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#MonitordeVíctimas | Así es el perfil de las víctimas de homicidios en Caracas
Balance de un año de recopilación de datos sobre la violencia caraqueña
En un año la delincuencia común y la policía mataron a 1.331 personas en Caracas

 

@carlos_dhoy | Fotografía Carlos Ramírez

UN CANTANTE FAMOSO, 569 PADRES DE FAMILIA, 101 menores de edad y 62 adultos mayores son ahora parte de las estadísticas rojas que deja la violencia en el Área Metropolitana de Caracas.

En su primer año de recolección de data sobre homicidios, Monitor de Víctimas contabilizó 1.589 casos de asesinatos en los cinco municipios que conforman la capital de Venezuela (Libertador, Chacao, Sucre, Baruta y El Hatillo).

Monitor de Víctimas es un proyecto desarrollado por el medio digital Runrun.es y la organización Caracas Mi Convive, que busca registrar y caracterizar los homicidios que ocurren en Caracas. Para llevar adelante esta tarea combina periodismo de datos, periodismo de investigación, periodismo colaborativo y participación ciudadana.

En el primer año de recolección de datos, entre los meses de mayo de 2017 y abril de 2018, el equipo integrado por reporteros de distintos medios digitales e impresos registró 1.589 homicidios, de ellos 1.331 personas tuvieron uno de los dos principales victimarios: hampa común y policías.

 

Delincuencia común: El primer victimario

Según datos recopilados en las morgues por el equipo de Monitor de Víctimas, los civiles (presuntos delincuentes) son responsables de más de la mitad de los homicidios ocurridos en Caracas.

En 788 de homicidios los victimarios fueron identificados como civiles, cifra que representa el 57% del registro.

En uno de estos casos la víctima fue el cantautor Evio Di Marzo, fundador de la agrupación Adrenalina Caribe y hermano del también cantante Yordano Di Marzo. El músico fue asesinado el 28 de mayo en un intento de robo ocurrido en Quebrada Honda, parroquia San Bernardino del municipio Libertador.

Aun cuando autoridades policiales de la Policía Nacional Bolivariana, anunciaron la muerte de uno de los implicados en la muerte del cantautor, un presunto integrante de la banda de El Chato, que opera en la parroquia San Juan del municipio Libertador; sin embargo posteriormente esta versión fue desestimada por el director del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, quien indicó que no había certeza en la participación del hombre asesinado por el FAES en el crimen de Di Marzo. El caso se mantiene abierto.

En la lista también figuran Shirley Rosa Osorio maestra de prescolar asesinada durante un robo a un colectivo, y José Daniel Hernández Sequera, periodista cuyo cadáver fue localizado en terrenos de la Universidad Central de Venezuela (UCV), también para robarlo.

El robo es el principal móvil en los homicidios ocurridos en Caracas. Monitor de Víctimas registró 280 casos bajo esas causas.

Pero la inseguridad en Caracas no se limita al robo. En el período analizado hubo 152 casos en los que las víctimas fueron asesinadas por venganza o ajustes de cuentas. Otra causa de crímenes fueron las riñas, 73 personas murieron en peleas.

Las muertes provocadas como consecuencia de que las víctimas quedaran atrapadas en la línea de fuego o que fuesen heridas por balas perdidas también dejaron su rastro de muerte al contabilizar 66 hombres y mujeres muertos al quedar atrapados en la línea de fuego o muertos por balas perdidas.

La violencia de género también dejó víctimas en Caracas, una ciudad en la que 17 mujeres fueron asesinadas por razón de su sexo.

Otras 12 personas murieron en casos que fueron reportados por los familiares de las víctimas y por las autoridades como enfrentamientos entre bandas. 11 personas, perdieron la vida al ser linchadas por grupos que pretendieron hacer justicia por su propia mano.

Las protestas del año 2017 dejaron 11 víctimas.

El asesinato por encargo, o sicariato dejó nueve muertes y en dos casos se registró el deceso de personas que habían sido secuestradas.

