Inicio Blog Página 316

La herida de todos que se sana entre todos

0

Héctor Torres

Vislumbrar significa, literalmente, iluminar apenas. Ver tenue o confusamente algo que, por ausencia de luz o exceso de distancia, no se ve con claridad. Algo así como ver antes de ver. El ser humano tiene la facultad de vislumbrar, gracias a una cualidad singular, que puede significar su salvación o su condena: la capacidad de imaginar.

“Cree lo que aún no puedes ver para merecer ver lo que crees”, dijo san Agustín para recordarnos que las cosas toman forma primero dentro de nosotros antes que afuera. Que el mundo no es solo lo que vemos sino lo que podemos vislumbrar.

Y cuando se vislumbra desde la confianza de que sucederá lo que se desea, la imaginación asoma la salvación de un presente que no es amable. Desde que intuimos que la vida no está condenada a ser lo que se ve, que puede ser algo mejor, comienza a nacer un futuro distinto del presente que nos agobia.

Porque la vida sin esperanza es tierra yerma.

Después de las elecciones del 28 de julio de 2024, y de la represión que se desató a continuación, el ánimo nacional quedó aplastado. La palabra futuro, suspendida. La esperanza, un ejercicio absurdo. A ese estado anímico se sumó, los últimos meses de 2025, una tensión producida por un poder que, viéndose amenazado, trasladaba a la población esa sensación de peligro.

Videos de hombres armados, amenazas de violencia desde espacios públicos, mensajes apocalípticos. En la calle, la gente se mantenía en silencio, tratando de leer señales que no terminaba de descifrar.

Así llegamos a fin de año. Y así amanecimos el nuevo año. Viendo pasar los días.

Pero de pronto, como en la historia de Pedro y el lobo, luego de días en los que aviones y drones estadounidenses ingresaban al espacio aéreo venezolano, la madrugada del 3 de enero unas explosiones resquebrajaron el silencio de la oscuridad caraqueña.

Primero fue el desconcierto, luego la confusión. Comenzaron a circular alucinantes videos en redes sociales en los que se veía hileras de helicópteros sobrevolando el cielo. Sobre las 4:00 de la madrugada, Donald Trump anunció: “Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y trasladado fuera del país”.

En cuanto esos inéditos hechos se fueron asentando, la grieta en el muro de una realidad que parecía inamovible comenzó a dejar colar una tenue luz que, aunque nadie podía precisar hacia dónde desembocaría, sacudió una inercia que suspendía toda posibilidad de pensar la realidad en términos distintos a ese incesante horizonte aplanado en que estaba sumido el país.

El venezolano no tenía incidencia sobre los acontecimientos históricos que estaba presenciando, pero sabía que daban pie a algo imposible unos días antes: la certeza de que el futuro, por impredecible, siempre valdrá la pena imaginarlo.

En el alud de noticias y opiniones que abarrotaban las redes sociales, un post puso en palabras algo que estaba ahí aunque pocos terminaban de expresar. Desde una pequeña ciudad del estado de Nueva Jersey, un venezolano con el usuario @tomas17 de la red social X, con poco más de 1 mil seguidores, de seguro sin tener idea de la dimensión de las reacciones que despertaría, lanzó una pregunta:

¿Qué trabajo quieren ustedes en la Venezuela democrática?  No digo uno que pague bien, eso es obvio, me refiero a cuál pedacito de la sociedad quisieran ayudar a reconstruir.

Ejemplo, yo me ofrezco a poner en alto al museo de los niños (Con sedes en varias partes del país)

El planteamiento contenía dos ideas que, al juntarlas, desbocaron la imaginación de más de 500 usuarios que en pocos días viralizaron lo que terminó siendo un foro colectivo improvisado: pensar en una “Venezuela democrática”, por una parte; y la acción concreta de “ayudar a reconstruirla”, por la otra. Es decir, la pregunta animaba a llenar dos vacíos significativos para el momento: sugería una forma a los acontecimientos y animaba a la gente a “verse” en esa hipotética situación. Una invitación a ser parte activa, siquiera desde el fértil terreno de la imaginación.

¿Cómo te sueñas haciendo tu parte de ese futuro?, se leía en la pregunta.

Ese ejercicio, ya de por sí estimulante, se acentuó con un elemento significativo: el término “pedacito”. En un país con tendencia a lo épico, no se invitaba a pensar en grandes marcos de acción, sino en aportes modestos. El pedacito que cada quien pudiese sumar. Era una forma de comprometer a quienes lo leyeran, no solo a soñar un país, sino a comprometerse de forma activa con ese sueño en el que, además, tenían cabida otros pedacitos.

Soñarse a ser parte de algo mayor.

No era un llamado a demoler lo existente (que, visto lo visto, no tiene mayor mérito) sino a construir lo inexistente. Ser parte de la reconstrucción allí donde todo está por hacerse. Un pequeño post que captó el espíritu del momento y congregó la energía de un anhelo común.

Y si bien la invitación era abierta a los venezolanos, en general, tuvo una resonancia particular en la diáspora. Era como una propuesta a reconectarse, más allá de los afectos personales, con la Casa toda. Convertir la vieja herida de la separación en enriquecimiento del patrimonio nacional. Lo inverso a lo que tuvieron que hacer muchos, cuando gestaron hogar en terreno ajeno para hacerlo más confortable.

