederos bajo la guía de Nicolás Maduro ha continuado el trabajo. Por lo menos algunos de sus representantes de la alta burocracia y de la educación “revolucionaria”, debido a que han fundado cátedras de altos estudios del pensamiento del comandante Chávez, y tribunas del mismo género que producen, no solo el desafío de suponer que tuvieron ellos alguna relación con el pensamiento propiamente dicho, sino también la posibilidad de imaginar que hubo en el pasado gente parecida a ellos, dedicada a las faenas del pensamiento.

La influencia de este encumbramiento, de esta deplorable confusión, no se debe desdeñar: tiene veinte años de presencia en las alturas del poder, susceptibles de conducir a la pregunta del principio. Debido al peso de dos décadas y a lo que han propuesto sobre la sociedad sus corifeos estelares, es probable que la mayoría asegure que jamás se ha pensado con seriedad en Venezuela; o que quizá existió una remota empresa de gentes parecidas a los marcianos que tuvieron la ocurrencia de ponerse a pensar con seriedad sobre el rumbo de la colectividad. O que la mayoría cumplió el cometido de la reflexión según lo hizo Chávez y lo hacen sus acólitos. Pero no es así, por fortuna.

Desde su fundación como república, o tal vez desde las últimas décadas del período colonial, la sociedad ha contado con el servicio de un lúcido conjunto de pensadores que han reflexionado con solvencia, y en no pocos casos con profundidad, sobre los temas cruciales de su tiempo y sobre los retos del futuro.

Muchos dejaron huella entre los miembros de su generación e influyeron en lo adelante; otros carecieron de influencia en su presente y la posteridad tuvo la misión de descubrirlos. Pero forman parte de un empeño de iluminación al cual debe acudirse, no solo para poner a los fantoches del chavismo en su lugar, sino especialmente para mirarnos hoy en la hondura de su espejo. Gracias a su aporte, Venezuela fue una república hecha y derecha, como quizá pueda ser otra vez  en los días venideros.

Serán el objeto de una serie de artículos que iniciaremos a partir de la próxima semana en Runrunes, en los cuales describiremos la obra de los que consideramos como fundamentales. Debido a que no se trata de hacer una enciclopedia, Diez pensadores ineludibles será el título del conjunto de los escritos.

 

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es