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Opinión

El poder a elegir a sus gobernantes es un derecho fundamental del ser humano. En casi todos los países se realizan elecciones, aunque hay marcadas diferencias. En algunos casos son transparentes, en otros tienen limitaciones y en muchos son fraudulentas

Por ejemplo, en Arabia Saudita, solo hay elecciones municipales y las mujeres adquirieron el derecho de votar y ser votadas en el 2015. No hay otro tipo de elección ya que, según representante ante la ONU “ no se necesitan porque la nación está feliz con el actual sistema de gobierno”.

En China y Cuba las elecciones son una farsa. En el país asiático existen varios partidos denominados “democráticos”, pero supeditados y colaboradores del Partido Comunista . En Cuba solo está permitido el partido comunista.

Japón es una monarquía parlamentaria. El emperador solo cumple funciones protocolares. Algo interesante es que los candidatos a la Dieta o Asamblea que no obtengan el 10 por ciento de los votos pierden un depósito dado en garantía. Quizá algo que deberíamos aplicar para descartar a muchos que se postulan solo para figurar.

En Europa hay varias monarquías parlamentarias y sistemas presidenciales parlamentarios. Las elecciones son transparentes. El poder ejecutivo lo ejerce un primer ministro electo por los diputados, quienes pueden destituirlo al no darle un voto de confianza en asuntos importantes. En Venezuela, algunos son partidarios de este sistema. Sin embargo, tiene la desventaja de que obliga a veces a crear cohabitaciones difíciles de manejar y de aceptar por los ciudadanos, como actualmente en España, y en otras genera gobiernos inestables, como en Italia e Israel. Francia tuvo que modificarlo en 1958 y ahora tiene un sistema semipresidencial. También hay sistemas presidencialistas como en Rusia.

En nuestro continente casi todos son repúblicas presidencialistas. En Estados Unidos el presidente es electo indirectamente y rara vez hay denuncias de irregularidades. De México hacia el sur son frecuentes las denuncias de fraude o de ventajismo.

La semana pasada hubo elecciones en Canadá y por ser un ejemplo a imitar, narramos el proceso en este país multicultural, con una monarquía parlamentaria en donde la Reina de Gran Bretaña e Irlanda del Norte designa como su representante a un Gobernador General, con funciones protocolares. Los Senadores son seleccionados por el Primer Ministro. Los miembros de la Cámara de Representantes son electos por voto popular. El Gobernador llama a formar gobierno al líder del partido que obtiene más parlamentarios.

Para la elección los miembros de mesas se autopostulan ante el organismo electoral; previamente le llega al elector la información sobre su centro de votación; si en el interín ha cambiado de dirección, para votar acude con un recibo de luz, gas o con documento de propiedad y su carnet de conducir o tarjeta de salud. La votación es un lunes, aunque se puede votar previamente por correo, y en el centro de votación no hay soldados, ni policías; el proceso es manual en una hoja donde el elector marca su candidato con un lápiz y durante el conteo están presentes representantes de los candidatos. Antes de dos horas se conoció el resultado, el cual era anunciado gradualmente por los medios de comunicación.

El mayor número de parlamentarios lo obtuvo el partido Liberal de centro izquierda, del Primer Ministro Trudeau quien junto con su ministra de Relaciones Exteriores, Chrystina Freeland, han sido baluartes en la defensa de nuestra democracia venezolana. El segundo partido más votado fue el Conservador, que pasa a denominarse la Oposición Oficial.

¡Qué diferencia con la reciente “elección” en Bolivia y con las pantomimas nuestras! En Argentina volvieron a ganar quienes causaron el derrumbe económico. Está comprobado que nuestros pueblos no aprenden. No les importa la corrupción, ni el populismo. Más temprano que tarde saldremos de la narcodictadura totalitaria que nos asola, pero desde ya hay que lograr un acuerdo de gobernabilidad por varios años y ojalá el Plan País tenga el consenso debido para que sea de largo plazo. Caso contrario, los rojos podrían volver para seguir destrozando a Venezuela y lucrarse con lo que no les pertenece.

