Tiziana Polesel, primera vicepresidenta de Fedecámaras, conversó en Espacio Runrunes sobre la “fotografía” actual del sector privado y fue tajante: el sistema actual está diseñado de tal forma que la formalidad se ha vuelto casi insostenible. El tema medular de la conversación fue el avance de la economía informal.
Polesel explicó que Venezuela tiene una de las presiones fiscales más altas del mundo, alcanzando un 61%. “Técnicamente pagamos el doble de impuestos que un país como Chile”, comparó, señalando que esta carga no solo proviene del Seniat, sino de una acumulación de tasas municipales, servicios públicos costosos (y muchas veces inexistentes) y contribuciones parafiscales.
“¿Cuál es la consecuencia de tener una presión fiscal irracional? Es justamente que se busca la informalidad”, afirmó Polesel. Advirtió que este fenómeno es doblemente peligroso: por un lado, impide que los emprendedores se formalicen y, por el otro, obliga a empresas ya constituidas a manejar parte de sus operaciones fuera del registro legal para mantener la rentabilidad. Además, recordó que la informalidad atenta contra el “trabajo digno” y la calidad de los productos que llegan al consumidor.
Los frenos al motor productivo
Más allá de los tributos, Tiziana Polesel enumeró otros obstáculos que impiden que el optimismo empresarial se traduzca en hechos:
- Brecha cambiaria: La diferencia entre la tasa oficial del BCV y otras referencias del mercado es un “atentado contra la utilidad”, pues los insumos se pagan a precios elevados pero la venta final está regulada.
- Ausencia de crédito: Fue enfática al decir que no hay reactivación viable sin crédito de magnitud. “Una pareja joven, ¿cómo va a comprar una vivienda si no es con crédito?”, cuestionó, mencionando que sectores como la construcción operan apenas al 20% de su capacidad por esta razón.
- Servicios y autogeneración: Criticó que se exija a las empresas autogenerar energía sin ofrecer créditos para comprar plantas, y enfrentando además la escasez de gasoil para operarlas.
Legislación y talento
Durante la entrevista, se produjo el anuncio oficial de un ajuste del salario mínimo a partir del 1 de mayo. Al respecto, Polesel aclaró que, aunque el sector privado aporta elementos técnicos en las mesas de diálogo, el monto final es una decisión netamente ejecutiva. Sin embargo, destacó como un “gran avance” el consenso inédito entre gobierno, sindicatos y empleadores sobre la necesidad de modificar la Ley del Trabajo. Para Fedecámaras, la normativa actual es rígida y está desactualizada frente a realidades como el teletrabajo o la necesidad de contratar jóvenes por horas, además de mantener una inamovilidad laboral que, a su juicio, termina ahuyentando nuevas contrataciones.
La representante gremial también señaló que es urgente revisar leyes “ancladas en el pasado”, como la Ley del Trabajo, que no contempla el teletrabajo ni ofrece flexibilidad para la contratación de jóvenes por horas. A pesar de esto, destacó que las empresas que decidieron quedarse en Venezuela siguen apostando por el talento local y la capacitación tecnológica para no quedar rezagados.
Hacia el final de la entrevista, Polesel abordó el tema político y la posibilidad de una elección presidencial. Para la empresaria, más que la fecha, lo medular es la institucionalidad.
“Lo importante es que el proceso se lleve a cabo cuando el ciudadano tenga la garantía de que es transparente y refleje la voluntad del electorado”, afirmó.
Polesel subrayó que la recuperación de la confianza pasa por tener un CNE con personas de reconocida reputación propuestas por la sociedad civil. “Todos los venezolanos estamos esperando un proceso de elecciones transparente y auditable… que ese lunes en la mañana estemos todos de acuerdo en que ese fue el resultado”, concluyó.