Al respecto Javier Gorriño, criminólogo y ex funcionario del extinto Cuerpo Técnico de Policía Judicial (Ctpj) señala que los delitos han aumentado y se han adaptado a las nuevas realidades. Hoy las armas de fuego son las principales causas de muerte, porque los robos no se hacen con navajas, se usan pistolas, fusiles de asalto, granadas, lo que facilita el crimen, basta con apretar el gatillo para quitarle la vida a alguien. Delitos como el sicariato se consolidaron en el país,así mismo se puede observar el incremento de los casos de linchamientos ante la impunidad que impera. El delito al no ser contenido se multiplica”.

Monitor de Víctimas registró que 280 personas fueron asesinadas durante robos en Caracas

Policías letales

Los organismos de seguridad del Estado ocupan el segundo lugar como protagonistas de la violencia caraqueña. Están involucrados en 41% de los homicidios registrados por Monitor de Víctimas, lo que significa que 543 personas perdieron la vida a manos de policías.

De ese total 280 murieron en casos registrados como supuesta “resistencia a la autoridad” y en 263 casos, los familiares denunciaron que las víctimas fueron ejecutadas por los funcionarios.

El organismo con la cifra más alta de letalidad es la Policía Nacional Bolivariana, a través de su Fuerza de Acciones Especiales, (FAES) que acumula un total de 282 asesinatos; seguida por el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) con 241 víctimas y luego se ubica la Guardia Nacional Bolivariana con 14 casos.

Casos como los de los hermanos Néstor y Wilfredo Flores, padres de 11 hijos, quienes fueron asesinados el pasado 16 de abril en un operativo realizado por funcionarios del cuerpo detectivesco en la parroquia Coche son cada vez más comunes.

Los hermanos fueron asesinados en sus casas durante una operación del Cicpc, la familia denunció que fueron asesinados por los funcionarios policiales, luego de que fuesen detenidos durante el allanamiento a sus viviendas. El jefe del Cicpc, comisario Douglas Rico, por su parte señala que murieron durante un enfrentamiento, “al notar la presencia policial dispararon contra los funcionarios y se les hizo frente”.

Por otra parte, la corrupción policial es un mal que afecta cada vez más a los cuerpos policiales y lleva a los funcionarios a involucrarse en homicidios. Reporteros de Monitor de Víctimas recopilaron denuncias sobre este tipo de casos. Alexander Rafael David Delgado, de 24 años de edad, fue asesinado por funcionarios del Cicpc en el barrio La Dolorita de Petare, municipio Sucre del estado Miranda al no pagar una extorsión que le estaban cobrando.

Las Fuerzas de Acciones Especiales de la PNB, registró al menos 282 fallecidos en supuestos enfrentamientos

La sociólogo Verónica Zubillaga, señala que “cuando a las fuerzas policiales se les da carta blanca para asesinar impunemente, desarrollan comportamientos típicos de contextos de guerra. La vivienda de la víctima ha sido tomada y lo que haya en esa casa se convierte en un botín de guerra al cual los grupos comando que actuaron creen tener derecho”.

Esto explica porqué los excesos no se limitan al asesinato de supuestos sospechosos. Las denuncias de robos de comida, artículos electrónicos, perfumes y dinero por parte de los funcionarios policiales son una constante luego de operaciones policiales en las barriadas caraqueñas.

Otra irregularidad detectada, que los familiares denuncian es que las operaciones policiales se realizan sin órdenes de allanamiento, ni presencia de fiscales que garanticen los derechos de las víctimas, entre ellos el más importante: el derecho a la vida.

Esta situación se ha venido repitiendo desde el año 2015 cuando fueron implementadas las Operaciones de Liberación del Pueblo (OLP),  como una supuesta respuesta del gobierno a la creciente inseguridad que imperaba en distintos sectores del país.

