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Claudio Fermín

Los #Runrunes de Bocaranda de hoy 02.10.2019: ALTO: ¿PA´ LANTE & PA´ TRÁS?
ALTO
¿PA´ LANTE & PA´ TRÁS?: 

 

Tras retirarse abruptamente del diálogo auspiciado por el Reino de Noruega es el propio Maduro que ayer lanza esta declaración ante la prensa extranjera convocada a una rueda de prensa en la Cancillería: “Si Noruega nos convoca para reiniciar el proceso de diálogo iríamos inmediatamente”. Lo dice quien ordenó comenzar una negociación paralela y escondida con un grupúsculo de partido$s minoritario$ rompiendo las reglas estipuladas por el auspiciante de los encuentros en Oslo y Barbados. Mientras repetía que era “el presidente del diálogo político” se ufanó de tener una “mesa de diálogo nacional donde participan tres excandidatos presidenciales: Henri Falcón, Claudio Fermín y Javier Bertucci”. Resaltó el regreso del chavismo a la Asamblea Nacional – que consideran en desacato- como parte de este acuerdo firmado hace dos semanas y para “buscar caminos de paz con todos los grupos parlamentarios que tiene la oposición que están bien divididos”. Sin embargo, como la fábula del alacrán, el propio presidente que abre la puerta a un nuevo diálogo lanza estas perlas a los opositores de la legítima Asamblea Nacional: “Esa A.N. está hundida y no le sirve al país. El próximo año la Constitución nos obliga a hacer elecciones del parlamento… los diputados del PSUV volverán a solicitar una investigación ante la plenaria de la Asamblea Nacional sobre las fotografías publicadas de Juan Guaidó acompañado de paramilitares del grupo Los  Rastrojos”. 

Recordemos que la semana pasada los diputados de la bancada chavista solicitaron una modificación en el orden del día, para pedir incluir este punto pero fue rechazado por la mayoría de los parlamentarios. Solamente asistieron 38 diputados chavistas y 100 de la oposición. En lo que es una costumbre suya, por un lado dijo que le daba risa las sanciones impuestas por la Unión Europea a funcionarios de distintos cuerpos de seguridad del Estado por violar Derechos Humanos, el pasado viernes 27 de septiembre y por otro: “La Unión Europea está hundida en el fango, lo tiene hasta el cuello. Le tiendo mi mano a la UE, vamos a iniciar un diálogo respetuoso para superar nuestras diferencias”. Pero fue justamente por unas nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos a principios de agosto – donde se ordenaba el congelamiento de los bienes e intereses de Venezuela en Estados Unidos – que el régimen de Maduro decidió dejar de asistir a las reuniones de negociación con la oposición en Barbados, con la mediación de Noruega. La representación de la oposición ya ha ratificado que volverían también a Barbados siempre y cuando sea para que Maduro de una respuesta a la propuesta que se dejó en mesa sobre llevar a cabo elecciones presidenciales.

 
LAPIDARIA:

Supe de una conversa donde de manera informal demócratas opositores y gente del PSUV preocupados ante la gravísima situación de Venezuela decidieron sentarse a hablar e intercambiar visiones y asumir acciones destinadas a superar, primero, la crisis política, incluyendo el escenario montado por el gobierno con la Asamblea Nacional y la intención de nombrar un CNE desde el ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia, digo ilegítimo pues si ya reconocieron a la Asamblea Nacional electa en 2015 saben que desde allí -violando todos los reglamentos constitucionales- se autoeligieron sus magistrados. Desde el montaje del “desacato” con los diputados electos en Amazonas hasta las violaciones a sus derechos comenzando por su inmunidad parlamentaria constitucional, las detenciones y las persecuciones que han hecho a muchos salir del país para preservar su vida y la de los suyos. El hecho cierto es que ambas partes, con suma discreción, buscaban retomar ese diálogo truncado en Oslo y Barbados, apenas una hora antes de que Maduro anunciara su disposicion a reiniciarlo. Aunque remató más tarde “con otra oposición”. Algo que ni Noruega, la Unión Europea, el Grupo de Lima o Estados Unidos aceptarían. Hasta Rusia dejo en el limbo su apoyo a reuniones con “los opositores” sin especificar mucho, si son los originales de Oslo o los “contratados” oficiales. Ya habían refrescado la memoria haciendo referencia al truncado diálogo en República Dominicana donde se llegó con los puntos claros y se pedía el respeto y garantías a unas posibles elecciones legítimas. Truncado esfuerzo, también, por la negativa del gobierno a aceptar un marco electoral apegado a la ley. En vista del fracaso, el régimen monto las elecciones del 2018 pedidas por la ilegítima asamblea constituyente roja rojita. Partiendo de la coincidencia en torno a la crisis humanitaria de todos los sectores, estados y comunidades se atrevieron a comenzar un posible entendimiento entre las dos partes. Entre los aspectos conversados está la prioridad de elegir un nuevo Consejo Nacional Electoral en el que los cinco miembros principales sean individuos probos, independientes y sin parcialidad política determinada, en vez de aquellas propuestas de 2 y 2 apoyados por los partidos y uno independiente. Entienden que para que el país acuda a la cita electoral, para salir en paz de Maduro, se debe creer en la imparcialidad y seriedad del árbitro. Una frase repetida en dicha conversaciones fue esta: “No es viable un país así más tiempo”. Otra más apremiante: “Si no nos ponemos de acuerdo los civiles los militares tomarán el poder mas temprano que tarde. Recordemos que “una vez que asuman el poder harán las paces con países que van desde Estados Unidos a Rusia y desde China a Colombia”. Recordando a Luis Herrera Campins: “A a ponerse alpargatas que lo que viene es joropo”.

