¡Buenos días! Aquí te servimos El Mañanero del lunes, 6 de octubre, ese rapidito de noticias que entra suave, pero despierta de golpe. El menú incluye “El primer sorbo”, una dosis fuerte de información para abrir los ojos, esa noticia que marca la agenda; “Recién salido del horno”, un resumen de los temas más importantes de las últimas horas; La “perla” del fin de semana, esa frase altisonante que te hará espabilar; “Lo que rompe en redes”, para que arranques la jornada a tono con los temas virales o tendencia en X, Instagram o TikTok; “Azuquita pa’l café”, un contenido curioso o inspirador para endulzar la mañana y “La ñapa”, con recomendaciones culturales, de información general o entretenimiento para que tu día tenga buen sabor hasta el próximo café.
El primer sorbo: la dosis fuerte de información para abrir los ojos
En medio de la tensión con Estados Unidos, Nicolás Maduro acelera los entrenamientos de la Milicia para mostrar músculo defensivo. Sin embargo, el politólogo Ricardo Sucre advierte que el adiestramiento es más simbólico que real y que el riesgo mayor está en la circulación de armas fuera del control estatal. Este despliegue funciona también como un mensaje hacia la oposición, a la que se le recuerda que cualquier disidencia será vista como una amenaza interna.
“Desde la Plataforma Unitaria Democrática de Venezuela reiteramos la solicitud de que el Gobierno de los Estados Unidos revise, en tiempo perentorio, su política migratoria en favor de los venezolanos y garantice alternativas que permitan la permanencia legal de la inmensa mayoría de nuestros compatriotas: hombres y mujeres honestos y trabajadores, que han hecho de ese país su nuevo hogar y que hoy contribuyen, con su esfuerzo y formación, al desarrollo de esa nación”, PUD.
Lo que rompe en redes
🚨 BREAKING: Montgomery, Alabama Shooting
Late Saturday night, downtown Montgomery turned into chaos when gunfire erupted near Bibb & Commerce Streets.
📌 14 people shot 📌 2 confirmed dead (including an adult woman) 📌 2 juveniles injured — one fighting for their life 📌 3… pic.twitter.com/kGIkilSiNO
#SantosParaTodos | ¡Caracas desbordada de fe y alegría! ✨ Imágenes de la "Ruta nocturna por la Paz", que se realizó desde La Pastora hasta La Candelaria. Un recorrido inolvidable donde el pueblo arropó a sus santos: José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles. ¡Una noche mágica!… pic.twitter.com/VUwliUP7DB
La noche de este sábado, 4 de octubre, fue detenido arbitrariamente el dirigente e ingeniero Lewis Mendoza, coordinador de la organización Somos Trujillo, en el municipio trujillano Miranda. Así lo informó Liliana Vase, coordinadora regional de la organización.
“Con profunda indignación y tristeza informo que el Ing. Lewis Mendoza, coordinador de Somos Trujillo Voluntarios con María Corina, municipio Miranda ha sido detenido injustamente (…) Lewis es un hombre honesto, padre de familia ejemplar, líder político y social incansable, y sobre todo, un gran ser humano, comprometido con el futuro de Venezuela”, escribió Vase en su cuenta de Instagram donde compartió un video que documentó la detención de Mendoza.
La detención quedó grabada en video. En el material audiovisual se puede ver a el dirigente trujillano diciéndole a su madre: “Yo no soy un delincuente, mamá”. En el momento de la detención también estaba presente la hija del dirigente quien antes que su padre fuera detenido le decía: “Te amo mucho, papá. Prométeme que vas a volver”. La niña también imploró a los funcionarios que no se llevaran a su padre: “Me arruinaste mi infancia (…) No se lo lleven. Por favor, soy una niña”, se escucha decir a la menor de edad cuando lo subieron a una patrulla.
Por su parte, el Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela señaló que desde el viernes 3 de octubre, funcionarios del Conas, Policía Nacional Bolivariana y policía estatal “se instalaron en los alrededores de la residencia de Lewis, generando terror a familiares -incluido un menor de edad- que se encontraban junto a él, dentro de su casa; y a los vecinos de la zona”.
“Tras más de 30 horas allí, lo secuestraron. Hasta el momento se desconoce su paradero y en qué condiciones se encuentra”, denunció la organización.
Desde septiembre han sido detenidos arbitrariamente varios dirigentes políticos y activistas trujillanos. La ONG Provea denunció que el 10 de septiembre detuvieron a los médicos Juan Torres y Elizabeth Rodríguez cuando iban camino a su trabajo. Posteriormente, el 23 de septiembre fue denunciada la detención arbitraria de los activistas políticos Pedro Andrade y Hommel Torres, en una alcabala ubicada en el estado Táchira, cuando se dirigían desde Trujillo a Colombia. El 27 de septiembre también fue arrestado Juan Enrique Pérez, coordinador electoral de Vente en Trujillo.
🚨 #URGENTE | Funcionarios del régimen de Maduro secuestraron al ingeniero Lewis Mendoza, coordinador de la organización Somos Trujillo en el municipio Miranda, del estado Trujillo, la noche de este sábado #4Oct.
🚨 El régimen ataca a los que trabajan por la libertad.
El Ing. Lewis Mendoza, coordinador de la organización Somos Trujillo en el municipio Miranda, estado Trujillo fue secuestrado por funcionarios del régimen.
¡Exigimos su libertad inmediata y el cese de la persecución!