Más de 550 respuestas, 568 reposteos y 301 mil visualizaciones, en medio del océano de información, opiniones y análisis que en esos días llenaban las redes. En términos tangibles, no era mucho lo que había cambiado en el país entre el 3 y el 11 de enero. No era el entusiasmo a partir de lo que se veía sino de lo que se vislumbraba.

La activación de la capacidad de soñar a partir de la percepción de un cambio y una eventual mejora de las condiciones del país. Invitar a la gente a permitirse soñar con ese cambio para empujarlo desde una nueva visión colectiva, a comprometerse con hacerlo posible, y con una noción desterrada del discurso oficial: el talento de la gente. La idea de que cada quien tiene aportes específicos que ofrecer, en atención a su área de conocimiento y su experiencia adquirida.

Pasar del anhelo abstracto al aporte concreto.

Un inventario de las propuestas muestra el universo activado en ese ejercicio colectivo. La mayoría giraba en torno a la importancia de atender la formación, educativa y cultural: “Volvería a dar clases de inglés y quisiera poder abrir un colegio con mi hermano. Los dos somos docentes”, “Yo regresaría al Ateneo de Caracas, a coordinar de nuevo Proyecto Escuela, dirigido a los escolares desde kínder a 5to año de bachillerato”, “Me encantaría fundar una escuela de oficios pero de excelencia”.

Un grupo importante se enfocó en la salud (física y mental), así como en la atención psicológica de niños y adolescentes. “Me gustaría crear una institución que se haga cargo de la salud mental del venezolano”. Otros formulaban ideas para la agilización de trámites burocráticos. “Yo quiero reconstruir los sitios web y aplicaciones del gobierno para hacerle la vida más fácil a la gente”. “Crear una buena plataforma digital para el país. Todos los trámites legales digitalizados, identidad digital e integración. Algo digno para la diáspora”.

Incluso, ciudadanos extranjeros, desde sus países, se sintieron convidados: “Soy argentino y tengo Discoverywinemendoza. Me ofrezco a instalar Discovery Free Venezuela y traer turistas de todo el mundo”. “Soy colombiana pero me gustaría trabajar para realizar series infantiles para enseñarles valores básicos como el respeto, la empatía”.

Ideas, propuestas, ofertas pensando en lo común, en el otro. Educación, salud, cultura, turismo, tecnología. Un aire de optimismo que dejaba claro que todos podemos ofrecer algo en eso de reconstruir el país “por pedacitos”.

Este ejercicio colectivo no vino de la nada. El aporte concreto, pequeño, modesto, pero enormemente útil, lo ha ejercido el venezolano todos estos años. Múltiples experiencias dieron forma a la certeza de que los problemas de la sociedad pueden tener soluciones con los aportes de todos. Una práctica cultivada desde pequeños gestos coyunturales. Eran los cascos verdes que acompañaban a las protestas para ofrecer auxilio a los heridos. La gente que tenía asegurado el plato en su mesa y hacía comidas para los que no lo tenían. Los que compartieron el agua con quienes no la tenían. Y los que compraban medicamentos fuera del país y los mandaban a redes de apoyo en los hospitales venezolanos. Era que quien perdía un hijo en un hospital o en la cárcel no se encerraba en su dolor, sino que lo sanaba entregándose a mitigar el de otras madres.

Una sociedad que se reconoció en el dolor del otro. Un espíritu de solidaridad desde el más profundo sentimiento de entender que esto que nos pasó nos pasó a todos y que todos podemos hacer algo.

Es el espíritu de una vieja sabiduría africana conocido como Ubuntú, que asevera: “Yo soy porque nosotros somos”. Es resiliencia y compasión, dos palabras que en otras realidades se vaciaron de sentido, y que en la nuestra adquirieron su más ardorosa concepción. Es, también, recuperar el sentido y el peso real del lenguaje. De saber que cada palabra supone una experiencia tangible: dolor, dignidad, honradez, acompañamiento, libertad, sufrimiento, alivio, todos, nuestro.

Como lo señaló nuestro poeta Rafael Cadenas: “Que cada palabra lleve lo que dice / Que sea como el temblor que la sostiene”.

Y recuperar el sentido de las palabras es recuperar el compromiso con la vida.

¿Cómo nos vemos como país? ¿Cuál es ese espacio, fuera de mi vida privada, en el que formo parte de algo que va más allá de mí? ¿Cuáles son las condiciones que debe tener ese afuera para que yo me sienta parte y contribuya a ello sintiendo que no solo no contradice sino que potencia mi propio sentido personal?

Ese post no solo avivó la capacidad de soñar. Activó una certeza sentida aunque no siempre verbalizada, de que el daño nos ha afectado a todos como sociedad, indistintamente del grado en que nos ha tocado padecerlo.

Y que, si la herida es colectiva, la sanación también lo será.

 *El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Entre oraciones y bienaventuranzas, familiares piden libertad para todos los presos políticos

0

Miembros de la sociedad civil, la iglesia católica y defensores de derechos humanos realizaron este sábado, 7 de febrero, el Encuentro de Oración y Solidaridad “por la paz, la libertad y la reconciliación”, en varios centros de reclusión del país donde todavía hay cientos de personas detenidas por motivos políticos.

