Homicidios en Venezuela archivos - Runrun

Homicidios en Venezuela

Reverol asegura que indicadores de violencia han disminuido 35.8% en comparación al año 2018

EL MINISTRO DE INTERIOR, JUSTICIA y Paz, Néstor Reverol, anunció este lunes 14 de octubre que se han reducido los indicadores de violencia un 35,8% a lo largo del territorio nacional.

La cifra anunciada por Reverol es bastante similar a la que ofreció a finales de 2018, cuando dijo que, en comparación con el año 2017, los asesinatos habían bajado en 35,4%.

Durante una rueda de prensa, Reverol detalló que en el 2019 se han presentado 3.114 homicidios y 36.000 delitos menos en relación al año anterior.

Por otra parte, dijo que los secuestros disminuyeron un 37% en comparación con el año pasado. Asimismo, refirió en 2018, se confirmaron 146 casos y en lo que va de este año, el número alcanza 97.

Lea también: Érika Farías pide cambiar el nombre a la autopista “Francisco Fajardo” por “Cacique Guaicaipuro”

Otros números reportados por Reverol fueron los delitos de robos, que mantuvieron el mismo número: 16.998. En cuanto a casos violaciones, según el funcionario estos disminuyeron de 620 a 533.

*Con información de El Pitazo

Crimen de Néstor Uzcátegui llega a tribunales de Falcón 18 años después
Hace siete años la Corte Interamericana de Derechos Humanos responsabilizó al Estado venezolano por la ejecución extrajudicial del joven de 21 años de edad

@evariera

 

HAN TRANSCURRIDO 18 AÑOS DESDE QUE NÉSTOR UZCÁTEGUI perdiera la vida en medio de un allanamiento ilegal practicado en su casa por funcionarios de las Fuerzas Armadas Policiales del estado Falcón.

El crimen fue presenciado por los hermanos de la víctima quienes aseguran que éste no se encontraba armado. Sin embargo, el parte oficial indicó que se trató de un enfrentamiento y que, en defensa de su vida, el policía disparó.

Néstor tenía 21 años de edad en ese entonces y había abandonado sus estudios para trabajar debido a las precarias condiciones económicas que sufría su familia. Tenía una hija y un bebé por nacer.

La mañana del homicidio había amanecido bebiendo y echando bromas como casi todos hacen en Venezuela el último día del año.  Se encontraba en casa de su abuela en la urbanización La Velita II, de Coro, capital del estado. Y aquella fue su última parranda, su último 1 de enero. Porque el nombre de Néstor estaba en una lista de presuntos delincuentes que había que exterminar.

Los dos disparos que acabaron con la vida de Néstor fueron el detonante de muchos acontecimientos posteriores. Su hermano Luis, el mayor de todos, con el coraje que le producía la indignación, inició a partir de este hecho un largo camino de denuncias en los medios de comunicación regionales y nacionales que llamaron la atención de la opinión pública. A su lucha pronto se unieron más familiares de otros ajusticiados. Unos desistieron, pero Luis perseveró pese a las amenazas de muerte, un rapto, dos detenciones y hasta un juicio por difamación que le abrió el comandante de las FAP de Falcón, Oswaldo Rodríguez León.

Al no encontrar justicia en Venezuela, el Comité de Familiares de las Víctimas de los sucesos ocurridos entre el 27 de febrero y marzo de 1989 (COFAVIC) conjuntamente con el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), tomó el caso y lo elevço a instancias internacionales.

En 2012 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictaminó que hubo una ejecución extrajudicial, que Venezuela debe investigar los hechos y resarcir el daño psicológico y material ocasionado.

Siete años después de esa sentencia y a 18 años del crimen, el pasado martes el Ministerio Público del estado Falcón llevó a tribunales el caso.

De entrada el hecho causó sorpresa. Las víctimas se presentaron puntualmente, no así los policías presuntamente implicados. Y la audiencia se difirió.

Liliana Ortega, directora ejecutiva de COFAVIC y abogada de Luis Uzcátegui, considera que es una noticia importante, pero no definitiva y que el hecho de que comience el juicio no quiere decir que se esté haciendo justicia.