 

CAMPAÑA: 

Ante la asignación por parte del gobierno Trump de $52 millones al “gobierno interino” que encabeza Juan Guaidó, el régimen venezolano está presto a lanzar una campaña acusando a los demócratas criollos de robarse los dineros de la Nación, de PDVSA y de Citgo sin ninguna prueba, como acostumbran, que pueda darle veracidad a tal infundio. Ese dinero está casi comprometido en su totalidad a deudas pendientes de pago a distintos funcionarios y entes que han ayudado a la representación de Guaidó en sus actuaciones globales. También es notorio que los Estados Unidos a través de la USAID ejercerá un control, una contraloría, de ese dinero para presentar cuentas ante su Congreso. Solo un 14% puede utilizarse sin contraloría previa pero por el que se deben presentar todos los recaudos y registrarlos con su justificación. Hoy deberá la Asamblea Nacional asignar los primeros recursos para ser utilizados en la protección de los activos de Citgo y PDVSA amenazados por acciones judiciales de deudores que lucraron con los gobiernos de Chávez y Maduro y amenazan con mas acciones judiciales para despojar a Venezuela de dichos activos. Es una inversión, a pagar luego, para proteger la Nación.

 

 

 

Unas firmas que lo estremecieron todo, por Luis Fuenmayor Toro

EN VENEZUELA PARECIERA QUE LOS LOCOS SE SOLTARON y andan por esas redes. Y “haciendo” política que es lo peor. Son unos expertos pero en la parte peor de la política. Son mentirosos, calumniadores y manipuladores. Son más agresivos que “cabeza e’ mango”, a quien por cierto vi recientemente en una entrevista en Globovisión muy seriecito. Parece que hizo el curso que el PSUV les da a quienes va a asignarles más elevados destinos. En Venezuela, las locutoras se convirtieron, desde hace ya algún tiempo, en activistas políticos. Las vemos dictando cátedra desde el exterior y en el país. Otro tanto pasó con los artistas de las telenovelas y con los cómicos, con los hijos de militares golpistas, con las esposas de todos los dirigentes.

Basta que alguien sea electo gobernador o alcalde, para que tenga como heredero a su cónyuge, aunque éste nunca antes hubiera desplegado ninguna actividad política. Los hijos de los gobernantes permanecen al margen de la política y de la administración pública hasta que sus padres obtienen el cargo. Desde ese momento se convierten en destacados dirigentes políticos, en prodigiosos gerentes oficiales, y comienzan a actuar como si ése fuera el medio donde se criaron. El chavecismo fue quien inauguró estas prácticas. El padre de Chávez, un maestro de escuela copeyano de toda la vida, pasó a ser el gobernador perfecto. Lo mismo el hermano mayor Argenis. El nexo consanguíneo con el Presidente así lo determinaba.

El hijo de Reyes Reyes tenía que ser gobernador del estado Lara cuando su padre dejara de serlo. El de José Vicente, quien en política no hizo sino comerciar con los cubanos, de repente aparece como todo un alcalde y con los votos de los habitantes de las urbanizaciones del Este de Caracas. Un sobrino de Cilia, Tesorero de la Nación, y Nicolasito en algo importante que no adivino. Pero esta práctica no es exclusiva de los “revolucionarios”.

