Violencia en Caracas archivos - Runrun

Violencia en Caracas

#MonitorDeVíctimas | En 5 meses 30 menores de edad quedaron huérfanos de madre a causa de la violencia
Según datos del Monitor de Víctimas, Libertador es el municipio donde más niños y adolescentes perdieron a sus madres entre enero y mayo de 2019. Hasta mayo de este año 33 mujeres fueron asesinadas solamente en Caracas.

@yohannamarra / Foto: Cheché Díaz

DURANTE UN ROBO FUE ASESINADA LISKEILA MOLINA, de 34 años, cuando regresaba de su trabajo. Le dieron un tiro en la cabeza dentro de una camionetica que transitaba por la autopista Francisco Fajardo a la altura de Antímano, el martes 7 de mayo.

La mujer era madre de una adolescente de 16 años. A diario madrugaba para llegar a su trabajo en el Ministerio de Finanzas. Ahí se desempeñaba en el área de mantenimiento, para ser sustento de su hija, quien ahora es huérfana de madre.

Entre enero y mayo de 2019, 30 menores de edad quedaron huérfanos de madre tan solo en Caracas. Según las cifras del Monitor de Víctimas —un proyecto de data periodística— la mayoría de ellos (22) habita en el municipio Libertador, seguidos por Baruta (4) y Sucre (1).

Nada más en cinco meses de 2019 esta cifra casi iguala al total de 2018, cuando 45 menores de 18 años de edad perdieron a su mamá en un hecho de violencia.

Las mujeres son víctimas de la violencia criminal o femicidios, por su género. Recientemente una mujer fue víctima de una ejecución extrajudicial en la capital. En La Vega, Lisbeth Machado, de 44 años, fue asesinada en un presunto enfrentamiento con el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) el 28 de mayo.

Actualmente Venezuela se posiciona como el país más violento de América Latina con una tasa de 81,4 homicidios por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV). La violencia se apoderó del país y la criminalidad, que antes se concentraba en unos municipios, ahora abarca casi todo el territorio nacional.

En este entorno hostil quedan los niños y adolescentes huérfanos de madre, con el dolor de perder a su pilar y seguir adelante, la mayoría acompañados por sus familiares que también deben lidiar con el duelo en un país lleno de hechos violentos.

Oscar Misle, director de Cecodap —organización que defiende los derechos de niños, niñas y adolescentes— explicó que estas pérdidas violentas tienen un impacto emocional importante, que debe ser abordado de manera apropiada ante los riesgos que corre el menor de edad.

Generalmente los duelos en los niños y adolescentes no son comprendidos de manera adecuada. En el caso de los más pequeños no tienen capacidad de verbalizar su dolor y la rabia, que es propia del dolor, no se comprende.

“La mayoría de los hogares de zonas populares son matricéntricos y los niños tienen rabia cuando asesinan a su madre, porque están predispuestos al no contar con su presencia. Si esto no se aborda debidamente puede tomar la violencia en un futuro como forma de venganza, aunque, por supuesto, no se debe generalizar porque todos los casos son distintos”, explicó.

Acompañamiento a las familias no se cumple

En varios de los casos de femicidios registrados en Caracas previamente los hijos han sido testigos del maltrato que recibe la madre, generalmente a manos de su padre o pareja. Incluso han presenciado el asesinato.

Melissa Arcila fue asesinada por su expareja José Gregorio Pérez, quien luego se suicidó. La mañana del 20 de mayo la víctima, de 38 años, regresaba de dejar a sus hijos, de 12 y 7 años, en el transporte para que los llevara al colegio y él la sorprendió en las escaleras del edificio. Con una tijera la apuñaló.

Hace un año se había separado del padre de los niños porque la golpeaba y en dos oportunidades le fracturó la nariz. Tras estas agresiones la hija mayor sentía rechazo por su papá, según declaró un pariente quien por medidas de seguridad pidió no ser identificado.

 

Los niños son más vulnerables cuando se encuentran en entornos violentos sin acompañamiento psicológico. Sus familiares también deben recibir ayuda profesional
Los niños son más vulnerables cuando se encuentran en entornos violentos sin acompañamiento psicológico. Sus familiares también deben recibir ayuda profesional

Ambos niños asisten a consulta psicológica. La familia tomó la decisión de que el psicólogo del colegio les diera la noticia del asesinato de su madre y posterior suicidio de su papá. El trámite legal para obtener la custodia está en proceso, mientras quedaron bajo el cuidado de sus abuelos maternos.