#ATENCIÓN Vemos con preocupación la detención arbitraria del ciudadano Lewis Mendoza, activista del movimiento Vente Venezuela, ocurrida en la ciudad de Valera, estado Trujillo. Según la información recibida, Mendoza venía siendo objeto de hostigamiento constante, amenazas y…
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Madres, familiares y amigos de presos políticos fueron víctimas de un amedrentamiento por parte de presuntos colectivos oficialistas este domingo, 5 de octubre, tras asistir a una misa en Caracas realizada a propósito de la canonización del Dr. José Gregorio Hernández y Madre Carmen Rendiles.
De acuerdo con la denuncia del Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), estos grupos llegaron “para amedrentar con violencia a madres, familiares y amigos que nos encontrábamos reunidos, luego de recibir la bendición de Dios y elevar nuestras oraciones a los santos venezolanos por las personas detenidas por motivos políticos en el país”.
En videos que difundió la organización en sus redes sociales, un grupo de personas agredió verbalmente a quienes intentaban realizar el acto de fe. Una de las mujeres que tenía una actitud hostil comenzó a decir frases como “están mandando a invadir el país” e incluso lanzó un manotazo a uno de los miembros del Clippve, quien grababa la agresión. Otra mujer amenazó con llamar a la alcaldesa Carmen Meléndez.
En otro de los videos que publicó el Comité se puede ver un grupo de motorizados que estaban en el lugar donde familiares de presos políticos acudieron a realizar una oración en Caracas. Diego Casanova, miembro del Clippve, expresó mientras transmitía en vivo que “colectivos armados” intentaron amedrentarlos tras acudir a la misa.
“Estamos en una acción de fe, paz y esperanza; buscando por la libertad de todos los que estamos en Venezuela y aquí siguen intentando”, señaló Casanova.
Ante esta situación, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos hizo un llamado al papa León XIV a que “eleve su voz solidaria ante la injusticia que hoy sufren los más vulnerables en Venezuela”. Además, recordaron la agresión contra las madres de presos políticos en las puertas de la sede del Tribunal Supremo de Justicia, por parte de colectivos afectos al oficialismo, durante una vigilia, el pasado 5 de agosto.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Una rueda de prensa, convocada el lunes 1° de septiembre de 2025 en un hotel de Caracas, reunió a decenas de corresponsales nacionales e internacionales atentos al balance de las jornadas de alistamiento a la Milicia Bolivariana que se habían desarrollado los dos fines de semana anteriores. En ella, Nicolás Maduro presentó argumentos para reaccionar a la amenaza militar que desde hace algunas semanas comenzaba a representar Estados Unidos para su administración.
“Hay un consenso nacional de alistarse para defender a la Patria. Para allá fue una señora de 80 años: ‘soy enfermera, estoy lista’, bienvenida (…); los obreros de todas las empresas del país, los campesinos, las campesinas, los pescadores”, dijo Maduro, puntualizando que en las jornadas se había llegado a alistar a 8 millones 200 mil venezolanos como milicianos y reservistas.
Maduro presentó la movilización como una supuesta evidencia del respaldo popular con el que cuenta, capitalizando las imágenes y videos que, en los días previos, se repitieron sin pausa a través de medios de comunicación tradicionales y redes sociales.
La cobertura del canal Venezolana de Televisión (VTV), principal altavoz propagandístico de su administración —y cuyo presidente es el ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñáñez— consolidó durante varios días la imagen de un aparente entusiasmo generalizado en el país durante el ciclo de alistamiento. Personas entrando y saliendo de cuadro, enlaces con el interior, organizaciones en el exterior expresando apoyo y voces sin aparente filiación partidista respaldando a Maduro e invitando a sumarse a la milicia.
Para este análisis se tomó como base la transmisión de la campaña en VTV durante la segunda jornada de alistamiento a la Milicia Bolivariana para identificar las narrativas más repetidas que se activaron en el canal esos días, algunas de las cuales se han sostenido en el discurso del oficialismo desde entonces. A partir de estos patrones de repetición y variaciones de lemas pronunciados —con entradas coordinadas entre estudio y calle— se pudo ilustrar cómo el canal construyó la apariencia de un consenso “espontáneo” de apoyo a las jornadas de alistamiento durante su transmisión, pese a la existencia de rastros que sugieren una cuidadosa coordinación, más que espontaneidad.
Habla “el pueblo” que selecciona VTV
La Hora de Venezuela analizó 30 horas de transmisión de VTV entre el 28 y 29 de agosto de 2025 (excluyendo las horas de la madrugada) y ejecutó conteos semánticos de narrativas clave que fueron repetidas durante ese segundo fin de semana de la campaña de alistamiento de la Milicia Bolivariana.
Para establecer las narrativas que serían rastreadas en la transmisión, se elaboró un listado preliminar con 10 frases recurrentes —y sus variaciones— detectadas entre el 23 de agosto y el 1º de octubre a partir del monitoreo continuo del discurso público. Ese inventario fijó frases guía que aparecieron, en algunos casos, durante la cobertura de VTV. Para el análisis se usaron transcripciones generadas con inteligencia artificial de grabaciones de la cobertura durante ambos días, las frases guía fueron rastreadas utilizando técnicas de procesamiento de lenguaje natural y verificadas manualmente. La campaña, que tuvo como nombre “Venezuela no es una amenaza, es esperanza”, fue impulsada tanto en medios tradicionales como en redes sociales. Esa frase —en inglés— fue pronunciada por primera vez por Maduro en marzo de 2015, en reacción a la Orden Ejecutiva 13692 de Barack Obama que declaró la situación en Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria”.
