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Reclamos salariales encabezaron conflictos laborales en noviembre
De acuerdo a Inaesin, la mayoría de los reclamos fueron protagonizados por trabajadores del sector público

El 99 de los 114 conflictos laborales contabilizados en el país durante el mes de noviembre, estuvo referido a los reclamos salariales, seguidos en un 56% en la exigencia de mejores condiciones de trabajo, revela el Observatorio de Conflictividad Laboral y Gestión Sindical, del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin).

La mayoría de los reclamos fueron protagonizados por trabajadores del sector público (91%), mientras que la participación de los sindicatos en los conflictos fue de 47%.

El sector salud estuvo involucrado en 30% de los reclamos y el sector educación en 25%, y ambos se mantienen como los principales protagonistas de la conflictividad laboral en Venezuela, revela la información.

Los estados en los que hubo más demandas en noviembre fueron Bolívar (20%), Lara y Distrito Capital (con 16% cada uno), y Anzoátegui (10%).

1.290 reclamos entre enero a la fecha

En el período que va de enero a noviembre, el Observatorio de Conflictividad Laboral del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin) registra 1.290 reclamos, de los cuales 1.061 se dieron desde marzo, mes de inicio de la cuarentena por la pandemia del COVID-19.

Según organizaciones no gubernamentales como Médicos Unidos de Venezuela, desde el inicio de la emergencia nacional por el coronavirus han fallecido -hasta noviembre- 268 trabajadores del sector salud.

Los trabajadores de las empresas básicas del estado Bolívar han estado inactivos desde marzo, lo que provocó un enorme descontento por la falta de recursos económicos para el personal obrero, que los llevó a salir a las calles para protestar y exigir respeto a sus derechos laborales.

Durante el penúltimo mes de 2020, el régimen de Nicolás Maduro detuvo a Eudis Girot, director ejecutivo de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela, hecho que fue rechazado por los trabajadores de la industria.

Personal del sector señaló que el hecho es una demostración más del acoso y hostigamiento del que son objeto por exponer públicamente el estado en el que se encuentra la industria, lo que ha supuesto el despido o la cancelación del pago de sus salarios.

Por su parte, los docentes rechazan la estafa educativa que ha promovido el régimen a través de la educación a distancia. Señalan que hasta las instituciones carecen de los medios tecnológicos para los docentes que, por los paupérrimos sueldos, no pueden recargar sus dispositivos de comunicación.

El sector educativo ve con suma tristeza y preocupación que, en menos de un mes, dos maestros se quitaron la vida (en Mérida y Guárico) presionados por sus inhumanas condiciones de vida y por los bajos salarios que percibían, que no les permitía satisfacer sus necesidades básicas.

Advierten que en el sector público la situación de los trabajadores es dramática con respecto al sector privado, ya que los contratos colectivos fueron desconocidos. Los trabajadores de la administración pública apenas reciben el salario mínimo ($1,16 al cambio de la tasa paralela al cierre de noviembre) más una bolsa de comida (básicamente carbohidratos).

En tanto en el sector privado, algunos patronos mantienen las convenciones y el salario incluye una compensación que oscila entre 30 y 50 dólares.

No existe respuesta oficial ante las exigencias de los empleados públicos y los únicos que salen en su defensa son los gremios y sindicatos que lideran los conflictos.

Las movilizaciones toman un cariz de denuncia ante los medios de comunicación, pero se quedan allí sin avanzar a un escenario de negociación por la negativa del Ejecutivo nacional a sentarse a discutir los problemas, destaca el Inaesin.

Los que no se rinden | Inaesin: Los sindicatos no solo tienen que defender los intereses de los trabajadores
El Instituto de Altos Estudios Sindicales considera urgente escuchar propuestas para iniciar un diálogo en materia laboral 

Al Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin) le ha tocado defender los derechos del trabajador venezolano en una época donde la anulación del marco legal laboral ha estado a la orden del día.  

Desde que fue registrado el 1 de noviembre de 1985, el Inaesin ha sido testigo del acelerado proceso de descomposición que ha enfrentado la fuerza trabajadora en Venezuela, tanto en sus derechos como en su poder adquisitivo.

Linerby Sanchez, directora de Proyectos, sostuvo que la organización estuvo auspiciada en un principio por la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) con el objetivo de desarrollar actividades para la capacitación de dirigente sindicales en el país, además de detectar y solventar problemas en la estructura laboral mediante el estudio de aspectos sociales y económicos. En 2001, la dirigencia de Inaesin decide independizarse para darle autonomía a su planificación y desarrollo de actividades.