-El que se inicie 18 años después es una revelación de la impunidad institucionalizada. Ya la CIDH emitió sentencia que no ha sido ejecutada por el Estado venezolano. Esperemos que los tribunales actúen de manera diligente y se pueda castigar a los responsables, pero hay que ver lo que ha significado la afectación a la familia, destrucción de evidencias y otros elementos que revelan que la voluntad no fue hacer justicia en 18 años. La Corte emitió sentencia y no ha habido cumplimiento por parte del Estado venezolano

Ortega explicó que la sentencia de la CIDH revela los mecanismos de actuación de los cuerpos parapoliciales en el estado Falcón y determina que en Venezuela hay un contexto de actuación de estos grupos en el país. Ordena al Estado la apertura de una investigación, sanción a los responsables, publicación de la sentencia, reparación a las víctimas por la afectación psicológica e indemnización pecuniaria a la familia.

“Esa investigación –explicó Ortega-, tiene que ser transparente, equitativa y conclusiva para determinar responsabilidades y castigar a los responsables directos materiales e intelectuales”.

Aunque la abogada reconoce que la apertura del juicio es un “gran paso”, cree que no hay ninguna señal de que podría cumplirse la sentencia, la garantía de no repetición y sanciones.

Y apela a las cifras de los últimos años.

“Hemos documentado desde 2012 a 2018 un total 9 mil 563 casos de presuntas ejecuciones extrajudiciales en Venezuela y, entre 2017 y 2018, un total de 3 mil 684. Los patrones siguen siendo los mismos: zonas urbanas, hombres, 79 % entre los 18 y 25 años de edad, el cuerpo de mayor responsabilidad sigue siendo el CICPC, 73% ocurrieron en procedimientos especiales entre fuerzas combinadas y la impunidad sigue siendo de 98% porque apenas 2% va a tribunales, pero no concluyen con una condena -afirmó.

Recordó Ortega que Luis Uzcátegui, hermano de Néstor, sigue teniendo medidas provisionales de protección que le fueron otorgadas por la CIDH en 2003 “porque ha sido criminalizado, hostigado y porque continua su camino de exigencia de justicia, no ha sido satisfecho ese derecho y hay un claro señalamiento en la sentencia de la CIDH sobre la afectación que tuvo porque fue uno de los miembros de su familia que más luchó para que el caso llegara al Sistema Interamericano. Luis tiene el valor y el coraje de haber visibilizado los casos, cuando nadie hablaba de esto. Con periodistas y una serie de familiares y víctimas, logró sensibilizar a la opinión pública y concientizarla de que había una situación muy grave en Falcón que logró la sentencia en su caso y seguramente un próximo caso como es el Jimmy Guerrero y Ramón Molina (otra presunta ejecución extrajudicial ocurrida en Falcón en 2003).

El Ministerio Público unió el caso de Néstor Uzcátegui con el de Robert Dirinot, porque en el expediente de las muertes de ambos figuran los nombres de los mismos policías, integrantes del cuerpo élite de las FAP de Falcón, denominado grupo Lince. Están siendo ventilados en el tribunal 1 de juicio del estado Falcón, con sede en Coro.

El hombre  que mató y enterró a dos hermanos para no pagarles 10 mil dólares
El crimen, planeado con al menos dos semanas de antelación, conmocionó a Barquisimeto. El presunto victimario es un joven de 27 años perteneciente a una iglesia evangélica

 

@KaryPerazaR 

“NORA, ME MATARON, ME MATARON. Estoy en la carrera 27 entre 14 y 15, pa’ que sepas”. Eso decía la nota de voz que recibió la esposa de Mario Alejandro Merentes Alfonzo el pasado jueves 1ero de noviembre. El mensaje corto terminó de manera brusca. La voz era la de una persona desesperada y que parecía estar adolorida. Al día siguiente vendría la confirmación. A Mario, de 35 años, lo habían asesinado junto a su hermano Juan Ernesto, de 26.