Ejemplos de repetición del eslogan: “Venezuela no es una amenaza, es esperanza”
Durante la campaña impulsada en agosto de 2025, se repitieron otras consignas pronunciadas con sutiles variaciones, que evidencian la coordinación de múltiples actores. Por ejemplo, la narrativa “los pueblos del mundo rechazan las agresiones imperiales”, fue repetida constantemente por voceros gubernamentales, anclas y reporteros del canal en varios bloques informativos y enlaces de calle.
Ejemplos de repetición del lema: “Los pueblos del mundo rechazan las agresiones imperiales”
El lema, reiterado constantemente en VTV, pretende exhibir un rechazo generalizado a cualquier intervención extranjera, aunque en pantalla se seleccionaron solo encuadres y testimonios que reforzaban la consigna, provenientes —en su mayoría— de militantes, simpatizantes y vocerías afines, mientras el disenso quedó fuera de cuadro. En un ecosistema informativo con censura y pocas opciones de televisión abierta como el venezolano, esa selección está diseñada para que, al no escucharse voces contrarias, parezca que todas están de acuerdo.
Otro lema madre detectado es “el pueblo venezolano defiende la soberanía y la paz”, que fue repetido —con sus respectivas variaciones— 471 veces a lo largo de las 30 horas de emisión analizadas.
Ejemplos de repetición del lema: “El pueblo venezolano defiende la soberanía y la paz”
Durante la campaña, el término “pueblo” se empleó de forma homogénea y favorable al gobierno y, en la misma línea, “paz” y “soberanía” se usaron, casi de forma intercambiable, como eufemismos para demostrar adhesión y apoyo a la administración de Maduro. La cobertura de la jornada de alistamiento de VTV mostró reiteradamente mensajes de “paz” que suavizaron su carácter militar, a la vez que presentó a Estados Unidos como único agresor.
En un entorno como el venezolano donde leyes y controles estimulan la autocensura y existe una persecución sistemática al disenso, especialmente cuando se trata de temas de seguridad nacional, la repetición sostenida de estas consignas en VTV y la ausencia de otros puntos de vista tienden a proyectarlas como una opinión mayoritaria entre los venezolanos, como una manifestación de apoyo sin “tinte político”, aunque se trate de una cobertura realizada por un canal bajo el control total del oficialismo.
Proteger al vecindario, como argumento de autodefensa
Además de las narrativas orientadas a proyectar unidad interna, en la cobertura de VTV se detectaron otras que escalan el encuadre a un plano más regional: desde la presentación de un supuesto respaldo continental al gobierno bolivariano hasta la idea de un consenso doméstico sobre el riesgo que representaría para los países vecinos cualquier acción de EE. UU. en Venezuela.Estas líneas se repitieron, con distintas variaciones, en consignas como: “Venezuela no es una amenaza y no está sola”, detectada 128 veces; “la militarización del Caribe amenaza a los pueblos”, detectada 18 veces; y “la intervención o amenaza contra Venezuela es una antesala de ataque contra América Latina y Caribe”, detectada 18 veces adicionales.
Ejemplos de repetición del lema: “La amenaza no es solo contra Venezuela, sino contra Latinoamérica y el Caribe”
En la práctica, con estas narrativas se intenta desplazar el foco de los señalamientos internos hacia una causa común continental, buscando elevar simbólicamente el costo político de que otros países apoyen a Estados Unidos y reforzado la idea de que, en cambio, Venezuela es apoyada unánimemente por sus países vecinos.
Otras ideas transmitidas durante la cobertura son reacciones a las acusaciones realizadas por Estados Unidos sobre el tránsito o tráfico de drogas vinculado con Venezuela, aunque con el uso de expresiones propagandísticas y desinformativas.
Por ejemplo, se repitió una afirmación engañosa, citando un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), según la cual la ONU habría “confirmado” que Venezuela no es país de origen ni de tránsito de cocaína. El informe, sin embargo, no contiene esa conclusión y, en cambio, sí incluye mapas que muestran a Venezuela como territorio de tránsito, aunque sin mencionar las cantidades de droga proveniente de Colombia que circularían a través del país.
Ejemplos de repetición del lema: “EE UU es el mayor consumidor de drogas”
También se detectó en 13 ocasiones la frase “EE. UU. es el mayor consumidor de drogas del mundo” con distintas variaciones, resaltando su supuesta hipocresía en la lucha contra los estupefacientes. El argumento aborda las acusaciones de la existencia de redes de narcotráfico en Venezuela y las desvía hacia el mismo acusador, un ejemplo claro de la técnica del “Whataboutismo” regularmente usada en la propaganda venezolana.
Durante la jornada, vocerías de alto nivel (como la vicepresidenta Delcy Rodríguez) retomaron ese mismo ángulo en una alocución pública que también fue transmitida por VTV.
Televisión pública como altavoz de una campaña coordinada
VTV es un canal estatal con una línea editorial definida directamente por el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación e Información (Mippci) y es uno de los principales medios públicos adscritos al Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (SiBCI). La asimetría de recursos y la escasez de otras ofertas televisivas deja sin contrapesos equivalentes a quienes quisieran informar, sin interés propagandístico, a través de la televisión abierta venezolana.
Pero el canal es solamente una pieza en un engranaje mediático mucho más grande con el que se amplifica la propaganda gubernamental venezolana, casos de desinformación, rumores o campañas que validan cada una de las líneas discursivas establecidas por la cúpula madurista.