En Caracas la concentración se realizó en la avenida Victoria, en las inmediaciones de El Helicoide. A las 10:00 de la mañana comenzaron a llegar familiares de presos políticos quienes siguen clamando la liberación de los presos políticos, en respuesta al proyecto de ley de amnistía que debate la Asamblea Nacional de corte oficialista.

Desde el lugar, Diego Casanova, miembro del Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), recordó que aún hay muchos detenidos de los que se desconoce su ubicación. Se refirió específicamente al caso de al menos 32 presos políticos vinculados a la Operación Gedeón. “Hay preocupación por el estado físico de ellos”, alertó.

Durante la actividad se entonaron cantos a Dios y se celebró una homilía donde los representantes de la iglesia católica abogaron por la liberación de todos los presos políticos y que hechos como estos no se vuelvan a repetir.

“¿Qué son las bienaventuranzas? Son los valores del reino de Dios. El cristiano está llamado a vivir el reino de Dios porque lo único que Jesús predicó son los valores del reino de Dios. Y ahí habla de la justicia: ‘felices aquellos que buscan la justicia, porque de ellos es el reino de Dios’. No podemos pagar con la misma moneda. Hemos sufrido, los familiares (…) Esto no se debe repetir nunca más en Venezuela ¿De dónde salió tanta maldad en Venezuela?”, señaló el cura que dio la palabra en el lugar.

Tras culminar la homilía, familiares y defensores de DDHH caminaron hasta la entrada de El Helicoide, donde clamaron por el cierre de este centro de reclusión. “Ciérrenlo, ciérrenlo”, se escuchó a las afueras del lugar que la vicepresidenta encargada con el aval de Estados Unidos, Delcy Rodríguez, afirmó que sería cerrado y convertido en un complejo deportivo.

A continuación podrá ver algunas imágenes de la convocatoria:

 *El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Clippve niega que mujer que abrazó a Jorge Rodríguez sea familiar de un preso político 

0

El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (Clippve) aclaró que la persona que aparece en un video abrazando al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, este viernes 6 de febrero en la Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), no es familiar de ningún preso político.

La mujer, que aparecía portando una franela del Clippve, entabló una conversación con el parlamentario, exalcalde de Caracas y exministro de Comunicación y le agradeció por las gestiones hechas en pro de los detenidos.

Pese a que portaba una franela del Clippve, la organización se desligó de esta.

“Esta persona se presentó previamente en el campamento apostado en El Rodeo I, desde hace 29 días, con el nombre de María Malavé, donde afirmó ser ex presa política, sin aportar un relato verificable sobre una supuesta detención”, dijo un comunicado. 

El Clippve expresó que, en un primer momento, la mujer de 62 años recibió apoyo humanitario.

“Posteriormente, indicó expresamente que no tenía ningún familiar detenido y, tras ser identificada como partidaria del oficialismo, se retiró sin regresar. No figura en nuestros registros como familiar ni como víctima de la represión ”. 

Malavé regresó este sábado 7 de febrero a Zona 7 y tuvo que admitir frente a varios familiares que no tiene familiar alguno detenido, además asomó que había recibido dinero de la ONG Foro Penal.  

El Clippve lamentó que personas así aparezcan en espacio como la Zona 7, evidenciando una estrategia de carácter propagandística para proyectar una falsa imagen de humanidad, aprovechándose del dolor de las víctimas.

“Condenamos el uso del dolor, los símbolos de fe y los espacios de esperanza con fines propagandísticos”.

Los miembros del Clippve enfatizaron que siguen esperanzados por las excarcelaciones masivas ofrecidas por Rodríguez el pasado 8 de enero.

Rodríguez dijo este viernes 6 que en el lapso de la semana entrante todos los presos políticos saldrían a la calle.

“Hemos acudido a todas las instituciones del Estado y lo que hemos recibido ha sido silencio, indiferencia y revictimización. Las excarcelaciones realizadas no han sido plenas, sino bajo medidas restrictivas arbitrarias”.

El Clippve exigió respeto a las víctimas.

“La única medida compatible con la justicia y los derechos humanos es la libertad inmediata y plena de todas las personas detenidas por motivos políticos, el cese de la persecución y el fin de estas prácticas de manipulación”.

 *El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El Zapatero que no puede faltar en Venezuela 

0

Una vez más el expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, viene a Venezuela en momentos determinantes de coyuntura política.

Zapatero llegó a Caracas para participar en el “Programa para la paz y la convivencia democrática”, una comisión creada por Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela con el aval del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

A propósito del gobierno tutelado que arrancó a partir del 3 de enero con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, Rodríguez propuso una Ley de Amnistía para excarcelar a todos los presos políticos, texto que ha sido blanco de críticas por parte de juristas y organizaciones civiles por su carácter exclusivo.   

“Eso es una esperanza tan poderosa, reconciliarse, abrazarse con quien has considerado tu enemigo…hay muchas cosas que nos unen. Eso tiene una fuerza imparable. Siempre la esperanza se antepone al miedo o al rencor cuando hay la voluntad clara y yo veo una voluntad clara, tenemos que hacer por ella y apostar por ella”, dijo el exmandatario europeo.

