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Agua

May 30, 2020 | Actualizado hace 1 semana
El drama de vivir sin agua en Venezuela
70% de los ciudadanos valora negativamente el servicio de agua potable

La precariedad de las condiciones de los servicios públicos en Venezuela aumenta cada día, una situación que afecta gravemente a la población que, en ocasiones, no tiene acceso ni tan siquiera a un bien tan básico como el agua.

De acuerdo con el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos, el 70% de los ciudadanos valora negativamente el servicio de agua potable y el 96% cuenta con sistema de tuberías en sus hogares, pero sólo el 10% recibe el suministro de forma continúa.

La fuerte escasez de agua en los hogares venezolanos es grave, los camiones cisterna, solo son accesibles para ciertos hogares, pues sus costos van desde los 10 a los 70 dólares y los venezolanos deben buscar alternativas para poder abastecerse del vital líquido.

La Voz de América conversó con 4 familias venezolanas que viven las penurias de no recibir agua de forma continua y cuando les llega, aseguran, lo hace en condiciones que no son nada óptimas.

Turquía con sequía 

Turquía Serpa vive en una popular zona del Oeste de Caracas, en su casa son dos personas de la tercera edad, dos adultos y un niño. Llevan más de un mes sin que les llegue agua por las tuberías, antes de que esto pasara solo les llegaba 2 veces por semana.

“Tenemos un mes saliendo a la calle a buscar agua, porque este problema, al menos en el sector, es solo en algunas calles; otras afortunadamente tienen agua y no sabemos cómo esto sucede. Entonces, debemos pedir a los vecinos que si les llega y llenamos con tubos o se pegan las mangueras de calle a calle para poder abastecernos”, explica Serpa.

“En ocasiones extremas en el que todo el sector se queda sin agua tratamos de pedir agua a algún conocido o familiar fuera del sector para llenar algunos potes o vamos a los llenaderos naturales, eso cuando podíamos movilizarnos con normalidad, ahora está complicado esa opción por no tener gasolina”, agrega.

Serpa reconoce que la familia ha sopesado la posibilidad de comprar una cisterna “que cobra 15 dólares”, aunque depende de “cuánto se quiera llenar”, una medida que, dice, está segura que acabaran adoptando.

“Vecinos han salido a protestar por la falta de agua, pero enseguida envían cisternas al sector, esto solo es para calmarlos, pues el problema de agua no se soluciona con una cisterna. No creo que esto mejore, pero no pierdo las esperanzas”, concluye.

José Daniel Ramos, vive solo en el centro de Caracas. Tiene casi un mes sin recibir agua, normalmente iba y venía durante la semana, no tenia días fijos, vivía en una constante expectativa: ¿llegaría o no?.

“Bajo al sótano 2 del edificio, ya que es muy probable que en la toma de los bomberos haya agua (esa tubería es de emergencia, casi siempre tiene agua). Pero en estas 4 semanas que llevo sin agua, esa opción solo funcionó la primera semana. Tuvimos que deambular por todos los sótanos oscuros y descuidados revisando en cada toma de los bomberos que se encuentran en cada cierto tramo. En fin, ni en el sótano 3 había”, relata.

Explica que esta es una operación que le ha tocado repetir “varios días”, haciendo pausas para tomar aire y descansar las manos. Generalmente, afirma, lo hace en dos viajes y el agua le “alcanza” para dos días, pero ya ha dejado de hacerlo puesto que ya tampoco sale agua de esa tubería.

“Estoy seguro de que la situación empeorará, hay muchas fallas de luz en Caracas y las bombas centrales no podrán surtir el vital líquido a los hogares. Eso sin comentar la falta de inversión que no hizo en su tiempo el Estado y ahora se están viendo las consecuencias”, opina.

Gonzalo Maduro vive en Chacao, una zona al este de Caracas, en su casa son cuatro personas, sin contar las mascotas. En su casa el agua llega de costumbre un día sí y un día no, aunque esto sea cuestión de azar, desde hace tres semanas esto no es así.

“Por suerte —explica— tenemos un tanque, es el que nos salva la vida literalmente, usamos esa reserva de agua cuando estamos muy muy graves. Ayer entró un rato, fue glorioso. Pero fue breve, unos minutos cortos, pero lagos, porque ya no está entrando”.

