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Luiz Inácio Lula da Silva

Justicia brasileña niega libertad al expresidente Lula da Silva

LA CORTE SUPREMA BRASILEÑA le negó el martes una vez más la libertad al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Por tres votos contra dos, los jueces de la segunda sala del Supremo Tribunal decidieron que el expresidente, preso por corrupción desde el 7 de abril del año pasado, deberá continuar en prisión cumpliendo una pena por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Luego de rechazar este mismo martes un pedido de hábeas corpus presentado por la defensa del expresidente (2003-2010) que pedía la libertad, el ministro Gilmar Mendes propuso votar por la libertad provisoria de Lula.

Mendes entendía que el expresidente debía permanecer en libertad de forma provisoria hasta que la Corte resuelva sobre otro pedido de libertad efectuado por los abogados del líder del Partido de los Trabajadores (PT). Pero una mayoría de los magistrados decidió rechazar esa moción.

Tras el fallo adverso, Lula deberá continuar preso al menos hasta que concluya el juzgamiento del restante pedido de hábeas corpus pendiente, que cuestiona la actuación del exjuez Sergio Moro en el proceso que lo llevó tras las rejas.

Aún no hay fecha de cuándo será retomado el proceso.

Lula está preso tras haber sido condenado en el proceso del triplex de Guarujá, una causa en la que la justicia lo encontró culpable de haber recibido un apartamento y una serie de refacciones en el inmueble como pago de una coima de una empresa constructora.

Los abogados de Lula acusan a Moro, quien lo condenó en primera instancia cuando se desempeñaba como juez en Curitiba, de parcialidad y reclaman la anulación de la condena.

Pese a que la defensa de Lula centra sus críticas en Moro, exmagistrado de primera instancia, posteriormente la justicia ratificó la condena en instancias posteriores.

El año pasado, Moro dejó la magistratura y en enero asumió como ministro de Justicia de Bolsonaro.

En los últimos días, los abogados de Lula volvieron a la carga contra Moro luego de que el sitio The Intercept publicara una serie de presuntas conversaciones privadas entre el ministro y fiscales del Lava Jato.

Lula y Rousseff irán a juicio por asociación ilícita en caso de corrupción

LOS EXPRESIDENTES BRASILEÑOS Luiz Inácio Lula da Silva, en prisión desde abril pasado, y Dilma Rousseff serán enjuiciados por asociación ilícita en un caso de corrupción, informaron fuentes oficiales.

El juez Vallisney Oliveira, de Brasilia, aceptó la denuncia formulada por la Fiscalía contra los exmandatarios en un proceso que afecta a antiguos dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) y está relacionado con la trama corrupta destapada en el seno de la petrolera estatal Petrobras.

Ex presidentes de Odebrecht confirman financiamiento a obras de Lula

LOS EXPRESIDENTES DE ODEBRECHT, vinculados al mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil, confirmaron a la justicia brasileña financiar obras en una casa de campo que la Fiscalía atribuye al encarcelado ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.

Las acusaciones fueron confirmadas en declaraciones este miércoles a la justicia por Marcelo y Emilio Odebrecht, y por Alexandrino Alencar, antiguo directivo de la constructora que fue vinculada por la Operación Lava Jato, quienes actualmente tienen acuerdos de colaboración con la justicia.

El caso, uno de los seis procesos que tiene la justicia contra Lula da Silva, se refiere a unas reformas realizadas por la constructora Odebrecht en una casa de campo en la ciudad de Atibaia, municipio del estado de Sao Paulo, cuya propiedad está a nombre de allegados de Lula, pero que era frecuentada exclusivamente por el ex presidente y su familia.

Lula, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010 , fue condenado en segunda instancia a 12 años y un mes por corrupción pasiva y lavado de dinero, acusado de haber recibido a manera de soborno un apartamento en el balneario de Guarujá, en el estado de Sao Paulo.

En las nuevas declaraciones, los ex ejecutivos confirmaron haber financiado obras en la casa de campo por solicitud de la entonces primera dama, Marisa Leticia, esposa de Lula y quien falleció el año pasado.

Alencar reiteró a la juez que las obras en el “sitio de Atibaia” se realizaron a petición de la ex primera dama Marisa Leticia, quien no estaba contenta con unas reformas que venía adelantando otra empresa en la propiedad.

Emilio Odebrecht confirmó haber aprobado la petición hecha por la esposa de Lula para Alexandrino y también dijo que recomendó al entonces director de la constructora ser lo “más discreto posible” en la ejecución de las intervenciones”.