Nadie sabía quién era Lilian Tintori hasta que Leopoldo López se entregó. La esposa de Ceballos fue alcaldesa y hoy sabemos que la de Guaidó habla. En Nueva Esparta existe la dinastía de Morel, Morelito y Morelitico. A Rosales lo siguió su esposa en la gobernación del Zulia. En el pasado está el famoso caso de Blanca Ibáñez con Lusinchi.

Lo que hemos presenciado es una mezcla de formas monárquicas de determinar las jerarquías gubernamentales con el bien conocido y vulgar nepotismo. En estos aspectos, estos 20 años de supuesta revolución han sido muy particulares y distintos de los gobiernos adecocopeyanos. No he incluido los casos donde los hijos u otros familiares de los políticos escogieron la política y se desarrollaron como tales por su cuenta, ni el de los cónyuges que actuaron de la misma manera. Son situaciones radicalmente distintas.

Pero volviendo al principio, la locura mencionada es originada por el fanatismo, el cual no deja espacio para que se imponga el pensamiento racional. Resulta que, según esta lógica enferma de lo ilógico, los 5 partidos que firmaron un acuerdo con el gobierno no tenían ningún derecho a hacerlo, porque a alguien se le ocurrió que en el país sólo los 4 jinetes del Apocalipsis pueden actuar en política. Son partidos minoritarios, repiten y gritan, como si las minorías no pudieran legítimamente participar en la política.

Una clara posición excluyente, un apartheid venezolano, propugnado por gente que habla de libertad, democracia y pluralismo. Ellos sí pueden reunirse con el gobierno, pero nadie más puede hacerlo. Van a fracasar, sentencian. ¿Entonces por qué tanta alharaca? Ellos tienen 20 años fracasando, desde 2001, y con el mismito discurso. Es hora de que permitan que otros se equivoquen. A lo mejor se llevan una gran sorpresa.

Desde que abandonaron la negociación aupada por Noruega, la parálisis parecía imponerse. Pero los 5 firmantes, y ahora con un sexto incorporado, sacudieron el escenario, lo estremecieron, y sólo eso ya es muy bueno.

Salami de Budapest en Caracas, por Alejandro Armas

BASTÓ Y SOBRÓ QUE JUAN GUAIDÓ diera por agotada y clausurada la mesa de negociación auspiciada por Noruega para que el régimen chavista convocara a un grupo de políticos a la antigua residencia presidencial que da a la Plaza Bolívar, para firmar un acuerdo por el que las partes se comprometen a un supuesto diálogo. El tufo a “Plan B” no lo disimuló ni el mejor desodorante (porque, claro, los jerarcas del régimen sí tienen acceso a este producto higiénico, a menudo vedado para las masas bien sea por la escasez o por la inflación). De esa forma aspira el chavismo a desacreditar la presión internacional que se cierne sobre sus nada atléticos (ni “atlásticos”) hombros y estimular las ya amargas divisiones en la oposición.

No es nada que deba sorprendernos de la cúpula roja. La atención más bien se la llevaron los copartícipes del pacto, los señores Timoteo Zambrano, Claudio Fermín, Felipe Mujica y Luis Augusto Romero (en representación del partido de Henri Falcón). Ardió la Troya caribeña con acusaciones de traición y colaboracionismo. No me sumé, ni me sumaré por ahora, al coro airado. No me consta que estos sujetos, y las organizaciones políticas que representan, estén actuando motivados por ofertas materiales hechas por el régimen. Ni siquiera sé si a cambio de sus autógrafos les prometieron una cuota de poder (el chavismo siempre ha sido notablemente mezquino hasta con aliados como el Partido Comunista de Venezuela). Tampoco descarto que, aunque sea una posición ruidosamente absurda, crean que esta es la mejor forma de avanzar hacia la recuperación de Venezuela. El tiempo irá aclarando esos pormenores, aunque no hay que extrañarse si vemos cosas peores, como reza el pasaje popular del libro de Ezequiel.

Una posible explicación de las fuerzas macabras que operan detrás de esta jugada política puede ser ilustrada con un bien alimenticio que usted verá en cualquier charcutería (bueno, quizá no en las de Venezuela). A saber, un salami. “Táctica salami” es el nombre que se le da a una modalidad del viejo truco “divide et impera”. Se atribuye la expresión al líder comunista húngaro Mátyás Rákosi. Estamos hablando de las secuelas de la Segunda Guerra Mundial, cuando los fieles de Marx estaban consolidando sus respectivas dictaduras en Europa del Este. Pese al apoyo absoluto del tío Stalin desde Moscú, estos fueron procesos que no se llevaron a cabo de la noche a la mañana. Acabar con la oposición y establecer regímenes de partido único tomó tiempo.