Comenta que cuando llega el agua “las correderas” son una locura y que llaman a ese momento “protocolo de emergencia” porque todos buscan en sus casas envases, “hasta las ollas”, para poder almacenar el agua. “Es un momento tenso, un momento que creo no deberíamos vivir ni nosotros ni nadie”.

“A Pesar de tener este tanque llenamos botellones de agua para usarlos sin tener que sacrificar la cantidad de agua en el tanque. Con eso bajamos pocetas, lavamanos platos y nos bañamos. Las matas se riegan cuando hay agua, o cuando la lluvia hace de las suyas. He sacrificado una que otra ducha. Cocinamos con agua potable solo para prevenir. Definitivamente nos afecta psicológicamente. Cuando no hay agua me siento turbio, pesado. El ambiente familiar se pone tenso, es desastroso”.

Alma noble

Alma de Ponte, es una mujer de la tercera edad que vive al este de Caracas; el agua llega por lo general dos días de cada ocho, pero siempre hay averías de hasta 20 días en los que no recibe ni una gota de agua, justo lo que está pasando en este momento.

“No es solo vivir sin agua, sino que cuando llega viene con un olor muy fuerte a monte y también a humedad. Su color pocas veces es cristalino, la mayoría de las veces amarilla y se sedimenta en el fondo de los envases y es pura tierra, a mi me da miedo usar esa agua, pero que puedo hacer si es la que tengo”.

En el edificio, detallan, se compran cisternas que pagan “entre todos”, a pesar de ser “muy costoso”, hasta 30 dólares por apartamento, dice. El problema ahora es que quien se encarga de suministrarles el agua no consigue gasolina.

“Gracias a Dios trato de no quedarme sin una gota de agua mis hijos me traen botellones de sus casas, aunque con el problema que estamos viviendo de la gasolina, no sé cuando puedan volver a traerme (…). Cuando no llega agua de la calle, voy gastando mi reserva de 3 pipotes plasticos de 200 litros, 100 litros y 50 litros, reservas que solo me alcanza para unos días, mientras me toca rezar y pedir que vuelva lo más pronto posible.

Asegura que “muchas veces” se ha visto “tan afectada” que le ha tocado irse a casa de alguno de sus hijos “para poder tener un poco de agua, la situación que estamos viviendo es muy grave”.

“El problema es cada vez peor, no sé cuándo acabará todo esto”, lamenta.

Valera se ahoga en profunda crisis de servicios
Más del 90% de los habitantes del municipio Valera presentan problemas por deficiencia de servicios

Venezuela atraviesa uno de los momentos más críticos, pero no es el coronavirus el que hace que la situación sea tan grave, sino la mala calidad de servicios públicos que han provocado desesperación entre los ciudadanos y es en estos tiempos de cuarentena donde se viven los momentos más difíciles al permanecer encerrados en sus casas sin agua, electricidad ni gas doméstico.

En una encuesta realizada el pasado mes de abril se determinó que más del 90% de los habitantes del municipio Valera presentan problemas por la deficiencia de servicios, resaltando entre ellos, el servicio eléctrico, agua potable, gas doméstico y transporte, siendo estos los que más afectan la calidad de vida de las personas desde hace aproximadamente más de 6 años.

Crisis eléctrica

Jorge Pacheco, habitante de la parroquia San Luis, afirmó que la comunidad atraviesa un momento muy difícil por los racionamientos eléctricos. El servicio eléctrico ha sido uno de los más afectados y se ha acentuado desde el apagón nacional del 2019 el cual se ha manifestado en variaciones de voltaje y racionamientos eléctricos diarios. Según la encuesta realizada en el mes de abril del presente año, el 70% de los valeranos sufre por apagones prolongados de hasta más de 9 horas diarias, mientras que el otro 30% padece por apagones cortos no programados y constantes variaciones eléctricas, trayendo como consecuencia la pérdida de muchos aparatos electrónicos en los hogares y dificultades en la banca pública y privada.

“Sufrimos apagones de muchas horas diarias a tal grado que a veces parece más el tiempo que pasamos a oscuras que con luz.  El gobierno nacional indicó que durante la cuarentena iban a garantizar el buen funcionamiento de los servicios públicos en todo el país, pero parece que a nosotros nos tienen resentimiento”.