Tribunal decide que Lula no puede ser candidato presidencial

El Tribunal Superior Electoral de Brasil votó el viernes en contra de que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva se postule a los comicios presidenciales de octubre a pesar de que encabeza las encuestas, fallo que agrega incertidumbre a una contienda en la que ya no hay un claro favorito.

En una sesión que se extendió hasta la madrugada del sábado, los jueces sufragaron 6-1 en contra del alguna vez enormemente popular presidente, que está encarcelado por una condena de corrupción que considera una farsa.

El izquierdista Partido de los Trabajadores de Lula emitió un comunicado en el que afirma que apelará, pero parece haber pocas probabilidades de que tenga éxito. Aparentemente eso dejaría el destino del partido en manos de su actual candidato a vicepresidente Fernando Haddad, un exalcalde de Sao Paulo que hasta ahora ha registrado un solo dígito en las encuestas y tendría que apoyarse en el carisma de Lula para poder ganar.

El juez del Supremo Tribunal Federal Luis Roberto Barroso emitió el primer voto contra Lula, diciendo que el fallo fue “muy simple” porque la ley prohíbe la participación de candidatos cuya declaración de culpabilidad ha sido refrendada por una corte de apelaciones.

“Aquí no hay margen para que el tribunal electoral haga ninguna otra evaluación salvo la que muestra que hay una declaración de culpabilidad, y esa condena afecta los requisitos del candidato para poder participar”, señaló Barroso.

El juez Edson Fachin no estuvo de acuerdo, y mencionó una exhortación reciente de una comisión de derechos humanos de las Naciones Unidas para que se permitiera que Lula se postulara mientras sigue apelando su declaración de culpabilidad.

Incluso mientras los jueces debatían, el Partido de los Trabajadores difundió anuncios en las redes sociales protagonizados por Lula, apegándose a una estrategia de mantener al expresidente a la vista del público lo más posible.

Lula, exlíder sindical de 72 años, fue el mandatario de Brasil durante un período de auge de 2003 a 2010, promoviendo políticas sociales que sacaron a millones de personas de la pobreza. El expresidente estadounidense Barack Obama lo llamó alguna vez “el político más popular de la Tierra”.

Pero Lula y su partido han perdido mucho de ese atractivo en los últimos años debido a un desplome económico durante el gobierno de Dilma Rousseff, la sucesora que él eligió, y una amplia pesquisa anticorrupción en la que se han visto involucrados muchos altos empresarios y políticos, incluido el mismo Lula.

El expresidente cumple una sentencia de 12 años por corrupción y lavado de dinero tras ser declarado culpable de favorecer a la compañía constructora Grupo OAS a cambio de que le prometiera darle un apartamento en la playa.

Barroso dijo que el Partido de los Trabajadores debería reemplazar a Lula en un plazo de 10 días, y que él no debería aparecer como candidato presidencial en el tiempo gratuito que se les concede a los partidos políticos en la televisión y radiodifusoras nacionales a partir del sábado.

En un comunicado el viernes por la noche, el Partido de los Trabajadores dijo que apelará el fallo del Tribunal Electoral, de la misma forma en que Lula lucha para revocar su condena por corrupción.

Con Lula fuera de la contienda, se espera que Haddad ocupe su lugar en la postulación del Partido de los Trabajadores. Las encuestas muestran un apoyo tibio a la postulación de Haddad, pero el partido espera que la popularidad de Lula pueda impulsar las aspiraciones del exalcalde.

Haddad visitará el sábado Garanhuns, una ciudad en el empobrecido noreste de Brasil donde Lula nació.

Corrupción y narcotráfico, por Asdrúbal Aguiar

La exacerbación de la podredumbre, de la corrupción y el acusado entendimiento de parte de las élites políticas latinoamericanas – arguyendo necesidades de paz y gobernabilidad – con las manifestaciones más perversas de la criminalidad transnacional contemporánea: el narcoterrorismo y el lavado de los dineros sucios, está produciendo un hartazgo en nuestras sociedades. Acaso algo bueno podrá salir de ello, en revancha. La perspectiva es hoy más clara y rasgadora que en el pasado reciente, sin lugar a duda, pues hasta ayer se creía que todo se reduce a la corrupción de siempre.