“Luego de que al menor de edad le asesinan a su mamá, la familia debe acudir al consejo de protección para que les den posibilidades desde el punto de vista legal y la abuela tiene todo el derecho de acompañarlo. Si la relación con el padre pone al niño en peligro se puede llevar a tribunales”, detalló Oscar Misle.

Denunció las trabas que se presentan en los consejos de protección de niños, niñas y adolescentes cuando de atender al menor de edad se trata. Explicó que si el consejo dicta una medida e incluye atención psicológica no hay especialistas o las citas no se dan inmediatamente, por lo que deben esperar largos meses desasistidos.

Están colapsados los servicios y hacen que el proceso se retrase mucho más, hay muchas demoras en los programas.

Entornos violentos para la juventud

Gloria Perdomo, coordinadora del OVV, explicó que el comportamiento de la violencia y las actitudes violentas resultan de un aprendizaje social.

“Socialmente los niveles de violencia en los hogares tienen que ver con procesos de aprendizajes de la violencia, resulta de experiencias violentas y está ocurriendo en hogares y calles, y se puede imitar”.

En los colegios a veces se normaliza esta situación y los niños o adolescentes tienen reacciones violentas a ciertos hechos, que adoptan con naturalidad.

Y en las zonas populares los menores de edad conviven con este entorno, en los que escuchan que asesinaron a un vecino, lo ven muerto al salir de casa, oyen de la muerte del dueño de la bodega o le matan a un familiar que puede ser su mamá.

Misle expresó que cuando hay varios acontecimientos violentos en la zona donde viven los menores, que ya han sido tocados por la violencia, tienen miedo de la situación que respiran. El miedo es mayor porque ya le pasó a su mamá y es una realidad de su entorno”.

Por eso resaltó la importancia del acompañamiento que deben recibir los familiares, pues cada uno según su vínculo sufre de forma distinta, especialmente el hijo o hija de la mujer.

Los niños deben recibir acompañamiento psicológico, para que drenen la rabia o frustración que ocasionó la pérdida violenta de su madre
Los niños deben recibir acompañamiento psicológico, para que drenen la rabia o frustración que ocasionó la pérdida violenta de su madre

Con técnicas específicas el menor de edad podrá drenar el sufrimiento y al expresar su dolor se sentirá comprendido y la violencia, de cierta forma, no influirá en su futuro.

La situación predispone al niño, lo hace más vulnerable a que pueda tomar la violencia en el futuro como forma de venganza porque en sus primeros años perdió a su mamá, y es como una herida física que si no se limpia se infecta. Hay un pase de factura posterior y puede que el menor tenga problemas en la relaciones sentimentales, le cueste establecer compromisos, por ejemplo, porque sufrió una pérdida y no fue asistido adecuadamente.

Estado no visibiliza femicidios

Entre enero y mayo de 2019 asesinaron a 33 mujeres en Caracas, de acuerdo con las cifras del Monitor de Víctimas.

Según el informe Mujeres al Límite 2019 en 58,6 % de los casos los victimarios de los femicidios fueron sus parejas actuales y 7,7 % ocurrieron a manos de exparejas.

La investigación realizada por la Coalición de Equivalencias en Acción indica que desde hace tres años el Estado no revela datos acerca de la violencia de género.

En 2018 el Ministerio Público informó verbalmente algunas cifras. En octubre de ese año Tarek William Saab, fiscal designado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), indicó que entre agosto de 2017 y octubre de 2018 se registraron 93 femicidios.

Esta modalidad de rendición de información es problemática. Por un lado, la información no es verificable, ya que no se dispone de informes oficiales que detallen estos datos, ni la metodología para su recolección y, por otro, no es periódica, lo cual dificulta establecer un panorama general de los niveles de violencia y femicidio”, reseñó el informe.

Sin embargo, estas cifras no revelaron verdaderamente la problemática. Según el portal Cotejo.Info en 2018 ocurrieron 448 femicidios en Venezuela y en comparación con 2017 aumentó 10,8 %.

