Desde el 24 de junio la capacidad de apoyo social y la innovación tecnológica se unieron para tenderle una mano a quienes más lo necesitan actualmente. Es así como, ante la emergencia causada por los recientes terremotos en el país, la empresa de transporte y servicios de delivery Yummy Venezuela creó una campaña de recaudación de fondos nacional e internacional que ha alcanzado la cifra de 1 128 734 dólares.
Este esfuerzo colectivo se concreta, hasta el 3 de julio, en aportes de 20 800 personas y el respaldo de 14 empresas privadas. La iniciativa permite transformar las contribuciones de venezolanos y de extranjeros en una herramienta de acción inmediata para llevar alivio a las zonas más afectadas en el país.
El impacto de estos recursos económicos recolectados se ha visto reflejado en el financiamiento del traslado directo de México a Venezuela de 150 rescatistas de la brigada de los “topos”. Estos especialistas llegaron al país con el equipamiento necesario e indispensable para unirse a los trabajos de búsqueda en las edificaciones que se derrumbaron.
Logramos financiar el envío de 150 rescatistas profesionales de México a Venezuela con parte de los fondos donados en https://t.co/zzNGMmfbeG
Lo urgencia llevó a los organizadores a gestionar una parte de los fondos para la entrega de 3600 bolsas para cadáveres en el centro de acopio de La Esmeralda. Es una medida compleja pero necesaria para reducir los riesgos epidemiológicos y darle dignidad a los fallecidos, dijo Vicente Zavarce, CEO de Yummy. Expresó el dolor que implica atender esta faceta de la crisis y añadió que la decisión respondió directamente a la escasez de insumos médicos que se reportaron en los sectores más vulnerables.
Con parte de los fondos recolectados en https://t.co/QMwlRpJNNX hicimos entrega de 3,600 bolsas de cadaveres en el centro de acopio de La Esmeralda ❤️🩹
Hay que reducir los riesgos sanitarios en las zonas afectadas.
Por otro lado, las complicaciones de movilidad en tierra debido al desastre ocasionado en La Guaira impulsaron la creación de alternativas de salida para los casos médicos de extrema urgencia. Así, a través de una alianza con Venemergencia, Yummy financió el traslado en helicópteros de pacientes desde La Guaira hasta Caracas. De esta forma se garantiza que las personas que estén más delicadas de salud puedan llegar en menos tiempo a centros de asistencia sanitaria.
Bajo este protocolo, mientras el equipo médico actúa en el cuidado general de los afectados, la plataforma de Yummy se encarga de los costos necesarios para mantener los vuelos activos.
Hemos empezado a financiar helicópteros desde La Guaira a Caracas para transportar a gente que necesita movilizarse con urgencia, en alianza con @Venemergencia que los está operando y ocupándose de los pacientes que lo necesitan 🚁🚁🚁
También la recaudación de fondos ha sido prioridad en la adquisición de los equipos médicos escasos en el país. La empresa gestionó la compra y la entrega directa a un grupo de médicos de un ecógrafo, herramienta indispensable para diagnosticar heridas internas y hemorragias.
Este ecógrafo ya se encuentra operativo en el estado La Guaira. Zavarce agradeció el respaldo del personal de la salud que se ha sumado voluntariamente a la iniciativa y le han comunicado lo que necesitan para poder atender a la población afectada.
Hoy compramos y entregamos a un grupo de doctores un ecógrafo para detectar heridas internas que pueden tener personas impactadas.
El ecografo ya está siendo utilizado en La Guaira activamente 🩻⛑️
Gracias a todos los médicos que nos han contactado para apoyarlos.
Para poder garantizar que cada recurso donado sea administrado con total claridad, la aplicación habilitó una sección especial en su portal web donde los ciudadanos pueden revisar en tiempo real el destino y uso exacto del dinero recaudado. También, la plataforma actualizó sus servicios de delivery para que los usuarios puedan realizar donaciones pequeñas de manera opcional en cada compra que realicen y permitir así que el apoyo a esta causa continúe.
Adicionalmente, la iniciativa incluyó diversas formas de voluntariado para quienes desean colaborar pero no cuentan con recursos económicos. Activaron traslados completamente gratuitos para todos los que quieran acercarse a hospitales y clínicas a donar sangre. También habilitaron la opción de envíos gratuitos a más de 100 centros de acopio verificados.