Zapatero dijo tener “gran confianza en Delcy Rodríguez”, quien segun este, se encuentra dando pasos rápidos en tiempo récord para generar esperanza en el país.

“A partir de ahí la tarea de la convivencia, del encuentro, de la reconciliación es una tarea de diálogo, de poner cada uno lo mejor de uno mismo”, señaló.

Pese a que parte del texto apenas se conoció este viernes 6 de febrero a raíz de una filtración del diputado Luis Florido, Zapatero elogió la ley que también viene acompañada de la clausura de El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin).  

 *El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El jugo congelado, el puesto en las piernas y las 70 audiencias de Adriana Ramos

Marlene García tiene 71 años y las manos acostumbradas al trabajo duro, pero hoy su faena no es en el campo. Antes de que amanezca en el sector La Cidra de Naguanagua, en el estado Carabobo, Marlene ya está en la cocina. Hierve agua, prepara la comida del día y congela jugos en envases de plástico. Sabe que el viaje es largo, pero, sobre todo, sabe que en el Centro de Resguardo Femenino de El Valle, en Caracas, esos envases fríos son el único alivio que puede entregarle a su sobrina, Adriana María Ramos Gutiérrez.

Adriana tiene 38 años y es TSU en Educación, pero desde noviembre de 2022 su nombre quedó atrapado en un expediente del Tribunal Especial Primero Nacional con Competencia en Terrorismo. Para su tía, quien la crió como a una hija desde que nació, Adriana es “la niña” -como le llama su familia- que creció entre Valencia y San Felipe Para el Estado, es un alias plasmado en una nota de prensa en la que la vincularon a una organización criminal.

Su caso se dio a conocer en enero de 2026 cuando varias mujeres de su familia participaron en una vigilia realizada en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) de Boleíta, conocida como “Zona 7”. Estas vigilias se han realizado tras los anuncios de excarcelaciones que hizo el gobierno en la segunda semana de enero.

Del trabajo de la tierra a expedientes de terrorismo

“Nosotros somos dedicados a la tierra, cultivamos caña de azúcar”, relata Marlene con nostalgia. La historia de la familia de Adriana se escribe en los surcos de Yaracuy, una zona donde el trabajo en la tierra marcaba el ritmo de los días. “Ese era el medio de vida de nosotros. Algunos quitaron la caña porque los centrales se echaron a perder, pero mis sobrinos, mi hermano, ellos sí están cultivando otra vez. Nosotros sabemos hacer es eso, cultivar la tierra. Somos campesinos, agricultores”.

La señora Marlene también trabajó muchos años en casas de familia en San Felipe y como personal de mantenimiento en bancos.

Esa vida ligada al esfuerzo honesto se rompió la noche en que una llamada avisó que la policía buscaba a Adriana. Fue el inicio de un calvario que ya suma más de tres años. Los cargos que le imputaron tras su detención por el el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) en Carabobo fueron “terrorismo, tráfico de armas y municiones, obstrucción al comercio y asociación para delinquir”. Sin embargo, en el mundo de Marlene, esos términos no existen. 

“Esa muchacha nunca se ha visto vinculada a un cuerpo de seguridad ni ha tenido problemas con las autoridades. Desde muy chica su mamá se la llevó a Valencia. Vivió toda su niñez en Valencia. Luego que terminó el bachillerato se fue a Yaracuy. Los niños de ella, la primaria la hicieron en San Felipe y después se fueron a Valencia”, explica, trazando el mapa de vida familiar de Adriana. En su mundo solo hay una sobrina que trabajó en un liceo en la comunidad de Farreal, que se especializó como manicurista y que, ante la crisis económica, pasó cuatro años en Perú trabajando sin descanso

Susan y Abraham: El vacío en el centro de la familia

El impacto de la detención de Adriana se mide en su ausencia cotidiana en la vida de sus hijos, Susan y Abraham. Susan, de 15 años, está en cuarto año de bachillerato y vive en la urbanización Parque Valencia con una sobrina de la señora Marlene. Abraham, de 14, está en tercer año y es una promesa del béisbol en la academia “Prospectos” de La Viña y vive con un familiar que es entrenador.

Para Marlene, lo más difícil es enfrentar la mirada de los dos adolescentes. “Ellos siempre preguntan que cuándo va su mamá a salir de allí, que hasta cuándo lo van a tener allí… uno a veces se queda sin hallar qué decirle porque es una pregunta muy difícil”, confiesa. 

El dolor se hace más presente en ella cuando los llevan de visita a El Valle. Cuando van, Susan y Abraham se sientan al mismo tiempo en las piernas de su madre. “Comienzan: ‘que este es el puesto mío, que este es el puesto tuyo’. Ella se siente feliz, pero cuando se vienen… ay, mire, eso parte el alma también”, cuenta Marlene.

El único registro

En el universo digital y público solo existe una nota publicada por el diario Últimas Noticias sobre el caso. En dicho texto se le identifica a la mujer detenida con el alias de “La Adriana” y se le señala de estar presuntamente vinculada a la banda de “Wilmer Bachiller”. La nota menciona la presunta incautación de dólares en efectivo y un vehículo.