Mientras que en Caracas el Monitor de Víctimas manejó que ocurrieron 83 femicidios durante 2018.

“Es importante hablar específicamente de femicidio porque resulta de una forma de discriminación grave contra las mujeres y esta es una forma de violencia con perfil propio que hay que visibilizar, dejando clara sus causas y consecuencias, que son distintas a otras formas de homicidio”, dijo Perdomo.

 

Disfrazar a un niño de FAES fomenta la cultura de la muerte

María Yolanda García | Reporte Proiuris

EL PASAMONTAÑAS NEGRO, MISMO COLOR DE LA CHAQUETA QUE LO CUBRE, esconde su rostro. Solo se observan sus ojos y una diminuta nariz, rasgos que denotan que tiene unos 8 o 9 años. Carga un “arma” de cartón en una mano y con la otra hace equilibrio sobre quien lo lleva en hombros. Mira la cámara con la inocencia de quien no sabe que el atuendo que usa es, para muchas familias venezolanas, sinónimo de intimidación, terror y muerte. Está disfrazado de “FAES”.

Zair Mundaray, ex director de Actuación Procesal del Ministerio Público, subió a su cuenta en la red social Twitter la imagen del menor de edad vestido como un agente de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana, el temido grupo élite que, según Provea, cometió 205 asesinatos durante 2018.

“Me la envió un amigo. Fue tomada en un acto que hubo el miércoles (27 de febrero) en Caracas”, explicó Mundaraín. La actividad se denominó “Carnavales Caribe 2019” y a ella se incorporaron alumnos y docentes de algunos planteles de Caracas. Fue un desfile que partió del Liceo Andrés Bello y llegó a la Plaza de Los Museos. Niños, niñas y adolescentes, algunos acompañados por sus padres o representantes,  iban disfrazados.

null

La fotografía fue tomada durante una comparsa de Carnaval este 27 de febrero  | Foto: Cortesía

Y es que, en medio de la profundización de la represión policial como recurso extremo del régimen de Nicolás Maduro para mantenerse en el poder, el gobierno decidió adelantar el asueto de Carnaval.

“Es un tema de modelaje. Cuando vistes a un niño de FAES, a modo de superhéroe, estás convalidando lo que ese grupo policial hace.  Y cuando analizas lo que ese grupo policial hace, te percatas de que hay un antivalor con graves implicaciones para los derechos humanos”, señaló el abogado.

Pero esta no es la primera vez que se difunden imagenes de niños y niñas para exaltar a las FAES como figuras a imitar. El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Luis Reverol, también ha usado las redes sociales (específicamente el 6 de febrero de 2019) para mostrar fotografías con niños ataviados con “uniformes” de este grupo policial que ejecuta razzias y masacres en los barrios populares del país. Proiuris ha documentado historias que dan cuenta de al menos 15 asesinatos cometidos por las FAES en Caracas durante las últimas cinco semanas.

Expertos en derechos de la niñez consideran preocupante que el Estado fomente la cultura de la violencia y la muerte.

“Cuando llegan las FAES llega la muerte”

Gloria Perdomo, miembro de la Red por los Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescente (Redhnna), considera que estas imágenes y la carga que tienen van contra el interés superior de niños, niñas y adolescentes.

“Los niños deben ser formados y educados para la convivencia pacífica, el diálogo y la relación armoniosa con las otras personas. Es contrario al interés superior de los niños, a su adecuado desarrollo, promover símbolos bélicos”.

Educadora, trabajadora social y doctora en Ciencias Sociales, Perdomo señala que en un país estremecido por situaciones de violencia y agresión que cotidianamente afectan a los niños, niñas y adolescentes la respuesta del Estado no debe ser el auspicio de modelos de conducta violentos. La experta manifestó su preocupación ante la exaltación,  por parte de padres y representantes, de figuras cuestionadas por violar los derechos humanos, como es el caso de las FAES.

“Las FAES son un cuerpo de seguridad que viene siendo reiteradamente acusado, ante instancias nacionales e internacionales, por violar derechos humanos,  por cometer crímenes. Es muy lamentable que un papá se plantee, como juego, sin calcular las consecuencias que eso tiene en la formación del niño o niña, vestirlo o disfrazarlo con esa indumentaria ¿Qué es lo que trata de promover en el menor de edad? ¿Su disposición o entusiasmo por usar armas y procedimientos o violatorios de derechos? Porque las FAES no son reconocidas como un cuerpo de seguridad que respeta la ley y protege a la ciudadanía, sino, por el contrario, la idea posicionada en los barrios es terrible: cuando llegan las FAES llega la muerte”.

