organización archivos - Runrun

organización

Ángel Oropeza Mar 21, 2019 | Actualizado hace 10 meses

LA SUPERACIÓN DE LA TRAGEDIA VENEZOLANA se juega en varios tableros: en lo internacional, a lo interno del estamento militar y en la lucha política que encabezan sectores sociales y partidistas. Pero más allá de estos escenarios, existe un terreno –no siempre visible– donde se efectúa una confrontación decisiva porque su resultado, al final del día, va a condicionar la viabilidad, legitimidad y eficacia política de lo que se haga en los tres tableros anteriores. Ese terreno es el de las condiciones subjetivas de sustento, tanto de la dictadura como de la opción democrática de liberación.

Consciente de la importancia clave de este último factor, la dictadura centra precisamente allí su estrategia de supervivencia. Y para ello su preocupación permanente es cómo desmotivar a quienes luchan contra ella, y cómo generar la necesaria frustración que debilite los esfuerzos por enfrentarla y superarla.

Es así como todos los días observamos un esfuerzo sostenido y sistemático del régimen en esta dirección. La dictadura confía en su demostrada capacidad para provocar desesperanza en la inmensa población que le adversa, a través de una tan inteligente como perversa mezcla de desinformación, represión selectiva, matrices opináticas de laboratorio y generación de confusión e incertidumbre. Su gran carta, con la que pretende seguir disfrutando de los placeres del poder a costa del sufrimiento y pauperización de la mayoría de los venezolanos, es simplemente el desgaste psicológico de la población, paso previo indispensable para intentar apagar la necesaria presión popular, la cual –de  nuevo– es la que da sustento al resto de las formas de lucha.

Frente a ello, y adicional a las estrategias de resistencia anímica que diseñan los especialistas, los distintos sectores sociales y las propias personas, se plantea un mecanismo de organización basal denominado “Comités de ayuda y  libertad”, los cuales pretenden constituirse en instancias de activación y articulación de acciones a niveles grupales básicos (caserío, bloque, calle, manzana, edificio). Estos comités son el paso superior de un proceso de organización ciudadana que se inició con los cabildos populares y siguió luego con las asambleas vecinales, y pretenden tanto la construcción de una gran red de comunicación y actividad ciudadana, como lograr una capacidad instalada de organización en todos los rincones del país. Son instancias ciudadanas básicas con tres objetivos cruciales: organizar, comunicar y movilizar.

¿Por qué estas células de organización son tan importantes frente a la estrategia gobiernera que se describe más arriba? Porque, como lo hemos afirmado en otros artículos, la mejor forma de evitar que las condiciones subjetivas de sustento de la lucha democrática por la liberación se vean infiltradas externamente por el desgaste psicológico y el cansancio anímico, es que las personas se organicen en torno a tareas concretas, cada quien dentro de su especificidad y circunstancias particulares. La conformación de estas células básicas de lucha ciudadana y la integración de las personas a ellas, no solo contribuye a fortalecer el necesario sentido de pertenencia de todos a una lucha común, y a canalizar con sentido de eficacia política la natural indignación y las energías de cambio, sino a evitar el peligro de convertirnos en espectadores pasivos de la realidad para, por el contrario, estimularnos a asumir un rol activo de incidencia política, lo cual es clave para mantener la motivación y la presión social creciente.

La Psicología Social está repleta de ejemplos sobre la correlación negativa y alta entre la participación de las personas en tareas grupales concretas que representen una incidencia práctica en su realidad circundante, y la aparición de síntomas que van desde sentimientos de apatía, abulia, depresión, resignación o conformismo, hasta manifestaciones somáticas y alteraciones del sistema inmunológico. En otras palabras, mientras más se involucran las personas en grupos pequeños para desarrollar actividades específicas que representen una forma de influir sobre su entorno, mayor sentido de la propia importancia, niveles más elevados de perseverancia y mayor resistencia al desánimo y a la desesperanza.

Venezuela nos necesita a todos. El enemigo posee aparatos comunicacionales y recursos de poder formidables para intentar derrotarnos psicológicamente. La respuesta frente a su estrategia no es solo individual, sino primordialmente grupal. La clave es organizarnos para hace cosas concretas, que nos hilvanen a todos en esta inmensa lucha común. Este es un momento en el que la diferencia la van a hacer la organización y la inteligencia social. Esa es la batalla crucial, la que en verdad cuenta. No nos está permitido fallar.

Derechos sin revés: La Carta de las Naciones Unidas, la génesis de la paz y los derechos humanos

LA CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS es el documento por medio del cual se constituyen las Naciones Unidas, el 24 de octubre de 1945. Con la ratificación de este documento fundacional de la mayoría de sus signatarios, incluidos los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, las Naciones Unidas entraron oficialmente en vigor.

La Carta es una suerte de constitución interna que rige al organismo supranacional, surgido en 1945, tan solo un mes después del fin de la Segunda Guerra Mundial. La Carta es el instrumento constituyente de la Organización: determina los derechos y las obligaciones de los Estados Miembros y establece los órganos y procedimientos de las Naciones Unidas. En su calidad de tratado internacional, la Carta codifica los principios fundamentales de las relaciones internacionales, desde la igualdad soberana de los Estados hasta la prohibición del empleo de la fuerza en las relaciones internacionales en cualquier forma que sea incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas.

Su historia se remonta al 12 de julio de 1941 con la “Declaración de Londres”, firmada por los representantes de Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, y Sudáfrica, además de los gobiernos en exilio de Bélgica, Checoslovaquia, Grecia, Luxemburgo, Noruega, los Países Bajos, Polonia, Yugoslavia y Francia representada por el general De Gaulle.

Este documento se constituyó en un pronunciamiento a favor de la concertación de la paz de forma conjunta, y se estableció que la única base de una paz duradera es la cooperación voluntaria de todos los pueblos libres para evitar la amenaza de una agresión.

En efecto, el Preámbulo de la Carta reafirma de manera explícita la “fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas”.

El primer artículo establece que uno de los objetivos principales de las Naciones Unidas es el de desarrollar y promover “el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión”.

De hecho, los líderes del mundo decidieron complementar la Carta de las Naciones Unidas con una hoja de ruta para garantizar los derechos de todas las personas en cualquier lugar y en todo momento. Ese documento, con esos preceptos, más tarde se convirtió en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, examinado en la primera sesión de la Asamblea General en 1946.

Es decir, el objetivo primordial de la Carta de las Naciones Unidas y de la organización en sí es “preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles; a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas; a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional; a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad”, según se refiere en el Preámbulo.