Todavía tenemos diferencias sobre si primero debe cesar la usurpación para que haya elección presidencial. Sería lo deseable. Sin embargo, si por la presión nacional e internacional se logran las condiciones aprobadas por la Asamblea Nacional, no podemos ser tan cerriles de negarnos a acudir a votar, aunque el usurpador siga en Miraflores.

Como (había) en botica: No se pierdan el artículo ¿Capitulación universal? del distinguido Alfredo Coronil, en https://pararescatarelporvenir.wordpress.com/La, La Linterna Azul. Susana Rafalli alerta que el producto lácteo en las cajas CLAP no es apto para menores de un año. El general Aquiles Lapadula es conocido chavista, pero algunos dudan si colaboró con el narcotráfico o pisó callos de esa mafia. Maduro hipotecó ilegalmente a Citgo . Las gestiones de nuestros dirigentes la salvaron, al menos por ahora. Solidaridad con el diputado Juan Pablo Guanipa ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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“Soy del piso 21 y como yo ninguno para dar felicidad”. Así suena el estribillo de la canción “Piso 21”, compuesta por el profesor Néstor Zavarce junto a sus alumnos del Grupo Talentum, conformado en su mayoría por jóvenes con Síndrome de Down. El “21” hace referencia a la causa del síndrome, una trisomía en el cromosoma 21. Mi hija Tuti forma parte de ese grupo, aunque no es su condición, y desde que comparte con ellos su felicidad ha crecido de manera exponencial.

Pienso que todos tenemos cerca a alguien con capacidades distintas. Tal vez no sea un hijo, pero puede ser un sobrino, primo, hijo de amigos, vecino… Estar próximo a una persona con esas características es una dicha: son cariñosísimos, leales, sinceros, tanto, que no tienen filtros. Dicen lo que sienten, en ocasiones lo que los seres “normales” consideramos imprudencias. Pero no lo son, es simplemente transparencia ¡y qué maravilla si todos pudiésemos ser transparentes como ellos!

La solidaridad entre ellos es otro ejemplo a seguir. No sienten envidia. Viéndolos interactuar muchas veces me he preguntado si la envidia será directamente proporcional a la capacidad intelectual. Ellos se apoyan, se aúpan, comparten triunfos y también tristezas. No saben de diferencias sociales ni raciales. Su amor es completamente desinteresado. Su amor es noble. Su amor es infinito. También lo es su fuerza. Uno puede pensar que son vulnerables –y en un sentido lo son, porque carecen de malicia- pero nadie sabe la cantidad de barreras que han salvado esos muchachos. Muchas más que la mayoría de las personas que están “bien”. ¿Qué es estar “bien”? Tal vez la respuesta la encuentren compartiendo con uno de esos seres tan especiales.

El nombre de la condición viene por el Dr. John Langdon Down, el primero es describirla en 1866, aunque su etiología fue descrita casi 100 años después, en 1958, por Jérôme Lejeune, descubridor de la trisomía cromosómica. Lo traigo a colación porque mi amigo Godofredo Alcalde escribió en mi Facebook que más bien debería llamarse “Síndrome de Up”, porque “discapacitado es el que no puede dar cariño”. Y citando a Sócrates, concluyó: «La alegría del alma forma los días más bellos de la vida en cualquier época que sea». Gracias, queridos muchachos, es un regalo de vida tenerlos cerca.

@cjaimesb

Bailando al son del régimen, por Carolina Jaimes Branger

Ciertamente el chavismo ha sacado lo peor en todos nosotros. Y eso, en sí mismo, es un triunfo. No sólo porque nos mantiene divididos, sino porque se anota centenares de miles de victorias al día cada vez que un opositor denuesta de otro, bailando al compás de la música que pone el régimen.

No deja de sorprenderme, sin embargo, que muchos opositores muestran más rabia hacia los mismos opositores que hacia el régimen ¡Caramba! por mero asunto de supervivencia, deberíamos tomar una bocanada de aire, contar hasta diez y pensar las cosas antes de reaccionar.