Sequía en la ciudad

Otro de los servicios que ha presentado deficiencias  en el municipio es el agua potable, el cual ha tenido graves fallas en los últimos años provocando una completa sequía en las comunidades valeranas entre los años 2018 y 2019. En la encuesta se evidenció que las fallas persisten ya que el 50% de los valeranos recibe agua por tan solo 2 o 3 días por semana mientras el otro 40% asegura que reciben el agua cada 15 días. Tan solo un 10% expresó que contaba con servicio permanente.

Ante esto el ciudadano Henry Santos expresó la importancia del servicio del agua en estos tiempos de cuarentena.

“Vivimos una situación muy crítica por la pandemia del Covid-19 y por eso se nos ha pedido lavarnos las manos constantemente y mantener limpias todas las superficies de nuestros hogares ¿pero cómo vamos a hacer eso con el agua tan fraccionada que recibimos? Es imposible cumplir con estas normas de salud con tantas limitaciones impuestas por las compañías de servicios públicos”.

A pura leña

Del mismo modo, se dio a conocer la grave situación del gas doméstico. Muchas comunidades pasan varios meses sin poder recargar sus cilindros viéndose en la obligación de cocinar con leña provocando así problemas respiratorios a la población vulnerable (niños y adultos mayores).

70% de las personas pasan más de 2 meses sin recibir suministro de gas doméstico mientras que otro 15% asegura que compran cilindros de gas a las empresas privadas a precios muy elevados generando un gran golpe al bolsillo llegando a pagar hasta más de 120 mil bolívares por bombonas de 10 kg y 300 mil por las de 43 Kg. Por otra parte un 35% de los encuestados expresó que su método de cocina alternativa son los fogones con leña mientras que otro 65% cocina con aparatos eléctricos, situación que se torna cada vez más difícil por las continuas fallas que presenta el servicio, ya que son muchas las horas que pasan sin electricidad perjudicando el normal desarrollo de las actividades de las familias y comunidades por las fuertes variaciones del voltaje.

A pie nos vamos

Asimismo el transporte público se sumó a la lista de los servicios con deficiencias teniendo un 65% de personas movilizándose a pie para poder obtener alimentos y medicinas, esto a causa de la crisis de gasolina que ha paralizado por completo el transporte público en la región, dejando a los choferes sin poder trabajar y a los usuarios buscando alternativas para hacer recorridos puntuales en el municipio Valera.

Ante esta grave situación los valeranos exigen soluciones inmediatas a los organismos competentes y desde el Proyecto La Gente Propone del Grupo Social CESAP y promovido en el Municipio Valera por la A.C. Centro de Animación Juvenil,  seguirá registrando datos para dar a conocer a la situación de los servicios públicos y generar junto a los ciudadanos y las autoridades municipales propuestas que mejoren la calidad de vida de los valeranos.

El suministro de agua: materia pendiente del Estado y urgente ante el COVID-19
El problema de abastecimiento y calidad de agua en el país se ha venido extendiendo

Al celebrarse el Día Mundial del Agua, establecido como derecho humano y aprobado por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en 2002, y posteriormente, por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en 2010, Venezuela dista mucho de garantizar este derecho, entendiendo que el agua es un elemento esencial para hacer efectivas otras prerrogativas como la salud y la alimentación. Esto obliga a que se cumplan ciertos criterios, para que todas las personas puedan disponer del agua: debe ser suficiente, accesible y asequible, saludable, y poseer propiedades físicas propias inalterables, incolora, inolora e insípida.

Actualmente, en Venezuela no se encuentran ninguno de estos elementos. El manejo del servicio del agua potable y el saneamiento está a cargo de empresas del Estado, cuya fundamentación responde a políticas que han destruido las cadenas productivas y han llevado la calidad del servicio fuera de las normas de la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y las legislaciones como Ley Penal del Ambiente y Ley Orgánica para la Protección de los Servicios de Agua Potable y de Saneamiento. De acuerdo con el informe Rehenes de la Gran Corrupción de Transparencia Venezuela, “la gestión de la prestación del servicio de agua potable y saneamiento de aguas residuales depende en gran medida de la calidad de las infraestructuras y su equipamiento, del servicio eléctrico que se reciba y de la adecuada operación de la infraestructura asociada a la prestación del servicio”.

Con base en esto, el problema de abastecimiento y calidad de agua en el país se ha venido extendiendo. Las causas provienen de la ausencia de planificación y políticas en recursos hídricos, obras inconclusas, corrupción, falta de talento humano capacitado, entre otros factores. Todos han desencadenado en el crítico escenario que padecen los venezolanos en estos momentos de emergencia humanitaria compleja, al que se ha sumado la pandemia provocada por el COVID-19.