Finalmente, hasta el 3 de julio, llevan un registro virtual para que centros de ayuda, como el refugio de las Hermanas Salesianas de Venezuela, reciban carpas y toldos para los afectados que lleguen al refugio.
Con esta iniciativa, la plataforma de transportes Yummy demuestra que la solidaridad y la unión hacen la diferencia y ayudan a construir segundas oportunidades en los momentos más difíciles del país.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) anunció que prevé brindar asistencia alimentaria de emergencia a 500 000 personas en Venezuela, como parte de la respuesta humanitaria desplegada luego de los terremotos que causaron miles de fallecidos, heridos y damnificados.
Asistencia para cubrir necesidades urgentes
La directora regional del PMA, Lena Savelli, informó desde el estado La Guaira que el organismo busca cubrir las necesidades más urgentes de las familias que perdieron sus hogares y medios de vida.
“En este momento, el objetivo del Programa Mundial de Alimentos es brindar asistencia alimentaria de emergenciapor un período de tres meses. Estas son las necesidades más inmediatas de las personas que han perdido casi todo”, declaró Savelli a la agencia EFE.
La funcionaria explicó que el PMA distribuye canastas de alimentos en las zonas afectadas para las familias que aún pueden cocinar,con provisiones suficientes para un mes. En paralelo, en los campamentos habilitados por Naciones Unidas se entregan almuerzos y cenas preparados para las personas desplazadas.
Solicitud de 50 millones de dólares
Savelli señaló que, además de los alimentos, las principales necesidades de la población incluyen acceso a agua potable y atención sanitaria.
“Hay muchas necesidades de alimentos, de salud y de agua.Aquí, en el campamento, estamos ofreciendo platos calientes, estamos también adaptando nuestra asistencia a las condiciones”, afirmó desde el campamento temporal instalado en el complejo deportivo Domo José María Vargas, en La Guaira.
El PMA lanzó un llamado internacional de ayuda por 50 millones de dólares para financiar las operaciones durante los primeros 3 meses de la emergencia.
De acuerdo con el último balance del Gobierno venezolano, más de 12 000 personas permanecen damnificadas y fueron habilitados 25 campamentos temporales, de los cuales 13 están en La Guaira, 8 en Caracas, 2 en Miranda, 1 en Carabobo y 1 en Yaracuy. Por su parte, Naciones Unidas instaló 3 campamentos transitorios donde varias de sus agencias coordinan la asistencia humanitaria a la población afectada.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
La noche del 2 de julio, Delcy Rodríguez, presidenta encargada bajo la tutela de Estados Unidos, compareció ante los medios para presentar un balance oficial tras los terremotos del 24 de junio. Durante la rueda de prensa, la funcionaria fijó la cifra de víctimas en 2595 fallecidos y defendió la gestión gubernamental como una muestra de transparencia y activación institucional temprana.
Sin embargo, este discurso oficial chocó de inmediato contra las denuncias ciudadanas y el periodismo en el terreno. Cuatro corresponsales internacionales acorralaron la versión del Ejecutivo al visibilizar el abandono de las comunidades, la excesiva militarización y el alarmante colapso de los edificios de la Gran Misión Vivienda Venezuela en La Guaira.
Mientras Rodríguez intentaba contener los daños con censura y despliegue militar, los afectados enfrentaban el desamparo, las trabas a la ayuda y veían a los uniformados profanar la dignidad de las víctimas hurtando pertenencias de las zonas afectadas.
Activación institucional “más temprana” vs. lentitud del despliegue
Una de las afirmaciones más controvertidas de Delcy Rodríguez se refiere a la respuesta de las autoridades ante el desastre. “Tenemos la activación institucional más temprana”, aseguró la oficialista. Sin embargo, múltiples testimonios y denuncias publicados en redes sociales reflejan otra realidad.
Durante la rueda de prensa, en el espacio de preguntas, la periodista María Martín, de El País, de España, confrontó esa versión oficial al basarse en testimonios de personas que se sintieron abandonadas durante las primeras 72 horas. La comunicadora refirió que en muchas zonas no había maquinaria, ni siquiera bolígrafos y papel para identificar los cadáveres.
Fulminada Delcy Rodríguez en la rueda de prensa con medios internacionales.
