Las fechas patrias forjan la identidad nacional al formar parte de los elementos originarios que constituyen la esencia fundacional de un país. Este principio determina un significado específico para los diferentes sectores sociales, los cuales se integran en una relación dialéctica con sentido de pertenencia al concepto unitario de un colectivo histórico, cultural y político.
Referentes internacionales del movimiento obrero
En el caso de los trabajadores, fuerza social surgida de las entrañas del desarrollo económico mundial desde el siglo XIX hasta el presente, se registran eventos propios que la caracterizan.
En este contexto, en la historia de Francia resaltan dos acontecimientos donde el impacto de los trabajadores fue crucial: la Comuna de París, breve movimiento insurreccional y de autogestión obrera que gobernó la ciudad de París en 1871; y, posteriormente, en el siglo XX, el Mayo francés de 1968, cuyas dimensiones de huelga general influyeron en el plebiscito y en la renuncia del general Charles de Gaulle en 1969.
Cabe agregar, en otra latitud, el efecto de la Revolución rusa, cuando los bolcheviques tomaron el poder en 1917, delineando la historia universal del siglo XX.
1936: el nacimiento del sindicalismo venezolano
Al referirnos a Venezuela, es oportuno resaltar, en este año 2026, el reconocimiento a las luchas obreras que han demarcado, desde 1936, la historia laboral de nuestro país. En esa dirección, al cumplirse 90 años, los eventos que relataremos estuvieron de la mano con la transición, por primera vez, a un ensayo de democracia surgido tras la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, en diciembre de 1935.
El nacimiento de los sindicatos significó el surgimiento de la clase obrera a partir de la fundación, en febrero de 1936, del SOEP-Cabimas; el 4 de marzo, del STP de Lagunillas; y, posteriormente, del STP de Maracaibo, el SOEP Mene Grande y el STP de San Lorenzo, que agrupaba a los trabajadores de la refinería. En fin, como hongos, la semilla del sindicalismo venezolano fue extendiéndose durante ese año a escala nacional en las diferentes áreas petroleras.
En este contexto, el orden jurídico no tardó en aparecer con la Ley del Trabajo del 16 de julio de 1936, base del derecho laboral moderno en Venezuela, diseñada por un novel doctor Rafael Caldera y promulgada durante el gobierno de Eleazar López Contreras. Esta ley marcó el inicio de la protección real al trabajador y el nacimiento del movimiento sindical organizado en el país.
Esa normativa laboral enfrentó un primer reto: la huelga petrolera de diciembre de 1936. Los sindicatos recién legalizados presentaron un pliego con 13 peticiones fundamentales, entre las que destacaban las siguientes:
Salario mínimo: solicitaban fijarlo en 10 bolívares diarios.
Reconocimiento sindical: exigían que las transnacionales aceptaran formalmente a los sindicatos.
Condiciones de vida: suministro de agua potable en los campamentos, viviendas higiénicas y eliminación de la discriminación entre el personal venezolano y el extranjero.
Seguridad laboral: implementación de medidas básicas para reducir los accidentes de trabajo industriales.
Fue, efectivamente, la primera gran huelga organizada en la historia de Venezuela y el primer enfrentamiento masivo de la clase obrera contra las corporaciones transnacionales. Paralizó por completo los campos petroleros de los estados Zulia y Falcón y generó una ola masiva de solidaridad a nivel nacional, desde Caracas hasta los distintos estados petroleros en conflicto, al punto de que los hijos de los trabajadores fueron trasladados a la región capital para su protección durante el conflicto.
La fundación de la CVT
Como colofón de ese año de luchas obreras, se concretó la fundación de la primera central obrera del país: la Confederación Venezolana del Trabajo (CVT), constituida el 26 de diciembre de 1936 durante el Primer Congreso de Trabajadores de Venezuela y que, más tarde, en su II Congreso de 1947, pasó a llamarse Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV). Curiosamente, la central histórica de los trabajadores se constituyó en medio de la celebración de fin de año y del desarrollo de la primera huelga general petrolera.
Aunque fue disuelta en enero de 1937 por decreto de reanudación de faenas del general López Contreras, ello no impidió que la semilla gremial se extendiera a todos los sectores de los trabajadores venezolanos, con la aplicación del primer contrato colectivo de la industria petrolera en Venezuela, firmado el 14 de junio de 1946. Este pacto histórico marcó un hito fundamental para el movimiento sindical moderno y los derechos laborales del país tras las movilizaciones obreras iniciadas una década atrás, y este año se cumplen 80 años de este acuerdo laboral tripartito.