Esta estrategia está explícitamente escrita en un manual, el método oficial “Calles, redes, medios, paredes y radio bemba” —firmado por Nicolás Maduro— que propone responder a una supuesta “guerra cognitiva” en su contra alineando vocerías, contenidos y cronogramas, aprovechando recursos públicos, coordinación y repetición de consignas en múltiples plataformas y opacando a voces que disienten las cuales, en muchas ocasiones, también son perseguidas o censuradas.
En ese aspecto, la campaña internacional “Venezuela no es una amenaza, es esperanza” no es muy distinta de otras similares, impulsadas por la misma operación de información gubernamental. Por ese motivo, múltiples campañas, con líneas discursivas y contenidos particulares, siempre son amplificadas mediante el mismo ecosistema de propaganda.
La cobertura del alistamiento es un caso de estudio de este esquema, una campaña más con la que se intenta presentar el apoyo coordinado de parte de la misma militancia leal al oficialismo como si se tratara del apoyo espontáneo de todo el “pueblo” de Venezuela.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Dos hombres en Miami (Florida) fueron acusados por el FBI en Estados Unidos por su presunta relación con una supuesta red de lavado de dinero que estaría vinculada a los hijos del gobernante Nicolás Maduro.
De acuerdo con la reseña exclusiva de Fox News, los acusados son Arick Komarczyk y su socio Irazmar Carbajal, quienes habrían movido dinero proveniente de Venezuela hacia Estados Unidos mediante cuentas bancarias y operaciones encubiertas que el FBI rastrea desde 2019.
Según la investigación de la oficina del FBI en Miami, Komarczyk habría abierto cuentas en territorio estadounidense a nombre de familiares y socios de Maduro. Los reportes de actividades sospechosas indicaron que -presuntamente- recibía transferencias desde personas y empresas radicadas en Venezuela.
Una operación encubierta realizada en el año 2022 permitió a los agentes federales detectar que Komarczyk y Carbajal habrían acordado transferir 100,000 dólares, de los cuales al menos 25,000 ingresaron efectivamente al sistema financiero de Estados Unidos.
Komarczyk fue acusado de “blanqueo de dinero y conspiración para transmitir dinero sin licencia”, mientras que Carbajal enfrenta cargos por “conspiración para transmisión de dinero sin licencia”. Ambos fueron formalmente imputados el 25 de septiembre en Florida, según el FBI.
Carbajal fue arrestado tras ser deportado desde República Dominicana a Estados Unidos el 2 de octubre, mientras que Komarczyk se encontraría actualmente en Venezuela, de acuerdo con las autoridades estadounidenses.
En declaraciones exclusivas a Fox News Digital, Kash Patel, director del FBI, dijo: “Los planes de blanqueo de su régimen no son más que salvavidas criminales para una dictadura en decadencia, y bajo mi liderazgo, este FBI seguirá ahogando cada dólar, cada cuenta y cada facilitador. Estados Unidos nunca será un refugio seguro para el dinero manchado de sangre de Maduro”.
Por su parte, Brett Skiles, agente especial del FBI en Miami, aseguró que los esfuerzos del régimen de Maduro por evadir sanciones y mover dinero en el extranjero “no quedarán sin control”
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, tiene un hermano preferido que ascendió económicamente al mismo ritmo que el general avanzó en el escalafón militar.
Constantino Padrino López, su esposa Anna Concha y miembros de su familia, como Alex, el único hijo varón de la pareja, registraron empresas y compraron propiedades en Estados Unidos, España, Panamá y Venezuela desde 2010, cuando Vladimir Padrino López alcanzó el grado de general de división.
Hasta este 2025, los Padrino Concha, de acuerdo con testimonios y fuentes documentales, acumulan, solo en la parroquia Torunos del municipio Barinas, en el estado Barinas, aproximadamente 4.000 hectáreas de tierras en cinco hatos y fincas. Esta área es equivalente a cerca de 9.000 acres, lo que se traduce en el tamaño de la ciudad de Doral, en Miami; y dos veces la parroquia Caricuao, en Caracas.
De visitador médico a terrateniente
La finca Las Anacondas es una de las propiedades de Constantino Padrino López (La Hora de Venezuela)
Aunque es un dato poco conocido, la historia de Constantino Padrino López revela cómo pasó de ser visitador médico en Barinas y de vivir junto a su esposa en la casa de su suegro, Humberto Concha, a viajar con su familia, en avión privado y diversificar negocios en tres continentes.El cambio se activó a partir del ascenso de Vladimir en 2010. Desde entonces, los Padrino Concha registraron Agropecuaria Las Anacondas, multiplicaron tierras en Barinas y se establecieron en Caracas con un penthouse en Colinas de San Román.
Las 169 hectáreas de Las Anacondas llegaron a la familia a través de una supuesta donación de la tía Zonia Concha Contreras, aunque un documento judicial de 2019 deja claro que el verdadero dueño es Constantino.
Esa finca se convirtió en el núcleo de un emporio que con los años se expandió con fundos vecinos como San Pedro Viejo, además de terrenos adquiridos a Miguel Ángel Tovar Matheus, compadre de Constantino.
En Florida fundaron Produce Import and Export Farm Inc. en 2016, y en 2018 Agropecuaria Las Anacondas Inc., junto a aliados como Ali Rafael Torrealba Garrido y Jesús Grisolía Mattera. En Orlando también registraron Droguería Dismenpad Inc., filial de la droguería barinesa. Algunas de esas firmas han cerrado, pero otras se mantienen activas.
La pareja es padres de trillizos. María Gabriela, Ana Mercedes y Alex, quienes encarnan la nueva generación de este ascenso. Alex es médico con licencia en Madrid, especializado en injertos capilares, y fundador en Panamá de Agrodata Soluciones S.A., bajo el nombre comercial Datagroup Agrosoluciones.