En la tierra de los magiares, Rákosi hizo uso de una herramienta retórica que sonará familiar a los venezolanos. Empezó a acusar sistemáticamente a sus detractores de ser fascistas. Un señalamiento sensible para un país ocupado poco antes por nazis. Por temor a ser percibida como muy radical, la disidencia marginó a su ala más derechista. Pero Rákosi no paró. Luego la oposición hizo lo mismo con su grupo más cercano al centro y, finalmente, con los militantes de la izquierda no comunista. En palabras del propio Rákosi, los rebanó como un salami. Al final solo quedó una dizque oposición incapaz de disentir efectivamente. Así, los comunistas se adueñaron del poder absoluto y establecieron una de esas mal llamadas “repúblicas populares”.

El chavismo entiende perfectamente que una oposición fraccionada es más débil, sobre todo si, además de no coincidir en nada, los sectores se hacen la guerra entre ellos. Sus maniobras para fomentar el disenso no son pocas y ahora pudieran haberse leído el manual del camarada Rákosi. Después de todo, en lo que va de año han hecho guiños reiterados a las organizaciones políticas que no son parte de su coalición pero tampoco se sumaron a la estrategia encabezada por Juan Guaidó. Quienes sí lo hicieron, en la verborrea chavista, son unos facinerosos tan desesperados por obtener el poder, que se lanzaron a una aventura demencial. De esa gente, insisten en Miraflores, el país no puede esperar nada, pues su intento de epopeya no tiene otro destino que el fracaso. En cambio, agregan, los opositores que no respaldaron el dislate son personas sensatas que entienden que el poder lo tienen las autoridades chocantes pero legítimas y que si va a haber un cambio será de acuerdo con sus reglas. Este ha sido el mensaje desde enero.

No es ningún secreto que la euforia que siguió al acto apoteósico en Chacao ha sido en buena medida desplazada por la decepción y la angustia ante el hecho de que el régimen sigue en pie, mientras la calamidad socioeconómica muerde. Así que probablemente los señores Falcón, Fermín y demás pensaron que en efecto es una tontería radical lo que Guaidó está haciendo. De ser ese el caso, pudo resultarles tentador presentarse como los que sí ponen soluciones (que no opciones) sobre la mesa, aunque para ello tuvieran que pactar con el régimen.

Pero estas “soluciones” son un espejismo. Cambiar las autoridades del Consejo Nacional Electoral a mi juicio no devolverá al ciudadano común la confianza en el sistema. Pueden sacar a Tibisay Lucena y poner a quien quieran como árbitro. Muy pocos serán lo que crean que cualquier selección en la que participe un chavismo que no ha dado absolutamente ninguna señal de estar dispuesto a dejar el poder evitará los abusos y trampas de los procesos comiciales anteriores. Es más, ya una vocera del régimen, Gladys Requena, dijo que solo reemplazarán a los rectores con período vencido. Por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia emitida en 2016, el número de rectores con plazo vencido es cero, como advirtió el periodista Eugenio Martínez. Es decir, si el chavismo no modifica su propia narrativa, no habrá ningún cambio.

En cuanto al planteamiento de establecer un programa de intercambio de petróleo por alimentos, otro punto en el pacto con el régimen, me remito a las impresiones del economista Francisco Rodríguez, quien ha hecho propuestas similares. Rodríguez señaló que esta iniciativa no es viable sin el visto bueno de Guaidó y del Gobierno norteamericano. Añadió que en las actuales circunstancias, la comida obtenida por esa vía caería en las mecanismos de distribución del chavismo, claramente politizados. Sería como otro CLAP.

Vemos entonces que, aunque hayan actuado sin intereses oscuros, es poco o nada lo que los cosignatarios del acuerdo con el régimen conseguirán. En cambio, pienso que es mucho lo que pierden por haberse dejado rebanar como una salchicha curada. Desde 2017 he hecho exhortos constantes a que todos los sectores de la oposición se unan en torno a una estrategia compartida con miras al cambio político que tanto urge. Eso incluye al sector que gira en torno a María Corina Machado y Antonio Ledezma, aquel que sigue más o menos amalgamado como Mesa de la Unidad Democrática o Frente Amplio y, por último, a los que firmaron el acuerdo en la Casa Amarilla. Pues bien, sea cual sea su intención, al haberse integrado a un sabotaje contra los esfuerzos del grueso de la oposición y el plan con mayores posibilidades de éxito, cruzaron una línea (no podía ser de otro color) roja. A partir de ahora, aunque se retracten, quedarían descalificados para volver a los esfuerzos mancomunados de democratización de Venezuela, puesto que no hay razón para concederles confianza. Triste final para una vida política. Si sus decisiones fueron desinteresadas, les deseo lo mejor en otro ámbito, caballeros.

