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La agenda de la mesa de diálogo subestima la tragedia laboral

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Desde enero de 2026 se han multiplicado las protestas en el país, bien por la libertad de los presos políticos, bien por los servicios públicos. En ese lapso, igualmente, el sector laboral (personal de la salud, maestros, empleados de las industrias básicas y trabajadores públicos) se consolidó como el principal dinamizador de las calles en Venezuela.

Se cuantifican hasta el 1 de octubre más de 4000 protestas en el territorio nacional, según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS). Esta institución identifica el fenómeno de las «protestas combinadas» y resalta que más del 60 % de las manifestaciones son de este tipo. ¿Qué quiere decir esto? que, en una misma protesta laboral por salarios dignos, los trabajadores incorporan también, de forma simultánea, exigencias por el colapso de los servicios públicos (como la crisis eléctrica, del agua y del transporte) junto con demandas por derechos políticos.

En ese contexto, el martes 13 de octubre una numerosa movilización convocada por el Comité Nacional de Trabajadores en Conflicto (CNTC) avanzó hasta las cercanías de la sede del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS). Y una vez más el chavismo, siendo chavismo, mandó a sus funcionarios policiales a bloquear el paso hacia la avenida Urdaneta. Aun así, los trabajadores entregaron un documento con más de 50 000 firmas en el que se exigen cambios en la política laboral del régimen.

La mesa de diálogo y su (distante) agenda

Estos niveles de conflictividad social no deben ser ignorados por la instancia de negociaciones instalada formalmente el pasado 6 de agosto de 2026 en Caracas. Como sabemos, esta reúne a la Asamblea Nacional de 2015, representada por Dinorah Figuera, y al parlamento actual, electo en 2025 y presidido por Jorge Rodríguez. Se denomina oficialmente Mesa de Diálogo o Mesa de Trabajo/Conversaciones para la Reconciliación Política y la Transición Democrática.

Por cierto, ambas instancias, cuestionadas dentro y fuera del país por su carencia de legalidad y legitimidad, asumieron ese rol bajo el protectorado que ejerce EE. UU. sobre nuestra nación. Tienen entonces el aval de procónsules para conducir, paradójicamente, el proceso de transición a la democracia, violentada por 27 años combinados de autoritarismo y dictadura.

En consecuencia, han aprobado una agenda general y un ciclo formal de reuniones extendido hasta finales de este año 2026. Se estima que este proceso de diálogo (que comprende originalmente de cuatro a cinco ciclos adicionales de negociación) culminará una fase central con un paquete de grandes anuncios e hitos de transición formal programados para enero de 2027.

Cuando identificamos los temas designados como prioritarios por esta instancia, constatamos su verdadero propósito: 1) reinstitucionalización y poder judicial; 2) garantías electorales y reforma del CNE; 3) libertades civiles y derechos políticos, y 4) emergencia humanitaria y social. En ningún espacio de la agenda se habla del tema laboral y salarial.

En definitiva, es un temario estrictamente concentrado en temas institucionales, judiciales y electorales (como la renovación del TSJ y las garantías civiles). Por esta razón, distintos sindicatos y gremios venezolanos denuncian que la mesa política ha avanzado sin dar respuestas concretas a los trabajadores. Y exigen formalmente que se vincule, como debe ser, la discusión política con la crisis social y salarial del país.

Las cifras de la tragedia

Por otra parte, las cifras que se presentan a continuación son lapidarias sobre el drama social que día a día sufre la población venezolana: el 56 % se encuentra en pobreza extrema; el 40 %, en inseguridad alimentaria moderada o grave; 7,9 millones de venezolanos necesitan asistencia humanitaria, y al 11,7 % de los menores de cinco años se les diagnostica retraso en el crecimiento. Fuente: Comisión Europea (2026), ONU (2026).

Si agregamos a este cuadro dramático la condición de más de 9 millones de venezolanos de la diáspora, en situación de indefensión y bajo amenaza de deportación por parte de gobiernos de la región andina y de EE. UU., no se vislumbra otro panorama que la incertidumbre para una nación en ruinas. Y esto es literal: a la ruina de 27 años de chavismo se sumó la causada por el doblete sísmico del 24 de junio. Aún se cuentan los muertos, aunque las cifras oficiales apuntan a más de 6000 fallecidos, miles de desaparecidos y otros miles sin hogar.

El salario, fuera de la mesa política

En lugar de abordar la tragedia, el régimen usurpador remite las discusiones salariales a la Mesa de Diálogo y Consensos Laborales, en la que participan el Ejecutivo, la directiva de Fedecámaras y las centrales sindicales ASI y CTV. Es un escenario en el que el poder impone, con la complacencia sindical, una infame política laboral de destrucción del salario bajo el concepto de ingreso. Y se mantiene, para variar, la suspensión indefinida de los convenios colectivos y de la legislación laboral integral.

Si bien es cierto que el país necesita su reinstitucionalización política, igualmente la agenda social debe considerarse prioritaria por la precariedad humana que sufre toda la población venezolana. Darle la espalda a la crisis humanitaria es la antesala de explosiones sociales, cuyas señales ya resaltan en ciudades y barrios de nuestro maltratado país a lo largo del siglo XXI.

@froilanbarriosf | Movimiento Laborista.

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Entre el Libertador y el Taita [II]

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La noche había vuelto a poner a Caracas en esa penumbra donde la historia parece caminar sin pedir permiso.

Sobre la mesa había tres copas, algunos libros y un silencio antiguo. Frente a mí estaba José Antonio Páez, vestido de oscuro, con aquella mirada que debía haber visto demasiadas veces el horizonte de los llanos como para sentirse cómodo dentro de una habitación.

A su lado, discretamente, seguía Simón Bolívar.

—General— le dije a Páez— Usted tiene fama de haber sido muchas cosas: llanero, guerrero, caudillo, presidente, exiliado, músico aficionado, lector, amante incorregible, aficionado a la ópera y hasta hombre de letras. ¿Cuál de todos esos Páez es el verdadero? Páez soltó una carcajada.

—¡Todos, amigo mío! Lo que pasa es que ustedes los escritores quieren meter a un hombre en una sola caja. Y yo nunca fui bueno para permanecer encerrado.

Bolívar sonrió y dijo —Ni encerrado, ni quieto.

—Eso sí es cierto—, convino José Antonio.

—¡No me venga usted con sus sermones, Libertador!, respondió Páez —usted tampoco fue un santico. Los tres reímos.