El legado y los desafíos del sindicalismo hoy
Hoy es tarea del sindicalismo independiente, libre y democrático reconstruir la memoria de los trabajadores, ante la perversión de un régimen que ha desmantelado, en nombre de una revolución ficticia, todas y cada una de las conquistas de los trabajadores venezolanos a lo largo de 90 años. Debe, además, superar las divergencias y diatribas de los caudillos, en pro de la reconstrucción de un sindicalismo fuerte, independiente y autónomo frente a los partidos políticos, los empleadores privados y el Estado.
Rescatar los sindicatos y centrales de las garras del control estatal impuesto durante este siglo XXI es una tarea histórica a asumir, en memoria de los hombres y las mujeres que derramaron sangre, sudor y lágrimas a lo largo de un siglo de luchas laborales. Para concretarlo, se requiere la más amplia unidad de todos los sectores de trabajadores del país, tanto del sector público como del privado.
Ensayo de interpretación histórica y literaria. Las conversaciones y pasajes dialogados que siguen son deliberadamente fabulados: no son transcripciones ni pretenden atribuir palabras reales a Francisco Herrera Luque, Mariana Herrera ni a los personajes históricos. Son producto de una imaginación nutrida de admiración, respeto y eterno agradecimiento por ellos…
Hay una pregunta que vuelve una y otra vez cuando uno lee a Francisco Herrera Luque: ¿qué nos ha hecho ser los venezolanos que somos? Fue gracias a él, a sus libros —que papá puso en mis manos—, al profundo cariño y respeto que le tengo a toda su familia, como por años sembré la misma inquietud que llevó a Herrera Luque dedicarle la mayor parte de su vida a entender, resolver y redimir nuestro linaje.
“Viví en dos mundos. El de la oligarquía en el cual nací y desdeñaba de su pueblo, y en el de la negra Nicasa Chirinos [tataranieta del Sambo Chirinos, quien se levantó por la libertad de los esclavos], quien me enseñó más psiquiatría que Juan José López Igor [su gran maestro valenciano/España] y derramó más cariño sobre mí que mi propia madre. Así aprendí a querer a mi pueblo, una nación maravillosa cuyo mestizaje es su magia, su esplendor, la poesía de su movimiento”. [Herrera Luque, entrevista con Joaquin Soler Serrano -1990].
Hoy quiero rendir tributo a Mariana, quien tempranamente se nos ha ido a acompañar a su padre y a sus hermanos. Qué mejor manera de hacerlo que conversar con ambos, como lo hacía con ella, ilustrándome sobre cómo pensaba su padre en su “Luna de Fausto” y con quien siempre anhelé hablar calmadamente.
Hablemos de sus personajes “imaginarios”, pero reales.
No me refiero a una supuesta psicología nacional. Tampoco a una naturaleza inmutable. Los pueblos no nacen con un carácter político inscrito en la sangre. Se forman. Se deforman y reinventan. Acumulan guerras, humillaciones, riquezas, migraciones, derrotas, frustraciones y alegrías; héroes, caudillos y constituciones. Y de esa sedimentación surge algo parecido a una identidad histórica, a nuestra cultura, a un modo de ser.
Herrera Luque tuvo la rara intuición de buscar esa identidad no solamente en las instituciones, sino en los hombres que las encarnaron. Por eso sus personajes son más que personajes. Boves el urogallo, el excluido, el rebelde. Bolívar de carne y hueso, el salvador, el providencial, el hombre de las dificultades. Piar de dos colores, el caudillo insumiso. Páez el rey de espadas, el guerrero. Guzmán Blanco, el caudillo afrancesado, el rey de copas, el modernizador. Gómez, el rey de bastos, el pacificador, el gendarme insepulto, el ordenador. Rómulo Betancourt el rey de oro, el institucionalista, el indómito, el demócrata.
Es a través de estos personajes como Herrera Luque construyó un arquetipo de un complejo histórico llamado Venezuela.
Retrospectivamente, pudo representar una suerte de crónica anunciada del regreso del hombre providencial. Su obra póstuma 1998, es profética. Por azares del destino citaba a Pérez. Pero lo que son las cosas. Fue a CAP a quien defenestraron del poder para darle paso a este retroceso —a caballo, casaca y charreteras— llamado militarismo irredento. No fue apología del futuro, sino un presagio veraz.
Cuando uno coloca a todos alrededor de una misma mesa imaginaria, aparece una Venezuela que no cabe en una bandera ni en una constitución. Una Venezuela contradictoria, rebelde, diversa pero igualitaria, mezclada pero personalista; amante de la libertad, pero seducida por el hombre fuerte; fascinada por la modernidad, pero capaz de soportar el atraso institucional; generosa y despilfarradora, cosmopolita y nacionalista. Profundamente desconfiada de las jerarquías sociales, pero dispuesta a entregarle enormes cuotas de poder a un líder.