Sin saber si había sido invitado al juego de béisbol (que lo fue), a Stalin González lo crucificaron, literalmente. Las críticas fueron desde tontas a severas y de severas a peligrosas. Las especulaciones, millones. La mayoría opinó y se sintió empoderada a volverlo papilla sin poseer elementos de juicio ni darle el beneficio de la duda. No así con los híper corruptos y asesinos del régimen, quienes andan por el mundo groseramente alardeando de sus riquezas, trotando en la Muralla China, comiendo y bebiendo en los mejores restaurantes de Europa, Asia y África, sin que nadie siquiera comente ni se pregunte de dónde provino ese dinero. A ellos pareciera que no hay que pedirles rendición de cuentas. ¡Yo creo en la rendición de cuentas! Pero la salsa del pavo tiene que ser buena para la pava.

Otro aspecto de esa táctica perversa que lleva a cabo el régimen es sembrar en el alma de quienes están afuera una inquina terrible hacia quienes vivimos aquí. Pareciera que quienes estamos resistiendo no tenemos derecho a pasar ratos de distensión y esparcimiento. Según los comentarios, la conclusión es que deberíamos estar encerrados en nuestras casas, saliendo solo a registrar la basura, como sucede con tantos. ¿Exigirán también que cortemos la luz y el agua porque hay quienes no poseen esos servicios?… Quienes todavía emprenden en Venezuela merecen apoyo y respeto. Quienes resistimos, también. Entonces necesitamos que nuestros compatriotas afuera tengan sindéresis y empatía.

Resistiremos en la medida en que podamos recargar nuestras baterías. Si nos echamos a morir todos, no habrá remedio sino irnos… o morirnos. Por mi parte, ni me quiero ir, ni morirme por ahora y mucho menos, bailar al son del régimen.

@cjaimesb

El espíritu verde de British Columbia, por Orlando Viera-Blanco

” B.C Ha desarrollado una dinámica social de una calidad de vida extraordinaria, criminalidad cero, donde la consistencia contributiva genera billones de dolares de sus ciudadanos”. 

Hemos estado en la provincia de BRITISH COLUMBIA (BC) Canadá, atendiendo una apretada Misión Diplomática Económica, coordinada por Global Affairs Canada (GAC). Acompañado por 57 Embajadores y delegados de Negocios ha sido una experiencia enriquecedora. Fue entrar en contacto con “un nuevo mundo”, con el verdadero hombre nuevo, de visión verde, tutela ambiental, consumo consciente, respetuoso de las tradiciones y los DDHH, entendidos como la frontera con los derechos individuales. Una experiencia que deseo compartir porque significa mucho en el proceso de recuperación de Venezuela.

UNA PROVINCIA RICA EN RECURSOS Y CONSCIENCIA

B.C. exhibe con orgullo estadísticas impresionantes. Tiene un Producto Interno Bruto de 265 Billones de dólares y 5 millones de habitantes, principalmente ubicados en Vancouver (2.5 millones) y su capital Isla Victoria (450.000 habs). Su riqueza proviene de industrias madereras, procesamiento de alimentos, centros de desarrollo urbanístico futuristas (fieles a la transformación/eliminación del Dióxido de Carbono en energía); rechazo a combustibles fósiles, Starts-Ups de alta tecnología (21 Billones de dólares en innovación e investigación), protocolos de resguardo de aguas marinas y  del impresionante rainforrest (cuya reserva forestal equivale al territorio de Irlanda).

El control del espacio oceánico cubre unos 25,000 KM2 de cobertura y vigilancia (medio planeta), contando con empresas de investigación y monitoreo, grupos de interés, NGO’s y tecnológicas de cultura verde, donde una población que promedia 37 años de edad, defiende un mundo libre de contaminación, exterminio natural y toxicidad, ansioso por  preservar el ecosistema consumiendo menos lo que más destruye.

B.C ha desarrollado una dinámica social de una calidad de vida extraordinaria, criminalidad cero, donde la consciencia contributiva genera billones  de dólares de sus ciudadanos y múltiples corporaciones para enaltecer los valores de conservación de todo el ciclo de vida; el hábitat, la naturaleza-sus componentes y su dinámica de supervivencia-, más las primeras naciones, sus costumbres, sus dialectos, sus valores, tradiciones y creencias, bajo un mismo ideal: el derecho de todos a vivir más y mejor, en paz, prosperidad y justicia.