Niñez desprotegida

El abogado Carlos Trapani, coordinador general del Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) e investigador de la Universidad Católica Andrés Bello, fue tajante al cuestionar el uso de la imagen de niños, niñas y adolescentes en situaciones vinculadas a la violencia. En su opinión ello es violatorio de sus derechos.

“Es preocupante que una autoridad (como el ministro Reverol) promueva a las FAES como un referente para los niños, pues es un cuerpo de seguridad gravemente cuestionado por los excesos que se le atribuyen”, dijo Trapani.

“Por omisión también se vulneran los derechos de los niños, niñas y adolescentes. En Venezuela, el sistema de protección de niños, niñas y adolescentes está en un cierre técnico. Ante esta y otras situaciones violatorias de derechos, no ha tenido ningún pronunciamiento público”, agregó.

“Los niños, niñas y adolescentes necesitan tener otros referentes que reivindiquen la convivencia, la paz, la tolerancia y el respeto a las normas. Las FAES están muy cuestionadas por sus prácticas, por la violencia extrema que ejercen. No constituyen un modelo a seguir para el ejercicio de la ciudadanía. Preocupa que alguien tenga interés en incorporarlos al imaginario colectivo del venezolano como héroes”, reiteró el experto.

El coordinador Cecodap recordó que, desde hace diez años,  en Venezuela existe una ley que prohíbe los juguetes bélicos. De modo que es una insalvable contradicción que el ministro Reverol promueva el uso de indumentarias policiales en niños, niñas y adolescentes.

Trapani también rechazó que en las escuelas se estén haciendo prácticas militares, como habría ocurrido en un plantel del estado Apure: “En un contexto de violencia generalizada, como el que existe en Venezuela, la escuela como espacio para la paz es fundamental”.

#MonitorDeVíctimas | “Stefany corrió, pero los del FAES le dispararon en la espalda”

PARA LLEGAR A LA CASA DE LA FAMILIA JAJOY hay que atravesar a pie la mitad del barrio El Amparo. En voz baja, los vecinos advierten que los “colectivos” están atentos a la presencia de cualquier extraño. Pero el dolor de los familiares de Stefany Maholi Jajoy Natera es más fuerte que el terror que imponen los grupos armados afectos al oficialismo y aseguran que funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana son los responsables de la muerte de la joven de 20 años de edad, que fue abaleada en medio de las protestas contra Nicolás Maduro.

Stefany recibió cuatro impactos de bala en la espalda y cayó en la calle Oriental de El Amparo. Los demás manifestantes la socorrieron, pero la muchacha murió casi inmediatamente. Su madre, Yusmary Natera, y sus otros dos hijos, cargaron el cadáver hasta su casa.

La familia resguardó el cuerpo sin vida de Stefany desde las 2:00 am, cuando fue herida y murió, hasta las 8:00 am del 23 de enero, cuando llegaron al lugar funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) para hacer el “levantamiento del cadáver”, la planimetría y el primer informe forense antes de la autopsia oficial. “Recuerdo que un funcionario del Cicpc lo primero que dijo fue: ‘Dios mío, se ensañaron con esta niña’, porque tenía cuatro disparos en la espalda”, asegura la madre de Stefany .

Para sorpresa de los familiares, en el informe correspondiente a la autopsia, que realizaron en el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) de Bello Monte, se indica que la causa de muerte fue un shock hipovolémico, ocasionado por el impacto de un único proyectil en el tórax.

Esa noche no hubo minuta policial. En un reporte hecho en la morgue de Bello Monte —al que Proiuris tuvo acceso— se lee que  la víctima procedía del hospital Dr. Ricardo Baquero González, conocido como el Periférico de Catia, lo cual fue desmentido por los familiares. Sin embargo, en dicho reporte inicial sí se dejó constancia de que Stefany recibió cuatro disparos en la espalada.