Esa es la Venezuela a la que quiero interrogar. Y, para hacerlo, comienzo por una escena que jamás ocurrió. Lo hago ad perpetuam memoriam de estos seres queridos.
La conversación con Herrera Luque
—Doctor Herrera, tengo una objeción.
El viejo escritor me mira por encima de los lentes. Estamos sentados, imaginariamente en su biblioteca en La Castellana. Hay libros por todas partes. Sobre la mesa están Boves, el Urogallo, Manuel Piar, caudillo de dos colores, Bolívar de carne y hueso y Los cuatro reyes de la baraja.
—¿Cuál?
—Que usted parece tener favoritos.
Sonríe.
—¿Quiénes?
—Boves, Piar, Páez, Gómez. Y en cambio parece disfrutar atacando a Bolívar.
Herrera Luque se reclina.
—Orlando, usted está cometiendo el error que quiero que no cometa.
Era imposible no encontrarme —de inicio— con el Herrera Luque irreverente, protestatario, ansioso por la verdad, incómodo con la inexactitud.
—Mire, usted confunde al personaje que protagoniza una novela con el personaje que el autor admira. No es así. Yo simplemente trato de entender el personaje que otros creen comprender, o si acaso, no entenderlo. Mi reto es la búsqueda de la verdad, diáfana e inteligible.
—Pero usted humaniza a Boves.
—Humanizar no es absolver.
—Y convierte a Piar en una figura trágica.
—Porque lo fue.
—Y a Bolívar le encuentra defectos por todas partes.
—Porque los tenía.
—Entonces, ¿es usted antibolivariano?
El escritor se ríe.
—¿Usted cree que para admirar a Bolívar hay que convertirlo en santo?
Silencio.
—No—respondo.
—Ahí está el asunto.
Herrera Luque no necesita destruir a Bolívar para bajarlo del pedestal. Y tampoco necesita santificar a Boves para comprenderlo. Ésta es quizá la clave para leerlo. Su método consiste en hacer algo que la historia patria tardó mucho en aceptar: quitarles el mármol y la lírica a los héroes y devolverles carne, pasiones, contradicciones y psicología.
La historiografía académica posterior, particularmente en autores como Germán Carrera Damas, Elías Pino Iturrieta, Rafael Arráiz Lucca e Inés Quintero, profundizaron por caminos distintos a la crítica de la historia sacralizada. Pino—por ejemplo—ha estudiado especialmente la transformación de Bolívar como objeto de culto político; Quintero ha desplazado el foco hacia actores y procesos sociales que desaparecen cuando todo se explica desde los grandes hombres. Arráiz moldea al hombre en su circunstancia y en su tiempo, y Herrera Luque lo hace mediante la novela y su particular mirada psicohistórica.
Boves: la rebelión del excluido
Confieso que durante mucho tiempo me costó entender los sentimientos de Herrera Luque por Boves. Habiéndolo leído en la adolescencia pensaba que hizo de él un imaginario de postración y victimización. Pero al releerlo y al conocer la obra de Herrera Luque en su contexto, aprendemos que no era fascinación, sino revelación de las causas que lo hicieron ser como fue.
El libro Boves, el urogallo fue dedicado a Mariana Herrera Terán [su hija]. La obra tuvo gran impacto y divulgación: más de 350.000 ejemplares vendidos en tres ediciones en toda Latinoamérica. Su influencia —comprender la gesta emancipadora en medio de la barbarie— fue tanto polémica como determinante. Muchos se refirieron a Boves como “el primer gran demócrata” por el levantamiento popular que produjo en esclavos, indios, sambos y cimarrones. Otros lo tenían como el azote de Dios, la bestia a caballo, el Taita.
—¿Cómo admirar y comprender a un hombre asociado con una violencia tan terrible? Mariana Herrera, me interrumpe:
—Pero ahí está precisamente tu error, ya te lo dijo papá.
—¿Cuál?
—Estás utilizando admirar o comprender como si fuesen sentimientos idénticos. Lo que quería papá era explicar el origen y génesis del comportamiento de Boves. Fue eso —entre otras tantas complejidades—lo que sacudía a Venezuela: odio, exclusión, humillación, orgullo, violencia. Boves fue reducto de todo eso. Papá quería comprenderlo no justificarlo. Por qué Boves fue posible.
Mariana toma Boves, el Urogallo y lo deja sobre la mesa.
—Boves no es solamente Boves—, me dice con ojos iluminados. Es lo que una sociedad produce cuando acumula suficientes resentimientos.
Pienso: esa observación me obliga a reconsiderar al personaje. Boves representa la rebelión social. No necesariamente la revolución ideológica. No necesariamente el republicanismo. Ni siquiera un proyecto coherente de nación. Representa algo más primitivo y más poderoso: “Si el sistema me excluye, destruiré el sistema”. ¿Familiar?