Páez había nacido en Curpa [estado Portuguesa–1790], en una familia humilde. Su educación formal fue escasa. Fueron los llanos, el trabajo, los caballos, el ganado y la necesidad los que terminaron formando al hombre.

—¿Cuándo ocurrió la transformación de joven llanero y rural a guerra e intelectual?

Páez bajó la mirada.

—Después de la guerra. Uno puede pasar años creyendo que la fuerza está en el brazo y descubrir, con los años, que la fuerza verdadera está en la cabeza. A caballo viejo le dan sabana, decía un coplero de sus tiempos…

—¿Simón Díaz? — ¿Cómo y de dónde sabe usted de él?

—¿Ud. piensa que la historia está dotada solo de guerreros o presidentes?

Bolívar intervino: —Siempre sostuve que la educación, el arte, la música, bailar y la buena composición, consolidarían la república. El resto es arar en el mar.

Páez lo miró de lado. [Había pasado de las llanuras de Apure a los grandes salones republicanos]. Y en ese tránsito ocurrió algo que suele perderse detrás del Centauro: el hombre que salió de los llanos terminó convirtiéndose en un apasionado de la cultura europea.

Barbarita Nieves tuvo mucho que ver con ello. Después de Carabobo, Páez se separó de su esposa, Dominga Ortiz y estableció una relación con Barbarita. Con ella llegaron la música, la pintura, el teatro, los libros y los idiomas.

—Entonces —le dije—¿es verdad que Barbarita lo convirtió en músico? Páez se acomodó en la silla.

—No exageremos. Yo no me convertí en Beethoven.

—Pero sí se aficionó al piano.

—¡Eso sí! Aunque le confieso que mi primera relación con el piano fue parecida a la de un caballo con una serenata: había entusiasmo, pero no necesariamente armonía.

Bolívar soltó una carcajada.

—Yo habría pagado por escuchar aquello.

Páez levantó la copa.

—Pero aprendí. Y aprendí francés también. Y empecé a leer. Descubrí que un hombre puede haber pasado media vida con una lanza en la mano y aun así terminar enamorado de un libro.

—¿Y Napoleón?

—¡Ah! Napoleón—. Páez sonrió con cierto orgullo.

—Lo estudié con particular interés. Hice una biografía de él.

Me quedé mirándolo.

—¿El león de Payara escribiendo sobre Napoleón?

—¿Y por qué no? ¿Acaso un llanero no puede admirar a un corso?

—No digo eso. Digo que resulta curioso que usted, que terminó estudiando a Napoleón, haya librado una guerra tan diferente.

Páez se inclinó hacia adelante…

—Ahí está precisamente la diferencia, Orlando. Napoleón tenía grandes ejércitos. Nosotros teníamos los llanos. Él podía mover columnas, divisiones, artillería y caballería de 100.000 hombres como piezas sobre un tablero. Nosotros éramos el tablero. [Bolívar permaneció en silencio].

—Napoleón podía aparecer con un ejército entero detrás de una colina. Un llanero aparecía de los caños como un caimán: salía del agua, mordía al enemigo y volvía a desaparecer.

—¿Esa era la verdadera ventaja?

—Era nuestra manera de combatir. Conocíamos el agua, el barro, los esteros, los pasos, las sabanas. Sabíamos cuándo avanzar y cuándo desaparecer. Hacíamos creer al enemigo que nos retirábamos cuando en realidad lo llevábamos hacia donde queríamos—. Páez hizo una pausa. —Y cuando llegaba el momento, volvíamos caras.

—¿Como en Las Queseras del Medio?

—Como el Banco de Chire [mi primera gran Victoria 1815], Las Queseras, Yagual y Mata de la Miel. A veces arrancaba una tembladera [Páez sufría de epilepsia] que me alborota la ira, pero se resolvía con un baldazo de agua.

—Pero también incendiaban las sabanas.

—En las de Mucuritas, le cuento, el fuego podía convertir el terreno en una trampa. Nosotros no peleábamos únicamente contra hombres. Peleábamos con el sol, el polvo, el agua, el hambre, el miedo y la llanura…

Se levantó y caminó lentamente alrededor de la mesa, para agregar:

—Imagínese un ejército europeo entrando en una sabana que no conoce. Usted lo deja avanzar. Lo observa. Espera que se canse. Lo hace perseguir sombras. Y cuando cree que está cerca de usted ya no sabe dónde está.

—¿Y entonces?

—Entonces se enciende la pradera… Hizo un gesto con la mano y sus gruesos dedos; distintos a los de Bolívar—delgados y pequeños como de mujer—.

—Como quien caza tigres y va cerrando el monte. No los persigue: los encierra. Los obliga a concentrarse, les corta el espacio. Y cuando el enemigo cree que finalmente lo tiene cercado… [Páez golpeó la mesa]. —¡Uno vuelve!

Bolívar sonrió.

—Eso ocurrió en más de una ocasión.

—¡Y usted lo vio, Libertador!

—Lo viví en Las Queseras y lo celebré en Carabobo, donde le ascendí a comandante en jefe de nuestras tropas.

—Por eso digo que nuestras victorias podían compararse, guardando las proporciones, con las grandes victorias de Napoleón: Austerlitz, Marengo, Jena, Wagram. Pero el instrumento era otro.

—¿Cuál?

—La sorpresa. La velocidad. El engaño. El terreno. Y, sobre todo, el hombre. Con esas mañas a Napoleón no lo vencen ni en Waterloo, amigo del futuro.

—¿Y Guasdualito, mi general? ¿Qué recuerda de aquella campaña?

Páez endureció el semblante.

—Guasdualito [1815] fue una de esas jornadas en las que el valor se mide no solamente por los enemigos que uno vence, sino por lo que está dispuesto a impedir que se haga después de la victoria.

—¿Se refiere a la orden de pasar por las armas a los prisioneros? ¿Se refiere al coronel Francisco Olmedilla y al oficial subordinado Fernando Figueredo?

—Sí. Yo era un joven oficial con apenas de 25 años. Después de aquella batalla ordenaron la guillotina a los prisioneros. Yo me opuse. La guerra ya era suficientemente cruel como para convertir la victoria en una licencia para matar indefensos… Bolívar lo miró con atención.

—La independencia nos obligó a tomar decisiones terribles, José Antonio, aclara Bolívar con voz tenue.

—Y precisamente por eso, Libertador, había que saber dónde detenerse. Una cosa es combatir al enemigo armado y otra asesinar al vencido.

