Las fechas patrias forjan la identidad nacional al formar parte de los elementos originarios que constituyen la esencia fundacional de un país. Este principio determina un significado específico para los diferentes sectores sociales, los cuales se integran en una relación dialéctica con sentido de pertenencia al concepto unitario de un colectivo histórico, cultural y político.
Referentes internacionales del movimiento obrero
En el caso de los trabajadores, fuerza social surgida de las entrañas del desarrollo económico mundial desde el siglo XIX hasta el presente, se registran eventos propios que la caracterizan.
En este contexto, en la historia de Francia resaltan dos acontecimientos donde el impacto de los trabajadores fue crucial: la Comuna de París, breve movimiento insurreccional y de autogestión obrera que gobernó la ciudad de París en 1871; y, posteriormente, en el siglo XX, el Mayo francés de 1968, cuyas dimensiones de huelga general influyeron en el plebiscito y en la renuncia del general Charles de Gaulle en 1969.
Cabe agregar, en otra latitud, el efecto de la Revolución rusa, cuando los bolcheviques tomaron el poder en 1917, delineando la historia universal del siglo XX.
1936: el nacimiento del sindicalismo venezolano
Al referirnos a Venezuela, es oportuno resaltar, en este año 2026, el reconocimiento a las luchas obreras que han demarcado, desde 1936, la historia laboral de nuestro país. En esa dirección, al cumplirse 90 años, los eventos que relataremos estuvieron de la mano con la transición, por primera vez, a un ensayo de democracia surgido tras la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, en diciembre de 1935.
El nacimiento de los sindicatos significó el surgimiento de la clase obrera a partir de la fundación, en febrero de 1936, del SOEP-Cabimas; el 4 de marzo, del STP de Lagunillas; y, posteriormente, del STP de Maracaibo, el SOEP Mene Grande y el STP de San Lorenzo, que agrupaba a los trabajadores de la refinería. En fin, como hongos, la semilla del sindicalismo venezolano fue extendiéndose durante ese año a escala nacional en las diferentes áreas petroleras.
En este contexto, el orden jurídico no tardó en aparecer con la Ley del Trabajo del 16 de julio de 1936, base del derecho laboral moderno en Venezuela, diseñada por un novel doctor Rafael Caldera y promulgada durante el gobierno de Eleazar López Contreras. Esta ley marcó el inicio de la protección real al trabajador y el nacimiento del movimiento sindical organizado en el país.
La huelga petrolera de 1936
Esa normativa laboral enfrentó un primer reto: la huelga petrolera de diciembre de 1936. Los sindicatos recién legalizados presentaron un pliego con 13 peticiones fundamentales, entre las que destacaban las siguientes:
- Salario mínimo: solicitaban fijarlo en 10 bolívares diarios.
- Reconocimiento sindical: exigían que las transnacionales aceptaran formalmente a los sindicatos.
- Condiciones de vida: suministro de agua potable en los campamentos, viviendas higiénicas y eliminación de la discriminación entre el personal venezolano y el extranjero.
- Seguridad laboral: implementación de medidas básicas para reducir los accidentes de trabajo industriales.
Fue, efectivamente, la primera gran huelga organizada en la historia de Venezuela y el primer enfrentamiento masivo de la clase obrera contra las corporaciones transnacionales. Paralizó por completo los campos petroleros de los estados Zulia y Falcón y generó una ola masiva de solidaridad a nivel nacional, desde Caracas hasta los distintos estados petroleros en conflicto, al punto de que los hijos de los trabajadores fueron trasladados a la región capital para su protección durante el conflicto.
La fundación de la CVT
Como colofón de ese año de luchas obreras, se concretó la fundación de la primera central obrera del país: la Confederación Venezolana del Trabajo (CVT), constituida el 26 de diciembre de 1936 durante el Primer Congreso de Trabajadores de Venezuela y que, más tarde, en su II Congreso de 1947, pasó a llamarse Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV). Curiosamente, la central histórica de los trabajadores se constituyó en medio de la celebración de fin de año y del desarrollo de la primera huelga general petrolera.
Aunque fue disuelta en enero de 1937 por decreto de reanudación de faenas del general López Contreras, ello no impidió que la semilla gremial se extendiera a todos los sectores de los trabajadores venezolanos, con la aplicación del primer contrato colectivo de la industria petrolera en Venezuela, firmado el 14 de junio de 1946. Este pacto histórico marcó un hito fundamental para el movimiento sindical moderno y los derechos laborales del país tras las movilizaciones obreras iniciadas una década atrás, y este año se cumplen 80 años de este acuerdo laboral tripartito.
El legado y los desafíos del sindicalismo hoy
Hoy es tarea del sindicalismo independiente, libre y democrático reconstruir la memoria de los trabajadores, ante la perversión de un régimen que ha desmantelado, en nombre de una revolución ficticia, todas y cada una de las conquistas de los trabajadores venezolanos a lo largo de 90 años. Debe, además, superar las divergencias y diatribas de los caudillos, en pro de la reconstrucción de un sindicalismo fuerte, independiente y autónomo frente a los partidos políticos, los empleadores privados y el Estado.
Rescatar los sindicatos y centrales de las garras del control estatal impuesto durante este siglo XXI es una tarea histórica a asumir, en memoria de los hombres y las mujeres que derramaron sangre, sudor y lágrimas a lo largo de un siglo de luchas laborales. Para concretarlo, se requiere la más amplia unidad de todos los sectores de trabajadores del país, tanto del sector público como del privado.
@froilanbarriosf | Movimiento Laborista.
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