Para la familia, leer o escuchar sobre estos vínculos es entrar en un terreno desconocido. “De esas cosas de bandas no sabemos nada. Nosotros somos personas de bien, trabajadoras y nunca hemos sabido que ella andara con bandas”, insiste Marlene, quien asegura haberse enterado de la supuesta vinculación de Adriana con estos grupos durante la entrevista realizada para este artículo.

La Operación Trueno

La detención de Adriana ocurrió tras la llamada Operación Trueno. Este operativo fue una política de seguridad de gran escala ejecutada en 2022. La fase II se concentró precisamente en Yaracuy, con el objetivo de desarticular a la banda de “Wilmer Bachiller”, liderada por Wilmer Gustavo Aponte (con la cual vinculan a Adriana). Bajo el mando del Ministerio del Interior, cuerpos como el Cicpc, la PNB y el Conas se desplegaron en municipios como Veroes y Bruzual.

No obstante, lo que el Estado presentó como un éxito, en su informe de 2023, la Misión de Determinación de Hechos de la ONU lo describió como una continuación de las prácticas de alta letalidad de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y la Operación Liberación del Pueblo (OLP). El informe de la Misión subraya que estas operaciones masivas a menudo resultan en detenciones arbitrarias de personas que no tienen vínculos reales con las bandas, utilizadas para demostrar “resultados” ante la opinión pública, mientras los verdaderos líderes logran escapar. En Yaracuy, el operativo dejó ocho muertos en supuestos enfrentamientos y decenas de detenidos bajo patrones de ingreso ilegal a viviendas y simulación de evidencias, según denuncias de sus allegados.

Recientemente, los familiares de los detenidos por la Operación Trueno en Yaracuy hicieron una vigilia en las afueras de la iglesia El Nazareno de San Felipe para pedir que sus parientes sean excarcelados. Según la reseña del medio regional Yaracuy al día, la mayoría de los detenidos son juzgados en tribunales con competencia en terrorismo, pero sus familias aseguran que no son delincuentes y que los detuvieron en operativos que se ejecutaron violando los derechos humanos.

Esta operación también se realizó ese mismo año en otros estados, como Guárico, con el objetivo de combatir al Tren del Llano. Allí, específicamente en Altagracia de Orituco, la organización Defiende Venezuela documentó abusos sistemáticos contra los derechos humanos cometidos por las fuerzas de seguridad, entre ellos, allanamientos sin orden judicial, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, violencia sexual, extorsión y sobornos, procesos judiciales viciados, torturas y tratos crueles, entre otros.

70 audiencias sin un solo testigo que declare en contra

El laberinto judicial de Adriana parece no tener salida. “Ya le hicieron todas las audiencias habidas y por haber. Ese proceso terminó. Le han hecho 70 audiencias y no hay ningún testigo que la señale”, denuncia Marlene.

A pesar de que el proceso ha agotado sus etapas y no se han presentado pruebas contundentes que la vinculen orgánicamente con alguna organización criminal de Yaracuy, Adriana sigue presa.

Desde su casa en Naguanagua, Marlene García no pierde la fe. Aunque ya no puede cultivar la tierra, cultiva la esperanza de ver a su sobrina libre. “Estamos pidiendo justicia porque sabemos que no ha hecho nada. Estamos pidiéndole a Dios que ella salga porque ya tiene mucho tiempo allí”.

Mientras el sistema judicial mantiene el hermetismo, Marlene sigue abordando el autobús cada vez que puede visitarla. Cada envase de jugo congelado que le lleva a su sobrina es una promesa de que su familia de agricultores no permitirá que el nombre de Adriana se borre en el olvido de una celda. Ella, la maestra que un día regresó de Perú para celebrar el cumpleaños de su mamá, sigue esperando el día en que Susan y Abraham puedan volver a pelearse por un puesto en sus piernas, pero esta vez, en la libertad de su hogar.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Militantes de Vente Venezuela son los menos favorecidos por excarcelaciones

0

Una base de datos que lleva el Comité de Derechos Humanos del partido Vente Venezuela (CDHVV) revela que la mayoría de las excarcelaciones de presos políticos ocurridas después del 3 de enero, no han alcanzado a quienes tuvieron una militancia política antes, durante y después de la controvertidas elecciones presidenciales del pasado 28 de julio.

De acuerdo con el registro del comité, entre 2024 y 2025 hubo 453 detenidos por motivos políticos quienes estaban vinculados directamente a partidos de oposición. De ellos, 345 han sido excarcelados y 107 aún están privados de libertad. 82 son hombres y 25 mujeres. Los datos incluidos en el reportaje son los que ha contabilizado el comité hasta horas del mediodía de este viernes 6 de febrero.

Luego de la captura de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, el gobierno de Rodríguez, en un supuesto gesto de “apertura política”, activó un proceso de excarcelaciones para los presos políticos. Sin embargo, Organizaciones no Gubernamentales como el Foro Penal han denunciado la falta de transparencia y dilatación en las liberaciones. El último balance de la ONG, informó que desde el 8 de enero han liberado a 383 presos políticos de los 902 registrados por la organización el20 de diciembre de 2025. 

El registro realizado por el Comité de Derechos Humanos del partido liderado por la Premio Nobel de La Paz, María Corina Machado,  arrojó también que existe una gran disparidad entre detenidos y excarcelados por partido político, es decir, la pertenencia partidista influye directamente en la probabilidad de estar actualmente en prisión.