 

@AAAD25
El traje opositor hecho a la medida del Emperador
Analistas coinciden en que el diálogo entre representantes de partidos minoritarios de la oposición y el oficialismo es una fachada para barnizar de legitimidad al gobierno de Maduro. La movida de la Casa Amarilla podría poner en riesgo el liderazgo opositor

@franzambranor

De un lado de la mesa Timoteo Zambrano, Claudio Fermín, Felipe Mujica y Luis Augusto Romero; del otro, Jorge y Delcy Rodríguez, Aristóbulo Istúriz, Blanca Eekhout y Jorge Arreaza. Ninguno sonríe, todos con aspecto circunspecto y rostro impávido miran al fondo del salón de la Casa Amarilla, como si se tratase de una escena previamente ensayada. Uno a uno se levanta y rubrica un documento. Aplausos van y vienen mientras la peculiar voz del ministro de Comunicación Jorge Rodríguez anuncia acuerdos entre los representantes de los partidos minoritarios de la oposición y el chavismo que son, según el consultor político Oswaldo Ramírez, unos brochazos con un barniz de legitimidad al gobierno de Maduro y su supuesto interés por establecer un diálogo nacional.

“Los actores que están sentados por parte de la oposición son los mismos que el 20 de mayo generaron un proceso de legitimación de la elección fraudulenta convocada por la irrita asamblea nacional constituyente. Son un grupo de oposición conveniente, como el traje hecho a la medida al emperador”, dijo Ramírez, director de la firma ORC Consultores. 

A falta de humo blanco en las reuniones en Barbados, coordinadas por Noruega y avaladas por la comunidad internacional, con representantes del presidente interino Juan Guaidó, el gobierno montó en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores un cónclave entre miembros de las fracciones de Avanzada Progresista, Movimiento al Socialismo, Cambiemos y Soluciones y dejó por fuera a los partidos con mayoría en el parlamento, el denominado G4: Primero Justicia, Acción Democrática, Voluntad Popular y un Nuevo Tiempo.

Destaca entre lo suscrito la reincorporación de los diputados del Psuv a la Asamblea Nacional, la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral, libertad para los presos políticos, la defensa del Esequibo, el rechazo a las sanciones y su levantamiento inmediato y el canje de petróleo por alimentos.

A juicio de Oswaldo Ramírez y del director de Datanálisis, Luis Vicente León la capacidad para ejecutar esta serie de acuerdos por parte de ambos bandos es nula y la reunión del pasado lunes arropa varios significados: 

 

Que las negociaciones formales, que incluyen a la oposición institucional mayoritaria, fracasaron y por ahora quedan a la espera de un mejor momento en el futuro.

“Esas negociaciones son las únicas que pueden provocar realmente cambios en la posición internacional de sanciones al gobierno de Maduro y no tienen nada que ver con el anuncio de este lunes. Son incomparables en términos de impacto potencial, pues estas últimas no recuperan ni confianza, ni legitimidad, ni derechos políticos reales, ni elecciones competitivas”, dijo Luis Vicente León. “Este grupo no tiene la capacidad de controlar la Asamblea Nacional, pero pueden tratar de comprar diputados. No tienen las herramientas para frenar sanciones, debido a que no poseen la interlocución válida con la comunidad internacional y muestra de ello es que parte del cuerpo diplomático que asistió a ese acto en la Casa Amarilla terminó parándose. Tampoco tienen la capacidad de generar una política pública de petróleo por alimentos, ellos no controlan la dinámica petrolera y no pueden comerciar con empresas debido a las sanciones”, señaló Oswaldo Ramírez. 

 

Con la medida el gobierno avanza en la estrategia de fracturar a la oposición.