Este es uno de los arquetipos venezolanos, le comento a Mariana: el rebelde (¿con causa?). El inconforme. El hombre que no acepta el lugar que le asignaron. Pero existe una diferencia entre rebeldía y civilización. La rebeldía puede abrir las puertas de la libertad. También puede abrir las puertas de la barbarie. Y le pregunto:
—Mariana, las revoluciones francesa, rusa y mexicana muestran distintas versiones de la misma paradoja: cuando los excluidos adquieren fuerza política, la demanda legítima de igualdad puede transformarse en violencia contra quienes representan el antiguo orden.
—Ahí está—. De inmediato me “premia” con una sonrisa complaciente.
—Comienzas a comprender ‘al otro Boves’. Es consecuencia, no causa.
—Boves, Orlando, constituye una versión venezolana de esa acumulación afectiva o despreciativa, insumisa. Entonces papá no dice que “Boves fue bueno o malo”. Dice algo más incómodo: “Boves fue y es posible”. Y esa diferencia es enorme porque hasta qué punto ¿aún queda?
Bolívar: el problema del salvador
—Entonces—le digo a Mariana—¿por qué no aceptar que Herrera Luque era antibolivariano?
Ella sonríe.
—Porque papá era demasiado historiador [aunque algunos lo desmerecen] para ser antibolivariano. Quiero aprovechar para aclarar algo que se dice ligeramente. Papá, a fin de cuentas, no fabulaba la historia. Escribía sus novelas con citas bibliográficas de eventos, sitios, fechas, dichos y personajes. Que tuviese su interpretación psicosocial de cómo las cosas ocurrían en una sociedad gregaria, eso no lo hace historia fabulaba. Muchas verdades duras en el papel, muchas versiones diferentes a las que nos hicieron creer desde niños.
—¿Entonces qué era?
—Era antihagiográfico y antiunanimidad.
Las palabras quedan flotando.
—Papá no escribía para sacralizar ni favorecer galerías de alcurnia o consensos unánimes de notables. Papá desnudaba al personaje en su más íntima esencia. Bolívar es demasiado importante para ser reducido a santo o demonio, a un grupo social o una ideología. La trascendencia de Bolívar está en sacarlo de su propio laberinto.
Entonces [Bolívar] fue un revolucionario, un militar, un estadista, un hombre de enorme imaginación política y de una versatilidad inmensa. También fue contradictorio, ambicioso, autoritario en determinados momentos y profundamente consciente de su propio papel histórico.
Uno es el Bolívar del Manifiesto de Cartagena [29 años 15/12/1812] donde explica las causas de la pérdida de la I República, el exceso federalismo, la resistencia al orden y el terremoto; y otro: el de la Carta de Jamaica [6/12/1815, más maduro y filosófico, estadista, 32 años], riguroso con las dificultades de las colonias hispánicas y la necesidad de construir la gran nación americana.
—Pero el problema venezolano ni comienza ni termina con Bolívar —, Orlando [me dice Mariana con tono de alerta]. “Comienza con la manera en que convertimos a Bolívar en una solución permanente”.
—Caramba. Qué afirmación tan contundente por realista. Y pienso: una sociedad puede recordar a su fundador. Otra cosa es necesitarlo eternamente. Cuando el Libertador deja de ser personaje histórico y se convierte en fuente permanente de legitimidad, nace el bolivarianismo como religión política, ¿cierto? Peligroso.
—Qué hubiese pensado tu papá de ese continuo de la obra del Libertador como maniqueísmo ideológico y político.
—Pregúntale a él, aquí lo tienes a mi lado, escuchándote con curiosidad como buen psiquiatra.
Nota del autor: quiero expresar mi profundo pesar por la partida de Mariana Herrera Terán. Sin poder asimilarlo tampoco logro aceptarlo. Fue una gran amiga a quien aprendí a querer y respetar, por su fulgurante y hermosa personalidad. A María Margarita —su madre— a su hijo Gustavo, a su esposo, hermanos y parientes, les expreso mi eterno acompañamiento en vuestro sentimiento. Su presencia permanecerá imborrable en mi corazón y en mis recuerdos, como huella perenne de bondad, generosidad y nobleza.
Y seguiremos conversando, querida Mariana con un buen café criollo, con afecto infinito, con tu manera franca de decir las cosas, con vuestros personajes favoritos.
Este martes 18 de agosto, Estados Unidos anunció 18 sanciones para la presidenta de la Corte Penal Internacional (CPI), Tomoko Akane.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro informó que las sanciones entran en vigor de inmediato y alcanzan también al abogado senegalés Abdoulaye Seye, integrante de la fiscalía de la CPI.