El reporte “oficial” del Cicpc no detalla las circunstancias de la muerte de la joven, no menciona que hubo una protesta en El Amparo, ni que funcionarios de las FAES llegaron a reprimir a los manifestantes. “Ese fue el papel que nos dieron en la comandancia para retirar el cadáver de mi hija. No dice nada de lo que pasó”, sostiene la madre.

 

Minuta Del Senamecf by on Scribd

 

Sueños truncados

Yusmary Natera, tiene 45 años de edad, tres hijos y dos nietas. La primogénita fue Stefany. Robusta y sencilla, la mujer ofrece su versión de los hechos en las escaleras que conducen a su casa, en la parte alta del barrio El Amparo.

Recordó que la noche del 22 de enero se acostó temprano. “Un poco antes de las 11:00 pm, mi nieta menor se levantó llorando porque su mamá no estaba. Me imaginé que estaba en la casa de su tía, un poco más abajo del sector. Cuando me asomé, escuché el alboroto de la protesta”, detalló.

Relató que esa madrugada no pudo dormir. A las 2:00 am manifestantes del sector tocaron el timbre de su casa mientras gritaban pidiendo auxilio.

“¡Bajen, bajen qué mataron a Maholy!, gritó uno de los muchachos”, cuenta Yusmary. Apenas vio la sangre en las manos de esos muchachos levantó a sus demás hijos y corrió hasta el sitio. La escena que imaginó no se compara a lo que vio cuando halló a su hija tirada en el suelo boca arriba y sin vida.

Stefany nunca culminó sus estudios universitarios como tenía previsto para este año. Ella quería ser docente. Su madre explicó que la joven postergó su formación profesional luego de tener a su segunda hija, a los 18 años. Apenas tenía dos semestres en la universidad.

“A ella la conocía todo el mundo”, dijo uno de los muchachos que protestó junto a Jajoy. Y agrega que Stefany era muy popular por su personalidad extrovertida. En 2017 fue despedida de su trabajo en una pollera del sector, luego que anunciaran el aumento de salario mínimo. Ante la imposibilidad de pagar la universidad donde estudiaba Stefany se dedicó a ser ama de casa y trabajar con su madre.

Las otras heridas

Los informes que documentan las heridas sufridas por Stefany discrepan entre sí. La familia asegura que vio y palpó los cuatro impactos de bala que recibió por la espalda, como parte de la arremetida de los funcionarios de las FAES, que presuntamente iban acompañados con “colectivos” que operan en la zona.

“Los muchachos me dijeron que fueron las FAES y no lo dudo. Ellos actúan así”, detalló Natera, quien describió que los oficiales estaban vestidos completamente de negro y usaban máscaras. “Stefany corrió, pero los del FAES le dispararon en la espalda”, asegura Yusmary Natera.

Unas horas antes de que asesinaran a Stefany, uno de los jóvenes que también participaba en la protesta contra Maduro fue herido de bala, justo cuando los funcionarios del FAES irrumpieron en el barrio y arremetieron contra los manifestantes. Pero ese joven no falleció.

Después de que Stefany fue abaleada, aseguran testigos consultados por Proiuris que accedieron a suministrar información bajo reserva de su identidad, las FAES se replegaron por varios minutos, los necesarios para que sus familiares llegaran al lugar y cargaran con el cadáver hasta su casa.

 

Videos de lo ocurrido en El Amparo, difundidos por  redes sociales, evidencian que había funcionarios de las FAES reprimiendo a los manifestantes. Los oficiales tenían armas largas y estaban, en su mayoría, encapuchados.

Yusmary Natera da cuenta de otras heridas y teme que no sanaran pronto: “Ahora tengo que cuidar a mis dos nietas. No creo que se vaya hacer mucho, porque los que mataron a mi hija son los mismos policías. En el Cicpc, la última vez que mi esposo fue averiguar cómo iba el caso solo le dijeron: se está investigando. Solo creo en la justicia divina”.

#MonitorDeVíctimas | Asesinan a taxista de Terminal de La Bandera luego de llevar a dos mujeres a Las Mayas

ARTURO RUIZ TRABAJABA en la línea de taxis del Terminal de La Bandera. El pasado 12 de diciembre a las 12:30 am montó en su carro a dos damas que le pidieron una carrera al barrio Las Mayas. Cuando las mujeres llegaron a su destino y se bajaron del carro, un sujeto le abordó para robarle el vehículo. Ruiz emergió del automóvil con intención de entregarlo, la reacción del delincuente fue propinarle un disparo en un costado. Como pudo se zafó y manejó hasta el Hospital Pérez Carreño, donde diez días después falleció.