Lo paradójico es que quienes, a finales del siglo XX e inicios del siglo XXI, asumen las banderas de lucha contra la falta de probidad y el reclamo por la rendición de cuentas de parte de los funcionarios del Estado – lo que en el pasado se conoce como el juicio de residencia – llevando a los políticos ante el patíbulo de la opinión pública, al término son hoy los realizadores del matrimonio diabólico de la misma política, en nombre de la anti-política, con el mundo del narcotráfico y el crimen globalizado.

Se trata de los marxistas y sus usufructuarios de circunstancia – los de siempre y en toda hora, en gobiernos de cualquier signo – y que, a conveniencia, viudos del cambio de la historia ocurrido junto con la caída del Muro de Berlín, huérfanos y discriminados como se dicen, mutan a propósito en socialistas del siglo XXI. Ahora se diluyen – bajo la escuela de los Zapateros y los Samper – tras el telón del “progresismo” o del humanismo socialista, luego de quedar todos al desnudo con los escándalos de Lula da Silva en Brasil, la Kirchner en Argentina, la macabra pareja nicaragüense de los Ortega, Morales y sus socios-listos, Maduro y sus socios de cartel en Venezuela, y párese de contar.

El caso es, que hasta finales del pasado siglo el problema, que efectivamente lo es y lo repito, se limita a la corrupción administrativa, al peculado o la desviación de dineros del tesoro público para asuntos distintos de los preestablecidos por la ley: Una enfermedad que carcome en la propia región desde las guerras de Independencia, cuando Bolívar y Páez, desde Venezuela y como molde, ofrecen a los suyos, a sus soldados, repartirles liberalmente los bienes del gobierno si logran la victoria.

De la corrupción me hablan, en efecto, los imberbes soldados quienes participan de las asonadas de 1992 en calidad de “bolivarianos” y quienes, ante mi reclamo, así se justifican. Buscan resquicios constitucionales para encubrir la felonía. No por azar – es lo que importa subrayar y reitero en varios de mis libros (De la revolución restauradora a la revolución bolivariana, 2009; El problema de Venezuela, (2016); Civilización y barbarie, 2018 – la impudicia del comportamiento virreinal de quienes en nombre de la anti-política se hacen del poder público venezolano, una vez alcanzado frenan la simulación. La codicia es más fuerte y ser simples corruptos no les basta.

Tanto que, desde el primer día de su elección, cuando asume como presidente electo el pacato comandante de Sabaneta de Barinas, Hugo Chávez Frías, lo primero que hace es ordenar se le fabrique su banda presidencial en Madrid, por la misma firma que elabora la de los reyes españoles. Era un primer síntoma, un mal signo. Pero ello es “peccata minuta”. No pasan meses sin que llegue lo insólito e inédito, el pacto con las FARC de agosto de 1999 para hacer del Estado venezolano domicilio del crimen de narcotráfico y el tráfico de armas a nivel global. Lo que conlleva a un predicado hoy manifiesto: el marxismo tropical y militarista asume el poder para no dejarlo o abandonarlo jamás.

No se trata de lo que repite el dictador Juan Vicente Gómez durante la primera mitad del siglo XX: ¡De aquí no me saca sino Dios! Es que el Estado es en lo adelante el articulador del mal absoluto, y por ello sorprende que, quienes desde la acera de la política vuelven ahora por sus fueros, para expulsar del poder regional a las manifestaciones de la anti-política vestidas de socialismo, creen que el asunto es político, como la corrupción, y nada más, que urge cauterizar otra vez, y nada más.

Extraña, por ende, que en la medida en que el escándalo de la ODEBRECHT – trasnacional brasilera de las “mermeladas”, dirían los neogranadinos – cubre a la región y remueve gobernantes beneficiados de sus coimas, en otra aparente operación anti-política, todos a uno, políticos y antipolíticos no mencionen lo vertebral y que le ha dado muerte a la política dejando a nuestras sociedades sin tejidos, haciéndolas líquidas, sometiéndolas a la inopia, a saber, el dominante de las drogas y sus negocios.   

Siendo así, cuando se aprecia que algunos políticos le sirven la mesa a las prácticas anti-políticas del narco-poder, para forzar un juego de alternabilidades simuladas, uno se harta y hasta se dice ¡que se vayan todos, políticos y antipolíticos, y que el último apague la luz, para que otra luz renazca!

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Brasil: Juez Sergio Moro emite orden de arresto contra Lula da Silva

 

El juez federal Sergio Moro emitió el jueves una orden de arresto contra Luiz Inácio Lula da Silva, horas después de que el Supremo Tribunal Federal denegó una solicitud del expresidente de Brasil para no ir a la cárcel mientras apela una sentencia de culpabilidad por corrupción.

