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Precios del petróleo se mantienen en mínimo en víspera de Navidad

LOS FUTUROS DEL petróleo crudo se mantienen este lunes en un mínimo de 17 meses, en medio de las preocupaciones sobre la producción mundial de crudo y los temores de una desaceleración económica internacional que podría erosionar la demanda.

El comercio de petróleo en el Nymex se cerrará a la 1:30 pm, hora del este, una hora antes, por la víspera de la Navidad, y los mercados globales cerrarán el martes todo el día en conmemoración del feriado, reseña MarketWatch

El West Texas Intermediate CLG9, -2,15%  se cotiza a $ 45.49 el barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York, después de tener una pérdida de 11,4% la semana pasada , según datos de mercado del Dow Jones . Los contratos de referencia de EE.UU. finalizaron en lo más bajo para un contrato de primer mes desde el 12 de julio de 2017.

Mientras tanto, el Brent LCOG9  índice de referencia mundial, agregó un centavo, o menos de 0.1%, para llegar a $ 53.78 por barril, luego de una caída semanal del del 10.7%, marcando su liquidación más baja desde el 8 de septiembre de 2017.

Ambos grados de crudo se encuentran en un mercado bajista, generalmente definido como una disminución de al menos 20% desde un pico reciente. El petróleo de WTI ha bajado un 40,5% desde su máximo reciente del 3 de octubre, mientras que Brent ha perdido un 38% desde su máximo reciente de octubre.

La evidencia de la caída de la expansión económica en todo el mundo, con la excepción de los EE. UU., ha dado lugar a que los mercados bajistas aumenten en varios mercados bursátiles, lo que disminuye el apetito por los activos percibidos como riesgosos, como el petróleo. El retroceso del crecimiento global podría llevar a una demanda de energía más débil.

Hasta ahora, los esfuerzos de Arabia Saudita, el líder de facto de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, de limitar la producción a principios del próximo año en 322,000 barriles diarios, más que un recorte previamente anunciado de 250,000 barriles diarios durante seis meses a partir de Enero, según el Wall Street Journal, no ha sofocado adecuadamente las preocupaciones. El crecimiento continuo en la producción de crudo de los EE. UU., en particular por parte de los productores de petróleo de lutitas, también ha contribuido a las preocupaciones sobre un creciente exceso de la oferta mundial.

“Increíblemente, ante los recortes de producción aún más profundos, los mercados del petróleo han alcanzado nuevos mínimos. Y mientras que el recorte de producción debería restaurar una apariencia de balance de suministro para la primera mitad de 2019 “, escribió Stephen Innes, jefe de comercio de Asia Pacífico en Oanda, en una nota de investigación con fecha del 23 de diciembre.

“Las preocupaciones sobre el crecimiento global y la producción de petróleo de lutitas, que siguen alcanzando nuevos récords, preocupan profundamente a los inversores”, dijo.

Gobierno venezolano vendió bonos a Goldman Sachs 69% más baratos

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Goldman Sachs cerró la compra de bonos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela con un descuento del 69%. La firma estadounidense acordó pagar al Banco Central de ese país 865 millones de dólares, 31 céntimos por dólar, por la adquisición efectiva de títulos emitidos en 2014 con vencimiento en 2022 por un valor de 2.800 millones, publicó El País.

La operación, adelantada este domingo por el Wall Street Journal, provocó la inmediata reacción de la oposición, empezando por el líder de la MUD, Henrique Capriles, quien exigió explicaciones al Gobierno de Nicolás Maduro por la venta. “Muy grave, debe explicarse con detalle a los venezolanos”, afirmó a través de su cuenta de Twitter.

Venezuela, país productor de crudo cuya economía depende del valor del petróleo, se encuentra inmersa en una gravísima crisis institucional a la que se suman una dramática falta de liquidez y una marcada tendencia hiperinflacionista. La misma estructura del Estado y el farragoso sistema de subvenciones ha generado unos gastos que el Ejecutivo no puede sostener en el tiempo y que necesita para mantener el pulso a los opositores en medio de las protestas que desde hace casi dos meses reclaman la liberación de presos políticos y la convocatoria de elecciones. Maduro ha puesto en marcha el procedimiento para elegir una nueva Asamblea Nacional Constituyente bajo unas condiciones favorables al actual régimen.