Bajo esos mandatos, la finalidad de la Carta de las Naciones Unidas es practicar la tolerancia para propiciar la convivencia en paz. Unir fuerzas para el mantenimiento de la seguridad internacional. Asegurar, mediante la aceptación de principios y la adopción de métodos, que no se usará la fuerza armada sino en servicio del interés común, y a emplear un mecanismo internacional para promover el progreso económico y social de todos los pueblos.

El término “derechos humanos” se menciona siete veces en la Carta fundacional de la ONU, por lo que su promoción y protección también son objetivos fundamentales y principios rectores de la Organización.

La Carta fue ratificada el 24 de octubre de 1945, y la primera Asamblea General de la ONU se reunió en Londres el 10 de enero de 1946. Más de 190 naciones acordaron apoyar esta Declaración. Uno de los principales objetivos de la Carta es la promoción y el fomento del “respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, sin distinción de raza, sexo, lengua o religión”.

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La firma de la Declaración de los Derechos Humanos sigue siendo el hecho más importante de la historia para garantizar los derechos humanos de todos. Muchos otros documentos se han firmado desde entonces, tratando de fortalecer estos derechos.

En la actualidad, 193 Estados son miembros de las Naciones Unidas, que están representados en el órgano deliberante, la Asamblea General.

Debido a las facultades que le confiere la Carta y su singular carácter internacional, las Naciones Unidas pueden tomar medidas sobre los problemas que enfrenta la humanidad en el siglo 21, como la paz y la seguridad, el cambio climático, el desarrollo sostenible, los derechos humanos, el desarme, el terrorismo, las emergencias humanitarias y de salud, la igualdad de género, la gobernanza, la producción de alimentos y mucho más.

La ONU también proporciona un foro para que sus miembros puedan expresar su opinión en la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social y otros órganos y comisiones. Al permitir el diálogo entre sus miembros, y la organización en las negociaciones, la Organización se ha convertido en un mecanismo para que los gobiernos puedan encontrar ámbitos de acuerdo y resolver problemas juntos.

Organización social como vía de activismo político, Roberto Patiño

 

protestas-Venezuela-EFE

 

Vivimos una crisis de enormes proporciones que afecta a los venezolanos en todas las instancias de su vida. Que se manifiesta en emergencias de alimentación, salud, seguridad, educación, entre muchas. La naturaleza del gobierno se ha mostrado en toda su expresión dictatorial y empobrecedora. Con un modelo que fomenta y aprovecha la crisis para continuar en el poder, a pesar del rechazo mayoritario y su impacto destructivo en las condiciones de vida de los venezolanos.

El megafraude de las elecciones regionales ha mostrado con claridad cómo el régimen ha comprometido el sistema electoral. El CNE es un órgano parcializado. Los comicios se realizan en medio de condiciones injustas y los actores políticos que no son afines al régimen son perseguidos y criminalizados desde el Estado. Los resultados del sufragio, en las actuales condiciones, no responden a la voluntad de la mayoría.

Esto forma parte de un proceso de afianzamiento del modelo dictatorial que impone el gobierno. Proceso que se agudiza en este año a partir de las sentencias del TSJ que pretendían usurpar las funciones de la Asamblea Nacional y que generaron las manifestaciones, entre los meses de abril y agosto, brutalmente reprimidas por fuerzas policiales y grupos paramilitares. Otra etapa de este proceso ha sido la instauración, forzada y fraudulenta, de la Asamblea Constituye. Un poder ilegitimo que se ha atribuido capacidades supraconstitucionales como la imposición a gobernadores electos de juramentarse ante ella o decisiones sobre eventos electorales, como el anuncio de elecciones municipales en diciembre.

El 2017 se ha caracterizado por esta difícil y compleja realidad, en la que se han cuestionado las expectativas de los venezolanos para el logro de cambios y transformaciones. Se plantea una profunda reflexión tanto al liderazgo político opositor como a los diversos sectores de la sociedad: ¿Cuáles pueden ser las formas de participación política en un contexto en el que las habituales o conocidas han sido violentadas por el régimen?

Creemos que es fundamental lograr el involucramiento activo de las diversas fuerzas sociales en el proceso político, pero no limitado a la participación en eventos electorales o movilizaciones multitudinarias. Deben proponerse nuevos espacios y nuevas vías que sumen otros objetivos a los del cambio de régimen. Nos parece prioritario trabajar los temas de organización, empoderamiento, solidaridad y convivencia, a partir de la atención a emergencias como los de la alimentación, violencia, salud y educación, por ejemplo. Y así, lograr la articulación efectiva de comunidades, organizaciones y liderazgos para generar una base de organización social cuyas exigencias y necesidades cuestionen al régimen y sus políticas.

Movimientos y liderazgos locales son perseguidos por instituciones del Estado o grupos afectos al gobierno, impidiéndoles realizar actividades de interés público o negándoles el acceso a barrios o sectores populares, evidenciando el peligro que significa para el orden dictatorial una colectividad organizada y comprometida fuera de la agenda oficial. Esto debe ser registrado por el liderazgo político no desde el oportunismo y la inmediatez sino desde el reconocimiento de otras posibilidades de organización y la consideración de nuevos objetivos políticos.

El modelo dictatorial exige aceptación y lealtad, condicionando mínimos beneficios sociales a través del chantaje, el hostigamiento, la represión y la violencia. En contraposición, la alternativa democrática debe representar la posibilidad real de mejores condiciones de vida y superación, a través de la participación inclusiva en la solución de problemas comunes y el establecimiento de relaciones convivenciales de reconocimiento, respeto y solidaridad. Participación y relaciones y que sean asumidas e internalizadas por la gente y se materialicen en cambios en la realidad inmediata.

Nos encontramos en un momento en el que debe producirse una nueva narrativa en la que lo social y lo político funcionen en conjunto y se alimenten. La solidaridad y la convivencia pueden ser la base para la organización de las personas en la construcción de soluciones a los graves problemas de la crisis. Pero también pueden ser los elementos fundamentales de un programa político y democrático que pueda cuestionar y superar, efectivamente, a la dictadura.

 

@RobertoPatino

¿Y tú que propones?, por Víctor Maldonado C.