LA RECONCILIACIÓN. FUNDAMENTO DE LA PAZ.

 B.C. lleva un sentimiento de culpa por siglos. El genocidio. Un “punto oscuro” en su historia que ha sido encarado por numerosos grupos humanistas y académicos. En particular en la Universidad de Victoria, profesores de leyes, ciencias políticas, lingüísticas, antropólogos, sociólogos y humanistas, se han dado a la desafiante tarea de producir una ley de Reconciliación de las primeras naciones, generando un reencuentro del presente con el pasado, donde la redención, la regeneración y el reencuentro profundamente humano, ciudadano y espiritual, es el epicentro del proyecto. ¿Cómo aliviar la carga devastadora del exterminio de las primeras naciones siglos después de silencio y hartazgo? La ruta es una: enfrentándolo, reconociendo responsabilidades y perdonando. Con contrición, humildad y propósito de enmienda. 

Me llamó poderosamente la atención este reto de conversión y rectificación porque “mutatis-mutandi” cabalga sobre los mismos elementos de reparación, emancipación, liberación y pacificación  anhelados en Venezuela tras siglos de violencia, fracturas étnicas, sociales, políticas, costumbristas y de sentida relegación.  El genocidio comporta un profundo dolor histórico en Canadá que asemeja al proceso de desplazamiento cultural y originario vivido en LATAM, además de sensibles exclusiones y rechazos sociales que aun subyace sensiblemente. Canadá ha sabido encarar este pasado abrasador, asumiendo su responsabilidad y creando mecanismos de justicia y reparación conscientes. Un ejemplo de nobleza y madurez grupal digno de emular.

LA PAZ NO SE DECRETA. PERO SI SE DIBUJA…

Compartiendo en un foro en VU (Victoria University) que tienen a su cargo las bases de la promulgación de la Ley de Reconciliación de las primeras naciones, pregunté: ¿Puede la reconciliación decretarse?. Al rompe varios profesores me respondieron. “Tenemos años haciendo la misma reflexión. Claro que los valores de honestidad, generosidad, humildad, reconocimiento, no se pueden imponer por ley. Pero lo que si podemos hacer es citar -dibujar-estas virtudes como referentes éticos indeclinables en los cuerpos legislativos para que sirvan de fuente de derecho en nuestro common law y logren rigurosidad judicial”. 

Esta profunda reflexión ética me tocó el corazón…y la razón. Es  comprender que nuestro reencuentro pasa por una profunda reflexión: Asumir cada uno de nosotros, la cuota de responsabilidad  que nos corresponde en la crisis que hemos sufrido. Evadirlo o pensar que es sólo culpa de una era o de un hombre, es prolongar la salida, mantener dolorosamente esa carga viva y postergar nuestra reconciliación.

Gracias a la Cancillería de Canadá por incluirnos en esta maravillosa experiencia, y gracias a nuestros anfitriones en B.C. Sólo me queda pedir a la providencia que algún día me de la oportunidad de sembrar estos hermosos y regios valores aprendidos…

Al menos compartir esta experiencia, ya es una semilla, ha sido un buen inicio…

@ovierablanco  

*Embajador de Venezuela en Canadá.

No hay que ser impaciente, pero hay que ser oportuno, por Luis Fuenmayor Toro

No estoy entre el grupo de personas que puede ser calificado de impacientes, independientemente de que no me gusta dejar para mañana lo que puedo hacer hoy. Esto último lo aprendí durante toda mi formación educativo académica, desde la escuela primaria hasta el nivel universitario, incluyendo mis estudios de doctorado fuera del país, en eso que llaman el primer mundo. Recuerdo de niño, cuando llegaba a mi casa todos los días luego del colegio, inmediatamente me ponía a hacer “la tarea” escolar, que nos prolongaba en por lo menos una o dos horas el tiempo diario de estudios. Sólo luego de terminarla, me sentía con la disposición de descansar o mejor de divertirme en casa o con los vecinos amigos.

