La yuca china

La yuca china

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maduro la patilla

@Naky

Nicolás afirma que redondeó $20 millardos en inversiones chinas. Habló de sus intensas jornadas de trabajo, de la cooperación del gigante asiático, de su hermano Xi Jinping (aunque la propia Cancillería admite que se limitaron a conversar sobre acuerdos ya existentes). Desde Beijing, sonrió por la soberanía irreductible de Venezuela, por su sólidaeconomía. Trató de explicar la ampliación de la alianza energética, no lo logró, pero en resumen lo dicho hasta ahora es que: 

– Empresas chinas aumentarán su participación accionaria en petróleo y profundizarán su intervención en la Faja del Orinoco.

– Bancos chinos financiarán proyectos de desarrollo.

– Habrá inversiones en construcción.

Nicolás reconoció que “es imposible” saber si esta inversión permitirá a Venezuela sobrevivir hasta que se recuperen los precios del petróleo. Rechazó la “conspiración internacional” que trata de posicionar a Venezuela como un país quebrado y anunció que continuará su gira por Irán y Arabia Saudita, para mantener la unión en la OPEP y restablecer el orden. Orden para Nicolás es el precio del barril a $100.

Lo que en rigor entreveran estas negociaciones chinas se aclarará con los días. China está comprando muy barato una parte crucial de nuestra economía productiva. China solo demanda activos, y habida cuenta del precio del petróleo y nuestra crisis económica, es obvio que cualquier inversión será acordada con condiciones muy desfavorables para el país. Nicolás no habló de renovación de fondos, pero la corrupción necesita dinero, no inversiones. La corrupción necesita los distintos tipos de cambio y los controles, cada gheto con su parcela. Tres de las cuatro patas de la silla de Miraflores dependen del ingreso petrolero, como el país mismo. Todos nuestros incentivos se han adecuado a nuestra condición rentista, por eso la corrupción no es un tema que agobie a muchos venezolanos.

Nuestras libertades básicas están cercenadas. Un Estado que no garantiza la vida, la salud ni la educación, no puede garantizar nada. El monopolio de la generación de riqueza se hizo más importante que el de la violencia, por eso en apenas una semana de enero ya sumamos 100 cadáveres en la morgue de Bello Monte; el poder de fuego en este país, debe medirse desde el barrio más pobre hasta los tanques anfibios recientemente adquiridos. Somos millones de ciudadanos a merced de muchas bandas, lo que cambia es su rango oficial.

Nicolás puede hipotecarnos el futuro. Su bigote permanecerá en el rol siempre que respete el status quo; su estabilidad se resume en compromisos financieros muy costosos, que él probablemente no asumirá. La impunidad también es una garantía para esta casta, la devastación institucional es igual de grave que la económica.

La yuca, impulsada por una franquicia global, se levantó como tendencia en Twitter. Dante Rivas colaboró con su posicionamiento, con unos tuits de los que se hizo responsable aclarando que no había sido víctima de ningún hacker. Su discurso podría traducirse así:

Hemos quebrado el país con nuestro modelo económico, pero eso nos brinda la noble oportunidad de consumir solo lo hecho en casa. Si no encuentra productos venezolanos (porque para quebrar el país, obviamente quebramos todo el aparato productivo) tendrá que pagar -lo que encuentre- a precio de dólar paralelo, porque a dólar oficial no vamos a financiar nada de lo que usted consume. Sí, ya sé que el 90% de lo que se consume en el país es importado, pero se acabaron los dólares. Así que, mátese por un kilo de leche, cáigase a coñazos por un pollo, patee al que le antecede en la cola del jabón, pero si usted no genera divisas, el Gobierno no tiene que garantizárselas”.

Nicolás gana tiempo, dicen muchos. Cuánto, me pregunto yo. Con esta promesa de inversión china, ¿subirán la gasolina, devaluarán o aumentarán los impuestos? ¿Será suficiente dinero y tiempo para sobrevivir? El 2014 sirvió para modelar la ausencia de derechos civiles tanto como la falta de escrúpulos de los poderosos. El gobierno reserva en la represión, la cuarta pata de la silla de Miraflores.

Sobrevivir a la inflación, a la escasez, al desabastecimiento, a la criminalidad, a la impunidad, a la propaganda de la Venezuela Narnia. Y hay gente ofendida por la mamadera de gallo con la yuca.

Reír salva. En serio.

 

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