Una hermana del taxista, quien no quiso ser identificada, aseguró que los hechos fueron narrados por el propio Ruiz en su cama del recinto hospitalario. “Estuvo consciente todo el tiempo, no sabemos cómo pudo manejar así. Era un hombre corpulento y cuando el delincuente lo vio le dijo que era demasiado para él y le metió un tiro”.

Dijo que las mujeres eran cómplices del victimario de su hermano. “Lo llevaron para alla para robarle el carro”.

Ruiz de 43 años era oriundo de Barquisimeto, estado Lara, pero fue criado en San Juan de los Morros, estado Guárico, donde viven su madre y algunos de sus siete hermanos. Desde hace más de una década trabajaba en Caracas como taxista. Tenía un título como técnico medio en recursos humanos y dejó huérfano a un niño de 6 años.

Su hermana denunció que en el Hospital Pérez Carreño hubo negligencia médica. “A él lo tuvieron que operar dos veces, tenía afectado un pulmón, el hígado y los intestinos. Hasta este momento no sabemos cuál fue la causa de la muerte porque los médicos nunca hablaron con nosotros. Suponemos que fue por una infección”.

Agregó que su hermano murió por confiar en la gente, porque ninguno de los taxistas que estaban en La Bandera en ese momento quisieron llevar al par de mujeres a un barrio de madrugada.

#MonitordeVíctimas | Niños encuentran en azotea de Bloque 10 de Propatria a hombre apuñalado

Foto: Cristian Hernández

 

CUANDO TRES NIÑOS SUBIERON A LA AZOTEA DEL BLOQUE 10 en Propatria a tempranas horas de la mañana para jugar, se tropezaron con lo que muchos menores de edad deben observar en su día a día en Venezuela: la violencia. El cuerpo de José Alberto Botinis Lugo, de 33 años, reposaba bajo el sol caliente sobre un charco de sangre. Los chicos bajaron corriendo las escaleras a anunciar la noticia.

El joven, de acuerdo con testimonio su hermana y las posteriores investigaciones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), fue apuñalado en el tórax el pasado viernes 7 de diciembre. Esa fue la última vez que lo vieron sus allegados. Vivía solo en este edificio. Los mismos funcionarios lo trasladaron directamente a la medicatura de Bello Monte.

En los últimos años Botinis se desempeñaba como obrero. Deja a cuatro hijos menores de edad. Dos de ellos viven en La Guaira, estado Vargas y los otros en El Junquito, estado Miranda. De acuerdo con cifras del Monitor de Víctimas, en los últimos 12 meses, de los 120 homicidios ocurridos en la capital, 114 fueron hombres, es decir, 95 %. Y, del total de asesinatos con víctimas masculinas, 41 tenían entre 25 y 45 años, esto representa 35 %.

Dos tiros por una moto 

Al menos tres años tenía Cándido Texeira laborando como mototaxista. Su sede de trabajo se ubicaba en la redoma de Petare. El pasado martes a las 11:00 a. m., cuando dos clientes solicitaron sus servicios por el mismo barrio, fue asesinado por un grupo de delincuentes con dos tiros: uno en el cara y el otro en el costado. Los hechos sucedieron cuando regresaba nuevamente a la redoma, por el sector Nazareno, Petare.

Según testigos, el joven de 29 años se resistió en primera instancia a los antisociales y acto seguido estos accionaron sus armas.

Era el menor de cuatro hermanos. Las hermanas mayores dicen que no piensan poner la denuncia ante el Ministerio Público porque “vivimos en un país sin ley”. Texeira vivía también en Petare, pero en el sector El Morro, junto con sus dos niños de 2 y 5 años. Este sería el cuarto homicidio en Petare en menos de cinco días, considerando que el sábado hubo untriple asesinato de unos hermanos y el pasado 12 de diciembre murió un funcionario de Polisucre a manos del hampa. El reciente informe de Amnistía Internacional publicado en septiembre de este año revela que Venezuela se posiciona entre los países más violentos del mundo con una tasa de homicidios de 89 por cada 100.000 habitantes para el 2017.