¿Cuál era el contexto histórico al momento de nacer la organización y cómo es el entorno ahora?

Linerby Sanchez: El camino recorrido por Inaesin en estos 35 años, como toda obra en construcción, empezó por una cuesta que al principio remontó planes y ejecutó metas para las cuales se creó, con las dificultades y el ritmo propio de la Venezuela de los 80. En una segunda etapa, mostró una capacidad de adaptación y respuestas concretas, con efectos sociales y laborales inmediatos. Se ha ido transformando para ponerse al día con desafíos sindicales cada vez más complejos y darle respuestas a las demandas educativas de actualidad.

Nos hemos mantenido como una organización comprometida con la actualización de las relaciones laborales bipartitas y tripartitas del país, a través de procesos de capacitación laboral y de formación de dirigentes sindicales y trabajadores venezolanos; mantenemos el propósito de lograr una disposición favorable para resolver situaciones reales de la dinámica social, con actitudes y valores positivos. En este orden de ideas consideramos necesaria y urgente la propuesta de iniciar procesos de diálogo social, con el objeto de lograr una concertación auténtica entre los trabajadores, sus organizaciones representativas, empleadores y gobierno para el fortalecimiento en el empleo.

Al promover la justicia social, los derechos humanos y laborales reconocidos a nivel nacional e internacional, Inaesin persiste en su misión fundadora: El diálogo social para la paz laboral es esencial para la prosperidad y el progreso.

¿A qué se dedicaban los fundadores antes de crear Inaesin?

LS: Los fundadores fueron dirigentes sindicales, miembros de la directiva de la CTV, organismo que siempre tuvo una expresión educativa e inquietud por la enseñanza. El Inaesin es una organización que nació para dar respuesta a un problema de siempre: la sistematización de la educación sindical.

Los primeros directores del Inaesin fueron: Reinaldo Demori en 1986, Antulio Moya La  Rosa en 1988, Jesús Urbieta, quien tomó las riendas en 1988 y se encargó no solo de mantener activa la institución sino al sistema de formación sindical, lamentablemente falleció en junio de 2015 y desde entonces nuestro director es León Arismendi

¿Qué programas o proyectos abarcan?

LS: El propósito fundamental del Inaesin es desarrollar toda actividad (foros, talleres, cursos, mesas de diálogo laborales y sindicales, investigaciones, publicaciones, entre otras), referente al fortalecimiento de las organizaciones sindicales en todos los niveles dirigenciales del país, en los temas del mundo del trabajo.

Desde 2018 desarrollamos el Observatorio de Conflictividad Laboral y Gestión Sindical para contribuir al análisis de los conflictos laborales en el país, en la documentación de casos para ser llevados ante los órganos competentes (nacionales e internacionales), con el objetivo último de alcanzar el nivel de quejas ante la Organización Internacional del Trabajo. A su vez, el Observatorio sirve de ventana para que los trabajadores expresen la situación de precariedad en la que se encuentran. publicando mensualmente un boletín, trimestralmente un video y manejo diario de las redes sociales con los aspectos más resaltantes de los datos procesados. 

¿Con quién tienen alianzas estratégicas?

LS: Con la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Asociación de Trabajadores Autónomos, Emprendedores y Microempresarios (Atraem), Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA), International Federation of Workers’ Education Associations (Ifwea) con sede en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

¿Cuáles son las mayores vulnerabilidades de las personas que atienden?

LS: Debemos considerar que la lucha sindical y sus objetivos no pueden ni deben quedarse solamente en la lucha reivindicativa, ni su dirigencia ser solo agentes de reclamos para que las leyes y los contratos se cumplan. Es importante la puesta en práctica de actividades de fortalecimiento y educación. Los sindicatos, no solo tienen que defender los intereses de los trabajadores, sino también la de otras organizaciones, tienen que comprometerse e involucrarse con la sociedad civil en general; los sindicatos tienen mucho que hacer y decir, sin olvidar que todo lo que hagan repercutirá en beneficio de los trabajadores y sus familias.

A los trabajadores venezolanos se les plantea la necesidad de un sindicalismo cada vez más fuerte, plural, con mayor profundidad y autonomía en sus decisiones para apoyar y enriquecer el sistema democrático, el estado de derecho y las instituciones del país. 

Somos conscientes de la importancia del diálogo social como valor, método y práctica inherente a la democracia y como estrategia fundamental para la garantización del derecho de los trabajadores a condiciones dignas de vida y de trabajo, así como para contar con servicios públicos de calidad. 