La usualmente enorme tarea que nos ordenaban realizar en los períodos vacacionales intermedios: carnavales, semana santa y navidades, cuya extensión guardaba relación proporcional directa con los días de asueto que disfrutaríamos, la comenzaba a hacer inmediatamente a mi llegada del colegio, el último día de clases previo a la interrupción escolar, y paraba sólo al concluirla horas después o en algunos casos uno o dos días más tarde. Esa era la única forma de sentirme libre de compromisos, sin la preocupación de tener algo pendiente, para entonces poder disfrutar a cabalidad del asueto vacacional. Era una sensación muy agradable de tranquilidad, de ser dueño de mi tiempo, además de sentir que había cumplido con mi deber.

Y el tema lo toco es en relación con el cumplimiento, por parte del gobierno, de los acuerdos firmados con cinco partidos opositores: Bandera Roja, Cambiemos, Movimiento al Socialismo (MAS), Soluciones para Venezuela y Avanzada Progresista, a los cuales se adhiere luego Esperanza por el Cambio. Hasta ahora se está instrumentado la incorporación de los diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) a la Asamblea Nacional, incorporación que tenía que ser inicialmente objetada o, por lo menos, no aceptada tranquilamente por la oposición de dicho organismo. Sin embargo, la sangre no ha llegado al río y los diputados del gobierno ya participan y han incluso aprobado uno o dos acuerdos con esta oposición.

El compromiso de liberación de presos políticos está en cambio virtualmente paralizado, pues, para el momento de escribir este artículo, sólo ha sido excarcelado el Vicepresidente de la AN diputado Edgar Zambrano. Para el gobierno, este aspecto debería ser tomado con mayor responsabilidad y seriedad, ya que es una situación muy delicada, en la cual están implícitas violaciones del debido proceso y de los DDHH, muy sentidas internamente y también por la comunidad internacional. Si quiere comenzar a lavarse la cara en este aspecto, no puede estar dándole largas a situaciones tan delicadas y que además dependen exclusivamente de su voluntad, por lo que se puede iniciar rápidamente dicha liberación, incluso sin mayores estudios.

Hay una serie de presos políticos que han cumplido sentencias más largas que las de sus condenas y que tienen además boletas de excarcelación. Terminar de una vez por todas con esta aberrante situación debería ser algo prioritario para el gobierno, por lo que es inentendible que no se haya hecho, cuando es más que grotesco que haya ocurrido. Y esta posición no tiene nada que ver con impaciencia, ni siquiera con la necesidad de que los acuerdos se ejecuten de manera oportuna. Se trata de la erradicación de una depravación que no tiene nombre y que, solamente con su existencia, bastaría para condenar al gobierno en cualquier foro internacional sin tener que demostrar más nada. 

Entiendo que según el Foro Penal Venezolano hay en este momento unos 450 presos políticos y varios miles con medidas cautelares, es decir no totalmente libres sino simplemente excarcelados. La inmensa mayoría de esta población penal no significa mayor peligro para la estabilidad del régimen, por lo que no se entiende que se insista en mantenerla en prisión. Si el gobierno sabe que el acuerdo firmado con los seis partidos no es reconocido como importante por la comunidad internacional que lo adversa, lo que ha llevado a la descalificación de esta mesa de diálogo, debería hacer esfuerzos para legitimarla y fortalecerla. Para que puede ser vista como una opción de arreglos pacíficos de la crisis existente.

Otro aspecto que no ha avanzado con la celeridad necesaria es el de la integración y funcionamiento de las ocho mesas de trabajo, que prepararían los acuerdos para su aprobación en la mesa nacional de diálogo. Sin pecar de apresurados, hay que entender que iniciar la solución de los problemas sociales y económicos es urgente, pues el sufrimiento del pueblo venezolano es trágico, inquietante y requiere soluciones inmediatas. El tema electoral también es urgente, pues en el mismo los lapsos los establece la Constitución vigente. Integrar un nuevo CNE, que satisfaga a todo el mundo, es vital para lograr se incorpore a por lo menos parte de la oposición de la AN, cuyo acuerdo es indispensable para que ese órgano designe al nuevo CNE.