"La inmensa mayoría de las personas que hemos entrevistado cuentan que han estado abandonados al menos las primeras 72 horas. Esto lo hemos podido confirmar nosotros, no había maquinaria ni siquiera… pic.twitter.com/hXTVZiPOjv
Rodríguez se defendió afirmando que durante las primeras 24 se desplegaron 4000 funcionarios, había muchas vías “completamente tapiadas” donde no llegaban “ni siquiera con motorizados”.
Incluso después de una semana de la tragedia, siguen saliendo múltiples testimonios que denuncian la falta de ayuda en ciertas zonas, incluso después de una semana de los terremotos. Uno de esos es el de Gabriela Pérez, residente de la OPP-26 de Misión Vivienda. En declaraciones difundidas por la periodista Maryorin Méndez,
“El día dos vino el alcalde para acá y yo lo agarré de la mano y le dije ‘jefe, póngase la mano en el corazón y traiga las máquinas’, ‘tranquila, hija que, las vamos a traer’ (dijo el alcalde). Y no nos ayudó”, denunció Pérez.
🚨🇻🇪 "Si me llega a pasar algo aquí, son ellos".
Con esa frase, Gabriela Pérez denunció lo que describe como la falta de apoyo oficial en las labores de rescate en la OPP-26 de la Gran Misión Vivienda Venezuela, en La Guaira, una de las zonas afectadas por los terremotos del 24… pic.twitter.com/twIJxLkHmO
También, un informe de Justicia, Encuentro y Perdón titulado El Estado abdicó su deber de proteger, aborda esta contradicción a través de lo que denomina la “paradoja de un aparato estatal hipertrofiado para el control político y la coacción, pero absolutamente atrofiado para la gestión de riesgos y la asistencia civil”. El documento resalta cómo décadas de desfinanciamiento técnico y politización de los cuerpos de rescate obligaron a que la propia sociedad civil, vecinos y voluntariado local tuvieran que sostener “con sus propias manos el paso primario de la emergencia” ante la inacción inicial de las autoridades.
Militarización para evitar el caos vs. inacción y mal actuar de uniformados
Según Delcy Rodríguez, la militarización de La Guaira tras el desastre se produjo para evitar “que laboratorios mediáticos y matrices mediáticas creadas para perturbar y generar caos” imposibilitan las labores de búsqueda y rescate.
Stefano Pozzebon, corresponsal de CNN Internacional, afirmó que el pueblo está “herido, golpeado y adolorido” y que existe un rechazo de la población concentrado en los militares por la actuación de los efectivos.
Rodríguez se justificó afirmando que “desde las primeras horas hubo presencia policial y militar un solo saqueo”, pero que luego de eso no ha pasado nada más. Sin embargo, omitió las denuncias documentadas por el mal proceder de los funcionarios.
Múltiples denuncias contra cuerpos policiales y militares –que Delcy parece haber ignorado– señalan que muchos uniformados no solo no ayudan en las labores de rescate, donde desde un inicio fueron los propios voluntarios quienes trabajaron con picos y pala, sino que también han cometido hurtos en las zonas afectadas.
Ese mal actuar de algunos funcionarios fue demostrado con el arresto de cuatro funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) a quienes la ciudadanía increpó por llevar un fajo de dólares que sacaron de una estructura colapsada. Otros videos muestran a funcionarios policiales hurtando pertenencias de edificios que colapsaron por los terremotos.
"CICPC" es tendencia porque se pudo ver a un funcionario intentando apropiarse de un fajo de billetes que encontró en medio de los escombros producidos por los terremotos.
La comunidad lo enfrentó, le quitó los billetes y se los rompieron en la cara. pic.twitter.com/tt6u0vzdLb
— ¿Por qué es tendencia? (@estendenciavzl) June 30, 2026
Al respecto, el informe de la organización JEP advierte que el afán gubernamental por imponer el secretismo y bloquear el acceso a la prensa nacional e internacional constituye una “negligencia monumental en la gestión de la crisis”. El documento desmitifica el argumento del “caos mediático” esgrimido por Rodríguez al señalar que la censura, en emergencias de esta magnitud, trasciende la violación a la libertad de expresión y “se tipifica como un agravante deliberado del daño humano”, ya que al ocultar la realidad se impide deliberadamente la focalización de la ayuda y se aísla por completo a comunidades damnificadas por conveniencia política.