Según las denuncias de los familiares, la estrategia utilizada por los funcionarios se repite bajo el mismo guión: Los grupos comando llegan a las viviendas en horas de la madrugada, derriban las puertas de las casas, ingresan, dominan a todo el grupo familiar, seleccionan a quienes buscan y los separan, una vez controlada la situación bajo cualquier excusa sacan del inmueble a los demás familiares y matan al detenido, luego simulan un enfrentamiento y se quedan en la vivienda por varias horas, tiempo en el que por lo general, alteran la escena del crimen y además terminan cargando con objetos de valor y toda la comida que encuentren en la casa.

Los huérfanos de la violencia

Uno de los objetivos de Monitor de Víctimas es visibilizar el elevado costo de la violencia en Caracas y sus consecuencias, de esta manera destaca el número de huérfanos que dejó la inseguridad.

En los 12 meses comprendidos entre mayo de 2017 y abril de 2018, se registró que al menos 1.084 niños y adolescentes quedaron huérfanos como consecuencia de hechos relacionados con la violencia en Caracas.

“Uno de los grandes errores cometidos es que cuando se habla de las víctimas de la violencia muchas veces se limita a hacer el recuento de los fallecidos, pocas veces se estudia el impacto de esos crímenes en la vida de sus familias, de las comunidades y de la sociedad en general y es allí donde está uno de los vértices más críticos de la violencia, ya que miles de niños han perdido a sus padres, cientos de familias perdieron a quienes eran sus fuentes de sustento” señala Fernando Pereira, coordinador de Cecodap.

Al menos una de cada tres víctimas de la violencia dejó hijos menores, se trata de 569 personas que eran padres o madres de niños y adolescentes.

De los 1.084 menores huérfanos, 626 perdieron a padres a manos de la delincuencia común. Mientras que 349 quedaron sin uno de sus progenitores luego de acciones de los cuerpos de seguridad del Estado. De este subtotal, la PNB es responsable de 162 casos y el Cicpc de 152.

Uno de estos casos es el de Johan José Escorcia Pérez, asesinado por funcionarios del grupo FAES de la PNB el 4 de julio en el sector El Morro de Petare.

Su hija de tres años fue testigo del hecho “Mataron a mi papá, le hicieron así: po, po, po”,repite cada vez que pregunta por su papá.

Otro dato a destacar es que casi 5% de las víctimas eran de sexo femenino, en total 27 madres fueron asesinadas en Caracas durante el período.

Al analizar el impacto de la violencia en el núcleo familiar, se observa que 135 de las víctimas eran el principal sostén de sus hogares, luego de su muerte, al menos 275 personas quienes dependían directamente del sustento que ellos suministraban quedaron en una situación económica muy precaria.

Al respecto Zubillaga señala que la muerte violenta de una persona, en un país con unas cifras tan elevadas de impunidad, en ocasiones termina convirtiéndose en la causa de que se perpetúen ciclos de violencia, “los hijos o hermanos de las víctimas al ver que no encontrarán justicia quieren venganza”.

 

La violencia en Caracas dejó al menos 1.084 niños y adolescentes huérfanos

Niños y ancianos vulnerables

Durante el primer año de recopilación de datos, Monitor de Víctimas logró registrar los homicidios de 102 menores de edad, más de la mitad de los crímenes ocurrieron en el municipio Libertador, tal es el caso de Pablo José Tovar Márquez, de 14 años de edad, quien resultó muerto al ser herido por funcionarios de PNB mientras volaba papagayos en su casa en El Cementerio, parroquia Santa Rosalía.

28 menores fueron asesinados por funcionarios adscritos a los cuerpos de seguridad, 19 de ellos en casos de presuntas ejecuciones extrajudiciales y 9 en presuntas resistencias a la autoridad.

15 de las muertes estuvieron vinculadas a supuestos ajustes de cuenta y venganzas y 13 niños y adolescentes perdieron la vida al quedar atrapados en la línea de fuego o al ser alcanzados por balas perdidas. En 7 casos se determinó que murieron en peleas, 4 al ser asaltados y uno mientras cometía un robo.

