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“El gobierno decretó la muerte del salario”: Trabajadores de la UCV protestaron contra anuncios de Maduro
Trabajadores de la UCV planean actividades que van desde movilizaciones hasta paro general de actividades

 

Este martes, 2 de mayo, trabajadores, obreros y profesores de la Universidad Central de Venezuela (UCV) obstaculizaron el paso por la Puerta Tamanaco de esa casa de estudios con el fin de rechazar el anuncio del Ejecutivo de incrementar los bonos de alimentación y de guerra económica, sin tocar el ingreso de 130 bolívares mensuales.

«Ayer fue la muerte del salario mínimo», exclamó Eduardo Sánchez, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Universidad Central de Venezuela (Sinatra – UCV) respecto a los más recientes anuncios de Maduro y agregó que no tienen expectativa alguna con la actual administración.

Destacó que continuarán en la calle porque los trabajadores «no están pidiendo limosna», sino que exigen un derecho. Alertó que el salario no fue tocado «para que desapareciera».

«Ayer modificaron el concepto del salario como parte de la maquila que están dando. El gobierno determinó 40 dólares para el cestaticket que no reciben los trabajadores jubilados», dijo Sánchez.

Por ello, convocaron para el jueves 4 de mayo en la UCV a todos los dirigentes sindicales para acordar una agenda unitaria, que tendrán inicio a partir del lunes y que incluyen desde movilizaciones hasta paro general de actividades.

 

 

Por su parte, el presidente de la Asociación de Profesores de la UCV, José Gregorio Afonso, considera que lo ocurrido en la víspera «atenta contra el valor del trabajo» y por eso, cuando se le quita valor, se desestima la posibilidad de crecer y que los jóvenes tengan un futuro en el país.

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OVF: Salario promedio en el sector privado superó los 100$ en primer trimestre de 2022
El Observatorio afirma que el proceso de la dolarización ha persistido a pesar del esfuerzo de las autoridades por aumentar el uso y la demanda de bolívares

 

El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) indicó que en el primer trimestre de 2022, el salario mínimo en el sector privado se ubicó en 101 dólares. Una mejoría considerable respecto al mismo período de 2021, según consideran.

El OVF detalló que el salario promedio del sector privado fue de US$ 108,7 dólares. Según los cálculos del Observatorio, el sueldo de un gerente se ubica en $234,7; $152,7 para profesionales y técnicos y $100 para los obreros.

Sin embargo, estos salarios han perdido su poder adquisitivo por el alza de precios en dólares de los bienes y los servicios. 

«El salario promedio pasó en marzo de 2022 de US$ 108,7 a US$ 98,2, motivado en la apreciación del tipo de cambio real, lo que está mermando el poder adquisitivo de las remuneraciones de divisas», señala el OVF. 

Sobre el pago de los salarios en dólares, el Observatorio de Finanzas señaló que 69% se canceló en dólares al cierre de marzo de 2022. En términos de bolívares, los salarios reales aumentaron 1,6% entre marzo 2022 y diciembre de 2021.

Desconfianza en el bolívar

El OVF afirma que el proceso de la dolarización ha persistido a pesar del esfuerzo de las autoridades por aumentar el uso y la demanda de bolívares, como recientemente se está haciendo con el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras. 

Sin embargo, el Observatorio asegura que en el fondo subyace la desconfianza en el bolívar en su rol de reserva de valor ante el evento de un rebrote de la inflación.

Trabajadores introdujeron amparo ante el TSJ contra resolución que obliga a obreros a pagar ISLR

TSJ-630

Varios movimientos sindicales se hicieron presentes en la sede del Tribunal Supremo de Justicia para presentar un recurso de amparo con medida cautelar que detenga los efectos de la resolución que obligaría a los trabajadores y obreros que ganan salario mínimo a pagar el Impuesto sobre la Renta (ISLR) en base al salario integral.

Evencio Chacón, representante de la Federación Nacional de Trabajadores Telefónicos (Fetratel) señaló que «la modificación del artículo 31 del Impuesto sobre la Renta le ha traído a los trabajadores un gran perjuicio porque el gobierno obrerista pretende que los trabajadores declaren el impuesto en base al salario integral, cuando la norma de los trabajadores que es el artículo 107 de la Ley Orgánica del Trabajo establece  con claridad que los tributos e impuestos que los trabajadores deben declarar se pagan con salario normal (básico).

Indicó que este es el motivo por que el que acuden ante el Tribunal Supremo de Justicia, al sentir que se le están violentando derechos constitucionales, teniendo en cuenta que el artículo 89 de la Constitución Nacional establece que los derechos y beneficios de los trabajadores no pueden ser alterados o modificados por otras leyes.

«En consecuencia el gobierno pretende llenar sus alcancías con el bolsillo de los trabajadores y eso bajo ninguna circunstancia la clase trabajadora la va a permitir», sentenció Evencio Chacón.