O el gobierno da señales claras de que quiere enfrentar el desastre actual de común acuerdo con el mayor número de sectores y partidos nacionales, y logra la incorporación de estos en las negociaciones, o la iniciativa reciente fracasará con nefastas consecuencias para nuestra nación.

Oposición: entre la emoción y la razón, por Eddie A. Ramírez S.

Casi todos participamos en  grupos de las redes sociales y tenemos acceso a los artículos de distinguidos compatriotas, todos ellos con deseos de salir lo antes posible de esta narcodictadura totalitaria. A través de estas relaciones con los “amigos invisibles del aire” como diría Arturo Uslar Pietri, se percibe  que  nos debatimos entre la emoción y la razón,  sin lograr el  equilibrio necesario para  acuerdos mínimos.

 Es muy probable que estas confrontaciones se deban en gran parte a que  las opiniones   viajan rápidamente por las redes sociales, las cuales    nos bombardean  con informaciones que a veces son ciertas, pero otras son medias verdades o inclusive mentiras.  Como el cerebro emocional reacciona mucho más rápido que el cerebro racional, disparamos  desde la cintura sin pensarlo dos veces. 

El cerebro emocional es  más primitivo que el racional, ya que se desarrolló  tempranamente para permitir la sobrevivencia   a los primeros homínidos. El mismo es imprescindible para que no seamos simples robots.  El racional se desarrolló gradualmente hasta lograr su máxima evolución con el homo sapiens, aunque a veces dudamos de su sapiencia.

¿Por que gente valiosa con cierto nivel de educación se ha vuelto tan agresiva en contra de otros que generalmente tienen el mismo objetivo? ¿Acaso la cizaña sembrada por el régimen afectó nuestra parte del cerebro que actúa como puente necesario entre la emoción y la razón?  Quizá la explicación es que nos encontramos en una fase  de sobrevivencia, angustiados por la situación económica, la escasez, la persecución política y  por la lejanía de muchos de nuestros seres queridos. En estas circunstancias tiende a manifestarse con mayor preponderancia el cerebro emocional. 

Por ello descalificamos a quienes no nos suministran una solución a corto plazo y nos inclinamos a simpatizar por quien  ofrece  el cese inmediato de la usurpación mediante el arrebato del poder,  aunque en el fondo el cerebro racional  nos indica que “los rusos también juegan”, como dice el profesor Adolfo Salgueiro. Ese relegado cerebro racional debería hacernos notar que   el equipo   que enfrentamos  es malamañoso y sin escrúpulos. Que además cuenta con la incondicionalidad del árbitro y de los guardalíneas, o sea de la Fuerza Armada, del Tribunal  Supremo de Justicia, aunque sea espurio, de los paramilitares rojos y del narcotráfico. En estas circunstancias al equipo de la democracia se le dificulta meter gol, aunque contara  con Messi y Ronaldo. 

Como no hemos podido ganar el partido, el cerebro emocional nos induce a buscar un culpable y rápidamente le echamos la culpa al entrenador, es decir a los partidos políticos. Desde luego que hay argumentos para ello aunque,  a pesar de sus errores, los dirigentes de los partidos siguen dando la cara. Sin embargo, las descalificaciones no cesan. Aquí el cerebro emocional nos juega sucio y la emprendemos en contra de los dirigentes que no caen simpáticos o que a veces se contradicen. También hay que reconocer que no ha surgido un líder que  nos aglutine, sino que tenemos varios dirigentes unos más valiosos que otros y la identificación con los partidos políticos es baja. Parte de la culpa es de ellos y parte de campañas de antipolítica.

A pesar de todo, hoy contamos con unos  diputados que sesionan aunque ni cobran, ni disponen de facilidades de transporte, un grupo de ellos está  refugiado en embajadas y otros presos o  exiliados.  Surgió un joven ingeniero que le ha tocado asumir una tarea difícil y riesgosa. El presidente (e) Juan Guaidó encabeza las encuestas y es una esperanza. No cometamos el suicidio político de descalificarlo. Prometió una ruta y la está cumpliendo. El fin de la usurpación puede producirse por varias vías.  No nos ceguemos.