Los más castigados

El reporte detalla que el partido Vente Venezuela ha sido el más afectado en cuanto al número de detenciones y la menor cantidad de excarcelaciones. Según el registro, de un total de 200 detenidos de VV entre 2024-2025, al menos 63 siguen privados de libertad.

Otro de los partidos más castigados, pero en menor medida, es Voluntad Popular. La base de datos indicó que en el tiempo analizado fueron detenidos 42 políticos, de los cuales, hasta el momento, han sido excarcelados 33 y 9 siguen detenidos.

Del Comando con Venezuela, asociado también a María Corina Machado, 34 miembros fueron detenidos, 23 fueron excarcelados y 12 aún están en prisión.

Respecto a Acción Democrática la base de datos registra 18 encarcelados, de los cuales 15 fueron liberados y 3 permanecen detenidos.

De COPEI hubo un total de 4 detenciones, a la fecha, dos fueron excarcelados y dos están detenidos. Por la Alianza Bravo Pueblo (ABP) cuatro miembros fueron detenidos, tres están en libertad y uno está en prisión.

El partido Encuentro Ciudadano registró un total de 21 detenidos, de estos 19 fueron excarcelados y dos permanecen bajo arresto, mientras que por Convergencia han excarcelado a cinco personas y uno está en prisión. 

Por la Causa R detuvieron a tres miembros de los cuales dos ya fueron excarcelados y uno sigue detenido. También figura la detención de tres personas que se identifican como independientes.

Según la base de datos del comité, partidos como Movimiento por Venezuela, Proyecto Venezuela y organizaciones como Fedra Bolívar, 600k y Gente, registran cada una un detenido respectivamente y cero excarcelaciones. 

Por último, agrupaciones como Zulia Humana, Rumbo Propio, Sindicalistas e Independientes registran uno excarcelado cada una.

Los mujeres también son castigadas

Aunque la mayoría de los detenidos son hombres, las mujeres que formaron parte de partidos políticos también fueron castigadas. Los datos del CDHVV revelaron que la participación y vinculación de las féminas en estructuras, coordinación y liderazgo comunitario, las hicieron un blanco fácil de la represión gubernamental.

Las mujeres militantes de Vente Venezuela también fueron las más castigadas. De los 453 militantes en partidos políticos, aún quedan detenidas 25 mujeres. De ellas, 18 formaron parte de Vente Venezuela, un 22% del total de detenidos hasta el momento (112).

Entre los partidos que registraron una sola detención de mujeres están Voluntad Popular, Comando Con Venezuela, Acción Democrática, Independiente, Sindicalisra, 600K y Súmate.

En contraste, partidos como Primero Justicia, Encuentro Ciudadano, Convergencia, COPEi, ABP, ABR no registraron detención de féminas.

Entre los casos más emblemáticos está el de Dignora Hernández, secretaria política nacional del partido Vente Venezuela, quien es la mujer que pertenece a un partido político que lleva más tiempo tras las rejas. El pasado 20 de marzo de 2024, en un video difundido en redes sociales, quedó evidenciado cuando funcionarios armados de la Policía Nacional Bolivariana DIP, se la llevaron a la fuerza. “Auxilio, por favor”, fue el grito desesperado de Dignora que estremeció a todo el país. Desde entonces, sus familiares y abogados solo saben que está detenida en el Helicoide, en Caracas. 

Otro caso que generó conmoción fue el de María Oropeza, coordinadora de de Vente Venezuela en Portuguesa, quien está detenida desde el 06 de agosto de 2014. El video de su detención le dio la vuelta al mundo. La abogada y activista transmitió en vivo el momento en el que  agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) entraron a su casa en Guanare de forma violenta. Una comisario, que se identificó como “Zambrano”, le exigía que le abriera la puerta mientras ella le solicitaba la orden de allanamiento. Al fondo, se escuchaban los golpes que le daban a la reja de la vivienda.

Mayra Montilla, Yraida Ruíz, Catalina Ramos, Alexandra Peña, Nikoll Arteaga, Albany Colmenares, diliangela Guédez, Ada Anciani, Elizabeth Rodríguez, Marielys Sandoval, Xiomara Ortíz, Luz María Rodríguez, Mirla Catire, Francis Constantino, Yenhalen Tovar y Mary Rodríguez son otras mujeres detenidas vinculadas con el partido Vente Venezuela. 

Los hombres con más tiempo en prisión

La persecución del gobierno no comenzó con las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. La cacería en contra de los miembros del partido Vente Venezuela inició en el mes de enero de ese mismo año. Juan Freites, dirigente político, economista y coordinador estatal de Vente Venezuela en La Guaira, fue detenido el 23 de enero cuando un motorizado lo trasladaba a una concentración de María Corina Machado en Caracas.

A Luis Camacaro, coordinador regional de Vente Venezuela en el estado Yaracuy, también lo detuvieron el 23 de enero de 2024 en el marco de una ola de persecución contra los comandos de campaña de María Corina Machado.

Emil Brant, ingeniero y dirigente político, se desempeñó como coordinador estatal de Vente Venezuela y director del Comando Con Venezuela en el estado Barinas cuando fue detenido el 8 de marzo de 2024. 