OVSP: En Barinas, los servicios de electricidad e internet fijo reportaron mayores deficiencias
El 57,4% de los consultados afirmó padecer interrupciones todos los días del suministro de energía eléctrica

Para el último trimestre evaluado por el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP), la ciudad de Barinas fue incorporada a la muestra de centros urbanos analizados, con el fin de ampliar el área de análisis de la organización. Tras los resultados obtenidos, en diciembre de 2019, se observó que servicios como la energía eléctrica y el internet fijo reportaron importantes deficiencias en su desempeño, sobre todo por la cantidad fallas diarias.

Al respecto, Julio Cubas, presidente y vocero del OVSP, manifestó que: “El primer análisis de la ciudad llanera mostró que esta capital registra importantes deficiencias en principales servicios públicos domiciliarios. En el caso particular del suministro de energía eléctrica, el 57,4% de los consultados afirmó padecer interrupciones todos los días, porcentaje que la posicionó como el cuarto centro urbano con más reportes de fallas, superada solo por otras ciudades del occidente del país como San Cristóbal, Maracaibo y Barquisimeto”.

En lo que va del año 2020, la ciudad de Barinas también ha sido afectada en gran medida por las constantes interrupciones del servicio de energía eléctrica, según se muestra a través del monitoreo de noticias realizado por la organización. Tanto en sectores del municipio Barinas, como en zonas de otros municipios de la entidad, las fluctuaciones e interrupciones de energía, además de ser frecuentes, en algunos casos pueden extenderse hasta por seis u ocho horas, de acuerdo con noticias publicadas por medios como El Pitazo y otros portales de cobertura nacional y local.

“Por su parte, las deficiencias del servicio de internet en el hogar fueron notorias. El 59,2% manifestó que su servicio registra fallas diarias, porcentaje que ubica a esta ciudad entre las dos con mayores porcentajes de fallas. Otro dato de interés en lo que respecta a las telecomunicaciones, tiene que ver con la valoración del servicio de internet móvil, el 61% de los encuestados valoró de manera negativa este servicio, siendo el porcentaje más alto obtenido de este indicador”,precisó Cubas.

En relación al servicio de aseo urbano, sólo un 54% de los ciudadanos indicó tener acceso al mismo, y un 48,3% evaluó su calidad de forma negativa, ubicándose como la tercera ciudad con los índices más altos de insatisfacción hacia el servicio. Como dato relevante se obtuvo que, ante la falta de un servicio oportuno de recolección de desechos, el 48,3% traslada los desechos a un botadero cercano a su vivienda.

Servicios de agua y gas reportaron menores fallas en comparación con el resto de las ciudades

A pesar de que solo el 50% de los encuestados indicó recibir el suministro de agua potable “siempre” o “casi siempre”, esta cifra fue la segunda mejor obtenida en relación a la frecuencia en la recepción del líquido, luego de la ciudad de San Cristóbal. Los resultados reflejan que la ciudad de Barinas es afectada en menor medida por las fallas del servicio, al establecer la comparación con el resto de las ciudades analizadas. Sin embargo, el 55,4% calificó negativamente el desempeño del servicio.

A propósito del gas doméstico, el 96,4% indicó utilizar este recurso para cocinar sus alimentos, y de este grupo un 82,6% lo emplea en la modalidad de bombona. Si bien no se reportan valores óptimos del desempeño del servicio, la ciudad de Barinas, pareciera estar menos afectada que otras localidades en referencia a la distribución de cilindros. En la última consulta se obtuvo que solo el 13,3% indicó no recibir el cilindro en su comunidad, mientras que, en otras ciudades como Maracaibo y Ciudad Bolívar, este porcentaje fue de 54% y 61%, respectivamente.

OVSP: Solo un 16,7% de los hogares recibe agua de manera continua
13,3% no recibe actualmente el suministro de agua en sus viviendas, ni siquiera de forma racionada

De acuerdo con el estudio de percepción ciudadana realizado por el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos (OVSP), solo un 16,7% de los encuestados en 10 de las principales ciudades del país, indicó recibir el servicio de agua potable de manera continua en sus hogares, aun cuando un 91,8% del total de la muestra señaló tener acceso a tuberías, según datos obtenidos en el mes diciembre de 2019.