Urbanismos de Misión Vivienda colapsados vs. edificios privados y vacacionales
El periodista Jorge Martínez, corresponsal de Milenio, cuestionó la integridad estructural y las malas condiciones de construcción de los edificios de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV). El periodista basó su planteamiento en testimonios de los habitantes del desarrollo habitacional “Hugo Chávez” en La Guaira, una de las zonas más afectadas por los recientes terremotos.
Aunque hasta ahora no se ha precisado cuántos edificios y urbanismos de Misión Vivienda colapsaron, se sabe que además del “Hugo Chávez”, también cayeron varios conocidos como OPP en Caribe y Tanaguarena, edificaciones altas donde residían cientos de familias.
Rodríguez argumentó que el 80 % de los edificios que colapsaron en La Guaira a causa de los dos sismos son de desarrollos privados.
“Es necesario recordar que es un estado con vida propia, pero también para vacacionar y ese día había bajado mucha gente a la playa porque era un día feriado”, dijo, omitiendo dar datos específicos sobre los urbanismos de Misión Vivienda afectado.
Dudas en la celeridad de cifras oficiales vs. estimaciones internacionales
Otro de los choques entre el discurso oficial y la realidad se centra en el conteo de víctimas. Durante su alocución, Rodríguez —acompañada por Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello—, elevó la cifra oficial a 2595 personas fallecidas y 12 400 heridos, defendiendo firmemente el avance de los operativos y asegurando que “nadie iría a fosa común” gracias a las labores de identificación forense.
La funcionaria enfatizó que el gobierno no busca proyectar cifras, sino dar un “número riguroso” basado en cadáveres identificados. Sin embargo, los corresponsales extranjeros en el terreno y los propios rescatistas han continuado exponiendo un desfase entre la contención de la estadística gubernamental y la dimensión real de la catástrofe.
Mientras el Ejecutivo fijaba la cifra en poco más de 2500 decesos, familiares y voluntarios relataban en el terreno que las minutas internas de los cuerpos de rescate y las proyecciones de organismos internacionales que presentaron estimaciones sobre 10 000 posibles víctimas fatales, sumado al cálculo de miles de personas reportadas como desaparecidas en las áreas donde las estructuras colapsaron por completo.
Rodríguez atribuyó las altas estimaciones de algunos organismos internacionales como la ONU al hecho de que inicialmente se pensó que los sectores populares de las montañas habían sufrido el mismo colapso que los edificios de zonas residenciales.
“Si algo se puede decir, afortunado, es que ocurrió más hacia la falla de la costa y no hacia la montaña. Muchas estimaciones que se hicieron por organismos internacionales fue porque pensaron que se habían derrumbado también las casas en los sectores populares, en los barrios”, dijo.
Reclamo de “politización” vs. trabas a la ayuda humanitaria
Delcy Rodríguez acusó a la oposición y a los medios extranjeros de “politizar una situación humanitaria” y defendió que el canal único del Estado garantizaba una distribución justa de suministros.
De acuerdo con el informe de JEP, la centralización obligatoria impuesta por el Ejecutivo actuó en realidad como una “depredación administrativa”, implementando trabas burocráticas extremas para el registro y acceso de brigadas de rescate internacionales, lo cual viola normativas internacionales como los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos (Principios Deng).
Además, citando datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el informe revela que un 39 % o 40 % de las personas damnificadas quedó por completo a la intemperie, durmiendo en calles y espacios públicos bajo una grave escasez de alimentos y servicios básicos debido al bloqueo gubernamental de asistencia independiente.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Las misiones internacionales de búsqueda y rescate continúan la desmovilización en Venezuela tras varios días de intensas labores en las zonas devastadas por los terremotos. Equipos de España y Ecuador anunciaron el cierre de sus operaciones, luego de participar en tareas de localización de víctimas entre estructuras colapsadas, mientras expertos en salud pública advierten que el impacto de la emergencia persistirá mucho después de finalizados los rescates.
Fin de las operaciones de búsqueda
El Cuerpo de Bomberos de Quito informó la tarde del 2 de julio, a través de su cuenta oficial en X, que el equipo USAR ECU-01 concluyó su misión en Venezuela y emprendió el retorno a Ecuador, tras recibir el reconocimiento y el agradecimiento de las comunidades con las que trabajó durante la emergencia.