En este contexto, el Gobierno busca liquidez a través de la principal compañía de Venezuela. Pdvsa ha estado ya en el pasado al borde de la quiebra. En 2016, la empresa lanzó un aviso a los tenedores de bonos para que aceptaran el canje de la deuda. En caso contrario, advirtió entonces, su capacidad para hacer frente a sus pagos se vería perjudicada. La petrolera es uno de los mayores exportadores mundiales de crudo y también uno de los mayores titulares de reservas. Venezuela es el país con mayor cantidad de crudo en el subsuelo: según algunos cálculos, el país latinoamericano podría seguir extrayendo petróleo durante 300 años al ritmo actual sin agotar su mayor tesoro natural. No obstante, en medio de la crisis, el año pasado se vio obligado a comprar, por primera vez, crudo ligero estadounidense para mezclarlo con el crudo pesado (el que más produce) y poder así exportarlo.

WSJ asestó un nuevo golpe a la demanda por difamación de Diosdado Cabello

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La defensa del periódico norteamericano Wall Street Journal pidió nuevamente a la Corte del Distrito Sur de Nueva York rechazar la segunda demanda enmendada que, por difamación, interpuso Diosdado Cabello, diputado a la Asamblea Nacional por el Gran Polo Patriótico, en mayo de 2016.

Los abogados de Dow Jones & Company, Inc aseguran que Cabello no ha sido capaz de demostrar la falsedad en la afirmación base del reportaje publicado por el diario el 18 de mayo de 2015, en el que se afirmó que el político oficialista es investigado por tráfico de drogas y blanqueo de capitales en las agencias federales de los Estados Unidos.

De acuerdo con el documento presentado por los abogados Katherine Bolger y Jeremy Kutne del escritorio jurídico Levine Sullivan, Koch & Schulz, LLP señala que las alegaciones hechas por Cabello deben ser rechazadas, como se pidió anteriormente, ya que las mismas no argumentan razonablemente la presunta difamación y malicia por parte del Wall Street Journal, reseñó la periodista Maibort Petit en su blog.

La compañía solicita que la Corte rechace las acusaciones de Cabello presentadas en su segunda queja modificada, pues en dicha demanda no se corrigieron las dos deficiencias centrales que se objetaron en la primera versión de la queja.

“De hecho a pesar de haber hecho dos enmiendas a la demanda original y de haber escrito casi 20 páginas de información sobre esta moción,

Diosdado Cabello todavía no ha logrado hacer las alegación de que no está siendo investigado por narcotráfico y lavado de dinero en los EE UU”, se lee en el memorando.

En consecuencia, la corte puede descartar la demanda en esta primera etapa y así concluir el proceso.

La ‘doctrina Cabello’ y la difamación, por Ibsen Martínez

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El capitán Diosdado Cabello, hombre fuerte del régimen de Nicolás Maduro, y notorio por hallarse en la lista de los capos del narcotráfico global más buscados por la DEA, ha demandado al diario Wall Street Journal por difamación. Declararse difamado en su honor ante obsecuentes jueces penales venezolanos ha permitido a Cabello acorralar a numerosos medios de prensa, condenar a arresto domiciliario indefinido al editor Teodoro Petkoff, director del diario Tal Cual, enviar al destierro a Miguel Henrique Otero, editor del matutino El Nacional, y someter a juicio penal a periodistas y directivos de estos y otros medios del país. Los medios imputados no hicieron más que reproducir bien averiguadas noticias, publicadas en medios extranjeros, tales como las que justamente publicó el diario de la calle 44 de Manhattan, del cual espera Cabello una indemnización que, según el texto de la demanda, excede los 75.000 dólares.