Estrategia_

 

¿Y tú que propones? Esa pregunta, muy común en las redes sociales, tiene una profundidad psicológica que bien valdría la pena analizar. Lo más superficial es entenderla como un reproche. Ante cualquier posición disidente, la reacción de los seguidores de la tendencia principal es tratar la crítica como si fuera una apostasía. Pero el reproche no es la única conjetura que podemos hacer frente al interrogante. Puede ser que el que la plantee esté consciente de que está jugando con propuestas y reglas imperfectas, pero que esté resignado al curso de acción que ya está operando, aun sabiendo que no lleva a ningún lado. Tal vez quisiera que hubiera otra opción, pero lamentablemente no la ve dentro de lo que es razonable, esto es, sin abandonar su área de confort. Por último, están los que verdaderamente quieren ver otras posibilidades, porque su angustia es genuina.

Para cualquiera de los tres niveles de análisis debería valer una primera afirmación general: Una crítica a un curso de acción, ya es el principio de una propuesta alternativa. Afirmar que ese no es el camino, y proveer de las razones que argumentan esa posición, es un magnífico comienzo para enmendar cualquier error, o simplemente para demostrar que en el ámbito sociológico pocas cosas carecen de opciones plausibles. En el caso que nos atañe, me refiero a la lucha cívica para lograr el cambio político que tire por la borda al socialismo del siglo XXI, y permita a los venezolanos iniciar un esfuerzo consistente para lograr mejores hitos de prosperidad. Somos los protagonistas y herederos de una trayectoria de lucha y desafío que no puede analizarse por compartimientos estancos. Comprender lo que nos ha ocurrido y proponer un curso de acción, requiere una composición de tiempo y de lugar deslindada de fanatismos y compromisos partidistas. Exige claridad de propósitos y una revisión, tanto de lo que se ha hecho, como lo que se tiene que hacer.

Para no irnos tan atrás, ubiquemos el punto de partida en el año 2014. Los sucesos conocidos como “la salida” posibilitaron una mirada diferente desde el entorno internacional, y una revitalización del ciudadano en resistencia. Allí encontramos también cuatro características no deseadas del sistema político venezolano contemporáneo. La más terrible es la capacidad que ha demostrado el régimen para reprimir y extorsionar sin límites ni pudor alguno; la segunda, las obvias divisiones y diferencias de las oposiciones democráticas. La tercera, una incapacidad para formular consensos estables, tal vez asociada a que rige una rapaz lógica de mayorías circunstanciales, agendas particulares que se negocian con mucha opacidad, y grandes dosis de maquiavelismo para descartar a viejos aliados cuando ya no sirven. La cuarta, un endiosamiento de la improvisación y una fe ciega en supuestos liderazgos carismáticos.

Solo la mezquindad puede desconocer que los resultados del 2015 son hijos legítimos de la salida del 2014. Una ventanilla de oportunidad electoral fue aprovechada con inteligencia. El régimen en tránsito a lo que es hoy, una tiranía descarada, no pudo contrarrestar una inesperada capacidad para sorprender al régimen, que se vio imposibilitado de hacer una trampa tan monumental como la que debía hacer para voltear los resultados. Se logró una mayoría determinante en el parlamento, con la que se esperaba voltear la tortilla del poder. Usando el tiempo como variable estratégica fundamental, debían tomarse decisiones y hacer los cambios que posibilitaran el cambio político, esta vez de manera pacífica, constitucional y democrática. Una nueva mayoría estaba al frente, y tenía el mandato para hacer lo debido. Pasaron un mes decidiendo quién iba a ser el primer presidente del nuevo parlamento, tiempo perdido para lo sustancial, mientras la contraparte, más astuta, aprovechaba la distracción para acomodar el TSJ. No se puede bajar la guardia, no se puede caer en la imprudencia de la complacencia, no se acaba el juego hasta que se acaba, y este inning estaba recién comenzando. El régimen aprendió la lección. La tiranía se perfeccionó e hizo un control de daños para recuperar por las malas la hegemonía absoluta que perdió por las buenas. Y demostró que no quería ni podía operar en el marco de la diversidad, el pluralismo y la democracia.

Los venezolanos vimos como procesos de diálogo eran solamente formas para ganar tiempo y domesticar la oposición. La lamentable puesta en escena avergonzó a los ciudadanos, y la asunción de la neolengua usada por el régimen para encubrir la fatal realidad, ocasionó un desplome de esa alternativa, con la retirada del negociador vaticano, y la presentación de una carta de condiciones que todavía no se ha honrado. El régimen no quería negociar nada. Necesitaba tiempo, y tiempo obtuvo, porque en realidad evitaba el referéndum revocatorio usando triquiñuelas en las que, lo menos importante era cual excusa o procedimiento usaban. Lo mismo pasó con la renovación de gobernadores y alcaldes. El parlamento quedó como referente exclusivo de la legitimidad democrática, pero hay que decirlo, incapacitado para mostrarse como un bloque compacto, porque los partidos exhibieron diferencias respecto de los medios a usar, y los fines a obtener.

Lo cierto es que el régimen fue demostrando que no le iba a temblar el pulso para torcerle el pescuezo a las instituciones republicanas, pero nuevamente se excedió cuando su audacia rompió con la cohesión de la coalición gubernamental, al intentar quitarle las atribuciones al parlamento mediante una decisión del TSJ, que fue resuelta entre gallos y medianoche. Hay que señalar que el error del Diosdado-Madurismo fue activar la suspicacia de otros miembros de la coalición gobernante, temerosos del poder absoluto que iba asumiendo una facción respecto de las otras. Eso, por una parte, pero por la otra, el deterioro económico y la desfachatez política se coaligaron para despertar nuevamente la indignación ciudadana, aterrada por la expectativa de una dictadura desprovista de cualquier atenuante, y que en el plano económico aplicaba medidas que profundizaban la crisis. Al frente de la protesta se vieron, una y otra vez, líderes políticos, aunados a una resistencia combativa, seguidos por miles de ciudadanos que coincidían en que resultaba intolerable tanta miseria y represión repartidas. Se fueron acumulando el desgaste del régimen tanto como el agotamiento de un desafío ciudadano que no contaba con dos componentes determinantes: una estrategia, y una campaña asociada a la estrategia. Hubo momentos culminantes como la jornada del 16J, y otros no tan felices como el 30J. Así son los procesos políticos, pero no hay que olvidar que todo este período, lleno de héroes y mártires, posibilitó la alineación internacional que desconoció el fraude constituyente, y colocó al régimen en entredicho.