Según el comunicado oficial, OFAC permitirá operaciones limitadas con cuentas asociadas a Akane y Seye hasta el 17 de septiembre, con el fin de facilitar la liquidación de transacciones pendientes.
La OFAC dejó claro que Estados Unidos sancionará transacciones con “cualquier entidad en la que una o varias de las personas mencionadas anteriormente posean, directa o indirectamente, ya sea individual o conjuntamente, una participación del 50% o más”.
Akane tiene principalmente funciones institucionales y de representación de la corte, mientras que Seye parece haber supervisado investigaciones sobre la financiación de asentamientos israelíes en Cisjordania o al suministro de armas a colonos, un área especialmente sensible para Washington.
La CPI es una institución judicial independiente encargada de brindar justicia a las víctimas de crímenes internacionales graves en ausencia de otras instancias a las que puedan recurrir. Actúa como un tribunal de última instancia indispensable, respaldado por 125 Estados miembros, y desarrolla su labor en más de 16 países de todo el mundo.
Reacción de la CPI
Al conocer la medida, la Corte Penal Internacional advirtió que las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos “socavan el Estado de derecho” y ponen en riesgo el orden jurídico internacional.
“Cuando se amenaza a los actores judiciales por aplicar la ley, lo que se pone en riesgo es el propio orden jurídico internacional”, señaló la CPI en una breve reacción remitida a la prensa internacional en La Haya.
El tribunal subrayó que la integridad de sus funcionarios es esencial para garantizar que los procesos judiciales se desarrollen sin presiones políticas y recordó que la CPI opera bajo un mandato internacional adoptado por los Estados parte del Estatuto de Roma.
Antecedentes a las sanciones
El pasado mes de julio, la administración Trump, en palabras del secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que “la Corte Penal Internacional (CPI) es un tribunal supranacional corrupto y profundamente politizado que ha abusado maliciosamente de su autoridad y se ha extralimitado en su mandato. No toleraremos su ataque a la soberanía estatal”.
Rubio prometió endurecer la campaña para desmantelar la corte en semanas venideras. Por su parte, Donald Trump firmó una orden ejecutiva que calificaba a las distintas iniciativas de la CPI como una “amenaza” para la seguridad nacional.
La decisión del Gobierno estadounidense puso la lupa en las investigaciones de la CPI sobre el ejército de EEUU en lugares como Afganistán y las órdenes de detención que la corte emitió contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, por supuestos crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos en Gaza.
Hasta la fecha, la Administración Trump se ha amparado en esta orden para sancionar a fiscales y jueces de la CPI, así como la Relatora Especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Palestina, Francesca Albanese, y a tres organizaciones palestinas de derechos humanos.
EEUU no reconoce la jurisdicción de la corte para juzgar a sus ciudadanos al no haber firmado nunca el estatuto de Roma, y el Gobierno Trump aplica la misma tesis para Israel y sus ciudadanos, al tampoco ser firmante.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) informó la muerte de Sergio Gabriel Ascanio, en el Centro Penitenciario Agroproductivo en Barcelona, estado Anzoátegui.
Ascanio falleció durante el fin de semana debido a problemas de salud y falta de atención médica. De acuerdo con el OVP, este centro penitenciario presenta 150 % de hacinamiento, ya que alberga a 1400 reclusos en un espacio diseñado para 560.
La ONG señaló que el hacinamiento crítico en las cárceles deteriora de forma acelerada la calidad de vida y los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad, al propiciar un colapso operativo que impacta severamente en la salud, la alimentación y la seguridad.
#DenunciaOVP 🚨 Muere otro privado de libertad bajo custodia
El @oveprisiones recibió información sobre la muerte de Sergio Gabriel Ascanio, durante el fin de semana pasado, en el Centro Penitenciario Agroproductivo Barcelona, en #Anzoátegui, debido a problemas de salud y falta… pic.twitter.com/SG4aaiLTJT
— Observatorio Venezolano de Prisiones (@oveprisiones) August 18, 2026
Las muertes bajo custodia no cesan
El pasado 11 de agosto el OVP denunció la muerte bajo custodia de Anthony Portillo (Tocuyito), Víctor Salgado (Rodeo IV) y Adrián Felipe (Fénix Lara), todos en contextos de desatención médica.
En lo que va de 2026, y hasta el pasado mes de julio, el OVP contabilizó 28 fallecidos en custodia del Estado.
EL observatorio exigió al Ministerio Público y a la Defensoría del Pueblo investigar estas vulneraciones a los derechos de las personas bajo custodia del Estado venezolano.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El sismo que ocurrió en la madrugada del martes 18 de agosto, además de las intensas lluvias en Caracas, la cual provocó el derrumbe parcial de una vivienda situada en el sector Carapita perteneciente a la parroquia Antímano del municipio Libertador.