Se mantiene la tendencia que revela que hay una mayor cantidad de víctimas masculinas que femeninas, 94 niños y adolescentes fueron asesinados en el período en comparación con 8 casos de de niñas

En el otro extremo del rango de edades se encuentran los adultos mayores, otro sector de la población vulnerable ante la inseguridad. En el período analizado por Monitor de Víctimas se contabilizó el asesinato de 62 adultos mayores, que murieron principalmente durante robos en los que fueron víctimas, en total se contabilizaron 39 casos, 63%.

Luis Francisco Cabeza, director de la organización no gubernamental Convite AC, señala que el número de adultos mayores asesinados es una cifra que debe alertar a las autoridades. “ya que se observa una tendencia que tiende al aumento, cada vez son más los abuelos que quedan solos en sus hogares, producto de la migración de sus familiares y se convierten en víctimas fáciles para delincuentes”.

Un teatro lleno de muertos por armas de fuego

La cantidad de personas asesinadas utilizando armas de fuego en la ciudad capital casi llenaría las instalaciones del Teatro Municipal de Caracas, sala que tiene una capacidad de 1.200 personas.

En Caracas 1.071 personas murieron tras haber sido atacadas utilizando pistolas y revólveres, otras 26 murieron por heridas provocadas por armas largas y dos con chopos, o armas de fuego de fabricación casera. En total 1.099 personas cayeron muertas por balas.

En el Área Metropolitana de Caracas, los datos recabados por Monitor de Víctimas entre mayo de 2017 y 2018 indican que 9 de cada 10 homicidios se cometieron con armas de fuego, un número muy superior incluso al promedio del continente americano.

Para Zubillaga, la explicación de estos crímenes está en la cantidad de pistolas, revólveres, fusiles y escopetas que hay en circulación en el país. “Hay una elevada proporción de armas de fuego con respecto al resto de la región y esto hace que las peleas, que antes eran a puños, ahora sean letales”, indica.

Las afirmaciones de la sociólogo están argumentadas en cifras. El “Estudio mundial sobre homicidios 2011”, desarrollado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito, señala que 42 % de las muertes de 2010 que se registraron en 108 países ocurrieron por el uso de balas o proyectiles. Sin embargo, según la misma investigación, ese porcentaje en América es mayor y alcanza 74 %, cuando en Europa apenas se ubica en 21%.

Al no haber control sobre las fuerzas policiales, estas generan comportamientos típicos de contextos de guerra

Tal frecuencia coincide con lo expuesto en el documento “Evolución de la criminalidad en Venezuela (1990-2015)”, elaborado por el experto en Ciencias Criminales y ex asesor de PoliHatillo, Ernesto Herrera Núñez, quien utilizó datos del anuario de mortalidad del Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS) de donde se extrajo el número de homicidios o agresiones hechas con disparos de armas largas y cortas.

“Mediante este análisis se observó la tendencia creciente desde el año 1995 a la utilización de armas de fuego en los homicidios hasta alcanzar alrededor de 89% de los casos en 2006. A partir de ese año, pareciera experimentarse una estabilización de la tendencia al valor. Es decir, 9 de cada 10 homicidios son cometidos con armas de fuego”, apunta el estudio.

En este sentido especialistas y organizaciones no gubernamentales insisten en solicitar al gobierno nacional incrementar el control sobre las armas de fuego y municiones como una medida para reducir la letalidad de la delincuencia en el país.

En el documento Acción por la Vida, firmado por una treintena de ONG entre las que se encuentran Caracas Mi Convive, Cecodap, Centro Gumilla entre otras cosas se exige el control de armas y la disminución de la producción y el marcaje de balas por el principal fabricantes de municiones del país, la Compañía Anónima de Industrias Militares (CAVIM).

El documento fue entregado a la Fiscalía General de la República, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio de Interior Justicia y Paz, sin embargo no han tenido respuestas.