Entonces ocurrió algo que era absolutamente previsible. El régimen desplegó su estrategia, y convocó a elecciones regionales, subordinadas a la Asamblea Constituyente y a todas las instituciones que de ella dependen, incluido claro está, el Consejo Nacional Electoral. Los políticos decidieron agarrar esa banana envenenada que les tiraron, y ahora estamos enfrascados en un proceso regional, cayendo en contradicción, renegando de lo hecho hasta ahora, afirmando imposibilidades e incapacidades, y dejando a todo el mundo en la más absoluta perplejidad. Por esas razones, y porque hay discrepancias sobre su conveniencia o no, frente a la presión de la discusión, y la desorientación general, los ciudadanos responden con la pregunta de marras: ¿Y tú que propones?

La respuesta tiene dos vertientes. La primera y más fácil es que yo propongo que no le concedamos al régimen ni tiempo ni legitimidad a sus instituciones espurias. Y que asumamos de una buena vez que se ha perfeccionado, a nuestro pesar, un régimen totalitario cuya esencia es precisamente el no compartir espacios de poder. Que ese perfeccionamiento totalitario tiene agenda y actores en la asamblea nacional constituyente, y que, por lo tanto, carece de sentido ganar lo que ya se ha perdido. Y, por último, asumirnos de una buena vez como lo que somos: una mayoría determinante del país, victimizada por el régimen, que no necesita demostrar una y otra vez lo que desde hace mucho tiempo es: una mayoría victimizada por el totalitarismo comunista que desde hace 20 años se está implantando en Venezuela. Una mayoría que no puede jugar a las reglas del juego democrático, porque no existen condiciones democráticas, sino un régimen violento, que usa la fuerza pura y dura tanto como el fraude y el engaño. Entonces ¿qué propones?

  1. Habiendo evaluado la situación y puestos en perspectiva, podemos seguir adelante.
  2. Asumir que los venezolanos viven la inminencia de su propio colapso. No tienen tiempo que perder. Mueren 96 venezolanos todos los días, gracias a la inseguridad y la violencia. Uno de cada dos enfermos de cáncer muere, en el marco de una crisis de equipos, insumos y medicinas especializadas. En el año 2016 26 mil personas murieron de cáncer en Venezuela. Cada media hora muere un venezolano por enfermedad cardiovascular. En Venezuela el riesgo es 15 veces mayor que el en el resto del mundo. Y así podríamos hacer un inventario de las calamidades que aplastan la esperanza y la paciencia de los venezolanos. Por eso, los que pueden irse del país, se están yendo, acelerando una fuga de talento que hace mella en las empresas y que disuelve a las familias. Y los que no pueden irse del país están indignados y expectantes, porque saben que se juegan la vida, y las vidas de sus afectos. Están, por así decirlo, entre la espada y la pared, sabiendo por lo tanto que “o corren o se encaraman”.
  3. Asumir que es necesaria otra coalición diferente al “unanimismo impracticable” que hasta ahora hemos tenido. Los ciudadanos necesitan una nueva conjunción de partidos, organizaciones no gubernamentales, líderes civiles y líderes religiosos, vinculados a un mismo propósito, y con la influencia moral suficiente como para convocar a los ciudadanos al esfuerzo de cambio político que los ciudadanos desean, tomando en cuenta que cualquier curso de acción tiene riesgos y dificultades. Esta influencia moral se fundamenta en un liderazgo benevolente, justo, recto, transparente, confiable, hábil y estratégico. Sin agendas ocultas. Sin intereses subalternos. Capaz de mantener el curso, y con destreza estratégica para anticiparse a la jugada del adversario.
  4. Diseñar y decidir una estrategia, y alrededor de esa estrategia armar un plan de campaña. Las opciones estratégicas tienen que ver con las metas y objetivos. Si el objetivo es el cambio político, rápido y eficaz, entonces la estrategia tiene que ser compatible, apropiada, unívoca, y resistente a las tentaciones del momento. Tiene que acordarse disciplina y consistencia, y debe buscarse el éxito en el menos tiempo posible, al menor costo posible en vidas y esfuerzos, y causando al adversario el mayor desgaste posible. Las acciones de calle, el discurso político que significa apropiadamente la crisis, la repulsa internacional, y el desenmascaramiento de la tiranía tienen que acoplarse. Las buenas estrategias destrozan las estrategias del adversario. Nuestro mayor enemigo es la improvisación ocurrente.
  5. Determinar las propias capacidades y las capacidades del adversario. Esto requiere análisis cualitativo y cuantitativo sobre el país y cada una de sus regiones. También sobre la propia organización, tanto como las del adversario. Conocer nuestra psicología y estar perfectamente claros sobre cuál es la psicología que respalda las decisiones del contrincante. Este análisis debe ser sistemático. No son, por cierto, las encuestas que se airean públicamente para satisfacer el ego de los supuestos encuestólogos, las que pueden ser el fundamento analítico.  Es información relevante y esencial a los efectos de perfeccionar la estrategia y sus cursos de acción. Y por lo tanto confidencial. Hay que recordar la recomendación de Sun Tzu: Conoce a tu adversario. Conócete a ti mismo. Conoce el terreno. Conoce el clima, y tu victoria será irrevocable.
  6. No cazar güiro ni pescuecear falsas oportunidades. Es cuestión de disciplina el concentrar los esfuerzos en donde den más resultados, en relación con la meta formulada y aplicando la estrategia acordada. Entender que las aproximaciones actuales tienen contexto y relevancia dentro de un continuo histórico. Aceptar que no puede haber una campaña sin recursos, y que esos recursos hay que recaudarlos. Pero sobre todo asumir que la causa es Venezuela. No son los partidos políticos y sus intereses los que deben primar. Por eso, ante cada iniciativa del régimen hay que preguntarse: ¿esto mejora, facilita, nos acerca a la causa? ¿O por el contrario debilita, divide, reduce posibilidades y nos aleja de la causa?
  7. Diseñar una estrategia comunicacional eficaz, con voceros eficaces, con guiones debidamente preparados, con una puesta en escena apropiada. El medio y el vocero son parte de lo que se quiere comunicar. Evitar el pescueceo y atenerse al guión. Una buena estrategia comunicacional informa lo que debe informar, y mantiene la alineación entre la meta, la estrategia, los líderes y la base social de sustentación. Es comunicar para ganar, no para perder.
  8. Definir, articular y activar las bases sociales de la nueva coalición. Hay que determinar con qué base social se cuenta, y qué están dispuestos a hacer. Hay que saber encomendar tareas a cada cual, de acuerdo con sus talentos. Hay que saber organizar a los grupos en torno a un propósito. Y hay que administrar las angustias y las expectativas de los ciudadanos. Hay que salir a la calle, hablar con la gente, ser empáticos, construir conjuntamente el curso de acción. No hay que decepcionarlos más con esos giros inexplicables. Y hay que ser serenos.  Confucio alguna vez dijo que nunca escogería para ayudarlo a dirigir una batalla “al tipo de hombre que estuviese dispuesto a desafiar a un tigre o a atravesar un río sin preocuparle si va a vivir o morir en el intento. Tomaría ciertamente a alguien con la debida cautela, y que prefiriese tener éxito con la debida estrategia”. La estrategia debe ser el jefe.
  9. Afinar aún más el soporte internacional, crucial para el logro de los objetivos planteados. Respetar la buena fe de las iniciativas, y no caer en el despropósito de desautorizarlos. Mantener una interlocución respetuosa y eficaz, descartando manejarse dentro de “lo políticamente correcto” si eso te aleja del logro de tus objetivos. Un solo vocero y un solo equipo debería ser el encargado de manejar las relaciones internacionales de la coalición.
  10. Mantener un sistema de evaluación de la estrategia asociado a resultados e indicadores de avance. Sin indicadores, cualquier cosa puede ser erróneamente alentadora o desalentadora. Sin una visión compartida, la deserción ante la primera dificultad será notoria. Sin un liderazgo cohesionado, disciplinado y recto, la traición a la estrategia será obvia. Los factores externos son esenciales. Hay que cuidarlos. La capacidad organizacional y el soporte de la base social son determinantes. Las fortalezas propias hay que abundarlas, y la motivación al logro y la disciplina son factores irrenunciables.