El sondeo incluyó la evaluación de 27 municipios del territorio nacional, distribuidos en principales ciudades como San Cristóbal, Barquisimeto, Barinas, Barcelona, Caracas, Valencia, Ciudad Bolívar, Porlamar, Maracaibo y Punto Fijo. También, la investigación arrojó que 13,3% no recibe actualmente el suministro de agua en sus viviendas, ni siquiera de forma racionada.

Julio Cubas, presidente y vocero del OVSP y director de la asociación civil ESDA (Entorno, Sociedad, Desarrollo y Ambiente), manifestó que un porcentaje importante recibe el recurso con racionamiento. “Un 38,4% de aquellos ciudadanos que manifestaron tener acceso al servicio, indicó que lo recibe con racionamiento de una a cuatro veces a la semana. El 6,8% lo recibe cada dos semanas y 7,5% señaló recibirlo una vez al mes. Un 8,7% manifestó recibirlo ‘casi siempre’; sin embargo, no precisó la frecuencia exacta”.  

En la ciudad de Punto Fijo (municipios Los Taques y Carirubana), se registraron los valores de mayor deficiencia en el servicio. En esta ciudad solo 1,6% afirmó recibir suministro de forma continua en sus viviendas, un porcentaje casi imperceptible. Además, 53,3% señaló no recibir el suministro actualmente y un grupo de tan solo 4,3% lo recibe de una a cuatro veces por semana. Un 4,3% lo recibe cada 15 días y 5,3% con una frecuencia de una vez al mes.

Ahora bien, ante el escenario de la carencia del servicio de agua potable, no solo en municipios de la península de Paraguaná, sino también en ciudades o poblados de todo el territorio nacional, se han incrementado en las últimas tres semanas las noticias relacionadas con denuncias de ciudadanos que exigen agua potable en sus localidades ante la pandemia del COVID-19.

La falta de agua mantiene preocupada a muchas familias que ven limitadas sus medidas de higiene y prevención recomendadas por la Organización Mundial de la Salud, como el lavado frecuente de manos; además, de verse en la necesidad de interrumpir la medida de cuarentena dispuesta por el Ejecutivo Nacional desde el pasado 13 de marzo, para salir en la búsqueda del recurso en casas de amigos o familiares, manantiales, quebradas, puntos informales en sus respectivas ciudades, o a través de camiones cisterna.

Almacenamiento de agua ante ausencia total del recurso

Otro hallazgo relevante del estudio, está relacionado con la práctica de almacenamiento de agua como una forma de contar con el recurso en sus viviendas ante la inconstancia o ausencia total del servicio. De manera general, un 93,8% afirmó recurrir a esta modalidad y sólo un 6% de toda la población encuestada en las ciudades no realiza esta práctica por confiar tener el agua corriente a través de tuberías. Esta práctica se realiza en mayor medida en ciudades como Maracaibo, Valencia y Punto Fijo, donde casi el 100% de los consultados señaló almacenar el líquido.

“Destaca que en ciudades como Porlamar, Maracaibo y Punto Fijo sus habitantes respondieron tener una cantidad de agua almacenada con la que pudieran cubrir más de 5 días de ausencia total del recurso, con un 74,6%, 62,6% y 62,5%, respectivamente. En el caso particular de Punto Fijo, se obtuvo que un 36,8% de aquellos que acumulan agua en sus hogares, lo obtienen de fugas en las tuberías o tomas de agua irregulares ubicadas en diferentes puntos de la ciudad, siendo el centro urbano donde se reflejó el porcentaje más alto de esta opción”, expresó Cubas.

Protestas en Caracas por fallas en servicios públicos
Caraqueños salieron a las calles este martes ante la ineficiencia en los servicios públicos del país. Falta de gasolina y agua fueron las principales razones

 

Protestas se generaron la tarde de este martes cuando un grupo de personas salieron a las calles en distintas partes del país para protestar ante la ineficiencia en los servicios públicos, a pesar de estar en “cuarentena colectiva”.

La autopista Caracas – Guarenas, fue una de las principales arterias viales cerradas, a la altura del cementerio Jardín el Cercado, luego de que un grupo transportistas y de personas rechazaran por la negativa de suministro de combustible.

De acuerdo con información publicada en la red social Twitter, manifestantes cerraron ambas direcciones de la autopista, e indicaron que después de horas de cola autoridades no permitieron llenar los tanques de sus automóviles.