Las sanciones están actuando, pero no pueden dar resultados a la velocidad deseada y no surtirán efecto sin la reactivación de las protestas de calle.  Conjuntamente sí podrían obligar al régimen a renunciar o a convocar elecciones muy transparentes.  Desde luego que el tema electoral despierta mucho escepticismo por experiencias anteriores,  sobre todo si se realizan con Maduro en Miraflores y es candidato, pero ello es superable con estricto control  internacional, entre otros puntos.   Para que esto   pueda materializarse es necesario dejar las descalificaciones que solo producen  desánimo. En este sentido, mis admirados y respetados luchadores  como  María Corina y Antonio Ledezma,  y distinguidos articulistas como Carlos Blanco pueden hacer una importante contribución en orientar a los ciudadanos.  No parece haber  otra opción en el panorama.

Como (había) en botica: Antonio Pasquali fue un gran venezolano, venido a esas tierras con otros italianos que hicieron una importante contribución a nuestro desarrollo intelectual y material. Nuestro pésame a su distinguida familia . Felicitaciones a María Corina Machado por merecido premio a la Libertad otorgado por   la  Liberal  International ¿Hasta cuándo el general Padrino López va a permitir que se violen los derechos al general Hernández Da Costa, a otros oficiales y a gran número de  ciudadanos? ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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¡No me dan lástima!, por Carolina Jaimes Branger

Hace unos quince años, una joven novia iba entrando a una iglesia del brazo de su padre cuando la marcha nupcial se vio interrumpida por un coro de insultos que iban subiendo de tono y volumen mientras los músicos, en un esfuerzo desesperado por taparlos, ya no se escuchaban. Pitos y pitas, gritos, sirenas… los indignados que protestaban estaban dispuestos a boicotear la boda. ¿La razón? La muchacha era hija de un alto jerarca del chavismo responsable de la desgracia de miles de trabajadores de PDVSA que fueron desalojados de sus viviendas de la manera más violenta. Nadie reparó en los niños ni en los ancianos que vivían allá.

Hubo gente, sin embargo, que reclamó que “le echaran a perder la boda a la jovencita, si ella no era culpable de lo que había hecho el papá”. Un argumento que logró que cierta cantidad de personas rechazara la acción.

Otro tanto sucede ahora, cuando fueron expulsadas de los Estados Unidos familias de funcionarios chavistas sancionados y otros enchufados. “¿Por qué no dejan que los niños terminen el año escolar?”, han preguntado unos cuantos por las redes. Esgrimen como argumentos los derechos de los niños, la dignidad de los niños, la prioridad que significa la educación…

¿Y es que hay niños venezolanos que tienen más derechos que otros? ¿Por qué si hay un millón de niños que no se inscribieron en las escuelas, más quién sabe cuántos que están inscritos y que no van a ir porque sus padres deben escoger entre comida y escuela y la elección es obvia, hay unos que sí “tienen” el derecho de ir a la escuela? Cuando hablan de dignidad, ¿a qué se refieren? Porque dignidad es también tener acceso a la libertad y a los derechos. Y que un miembro de este régimen hable de la importancia de la educación cuando han destrozado lo que quedaba del muy mediocre sistema educativo, daría risa si no fuera tan trágico.

A mí, sin que me quede nada por dentro, no me dan lástima esos niños. ¿Por qué habrían de dármela, si sus padres fueron los primeros en no pensar en ellos? Si los aman tanto, han debido pensar en lo que para ellos significa ser tachados de “hijos de un ladrón” (o de un asesino, porque las muertes en Venezuela por hambre o falta de medicinas llevan sus improntas). Así que cálense eso sin chillar. Calladitos se ven más bonitos.