Destacamos también la necesidad de mejorar la capacidad de interlocución de las organizaciones sindicales ante los empleadores, de modo que los intereses y necesidades de los trabajadores sean debidamente considerados para su implementación, destacando la importancia que tienen las organizaciones sindicales en la definición de las políticas económicas y sociales locales. No se deben descartar otras formas de lucha, para exigir respeto a los derechos sindicales de los trabajadores, lo cual implica un proceso de documentación de violaciones a los derechos fundamentales y mecanismos de presentación de denuncias presentadas ante instancias nacionales e internacionales, particularmente ante la Organización Internacional del Trabajo.

¿Qué retos tiene la organización? 

LS: El proceso evolutivo que ha marcado el sindicalismo en la última década también pasó por el uso de la tecnología y ha contribuido a que se acepten nuevas realidades y responsabilidades, que abren caminos más exigentes y plantean otros roles. Hoy la dirigencia se enfrenta a escenarios más complejos y diferentes con mejor preparación, para ejercer un liderazgo más consciente.

Hemos asistido a las organizaciones sindicales, en respuesta a la situación de desorientación y desconcierto en la cual se encuentran a raíz de este nuevo y acelerado proceso de transformación del mundo del trabajo, producto de la COVID-19. Promovemos el monitoreo de necesidades de revisión y adaptación en las estructuras, prácticas y ámbitos de acción de los sindicatos. Todo esto basándonos en que el “trabajo decente”, tal y como ha sido denominado por la ONU y la OIT, está puesto de manifiesto en el Objetivo 8 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, cuya finalidad es “promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos”.

¿Cómo pueden ayudar las personas que estén interesadas en hacerlo?

LS: Comunicándose con nosotros a través de nuestra página web www.inaesin.org.ve, a través de nuestra dirección de correo electrónico [email protected] y mediante nuestra cuentas en RRSS con el usuario @inaesin1 en Twitter, Facebook e Instagram.

Inaesin: Anzoátegui y Lara fueron los estados con más protestas laborales en octubre
La mayoría de los reclamos fueron realizados por trabajadores del sector público

Un total de 301 conflictos laborales en el país contabilizó el Observatorio de Conflictividad Laboral y Gestión Sindical del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin) en octubre de 2020, siendo este uno de los meses con mayor número de reclamos en lo que va de año, ocupando el estado Lara el segundo lugar con un 10% de las protestas.

El mayor porcentaje de conflictos estuvo relacionado con el sector educación (72%) y por motivos salariales (93%). Mientras que la segunda causa es el reclamo por mejores condiciones laborales (90%).

Los estados donde se presentaron más conflictos fueron Anzoátegui (11%), Lara (10%) y Distrito Capital (8%). La mayoría de los reclamos fueron realizados por trabajadores del sector público  (96%). La presencia de los sindicatos en los conflictos fue de 28%.

El total de conflictos desde marzo -inicio de la cuarentena por la aparición de la pandemia de COVID-19, asciende a 947 y a 1.176 en lo que va de año. A diferencia de los otros meses de confinamiento en los que los conflictos se caracterizaban más por denuncias, en octubre -cuando se celebra el Día Mundial de los Docentes- la toma de calles, las marchas y las concentraciones fueron las protagonistas. En total, los trabajadores tuvieron presencia en las vías en 89% de los casos registrados, lo que evidencia que se ha perdido el miedo a un posible contagio.

El régimen de Nicolás Maduro ha respondido con violencia y represión a los reclamos laborales por recursos, mejores condiciones y salarios dignos, buscando desviar la atención de los verdaderos problemas.

En 27 de los 301 conflictos hubo consecuencias. Intervención de la policía (17 casos), amedrentamiento de motorizados a trabajadores (5 casos), procesos penales (3), heridos (1), despidos (1 caso), revela el Inaesin.

Inaesin: Reclamos por salarios dignos encabezaron conflictos laborales en junio
El estado Bolívar lideró las protestas

Un total de 96 conflictos laborales, la mayor parte de ellos (35,42%) por reclamos salariales, contabilizó el Observatorio de Conflictividad Laboral y Gestión Sindical del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin) en el pasado mes de junio, de acuerdo con la información dada a conocer a los medios de comunicación este viernes.

