Venezuela es el país con el proceso de vacunación contra COVID-19 peor evaluado del continente - Runrun
Venezuela es el país con el proceso de vacunación contra COVID-19 peor evaluado del continente
Un estudio de la consultora internacional Ipsos, que contó con la participación de 380 líderes de opinión de toda la región, concluyó que el proceso de  vacunación en Venezuela cuenta con solo 8% de aprobación
El 90% de los expertos consultados también cree que Maduro es el presidente que peor ha manejado la pandemia

Chile es el país que mejor ha gestionado la pandemia de la covid-19 y el proceso de vacunación en Latinoamérica, según un estudio publicado este sábado por la consultora internacional Ipsos.

El informe, que contó con la participación de 380 líderes de opinión de toda la región, apunta a que el 76 % de los encuestados valoró positivamente el desempeño del Gobierno chileno en el manejo de la crisis sanitaria, siendo la nación mejor evaluada.

En tanto, Brasil fue el que obtuvo la peor calificación, con un 95 % de desaprobación, seguido por Venezuela (75 %) y Perú (65 %).

Sobre los procesos de vacunación, Chile volvió a situarse como el mejor país, con un 88 % de aprobación, por encima de Uruguay (72 %), Colombia (48 %) y Argentina (42 %).

Chile ha desplegado una de las campañas de vacunación contra la covid-19 más exitosos y elogiados del mundo, que a día de hoy alcanza a más del 85 % de la población objetivo con una dosis y al 78 % con dos inyecciones, la mayor parte con Coronavac, y en menor medida con Pfizer, AstraZeneca y Cansino.

El país también ha aprobado el uso de Janssen y recientemente el de la vacuna rusa Sputnik V.

Los expertos atribuyen la rápida inmunización de Chile a una estrategia de negociación anticipada y diversificada, así como a la amplia red de atención primaria de la que dispone el país.

Al contrario de otros países vecinos como Argentina, Bolivia y Perú, Chile, que suma más de 1,6 millones de contagios totales y casi 35.000 fallecidos, optó desde el principio por un modelo de cuarentenas progresivas con restricciones que se imponen y se levantan en cada barrio en función de los contagios.

Durante la primera ola (en junio y julio de 2020) y en la segunda (de marzo a junio de 2021), el sistema hospitalario estuvo contra las cuerdas, pero nunca llegó a colapsar, como sí lo hizo en países como Perú o Brasil.

Vacunación en Venezuela contra el paredón

En la misma encuesta, y según reportó la agencia EFE, los procesos de inmunización peor evaluados fueron los de Venezuela, con solo un 8 % de aprobación, seguido de Brasil (13 %) y Bolivia (28 %).

No es de extrañar esta clasificación, pues, según las más recientes cifras del  #VacunómetroVen desarrollado por la Alianza Rebelde Investiga (ARI) conformada por El Pitazo, Runrunes y Tal Cual, se evidencia que en el país se han aplicado apenas 2.008.282 dosis de la vacuna contra el COVID-19.

De acuerdo con estas cifras, solo 9,12% está inmunizada con al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19.

En el más reciente informe del Ministerio de Salud, filtrado a los medios, se advierte que por el bajo ritmo de vacunación actual, no se podrá llegar a la meta de lograr la inmunidad de rebaño en septiembre como la dicho reiteradamente Nicolás Maduro. 

Además, en Venezuela hay reclamos constantes por la falta de información respecto a la aplicación de la segunda dosis de la vacuna rusa Sputnik V. Los inmunizados con el fármaco están a la deriva y en la incertidumbre, ya que no se ha anunciado oficialmente cuándo llegarán al país y cuándo podrán completar su esquema de vacunación. 

No menos polémico ha sido la aplicación en el país del  fármaco experimental cubano Abdala que no ha sido autorizado por la Organización Mundial de la Salud.

Recientemente, el Centro Nacional de Bioética advirtió que la aplicación de Abda viola principios nacionales e internacionales que rigen la investigación en humanos. 

Los expertos denunciaron que Abdala se está usando para inmunizar en Venezuela antes de que se concluyan los ensayos en fase 3 del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB)  cubano, -el cual estima que sus resultados estarán disponibles para el 16 de agosto- y antes de tener la autorización de uso de emergencia por el organismo supervisor de ese país, el Centro Estatal Cubano de Medicamentos (Cecmed).

La fase 3 es una etapa crucial en el proceso de desarrollo de cualquier fármaco. En el caso de las vacunas, es la prueba de fuego que mide su eficacia, es decir, si protegerá o no contra la infección . La fase I  evalúa inocuidad o efectos adversos, y en la fase II se estudia la inmunogenicidad, es decir, si la candidata ayudó a producir anticuerpos contra el virus.

«Más irregular aún resulta la autorización de uso en emergencia en Venezuela, que precedió en 8 días a la del país fabricante», señalan.

Destacaron con especial preocupación, al usar a la Abdala como vacuna,  «se ha faltado a la verdad y se viola el derecho a la información. Las personas acuden bajo engaño, creyendo que se les va a aplicar una vacuna efectiva; no se les dice que participan en un ensayo clínico. Esto puede hacer que se sientan seguras y disminuyan las medidas de  protección.  El programa recibe la denominación de ‘Intervención sanitaria’ y ¡Jornada Territorial de vacunación’, no de estudio, como lo lo califica el representante en Venezuela de la biofarmacéutica estatal cubana BioCubaFarma y los envases del producto están rotulados como ‘Candidato a vacuna’”, denunciaron en una carta pública.

Maduro también reprobó en el examen

En cuanto a la labor concreta de los mandatarios para enfrentar la pandemia, el mejor evaluado fue Luis Alberto Lacalle Pou, de Uruguay, con un 68 % de apoyo, y el segundo, el chileno Sebastián Piñera, con un 50 % de respaldo.

Los peores fueron los presidentes Miguel Díaz-Canel (Cuba, 68 %), Jair Bolsonaro (Brasil, 85 %) y Nicolás Maduro (Venezuela, 90 %).

Maduro ha estado en el ojo de huracán por tomar decisiones «políticas y no científicas» sobre el manejo de la pandemia en el país.

Recientemente, asomó la posibilidad de levantar el esquema 7+7 que ha regido en el último en el año en el país.

Y aunque expertos señalan que esta modalidad no tiene ningún basamento científico y, por ende, no ha sido efectivA para disminuir casos y muertes  (además de que en la práctica, según algunos indicadores de movilidad, realmente no se cumple), ir a una flexibilización ampliada no luce como una buena decisión si se toma en cuenta la lentitud con la que avanza la vacunación y la posible llegada de la variante delta al país. 

«En el continente tenemos una de las coberturas más bajas por millón de habitantes, la tasa de letalidad por COVID-19 en personal de salud más alta de América y probablemente de las más bajas tasas de PCR por millón de habitantes, además con tasa de positividad de PCR más altas»,  declaró recientemente a Runrunes el médico médico Alejandro Crespo Freytes, presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría Filial Aragua, 

Alertó además que el principal proveedor de vacunas de Venezuela, el instituto Gamaleya de Rusia, «no está cumpliendo los compromisos adquiridos con 67 países, en especial con segundas dosis de su vacuna Gam-COVID-Vac (Sputnik-V)», lo que pone al país en una situación «muy precaria» para lograr vacunar y proteger a una mayor cantidad de ciudadanos.

Con información de EFE