—¿Y Yagual?

—En El Yagual [1816] se templó una parte importante de mi mando. La sabana no era solamente nuestro hogar: era nuestra escuela militar.

—¿Y Las Queseras del Medio? Esa parece haber quedado grabada en la memoria de todos [Páez sonrió].

—Fue una locura que salió bien. En 1819, frente a las fuerzas de Morillo, nos arriesgamos con un grupo reducido de jinetes. Fingimos retirarnos, atrajimos a la caballería enemiga y volvimos sobre ella, quedando Narciso López —ese criollo de copete vasco subordinado a Morillo—atrapado en el río. Fui ahí cuando grité «¡Vuelvan caras!».

 —¿Vuelvan caras o vuelvan, carajo?

Bolívar intervino:

—Da igual, Viera-Blanco. No incomode usted; lo importante es que aquella acción contribuyó a consolidar la reputación militar de Páez. 150 lanceros contra más de 1500 realistas fundaron la prosa inspiradora de la nueva república unida. Gallardía de hombres que sabían montar, resistir, obedecer y arriesgar la vida, como dioses espartanos, sin preguntar cuántas medallas recibirían después

—¿Y Mayurupí?

—Mayurupí, cerca de Sabana de Parra, fue otra página. Allí conocí el asalto, pero también aprendí que la vida se va en un soplo. Dispuse de la vida de un pobre lugareño. Jamás me he visto librado de esa carga. Una cosa es matar en batalla, otra, cuerpo a cuerpo, donde nadie merece morir.

—¿Y Santander? —pregunté, cambiando de tema. Páez soltó una sonrisa.—. ¿No tuvo él también dificultades para entenderlo a uste?

—Santander nunca pudo entender al llanero. Desde que fue desconocido al mando del gobierno de Apure, por allá en 1816, su actitud me marcó. Aprendí que hay momentos en los que tenemos relevar el mando para volver por él. Es la diferencia entre ser soldado y el estadista. El soldado siempre avanza. El estadista, responsable de la república, cede.

—¿Qué piensa usted, Libertador?

Bolívar se inclinó hacia él.

—Yo no niego la importancia de ambos. Pero el orden escrito desde un despacho no siempre entiende la guerra que se libra en una sabana. Ahí comenzaron nuestras distancias, pero también nuestros respetos.

—¿Se arrepiente usted, Páez? —pregunté. Por primera vez aquella noche Páez perdió la sonrisa.

—¿Ahora me apellida sin protocolo? —¿De qué me arrepiento Viera-Blanco?

—De haber permitido que su agravio personal pudiera confundirse con el destino de una república, de dejarse arrastrar por el movimiento separatista… Páez se quedó mirando a Bolívar y me respondió sujetando su cinta y su espada: —Yo llamé a Bolívar porque comprendí que no podía permitir que una disputa política terminara en una guerra entre venezolanos.

—Es verdad, asienta Bolívar. Y yo le respondí con un texto amenazante donde le sugería, que quienes han ido contra mí se han perdido, por lo que no debía ser el próximo.

—¿Por qué entonces no abrir un consejo de guerra a Páez y sus rebeldes, como lo hizo con Piar?

—No compare usted, las circunstancias ni los hombres en momentos muy desiguales señor de la noche, responde Bolívar señalándome con su diminuto pero firme dedo índice.

—Sin el fusilamiento de Piar no había obediencia y sin las hazañas de Páez no nace Venezuela. Punto final—, sentencia Bolívar.

—¿Algún rencor, Libertador?

—No. La política tiene memoria y los hombres no deberían vivir prisioneros de ella.

—¿Y Sucre? Páez cambió el tono.

—Sucre era otra cosa.

—¿Por qué?

—Porque tenía algo que escaseaba entre nosotros: era militar sin dejar de ser republicano. Podía ganar una batalla y sentarse después a escribir una constitución y redimir. Pocos hombres de armas tienen esa combinación. Como él, quizás don Juan Crisóstomo Falcón. Con él me tocó firmar el Tratado de Paz de Coche. [1863/Triunfo de la Federación]. Fue capaz de comprender, a pesar de tener ellos la batalla ganada, que teníamos que evitar más desgracias al país. Hubo silencio.

—¿Y Mariño? Páez rio.

—¡Mariño! Santiago [cuyo nombre viene de Jacobo] era un general formidable y un hombre de enorme voluntad. Pero Venezuela tenía demasiados generales que pensaban que la república debía seguir el mapa de sus propias ambiciones.

—¿Le tuvo miedo?

—A Mariño no se le tenía miedo. Se le vigilaba…

Bolívar soltó una carcajada: —Eso es exactamente lo que yo habría dicho.

—¿Monagas?

Los Monagas fueron gente muy rancia e indómita. Me hace usted traer a mi memoria aquel intercambio de palabras entre José Tadeo, El Libertador y yo, cuando pregunté a Bolívar: —General, usted, que ya nos conoce bien, ¿puede decirme quién es la primera lanza de los Llanos?

—Monagas—, respondió Bolívar.

—¿Y quién es la primera lanza de Venezuela?

—Monagas —repitió el Libertador.

Páez, algo molesto, insistió:

—¡Caramba, mi general! ¿Y entonces yo qué soy?

Bolívar respondió: —Usted, general Páez, es la primera lanza del mundo.

—¿Y Vargas?

Páez se puso serio.

—Vargas fue una prueba.

—¿De qué?

—De si Venezuela podía aceptar que un civil gobernara a los militares.

—Ud. había apoyado a Soublette.

—Sí. Yo prefería a Soublette [primo del Libertador]. Era militar, pero obediente a las leyes civiles. Sin embargo, Vargas ganó legítimamente. Y cuando lo derribaron [1831] yo entendí que mi obligación no era defender al candidato que yo había preferido, sino al presidente que la Constitución había elegido.

—¿Entonces Vargas le enseñó algo?

—Sí. Que un militar no puede perder una elección y querer recuperar el poder con las armas. Bolívar miró hacia el suelo. El silencio fue breve, pero profundo […]

Después de Carabobo, Páez ya no era simplemente el caudillo de Apure. Era uno de los hombres más poderosos de la nueva república. Pero había otra materia en la que Páez parecía haber tenido una especialización mucho más natural: su corazón.

—General, hablemos de su vida sentimental.+

Páez rio.

—Mire, Orlando, yo tuve mi GTA.

—¿GTA?