El dirigente sindical explicó que introdujeron un recurso de amparo con medida cautelar para que el TSJ «se pronuncie mucho antes del 31 de marzo, en el entendido que hasta el 31 de marzo es la fecha límite para declarar el impuesto sobre la Renta, por eso estamos viniendo a tiempo para que el gobierno que se dice llamar obrerista reflexione y entiende que con el bolsillo de los trabajadores no se pueden llenar las alcancías del Seniat».

Por su parte, el abogado Idelgar Arispe puntualizó que esperan una decisión rápida del Tribunal Supremo de Justicia, entendiendo que ya existe jurisprudencia al respecto.

Arispe detalló que «la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en la Sentencia 301 de fecha 27 de febrero de 2007 del magistrado Francisco Carrasquero, en la que se estableció que las utilidades y prestaciones sociales no forman parte del salario normal de los trabajadores. En este sentido y teniendo en cuenta que estamos ante la misma Constitución y las mismas leyes, no puede una resolución cambiar lo establecido en la Constitución».

Reiteró que espera que como el tema ya ha sido conocido por la Sala esta pueda presentar una sentencia y una medida cautelar que impida el cobro del Impuesto sobre la Renta a todos los venezolanos utilizando como base imponible el salario integral.

En la movilización que realizaron los trabajadores a las puertas del Tribunal Supremo de Justicia estuvieron presentes los representes de Federación Nacional de Trabajadores Telefónicos (Fetratel), Sindicato de Obreros de la Alcaldía Metropolitana, Federación de los Trabajadores de la Harina (Fetraharina), Sindicato de Hospitales y Clínicas de Caracas, Sindicato de Transporte de Valores, Sindicato de la Cantv (Caracas) y el Sindicato de Empleados Públicos del Ministerio de Salud (Sunep-Sas).

Maduro a trabajador que le reclamó: Me gustaría verlo personalmente para decirle cuatro cosas

Tras anunciar el aumento del salario mínimo en un acto realizado en el centro de Caracas, el presidente Nicolás Maduro recibió críticas que no fueron de su agrado. Luego de esto, el mandatario reclamó en voz alta al trabajador: «Me gustaría verlo personalmente para decirle cuatro cosas». Calificó el reclamo como individualista. «O hay patria para todos o no hay patria para nadie», agregó.

Ex sidoristas accionistas B: Todo lo han conquistado a pulso (doblegando al gobierno reaccionario) por Damián Prat

Accionistasb

 

Si algún caso retrata claramente, en forma inequívoca e incluso escandalosa la impostura del “gobierno revolucionario” en su supuesta vocación por “el progreso social de los trabajadores”, es el de los 15 mil ex trabajadores de Sidor y trabajadores activos a quienes la Ley de privatización de 1997 les había abierto la puerta para que fuesen co-propietarios del 20% de Sidor, los Accionistas B,  y por ende beneficiarios de una renta de ganancias y productividad y al mismo tiempo, protagonistas y vigilantes de la sana administración y de los planes de inversión y manejo de la empresa ya que tal condición accionaria les daba derecho a tener dos directores principales y dos suplentes en la Junta Directiva de Sidor, para vigilar todo, conocer todo, proponer, auditar e influir.

Esa historia debería ser escrita y relatada con detalle.  Entre 2003 y 2007 fue una férrea lucha para doblegar la resistencia de acero que les puso el gobierno tratando de impedir que se cumpliera ese proceso de Ley.  Que los sidoristas no pudieran ser co-propietarios de su empresa.  El gobierno nuca quiso que fuesen co-dueños de Sidor ni que tuvieran progreso social independiente. Maniobras de todo tipo.  Argucias, obstáculos.  Que si hay que esperar que la Procuraduría estudie el asunto. Que si la AN.  Que si la Contraloría. Que ya va.  Que CVG (rojita y verde oliva) se apropiaba de sus primeras ganancias.  Que no les permitían entrar organizadamente.  Los primeros grupos organizados, bajo el nombre de “Club Sidor”, remaban contra la corriente. La transnacional “miraba para otro lado” para no molestar a su estrecho socio, el gobierno de Chávez.

Comenzaron las protestas de calle, las movilizaciones, la búsqueda de resonancia en los medios que aún no estaban bajo la “hegemonía comunicacional revolucionaria”, es decir, de la censura.  Aquel episodio estelar de “la tranca total de Ciudad Guayana” un día -25 de septiembre de 2005-  que Chávez llegaba en visita presidencial y tuvo que “saltar” de Macagua a Venalum en helicóptero porque no había paso.   Luchas y mas luchas, sumando gente.  Llegaron a mas de 10 mil accionistas.  Fueron doblando el brazo al gobierno que no quería trabajadores con fuerza propia, sino dependientes y obedientes.

Tanto nadar…. para que los ahogaran en la orillita.  Finalizando 2007, lograron hacer las elecciones y designar a sus cuatro directores. Ya tenían dos años que le arrebataron al gobierno sus legítimas ganancias -porque Sidor daba ganancias-   y entonces… cuando iban a asumir funciones… la “revolución-involución” estatizó a Sidor comenzando 2008.  Y le cambió la “razón social” a la empresa.  El gobierno omnipotente dijo que el objeto social de la empresa ya no era la productividad ni la rentabilidad “porque eso es capitalismo malvado”, sino “ser del pueblo”, un eufemismo que escondía justo lo contrario:  comenzó el “proceso” de arruinar a Sidor, de arrebatarle al país sus 4 millones de toneladas de acero para terminar importando cientos de miles de toneladas de productos de acero.  De arrebatarle a sus trabajadores los contratos colectivos.  De llenar la empresa de pérdidas de modo que mas nunca sus 15 mil accionistas populares pudieron cobrar ni un bolívar por las acciones que pagaron de sus bolsillos.