@cjaimesb

Sobre el acuerdo de los cinco partidos con el gobierno, por Luis Fuenmayor Toro
  • Apoyo la firma del acuerdo. Hubiera firmado si se me lo hubieran pedido. Esto no significa que lo considere un éxito total desde ya, pues son muchos los escollos en el camino, comenzando por las inconsecuencias del gobierno.
  • El otro gran obstáculo es la posición hostil hacia el gobierno y el país del presidente Trump, quien pretende erigirse en la instancia que decide en relación con nuestros asuntos, seguido por quienes aplauden y le hacen coro.
  • El acuerdo tiene también en contra el sectarismo y la arrogancia de la oposición de la Asamblea Nacional, que se considera mayoritaria, dueña de los escenarios políticos y electorales y única con derecho a ser la oposición del gobierno.
  • La incredulidad del venezolano en el gobierno y en quienes le han hecho oposición desde sus inicios conspira también contra el cumplimiento de los acuerdos firmados.
  • Se comprende la incertidumbre y desconfianza de la población al acuerdo con el gobierno, son 20 años de polarización y existe una campaña insidiosa contra la iniciativa por parte de los extremistas políticos de la Asamblea Nacional.
  • Otro peligro para el desarrollo positivo de los acuerdos es que los partidos firmantes o algunos de ellos, los pretendan administrar en forma sectaria y excluyente, tal y como el G4 opositor extremista ha manejado sus alianzas.
  • Que apoye la firma del acuerdo con el gobierno no significa que crea que es el mejor acuerdo del mundo. Pero entiendo que fue el acuerdo posible y lo posible es lo que sucede; lo imposible no sucede.
  • Antes de firmarse el acuerdo, habíamos entrado en una parálisis de la política, sin iniciativas, mientras el sufrimiento de la gente aumentaba y la beligerancia política y represión gubernamental se incrementaban.
  • Esa parálisis generada por el fracaso del último diálogo era propicia para el desarrollo de acciones de intervención militar del país, peligro que debía ser enfrentado por quienes aún tienen dignidad y amor por su patria.
  • La intervención militar se podría producir unilateralmente por EEUU o a través del TIAR, que ha venido siendo impulsado por el extremismo opositor.
  • Otra vía de hecho para acciones militares contra Venezuela es la generación de incidentes fronterizos, que involucren a tropas regulares de países vecinos.
  • La parálisis de las iniciativas políticas también permitía el fortalecimiento a lo interno del gobierno, quien pasaría a convocar elecciones de la AN sin las condiciones de transparencia, equidad y democracia que se reclaman.
  • El principal responsable del éxito o fracaso de los acuerdos es el gobierno, pues en sus manos está la instrumentación de la mayoría de las acciones concertadas.
  • El gobierno debería de convencerse que su política debe ser la de acelerar el cumplimiento de los acuerdos y no la de darle largas, pues no se trata de ganar tiempo sino de producir respuestas positivas que desarmen cuanto antes a sus enemigos, sobre todo los externos.
  • La liberación de presos políticos ayuda mucho en la creación de un clima de distención, de justicia y de paz. El control de las acciones de las FAES también, al igual que la desaparición de las acciones de hostigamiento de los colectivos.
  • Como la conspiración de grupos extremistas continuará, el gobierno debe proceder apegado estrictamente al debido proceso judicial y con total respeto de los DDHH.
  • Como el acuerdo principal es el nombramiento constitucional de un nuevo Consejo Nacional Electoral, la AN tiene la primerísima responsabilidad en este aspecto. Nadie entendería que saboteara este nombramiento.
  • Las negociaciones de Santo Domingo y las de Oslo-Barbados tomaron sus tiempos y hubo que esperar sus resultados; de la misma forma se debe proceder con las iniciadas actualmente. Deben realizarse sin precipitaciones.
  • Al contrario a las negociaciones anteriores, donde privó el secreto absoluto, las actuales deben ser transparentes, para generar más confianza así como tener la opinión inmediata de la gente sobre las discusiones y los acuerdos.
  • Las partes involucradas en los debates deben informar también en forma conjunta de las dificultades enfrentadas y los escollos a superar en todo el proceso de negociación.
  • Un acuerdo formal útil para mejorar el ambiente de negociación sería el de reducir la beligerancia política de los actores.
  • El gobierno debería controlar las descalificaciones permanentes de algunos de sus voceros, pues no ayudan a crear el clima político necesario para salir con éxito de esta difícil coyuntura.
  • No se debe descartar la posibilidad de refrendar los acuerdos alcanzados, con un referéndum aprobatorio de los mismos, ni de utilizar el referéndum consultivo para dirimir los desacuerdos graves que pudieran aparecer.