 

 

Superar el modelo destructivo del régimen tiránico de Nicolás Maduro será posible mediante una transformación social que provenga de la reflexión devenida acción. Puede ocurrir en tres niveles. El primero, mediante la organización de las propias comunidades. El segundo, por decisiones de representantes electos que lleven adelante políticas públicas para lograr cambios desde el Estado. Y el tercero, a través de organizaciones con fines de lucro.

Nosotros creemos que el cambio es posible a través del empoderamiento de las comunidades, para que luego estas sean capaces de actuar en su sector y elegir a representantes políticos comprometidos con la organización comunitaria y la resolución de los problemas más importantes (como la violencia) y urgentes (como la alimentación) de forma sostenible.

Por eso, desde Mi Convive y Alimenta la solidaridad, seguimos trabajando en el municipio Libertador, tejiendo redes de confianza, organizando a las comunidades y aplicando medidas de contención a los problemas de la violencia y el hambre. Seguimos comprometidos con los caraqueños para construir la Caracas en la que nos gustaría vivir.

El pasado 18 de abril, realizamos el Encuentro 2018, en la Quinta Anauco, para mostrar todo el trabajo que venimos haciendo y dar la oportunidad a seis de nuestros líderes comunitarios de que contaran sus historias y cómo estas se relacionan con los valores que promovemos.

Casi todos nuestros líderes han padecido la violencia y sus consecuencias en su más cruenta expresión. O han tenido contacto con tragedias cotidianas que ocurren en sectores populares: situaciones de dolor y desamparo. Es por eso que todos nuestros líderes cultivan la empatía junto a nosotros.

La empatía es la posibilidad de sentir con el otro, de ponernos en sus zapatos: de hacer un puente hacia sus vivencias. Un valor que se ve reflejado, por ejemplo, en la historia de Yasiri Paredes, quien tuvo el valor de compartirla con todos nosotros –y desde la tarima– en el Encuentro 2018. Ella, en la infancia, tuvo que abandonar la conflictiva casa de sus padres para mudarse a una casa hogar, en la que se formó: se alimentó en cuerpo y mente. Muchos años después, Yasiri es una de las madres colaboradoras que atiende el Comedor de Alimenta la Solidaridad en la parte alta de La Vega, un espacio en el que ha podido verse identificada en los ojos de cada uno de los 110 niños que esperan con ansias, tal como hiciera ella muchos años atrás, que una mano amiga le dé un plato de comida.

Ahí evidenciamos que la empatía es solo el primer paso, pues cuando te conectas con el sufrimiento del otro y decides intervenir llegas a la solidaridad, que no es otra cosa que la empatía llevada a la acción. Es esa mujer que ve el hambre de los niños, se conecta con ese dolor y se dispone a ayudarlos.

Todo eso es posible, incluso, en comunidades con altos índices de violencia. En las que algunos vecinos se agreden entre sí, siguiendo el modelo fomentado por el régimen. Comunidades en las que hace falta destacar el valor de la convivencia: el poder vivir cerca de otros que no necesariamente compartan nuestras ideas o nuestra forma de pensar. El aceptar las diferencias y la pluralidad, para encontrar puntos en común y poder construir una convivencia real que haga florecer lo mejor de nosotros.

Una convivencia que nos permita organizarnos, no de una forma vertical: con un líder mesiánico que ofrezca todas las respuesta y tome todas las decisiones; sino de forma horizontal, como lo hacemos en Mi Convive y Alimenta la Solidaridad, espacios en los que promovemos que cada líder tenga su criterio e impulse sus propias acciones.

Creemos en el empoderamiento social. Por ejemplo, estamos convencidos de que las madres pueden ser las responsables del día a día de los comedores. Sabemos y entendemos que nada debe suceder sin que la comunidad sea la protagonista. De esta forma, mediante la organización, logramos que el empoderamiento social dé paso también el empoderamiento económico y que lo complemente: no queremos que nuestros programas dependan solo de las donaciones de otros, queremos que se sustenten con sus propios pies y sean sostenibles en el tiempo.