Pone en guerra a una parte de los moderados con la mayoría institucional que rechaza un acuerdo considerado ilegítimo e inadecuado. “La batalla es ver quién conquista a los no alineados, que es el grupo más grande hoy en día. Estamos hablando de un número entre 45 y 52% de la población. Estas personas vieron la oportunidad de generar una especie de tesis de que ellos representan a los no alineados, cuando en realidad no aparecen en las encuestas de liderazgos, ni siquiera en el top 10”, dijo Ramírez de ORC Consultores. “Son actores que no tienen legitimidad y esta viene dada por los votos y salvo Timoteo Zambrano, que es diputado, los otros actores no tienen cargo alguno de elección popular y no han sido parte del ecosistema de la oposición”, añadió Ramírez. 

 

El gobierno persigue colocar en el debate nacional el tema de una elección parlamentaria para reemplazar la solicitud real y necesaria de una presidencial competitiva.

“No es la primera vez que este grupo de opositores está generando una matriz de opinión. Avalando las elecciones del 20 de mayo de 2018 no permitieron la participación de partidos políticos y la libertad plena. El objetivo hoy en día es que se hagan unas elecciones transparentes y creíbles”, dijo Ramírez. “Ninguno de los impactos de este acuerdo tiene oportunidad de rescatar legitimidad institucional, ni va a abrir la puerta a levantamiento de sanciones, ni recuperará confianza en los electores, ni unificará a la oposición camino a una elección competitiva, ni llevará al país a una elección presidencial que resuelva el conflicto político de manera democrática”, sentenció Luis Vicente León.

 

El regreso de los diputados chavistas a la Asamblea Nacional busca provocar un sismo dentro de esa institución.

“La AN está afectada en términos de sus miembros activos y con fracturas que le abren al gobierno la posibilidad de generar debates internos que le den validación de legitimidad y ejercicio de poder”, dijo León. “El oficialismo pudiera tratar de desbalancear a la AN. La oposición no cuenta con al menos 24 diputados. Eso puede poner en aprietos a la comunidad internacional al tener que reconocer a la AN como único organismo legítimo. La jugada que yo percibo es que el oficialismo trate el 5 de enero de 2020 de presionar para una directiva nueva. Además con un oficialismo incorporado pudiésemos tener unos debates eternos y el gobierno interino de Juan Guaidó sufriría”, indicó Ramírez.

 

La administración de Maduro intenta maquillar a nivel internacional el fracaso de las negociaciones apadrinadas por Oslo.

“Ese es un barniz que se da frente a los aliados de siempre como Nicaragua, Cuba, Rusia, China, Turquía e Irán y que probablemente pueda satisfacer a México y Uruguay, pero no a la Unión Europea y mucho menos al Grupo de Lima. Lo que busca el gobierno es un desequilibrio de poder en la oposición y su percepción fuera de nuestras fronteras”, dijo Oswaldo Ramírez. “Es fácil predecir que este acuerdo no cambie ni un ápice la tendencia explosiva de deterioro económico del país, lo que sí está amenazado es el liderazgo opositor”, agregó Luis Vicente León.

Claudio Fermín no se postulará como candidato presidencial para elecciones del #22A

Claudio-Fermin

 

A través de una carta pública, el político Claudio Fermín anunció, que no se postulará como candidato a la presidencia de Venezuela.

Fermín, pese a que indicó que nuestro país va de mal en peor, aseguró que hay que rediseñar las propuestas que hemos estado trabajando en el marco de soluciones para Venezuela.

A continuación la carta completa:

Queridos compañeros y amigos, la situación general de nuestro país va de mal en peor. Nuevas variables económicas, sociales, políticas, institucionales e internacionales obligan a actualizar el diagnóstico de carencias y conflictos que conviven como entidad inseparable. En consecuencia, rediseñar las propuestas que hemos estado trabajando en el marco de “Soluciones para Venezuela” es también prioritario y urgente. Este mismo mes de febrero debemos reunirnos para abordar estos asuntos. Sin embargo, les presento estas breves líneas a propósito de la convocatoria que desde el poder se hizo ayer 21 de febrero a elecciones de concejales, diputados a los Consejos Legislativos y diputados a la Asamblea Nacional.

Desde hace tiempo han estado abiertos dos cursos de acción política opositora. Por una parte quienes sostienen que el agravamiento de la crisis es una necesidad y por la otra quienes desde terreno más áspero y exigente hemos sostenido que los venezolanos estamos obligados a actuar de consuno para resolver la crisis. Quienes sostienen la bandera del agravamiento de la crisis han dominado la escena en los últimos años y su llamado ha gozado de la atención de un país capturado por el lenguaje de la emergencia, de la urgencia del cambio, habida cuenta del hartazgo de la población con un desgobierno que ha destruido casi todo. Ofrecer que “todo cambiará mañana mismo” ha sido un mensaje seductor, pero falso y además inconveniente porque esa salida abrupta no es posible sin la violencia y mortandad que le acompañaría.