La esposa de Merentes Alfonzo fue de inmediato a la policía. Tras escuchar el audio, los funcionarios de la oficina Base Antiextorsión y Secuestro del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de Lara fueron hasta la dirección que la víctima señalaba. Pero tras un recorrido por la zona, no hallaron nada. Horas después, a las 8:30 de la noche, hicieron el primer hallazgo. En un estacionamiento de la avenida Libertador con calle 51, a más de 3,5 kilómetros del sitio apuntado en el mensaje, los uniformados consiguieron el Chevrolet Cruze con el que los hermanos se trasladaban.

Cuando llegó la nota de voz, la familia de las víctimas tenían una certeza: ambos se iban a reunir con Ivanhoe Josafat Rangel Ledezma, de 27 años, un joven que les pagaría una deuda pendiente ese día. Él mismo los había citado para encontrarse. En horas de la madrugada del 2 de noviembre, cuando la policía lo localizó en su vivienda de la urbanización El Amanecer de Cabudare, estado Lara, negó estar involucrado en la desaparición de los hermanos. Sin embargo, se lo llevaron para interrogarlo. Horas después, confesó.

Desde hace años, Rangel Ledezma acudía a una iglesia cristiana evangélica y en 2017 comenzó a visitar la iglesia Las Buenas Nuevas, guiado por los pastores Álvaro y José Rea, muy conocidos en Barquisimeto, capital de Lara. Al sospechoso, que está casado, sus hermanos de culto lo describen como una persona “comprometida con Dios”. Sin embargo, de acuerdo con las investigaciones realizadas, hoy es el supuesto culpable del doble homicidio de los hermanos Merentes Alfonzo, a quienes mató para evitar pagar los miles de dólares que les debía.

Cita bajo engaño

Los Merentes Alonzo, propietarios de una empresa de insumos eléctricos en la Zona Industrial de la ciudad, se dedicaban a la venta de dólares y movían grandes cantidades de dinero. Rangel Ledezma era uno de sus clientes. Les había vendido 10.000 dólares, pero nunca se los entregó. Aunque se dijo también que los comerciantes le habían vendido una máquina Bitcoin a su supuesto victimario, esta nunca fue localizada.

Los hermanos habían intentado cobrar el dinero al joven varias veces, pero este siempre les quedaba mal. Finalmente, les aseguró que ese 1 de noviembre sí les pagaría. Por eso los citó en una casa, aún en construcción, en la carrera 27 entre calles 13 y 14, la misma dirección que se escuchaba en la nota de voz. Allí se verían, según el muchacho, por cuestiones de seguridad.

Rangel Ledezma llegó a la cita en una camioneta Nissan Murano gris, propiedad de un tío, y los hermanos en su Chevrolet Cruze plateado. De acuerdo con las investigaciones, una vez que se encontraron dentro de la vivienda, el presunto asesino se llevó la mano a su bolsillo y sacó un arma de fuego,  un revólver calibre 38 marca Colt con el que sometió a las víctimas. Sin titubear, les disparó varias veces.

Un vecino de la zona contó que se escucharon más de doce detonaciones, pero en los dos cuerpos se contabilizaron ocho orificios. Según los funcionarios del Cicpc, el revólver colectado, de seis municiones, debió ser recargado en más de una ocasión.     

Las pesquisas apuntan que, una vez que Rangel Ledezma mata a los hermanos Merentes, lleva sus cuerpos hasta un hueco que se usaría como tanquilla de luz de la vivienda. Allí los lanzó y tardó al menos dos horas para enterrarlos. Luego, llevó el carro de las víctimas lejos de la escena del crimen y huyó para deshacerse de las pertenencias de los muertos. Al final, volvió a su casa de Cabudare.

Dos metros y medio bajo tierra

A las 5 de la mañana del viernes 2 de noviembre, y tras la confesión de Rangel Ledezma, los funcionarios de la base de Secuestros del Cicpc llegaron a la vivienda donde estaban los cuerpos. Mientras observaban el terreno, se percataron de un espacio irregular en una de las esquinas. Fue entonces cuando contactaron a los detectives del Eje de Homicidios, quienes poco después comenzaron a cavar. Tres horas más tarde, y a dos metros y medio bajo tierra, encontraron los cuerpos de los Merentes Alfonzo.