Con apoyo político y judicial
El poder político también reforzó la expansión. En 2023, el Grupo Empresarial Agrocultivos, presidido por Miguel Ángel Tovar Matheus y con Ana Concha como vicepresidenta, firmó una alianza con la Corporación de Desarrollo Agrícola para operar el Hato Garza, una finca de 3.275 hectáreas que había sido propiedad de PDVSA. Posteriormente, una medida cautelar de protección agroalimentaria blindó esas tierras contra terceros.
Así, en menos de dos décadas, los Padrino Concha se consolidaron como propietarios de al menos cinco hatos y fundos en la parroquia Torunos, sumando unas 4.000 hectáreas.
Mientras tanto, la familia no oculta sus lujos. Este fin de semana celebran la boda de Yarazetd, hija del ministro, en Canaima, con helicópteros rumbo al Salto Ángel y fiestas privadas. Todo esto, pese a que Estados Unidos ofrece 25 millones de dólares por la captura de Vladimir Padrino López, figura clave del chavismo, en estos momentos de amenaza de ataques del US Navy en el Mar Caribe.
Lo cierto es que cada ascenso militar del general significó también un ascenso patrimonial para su hermano, su cuñada y sus sobrinos. De ser comerciantes de medicinas en Barinas pasaron a convertirse en una de las familias más influyentes de la región, con fincas, empresas y propiedades en cuatro países.
La Hora de Venezuela envió cuatro preguntas al correo electrónico de Agropecuaria Las Anacondas, pero al cierre de esta nota no se ha recibido respuesta.
Este reportaje forma parte de una investigación audiovisual que puede verse completa en el canal de YouTube de El Pitazo.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Mary López llevaba mes y medio sin escuchar la voz de su hermano. Recordaba con precisión la última vez que habló con él, ese día en que todo cambió, 14 de junio de 2024. Conversaron poco antes de que la policía se lo llevara dejando una estela de angustia y silencio. Habían transcurrido 45 días, que parecían muchos más porque transcurrieron lentos, muy lentos. Aquella mañana del lunes 29 de julio de 2025 ella estaba en su casa —en la parroquia Carlos Soublette, del litoral central venezolano— cuando de pronto sonó su celular con una videollamada de WhatsApp desde un número desconocido.
Dudó un instante, pero decidió atender.
—¿Hermana, estás ahí? —escuchó a Luis, al otro lado de la pantalla.
Mary quedó paralizada. Era él, era él.
—¡Sí, hermano! ¡Acá estoy! ¡¿Cómo estás?!
—Bien, aquí, esperando la voluntad de Dios. Mañana hay visita, espero que puedas venir. Te estaré esperando…
—Claro que sí, hermano. Sin falta allá estaré.
La llamada duró menos de dos minutos, pero a Mary le bastó para confirmar que su hermano, el periodista de la familia, el que a sus 65 años aún tenía energía para “patear la calle” como si su carrera aún estuviera comenzando, estaba vivo. Ella sabía que lo tenían detenido en el Helicoide, pero era la primera vez que lo escuchaba en semanas.
La mañana en que comenzó esta historia transcurría como cualquier otra, con los mensajes de rutina en WhatsApp: cómo estás, qué haces, qué tienes planeado hacer hoy. Ese 14 de junio Mary llevaba cinco años viviendo en Cúcuta, en la frontera con Colombia, donde trabajaba dando tareas dirigidas tras dejar la docencia en Venezuela. Procuraba mantener una comunicación permanente con su hermano. Él le respondió que estaba en Carayaca, una parroquia rural al oeste del municipio Vargas, reporteando algunos problemas de la comunidad, como fallas en el alumbrado público y carencia de transporte. Era la fuente que cubría en ese estado desde hacía más de 10 años.
Mucho tiempo después se enteraría de lo sucedido a partir de ese momento en que ella siguió con sus quehaceres, como si la vida no fuese a cambiar. A eso de la 1:00 de la tarde de ese día en que nunca más respondió, Luis fue a la plaza Bolívar de Catia La Mar para cubrir un simulacro electoral, un ejercicio previo a las presidenciales del mes siguiente. En medio del bullicio de la plaza, recibió una llamada de David Longa, líder del partido Alianza Bravo Pueblo en Vargas. Le avisaba que en Caraballeda, a unos 22 kilómetros de distancia, la policía estaba deteniendo a Jhonny Rivas, dirigente del partido Voluntad Popular y representante de la oposición en el Consejo Legislativo regional. Entonces decidió tomar un autobús para ir a cubrir la noticia.
Cuando iba por Pariata —a unos 12 kilómetros de su destino— otra llamada de David lo apuró:
—Si no tomas un mototaxi, no llegarás a tiempo.
Luis bajó del autobús y caminó hacia la línea de motos más cercana. Pero no alcanzó a negociar la carrera, porque tres camionetas se atravesaron en la vía. De ellas se bajó una decena de hombres armados. Llevaban chaquetas de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Y uno de ellos, con la voz áspera, lanzó la orden sin mirarlo a los ojos:—Luis López, está detenido.
—¿Cómo dice? ¡Eso es imposible! —le respondió el periodista, atónito.
Otro policía, con tono seco y amenazante, intervino:
—Es mejor que te vengas con nosotros. No lo hagas más difícil.
La gente alrededor apuró el paso y bajó la mirada. Nadie dijo nada. Los policías esposaron a Luis y lo empujaron a una de las camionetas, sin placa y con los vidrios polarizados. Y se lo llevaron.