Este incidente, ocasionado de forma directa por la inestabilidad del terreno que se encontraba saturado por el paso de las lluvias y el temblor posterior, fue atendido por comisiones desplegadas del Cuerpo de Bomberos del Distrito Capital bajo el mando del comandante general Pablo Palacios. Durante el operativo, los funcionarios emplearon técnicas de rescate para ejecutar la evacuación preventiva de los residentes de la edificación afectada y de los inmuebles cercanos con el objetivo de minimizar cualquier situación de riesgo en la zona.
El colapso no dejó personas lesionadas ni fallecidos, pero comisiones de la Policía Nacional Bolivariana brindaron apoyo en el resguardo del área e indicaron recomendaciones de seguridad ante las condiciones de fragilidad del suelo.
Esta contingencia en la parroquia de Antímano se suma a las fuertes precipitaciones registradas durante el pasado fin de semana entre la noche del sábado 15 y la madrugada del domingo 16 agosto. Estas lluvias, acompañadas por descargas eléctricas y ráfagas de viento, ocasionaron estragos en la ciudad como fallas eléctricas, anegaciones severas y la crecida del río Guaire.
Tragedia en La Vega y emergencia en Macarao
Durante el fin de semana se confirmó el fallecimiento de tres mujeres en Caracas a causa de las inundaciones y los deslizamientos. Entre las víctimas se encuentran las adolescentes Dougleinys Gil, de 15 años, y Jonairys Maza, de 17 años, quienes fallecieron tras ser sorprendidas y arrastradas por una fuerte corriente de agua en el callejón Virgen del Valle del sector Los Mangos, en la parroquia La Vega, cuando regresaban a sus viviendas.
Vecinos de la zona explicaron que en la parte alta del sector existe una quebrada que conduce a tuberías y que incrementa su caudal durante lluvias de gran intensidad que genera un gran flujo que baja hacia las zonas vulnerables de la comunidad.
Por otro lado, la tercera víctima se registró en el sector El Peñón de la carretera vieja Caracas-Los Teques, en la parroquia Macarao. En esta, una vivienda fue impactada por una roca de gran tamaño que se desprendió de un peñasco. Tras la labores de búsqueda y rescate por los bomberos se localizó a una mujer de 49 años, quien se confirmó como fallecida.
Damnificados en la intemperie
El impacto de las lluvias agravó la situación de las familias que permanecían en refugios o campamentos temporales tras los terremotos del pasado 24 de junio. Voceros y defensores de los derechos humanos denunciaron que cerca de 115 familias provenientes de la estructura OPP10 en Santa Rosalía sufrieron la pérdida de pertenencias y el daño de algunas carpas situadas en lugares como el bulevar Panteón.
Escenarios similares también se presentaron en diversos campamentos instalados en Caracas y La Guaira, así como en sectores como La Pastora y El Hueco de Petare. Ante el pronóstico de que seguirá este fenómeno meteorológico, Protección Civil y cuerpos de rescate mantienen un monitoreo en las zonas de riesgo cercanas a ríos, quebradas o que sean propensas a inundarse.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Una familia venezolana necesitó 727 dólares en julio para comprar los 60 productos que integran la Canasta Alimentaria Familiar, según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). El monto representa una reducción de 28,56 respecto de los 756 dólares calculados para junio, aunque el costo medido en bolívares aumentó 15,8 % durante el mismo período.
La diferencia muestra que la variación en dólares no equivale a una reducción general de los precios. En julio, el Cendas-FVM calculó la canasta en Bs. 516.804,22, mientras que el tipo de cambio utilizado fue de Bs. 710 por dólar. El resultado contrasta con el ingreso mínimo vigente, que permanece congelado en Bs. 130 desde marzo de 2022.
Con ese ingreso, un trabajador que percibe el salario mínimo solo puede cubrir 0,03 % del costo de la alimentación mensual de una familia de cinco integrantes. El Cendas-FVM calcula que serían necesarios 3.975 salarios mínimos para adquirir la canasta completa, una brecha que deja a los hogares dependiendo de otras fuentes de ingresos para sostener sus gastos básicos.
La presión no se distribuyó de manera uniforme entre los alimentos. Los mayores aumentos registrados en julio correspondieron a raíces, tubérculos y otros productos, con 21,38 %; granos, con 15,48 %; café, con 14,60 %; leche, queso y huevos, con 12,65 %; y grasas y aceites, con 12,31 %.
La factura real es mayor
A los 727 dólares de alimentación se suman 13,52 dólares correspondientes al gasto estimado en agua potable. Con este desembolso adicional, el costo asciende a 741 dólares, mientras el salario mínimo representa apenas 0,18 al tipo de cambio empleado por el Cendas-FVM.