Por su parte, en la parroquia Caricuao del municipio Libertador de Caracas, habitantes salieron a las calles a manifestar ante la falta de agua que existe en el sector. Residentes de la zona aseguran que han pasado la cuarentena sin el vital líquido.

“Caricuao la UD4 tiene 3 semana sin agua, las terrazas más altas aún tiene más tiempo, hasta cuando Caricuao va a estar de esta manera, los baños sucios el 97% de la ropa sucia, no hay agua para lavarse ni las manos, como se ataca la crisis con el coronavirus”, expresó Daniel Dávila a través de la red social Twitter.

A eso se le suma la escasez de gasolina persistente en el país. Habitantes de Caricuao denuncian largas colas para poder surtir sus vehículos.

9 de cada 10 hogares venezolanos almacenan agua por fallas en el suministro
El incumplimiento de obras de saneamiento en embalses de Aragua, Carabobo y Guárico es uno de los motivos por los que se profundizado la escasez de agua potable en Venezuela. Maracaibo se encuentra entre las principales ciudades en donde se recurre al almacenamiento de este recurso para enfrentar los racionamientos del servicio, según un estudio del Observatorio Venezolano de los Servicios Públicos

La rutina diaria de los venezolanos ha cambiado como consecuencia de la falta de agua potable. 88% de los venezolanos reportó que almacena agua en tanques, baldes y demás envases plásticos para paliar las fallas en el suministro, es decir que en casi nueve de cada diez hogares del país existe un estilo de vida condicionado por el racionamiento gubernamental.

Los datos corresponden a una encuesta de percepción ciudadana, realizado por el Observatorio Venezolano de los Servicios Públicos (Ovsp), en siete ciudades del país entre el 21 de agosto y el 1 de octubre de 2019.

“Almacenar agua se ha convertido en una práctica transversal, independientemente del estrato o la localidad en donde se encuentren las personas”, explicó Julio Cubas, presidente del observatorio.

Si bien el 91% de los consultados por Ovsp aseguró que tiene acceso a tuberías de agua corriente, la distribución del recurso presenta múltiples intermitencias para llegar a los hogares. Solo 23% señaló que tiene agua constantemente. 46 % de los venezolanos recibiría el servicio menos de cuatro días a la semana, mientras que 7 % tiene agua una sola vez al mes.

11% de los encuestados dijo que no recibe agua potable ningún día a la semana.

La situación ha traído como resultado que este servicio sea el que menos goce de aceptación entre la población. 65% de los venezolanos lo evalúa de forma negativa frente a un 34% de opiniones favorables. San Cristóbal, Táchira, es la única ciudad que alcanza el 70% de valoración positiva del servicio.

“Según nos cuentan los expertos, San Cristóbal, Mérida y otras ciudades andinas tienen tomas de alta montaña que distribuyen por gravedad y eso facilita el acceso al agua en la región”, aseveró Cubas al respecto.

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Entre cuatro y ocho horas sin luz pasan usuarios en interior del país según Cedice

ENTRE CUATRO Y OCHO HORAS DIARIAS puede pasar sin servicio de electricidad un venezolano en el interior del país.

Así se desprende de un informe del Monitor de Servicios Públicos de CEDICE Libertad.

El reporte destaca que los cortes de energía eléctrica son cada vez más frecuentes. El deterioro de los servicios va aumentando al igual  que las quejas y denuncias de los ciudadanos.

El estado Zulia ha sido el más afectado con cortes de luz de hasta 30 horas diarias continua. Se contabilizan alrededor de 50 mil denuncias a través de la red social Twitter

A nivel nacional, también se reportaron fallas en la telefonía fija y móvil nacionalizada (Cantv y Movilnet). Se procesaron cerca de 60 mil denuncias relacionadas con problemas en líneas telefónicas, cobertura y servicio de internet.

Igualmente hubo denuncias en el ámbito del transporte público. “Los usuarios sostienen que tienen propensión a pagar más si el servicio funcionase. Actualmente, pagan tarifas privadas pues aseguran que es continuo, efectivo y seguro”, destaca en el informe.

600 mil denuncias en Twitter se evidenciaron en lo que respecta al servicio de agua. “Considerando que el sistema eléctrico está a punto de colapsar, y por ende el hidroeléctrico, se estima que, de no hacerse las inversiones necesarias en la reparación y rediseño del esquema de suministro, haya un corte que puede prolongarse por más de 2 semanas”, reza el estudio de Cedice