Los promotores del agravamiento de la crisis se han afincado en la abstención como elemento de ruptura y con ello no sólo han puesto en el otro extremo al gobierno que pretenden desbancar sino que tratan como herejes, merecedores de los más bajos epítetos, a quienes osen plantear vías electorales que desde la óptica de ellos son propias de vendidos al gobierno, colaboracionistas y traidores a la causa del cambio que sólo entienden desde sus personales parámetros. No estoy seguro de la capacidad de convocatoria de los promotores de la abstención pero su capacidad de perturbación es muy alta. A un país hastiado del desgobierno, comiendo de la basura y muriendo en las puertas de los hospitales sin ser atendido debidamente, le plantean que nada que venga de ese gobierno es bueno, mucho menos las elecciones organizadas por este Consejo Nacional Electoral.

Nosotros, desde otro ángulo y otro lenguaje, sostenemos que el descontento ha alcanzado niveles altísimos, casi de unanimidad, al igual que la conciencia ciudadana sobre la necesidad del cambio político y por eso estamos convencidos que si todos acudimos a votar nuestra presencia será holgadamente mayor que el mercado de votos cautivos del gobierno, el cual no ha podido pasar de seis millones de votantes de un total de diecinueve millones y medio de electores registrados. Somos mayoría y podemos ganar si acudimos a las mesas de votación, tal como ocurrió en diciembre de 2015 con motivo de las elecciones de la Asamblea Nacional. En ese contexto de defensa del voto, en contra de la inconveniente fantasía de una salida abrupta, presenté a consideración de los venezolanos mi candidatura presidencial como la búsqueda de una opción unitaria. Y por eso propuse elecciones primarias para alcanzar un candidato unitario que enfrentara los abusos ilimitados del poder que hoy nos somete.

Con el tiempo, diferentes referentes del mundo político se han plegado al llamado a no participar, formulado por los promotores de la abstención. Así lo hizo Voluntad Popular. Después Primero Justicia, aunque su líder Julio Borges fue el adalid de “resolver la crisis” mediante las sesiones de diálogo o negociación celebradas en República Dominicana. Más tarde, no obstante el compás de espera que abrieron para el análisis y una demostrada prudencia, también se sumó Acción Democrática. Un Nuevo Tiempo concluyó en la misma decisión. A esos factores políticos siguieron la Conferencia Episcopal, los Rectores de nuestras universidades, asociaciones empresariales de mucha seriedad como Conindustria. En fin, la colcha sobre la cual hay que bordar la candidatura unitaria que habíamos planteado se fue encogiendo de manera acelerada hasta el punto que una candidatura hoy podría ser el fruto de una alianza bien intencionada pero ya no con “capacidad unitaria nacional” para generar el cambio que andamos buscando y con el que estamos comprometidos. Hemos puesto empeño y desprendido esfuerzo para evitarle al país salidas violentas y para amalgamar el cambio con el cemento de las voluntades de los ciudadanos expresadas en el voto de manera pacífica. Sin embargo, las circunstancias nos han sobrepasado.

A esto se agrega que el gobierno en su incurable conducta abusiva ha convocado elecciones para desconocer la legítima Asamblea Nacional y pretende que dicha convocatoria sea una condición para la celebración de la elección presidencial que creemos procedente. Además, ante la incapacidad de convocar a los ciudadanos para respaldar a Maduro, decretan elecciones de concejales y diputados a los Consejos Legislativos tratando así de concitar las justas aspiraciones de líderes locales para darles una razón para participar que no la encuentran en la convocatoria de respaldo a Maduro. Todo es un engaño.

Dadas estas circunstancias de inviabilidad de lograr una candidatura realmente unitaria y dado que no es nuestra tesis la de presentar una candidatura simbólica ni tampoco usar esta coyuntura electoral simplemente para promover un referente opositor y ganar espacio frente a otros, he considerado que perdió sentido la presentación de mi candidatura. Esfuerzos grandes tendremos que hacer para salvar lo que podamos de tolerancia y cohabitación políticas en esta hora cuando los extremos parecieran no tener escrúpulos para hacer de las suyas con tal de buscar adherentes en medio de la polarización.