Un ejemplo de esto es el que nos mostró Luisangela Rivas, otra de las líderes que contó su historia en el evento. Luisangela viene de un hogar cargado de violencia y padeció el asesinato de sus dos hermanos, para luego agravar su situación de vulnerabilidad al convertirse en madre soltera de forma prematura. Ella ahora forma parte de nuestro equipo y de un proyecto para que podamos pasar a vender almuerzos a los profesionales de Caracas que deseen comprarlos. Este trabajo, que realizarán madres de los comedores que están siendo formadas en el quehacer en las cocinas profesionales, va a generar los recursos para alimentar a los niños de los comedores. Así, con un plato de comida comerán tres personas: el profesional que la compra, la chef que recibe un salario por su trabajo y un niño de la comunidad.

No es suficiente con tener una visión y un proyecto. No basta solo con ideas. Si no nos movilizamos, los cambios que queremos nunca van a suceder. Es fundamental llevar a la acción todos los planes, hacer que las cosas sucedan y no esperar que otros las hagan por nosotros. Tanto en Mi Convive como en Alimenta la Solidaridad, estamos convencidos de que todos podemos organizarnos para movilizarnos en beneficio de los cambios que queremos.

El Encuentro 2018 lo celebramos un día antes del 19 de abril, fecha en la que, durante el año 1810, inició en Caracas la emancipación de Venezuela. Hoy, al igual que hace 208 años, los venezolanos buscamos la salida a un régimen popular y tiránico que ha fomentado una devastadora crisis, instalando una situación de caos, hambre e inseguridad que día tras día se cobra la vida de más venezolanos.

Pocas veces se alude a esto, pero la Guerra de la Independencia tuvo un altísimo costo entre la población. No solo por las vidas humanas que se perdieron, sino porque específicamente Caracas quedó absolutamente destruida.

Los estragos de la guerra generaron conflictos sociales de todo tipo, ante los cuales los ciudadanos tuvieron que organizarse para hacerles frente. La reconstrucción de Caracas fue posible gracias al tremendo esfuerzo que hicieron los propios caraqueños en beneficio de recuperar la ciudad.

Del mismo modo, ahora es urgente que nos unamos y organicemos. Para nosotros es fundamental que juntos podamos construir una Venezuela solidaria, productiva: que superemos los esquemas rentistas y dependientes, que podamos pararnos con nuestros propios pies. Y que también seamos capaces de movilizarnos en favor de lograr las metas que anhelamos, en favor de recuperar la democracia y superar la crisis.

 

@RobertoPatino

El liderazgo local en el Frente Amplio, por Roberto Patiño

 

Todas las semanas me reúno con los líderes de las comunidades del Municipio Libertador con los que trabajamos en Mi Convive. En esas reuniones se produce un intercambio en el que se exponen los problemas que afectan a cada sector y se comentan las soluciones que se están implementando y la participación y opiniones de los vecinos. También es un espacio en el que se comparan y comparten experiencias entre los diversos sectores. El liderazgo local contribuye al empoderamiento de las comunidades, buscando, desarrollando y canalizando soluciones que surgen desde las personas para enfrentar los problemas que más las afectan. De igual forma, representan un canal de comunicación directo con las comunidades, y su aporte resulta invaluable para profundizar sobre las necesidades, expectativas y opiniones de la gente.

En la última reunión, conversamos sobre el panorama político actual. Varios líderes expresaron su preocupación de cara a las ilegales elecciones presidenciales convocadas por el régimen y cuál puede ser su repercusión en el agravamiento de la crisis que estamos padeciendo. Hay un reconocimiento general de las condiciones fraudulentas en las que se producen estos comicios. Muchos concuerdan en que irrespetan los procesos establecidos en la Constitución y no existen garantías de que se realicen de forma honesta y transparente. La gente muestra una absoluta desconfianza hacia dicho proceso y lo que de él resulte. Quien sea electo será un presidente ilegitimo, no reconocido por la comunidad internacional ni por la mayor parte de los venezolanos.