#MonitordeVíctimas | Violencia en fiestas de la capital deja dos muertos en Nuevo Horizonte y Ojo de Agua

Vista nocturna de los Cerros de Caracas. Lugar: Mcpio Libertador, Distrito Capital, Caracas, Venezuela. Fecha: 08 De Abril de 2004 Foto: Franklin Reyes/J.Rebelde – Crónica.Uno

 

LOS DJ CONOCIDOS COMO LOCOTRÓN Y CARA DE LÁPIZ organizan las fiestas todos los fines de semana en el barrio Nuevo Horizonte, al noroeste de Catia, Caracas. Son temidos por la comunidad porque al caer la madrugada, luego de varios tragos y otras sustancias, buscan peleas y se entran a golpes con quien sea. Así lo asevera Luz Pérez, tía de Jesmil Jaimes Narváez, de 21 años. Sin embargo, los vecinos no dejan de asistir a las rumbas.

Pérez y Jaimes fueron a una de estas farras el pasado viernes 7 de diciembre. En esta ocasión no hubo golpes, pero el festejo tomó otro rumbo. En horas de la madrugada, a las 4:30 a. m., Luz escuchó unos disparos en la casa ubicada en la calle Isnotú. Cuando corrió al exterior del lugar a indagar qué ocurría, encontró a su sobrino desangrado.

“Son gatillo alegre”, dice la mamá de la víctima para describir a quienes asesinaron al joven, quien era el mayor de tres hermanos y, aunque era obrero, estaba próximo a alistarse en la Milicia Nacional. Mismo componente de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) al que pertenece su madre desde hace tres años y que está integrado por civiles para, supuestamente, servir de puente entre ambos grupos.

Los presuntos delincuentes están solicitados por el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), de acuerdo con los familiares de Narváez. Tras colocar la denuncia en una de las sedes de esta institución en Propatria, los funcionarios les dijeron que son varios los homicidios en los que Locotrón y Cara de lápiz son partícipes. “Nosotros sabíamos que eran peligrosos pero en ninguna fiesta habíamos escuchado disparos y en el barrio no se hablaba de que eran asesinos”, acota Pérez.

Otra fiesta, otro muerto

Yeiner Eduardo Aponte, de 20 años, también murió en una fiesta a manos de la violencia. Sucedió a las 4:30 a. m. el pasado sábado 8 de diciembre. Su festejo era del otro lado de la capital, en el barrio Ojo de Agua, sector La Bala, Baruta. Al momento de salir del lugar junto con su hermana, un sujeto le disparó en el pecho y, al caer al piso, el joven recibió tres disparos más. La hermana no sabe quien fue y manifiesta que no tuvieron problemas con nadie durante la noche. El responsable del homicidio se dio a la fuga.

Aunque trasladaron a la víctima al Hospital Domingo Luciani, en El Llanito, ingresó sin signos vitales. Vivía con su madre en Ojo de Agua, pero en el sector Los Mangos. Desde allí trabajaba como técnico de teléfonos. “Él mismo aprendió y le iba bien”, contó su mamá.

De acuerdo con el Observatorio Venezolano de Violencia de la Región Capital, 85 % de los delitos durante el mes de octubre de este año fueron homicidios y, según reciente informe de Amnistía Internacional, Venezuela se posiciona entre los países más violentos del mundo con una tasa de homicidios de 89 por cada 100.000 habitantes para el 2017, donde los principales protagonistas de la violencia son hombres jóvenes entre 15 y 44 años de edad en situación de pobreza.

 

#MonitorDeVíctimas | Mataron a Policaracas en El Cementerio

@franzambranor

PEDRO OMAR CHACÓN OCHOA CAMINABA POR LA CALLE LOS JABILLOS de El Cementerio en busca de un repuesto para su carro. El funcionario adscrito a la Policía de Caracas hablaba por su celular cuando un hombre y una mujer a bordo de una motocicleta lo interceptaron, le dispararon, robaron arma de reglamento y teléfono y posteriormente se dieron a la fuga.