Moro le dio a Lula un plazo de 24 horas para que se presente ante la policía federal en la ciudad sureña de Curitiba.

El año pasado, Moro declaró culpable a Lula de hacer favores a una compañía constructora a cambio de la promesa de un apartamento en la playa. Un tribunal de apelaciones refrendó dicha declaración de culpabilidad en enero.

Supremo Tribunal de Justicia decide que Lula Da Silva irá a prisión

 

De manera unánime, los cinco ministros del Superior Tribunal de Justicia (STJ) rechazaron la solicitud de la defensa del ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva para evitar que el precandidato de Partido de los Trabajadores vaya a la cárcel.

La decisión descartar el habeas corpus preventivo con el que la defensa esperaba que el presidente evitara pasar por prisión antes del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF-4) resuelva el proceso judicial al que se enfrenta.

Uno de ellos es el Supremo Tribunal Federal (STF), la máxima instancia judicial del país, donde se discuten aspectos constitucionales.

El pasado 28 de marzo, de manera unánime, el tribunal ratificó la condena de Lula Da Silva y aumentó la pena a 12 años y en mes por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Lula es investigado por presuntos sobornos que recibió de la empresa OAS a cambio de favorecer a la compañía petrolera estatal.

En horas previas a la decisión del tribunal, el Ministerio Público insistió en que el acusado debe cumplir su pena en la cárcel de inmediato y pidió que una vez que el STJ decida sobre la apelación sea informada al tribunal de primera instancia (TRF).

El ex mandatario busca ser candidato en los próximos comicios presidenciales, donde es el favorito según las encuestas. Sin embargo si es condenado podría quedar inhabilitado por tener una condena ratificada en segunda instancia.

 

La Tercera

 

De cuando Lula y Chávez se profesaban admiración mutua

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“Yo diría que es natural. Nunca podrían ser igual las relaciones que yo tengo con Lula, éstas preceden a nuestra condición de presidentes, yo conocí a Lula por allá por los años 90 cuando salía de prisión y comenzamos a hacer una relación que es muy profunda y una amistad que es como perfecta”, así describiría su amistad el expresidente Hugo Chávez, para con su homólogo el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

La relación entre ambos mandatarios siempre fue muy estrecha, así lo demostró la alianza que se concretara en 2011 entre Petróleos de Venezuela y Brasquen, para lo cual se aprobó un acta de compromiso entre ambas empresas para hacer un polo petroquímico que hasta la fecha continúa en incógnito.

Lula da Silva jamás tuvo malas palabras para su homólogo venezolano, en 2014 y durante su intervención en la conferencia ministerial sobre la unidad y la integración de la región que se celebró en Guayaquil, Ecuador, el exmandatario brasileño aplaudió la participación de Chávez como uno de los continuadores de un proyecto jamás visto en la región.

“Chávez y Kirchner fueron personajes ilustres para la integración, líderes históricos que demostraron su compromiso y amor por los pueblos del sur”, dijo al referirse a su amistad con los jefes de Estado.

Ambos mandatarios padecieron de cáncer en 2012 y pese a sus dolencias físicas describieron el año mencionado como “un gran año”, luego de compartir una llamada telefónica revelada por el Ministerio de Exteriores.

Chávez recibió la llamada de Lula en Cuba, donde fue operado en tres ocasiones y recibió un tratamiento de quimioterapia y otro de radioterapia, debido a un cáncer en la zona pélvica, sin embargo, el entonces presidente no logró superar la enfermedad y falleció. Su amigo Lula da Silva por su parte tuvo más suerte y vio desaparecer el tumor que padecía en la laringe.

Ante la muerte del mandatario venezolano y la toma de posesión del actual presidente, Nicolás Maduro, el expresidente brasileño aseguró que contar con Maduro en la presidencia es concretar la Venezuela que Chávez soñó. “Chávez y Maduro tuvieron las mismas concepciones en relación a los desafíos que Venezuela tenía por delante, en defensa de los más pobres”, expresó Lula da Silva.

Superó el cáncer, pero ahora le toca la dura prueba de 9 años y medio de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero.

“Prueben que soy corrupto e iré caminando a la cárcel”, asomó una vez Lula.

Como expresidente, logró mantener su popularidad intacta hasta que la crisis hizo mella en su pupila, la ex destituida presidenta Dilma Rousseff. El “Lava Jato”, la investigación de la monumental trama de desvíos de Petrobras, golpeó al gobierno del Partido de los Trabajadores.

Con información de Tal Cual