 

Quien esperaba una respuesta digerible, mágica o fácil de asumir, probablemente se sentirá desalentado. Además, no todo se puede decir. Porque mi propuesta es comenzar de cero, pero aprovechando el capital social y político que como sociedad hemos acumulado, con mucho sacrificio. Lo que no podemos seguir haciendo es equivocando la estrategia, la organización y el liderazgo. Los ciudadanos están allí, esperando una convocatoria genuina y eficaz, que no los desgaste a ellos más de lo que desgastan al adversario. Están ansiosos de una alternativa estratégica inteligente, creativa y profesional. Los líderes tienen que salir a la calle, estar en medio de la gente, escucharlos con atención, y liderar el descontento y las expectativas. Cada uno debería escuchar del líder lo que hay que hacer, y lo que cada uno puede aportar. Los líderes no pueden ir a la calle a pedir respaldo para una candidatura insensata. Deberían estar en la calle ofreciendo opciones de cambio político. Eso si, sin caer en la tentación demagógica de decir que ese cambio es por la vía de ganar unas gobernaciones. Eso es equivalente a tratar de llegar a Cumaná por la vía que conduce a Maracaibo. Una nueva coalición debería tener relevancia ética. Si estuviera en mis manos, esta estrategia contaría con un estratega de la talla de J.J. Rendón, porque esta etapa requiere del uso de todos los recursos que estén disponibles. Y porque no hay tiempo que perder.

Este artículo no busca necesariamente la satisfacción de todo el mundo. Es un intento de demostrar que no debemos resignarnos a malos cursos de acción, que solo nos llevan más rápido a la servidumbre. Al final, hago mías las palabras de San Pablo a los Corintios: “En el fuego todo se descubrirá. El fuego probará la obra de cada cual, y dirá lo que vale. Si uno participó en la construcción y su obra resiste el fuego, será premiado. Si su obra se convierte en cenizas, sufrirán el daño”. La historia será, por tanto, el juez severo al que nos acogemos.

 

@vjmc

 

Henrique Capriles: El 12 de octubre iniciará cruzada para la organización del 20%

henriquecaprilesr11

 

“Faltan 22 días para que los venezolanos salgamos a las calles a poner nuestra huella y expresemos nuestra manifestación de voluntad. No tenemos ningún temor. Venezuela necesita un cambio urgente de rumbo. El país tiene que salir de esta crisis. El Referendo Revocatorio es para revocar el hambre, la crisis, las colas y la inseguridad”, así lo expresó este martes el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski.

En este sentido reiteró que de cara al proceso de recolección del 20% de manifestaciones de voluntad, convocado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para finales de mes, es necesario sumar esfuerzos para la organización. Dicho señalamiento lo realizó, al informar, que en las próximas horas se darán los detalles para la jornada de movilización del próximo el 12 de octubre.

“El 12 de octubre, iniciará la cruzada pueblo a pueblo para la organización del 20%. Para que cuando lleguemos al 26, 27 y 28 de octubre, los venezolanos sepan a qué centro deben acudir para expresar su voluntad. Esta es una lucha que nos involucra a todos, porque Venezuela siempre valdrá la pena. Tenemos que pasar de ser el país de las dificultades al país de las oportunidades y eso lo podemos lograr juntos”.

Capriles también exhortó a los venezolanos a estar atentos ante una posible sentencia que estaría “cocinando” la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que busca anular el Referendo Revocatorio.

“Ojalá eso quede en un rumor, porque robarnos la posibilidad de expresarnos, colocaría a Venezuela en una posición muy peligrosa. No queremos un estallido social, por eso queremos el revocatorio, para revocar al peor gobierno de nuestra historia y darle al país gobernabilidad”, agregó.

Asimismo, instó al Poder Electoral que tome de ejemplo lo ocurrido en Colombia, quienes en seis semanas organizaron y convocaron el plebiscito del pasado domingo. “Si Colombia puede y América Latina puede, por qué Venezuela no. Las cuatro señoras del CNE que repiten que tenemos el mejor sistema y en Colombia supieron los resultados en minutos”.

Jul 25, 2016 | Actualizado hace 4 años
Aló Zapatero!!! por Iñaki Anasagasti
Rodriguez-Zapatero
Conocí a José Luis Rodríguez Zapatero, diputado por León, al inicio de la III   Legislatura. Formó parte de la Mesa de edad del Congreso, tenía 26 años, siendo presidente de aquella sesión el de mayor edad, un veterano socialista, Máximo Rodríguez Valverde. Ebanista de profesión, formó parte del Batallón Largo Caballero durante la guerra y le tocó leer las 350 papeletas en las que mayoritariamente se votaba por el mallorquín Félix Pons, que en los labios de Máximo, al final de la sesión, era “Felipón”.
 
En aquellos años de diputado ZP era un hombre cordial, reservado, tranquilo que cuando subía al bar que está detrás del hemiciclo se paraba a hablar con nosotros o nos invitaba a un café para preguntarnos cosas de Euzkadi y, en los tiempos de Aznar el furibundo, nos decía que a él le tocaba en ese momento cerrar puertas para abrir ventanas cuando fuera presidente. ¡Y vaya que cerró puertas!. Lo hizo con la ley de Partidos, el Estatuto catalán, lo hizo con Ibarretxe en el hemiciclo, y elegido presidente jamás recabó nuestra ayuda, salvo cuando, con el agua al cuello tras la deserción catalana, tocó nuestra puerta y aquello logró desatascar el estatuto de Gernika.
 