Todo esto me ha llevado a pensar en L. B. Sullivan, quien fue comisionado de policía de la ciudad de Montgomery, Alabama, en los tiempos en que el doctor Martin Luther King Jr. desafiaba valerosamente el racismo estadounidense. En enero de 1964, The New York Times publicó un aviso pagado por una organización activista de la lucha por los derechos civiles. El aviso afirmaba que el arresto del reverendo Martin Luther King Jr., acusado de perjurio en Alabama, formaba parte de una conjura contra los esfuerzos del reverendo por poner fin a la segregación en el registro electoral en los Estados del sur.

El comisionado Sullivan demandó ante un tribunal de su Estado al gran diario neoyorquino, y a cuatro ministros protestantes negros que firmaban el aviso, por considerar que las denuncias que el mismo hacía contra el departamento de policía de Montgomery lo difamaban en lo personal.

El tribunal de Alabama falló a favor del comisionado Sullivan y fijó una indemnización de 500.000 dólares. The New York Times y los reverendos apelaron el fallo y el pleito llegó hasta la Corte Suprema de Estados Unidos. Esta, en una decisión histórica, encontró que, en virtud de la llamada Primera Enmienda (que garantiza plena libertad de expresión), la Constitución protegía todo tipo de afirmación, incluso aquellas que resultasen falsas, en torno al desempeño de cualquier funcionario público.

Hacía una sola excepción con aquellos asertos hechos con plena consciencia de su falsedad, o con claro e imprudente desprecio de su veracidad o falsedad. Pero aún en estos casos, la corte ratificó la doctrina del derecho anglosajón de circunscribirlos a la jurisdicción civil y no a la penal. Los magistrados de la corte americana juzgaron que la defensa de la libertad de expresión debía prevalecer en los juicios por difamación incoados contra la prensa por cualquier funcionario público en el desempeño de su trabajo.

La Corte Suprema dictaminó, pues, que la protección de la reputación personal, entendida como un bien privado susceptible de daño y perjuicio, no debía inhibir o coartar el escrutinio público. Con ello, no solo la acción del comisionado Sullivan contra The New York Times fracasó ruidosamente, sino que, literalmente, cambió el curso de la historia mundial del Derecho comparado. En efecto, la argumentación, digamos filosófica, de los nueve magistrados gringos influyó determinantemente para que legisladores y juristas del mundo entero propugnasen reformas encaminadas a la despenalización de los llamados “delitos contra la honra”.

La materia, sin duda, da para muchas páginas porque el bien jurídico a proteger es inaprehensible. Ya el célebre penalista estadounidense Clarence Darrow afirmaba que el honor es como la felicidad: algo muy difícil de describir para fines legales. Lo cierto es que, desde 1964 hasta la fecha, son muchísimos los países que han venido incorporando esta doctrina despenalizadora a sus constituciones o a sus leyes específicas. Puede decirse que hoy la protección de la libertad de información, tradicionalmente fundada en la “verdad objetiva”, se estima inconveniente en muchos países. Con lo que la tutela penal al honor del funcionario público se ha hecho cada vez más débil, desplazándose, a su vez, el peso de su protección hacia el recurso civil.

Según la sentencia de la querella Sullivan versus The New York Times que vengo comentando, las opiniones y valoraciones no están sujetas al límite de la veracidad. Tampoco son susceptibles de una comprobación objetiva, por lo que, respecto a ellas, no rige la exceptio veritatis.

¿Qué rayos es la exceptio veritatis? La exceptio veritatis es eso que suelen invocar los abogados de los imputados por difamación: “Si demuestro que los horrores que dije de Fulano son verdad, demuestro que no he incurrido en delito y me absuelven”.

En cierta forma, la exceptio veritatis es la doctrina penal contra la que falló la Corte Suprema estadounidense. Lo peor que tiene dicha doctrina es que muchos malhechores funcionarios latinoamericanos la invocan a su modo ante tribunales complacientes, y exigen del periodista pruebas que en muchos casos se han cuidado muy bien de destruir ellos mismos.