“Culminamos nuestras labores con la gratitud y el cariño de nuestros hermanos venezolanos”, publicó la institución, y acompañó el mensaje con imágenes de la despedida del personal desplegado.
El rescatista señaló que no lograron encontrar sobrevivientes en su zona de intervención y describió una destrucción generalizada en Playa Grande y Caraballeda, donde numerosos edificios colapsaron. Según datos del equipo de las Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (UNDAC), miles de rescatistas internacionales participaron en las operaciones y durante los primeros días lograron rescatar con vida a 12 personas.
La emergencia sanitaria continúa
Aunque las labores de búsqueda comienzan a concluir, la Sociedad Española de Epidemiología advirtió este viernes 3 de julio en la mañana que los riesgos sanitarios derivados de la emergencia pueden prolongarse durante meses.
La organización señaló que, además de la atención a los heridos, es prioritario garantizar la continuidad de los tratamientos médicos, el acceso a agua potable, el saneamiento básico y la atención a la salud mental de la población afectada.
Asimismo, alertó de que la pérdida de familiares, viviendas, redes de apoyo y medios de vida puede provocar estrés prolongado y cronificar el trauma entre los sobrevivientes. La entidad subrayó que la preparación previa, la calidad de las infraestructuras y la capacidad de respuesta de los servicios públicos son factores determinantes para reducir las consecuencias sanitarias y sociales de un desastre de esta magnitud.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El doblete sísmico de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio ha causado hasta ahora, según registros oficiales, 2595 fallecidos, 10 000 heridos y 12 841 damnificados. Más allá del importante impacto directo en la vida de más de 8 millones de venezolanos, la pérdida de infraestructura redefine por completo el panorama económico nacional.
Las evaluaciones satelitales preliminares del PNUD calculan los daños físicos directos en 6700 millones de dólares —cerca del 6 % del PIB—, mientras que las firmas privadas duplican esa expectativa hasta los 12 500 millones de dólares. Los datos de la NASA reportan 58 870 edificios dañados o destruidos en una región que concentra los principales motores de actividad no petrolera: Caracas, La Guaira, Carabobo, Miranda, Yaracuy y Aragua. Ante este escenario, el economista Asdrúbal Oliveros, economista e investigador de la UCAB, proyecta un impacto severo y estima el costo total de los daños y pérdidas entre 7500 y 9000 millones de dólares, lo que representaría un impacto potencial del 8,5 % del PIB.
Un aparato productivo fracturado
No todos los sectores económicos comparten la misma alarma. Desde la perspectiva empresarial, el presidente de Fedecámaras, Felipe Capozzolo, sostiene de forma preliminar que el efecto sobre el crecimiento del PIB en 2026 será limitado. Su argumento se basa en que el principal sostén de la economía, la industria petrolera, no sufrió daños estructurales debido a los sismos.
Sin embargo, esta visión contrasta con las proyecciones anteriores al desastre. El PNUD había calculado para este año un crecimiento del 7,4 % impulsado por el petróleo, pero advertía una inflación de 271,6 % y un consumo interno deprimido por un salario mínimo rezagado frente a una canasta alimentaria de 700 dólares. Con 1,7 millones de estructuras comprometidas en el centro del país y la estimación de la ONU de 50 000 personas desaparecidas, las condiciones de ese mercado interno cambiaron drásticamente. La pérdida de capital físico y humano altera las bases de cualquier previsión de crecimiento.
Las barreras para la reconstrucción
La teoría económica sobre desastres naturales señala que las naciones logran recuperar su PIB a largo plazo si cuentan con tres pilares: inyección rápida de capital, fortaleza institucional y tejido social. En Venezuela, la ausencia de estas condiciones dificulta el proceso. Como explica a The New York Times el economista Omar Zambrano, el evento genera necesidades urgentes de gasto público que el Estado venezolano no está en capacidad financiera de asumir.
De acuerdo con la información publicada por el medio France 24, el proceso superará este año las fases de rescate, remoción de escombros (estimada en seis semanas) y la recuperación temprana de redes básicas entre diciembre y enero. El verdadero cuello de botella económico se ubica en la cuarta fase: el rediseño y reasentamiento de damnificados, un proceso de construcción que tomará entre dos y tres años.