Desatada la crisis creyó estúpidamente  que la conjuraba no pronunciando la palabra “crisis” hasta que llamado a capítulo por Obama y Merkel anunció el 3 de febrero de 2012 que no sería ya secretario general. Tiraba la toalla. Las clases particulares de economía en dos sesiones que le prestó Jordi Sevilla no le  habían servido   de mucho. Xabier Arzalluz tiene una expresión para calificar a personas como Zapatero: ”Gentes sin columna vertebral”.
 
Tras la renuncia de Almunia, lo que tenía que haber sido un cambio estratégico  del PSOE fue una estrategia de puro marketing. Sobre todo falló su forma mesiánica de dirigir al partido, exigiendo fe ciega en lugar de formar equipos con los mejores.
 
Es verdad que también ganó dos elecciones y que tuvo al PSOE en un puño, gracias al inefable Pepiño, y tras cargarse de muy mala manera a la generación anterior, con el complejo de que nadie le podía hacer sombra, nadie quedó vivo para contarlo salvo Pérez Rubalcaba, que también acabó mal con un ZP, al que le gustaba ser conocido por su ceja. Anunciada su despedida nos dijo lo que iba a hacer: ”El mejor destino es el de supervisor de nubes  acostado en una hamaca”.
 
La última vez que le vi fue en mayo en Barcelona. Amigos de Josep Duran, le organizaron una despedida y allí hubo mucha gente de todo pelaje y como  al ex líder de Unió le conocía desde 1975, allí fui, tocándome Zapatero en la misma mesa. En los postres nos tocó hablar y sus palabras fueron un patético grito de soledad. Se sentía solo y destacaba el hecho de que Durán de vez en cuando le invitaba a comer.
 
Durante la cena quise hablarle de Venezuela. En diciembre había habido elecciones a diputados a la Asamblea Nacional, habiendo ganado la oposición al chavismo  por goleada. Surgió una nueva Asamblea democrática, que mandó al pistolero Diosdado Cabello a la oposición desde su cargo de presidente, pero que fue inmediatamente neutralizada por Maduro al pervertir el funcionamiento del estado. Ley que aprueba la Asamblea, ley que es recurrida por el Tribunal Supremo lleno de chavistas que las  echaban atrás. El Poder Judicial en Venezuela es una impúdica correa  de transmisión  del ejecutivo. Como en Corea del Norte.
 
Se vio con el juicio del opositor Leopoldo López. Le acusaron  falsamente de incitar a la violencia la noche electoral presidencial, elección ganada por Henrique Capriles y no por Maduro, en un juicio propio de los de Santoña tras la guerra. Y ahí está, en una prisión militar pudriéndose, condenado a veinte años de cárcel. Y el fiscal que le acusó huyó a Estados Unidos diciendo que todas las pruebas y acusaciones  que había utilizado  eran falsas y que actuó así para salvar su pellejo. Bueno, pues y con eso Leopoldo López y otros 75 jóvenes venezolanos siguen encarcelados. Curioso aquel país que  diciéndose democrático  tiene presos políticos, negados por Maduro diciendo que no son presos  políticos sino políticos presos.
 
A ellos quisimos visitarles hace un año cuatro senadores  del PP, PSOE, CIU y PNV en prisión. Tras tres horas en la puerta bajo un sol de justicia, en el Helicoide y en Ramo Verde, nos negaron ese derecho. Solo pudimos hacerlo con el alcalde de Caracas, en prisión domiciliaria. Un encarcelamiento arbitrario y propio de una dictadura.
 
Y de eso quise hablar con Zapatero pues mientras a nosotros se nos negaba la entrada a Venezuela a las elecciones, Zapatero de la mano de Maduro se desplazó  con toda la logística del régimen a su servicio, avalando unas elecciones que todavía la víspera decía que las iba a ganar los candidatos de Maduro. Tremenda pituitaria.
 
A todo esto y muy tarde, Felipe González  ha entrado  en liza para defender a López como letrado  mientras denuncia la falta de libertades de un régimen corrupto, que está matando al país y ha hecho que millón y medio de venezolanos esté fuera y que acogió en 1939 al exilio vasco y es que Venezuela siempre ha sido tierra de asilo y no de emigración. Pues ahora, los amigos de Zapatero han logrado lo más difícil todavía: que la gente huya y que cuando se abran las fronteras con Colombia corran a las tiendas a comprar comida y medicamentos, lo jamás pensado en un país petrolero, rico y relativamente poco poblado. Felipe González es persona non grata en Venezuela y Zapatero usa el avión de Maduro para sus desplazamientos.
 
Y Zapatero ha sido repudiado por la oposición por intentar blanquear al régimen e impedir el revocatorio. Para negociar hay que ser admitido por las dos partes. Lo curioso es que no se siga esta dualidad del PSOE en el estado español, cuando en campaña dijeron que Venezuela no debía ser objeto de reproche entre partidos .Por cierto .¿Y los siete mil vascos que habiendo cotizado durante toda su vida a la Seguridad Social llevan en Euzkadi siete meses sin cobrar su pensión?. ¿Es o no un problema vasco lo que ocurre en Venezuela sin contar que la mayoría de los dirigentes de aquel exilio están enterrados en aquella tierra que les acogió?.
Yo a la oposición venezolana,tras la negativa aquella noche de que Zapatero hablara de Venezuela,les dije que no confiaran en un personaje como éste,repudiado mayoritariamente  en España como el peor presidente de la democracia,a pesar de sus apuestas “progres”para sectores concretos como aquella ley de dependencia a la que no puso ningún medio para financiarla. Les  recordé  como había tenido al frente de Exteriores a un Moratinos que jamás nos escuchó y menos el presidente, y  había nombrado embajador en Caracas a Raúl Morodo, un auténtico tipejo que como hacía negocios con el chavismo, jamás hizo nada por los expropiados del estado Yaracuy ni por poner firme a un Chávez que los insultaba un día si y otro también. El mismo Hugo Chávez que en su golpe de estado de 1992 mató al hijo del delegado del Gobierno Vasco en Venezuela, Gaizka Etxearte.
 