La cifra de julio también modifica la trayectoria registrada en los meses anteriores. En junio, la canasta alimentaria había alcanzado los 756 dólares y, al agregar los 13,56 de agua potable, llegaba a a 770 dólares. En mayo, el Cendas-FVM había calculado 772 dolares solo en alimentos y 785 con el gasto de agua.
Así, aunque el monto expresado en dólares disminuyó durante los últimos meses, la capacidad de compra de los trabajadores sigue prácticamente desconectada del costo de la alimentación. La brecha no se cerró: el ingreso mínimo continúa fijado en un monto que cubre una porción mínima de los gastos básicos de un hogar.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El 4 de agosto de 2026, Delcy Rodríguez anunció la designación de Alejandro López Rodríguez como ministro de Cultura en sustitución de Raúl Cazal. Rodríguez señaló entre sus responsabilidades el fortalecimiento de la identidad nacional, la preservación del patrimonio y la promoción de la cultura venezolana.
El nombramiento cerró un recorrido que inició precisamente en ese ministerio en 2006. En el camino, López Rodríguez pasó por identidad caraqueña, historia, relaciones internacionales, educación y el Centro de Estudios Simón Bolívar antes de regresar al despacho cultural, esta vez como su máxima autoridad.
Los primeros cargos dentro del Estado
La trayectoria pública documentada de Alejandro Miguel López Rodríguez comenzó en 2006. Ese año aparece como analista de la Dirección de Relaciones Internacionales del Ministerio de la Cultura, que comandaba Francisco Sesto, y como asistente del Proyecto Colombeia Francisco de Miranda, desarrollado por el Ministerio de Cultura y la Academia Nacional de la Historia.
En 2011 despegó su carrera como docente en la Universidad Central de Venezuela y, dos años después, pasó a coordinar el área de Instrucciones Presidenciales del Ministerio de Cultura, entonces dirigido por el historiador Pedro Calzadilla, designado ministro por Hugo Chávez en mayo de 2011. Ese mismo año, López Rodríguez saltó al Gobierno del Distrito Capital: primero fue subsecretario y luego secretario de Identidad Caraqueña, bajo la jefatura de Jacqueline Faría, designada por Chávez en 2009 y ratificada por Nicolás Maduro en 2013.
En junio de 2015 regresó al ámbito cultural nacional. La Resolución N.º 060, publicada en la Gaceta Oficial N.º 40.692, lo designó director ejecutivo encargado de la Fundación Centro Nacional de Historia, entonces adscrita al Ministerio de Cultura, dirigido por el sociólogo Reinaldo Iturriza. La institución estaba dedicada a la investigación y divulgación de la historia venezolana.
Posteriormente también ocupó la dirección del Museo Nacional de Historia, de acuerdo con su perfil institucional en Unearte, pero no fue hasta 2019, Nicolás Maduro lo designó viceministro de Identidad y Diversidad Cultural, del Ministerio de Cultura, mediante el Decreto N.º 3.934, publicado en la Gaceta Oficial N.º 41.685. Dos meses después, en octubre de ese mismo año, fue nombrado director general de la Oficina de Integración y Asuntos Internacionales de la misma cartera.
El historiador de la “historia insurgente”
En 2021 fue ascendido a presidente del Centro de Estudios Simón Bolívar y de su Consejo Directivo, según la Gaceta Oficial N.º 42.125. Para ese entonces, la institución estaba adscrita al Ministerio del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno, dirigido por Jorge Márquez.
Desde esa institución defendió en 2022 la llamada “historia insurgente”, una corriente que, según explicó, buscaba ampliar la mirada sobre el pasado venezolano para incorporar las luchas de colectivos y sectores populares y no concentrarse exclusivamente en los grandes personajes.
Pero su papel al frente del Centro de Estudios Simón Bolívar también tuvo una dimensión explícitamente política. En esa misma entrevista de 2022, López Rodríguez habló del trabajo de la institución como un “acompañamiento político” a la Revolución Bolivariana y a Nicolás Maduro, al tiempo que defendió la unidad latinoamericana, el antiimperialismo y la soberanía como ejes de la lectura bolivariana que promovía el centro.
El Centro de Estudios Simón Bolívar, creado en 2020, tenía entre sus objetivos la investigación, el estudio y la divulgación de la vida, obra y legado contemporáneo de Simón Bolívar. Durante la gestión de López Rodríguez, sus actividades combinaron investigación histórica, formación y actos públicos vinculados con la narrativa bolivariana promovida por el Estado.