—Gran Trayectoria Amorosa. Bolívar casi se atragantó con la copa —¡José Antonio!

—¿Qué? ¡Hay generales que coleccionaron batallas; yo tuve mis campañas! Pero Dominga y Barbarita fueron mis grandes mujeres. Las quise a rabiar.

—General, ¿usted cree que la República de Colombia debió sobrevivir? Páez miró a Bolívar. El Libertador permaneció en silencio.

—Yo creo que aquella república unida no debió terminar —dije—. Las tensiones con Santander, con Soublette, las diferencias debieron cesar. Páez levantó la mano.

—No eran tensiones. Hizo una pausa. —Eran distancias.

—¿Distancias? —Si. Distancias políticas, republicanas. Distancias entre Bogotá y Caracas. Ud. está mirando aquello desde el mapa. Yo lo viví desde el territorio.

—Cálmese que se le va a caer pesado el ron con chocolate negro, me atreví a sugerir.

Elevando su copa y tragando grueso, me espetó un sermón:

—Sepa usted que Bogotá tenía una idea de la República. Caracas otra. No se trataba solamente de Santander. Ni de Soublette. Ni de Bolívar. Había una distancia entre el centro y la periferia, entre la administración y la realidad…—. Bolívar asintió lentamente.

—¿Entonces La Cosiata fue inevitable?

Páez negó con la cabeza.

—Nada en política es inevitable.

Lo miré fijamente: —General, hay una pregunta que todavía divide a los venezolanos: —¿Traicionó usted a Bolívar?

Páez guardó silencio. Bolívar levantó la mirada.

—Traición es una palabra muy fuerte. Cuide su vocabulario amigo nuestro, salido de las tinieblas. Pero es una pregunta que merece una respuesta sin adornos—, dijo el Centauro

—Yo me enfrenté a decisiones políticas de Bolívar, participé en La Cosiata y contribuí a la separación de Venezuela de Colombia. No voy a negar los hechos ni a pedir que se borren mis contradicciones. Pero una cosa es disentir, otra romper una unión política y otra muy distinta traicionar la causa por la que se ha combatido.

—¿Entonces usted no se considera un traidor?

Páez sostuvo mi mirada.

—La historia hoy identifica con soltura y evidencia quiénes fueron los traidores y quiénes fuimos los más leales servidores del Libertador, de la independencia y de la república: el tiempo, Viera-Blanco —y le ruego lo haga saber a sus colegas escritores y nuestros paisanos en general—permite superar y sanar las diferencias políticas, los errores y las ambiciones personales de la lealtad a la independencia. Que cada cual responda por sus actos. Yo respondo por los míos.

Bolívar intervino con voz serena:

—La historia no debe ser un tribunal de lealtades ciegas, José Antonio. Pero tampoco puede absolver a nadie solo porque haya sido útil en una hora gloriosa.

—En eso estamos de acuerdo, Libertador. Los servicios prestados no borran los errores, pero los errores tampoco borran todos los servicios prestados…

—Entonces, la Guerra Federal, ¿no fue un error?, pregunto

—Sí. Volví en 1858 creyendo que podía ayudar a pacificar Venezuela. Terminé entrando otra vez en la política —exiliado— cuando debí quedarme en la tierra de Washington. A Julián Castro lo ponía muy nervioso la ovaciones que recibí a mi regreso. Si pudiese volver en el tiempo, como usted, habría preferido borrar esa etapa final de mi vida.

—Me arrepiento de haber entrado a una guerra civil a mi nuevo regreso en 1861. Y después mi dictadura [1861–1863]. Ahí está la diferencia entre fundar una república y aprender a vivir en ella. Una lección aprendida, tarde, pero aprendida.

—General, una última pregunta ¿Qué necesita Venezuela?

—¡Muchacho, yo ya he sido bastante sincero con usted! Pero si desea mi opinión le contesto:

—Es hora de que todos dejen de esperar al taita a caballo para resolverles la vida, es momento que cesen los partidos y se consolide la unión.

Bolívar sonrió.

—Wow, José Antonio, me suena familiar, a alguien le oído eso decir [¡!]. Pues nada hora de irnos. Bajemos tranquilos al sepulcro.

Nos reímos los tres.

Bolívar y Páez me dieron un abrazo:

―Cuide a la patria―, me dijo Bolívar.

―Volveremos lancero, sentenció Páez.

Y desaparecieron lentamente… De pronto dormido en una butaca escucho una voz:

—Nano, levántate que vamos tarde. Mi Gral. Miranda nos espera. Ya sabéis que denuesta de la impuntualidad… ¿Quién me habla? ¿Sigo soñando?

Nuestra conversación con la historia continuará.

@ovierablanco – vierablanco@gmail.com | Abogado / Exembajador en Canadá.

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El Junquito clama por maquinaria y recursos para reactivar el turismo tras los sismos

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A pocas semanas para que inicie el mes de diciembre, época de mayor actividad económica y turística en El Junquito, en Caracas, comerciantes y habitantes de la zona claman por maquinarias y trabajos de remoción de escombros para reactivar el comercio en la zona, que resultó afectado luego de los sismos del 24 de junio

A través de un video difundido en redes sociales, Esperanza González, habitante del pueblo de El Junquito, hizo un llamado “urgente” a las autoridades competentes a que continúen con los trabajos de remoción de escombros.

González reconoció que la llegada inicial de maquinaria y personal de cuadrillas permitió avanzar en una primera fase, pero advirtió que “el ritmo actual de los trabajos es insostenible para la recuperación del comercio local”.

“El Junquito es una zona turística que depende principalmente del turismo. seguimos con bastantes escombros. Seguimos con el proceso de demolición, pero nos faltan recursos y auda”, dijo González.

Esperanza González recordó que ya van para cuatro meses desde que ocurrió el doblete sísmico que sacudió a la región norte-central del país, y expresó que necesitan activarse lo antes posible porque “diciembre es un mes fundamental para la economía del pueblo”.

“Pedimos la colaboración para la remoción de escombros y la reactivación de los proyectos turísticos que están plasmados sobre la mesa. Requerimos ayuda económica, personal y maquinaria pesada para poder salir adelante y devolverle la vitalidad a El Junquito”, puntualizó.