Es curioso que no se haya hablado de los estragos democráticos que está haciendo ahora Zapatero en Venezuela. Si a nosotros Maduro nos negó la posibilidad de visitar a Leopoldo López, a Zapatero no solo le  ha permitido  visitarlo en su celda de Ramo Verde sino que tuvo la indecencia de proponerle, en nombre de Maduro, salir de aquel agujero si posponían el revocatorio presidencial. Leopoldo López con gran dignidad, le dijo que él no negociaba su salida de esta manera y se mantenía en que el revocatorio tiene que ser convocado para desatascar la situación y mandar a Maduro fuera del gobierno para comenzar a enrumbar la vida de una Venezuela insegura, caótica, desertizándose, con la inteligencia cubana metida hasta en los taxis, con un ejército corrupto y en cuyas manos ahora el presidente ha dejado la búsqueda de la situación de avituallar un país en el  que, si siembras un calcetín, te crece una planta de calcetines, habida cuenta de la  fertilidad  de su suelo, expropiado y malbaratado.
 
El pasado 15 de julio, la oposición venezolana nucleada en la Mesa de la Unidad y donde hay desde comunistas a socialdemócratas, democristianos, antiguos guerrilleros y gente de derecha  puso dos condiciones para asistir a una primera reunión de diálogo: la participación del Vaticano y la garantía de un referendo revocatorio este año contra el presidente Maduro. Es decir, una salida democrática, como se hizo con Pinochet en Chile.
 
La reunión terminó por no celebrarse y actualmente no existe fecha para iniciar el diálogo. ”Hay un antagonismo tremendo-señaló Zapatero-estamos casi en un proceso de paz preventivo”. Y se quedó tan ancho.
 
En Venezuela hubo un político, ya fallecido, al que llamaban “el pollito”, porque cada pasito era una cagadita. Ese papel lo ocupa hoy, José Luis Rodríguez  Zapatero que haría mejor en cumplir lo que prometió de contar nubes desde una hamaca y no manchar su curriculum con una actuación antidemocrática de libro.

 

Ago 02, 2015 | Actualizado hace 4 años
Pajaritos por Venezuela por Andreina Muñoz-Tébar

ELECCIONES-CNE

 

Me preocupan las Parlamentarias. Y deben preocuparle a todo un país, a cada venezolano viva o no en Venezuela (aunque no puedan ejercer el voto en las parlamentarias quienes se hayan residenciado fuera,  sí pueden ayudar a reclamar elecciones limpias)

Maduro ganó mediante un fraude dantesco, siendo el punto de partida el momento en que asume una presidencia “temporal” inconstitucional, y de paso se lanza, sin renunciar al cargo,como candidato, haciendo uso vergonzoso del poder y de nuestra propiedad, llámese canal de televisión, autobuses, instituciones y erario público, etc . Lo del uso del Poder en Campaña ciertamente no resultaba una novedad: el legado del difunto no se limitó a un proyecto para hundir aun País. Pero a lo hecho, pecho recibiendo Balas, estómago con Hambre. Estosdos años de gobierno serán recordados, por chavistas y opositores, como el Non Plus Ultra de la Ineficiencia, del “no saber qué hacer”, y lo que uno escucha en la calle es aquel lema de campaña con una palabra intercalada: “Maduro RENUNCIA de corazón”.

Un títere que trata de venderse como líder pero es manejado mediante hilos que de pronto le hacen levantar un brazo para aplaudir y condecorar a narcotraficantes, y al día siguiente los mismos hilos le alborotan el bigote para exigirle al imperio derogar un decreto soberano contra SIETE venezolanos, que de ninguna manera representan a todo un país. Los hilos no promueven  acciones para salir de la crisis por falta de producción local y desvío de divisas. Mucho menos evitan que los venezolanos mantengan la vida EN UN HILO.

Y este Nefasto gobierno es mantenido por Poderes totalmente secuestrados, poderes de ninguna manera eximidos de culpa. Una “Fiscala” totalmente alineada, a quien lo único que le falta es cambiar el tinte de cabello de rubio híper claro a rojo rojito. Una Presidente del Tribunal Supremo de Justicia que fue miembro del Movimiento Quinta República (MVR), candidata para la gobernación del Estado Nueva Esparta como miembro de dicho partido en 1998 (derrotada), diputada suplente del mismo partido para Nueva Esparta. Un Defensor del pueblo que fue diputado primero y luego gobernador por el partido de gobierno, y a quien Chávez bautizó como “El poeta de la Revolución”. Un Contralor compadre de quien ejerce el poder que debería controlar. Con eso basta para resaltar la dependencia. “Una Presidenta” del Poder Electoral que aplaude y vitorea en cualquier cantidad de mítines y actos de la Robolución, pero ella supuestamente es garante de campañas electorales limpias y ecuánimes, y cuida el voto, la expresión, la decisión de todos los venezolanos. De los Poderes Nacionales me resta el Legislativo, musa de este artículo, que viene haciendo lo que le viene en gana, a pesar de que en las elecciones pasadas fuimos MAYORÍA. De mantenerse este cuadre dictatorial de poderes, después de Maduro podría venir Maduro Parte II, Diosdado I (en la silla, porque ya gobierna), María Gabriela, Nicolacito o cualquier otro bicho cobero y ladrón del entorno.

Cabe resaltar que no es la política mi oficio; en democracia producía y escribía para el camaleón, por radio, prensa y televisión, siendo el tema político razón de ser de mis guiones y producciones. Desde entonces, y desde el vientre (gracias a Tony y Lumute), mi gusanito ciudadano contestatario fue In Crescendo, al principio de la mano de un humor que confieso va palo abajo. No tengo relación directa con los dirigentes de la oposición. No guiso con Diosdado, ni con Chúo, Julio Borges o Ramos Allup. Trabajo muchísimo para poder dar a mis hijos lo que requieren para su formación y vida, por lo que no hago colas (por falta de tiempo) y tengo que pagar el impuesto rojito del “bachaqueo” por unas arepas en las mañanas para los chamos o un jabón para lavar su ropa. En mi vida de Dios he pagado comisiones por un contrato, y seguiré criticando a quienes lo hacen con un régimen que mata la vida (en físico o en libertades) de mis compatriotas. O sea, puedo hablar con Propiedad, como una ciudadana común, una de más de millones que trabajan (producen al país) pero sufren el nefasto proyecto que lo ha hundido. Digo todo esto porque no tengo fuerza (más allá de la que me aporta querer vislumbrar un futuro para mis hijos), ni maquinaria para liderar un pueblo Arrecho! Un pueblo Hastiado! Una nación quizás finalmente unida en lo que NO DESEA SEGUIR SIENDO.