Hacía meses que el rumor lo rondaba. Vecinos le habían advertido que miembros del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional preguntaban por él. Su trabajo incomodaba. Había entrevistado a María Corina Machado, había cubierto actos de la campaña de Edmundo González y había reseñado la última marcha opositora en Maiquetía.
Esa tarde, el rumor se convirtió en certeza.
Tras su detención, Luis fue trasladado de un módulo policial a otro. En ninguno lo aceptaban, porque la aprehensión la habían hecho policías de Caracas, así que los hombres que lo detuvieron decidieron llevarlo a la capital. El destino era el Helicoide, centro de detención señalado por organismos de derechos humanos como sitio de tortura y tratos crueles. Para ese momento, más de 287 presos políticos estaban allí, de acuerdo con el Foro Penal.
Mientras esto sucedía, Mary seguía escribiendo al celular de su hermano. Desde luego que no obtenía respuesta. Al principio no se preocupó, pero con el paso de las horas la angustia se sembró en alguna parte de su cuerpo. No era usual que él se perdiera de ese modo. Siempre respondía. Así fuera con pocas palabras.
¿Qué podía hacer? Estando lejos, no podía hacer nada, solo mirar la pantalla y esperar. Y así la angustia se transformó en miedo. No se contuvo y llamó a Beatriz, otra de sus hermanas, para avisarle lo que estaba ocurriendo, acaso con la esperanza de que ella supiera algo. Pero no. No sabía nada.
Beatriz salió de la casa sin rumbo fijo. Se le ocurrieron cientos de catástrofes mientras decidía a dónde ir. Pasó el día entero recorriendo hospitales y módulos policiales, repitiendo el nombre de su hermano en cada ventanilla de atención, en cada pasillo, tratando de dar con su paradero. Siempre la respuesta fue idéntica: “Aquí no lo hemos visto”.
La incertidumbre cesó cuando un amigo de la familia logró rastrear el celular de Luis desde una aplicación. La señal lo ubicaba dentro del Helicoide. Fue él quien le dio la información a Mary y ésta, a su vez, a Beatriz y el resto de la familia.
Al día siguiente, Beatriz y varios familiares llegaron al centro de detención. No los dejaron verlo. El custodio les explicó que no podían visitarlo hasta que pasaran los “45 días de adaptación”. Ese lapso, les dijo, servía para que el Ministerio Público avanzara en las averiguaciones y para evaluar “la conducta” del detenido. Solo después decidirían si tendría acceso a visitas y salidas al patio o el derecho a recibir medicinas.
A sus 65 años, Luis era una voz reconocida en La Guaira. Su labor periodística lo había convertido en un referente para las comunidades populares. Solía reportar carencias, acompañar protestas. Por eso, cuando se supo de su arresto, la noticia corrió rápido por las redes sociales gracias al diario La Verdad de Vargas, donde trabajaba. “Me consta que es un luchador social. ¡Liberen a Luis!”, “Es un gran ser humano”, “Dios lo proteja”, repetían las personas. Además, organizaciones de derechos humanos como Espacio Público, el Instituto Prensa y Sociedad Venezuela, el Colegio Nacional de Periodistas y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, también expresaron rechazo por la detención. De esa forma, condenaron públicamente su desaparición forzada, recordando que lo único que hacía era ejercer el periodismo dentro del marco de la libertad de expresión.
Desde Cúcuta, Mary seguía el curso de los acontecimientos. La sensación de estar atada de manos, sin poder hacer más que esperar noticias, terminó pasándole demasiado, así que decidió regresar a Venezuela.
Después de un día de viaje en autobús, ya en La Guaira, se sumó a la nueva rutina de Beatriz y el resto de la familia: llevarle comida a Luis, medicinas para la hipertensión y calmantes para la fisura en la columna que arrastraba desde un accidente. Nadie sabía si en efecto le entregaban esas cosas. Y seguían sin permitirle las visitas, porque, les insistían, primero debía cumplirse el lapso de 45 días.
Hasta que el 30 de julio, un día después de aquella videollamada, Mary por fin pudo verlo.
El encuentro tuvo lugar en un salón amplio. El eco de los pasos y las voces de los custodios recordaba a cada instante dónde estaban. Allí, en medio de esa frialdad, se abrazaban madres, esposas, hijos.
Mary se abalanzó sobre hermano apenas lo vio. Tras el abrazo apretado y las lágrimas, lo observó con detenimiento.
—¿Cómo está mamá? —preguntó él de inmediato con cierto desgano en su voz.
—Bien, siempre pregunta por ti. También te está esperando.
Fue en ese momento que Luis aprovechó para contarle, con frases entrecortadas, cómo había sido detenido. El bloqueo de las camionetas en Pariata, los hombres armados de la PNB, las esposas cerrándose en sus muñecas. Mary lo escuchó y, preocupada por el recuerdo de lo que había vivido su hermano, dudó un instante antes de soltar una pregunta:
—Luis… ¿te han golpeado?
Él bajó la mirada.
—No, pero el día de la detención me tuvieron ocho horas sentado en una silla esposado. Al día siguiente me imputaron por los cargos de terrorismo, incitación al odio y asociación para delinquir. Jamás hubo una orden de detención. De paso, me quitaron la posibilidad de un abogado privado. ¿Qué más te puedo decir? —hizo una pausa y concluyó—. Tengo golpeada la libertad y el alma.