El Junquito, tradicionalmente reconocido como uno de los principales destinos turísticos y gastronómicos del área metropolitana de Caracas, depende de manera directa de los turistas. González recalcó que de no agilizarse las labores de saneamiento y mejoramiento de fachadas, la economía podría verse “muy comprometida”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La Conversa | Juicio de Maduro y Flores: un caso que podría salpicar a más funcionarios

Para el abogado Nizar El Fakih, la inclusión del delito de conspiración para cometer tortura en el juicio contra Nicolás Maduro y Cilia Flores en el Distrito Sur de Nueva York  introduce una dimensión diferente en el caso y podría ampliar el número de personas involucradas.

El Fakih fue uno de los invitados de este martes 13 de octubre en La Conversa de la Alianza Investiga (ARI) de Runrunes, El Pitazo y Tal Cual.

En el programa semanal estuvieron Ronna Rísquez, directora de ARI; César Batiz, director de El Pitazo y Luis Blanco, director de Runrunes. 

El Fakih dijo que con esta modificación, Maduro y Flores quedan formalmente acusados de cinco delitos: terrorismo, narcotrafico: terrorismo, narcotráfico, posesion de ametralladores y equipos destructivos, y ahora conspiración para cometer tortura.

El abogado explicó además que a Cilia Flores se le incorporó el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, que figuraba en la acusación original contra Maduro, pero no contra ella.

El Fakih destacó que la nueva imputación tiene características distintas de los delitos relacionados con narcotráfico y narcoterrorismo, debido a que introduce una teoría del caso centrada en la existencia de presuntas víctimas.

Nueve víctimas

Uno de los elementos que distingue la nueva acusación es la referencia a nueve víctimas que no son identificadas públicamente en el documento.

Según El Fakih, el delito de conspiración para cometer tortura no es equivalente al delito de tortura como hecho consumado. 

“Una cosa es conspirar, acordar o articular acciones para cometer un delito y otra es ejecutar directamente estos actos”, dijo el profesional del derecho.

El abogado señaló que esta figura puede aplicarse extraterritorialmente a personas que no sean estadounidenses. 

“La acusación no menciona únicamente a víctimas estadounidenses, sino que contempla esa posibilidad sin excluir a otras personas”, expresó El Fakih.

A su juicio, los testimonios de las presuntas víctimas podrían tener un peso importante si el caso llega a juicio, porque permitirían exponer ante un jurado experiencias concretas, a diferencia de los cargos relacionados con narcotráfico, que no requieren identificar víctimas individuales.

¿Por qué el cargo de tortura no apareció desde el principio?

El Fakih indicó que la incorporación de nuevos delitos puede responder al desarrollo de las investigaciones y a la recopilación de elementos probatorios.

“En los procesos penales federales estadounidenses, la Fiscalía debe reunir pruebas, establecer una teoría del caso y contar con testimonios que permitan determinar cómo, cuándo y dónde ocurrieron los hechos. Posteriormente, la acusación debe pasar por un gran jurado, que evalúa si existen elementos suficientes para formalizar los cargos”, dijo

El abogado explicó que estos procedimientos pueden prolongarse durante meses o años. 

“Además, por razones estratégicas, una acusación puede haberse formalizado sin que se haga pública inmediatamente”, añadió. 

El abogado recordó que la acusación contra Maduro se remonta a 2020, aunque en ese momento no figuraban Cilia Flores ni Nicolás Maduro Guerra en los mismos términos que se discuten actualmente.

El caso podría involucrar a otros funcionarios venezolanos

La acusación hace referencia reiterada a Maduro y Flores junto con otros funcionarios venezolanos, altos cargos y personas que ocupan posiciones de confianza pública.

Para El Fakih, esa formulación permite advertir que la Fiscalía está planteando un caso que podría abarcar una estructura más amplia que la de los dos principales acusados.

El abogado no descartó que puedan surgir nuevos nombres, aunque subrayó que no es posible hacer afirmaciones definitivas mientras continúe el proceso. 

También explicó que las autoridades estadounidenses no pueden revelar libremente la identidad de personas vinculadas a acusaciones que todavía no han sido hechas públicas.

Fiscalía habla de múltiples testigos y posibles cooperantes

Otro aspecto relevante es la referencia a múltiples testigos que podrían colaborar con la Fiscalía. 

El Fakih sostuvo que esa expresión apunta a un universo de personas más amplio que los nombres que han aparecido públicamente en relación con el caso.

Entre ellos mencionó a Clíver Alcalá Cordones y Hugo “El Pollo” Carvajal, cuyos procesos judiciales se encuentran en etapas diferentes.

El abogado explicó que una persona procesada, acusada e incluso sentenciada puede llegar a un acuerdo de cooperación con la Fiscalía federal, siempre que se cumplan las condiciones legales correspondientes.

“Para que esa colaboración sea aceptada, debe resultar útil, novedosa y verificable. El proceso requiere evaluaciones y trámites que pueden tomar tiempo, por lo que la identidad y el alcance de los eventuales cooperantes todavía podrían tardar en conocerse”, dijo El Fakih 

Defensa conocerá pruebas antes de un eventual juicio

El Fakih explicó que la Fiscalía tiene la obligación de revelar a la defensa los elementos probatorios que pretende utilizar durante el juicio. 

“Parte de ese material ya habría sido comunicado de forma confidencial a los abogados de Maduro y Flores”, apuntó. 

Agregó que no todas las pruebas se entregan bajo las mismas condiciones. 

Indicó que algunos elementos considerados sensibles pueden estar sujetos a órdenes de protección y restricciones de acceso.

El abogado señaló que la defensa conocerá las pruebas que se presentarán en un eventual juicio antes de que comience esa fase, aunque no todo el material se encuentre disponible públicamente en la etapa actual.

Inmunidad de Maduro y Flores sigue pendiente de decisión

La situación jurídica de ambos acusados también está marcada por la solicitud de inmunidad.

El abogado recordó que la inmunidad de un jefe de Estado reconocido por Estados Unidos puede impedir su procesamiento mientras ejerce el cargo, pero señaló que esa protección está vinculada al ejercicio de las funciones y al reconocimiento correspondiente.

El Fakih mencionó el reconocimiento estadounidense de Delcy Rodríguez como jefa de Estado y las implicaciones jurídicas que puede tener esa decisión.

No obstante, advirtió que el cese de esas funciones o del reconocimiento puede modificar el escenario. Por ello, consideró que la inmunidad y sus posibles consecuencias deben seguirse como parte de la evolución del proceso.

Solicitud de casa por cárcel de Flores coincidió con nueva acusación

Mediante una modalidad que podría incluir el arresto domiciliario, Flores solicitó libertad bajo fianza. 