Entablar juicios penales por difamación e injuria ha sido la estratagema favorita de quienes, como Diosdado Cabello, se han ganado con sus desmanes la atención de la prensa. El juicio penal por difamación contra un periodista ha envenenado secularmente la vida republicana en Hispanoamérica desde el siglo XIX. La Venezuela de la era chavista no ha sido una excepción. Es por ello que una de las iniciativas más loables de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha sido, justamente, promover la despenalización de los casos de difamación en nuestro continente.

Sin embargo, la solicitud de protección penal para el “honor” del funcionario público que se considere difamado, prevista en la reforma chavista de nuestro Código Penal, canceló en Venezuela los avances jurídicos planetarios que, en materia de libertad de expresión, comenzaron en 1964 con el caso Sullivan versus The New York Times.

Los abogados que representan al capitán Cabello ante la corte del distrito sur de Nueva York son un afamado bufete de Nueva Jersey, de esos que traen varios apellidos en la placa, y un abogado de Miami, apellidado Pérez y especializado, entre otras cosas, en infracciones de tránsito.

Preguntas: ¿Se impondrá la jurisprudencia sentada en el caso Sullivan versus TheNew York Times? ¿Alcanza el sueldo de Diosdado Cabello como diputado a la Asamblea Nacional para pagar honorarios profesionales dignos de la serie Boston Legal o The Practice?

Fiat justitia et ruat caelum.

@ibsenmartinez

El Nacional

Nicolás Maduro:

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En rueda de prensa ante profesionales de medios nacionales e internacionales, el presidente de la República Nicolás Maduro, aseguró que: “La Asamblea Nacional perdió vigencia política, es cuestión de tiempo para que desaparezca. Pido disculpa para nuestros diputados que hacen esfuerzo dentro de la asamblea”.

El jefe de Estado ofreció esta declaración un día después de que se oficializara el decreto de “estado de excepción y emergencia económica”, dictada para hacer frente a supuestas amenazas de golpe de Estado a la Administración del líder chavista.

El mandatario nacional exhibió las primeras planas de los diarios españoles ABC, El Mundo, El País y de los estadounidenses New York Times, Washington Post y Wall Street Journal, y tras mencionar a periodistas con nombres y apellidos, dijo que estas son pruebas de la “campaña” contra Venezuela.

El primer mandatario aseguró que estos medios solo quieren crear el terreno para una intervención. Venezuela “quiere ser llevada por agentes externos, con factores políticos internos aliados, a una situación de violencia generalizada”.

Por otro lado, Maduro denunció que dos aviones Boing estadounidenses incursionaron en territorio venezolano. Un avión militar “con capacidades técnicas letales” de Estados Unidos ingresó ilegalmente en el espacio aéreo venezolano en dos ocasiones en la última semana, aseguró el presidente de Venezuela.

Este tipo de aviones son utilizados por Estados Unidos para comunicaciones de grupos armados en zonas de guerra o para inutilizar equipos del gobierno o de la Fuerza Armada. Son aviones con capacidades técnicas letales, recalcó el mandatario.

“Estoy plantado para la lucha. No es tiempo de traiciones ni traidores, es tiempo de lealtad por lo nuestro. Es tiempo de autoconstruirnos y cometer los errores como país libre y a rectificarlos. Construir nuestro propio sistema, no el que se nos impone.

 

 

 

Diosdado Cabello demandó al diario Wall Street Journal por difamación

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El diputado de la Asamblea Nacional por el estado Monagas, Diosdado Cabello, presentó una demanda este jueves acusando al diario Wall Street Journal de difamarlo en un artículo que asegura que es objeto de una investigación por narcotráfico en Estados Unidos.

Cabello presentó una demanda en el tribunal federal de Manhattan contra News Corp, propietario del periódico, asegurando que el artículo publicado en mayo del 2015 contiene “acusaciones falsas y difamatorias” de que Cabello está implicado en actividades criminales relacionadas con el narcotráfico y el lavado de dinero.

La historia causó un “enorme daño a la reputación y el buen nombre del señor Cabello, tanto a nivel personal como de miembro clave de la Asamblea nacional de Venezuela”, señaló la querella. La acción judicial busca una compensación no especificada por parte de News Corp y su subsidiaria Dow Jones, que fue nombrada también como acusada.