El cadáver de Juan Ernesto, el menor de los hermanos, quedó con dos heridas de bala: una en el cuello y otra en el pecho. Mario Alejandro tenía dos balazos en las piernas, dos en el pecho y dos más hacia el rostro. Según la autopsia practicada en el Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto, ninguna de las lesiones tuvo orificio de salida.

La reconstrucción del suceso hecha por los detectives indica que Juan Ernesto murió de forma instantánea y por eso fue el primero que Rangel Ledezma lanzó a la tanquilla. Pese a las heridas, Mario Alejandro quedó vivo y en medio de su agonía, mientras su victimario trasladaba el cadáver de su hermano, sacó su teléfono celular y envió la nota de voz que permitió comenzar su búsqueda.

Tras el hallazgo, comenzaron los allanamientos en varias viviendas. En una casa en la urbanización Roca del Valle, en Cabudare, propiedad de un tío de Rangel Ledezma que no está en el país, localizaron el revólver del crimen y las pertenencias de las víctimas. Allí estaban sus Iphone. Uno de estos dispositivos estaba manchado con la sangre de los Merentes Alfonzo, la misma que tenía el arma con la que presuntamente los mataron.

El sospechoso, dice el Cicpc, había planeado el crimen alrededor de 15 días antes de cometerlo. Por eso, con anterioridad, había acudido a la vivienda donde se consiguieron los cuerpos para preparar el hueco de la tanquilla de luz donde depositó los cadáveres.  

El Evangelio según Rangel Ledezma

El caso del doble homicidio de los hermanos Merentes Alfonzo estremeció Lara. Mario Alejandro, esposo y padre, dejó dos niños huérfanos. Su hermano Juan Ernesto llevaba algún tiempo viviendo con su pareja. Quienes los conocieron, aseguran que eran muy queridos y que las negociaciones que hacían en dólares no eran nuevas.

De Rangel Ledezma se supo que, actualmente, cuidaba varias viviendas y vehículos de familiares que están en el exterior. Eran ellos quienes lo ayudaban a mantenerse. Todavía se desconoce qué oficio tenía el joven.

Según el Cicpc, las pesquisas de telefonía que se realizaron comprometieron cada vez más al presunto asesino. Durante horas negó su participación, pero ante la presión y las pistas que lo incriminaban, relató lo que había hecho.

Su detención ocurrió el viernes 2 de noviembre y ante los tribunales larenses lo presentaron, luego de un diferimiento, el lunes 5. El caso lo lleva la Fiscalía Sexta del Ministerio Público.

Cuatro abogados representan al presunto victimario y aseguran su inocencia, pese a la confesión. Al detenido le imputaron el delito de homicidio intencional calificado por motivos fútiles con alevosía y ordenaron que quedara tras las rejas. También se solicitó que le practicaran en los próximos días una serie de exámenes forenses.

En 45 días hábiles el Ministerio Público deberá presentar la conclusión de las investigaciones para que se lleve a cabo la audiencia preliminar del caso. Si Rangel Ledezma admite el crimen, será sentenciado. De lo contrario, se aprobará un juicio en su contra.

La iglesia Buenas Nuevas, a donde acudía el presunto victimario, no se ha quedado en silencio. El lunes, la institución publicó un comunicado en el que se afirma que ninguno de los líderes, ni pastores conocían los conflictos que tenía Rangel Ledezma.

“Todos esperamos que una persona que participaba en una comunidad cristiana y busca conocer lo que la Biblia enseña, sobre el amor de Dios y al prójimo, viva de acuerdo con estas enseñanzas. Lamentablemente no siempre es así, y algunas personas siguen guardando en su vida interna pensamientos opuestos a lo que Cristo enseña: resentimientos, orgullo, rebelión o aún vicios y costumbres perversas. A pesar de esto, seguimos fieles al ejemplo de nuestro señor Jesucristo”, dice parte del documento.