A partir de entonces comenzaron las visitas semanales, y fue en esos encuentros cuando Mary supo que Luis ya no era el mismo. Lo descubrió en su mirada cansada y en la manera en que se movía. Era más lento, estaba más encorvado. Había perdido casi 10 kilos. La ropa le quedaba holgada y, aunque intentaba sonreír, su voz tenía un tono apagado. En cada visita apenas probaba la comida que le llevaban, y respondía con evasivas cuando ella le preguntaba cómo lo trataban por las noches. Prefería desviar la conversación:
—¿Cómo está todo?, ¿cómo están las cosas en La Guaira?
—Todo bien, hermano. Todo marcha como de costumbre…
Mary le mentía. Prefería callar lo que pasaba afuera: las protestas por los resultados de las elecciones, los arrestos —que ya sumaban 749—, la tensión política y las angustias de la familia. No quería mortificarlo. Él, pensó, que ya tenía suficiente.
Con el paso de los meses, la salud de Luis comenzó a quebrarse todavía más. Las alergias le brotaban en la piel, padecía insomnio, y un médico del centro de detención ordenó, después de evaluarlo, unos exámenes de laboratorio. Nunca le entregaron los resultados a la familia, pero en el informe el doctor apuntó que tenía la hemoglobina en seis gramos por decilitro, una señal de anemia severa. En las celdas hacinadas, donde a veces tenía que convivir con presos comunes, apenas había espacio para acostarse.
La audiencia preliminar para determinar su culpabilidad fue diferida seis veces y, cuando al fin la fijaron en noviembre, no le notificaron a la familia. No supieron qué se discutió ni qué se resolvió. Lo único claro era que Luis seguía detenido.
Mary entendió que no bastaba con acompañar a su hermano. Verlo deteriorarse y enfrentarse a tantas arbitrariedades la obligó a denunciar.
En las concentraciones de familiares frente al Helicoide, Ministerio Público o Tribunal Supremo de Justicia, Mary se acercaba a periodistas y ONG. Contaba cómo se habían llevado a su hermano sin orden de detención, cómo le negaban la defensa privada, cómo la salud se le iba consumiendo dentro de una celda.
Pero cada vez que levantaba la voz, llegaban las represalias. Desde diciembre hasta el 23 enero de 2025 las visitas se detuvieron, no la dejaron entrar a ver a Luis. Ese mes, él tampoco salió de su celda. Después le cambiaron a la defensora pública. Cuando Mary preguntaba por el estado de su hermano y pedía noticias de su caso, empleados del Palacio de Justicia le decían que esos castigos no eran casualidad, que eran consecuencia directa de sus denuncias.
Aun así, no se detuvo. La mujer reservada y de trato amable se transformó en alguien tenaz. Hablar del caso de su hermano ya no era solo un acto de valentía, sino de resistencia. El 10 de abril organizó un rosario frente al Helicoide. Más de 50 familiares rezaron con ella, rodeados de cámaras y periodistas. La cobertura fue tan amplia que molestó a las autoridades. No fue coincidencia que, al día siguiente, Mary supiera que Luis había sido trasladado a El Rodeo I, en Miranda, a 80 kilómetros de distancia de La Guaira.
Era como si todo volviera a empezar: 45 días de espera, sin derecho a visitas, sin certezas sobre su salud. El traslado no solo lo alejó de Caracas, sino también de su familia, quienes ahora debían hacer un viaje de casi 2 horas para verlo solo unos minutos. También fue un recordatorio de que cada palabra dicha afuera podía convertirse en castigo adentro.
Hasta que casi dos meses después, el 30 de mayo, Mary volvió a verlo. Esta vez no hubo abrazos. Los separaba un cristal, hablaban por un teléfono vigilado y solo tenían 15 minutos.
Luis bajó la voz para advertirle:
—Un custodio me confirmó que mi traslado es por las denuncias que sigues haciendo.
—Entonces, ¿qué debemos hacer? —preguntó Mary, con un nudo en la garganta.
—Él me lo dijo a modo de advertencia… Pero yo le respondí que ustedes saben muy bien qué deben hacer. Nadie nos puede callar. Mientras yo… seguiré aquí, esperando que sea lo que Dios quiera.
Nadie nos puede callar, nadie nos puede callar… Mary salió del penal con esa frase ardiéndole en la cabeza. Comprendió que, aunque a Luis lo mantuvieran tras barrotes o lo forzaran al silencio, su voz seguía resonando. Afuera, era ella quien la mantenía viva.
En medio de tensiones con Estados Unidos, la administración de Nicolás Maduro decidió ascender a generales de brigada a tres militares retirados y de trayectoria en el chavismo: el exgobernador del Zulia y exembajador en México, Francisco Arias Cárdenas; el diputado y presidente de Corpozulia, Francisco Ameliach; y el exministro de Agricultura y Tierras, Wilmar Castro Soteldo.
Todos tienen en común que participaron en el intento de golpe de Estado comandado por Hugo Chavez el 4 de febrero de 1992 contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Al conferirles el grado militar durante el vigésimo aniversario del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), el 27 de septiembre, Maduro expresó que el trío cuenta con amplia experiencia y “peso histórico” dentro de la Fuerza Armada (Fanb) y la “revolución bolivariana”.
“No tienen referencia de liderazgo”
Para el militar en situación de retiro y presidente de la organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), José Antonio Colina, y el excoordinador nacional de Clase Media Socialista, Carlos Hurtado, también militar retirado, Maduro quiere hacer ver que el chavismo originario está de su lado y “unido”. Esto en momentos en que el chavismo se siente amenazado por las acciones del gobierno de Donald Trump y reclama apoyo y lealtad interna.