Por otra parte, las dificultades de la crisis, vividas a diario, ocupan la atención inmediata de las personas y constituyen su principal preocupación. Los líderes comentan que en las comunidades son muchos los que ya no quieren escuchar sobre partidos en su forma tradicional: manifiestan su desconfianza hacia quienes se postulan a cargos de elección popular, al sentirlos desconectados de los verdaderos problemas como la crisis alimentaria o la falta de servicios básicos, o movidos por intereses sectarios o particulares.

Lograr la participación y el involucramiento de las comunidades dependerá en lo inmediato de la vinculación de lo político y lo social. Las soluciones profundas a los graves problemas pasan por el cambio del actual régimen y del modelo de hambre, empobrecimiento y destrucción que este implementa. En este sentido, el ejemplo de los liderazgos locales es significativo, en el logro de procesos de participación y organización alrededor de la implementación de iniciativas que enfrenten los problemas de la crisis, focalizados en las dificultades inmediatas y cotidianas.

Las personas no quieren saber de “politiquería”, dicen algunos líderes, al entenderla como una serie de acciones que funcionarios, candidatos o partidos realizan para conquistar espacios de poder por encima de las necesidades de la gente. En lo personal, entiendo esta desconfianza cimentada en los hechos que han ocurrido en los últimos años. En el fondo, el problema aparece cuando quienes se postulan a cargos de elección popular lo hacen sin tener trayectoria o sin haber trabajado antes en la comunidad, así como cuando parecen movidos solo por sus intereses particulares de tener poder.

Por eso creo en una manera de hacer política que parta del trabajo social y que busque el empoderamiento de las comunidades a través del trabajo en equipo. Una muestra de ello es uno de los testimonios de los líderes comunitarios que habla de cómo incluso miembros de su sector que se identifican o se identificaron ideológicamente con el chavismo reconocen y respetan el esfuerzo que hace para ayudar a sus vecinos. Creo que así se hace frente a la crisis y se empiezan a gestar verdaderos cambios que partan de la realidad local.

Desde hace semanas venimos llamando a la conformación de un Frente Amplio, en el que la lucha contra la crisis y las emergencias inmediatas que esta genera sean puntos de encuentro de los diversos sectores sociales al igual que el rechazo mayoritario al régimen y la recuperación de condiciones democráticas. Creemos que es de vital importancia sumar a esta iniciativa los diversos liderazgos locales y su trabajo de organización y establecimiento de redes de apoyo y solidaridad, así como valorizar su contacto directo con las comunidades.

En oposición a las estrategias de opresión y dependencia del régimen deben proponerse formas de inclusión y reconocimiento de otras maneras de activismo político. Esto será fundamental para poder movilizar efectivamente a la Venezuela diversa y variada, que, como vemos todos los días en las comunidades, está exigiendo cambios y transformaciones para lograr su bienestar.

 

@RobertoPatino

Monitor de Víctimas: 6 meses luchando contra opacidad de la información del Estado sobre la seguridad ciudadana

MonitordeVíctimas

 

Sin datos no es posible la comprensión exhaustiva de un problema ni la elaboración de políticas públicas. Ante la opacidad de la información del Estado sobre la seguridad ciudadana en Venezuela y en particular en la ciudad de Caracas, el Monitor de Víctimas es una plataforma que levanta información independiente.

El Monitor de Víctimas es un proyecto impulsado por Caracas Mi Convive y la plataforma digital Runrun.es que combina participación ciudadana con periodismo de datos e investigación. A través de la recolección de información sobre los homicidios que ocurren en Caracas, se busca caracterizar los hechos e identificar patrones que contribuyan con el diseño de políticas públicas orientadas a reducir la violencia.

El 1 de mayo de 2017 comenzamos a recolectar los datos de homicidios en los cinco municipios de Caracas y en los primeros seis meses se han levantado 900 registros de homicidio (haciendo uso de una aplicación móvil), se han publicado más de 50 noticias, 10 reportajes de investigación y hemos producido 4 reportes analíticos. En muchos de estos reportajes, líderes comunitarios de toda Caracas han hecho aportes que nos permiten contar las historias de las víctimas desde la perspectiva de sus familiares y las comunidades.