OJO. El colmo de los colmos fue que “la revolución” le pagó a la transnacional mas de 2 mil millones de dólares por su 59%, cosa correcta, pero a los trabajadores venezolanos, miles de ellos de “la tercera edad” nunca les quiso pagar su parte.  El desprecio al venezolano.  Pretender “ningunear” al trabajador.  Injusto trato discriminatorio. A la poderosa transnacional le pagaron todo, sin falla, e incluso con intereses pero a los 15 mil sidoristas no querían pagarles su 20% de ley.  Robin Hood al revés.

De vuelta a la lucha.  Una y otra vez a la calle.  Tomas de CVG. Asambleas.  Denuncias.  Trancas. Protestas. Vigilias. Organización. Obligando al gobierno a “negociar y dialogar” que es la antítesis de los autoritarios.  De todo.   Y el gobierno prepotente empeñado en que no.  Pero la constancia da frutos.  El costo político de la impopularidad crecía.  Y las protestas sumaban mas y mas gente.   Nunca se dejaron “tranquilizar” con “un dulcito”.  Reclamaron lo suyo. Sin exceso pero lo suyo.  Y tras 5 años de pelear comenzaron de nuevo a doblarle el brazo al gobierno que desprecia el derecho del trabajador.  Les pagaron una parte.  Ahora tenían que pagarles el resto del valor de sus acciones. De nuevo las burlas a lo acordado.  Que no tenemos dinero. Que ya va.  Que esperen. Que les pagaremos pero a pedacitos y dentro de un año y sin reconocer la inflación.  Que vaina.  Siguen luchando.  Todo lo que han logrado ha sido a punta de lucha y esfuerzo porque lamentablemente esa oligarquía roja abusa hasta el extremo y se cree dueña del país y de la vida de los venezolanos.  Sobre todo, estos dizque “socialistas” definen su “ideología” como la de que el pueblo debe ser dependiente de ellos y solo limitarse a esperar migajas “cuando ellos quieran darlas”.   Pero así no es.  Millones de venezolanos  -cada vez mas-  igual que esos 15 mil sidoristas accionistas B resisten y no se dejan.

Aquel plan del “Programa de Participación Laboral”, PPL, de la Ley de Privatización de 1997, era “el socialismo bueno” y así lo bautizé en un largo reportaje para Tal Cual hace ya muchos años, creo que en 2005 o 2006, porque los convertía en propietarios a la par de trabajadores, sin renunciar a sus derechos sindicales y conquistas laborales.  El “socialismo bueno”, decía, para contrastarlo con el “socialismo ruinoso” del modelo cubano-soviético del “estatismo salvaje”, donde el gobierno es dueño de todo y el resto de la sociedad su servidumbre, que ya se vislumbraba entonces, como “el modelo”  admirado por el grupo gobernante en Venezuela diciendo que eso era “el socialismo”.

¡Ufff! Increíble que ya entrando al siglo XXI hubiera aún gente que “soñara” con ese “modelo retrógrado” y reaccionario, con ese comprobado fracaso de mitad del siglo XX.  Ya en los años 70 y 80 los jóvenes rebeldes sabían -sabíamos- que ese “modelo” no era alternativa a la injusticia social.  Ya había ocurrido la invasión de los tanques soviéticos a Checoslovaquia (1968) para aplastar “la primavera de Praga” o el experimento del “socialismo en libertad con rostro humano”.  Luego cayó el Muro de Berlín, los obreros polacos derribaron la dictadura militar del “partido obrero unificado”, suerte de Psuv de allá.  La Unión Soviética, es decir, el otro “imperio” poderoso implosionó y se disolvió por ser inviable.  China aprovechaba la muerte de Mao para reformarlo todo y medio salir de la más espantosa miseria, aunque con dos males: capitalismo salvaje y dictadura de partido único.   Fidel y Kim Il Sung sostuvieron sus ruinas mediante un control represivo asfixiante policial y militar.

¿Cómo era posible que en Venezuela apareciera una élite gobernante que fuese ciega ante ese desastre y propugnara aquel atraso del peor pasado llamándolo impropiamente “el proceso de cambio” como si fuera algo novedoso?. Retroceso e involución, que no revolución, cuando tuvieron la oportunidad de oro de proyectar una especie de “tercera vía” y un salto de desarrollo y progreso social.  En lugar de eso, el retroceso al “estatismo salvaje” y al peor populismo del derroche de la mayor riqueza petrolera jamás imaginada. El caso de los 15 mil co-propietarios de Sidor y sus luchas en dos etapas los desnudan del todo.

 

Damián Prat

depece54@gmail.com

@damianprat 

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