“El mensaje es que los chavistas originarios están con Maduro, después de que los militares del 4 de febrero fueron execrados durante años por Chávez; el único que sobrevivió en el tiempo fue Diosdado Cabello. Ahora Maduro quiere hacer ver que esos militares están con él”, sostiene Colina.
A su juicio, con los ascensos también se busca echar por tierra versiones de que militares del 4F, caso del exministro del Interior y Justicia en el exilio, Miguel Rodríguez Torres, se están vendiendo como “facilitadores” de una eventual transición política en Venezuela ante la presión de EEUU.
Hurtado coincide al afirmar que Maduro busca “comprar lealtades” entre quienes participaron en las asonadas del 4F y del 27 de noviembre (aviación) de 1992 y animar a que más excompañeros de armas de Chávez se sumen y formen parte de un “frente de defensa” ante el temor de un ataque directo por parte de Washington.
Pero descarta que el mensaje llegue o sea bien recibido.
“Ya no tienen referencia de liderazgo, menos ahora que persisten en el apoyo a Maduro(…) Si el mensaje es de alentar a los compañeros militares, fracasaron”, sostuvo.
Arias Cárdenas: de crítico a general de brigada
“A quienes germinaron los sueños originales, hoy la patria les rinde honores”, dijo Maduro al declarar el ascenso a “general de la patria” de Arias Cárdenas, exembajador de Venezuela en México.
El exgobernador zuliano dejó el cargo diplomático en diciembre de 2024, sin explicar las razones. No todo ha sido color de rosa con el gobierno de Maduro, puesto que no se le autorizó para postularse de nuevo como candidato a la jefatura regional. De hecho denunció irregularidades en las postulaciones de 2021 para las primarias del Psuv en 2021, cuando fue excluido pese a contar con respaldo de la militancia.
En agosto de 2024, también pidió al Poder Electoral “confirmar” supuesto triunfo de Maduro en las presidenciales del 28 de julio al mostrar las actas de votación. Luego se habló de supuestos hechos de corrupción en la embajada mexicana y de la detención del secretario de la sede diplomática durante la gestión de Arias Cardenas.
De Castro Soteldo, actual rector de la Universidad de los Hidrocarburos, Maduro dijo que pertenecía a la “generación de oro” que “corrió todos los riesgos” al surcar los cielos durante la intentona golpista y lo calificó igualmente como el “rebelde de oro de 1992”.
Exministro de Agricultura y Tierras proviene de la Aviación y participó en la intentona de 1992
A “general del ejército y de la Milicia”, cuerpo que el diputado ayudó a crear, ascendió Maduro a Ameliach, quien acudió al acto vestido de miliciano. Ameliach fue sancionado en agosto de 2017 por el Departamento del Tesoro de EEUU por formar parte de la Asamblea Nacional Constituyente.
En redes sociales, partidarios del chavismo exaltaron la “experiencia en el combate” de los promovidos.
“Ver su rostro es ver a Chávez. Chávez vivo, presente, combatiente y ustedes sus compañeros de todas las horas de todas las luchas, de todas las vicisitudes que resumen una sabiduría que sabemos apreciar y puedo decirlo, en primera persona, que sé apreciar la sabiduría de todos los campos que hemos recorrido juntos», subrayó Maduro ante los ascendidos, en un discurso.
Dudan de legalidad de ascensos
El artículo 90 de la Ley Constitucional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana establece que los grados y jerarquías militares se otorgarán por rigurosa escala ascendente en las condiciones previstas en la normativa. Tanto Colina como Hurtado dudan de que dichos requisitos se hayan cumplido.
“Se supone, según la ley de la Fanb, solo se le asciende a un militar que está en situación de retiro al cargo superior inmediato por causa de muerte, o que en alguna conmoción o amenaza a la nación debas incorporar por necesidad justificada a algún militar o algunos militares y debas ascender para tareas y labores especiales y directas. Pero ninguna de las dos (causas) señaladas ha ocurrido. Además, la Fanb tiene demasiados generales sin cargos; entonces, no se justifica que les hayan dado ese ascenso”, dijo Hurtado.
Indicó que cuando vuelva el respeto a las leyes en Venezuela, dichos casos deberán ser revisados.
Este 29 de septiembre, la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, señaló que Maduro firmó un decreto de estado de conmoción externa que será activado en caso de que EEUU ataque a Venezuela en el territorio.
EEUU declaró al Cartel de los Soles como organización “narcoterrorista” y señala a Maduro de ser uno de sus supuestos líderes, además de ofrecer una recompensa de 50 millones de dólares por su captura.
Ameliach fue sancionado por el Departamento del Tesoro en 2017 como parte de la Constituyente
Colina señala que los tres ascendidos tenían rangos de teniente coronel y saltaron a generales de brigada sin haber pasado por la jerarquía de coroneles.
“Hoy premia a Arias Cárdenas con quien si bien ha tenido diferencias, nunca le ha convenido que se salga del redil sino tenerlo bajo control. Son militares de escuela que siempre han soñado con ser generales. Lo relevante ahora es qué cargos les van a dar luego de estos ascensos con un país militarizado por el conflicto con EEUU”, agregó.
Este lunes 29 de septiembre, el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, se refirió a dichos ascensos para tachar de “ignorantes” a quienes aseguraron que oficiales activos no aceptaron ser promovidos de grado militar y por ello convocaron a los militares del 4F.
“No tienen idea de cómo es eso. No sigan subestimando que les va a ir peor”, advirtió.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.