Según la hermana del policía, Sandra Chacón, la pareja motorizada vio a Pedro conversando por teléfono, dio una vuelta a la manzana y le abordó para despojarle del aparato, pero al percatarse que llevaba un arma le dieron un tiro en la región intercostal izquierda que le quitó la vida.

Chacón Ochoa de 39 años era padre de cinco hijos: tres varones y dos hembras.

#MonitordeVíctimas | Cicpc confirma que un Polivargas participó en masacre de Plan de Manzano

Las víctimas de la llamada Masacre de Plan de Manzano formaban parte de un mismo grupo familiar

@MoreLosada24

LA VENGANZA DE LA MUERTE DE ANDRI LÓPEZ desencadenó en una tragedia. Este lunes 22 de octubre el director del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), Douglas Rico, confirmó que seis personas fueron asesinadas por un grupo de personas entre las que se encontraba un funcionario de la Policía de Vargas (Polivargas).

De acuerdo con las investigaciones, Carlos Alberto Méndez Guerrero, de 26 años de edad, fue detenido por las sospechas de haber participado en el crimen. Durante los interrogatorios aceptó ser autor material de los seis homicidios, junto a su hermano Luis Alfredo López Méndez, de 21 años.

“Ambos habrían cometido el hecho por vengar la muerte de su otro hermano Andri López, a quien le quitaron la vida el pasado mes de agosto; por lo que estos tomaron represalias contra la familia”, indicó Rico.

Las víctimas de esta venganza son Ana Verónica Rodríguez de La Cruz (43), Alexander José Marcano (47), Marquis Alexander Barrios Marcano (27), Robert Jesús Colina Rodríguez (26), Anny Neidú Colina Rodríguez (24) y Carlos Roberto Bravo Márquez (23).

Como prueba de las investigaciones, el Cicpc incautó dos armas de fuego al polivargas: una escopeta y una pistola Taurus, calibre 9 mm. El comisario Rico informó que López Méndez, el otro sospechoso del múltiple asesinato, se encuentra en fuga.

Extraoficialmente se conoció que el hermano muerto del polivargas, Andri López, tenía tres años incurso en varios delitos. Uno de ellos fue el homicidio de un joven conocido como “Reyner”. A partir de este asesinato, el hombre de 21 años se mantuvo en la clandestinidad hasta que lo mataron con un impacto de bala de escopeta en la cabeza.

El hecho

La noche del viernes 12 de octubre en el barrio Plan de Manzano, ubicado a un lado de la carretera Caracas-La Guaira, se registró la masacre. Parientes de las víctimas denunciaron que el hecho se presentó a las 10:00 pm del viernes feriado. Los pistoleros fueron primero por Ana Verónica, Alexander José y Marquis Alexander. Los tres dormían en una vivienda del callejón el Mamón.

Los delincuentes ingresaron por la parte de atrás, sometieron a los hombres y los golpearon. Con una escopeta, le dispararon a la cara a Ana Verónica y con un arma de fuego de calibre más bajo mataron a los otros dos.

En el mismo callejón, pero a unos metros de distancia, dormía el resto de la familia. Robert Jesús y Anny Neidú son hermanos, hijos de Ana Verónica. Con la muchacha dormía su esposo, Carlos Roberto.

¿Quiénes eran las víctimas?

Ana Verónica Rodríguez de La Cruz: A sus 43 años de edad era ama de casa. Vivía con su esposo Alexander José, con quien tenía un hijo menor de edad. De otra relación, tenía dos hijos más, mayores de 18 años.

Alexander José Marcano: Tenía 47 años de edad y se dedicaba a la albañilería. Además del hijo que tenía con Ana Verónica, tenía seis más de otra relación. Sus vecinos lo recuerdan como el hombre que les resolvía problemas de mantenimiento doméstico.

Robert Jesús Colina Rodríguez. Tenía 26 años de edad y era dueño de una frutería. Era uno de los tres hijos de Ana Verónica. Dejó a dos niños huérfanos de padre.

Anny Neidú Colina Rodríguez. Tenía 24 años de edad. Actualmente no trabajaba. Estaba en estado con dos meses de gestación. Dejó dos hijos menores de edad huérfanos. Era una de los tres hijos de Ana Verónica.

Marquis Alexander Barrios Marcano. A sus 27 años trabajaba como técnico automotriz. No tenía hijos. Vivía con su tío Alexander José.