Esfuerzos por igual habrá que hacer para recuperar la institución del voto en un momento cuando se han empeñado desde diferentes tribunas en presentarlo como inútil. Día a día tendremos que seguir entregados a contribuir a la recuperación del país. No desmayaremos en ese compromiso vital. Reciban la reiteración de mi gratitud por vuestra entrega tantas veces puesta a prueba en apartados caseríos y barriadas populares, en sindicatos y universidades, en la calle y en los medios, al igual que en el paciente y callado trabajo del día a día para contribuir con la transformación del país. Gracias siempre y fuerza para seguir labrando el camino del cambio en paz y en democracia. Un abrazo fraternal.

Encuesta IVAD: 75% de los venezolanos desaprueba gestión de Maduro

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75% de los venezolanos considerada “mala” o “pésima” la gestión de Nicolás Maduro, quien buscará la reelección en los adelantados comicios del 22 de abril, de acuerdo a una encuesta del Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD).

Según el estudio, al que tuvo acceso una agencia de noticias internacional, 58,4% de los consultados cree que la gestión del mandatario es “pésima”, 16,6% piensa que es “mala”, y 4,3% que va de “regular hacia mala”.

Entre quienes consideran positiva la labor de Maduro, 8,4% cree que es “buena”, 0,9% cree que es “excelente” y 10,2% que va de regular hacia bueno.

De las 1.200 personas encuestadas, 77% considera que el país necesita un cambio de gobierno, mientras que 16% no lo cree necesario y 7% no lo sabe.

31,5% de los consultados dice estar muy dispuesto a votar y 31,7% simplemente dispuesto. Asimismo, 16,1% dice estar muy poco dispuesta a participar y 10,2% nada dispuesta. Un 10,6% no sabe.

La encuesta revela que Maduro tiene un apoyo de 17,6%, mientras que el favorito es Henri Falcón con 23,6%. El ex gobernador de Lara, ni otro miembro de la oposición, ha confirmado su participacion como candidato a la presidencia y tampoco la posibilidad que se lleven a cabo unas primarias para seleccionar al abanderado contra el oficialismo.

A Falcón le sigue Henry Ramos Allup con 8,5% de apoyo, Claudio Fermín con 4% y Andrés Velásquez con 1%.

La falta de comida y medicamentos es el principal problema del país para la mayoría de los entrevistados (56,4%). Le sigue la inseguridad (44,9%) y el alto costo de la vida (43,8%).

La encuesta de IVAD se llevó a cabo entre el 25 de enero y el 5 de febrero.

 

 

 

 

Claudio Fermín asomó candidatura presidencial y llama a la unidad

Claudio-Fermin

Claudio Fermín, dirigente político y sociólogo, informó este lunes que se postulará para las elecciones presidenciales que deben realizarse este año.

“Yo he tomado una decisión, que no es la decisión del ermitaño que me la voy a guardar en un salón oscuro. Es una decisión para ponerla a consideración del país. He decidido presentar mi nombre a la candidatura presidencial”, escribió mediante Twitter.

Insistió en que el candidato de la oposición debe ser unitario. “Creo en la unidad y la valoro”, publicó en sus redes sociales.

Fermín fue el primer alcalde de Caracas electo por voto popular en el periodo 1989-1993. Luego se postuló a los comicios presidenciales de 1993 por el partido Acción Democrática.

Su segunda candidatura presidencial fue en 1998, pero esta vez como candidato independiente.

 

Claudio Fermín considera necesarias unas primarias en la MUD

Claudio-Fermin

El dirigente político Claudio Fermín afirmó este martes que son necesarias unas primarias en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), de cara a las elecciones presidenciales de este año.

“En los últimos 40 años, hubo pocos partidos en las elecciones presidenciales. En el contexto actual, es necesario un proceso de primarias. Debemos ir con un candidato único a la elección presidencial”, indicó en una entrevista para Globovisión.

Considera que las presidenciales se pueden ganar porque el oficialismo no supera los seis millones de simpatizantes. Sin embargo, aseguró que el candidato de oposición que se postule por la MUD, debe prepararse a ser el candidato de una Venezuela descontenta.

“El hecho de que existe una multiplicidad de factores descontentos, no habla mal de la MUD. Habla mal de un gobierno que no da respuesta a ningún sector del país”, indicó.

Fermín también recalcó la crisis en materia económica. Manifestó que el gobierno destruyó el aparato productivo del país, lo que se ve reflejado en la creciente inflación y escasez que se vive en el país.

“Mientras exista control de cambio y de precios, mientras haya coerción sobre la empresa privada y su producción, el salario mínimo seguirá siendo insuficiente ante la inflación”, sentenció.