La recuperación ¿ha iniciado?, por Luis Oliveros - Runrun
Ene 21, 2020 | Actualizado hace 1 mes
La recuperación ¿ha iniciado?, por Luis Oliveros

A los venezolanos nos encantan los mitos, las leyendas (además de las novelas y por supuesto que los shows). Uno que se ha hecho muy popular es el que cuenta que, desde noviembre del 2019, en Venezuela se ha iniciado una recuperación económica. 

Uno no sabe si es por lo larga y fuerte de la crisis (tenemos 6 años presentando una variación negativa del PIB, lo que ha generado que la caída acumulada se ubique cercana a los dos tercios del total que teníamos en 2013), o por la desesperanza ante la bajísima probabilidad de un cambio político (al menos eso es lo que parece en el corto – mediano plazo), pero lo cierto es que algunos ya ven una sólida recuperación económica por la proliferación de nuevos comercios de productos importados, por una navidad muy diferente (con más movimiento) a la de años anteriores y por el empuje de la (cada vez mayor) dolarización transaccional (algo normal que aparece en los países que han tenido hiperinflación), fenómeno que llegó para quedarse. Sin lugar a dudas esos deseos son entendibles, no podemos criticar a quienes tratan de ser optimistas ante la adversidad, pero lamentablemente, es muy temprano para asegurar que hay un cambio de tendencia en el comportamiento de la actividad económica. 

Es difícil hablar de recuperación de la economía venezolana, los problemas acumulados en los años anteriores se mantienen, no han sido resueltos y la confrontación política (que debería resolverse en unas elecciones competitivas, pero para la mayoría de la oposición democrática, las condiciones no son las óptimas, mientras la élite gobernante no tiene incentivos a mejorar ese aspecto) pareciera que cada día se exacerba. 

Si bien es cierto, no es descabellado esperar alguna estabilización o leve repunte en algún sector de la economía, sin embargo, estamos convencidos que Venezuela se encamina a su séptimo año seguido de contracción del PIB (aunque esta sea mucho menor que lo padecido en años anteriores). 

La buena noticia es que Venezuela podría abandonar la hiperinflación en este 2020, la mala es que todo hace indicar que pasaremos a una inflación alta y crónica (que es bastante difícil de disminuir, más aún sin un plan antiinflacionario de calidad), con una fuerte caída de la demanda de moneda nacional (repudio hacia el bolívar) y con una obsesión gubernamental de introducir una moneda con “múltiples personalidades”. El petro nació como criptomoneda, luego mutó a unidad de cuenta, después a una especie de título de valor y hoy pareciera ser un híbrido entre sustituto del bolívar y nueva versión del famoso CUC cubano, moneda convertible. Lo cierto es que es la “sábila” del gobierno, sirve para todo, tiene supuestas propiedades mágicas, pero pretender que por sí solo cure la terrible enfermedad que tiene nuestra economía, es ser demasiado ingenuo. A todo esto, hay que agregarle que su partida de nacimiento no se cumple. 

Podemos decir que este 2020 será mejor que los extremadamente negativos 2018 y 2019, pero Venezuela seguirá mostrando la economía con los peores resultados del planeta. Nadie tendrá una combinación de inflación tan elevada con caída del PIB como nosotros, aderezada con una calidad institucional muy mediocre, disminución de población (huyendo de la crisis) y problemas sociales muy graves. No obstante, lo más cuesta arriba es el autoritarismo hegemónico (a la hora de definir a la élite que está en el poder) que gobierna el país.

 

@luisoliveros13