Soy una ciudadana común pidiendo a gritos que nos activemos y evitemos que al menos uno de los cinco poderes, Uno muy decisivo, se mantenga a la orden, disposición y gusto de Delincuentes Comunes al frente de una Nación. Y como ciudadana planteo a los líderes que mueven masas descontentas con este proyecto político algunas acciones para asegurar elecciones limpias en diciembre, invitando a quien me lee a que promueva cualquier acción o estrategia. Imagino deben haberse dado cuenta de que los “controlados” saqueos se dan en alcaldías o gobernaciones oficialistas coincidencialmente. No hay tiempo que perder.

 

  1. Llamado Ciudadano por Centro Electoral: Que los partidos de la MUD armen una plataforma en la web por municipio, desde la cual los votantes preocupados, creo que somos muchos, puedan proponerse como voluntarios para animar al voto y minimizar la abstención, llamando a otros votantes en sus centros (todos nos conocemos en elecciones, en la cola), convirtiéndose en voceros de las estrategias o canales para solventar irregularidades, denuncias, quizás abriendo una cuenta en twitter, páginas en FB. @MISucStaGema podría ser la cuenta de mi centro electoral, en el municipio Sucre, Estado Miranda, Colegio Santa Gema, y desde allí podría compartir información de los candidatos de la oposición; cada twittero puede ser un líder en campaña. En las páginas de voto joven, de los partidos, en sus cuentas en las redes, se podrían publicar las distintas cuentas de cada centro electoral.
  2. La marcha de los binoculares o los 4PEpas: Toda una ciudadanía exigiendo elecciones MONITOREADAS. Se trata de Respetar la Soberanía de un país, la decisión de sus ciudadanos.
  3. La activación INMEDIATA del Hashtag #OjosParaVzla solicitando observación por diversos organismos CONFIABLES de nuestras elecciones parlamentarias.
  4. La conformación de Redes para volver Virales las denuncias o irregularidades: Hay que armar un flujo de información, durante la campaña, y el día de las elecciones compartiendo un manual de direcciones a dónde enviar evidencias de la irregularidad… Que cada ciudadano con un celular pueda hacerle llegar esa información a todos los medios, los pocos que quedan locales y los internacionales, con fotos, videos que den muestra de ventajismo, arbitrariedad, trampa.

Si bien es importantísimo contar con Observadores confiables internacionales, somos más de 40 millones de ojos observando, y denunciando!

  1. Charlas con quienes toca el deber de conformar mesas: He sido miembro de mesa en dos ocasiones y nadie, absolutamente nadie de la Venezuela que deseamos, me ha contactado para unir fuerzas.
  2. Señores de la MUD debo pensar que ya están trabajando en las futuras elecciones por el parlamento, pero sería bueno que HAGAN EVIDENTE este trabajo. Ciertamente están casi cerrados los canales tradicionales, pero hagan uso de los medios alternativos de efectividad comprobada para aglutinarnos, emocionarnos, organizarnos. El gobierno jugará al Caos, saqueos, alteraciones del orden toditas achacadas a la oposición para evitar elecciones. Ustedes lo saben pero no hacen nada para desviar el descontento hacia el Voto Decembrino. Ese voto que permita una mayoría en la asamblea que solicite un Antejuicio a Maduro, una contraloría a la gestión pasada en la asamblea que pueda declarar como anti-constitucional el régimen de Maduro, una elección de magistrados, funcionarios electorales independientes. Ustedes saben lo que ganamos con una mayoría en la asamblea, de manera CONSTITUCIONAL: Democracia, Libertad, Contraloría.

 

Finalizo esta reflexión con una sentencia de párrafos arriba: No Soy Política, afirmación que hago en parte por la mala fama que tienen los políticos de obrar en función del propio beneficio. Llegó la hora de demostrarnos los contario, piensen en el país, y actívense contando con TODOS… para sacar a Venezuela de esta pesadilla.

¡Vamos Venezuela!

@dremunoztebar

Estado Islámico se atribuyó atentando en Túnez, según grabación

Isis1

 

TÚNEZ (AP) — El grupo extremista Estado Islámico se adjudicó el jueves el atentado en un museo de Túnez que causó la muerte de 23 personas y heridas a decenas, en su mayoría turistas, de acuerdo con una organización que monitorea a los grupos extremistas.

Mientras, las fuerzas de seguridad tunecinas detuvieron a nueve personas vinculadas con el ataque, cinco de ellas conectadas directamente con el atentado del miércoles, cometido por dos hombres que murieron al enfrentarse con la policía. Los otros cuatro fueron arrestados en el centro de Túnez y eran parte de una célula que dio apoyo a los atacantes, se informó.

El primer ministro, Habib Essid, dijo a la estación francesa de radio RTL que Túnez trabaja con otros países para saber más de los agresores muertos, a quienes identificó como Yassine Laabidi y Hatem Jachnaoui. Dijo que al primero ya lo habían ubicado los servicios de inteligencia pero no se le consideraba “algo especial”.

Túnez ha sufrido ataques esporádicos de extremistas y un número especialmente grande de ciudadanos de ese país se ha unido a la agrupación Estado Islámico en Siria e Irak.

El jueves, el Museo Nacional Bardo estaba rodeado con alambre de púas y las fuerzas de seguridad protegían las carreteras más importantes mientras las autoridades buscaban a dos o tres personas que se cree participaron en el suceso, el peor atentado que se registra en años en un hito turístico de Túnez.

El impactante ataque también amenazó con nuevos problemas para la industria turística, que lleva a ejércitos de extranjeros cada año a sus platas mediterráneas, oasis desérticos y ruinas romanas, y acababa de empezar a recuperarse tras años de declive. Dos cruceros en los que viajaban algunas de las víctimas zarparon el jueves de madrugada del puerto de Túnez.

Varias de las víctimas habían sido evacuadas sin sus documentos de identidad y siete de los muertos seguían sin ser identificadas, señaló Moncef Hamdun, del hospital Charles Nicolle al que se trasladó a muchas de las víctimas.

Por su parte, dos turistas españoles aparecieron vivos tras esconderse en el museo toda la noche tras el atentado del miércoles, indicó el ministro español de Exteriores, José Manuel García Margallo, en una rueda de prensa en Valencia.

Además, la línea de cruceros italiana Costa Crociere canceló todas las próximas paradas de sus navíos a los puertos de Túnez luego del ataque al Museo del Bardo en Túnez, infligiendo un nuevo golpe económico a la rama turística del país africano.