Rangel Ledezma fue trasladado nuevamente a la sede del Cicpc. Su rostro es muy diferente al de las fotos viejas que han circulado por redes sociales. Hoy está más gordo y tiene el cabello largo. Durante la audiencia tenía puestos sus lentes, una franela blanca, un mono negro y unos zapatos Nike. Con las manos esposadas a su espalda, mantenía la cara baja. En los calabozos, no deja de hablar del evangelio y de los pastores Rea.  

Tres muertos y cinco heridos dejan disparos contra comparsa en Carnaval de El Callao

carnavaldelcallao

Una tragedia ocurrió este lunes, 12 de febrero, en el Carnaval de El Callao, al sur del estado Bolívar. Un arma de fuego fue accionada contra una comparsa que estaba a punto de salir al desfile y mató a tres personas, entre ellos, una mujer.

El hecho ocurrió, de acuerdo con información policial, en el sector La Zona de El Callao, desde donde partiría la comparsa “Agricultura”. Allí estaban Miguel Ángel Silva García, de 26 años de edad; Maikel Rafael Suárez, de 23, y Yesiney Ojeda, de 30, quienes fueron asesinados en medio de la balacera. Otras cinco personas, cuyas identidades se desconocen, resultaron heridas. Todos fueron trasladados al Hospital de Guaiparo, en San Félix, con impactos de proyectil en el pecho, las piernas y el abdomen.

Hasta el momento de publicación de esta nota, los victimarios estaban en fuga. Se presume que se trató de un ajuste de cuentas.

En diciembre de 2016, el Carnaval de El Callao fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).

Reportan muerte de

ElJuvenal

Dos medios de comunicación reportaron la muerte de Juvenal Antonio Bravo Sánchez, líder de la banda armada “El Juvenal” que opera en el estado Guárico, junto a dos de sus lugartenientes y una mujer que no ha sido identificada. El hallazgo de los cadáveres ocurrió este sábado, 16 de diciembre, en un campamento improvisado situado una zona montañosa entre los estados Guárico y Aragua. Los cuerpos presentaban un avanzado estado de descomposición y tenían heridas de bala.

Pero en las versiones de cada medio hay incongruencias. Mientras que El Pitazo sostiene que el sitio donde se encontraron los cuerpos está ubicado en el sector El Toro, dentro de la jurisdicción de Altagracia de Orituco, en el municipio José Tadeo Monagas de Guárico, el diario El Periodiquito de Aragua, asegura que el lugar está en el sector El Taque de la parroquia Memo, en el municipio Urdaneta del estado Aragua.

En lo que sí coinciden ambos medios es en que la matanza fue producto de un ajuste de cuentas. “Todos los cadáveres  presentaban orificios de bala a quemarropa en el cuerpo y cabeza, lo que en principio fortalece la hipótesis de la emboscada y el ajusticiamiento”, apunta el diario aragüeño.

Fueron los campesinos de la zona quienes avisaron a las autoridades del hallazgo de los cadáveres. Hasta el sitio se trasladaron funcionarios de la Brigada de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones  Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de Aragua y Guárico “para trasladar los cadáveres y someterlos a pruebas  forenses a efectos de precisar sus identidades”, precisa El Periodiquito.

De acuerdo con información policial no oficial, el asesinato del grupo fue perpetrado el pasado lunes, 11 de diciembre.

María Isabel Sánchez, madre de Juvenal, fue trasladada hasta el sitio para reconocer los cuerpos. Así identificó al líder de la banda y a Nolberto José Bravo, otro de sus hijos. La tercera víctima fue Kelvin De Jesús Peña, apodado El Bombillo.

Todavía queda por establecer quién era la mujer que fue hallada en el lugar. Se presume que era amante del jefe del grupo criminal, ya que su cuerpo estaba sobre una colchoneta junto al de Juvenal, quien la abrazaba al momento de morir.

De acuerdo con El Pitazo, al Juvenal se le acusaba de al menos 29 secuestros, robo de ganado, extorsión, cobro de vacunas a comerciantes y ganaderos, robo de vehículos a mano armada, distribución de droga y asesinato, siendo catalogado como uno de los delincuentes más peligrosos de los estados Guárico, Apure y sur de Aragua, donde mantenía un estado de sitio en las carreteras de la zona.