Según El Fakih, la petición no estaba prevista originalmente en el cronograma de la Corte.

El abogado expuso que la solicitud coincidió con la audiencia en la que se hizo pública la acusación sustitutiva que incorporó el cargo de conspiración para cometer tortura.

De acuerdo con El Fakih, Flores compareció individualmente en esa audiencia, en la que estaba previsto discutir su petición de libertad mientras continuaba pendiente la decisión sobre la inmunidad.

Eventual perdón presidencial tendría un costo político

El Fakih también abordó la posibilidad de que un presidente estadounidense conceda un perdón. 

Explicó que esta figura responde a una facultad constitucional y constituye una decisión política, distinta de las figuras de amnistía e indulto tal como se entienden en Venezuela y otros países latinoamericanos.

Sin embargo, consideró que el costo político sería un factor relevante en un caso tan conocido como el de Maduro y Flores.

Como antecedente, mencionó el proceso contra el ex general panameño Manuel Antonio Noriega, quien fue capturado durante una operación militar estadounidense en Panamá y posteriormente procesado y condenado. 

Según el abogado, el caso continuó bajo distintas administraciones demócratas y republicanas sin que se le concediera un perdón presidencial.

El Fakih también recordó que el proceso contra Maduro no comenzó con la administración de Donald Trump

“Sus antecedentes se remontan a años anteriores y la acusación de 2020 se mantuvo durante el gobierno de Joe Biden”, dijo.

Proceso todavía tiene capítulos por revelar

La nueva acusación, las posibles declaraciones de cooperantes, la identificación de las presuntas víctimas y la eventual aparición de otros funcionarios mantienen abierto el alcance del caso.

El Fakih insistió en que el proceso continúa en una fase preliminar y que todavía deben conocerse elementos importantes antes de sacar conclusiones definitivas.

El abogado situó el juicio para junio de 2027 y advirtió que aún quedan aspectos por aclarar sobre la inmunidad, las pruebas y las personas que podrían estar vinculadas a la investigación.

“Por ahora, la evolución del expediente dependerá de las próximas decisiones judiciales y de los elementos que la Fiscalía incorpore o haga públicos conforme avance el proceso”, dijo. 

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país 

Impunidad por las muertes del 11A fue desnudada en la CorteIDH 

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La responsabilidad del Estado venezolano por las violaciones de derechos humanos registradas el 11 de abril de 2002 en Caracas fue epicentro de discusión este miércoles 14 de octubre en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) en Costa Rica. 

En la audiencia del llamado “Caso Trujillo y otros vs. Venezuela”, representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), familiares de las víctimas, una periodista que presenció los hechos y un perito expusieron sus argumentos sobre las muertes ocurridas durante las protestas convocadas por gremios laborales y otros sectores, en rechazo al despido de centenares de trabajadores de Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

La representación del Estado venezolano no asistió a la audiencia, pese a que la Corte IDH le envió una invitación para acreditar a su representante y remitir sus alegatos. 

La ONG Foro Penal, organización que presentó el caso ante la CorteIDH en 2002, participó en los interrogatorios a través de sus coordinadores Alfredo Romero, Gonzalo Himiob y Julio Henríquez.

CIDH denuncia que persiste la impunidad

Cristina Blanco, representante de la CIDH, recordó durante la presentación del caso que agentes de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) utilizaron armas letales contra los manifestantes. También señaló que existió coordinación estatal entre autoridades y miembros de los denominados Círculos Bolivarianos.

De acuerdo con la CIDH, cerca de El Silencio, en el centro de Caracas, disparos de la GNB causaron las muertes de Jhonny Palencia, Juan David Querales y Víctor Emilio Reinoso.

En Puente Llaguno, la Comisión atribuyó a los Círculos Bolivarianos las muertes de Jesús Orlando Arellano, Jesús Mohamad Capote, Orlando Rojas y José Antonio Gamallo. También identificó como heridos a José Antonio Dávila Uzcátegui, Elías Belmonte Torres, Jean Carlos Serrano y Andrés Trujillo.

La CIDH reiteró la responsabilidad internacional de Venezuela por violaciones de los derechos a la vida y a la libertad personal de al menos una decena de personas. Además, advirtió que pese al tiempo transcurrido, los hechos siguen sin esclarecerse y no se han determinado todas las responsabilidades correspondientes.

“Transcurridas más de dos décadas los hechos no han sido plenamente esclarecidos ni se han determinado las responsabilidades correspondientes, lo que evidencia una situación de impunidad que afecta a las víctimas y sus familiares”, sostuvo la Comisión.

Ante la Corte, la CIDH solicitó una reparación integral para las víctimas, una investigación efectiva y garantías de no repetición. 

Juan David Querales: una familia que sigue esperando justicia

Janfri Querales intervino en representación de las víctimas para contar cómo la muerte de su hermano Juan David, de 25 años, transformó la vida de su familia. 

El joven, quien trabajaba como teleoperador, murió tras recibir un disparo de un funcionario de la GNB durante la manifestación.

“Se cumple un poco lo que siempre he dicho de que se cumple la luz al final del túnel, hoy mismo la estamos viendo un poco mi familia y yo”, expresó.

Janfri relató que no pudo asistir a la manifestación porque no consiguió quién cuidara a su hijo y tuvo que permanecer en casa junto a su esposo. 

Cerca de las 3 de la tarde, una de sus hermanas la llamó para informarle que Juan David no había llegado al lugar donde habían acordado encontrarse.

La familia recorrió varios centros de salud de Caracas hasta llegar al hospital Dr. José María Vargas, donde encontró el nombre de Juan David en una lista de personas ingresadas como heridas.

Un médico les informó que el joven había sido operado, que estaba grave y que, si sobrevivía, podía perder una pierna.

Juan David murió por un shock causado por la pérdida de sangre. Según el relato de su hermana, la bala le perforó la arteria femoral y le destrozó la pelvis. 

“Para nosotros, todos los días fue ayer (11 de abril de 2002). 25 años se escucha muchísimo tiempo pero para nosotros no ha sido así”, afirmó Janfri.

Según su testimonio, las pesquisas permitieron determinar que el disparo había sido realizado por un funcionario de la GNB. Sin embargo, la familia dejó de recibir información cuando la investigación se paralizó.

“Al final no supimos más. Tengo entendido que a todos los que estaban en esa investigación los sacaron del cuerpo y las pruebas nunca aparecieron”, afirmó.