Su participación en la construcción de ese discurso también llegó a la Asamblea Nacional, presidida por Jorge Rodríguez y no fue hasta noviembre de 2023 que actuó orador de orden en una sesión solemne por el bicentenario de la Toma de Puerto Cabello. En su intervención vinculó la gesta independentista con el proyecto geopolítico de Bolívar y llamó a votar cinco veces “Sí” en el referendo sobre el Esequibo convocado por el gobierno de Maduro.
La historia también llegó al aula
López Rodríguez es licenciado en Historia por la Universidad Central de Venezuela y su perfil académico registra actividad docente tanto en la UCV como en la Universidad Nacional Experimental de las Artes. En Unearte aparece como profesor de asignaturas como Antropología, Pueblos Originarios de Venezuela y Nuestra América, Nuevas Tecnologías y Construcción de la Historia y, especialmente, “Formación Sociopolítica IV: Historia de la Revolución Bolivariana”.
La combinación entre investigación histórica, docencia y administración pública atraviesa su carrera. Su actividad académica no se ha limitado al estudio de la historia venezolana: también ha participado en espacios dedicados a explicar la Revolución Bolivariana, el pensamiento de Simón Bolívar y los procesos de integración latinoamericana.
Del Ministerio de Cultura al de Educación
Después de su etapa al frente del Centro de Estudios Simón Bolívar, López Rodríguez ingresó al Ministerio de Educación. En enero de 2025 fue designadodirector general encargado de Supervisión y Evaluación del Sistema Educativo, adscrito al despacho del viceministro de Educación, bajo la gestión de Héctor Rodríguez.
Luego apareció como viceministro de Educación en actividades oficiales. La dimensión política de su trayectoria se mantuvo incluso mientras ocupaba responsabilidades educativas. En junio de 2026 fue orador de orden durante una sesión solemne de la Asamblea Nacional dedicada al bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá. En su discurso volvió a defender la integración latinoamericana, la independencia, el proyecto bolivariano y una “lectura antiimperialista” de la historia.
Jorge Rodríguez pidió posteriormente que el discurso fuera difundido por los medios de comunicación y las redes sociales de la Asamblea Nacional y de sus parlamentarios. El episodio ocurrió menos de dos meses antes de que López Rodríguez regresara al Ministerio de Cultura, esta vez como titular del despacho.
López Rodríguez llega al Ministerio de Cultura sin sanciones internacionales, condenas penales ni investigaciones formales por corrupción conocidas públicamente. Sin embargo, su recorrido cuenta otra cosa: entró con Chávez, ascendió con Maduro y coronó con Rodríguez. Casi dos décadas después, aquel funcionario que pasó por sus oficinas, centros históricos y aulas, ahora ocupa la silla desde la que el Estado decide qué es cultura y qué historia contar.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El abogado Omar Mora Tosta, representante de los dirigentes opositores Dignora Hernández y Henry Alviárez, denunció este 17 de agosto que las autoridades del Palacio de Justicia en Caracas impidieron que sus representados registraran su presentación periódica ante los tribunales.
Hernández acudió a la sede judicial para cumplir con las condiciones impuestas en su medida cautelar. No obstante, el personal del tribunal no permitió la firma ni la recepción de la constancia de asistencia debido a la ausencia física del expediente procesal.
El caso pertenecía al Tribunal Primero de Juicio con competencia en Terrorismo, a cargo del juez José Antonio García Morán. Semanas atrás, las autoridades anunciaron la remisión de las causas hacia el interior del país, específicamente a Barinas, con la justificación oficial de descongestionar los juzgados de la capital.
El abogado advirtió que los expedientes de Hernández y Alviárez no han ingresado a la jurisdicción de Barinas ni permanecen disponibles en las sedes de Caracas. Ante esta situación, declaró que la situación de ambos está en un “limbo”. Sin embargo, denunció, sus representados “tienen que cumplir con la responsabilidad que asumieron de las medidas cautelares que le fueron otorgadas”.
Al referirse a la actuación de los juzgados, Mora Tosta enfatizó: “hoy vinimos a que la doctora Hernández dejara constancia pues de que se está presentando y cumpliendo con las medidas que le fueron impuestas para evitar (…) que le revoquen la medida”.
El jurista también señaló que la negativa de atención afectó a un grupo numeroso de personas que solicitaban copias, entrega de diligencias y registros de presentación durante la misma jornada. Asimismo, criticó que varios juzgados mantengan restricciones sobre la designación de abogados privados.
Omar Mora Tosta, abogado defensor de Dignora Hernández, denuncia que el supuesto traslado del caso a tribunales del interior del país no se cumplió y tampoco se le permite presentarse en el Palacio de Justicia, pese a que es una de las medidas que debe cumplir tras su… pic.twitter.com/8srkpozFWF
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.