Cinco muertos y 13 heridos en ataque armado a billar de la frontera

Homicidios

Cuatro hombres y una mujer fueron asesinados y otras 13 personas resultaron heridas, luego que cuatro personas, a bordo de motocicletas, atacaran a tiros a las personas que se encontraban en un establecimiento nocturno ubicado en la parroquia El Palotal del municipio Bolívar del estado Táchira, en la frontera con Colombia.

De acuerdo con la información conocida, los pistoleros arribaron al billar La Gallera entre las 9:30 pm y 10:00 pm de este sábado y sin mediar palabra accionaron sus armas de fuego contra quienes estaban en el sitio. Luego escaparon con rumbo desconocido.

Según las informaciones conocidas en fuentes policiales, los fallecidos fueron identificados como José de los Santos Borges, Franklin Francisco Parra, Juan Carlos Puche y Leonardo Efrén Jaimes, todos de nacionalidad venezolana y Yuleidy Zambrano, indocumentada. Trascendió que al menos los hombres asesinados tenían residencia en la parroquia El Palotal.

Más información en El Nacional.

Venezuela es el cuarto país con más asesinatos de personas LGBTI en América

ALEXANDRA PEÑA, DE 32 AÑOS DE EDAD, mujer trans y de profesión estilista, fue asesinada en febrero de 2017. Su cuerpo lo hallaron en el municipio Torres del estado Lara sin pene ni ojos y parte del rostro devorado por animales. La familia aseguró que el crimen constituyó un acto irracional de homofobia, reseñaron diarios de esa entidad federal.

En Venezuela han ocurrido 109 homicidios similares entre enero de 2009 y mayo de 2017, según el Observatorio de Personas Trans Asesinadas, con sede en Viena,  que con base en publicaciones de los medios de comunicación registra casos de crímenes de odio contra la comunidad LGBTI (lesbianas, gays,  bisexuales y personas transgénero e intersexuales).

De esa forma el país figura en el cuarto lugar en América con el mayor índice de asesinatos de personas LGBTI. Brasil ocupa el primer lugar de la lista con 868, lo siguen México con 259 y Estados Unidos con 146.

En Venezuela las entidades con más homicidios contra  esas personas son Lara, con 37,5% de incidencias;  Distrito Capital, junto con Mérida y Zulia, con 12,5% de crímenes, según informe de Acción Ciudadana contra el Sida correspondiente al lapso junio de 2016-mayo de 2017.

Más información en El Nacional.

Masacraron a pescadores en el Lago de Maracaibo

JNpescadoresDESAPARECIDOSpunticaepiedra05.jpg

Encontraron el cadáver de cuatro y aún rastrean tres. El viernes en la madrugada hubo una matanza de pescadores en el Lago de Maracaibo, estado Zulia. Los gritos y el sonido de los disparos despertaron las alarmas porque Enmanuel José Puche Olivares, de 15 años; su tío Hernando José Olivares Loaiza, de 24; Leonardo Yamarte, de 44; Juan Gabriel Molero Bracho, de 40; Víctor Sánchez, Reinaldo Domador y un joven sin identificar, habían salido a pescar.

Denuncian que ya tienen como a sospechosos a las bandas que operan en el municipio Santa Rita de la Costa Oriental del Lago y los responsabilizan de tirotear a los pescadores.

Las víctimas vivían en el sector Puntica de Piedra en Maracaibo y los vecinos de la zona y familiares reclaman que los cuerpos de seguridad no atendieron el llamado de auxilio.

El hecho ocurrió a kilómetros de la Vereda del Lago de Maracaibo, donde se presume que los emboscaron.

Quienes presenciaron el hecho dicen que vieron cuatro canoas negras y amarillas que se acercaron, con motores 75 y tenían un tiburón en la proa. Los hombres estaban armados, les dispararon y luego los obligaron a saltar al agua. Se llevaron las redes, las lanchas y los motores de las víctimas.

Más información en El Pitazo.