Por alzar la voz después de la muerte de su hermano, Janfri denunció que sufrió hostigamiento y amenazas. Su madre tuvo que vender su casa en Barinas debido a la persecución. 

Después del referendo revocatorio de 2005 emigró a España junto a su pareja y su hijo. Allí solicitó asilo y le fue concedido.

“La dignidad de mi hermano, aún después de muerto, nosotros la queremos recuperar. Nunca hemos perdido la esperanza de eso”, manifestó. 

Civiles armados dispararon desde Puente Llaguno

La periodista Delvalle Canelón, quien trabajaba como reportera de Globovisión en abril de 2002, dijo que observó a civiles armados disparando contra los manifestantes.

“En lo que se conoce como Puente Llaguno, a menos de media cuadra del palacio de Miraflores, me tocó ver a muchas personas civiles que estaban disparando”, recordó.

Canelón explicó que los hombres armados se encontraban sobre el puente y disparaban hacia la manifestación que avanzaba por la parte baja de la avenida Baralt. 

La periodista contó que la GNB llegó después de que los civiles comenzaran a disparar. Pensó que los efectivos detendrían a los hombres armados, pero eso no ocurrió.

“La Guardia conversó con ellos, estaba un sujeto encapuchado, con binoculares en el medio del puente, conversaron con ellos y luego bajaron de allí”, declaró.

Sobre la actuación de la extinta Policía Metropolitana (PM), indicó que sus funcionarios ayudaban a sacar personas de los alrededores de Miraflores y de la plaza O’Leary durante los momentos en que cesaba el fuego.

Canelón recordó que fue llamada a declarar en el proceso penal contra comisarios y funcionarios de la PM, cuyo juicio se realizó en Maracay. 

Durante la audiencia ante la Corte IDH, la periodista lloró al relatar que fue amenazada directamente por dos de los hombres armados que había visto en Puente Llaguno, mientras declaraba en el proceso judicial.

Según su testimonio, Henry Atencio entró al baño donde ella se encontraba, mientras Richard Peñalver permaneció en la puerta. Allí le advirtieron que tuviera cuidado con lo que iba a decir.

Añadió que posteriormente se encontró varias veces con ambos y que Peñalver le hizo señas amenazantes con la mano en forma de pistola.

Canelón manifestó que teme posibles represalias por su declaración debido a que aún vive en Venezuela.

“Un hecho como este no puede volver a ocurrir en nuestro país, ni hechos como este ni las consecuencias como que muera gente, que sean perseguidos o encarcelados”, señaló.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

Estados Unidos levanta las sanciones contra Jorge Rodríguez

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Este miércoles, 14 de octubre, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos levantó las sanciones económicas que pesaban sobre Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional (AN) de 2020.

El nombre del funcionario fue eliminado de la lista de Specially Designated Nationals (SDN), información que fue confirmada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) en su portal oficial, sin precisar las motivaciones de la medida.

Jorge Rodríguez fue sancionado en septiembre de 2018 como parte de un paquete de medidas individuales contra figuras clave de la cúpula oficialista por su responsabilidad en el debilitamiento de la democracia y las violaciones de derechos humanos en Venezuela.

Las restricciones contemplaban el congelamiento de activos en territorio estadounidense y la prohibición expresa a ciudadanos y empresas bajo jurisdicción de Washington de realizar operaciones financieras con él.

Delcy Rodríguez, hermana de Jorge y actual presidenta encargada bajo la tutela de Estados Unidos, fue sacada de la lista de la OFAC el pasado 1 de abril, apenas tres meses después de la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores, ahora a la espera de juicio en Nueva York.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La recuperación nacional es inviable sin rescatar la educación

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Mejorar la educación venezolana sigue siendo un tema pendiente. La falta de estructuras adecuadas para los jóvenes, la crisis económica que impacta en la calidad de vida de los alumnos y el cuerpo docente, además de remuneraciones económicas que no compensan los esfuerzos de los educadores, son los factores que complican los avances. Estos fueron algunos de los puntos que se tocaron en un foro virtual organizado por Analítica el pasado 8 de octubre del 2026, moderado por Emilio Figueredo, y en el que intervinieron la especialista en economía de la Educación y doctora en Educación en Harvard, Emiliana Vegas y el sociólogo, abogado y doctor en Educación, Tulio Ramírez.

   Ambos expertos coinciden en la necesidad de abordar el problema de forma integral y en paralelo, no secuencial. Las prioridades incluyen otorgar infraestructuras que tengan servicios básicos, y que las instituciones cuenten con calidad en el aprendizaje.

“Va a ser muy importante que inmediatamente incorporemos desde la escuela educación en valores democráticos”, comentó Vegas

De esta forma, destacó, el núcleo escolar puede contar con la exposición de diversas opiniones y se garantizaría la convivencia estudiantil y el poder de elegir por su voluntad ciertos aspectos dentro de la institución.

En el debate se mencionaron los resultados de recientes Estudios de la UCAB, los cuales revelan que el 80% de los estudiantes de tercer año de bachillerato no aprueban las pruebas básicas de matemáticas y comprensión lectora. Advirtieron que los “falsos positivos” y la promoción automática han sembrado una bomba de tiempo para las universidades, pues están llegando estudiantes sin tasa de retención y otras competencias necesarias para un buen desempeño.

Avances atados a un mayor presupuesto

Para el sociólogo Tulio Ramírez, la complejidad del tema educativo en Venezuela es tal que es difícil diferenciar lo importante de lo urgente.

“Aquí todo es urgente e importante”, proclamó.

Uno de los puntos centrales en el que coincidieron ambos expertos fue en la insuficiencia del presupuesto actual para el sector educativo.

 “En los últimos datos que tenemos del presupuesto nacional, del gasto total en educación dividido por estudiante matriculados, tenemos un gasto por estudiante que está alrededor de 100 dólares al año o menos… Eso es inviable para ofrecer una educación de calidad”, contextualizó la Doctora Emiliana Vegas.

   También, informó que países más avanzados gastan alrededor de 10 000 y 8 000 dólares al año por alumno. Chile el país que más invierte en la educación de América del Sur con 6000 dólares al año por estudiante.

 “Nosotros somos un país que también económicamente ha estado destruido y no podemos esperar esos niveles de gasto, pero sí podríamos planificar un incremento gradual en la inversión educativa, porque de eso va a depender el futuro de nuestro país”, describió la experta en Economía de la educación.