Un portavoz de News Corp no realizó comentarios de forma inmediata. La demanda se produce cuando autoridades estadounidenses, incluidos fiscales federales y la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) investigan hasta qué punto funcionarios venezolanos facilitaron el narcotráfico.

En el artículo del 18 de mayo del 2015, titulado “Funcionarios venezolanos sospechosos de convertir su país en centro global de cocaína”, el Wall Street Journal reportó que Cabello es uno de los principales objetivos de las pesquisas. Cabello, número dos del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela, es miembro de la Asamblea Nacional, que presidió entre enero de 2012 y enero de 2016. Ha negado su implicación en el narcotráfico en repetidas ocasiones.

En su demanda, Cabello afirma que el diario incluyó de forma imprecisa citas de fuentes anónimas y aseguró falsamente que es el “objetivo principal” de la investigación.

El día en que las computadoras fallaron en EEUU

WallStreet

 

NUEVA YORK (AP) — Fue un día difícil para la tecnología: la aerolínea más grande del país, su bolsa de valores más antigua y su periódico financiero más prominente sufrieron fallas técnicas que detuvieron el servicio durante parte del día.

Los funcionarios del gobierno dijeron que no parecía que los incidentes tuvieran relación, ni que fueran el resultado de un sabotaje, en respuesta incontables bromas y teorías de conspiración publicadas en Facebook y Twitter, e incluso a la suspicacia del director del FBI, James Comey.

“En mi línea de negocio, no te gustan las coincidencias”, dijo Comey al Congreso el miércoles. “Pero sí parece que no hay un ciberataque involucrado”.

Primero un “problema de rúter” en United Airlines suspendió todos los vuelos de la empresa durante casi dos horas, lo que causó retrasos en 800 vuelos y 60 cancelaciones. Luego un “problema técnico” a las 11:32 en la Bolsa de Valores de Nueva York detuvo las operaciones. En medio de todo eso, el sitio web del Wall Street Journal, WSJ.com, tuvo “dificultades técnicas” que enviaron a los lectores a un sitio temporal mientras el periódico solucionaba el problema.

“El problema es que los humanos no pueden mantener el ritmo de toda la tecnología que han creado”, dijo Avivah Litan, una analista en Gartner. “Se vuelve inmanejable para la mente humana. Nuestra mejor esperanza es que las computadoras a la larga sean suficientemente inteligentes para mantenerse a sí mismas”.

La tecnología hace la vida más fácil y la economía más eficiente, lo que permite un flujo de información y comunicación casi instantáneo, y control remoto de operaciones.

Hasta que falla.

Y es probable que los problemas tecnológicos como los del miércoles que bloquearon de forma temporal servicios vitales y las comodidades de la vida moderna, se vuelvan más comunes conforme computadoras y otros dispositivos electrónicos se enlazan cada vez más entre ellos a través del internet.

Para United, fue el segundo contratiempo técnico importante en dos meses: el 2 de junio la aerolínea tuvo que detener todos sus despegues en Estados Unidos debido a lo que describió como problemas de automatización de cómputo.

Podría ser que nos estamos apresurando para que la tecnología realice operaciones de negocios y de nuestra vida diaria antes de que esté totalmente lista, advierten expertos. Lillian Ablon, una investigadora de tecnología de Rand Corp. dice que la confluencia de fallas debía ser interpretada como un llamado de advertencia a compañías e ingenieros para que programen sus redes para protegerlas contra fallas imprevistas y ataques maliciosos de intrusos.

“En lugar de simplemente permitir que la tecnología nos rebase y después tratar de ponernos al día en términos de privacidad y seguridad, deberíamos estar integrando esas cosas a los sistemas desde el inicio”, señaló. “Necesitamos ser un poco más listos sobre cómo estamos codificando cosas”.

Además, la duración de las fallas del miércoles también es desconcertante, dijo Gartner.