La escala financiera de esta última etapa es el mayor desafío. Estimaciones de Ecoanalítica sugieren que la restitución integral de la infraestructura pública, el aparato productivo y los servicios básicos requerirá cerca de 20 000 millones de dólares. Para contextualizar la viabilidad de este monto, el consultor José Gabriel Arapé advierte que la solución no se limita a la obtención de un fondo de emergencia —el cual calcula en unos 15 000 millones—, sino en la creación de una arquitectura financiera de largo plazo que sostenga el sistema.
El final del túnel está fracturado
Frente a esta colosal brecha de capital, la fragilidad fiscal previa y el deterioro acumulado de los servicios públicos limitan las opciones de respuesta inmediata. En estos momentos hay todavía más preguntas que respuestas. Queda por ver si el país cuenta con los canales institucionales y el reconocimiento internacional necesarios para movilizar estos recursos de forma transparente, o si el sector petrolero podrá compensar, de manera aislada, la paralización económica de las principales regiones industriales del centro del país.
Asimismo, queda pendiente saber si la reciente e inédita iniciativa de reestructurar la deuda externa podrá avanzar sin un programa económico integral y un marco de seguridad jurídica que genere confianza real en los mercados. Está en el aire determinar cómo se financiará la urgente reconstrucción física en un contexto de asfixia presupuestaria.
Finalmente, la gran interrogante institucional y social persiste: ¿será posible articular un plan de estabilización viable sin resolver la profunda crisis política de fondo, y podrá este esfuerzo atraer de vuelta al capital humano calificado que hoy se encuentra en la diáspora?
El éxito de la reconstrucción no dependerá únicamente de la atracción de capital, sino de la capacidad del país para edificarla sobre los escombros de la economía.
La vicepresidenta con el aval de los Estados Unidos, Delcy Rodríguez, ofreció un “balance ampliado” a ocho días del doblete sísmico que sacudió a la región central del país el pasado 24 de junio y avaló la actuación del Gobierno.
Rodríguez informó que la cifra de fallecidos aumentó a 2 595, mientras que la de heridos supera los 12 000. Agregó que desde el 24 de junio han ocurrido más de 862 réplicas.
En rueda de prensa con medios nacionales e internacionales, la gobernante encargada destacó que el despliegue de más de 19 000 funcionarios civiles y militares en las jornadas posteriores al los eventos sísmicos en trabajos de búsqueda, rescate, triaje y atención médica, “ha sido oportuno”.
Aseguró que Venezuela solicitó ayuda internacional “desde el primer minuto” a Gianluca Rampolla, coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en el país.
La mandataria encargada recalcó que inmediatamente después del doblete sísmico aprobó la llegada de equipos de rescate de países de América, Europa, Asia y Medio Oriente.
La presidenta señaló que durante las primeras horas posteriores al terremoto se difundió la matriz mediática “bajen a La Guaira”, la cual buscaba “generar zozobra, desestabilizar el país y entorpecer las labores de búsqueda y rescate que activó el Estado”.
Señaló que el gobierno identificó el origen de estas matrices y que “afortunadamente” la militarización del Estado respondió a la necesidad de garantizar el trabajo de los equipos especializados.
Planes de acción
La vicepresidenta informó la puesta en marcha del “sistema semáforo” para evaluar la infraestructura afectada y la habitabilidad. Puntualizó que un nutrido grupo de ingenieros de la mano con universidades, empresas privadas y organismos públicos realizarán las respectivas inspecciones técnicas.
Rodríguez señaló que 30 edificios en Caracas ya tienen semáforo rojo, mientras que 189 estructuras colapsaron en todo el país, la mayoría en La Guaira.
Informó que ordenó la creación de un fondo para la reconstrucción del país con 200 millones de dólares con recursos recuperados del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Además, anunció la apertura de una cuenta en la CAF para recibir donaciones internacionales destinadas exclusivamente a la construcción de viviendas, con auditorías externas.
Precisó que ya están activos 46 campamentos transitorios que actualmente atienden a más de 11 500 personas que perdieron sus viviendas.
“En estos espacios se brinda alimentación, salud, apoyo psicológico y actividades recreativas para niños, incluyendo programas del Sistema de Orquestas y espacios deportivos instalados por la Federación Venezolana de Fútbol”, detalló.