Otro detenido es Henry Alviárez, coordinador nacional de Organización de Vente Venezuela y una de las figuras clave del comando de campaña. Fue arrestado el 20 de marzo de 2024 por funcionarios del SEBIN en Caracas. Su detención ocurrió simultáneamente con la de Dignora Hernández, tras ser vinculados por el Ministerio Público con supuestos planes conspirativos.

El reconocido abogado y asesor jurídico del Comando Con Venezuela, Perkins Rocha, fue secuestrado por sujetos no identificados el 27 de agosto de 2024, mientras salía de una farmacia en Caracas. Desde entonces permanece en El Helicoide junto a sus demás compañeros del partido.

Los centros de detención que albergan más presos políticos destacan, principalmente El Helicoide, el Centro Penitenciario de Aragua (Tocorón), Yare I, II y III y El Rodeo.

 “No se necesita una ley de amnistía para abrir las celdas”

Este jueves, 5 de febrero, fue aprobado en primera discusión el “Proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática”, propuesta impulsada por la presidenta encargada con el aval de los Estados Unidos, Delcy Rodríguez, para “cerrar las heridas de décadas de confrontación”. 

El proyecto, que consta de 13 artículos, abarcaría hechos políticos ocurridos desde 1999 hasta el presente. La normativa enfatiza que quedan excluidos del beneficio aquellos que hayan cometido delitos como “violaciones graves de los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, homicidio intencional, corrupción y tráfico de drogas”.

A propósito de la aprobación de la Ley de Amnistía, el coordinador nacional del Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela, Orlando Moreno, aseveró que  “no se necesita una ley de amnistía para abrir las celdas”.

“Nuestra expectativa no es un debate legislativo. Para nosotros es la libertad inmediata y total de todos los presos políticos, civiles, militares y policías. Ellos -el gobierno- para secuestrar a miles de venezolanos, para sacarlos de su casa y desaparecerlos, no necesitó ninguna ley”, aseguró Moreno. 

El coordinador del Comité añadió que si el gobierno realmente quisiera hablar de paz, de democracia, de reconciliación, el camino no son los discursos sino el “desmontaje real del aparato represivo y criminal que hoy aún está en el pueblo”.

A juicio de Orlando Moreno lo primero que debe hacer el gobierno es eliminar y desmantelar las estructuras represivas como la Dgcim y el Sebin, organismos que, para él, son usados exclusivamente para perseguir, castigar e incluso torturar. 

Para Moreno también se deben cerrar definitivamente todos los centros de tortura y finalizar los procedimientos ilegales, incluso inconstitucionales, contra los ciudadanos inocentes y permitir el ingreso inmediato de los exiliados y perseguidos.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Esposa de John Jaimes quiere poner fin a su pesadilla

“Desde ese momento para aca mi vida ha sido una tortura”, dijo en un Instagram Live organizado por la ONG Foro Penal, Yuleidy Tarazona, esposa del sargento mayor tercero del Ejército, John Jaimes.

Tarazona indicó que su esposo fue detenido el 19 de septiembre de 2019 por personas que lo sacaron esposado de su residencia en Táchira sin una orden judicial frente a la mirada de su hijo de apenas tres años.

Precisó que en una primera instancia lo llevaron a la sede de la División General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en San Cristóbal y posteriormente lo llevaron a Caracas.

“Estuvo 60 días en Boleíta, donde no recibía agua ni comida, me quedé 15 días ahí y cuando lo pude ver estaba con la boca llena de sangre, con golpes y moretones por todo el cuerpo”, contó-

Tarazona aseguró que posteriormente trasladaron a su esposo a la cárcel de Ramo Verde, donde aún permanece.  

“Lo tuvieron 15 días en El Tigrito (aislado) yo viajé en agosto del año pasado para llevarle comida, pero me dice que ya no tiene”, reveló.

La mujer aseguró que vende tortas para poder ayudar a su esposo y mantener a su hijo de 10 años. “Yo he adelgazado mucho, la última vez que fui a Caracas no lleve a mi hijo porque de aquí de San Cristóbal el pasaje cuesta 35 dólares”. Agradeció que ha contado con la colaboración de familiares, amigos, vecinos e integrantes de organizaciones no gubernamentales.

“Ya quiero que se acabe esta pesadilla y con la Ley de Amnistía lo liberen para volver a pasar un Navidad, un cumpleaños juntos”, clamó.

A la conversación también se unió el periodista Víctor Ugas, quien fue excarcelado a mediados del mes de enero junto a una decena de colegas.  

“Pasé por un proceso difícil, fue año y medio en Tocorón. Sigo pidiendo por la libertad de todos los presos políticos, me impactó ver a los familiares pernoctando en El Helicoide y en la Zona 7 de la PNB”, expresó.

Lisbeth Añez, apodada “Mamá Lis”, dijo que desde el anuncio del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, de excarcelar a un “número importante” de presos políticos, familiares del interior viajaron a la capital venezolana. 

“Ya vamos a cumplir un mes de ese anuncio y se han creado campamentos espontáneos frente a los centros de reclusión. En el El Rodeo son más de 80 familiares pernoctando allí. Hay personas de la tercera edad y gente enferma que ha tenido crisis”.