En segundo lugar, figuraron las quejas por condiciones de trabajo (25%); mientras que el tercer lugar lo ocuparon por igual, con 16,67%, los conflictos por vulneraciones al derecho a la libertad personal y los relacionados con la falta de despacho de combustible a los trabajadores.
Por regiones, Bolívar lideró los conflictos (18%), seguido de Lara (11%) y Zulia (8%). La mayoría de los reclamos corresponden a trabajadores del sector público (84,4%). El acompañamiento de los sindicatos en los conflictos fue de 37,5%.

Con los 96 casos reportados en junio, el primer semestre de 2020 acumula 559 reclamos laborales y desde que comenzó la cuarentena a mediados de marzo, se contabilizan 330 conflictos.

El Observatorio encontró que 24% de los conflictos se dieron en el sector salud. Los trabajadores de esta área reclaman mejoras en sus condiciones de trabajo y en su salario.Una vez más solicitaron equipos de protección personal para poder afrontar la COVID-19.

Solo en junio fallecieron 10 profesionales de la salud víctimas de la enfermedad y 93 resultaron contagiados. Desde que llegó la pandemia al país, se han infectado 178 profesionales de la salud.

Además de la COVID-19, los servidores de la salud deben preocuparse por las violaciones a la libertad personal. En Guárico y Lara han detenido a trabajadores de hospitales que han impedido el ingreso de personas sin signos vitales, cuyas muertes estarían vinculadas a ejecuciones extrajudiciales.

De acuerdo con el monitoreo, a nueve trabajadores de la prensa se les violó la libertad personal. A reporteros del Diario El Tigrense y de Radio Fe y Alegría en Anzoátegui se les obstaculizó sus labores, y periodistas de VPI TV y FM Center en Caracas; de Tremenda 105.7 FM en Mérida y de Mágica 93.3 FM, en Zulia, fueron detenidos y algunos de ellos presentados ante tribunales.

En junio, se registraron 10 despidos en Sidor, a pesar de la inamovilidad laboral. Y en Alcasa están obligando a los trabajadores a vestirse de miliciano y vociferar consignas a favor del gobierno para poder ingresar a la instalación.

El sector transporte estuvo involucrado en 14,58% de los conflictos. Los transportistas reclamaron que no se les atendió como sector priorizado en el sistema de recarga de combustible, a pesar de las disposiciones del Poder Ejecutivo.

La mayoría de los conflictos en junio se conocieron mediante denuncias a los medios de comunicación (75%). Aunque el país se mantiene en confinamiento, los trabajadores buscaron la forma de hacer expresar su descontento: toma de la empresa o recinto (7%), toma de calles (6%), paro laboral (5%), concentraciones (3%), tuitazos (3%) y marchas (1%), revela Inaesin.

Escasez de gasolina lideró conflictos laborales en abril
La escasez y las irregularidades en el despacho de combustible afecta a varios sectores siendo el estado Lara el que mas registro de protestas presentó en el mes de abril

 

El Observatorio de Conflictividad Laboral y Gestión Sindical del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin), durante el mes de abril contabilizó 86 conflictos laborales en el país, de los cuales 32 (37,2%) estuvieron vinculados a la escasez y despacho de combustible a los trabajadores, mientras que 22 (25,6%) exigieron mejores condiciones laborales.

Desde hace varias semanas, la escasez y las irregularidades en el despacho de combustible afectan a quienes necesitan trasladarse a sus lugares de trabajo. En el municipio Torres del estado Lara, más de 300 personas —entre transportistas y miembros de otros gremios— tomaron durante tres días las calles del centro y lograron un acuerdo para que los choferes surtieran gasolina y pudiesen operar, de modo que los trabajadores de la zona tuvieran forma de trasladarse.

Por ubicación geográfica, Lara encabezó los reclamos con 20% del total y Distrito Capital y Aragua concentraron 8% de las protestas, cada uno.

Los ataques a la libertad personal abarcaron 11,6% de los conflictos de abril. Los trabajadores de la prensa son perseguidos, amedrentados y detenidos con la intención de que no ofrezcan información sobre el coronavirus y sus efectos en el país. Además, se registraron nueve eventos de censura que incluyeron el cierre de seis medios de comunicación: cuatro de ellos por medidas arbitrarias de gobiernos estadales y de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), y el resto por falta de papel y de gasolina para trasladar los ejemplares.

Elio Mendoza, quien laboraba en La Planta de Pellas de Sidor, fue detenido por criticar los salarios que reciben y la bioanalista Andrea Sayago, fue castigada con  arresto domiciliario por publicar en su estado de WhatsApp órdenes médicas de pacientes con COVID-19 en la entidad andina.