Contradicciones
Mientras Rodríguez anunció el despliegue de más de 19 000 funcionarios, medios nacionales y sociedad civil denunciaron que la ayuda gubernamental “llegó tarde”.
Testimonios recogidos por medios locales y difundidos en redes sociales afirmaron que la coordinación gubernamental no fue la más adecuada, sobre todo en las primaras 48 horas del desastre.
En videos que se viralizaron en redes sociales se pudo ver cómo familiares removían escombros con instrumentos rudimentarios para hallar con vida a los familiares que quedaron bajo los escombros.
La militarización del Estado fue una medida ampliamente criticada por ONG y la ciudadanía en general, quienes denunciaron bloqueos a voluntarios y cierre total y parcial de vías, lo que retrasó la entrada de la ayuda humanitaria.
Durante la contingencia, los cuerpos policiales y militares han enfrentado denuncias de la sociedad civil y brigadas internacionales que los han acusado de hurtar bienes y divisas entre los escombros, amedrentar a periodistas, hostigar a los rescatistas e imponer trabas al traslado de donaciones, mientras las comunidades afectadas critican su inacción en las labores de salvamento.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
La coordinadora nacional de Vente Venezuela, María Corina Machado, analizó el impacto de la catástrofe causada en Venezuela por los terremotos del pasado 24 de junio. Resaltó el liderazgo que asumió la propia ciudadanía para atender la emergencia ante la ausencia de las instituciones estatales, hecho que modificó la agenda pública del país, y ahora concentra esfuerzos en la asistencia humanitaria.
Durante una entrevista concedida a la presentadora de televisión Erika de la Vega en su podcast En defensa propia, Machado enfatizó que esta tragedia transformó la percepción de los ciudadanos. Explicó que el derrumbe material expuso también las fallas morales del entorno político nacional. En este escenario, dijo, la población exige la exposición cruda de los hechos para sentar las bases de la planificación futura.
“Hoy somos una Venezuela distinta a la de hace una semana. Yo siento que esto es una herida tan profunda, no solamente por el evento en sí, que tiene unas consecuencias enormes, sino por todo lo que se derrumbó. Porque entendamos que no solo se derrumbaron edificios e instalaciones, también se derrumbaron caretas, se derrumbaron mentiras y ha emergido lo que los venezolanos creemos que es la verdad”, expresó Machado.
En los últimos días se supo que Machado ha intentado volver al país, pero no ha sido posible. La opositora mantiene en pie la intención de regresar. “Yo quiero que mis manos sean útiles, poner mi energía, mi esfuerzo, mi amor en esto (…) Todos nos necesitamos abrazar yo he recibido mensajes que te desgarran el alma”, afirma.
Canalización del descontento y la urgencia humanitaria
Machado resaltó que el trabajo conjunto de los ciudadanos expuso aún más la falta de capacidad del Estado para responder a la crisis. Sostuvo que el desastre desnudó deficiencias estructurales acumuladas durante años.
“Cuando tú constatas el dolor y la indolencia, o episodios de corrupción, o se empieza a evidenciar todo lo que ha sido la negligencia cruel de años y años, evidentemente la sociedad siente que esto te abofetea”, precisó. A pesar de la indignación, el comportamiento de la población demostró una inclinación hacia los métodos cívicos, con el único fin de ayudar a los afectados.
La opositora planteó que el restablecimiento de los servicios públicos, fundamentalmente el suministro eléctrico, representa el primer paso técnico indispensable para garantizar la normalización de la vida diaria y el desarrollo de actividades productivas. Argumentó que la superación del escenario crítico depende de la cohesión social y del reconocimiento mutuo entre los distintos sectores que integran el tejido nacional.
En ese sentido, consideró que la reconstrucción exige la adopción de normativas claras y el respeto riguroso al Estado de derecho para evitar la repetición de negligencias institucionales. La dirigente apeló a la madurez colectiva para encauzar el malestar general: “Toda esta angustia que sigue creciendo y esa indignación que sigue creciendo debe ser canalizada, debe ser encausada, tiene que ser liderada de manera muy clara, de manera muy franca”.