   A su vez, explicó que el Estado venezolano podría pagar (asumiendo que prioriza la educación y que tiene acceso a fondos internacionales) entre 300 a 350 dólares por alumno al año, monto que aún está muy lejos del ideal de inversión para mejorar la calidad académica.

De igual forma Tulio Ramírez, insistió en que es casi imposible pensar que “con el presupuesto del estado se va a financiar todos estos frentes”.

“Es insólito, No hay manera en los próximos años de lograrlo”, recalcó.

Por esto, consideró que para que pueda verse una mejoría en el sistema educativo es necesario contar con la creación de mecanismos de financiamiento alternativos, como fondos multidonantes, participación del sector privado mediante la “adopción” de escuelas y acuerdos con organismos internacionales.

Profesión vital, sueldo insostenible

Un punto de honor irrenunciable para mejorar la calidad educativa es mejorar las condiciones laborales de los educadores.

Tulio Ramírez enfatizó que “el sueldo de los docentes es un tema tan prioritario que se puede tener una escuela llena de nuevos ladrillos, pero si no hay buenos sueldos los docentes no van a asistir, y si van a asistir lo van a hacer irregularmente”.

El sociólogo explicó que no se puede esperar un aumento de sueldo con el presupuesto del Estado. Cree que para rescatar la profesión docente es necesario crear un fondo humanitario que esté financiado parcialmente mediante aportes de regalías petroleras, una fracción del IVA o alianzas con la empresa privada, a través de la adopción de escuelas e incentivos fiscales que garanticen una compensación mensual.

   También, advirtió que cualquier dinero que venga de bancos internacionales o de afuera va a exigir reglas claras y control compartido. Es decir, debería existir un comité de administración donde participen el Estado, gremios y organismos multilaterales para que sea blindado contra la corrupción y se garantice así la transparencia y efectividad en el proceso.

Transparencia y gobernanza

Ambos profesionales subrayaron la necesidad de que haya transparencia y fiscalización del gasto público en la educación, así como la de contar con estadísticas confiables y un ente independiente para la medición de aprendizajes (como las pruebas PISA), elementos que actualmente están ausentes en la gestión oficial.   

En este contexto, Emiliana Vegas puso sobre la mesa la necesidad de transitar hacia esquemas modernos de financiamiento donde se establezca un monto por alumno, que permita que familias elijan el centro educativo (público o privado) de su preferencia y que se financie la educación mediante subsidios directos diferenciados por vulnerabilidad y ruralidad. Sugiere que los procesos de asignación sean “centralizados, transparentes” y que garanticen igualdad de oportunidades para todos los niños, tal como operan los sistemas más avanzados del mundo.

Propuestas de rescate

Para un primer año de recuperación, durante el foro se propuso implementar un operativo nacional de asistencia escolar, materiales de instrucción dirigida para voluntarios y un fuerte enfoque en competencias socioemocionales y valores democráticos.

  Por su parte, el abogado y experto en Educación Tulio Ramírez expuso que atender la emergencia educativa es de crucial importancia, pues la recuperación nacional es inviable sin rescatar la educación desde la raíz. Como paso urgente destacó promover el “rescate alimentario y salarial” de estudiantes y docentes, seguido por un despegue estructural basado en cifras reales y estadísticas públicas confiables.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Drones en Venezuela: se levanta la prohibición, no la vigilancia

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El ministro de Agricultura, Vladimir Padrino López, reapareció este 13 de octubre para anunciar el levantamiento de la suspensión temporal del uso de drones en Venezuela, alegando que la medida impuesta en 2025 ya cumplió su vigencia y que la presidenta encargada con el aval de Estados Unidos, Delcy Rodríguez, decidió no renovarla.

En un video difundido en redes sociales, indicó que la decisión responde a múltiples peticiones de los productores agrícolas, quienes habrían manifestado que necesitaban los equipos para modernizar el campo y realizar labores de fertilización, riego y monitoreo de cultivos.

“En virtud de ello, he conversado del tema con los ministros de Transporte, Interiores y Defensa. Por lo que la medida temporal de agosto de 2025 que suspendió la operación, circulación, e importación de drones en el país ya culminó su vigencia y la presidenta Delcy Rodríguez ha decidido no renovarla”, reiteró.

Insistió en que, para operar, los usuarios deben apegarse al marco legal vigente, lo que incluye cumplir con las regulaciones del Seniat para la importación de equipos, partes y baterías, así como “entender que los organismos designados para la supervisión del porte y uso son cuerpos policiales y la FANB”, en palabras de Padrino López.

Lo anterior se traduce en que, a pesar del levantamiento de la prohibición absoluta, los derechos de vuelo no son libres; pues el porte y uso de los equipos siguen sujetos a fiscalización estricta.

El exministro de la Defensa hizo un llamado a los productores agrícolas a retomar sus registros ante el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC), además de contar con seguro, certificación y capacitación adecuada.

La prohibición común en momentos de tensión

La suspensión de drones en Venezuela ha seguido un patrón recurrente de restricciones temporales o indefinidas ligadas a coyunturas de seguridad nacional y tensiones políticas.

En agosto de 2025, mediante la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6927 y un comunicado del INAC, se prohibió por 30 días prorrogables la operación y comercialización de drones, exceptuando a la seguridad del Estado, en un contexto de fricción internacional con Estados Unidos.

En el año 2016 y también durante procesos electorales se establecieron restricciones puntuales en protestas y jornadas de votación, principalmente para limitar la cobertura periodística aérea. Ya en el 2017, en el marco de las intensas protestas contra el gobierno, se estableció la prohibición del uso de drones tras un episodio puntual: el sobrevuelo del helicóptero del excomisario del Cicpc, Óscar Pérez, contra el Tribunal Supremo de Justicia.

En 2018, el gobierno impuso un veto estricto al uso de estos artefactos tras el atentado con drones cargados con C4 en la avenida Bolívar durante un desfile de Nicolás Maduro.

Mientras que a los civiles y sectores comerciales se les impuso un bloqueo total, los organismos de seguridad y defensa del Estado quedaban completamente exceptuados de estas restricciones. En 2024, luego del cuestionado proceso comicial en el que el Consejo Nacional Electoral declaró a Nicolás Maduro como ganador, organizaciones internacionales de derechos humanos como la Electronic Frontier Foundation y Access Now documentaron que el Estado continuó empleando drones con sensores térmicos orientados a labores de vigilancia, control social y monitoreo de la disidencia, lo que generó críticas sobre el uso selectivo de la tecnología para la represión política en lugar de la seguridad pública ciudadana.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.