La Bolsa de Valores de Nueva York no pudo reanudar actividades sino hasta las 3:10 p.m., poco más de tres horas y media después de iniciar la falla. “Pienso que todos necesitan asumir que la tecnología va a fallar en ocasiones, pero se tiene que tener poder suficiente de recuperación para resolver la falla en media hora, o en unos cuantos minutos”, agregó Litan.

No obstante, estar privado de tecnología durante algunas horas es un claro recordatorio de que sigue siendo la mejor opción.

“Cuando tienes de seis a siete mil millones de acciones diarias (negociándose), no estoy seguro que haya alguna otra opción”, comentó Larry Tabb, fundador y director ejecutivo de Tabb Group, una empresa de investigación financiera que se enfoca en estructura de mercado y comercio. “No me puedo imaginar regresar a boletas y comercio manual en el piso de remates. ¿Si desaparece Google vamos a tener un grupo de personas con enciclopedias buscando respuestas para la gente? “Esa es la realidad”.

 

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Departamento de Estado de EEUU: Venezuela es un punto importante de transbordo de drogas

DepartamentodeEstadodeEEUU

 

Fiscales estadounidenses presuntamente adelantan una investigación debido a que Venezuela se habría convertido una central de tráfico de drogas y lavado de dinero, según reporta la edición digital del periódico Wall Street Journal.

La investigación no está dirigida contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pero sí al presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello.

CNN ha contactado a varios funcionarios de alto nivel en Venezuela para obtener una declaración pero hasta ahora no ha recibido respuesta.

Un portavoz del departamento de Estado de Estados Unidos se pronunció sobre el reporte:

“No nos pronunciamos sobre investigaciones en curso. Cualquier consulta adicional debe ser presentada al departamento de Justicia”, dijo la fuente. “En general, hemos visto que Venezuela es un punto importante de transbordo de drogas que carece de medidas policiales adecuadas, en parte, porque no participa de la cooperación estratégica, consistente y amplia de las iniciativas antinarcóticos internacionales”, añadió.

 

 

El artículo del WSJ cita a doce fuentes no identificadas del gobierno estadounidense y señala que la investigación podría incluir un pliego de cargos pero que la información no se haría pública hasta que no haya un arresto.

Además de Cabello, la investigación también tendría en la mira a Hugo Carvajal, exdirector de inteligencia militar; Néstor Reverol, comandante de la Guardia Nacional; José David Cabello, hermano de Diosdado Cabello y ministro de Industrias; y Luis Motta Domínguez, un general de la Guardia Nacional, según el Wall Street Journal.

Cabello y otros funcionarios venezolanos han negado en varias ocasiones estar involucrados con actividades de narcotráfico.

El extenso artículo cita declaraciones judiciales de narcotraficantes colombianos que habrían dicho que no podían operar sin la ayuda de funcionarios venezolanos.

El reporte indica que la investigación no proviene del Ejecutivo de EE.UU., sino que es un trabajo de fiscales federales y agentes de la DEA que estarían recibiendo información de distintos informantes, como Leamsy Salazar, exjefe de seguridad de Cabello.

No es la primera vez que surgen reportes de este tipo. La vinculación de Diosdado Cabello al llamado Cartel de los Soles se remonta al menos a enero, cuando el diario ABC de España reportó que Salazar habría presentado pruebas en Washington en su contra.

Según ese reporte, Cabello y militares a su cargo dirigirían envíos de droga a Estados Unidos de ese cartel.

Entonces Cabello reconoció conocer a Salazar, quien por más de una década formó parte del anillo de seguridad del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, fallecido en marzo de 2013.

Cabello dijo que era una persona “cercana”, pero que pasó a ser un “infiltrado”.

En abril, Cabello presentó una demanda contra tres medios de comunicación del país por hacerse eco de las acusaciones de Salazar al repicar el artículo de el diario ABC.

Desde 2008, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha apuntado a al menos siete funcionarios venezolanos, entre ellos miembro del Ejército y del servicio de inteligencia, en sus investigaciones sobre narcotráfico en colaboración con la guerrilla colombiana de las FARC.