Reconfiguración de las fases políticas ante el duelo colectivo
Al evaluar si los planes políticos previamente anunciados bajo distintas fases experimentaron cambios tras el desastre, Machado descartó que la atención de la emergencia humana anule los procesos institucionales en marcha. La dirigente explicó que las tareas orientadas al desmontaje de las estructuras represivas y de los esquemas de corrupción mantienen su vigencia y deben continuar en paralelo.
“Yo no creo que avanzar en una dimensión implique perjudicar o desestabilizar a la otra. Yo sí creo que este evento catastrófico de los terremotos nos ha traído una conciencia de la fragilidad en Venezuela, de las capacidades del Estado (…) Ahorita es atender a nuestra gente y atenderla físicamente, pero también emocional y espiritualmente, porque no es solamente un tema de que la gente necesita techo y alimentos”, detalló.
Además, describió la existencia de un duelo colectivo y un trauma social que requieren un abordaje integral del liderazgo nacional. Sostuvo que el intercambio solidario entre los ciudadanos de dentro y de fuera del territorio nacional impulsa una dinámica de integración interna que dejará como resultado una sociedad civil más cohesionada.
“Mi certeza de una transición ordenada está ahí. Cuando hablo de la idiosincrasia venezolana me refiero a eso, a esos atributos, a esa conciencia que tenemos de, incluso en circunstancias muy extremas, darle estabilidad a punta de nuestro trabajo y de nuestra entrega a un proceso que es arduo”, manifestó.
Concluyó señalando que el intercambio solidario entre los ciudadanos dentro y fuera del país impulsa una dinámica de integración interna que dejará como resultado una sociedad civil más cohesionada.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El pasado 24 de junio de 2026 quedará grabado en la memoria de todos los venezolanos. Un movimiento telúrico sacudió gran parte del país y nos recordó, en apenas unos segundos, lo vulnerables que somos frente a la naturaleza. Sin embargo, también dejó al descubierto algo mucho más esperanzador: la extraordinaria capacidad de solidaridad que aún existe entre nosotros.
Como persona con discapacidad motora que utiliza una silla de ruedas para desplazarse, evacuar mi edificio durante el sismo representó un enorme desafío. Mientras el piso parecía moverse bajo mis ruedas y los objetos caían dentro del apartamento, mis vecinos reaccionaron de inmediato.
Uno de ellos asumió un riesgo que nunca olvidaré. En medio del temblor decidió acompañarme en el ascensor para ayudarme a salir del edificio. Aunque los protocolos indican que no debe utilizarse durante un sismo, nuestras circunstancias hacían de esa la alternativa más rápida y segura. Gracias a su valentía y a la solidaridad de toda la comunidad, hoy puedo contar esta historia.
Después del terremoto, el miedo a las réplicas hizo que mi madre y yo decidiéramos permanecer fuera del edificio. Una vez más, los vecinos demostraron que la empatía no necesita discursos. Organizaron un espacio común, sacaron sus vehículos y algunos incluso pasaron la noche dentro de ellos para acompañarnos y brindarnos tranquilidad.
Aquel gesto me hizo reflexionar sobre el verdadero significado del poder.
Durante años hemos asociado el poder con cargos, posiciones o autoridad. Sin embargo, ese día comprendí que el auténtico poder se manifiesta cuando somos capaces de servir a los demás, de tender una mano sin esperar nada a cambio y de actuar pensando en el bienestar colectivo.
La naturaleza nos recordó que no tenemos el control de todo, pero también nos enseñó que las diferencias desaparecen cuando la condición humana ocupa el primer lugar. En medio del miedo no existieron colores políticos ni intereses particulares; solo personas ayudando a otras personas.
Venezuela atraviesa momentos complejos y todavía muchas familias enfrentan las consecuencias de este desastre. No obstante, también quedó demostrado que existe un país profundamente humano, dispuesto a acompañar, proteger y reconstruir.
Ojalá no esperemos una nueva tragedia para recordar que el bien común siempre será más importante que cualquier diferencia.
Porque, al final, el verdadero poder no está en el cargo que ocupamos, sino en las acciones que realizamos por los demás. Y esa, quizás, sea la mayor lección que nos dejó aquel 24 de junio: lo humano sigue siendo nuestra mayor fortaleza y lo distinto continúa siendo aquello que, lejos de separarnos, puede unirnos como sociedad.