En este tiempo y gracias a la información producida, hemos descubierto y denunciado situaciones muy alarmantes que, de no ser por este proyecto, hubiesen quedado enterradas.

Específicamente, se ha encontrado que las fuerzas de seguridad del Estado han sido responsables de 40% de los homicidios en Caracas. Sus víctimas son principalmente hombres jóvenes entre 18 y 30 años de edad. Además, las ejecuciones extrajudiciales se han convertido en un procedimiento común de estos organismos, ya que en solo seis meses se han registrado 118 casos. Esto último representa una grave violación a los derechos humanos.

Una madre de San Agustín, cuyo hijo fue víctima de la violencia policial en junio de este año, en su propia casa por una “equivocación”, y que luego fue clasificado como un enfrentamiento por los cuerpos de seguridad, nos comentó que mes y medio después del suceso, la policía se presentó nuevamente en su casa y al preguntar por la orden de allanamiento el oficial sacó su arma, apuntando hacia su cara y respondió: “mire señora, la orden de allanamiento es esto, ve”.

Estos delitos institucionalizados a través de las OLP y otros operativos, pasan desapercibidos a la opinión pública. Las condiciones desiguales bajo las cuales se desarrollan las comunidades más vulnerables de la ciudad las posicionan como escenarios propicios para crímenes del Estado, generando una respuesta social violenta a sus acciones y alimentando, en consecuencia, el círculo de violencia y exclusión de los sectores populares.

Por otro lado, se ha descubierto que cada homicidio genera, en promedio, un niño o joven menor de edad huérfano, situación ante la cual no existen políticas públicas. La abuela de Andrés, un niño de 5 años que perdió a su papá durante una OLP en la Cota 905, comenta lo siguiente: Yo digo que él (Andrés) necesita un poquito de ayuda, porque de hecho él no puede ver a la policía, a él le dicen ´ahí vienen los de negro´ y ese niño se pone a temblar… Él cambió mucho, era un niño muy, muy cariñoso y ahorita se encierra, no le gusta hablar, es muy tímido. Cuando dice que no quiere hablar, no habla, ni siquiera conmigo.

Sobre este tema escribimos en nuestro reporte del mes de julio: Según su edad, los niños y niñas huérfanos pueden manifestar tensión emocional, apatía y miedo a través de pesadillas, rechazo al alimento, retroceso psicomotor y dificultades para separarse de la madre. Muchos de los hijos de personas desaparecidas, asesinadas o torturadas han manifestado problemas afectivos, de apetito y sueño, retraso escolar o evasión de la realidad. Es decir, si no se atiende esta grave problemática de forma inmediata por medio de políticas públicas focalizadas, las consecuencias de largo plazo sobre los niños y jóvenes pueden ser irreversibles.

Este proyecto cobra mayor importancia en el contexto de violencia crónica que está atravesando la sociedad venezolana en general y caraqueña en particular. Los datos y las estadísticas oficiales de homicidio se han dejado de publicar y los cuerpos policiales, que se suponen deben velar por la seguridad de la población se han convertido en el principal grupo victimario.

Monitor de Víctimas es un esfuerzo de dos organizaciones de la sociedad civil que se niegan a quedarse de brazos cruzados y que, por el contrario, desean documentar y denunciar los hechos, contar las historias de las víctimas desde una óptica cercana y proponer alternativas.

Por esta razón, para el 2018 queremos seguir levantando información, profundizar nuestro entendimiento sobre las causas, perfiles y motivaciones de la violencia para poder contribuir a la generación de conocimiento y realizar propuestas de políticas públicas concretas y viables. También, tenemos planificado publicar una página web, realizar foros junto a otras organizaciones de la sociedad civil, en el marco de la campaña #InstintoDeVida, y continuaremos publicando reportajes e investigaciones y denunciando los abusos policiales.

 

CINTILLO MONITOR DE VÍCTIMAS_Mesa de trabajo 7 (1)