Anna Mariani, coordinadora de Foro Penal en Miami, informó que hasta el momento la organización contabiliza 383 excarcelados desde el pasado 8 de enero.

“Todavía hay 687 detenidos, de los cuales 600 hombres y el resto mujeres, hay un adolescente. De esa cantidad no se conoce el paradero de más de 50 personas y 59 son extranjeros”, precisó.

 *El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Ley de Amnistía se limita a diez eventos específicos entre 2002 y 2024

0

La Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática aprobada en primera discusión en la Asamblea Nacional el pasado jueves 5 de febrero tiene por objeto conceder una amnistía general y plena en favor de todas aquellas personas que hayan sido procesadas o condenadas por la presunta o comprobada comisión de delitos políticos o conexos, desde el primero de enero de 1999 hasta el 30 de enero de 2026, en el marco de los sucesos de violencia por motivos políticos que se indican en esta Ley, a los fines de promover la paz social y la convivencia democrática. Sin embargo, tiene una legra pequeña.

El proyecto, distribuido por el diputado Luis Florido a través de sus redes sociales, señala en su artículo 6, que se concede amnistía general a favor de todas aquellas personas que hayan sido procesadas o condenadas, por la presunta o comprobada comisión de delitos políticos o conexos, desde el 1 de enero de 1999 al 30 de enero de 2026, en el contexto de los siguientes hechos:

  1. El Golpe de Estado del 11 de abril de 2002, incluidos los asaltos y ataques contra gobernaciones, alcaldías e instalaciones públicas y privadas.
  2. Los hechos de violencia por motivos políticos en el marco del paro y sabotaje empresarial y petrolero de diciembre de 2002 a febrero de 2003.
  3. Los hechos de violencia por motivos políticos acaecidos en febrero y marzo de 2004.
  4. Los hechos de violencia por motivos políticos acaecidos en agosto de 2004.
  5. Los hechos de violencia por motivos políticos acaecidos en mayo de 2007.
  6. Los hechos de violencia por motivos políticos acaecidos en el marco de las elecciones presidenciales de abril de 2013.
  7. Los hechos de violencia por motivos políticos acaecidos entre febrero y junio de 2014.
  8. Los hechos de violencia por motivos políticos acaecidos entre marzo y agosto de 2017.
  9. Los hechos de violencia por motivos políticos acaecidos entre enero y abril de 2019.
  10. Los hechos de violencia por motivos políticos acaecidos en el marco de las elecciones presidenciales de julio de 2024.

Quedarían por fuera otros hechos y momentos que no estén en el marco de estos acontecimientos que señala explícitamente el texto de la ley conformado por 13 artículos y en el que que también quedarían excluidas de la aplicación de la amnistía prevista en esta Ley las personas procesadas o condenadas por la presunta o comprobada comisión de violaciones graves a los derechos humanos, delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra, conforme a lo previsto en el artículo 29 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Tampoco serían objeto de beneficio los señalados por homicidio intencional, tráfico de estupefacientes y sustancias psicotrópicas, con pena mínima aplicable superior a 9 años de prisión y delitos contra el patrimonio público.

Extinción de las causas

Con la amnistía regulada en esta ley todas las acciones penales, administrativas, disciplinarias o civiles que se encuentren en trámites judiciales y procedimientos, incluyendo solicitudes de extradición relacionadas exclusivamente con los hechos objeto de la amnistía.

En consecuencia, cesará cualquier medida de coerción personal y las medidas alternativas a la privación de libertad que hayan sido acordadas. Los efectos de la presente amnistía se extienden a los autores y partícipes de los delitos a que hace referencia esta Ley.

El Tribunal de control o juicio competente, a solicitud del Ministerio Público o de la persona procesada o condenada, verificará los supuestos de la amnistía en cada caso y decretará el sobreseimiento de todos los procesos en curso o la revisión de las sentencias firmes para su anulación mediante sentencias de reemplazo. Por otra parte, los organismos administrativos, policiales o militares en los cuales reposen registros o antecedentes sobre personas beneficiadas por la amnistía objeto de esta Ley, deberán eliminar de sus archivos los registros y antecedentes relacionados con ellas, de oficio o a solicitud del Ministerio Público o de la persona interesada.

Delsa Solórzano, presidente del partido Encuentro Ciudadano, señaló que el texto divulgado es “incompleto y potencialmente peligroso” y advirtió que al no derogarse expresamente estas leyes, queda abierta la puerta para nuevas detenciones, incluso después de una eventual aplicación de la amnistía.

Asimismo, el proyecto “no garantiza el retorno seguro de los exiliados, no levanta las inhabilitaciones políticas y no establece mecanismos de reparación integral para las víctimas”.

Abierto el período de consultas previo a la aprobación de la ley en segunda discusión, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, convocó a las bases del PSUV a debatir la Ley de Amnistía en las calles, escuchando a las víctimas y familiares de detenidos. Por su parte, Oscar Murillo, coordinador ejecutivo de Provea señaló que siguen preocupados de la redacción de dos aspectos en la exposición de motivos, ya que “el espíritu de una ley de esta naturaleza no es atribuir a un sector la culpa e insisten en plantear la amnistía en un “acto de clemencia soberana”.

El proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática está disponible aquí

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.