Por otro lado, el sector salud fue el que tuvo más participación (34,9%) en los conflictos laborales de abril por falta de gel desinfectante, jabón, guantes ni tapabocas y agua corriente para atender a los casos de COVID-19.

Las protestas del sector educativo representaron 9,3%, según el Observatorio de Conflictividad Laboral y Gestión Sindical. Los educadores denunciaron lo nulo que resultó el aumento salarial a Bs 400.000, poco más de 2 dólares. Mientras que en los estados Lara y Carabobo, los docentes se declararon en paro porque no cuentan con las condiciones (electricidad e internet) para dar clases online como lo pidió el gobierno para terminar el año escolar por causa de la pandemia.

 

*Con información de NP

Nuevo salario está por debajo del nivel del Banco Mundial dice Inaesin
Instan al gobierno al diálogo tripartito con empleadores y trabajadores

 

El nuevo incremento del salario mínimo nacional de 40.000 a 150.000 bolívares al mes se encuentra muy por debajo del nivel de pobreza establecido por el Banco Mundial (BM), señaló la directora de Proyectos del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin), Linerby Sánchez.

La La especialista precisó que el nivel de pobreza fijado por el organismo mundial es de 1,90 dólares diarios y el nuevo salario mínimo para los trabajadores venezolanos que rige a partir del 1 de octubre equivale a 7,5 dólares al mes. 

“Es decir, 0,25 dólares diarios, sin incluir el bono de alimentación”, agregó. Observó que hace 15 días la Comisión de Encuesta de la Organización Internacional del Trabajo presentó un informe en el que emplaza al gobierno del presidente Nicolás Maduro a “revertir los incumplimientos de distintos Convenios Internacionales de la OIT y a no continuar el Ejecutivo Nacional fijando el salario mínimo de manera unilateral”, precisó. Sánchez indicó que de acuerdo con el Convenio número 26 de la OIT la fijación del salario mínimo es producto de una consulta tripartita entre gobierno, empleadores y trabajadores. 

 

 

 

Inaesin responsabiliza a militares por condena de sindicalista Rubén González

EL DIRECTOR GENERAL DEL INSTITUTO DE ALTOS ESTUDIOS SINDICALES, León Arismendi responsabilizo al alto mando militar por lo que pudiera ocurrirle a Rubén González, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Ferrominera del Orinoco, quien fue condenado a 5 años y 9 meses de prision en la cárcel La Pica, en Monagas.

“La mano de los militares ha estado presionando en lo que acaba de ocurrir”, sostuvo Arismendi.

El sindicalista fue juzgado por un Tribunal Militar y condenado por los delitos de ultraje al centinela y ultraje a la Fuerza Armada Nacional.

González habia sido juzgado previamente en el año 2009. El juicio duró cinco años y estuvo 14 meses en la cárcel. En 2010 el Tribunal Supremo de Justicia declaró la nulidad de la decisión y fue absuelto.

“Una cosa deplorable dentro de las tantas es que el sindicalismo oficial no diga absolutamente nada. No ha dicho nada con respecto a una violación tan flagrante a la libertad sindical. El presunto carácter obrero de quienes están al frente del poder, por el contrario es una pretendida revolución que se ensaña contra cualquier expresión sindical autónoma. Pretenden atemorizar a los trabajadores, el mensaje es: el que proteste lo vamos a castigar”.

 

Inaesin califica de vergonzoso salario mínimo del venezolano

TRES MESES HAN PASADO desde el último decreto presidencial que elevó a Bs 40.000 el salario mínimo que perciben los trabajadores en Venezuela.

“Desde la segunda quincena de abril los venezolanos que dependen de un salario mínimo reciben el equivalente a 3 dólares mensuales”, dijo la directora de Proyectos del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin), Linerby Sánchez.

Sánchez manifestó que entre los meses de abril y junio, la inflación se ubicó en 137,10%, según el Índice Nacional de Precios al Consumidor que publica la Asamblea Nacional. “Mientras, los trabajadores perciben los mismos Bs 40.000, que solo alcanzan para comprar hoy en día un cartón de huevos (Bs 32.000)”, señaló.

De acuerdo a datos del Observatorio de Conflictividad Laboral y Gestión Sindical del Inaesin, en el último año se ha incrementado el número de protestas en demanda de mejores condiciones laborales.

“Mientras no se produzca un cambio en las políticas económicas que conduzcan a recuperar la producción y el salario de los trabajadores, los venezolanos seguirán pasando penurias con salarios de hambre”, agregó.