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Associated Press May 01, 2020 | Actualizado hace 4 semanas
Biden rechaza denuncia de acoso sexual
El enfrentamiento en noviembre entre Biden y Trump será la primera contienda presidencial de la era #MeToo

 

El virtual candidato presidencial demócrata Joe Biden rechazó categóricamente el viernes las acusaciones de haber agredido sexualmente a una exempleada del Senado a principios de la década de 1990 y aseguró que “esto nunca sucedió”.

El exvicepresidente hizo sus primeras declaraciones públicas sobre la acusación de su exempleada Tara Reade en un momento crucial para su esperada candidatura demócrata.

“Lo digo inequívocamente: esto nunca, nunca sucedió”, aseveró Biden en una entrevista para el programa “Morning Joe” del canal de cable MSNBC.

Biden dijo que pedirá al Archivo Nacional que determine si existe alguna constancia de semejante denuncia, pero señaló reiteradamente que no cree que existan tales registros.

“La exempleada ha dicho que presentó una denuncia en 1993”, detalló Biden. “Pero no tiene una constancia de esta presunta denuncia. Los documentos de mis años en el Senado que doné a la Universidad de Delaware no contienen archivos del personal”.

Biden agregó que “hay un sólo lugar donde pudiera estar una denuncia de este tipo: el Archivo Nacional. El Archivo Nacional es el lugar donde se guarda la documentación”.

En días pasados dos conocidas de Reade dijeron que ella les había revelado ciertos aspectos de la denuncia.

Temerosos por la creciente precariedad de la posición política del presidente Donald Trump, quien busca reelegirse durante las elecciones de noviembre, algunos republicanos aprovechan la denuncia para acusar a los demócratas de hipocresía al solo defender a las mujeres que acusan a los conservadores. Han decidido arremeter pese al hecho de que podría renovar la atención sobre los numerosos señalamientos de agresión sexual presentados contra Trump.

Por su parte, los demócratas se encuentran en la situación incómoda de reconocer enérgicamente a las mujeres que presentan denuncias y a la vez defender al hombre que será su portaestandarte en la elección que muchos consideran la más importante de sus vidas.

“La campaña ha emitido declaraciones, pero él no lo ha hecho de su propia voz”, subrayó la expresidenta del Comité Demócrata Nacional, Donna Brazile. “Esto no ayuda, sólo daña: no sólo para la persona que tiene que dar la cara, sino que también afecta al candidato”.

El enfrentamiento en noviembre entre Biden y Trump será la primera contienda presidencial de la era #MeToo, que ha llevado a muchas mujeres a presentar abiertamente acusaciones de agresiones sexuales. Trump ha sido acusado por varias mujeres de agresión y de realizar manoseos no solicitados, acusaciones que el presidente rechaza.

Las mujeres representan un sector crucial del electorado para los demócratas, y Biden tiene un historial ambivalente. Si bien redactó la Ley sobre la Violencia Contra la Mujer en su periodo como senador, también recibió fuertes criticas por la manera en que enfrentó el testimonio de Anita Hill en el Senado en la década de 1990. Justo antes de lanzar su campaña de 2020, varias mujeres lo acusaron de realizar manoseos no deseados, conducta por la que él ofreció disculpas.

Biden ha prometido elegir a una mujer como compañera de fórmula, por lo que la acusación coloca a las potenciales candidatas a la vicepresidencia en una situación difícil.

“Yo creo en Joe Biden”, afirmó Stacey Abrams, la excandidata demócrata por el gobierno de Georgia, citando una pesquisa del diario The New York Times que, según ella, exoneró al vicepresidente.

“Las mujeres merecen ser escuchadas”, dijo, “pero también creo que esas acusaciones tienen que ser investigadas por fuentes creíbles”.

Tal postura coincide con el tema central señalado por la campaña de Biden a sus partidarios la semana pasada que fue obtenido por AP. Se destacan las investigaciones de The New York Times, The Washington Post y de The Associated Press que no hallaron acusaciones de agresión sexual ni un patrón de conductas sexuales inapropiadas.

Sindicato de ópera abre investigación sobre Plácido Domingo

EL SINDICATO QUE REPRESENTA A CANTANTES Y PERSONAL de ópera abrió su propia investigación a las acusaciones de acoso sexual contra Plácido Domingo, señalando que no puede estar seguro de que las compañías de ópera indaguen en ellas lo suficiente.

El American Guild of Musical Artists dijo que su investigación fue provocada por dos historias de The Associated Press en las que varias mujeres acusaron a la leyenda de la ópera de acoso sexual u otro tipo de conducta inapropiada.

El sindicato envió un correo electrónico a sus miembros informándoles que había solicitado a las compañías que contrataron al cantante de 78 años a investigar exhaustivamente las acusaciones, pero apuntó que las empresas “no han estado dispuestas o no han podido proporcionar a AGMA las garantías suficientes sobre el alcance y el momento de sus investigaciones, así como si los hallazgos se harán públicos o se pondrán a disposición del sindicato”.

La Ópera de Los Ángeles, donde Domingo ha trabajado como director general desde 2003, contrató asesoría externa para llevar a cabo una investigación, pero se ha negado a divulgar los detalles sobre cómo se realizará o si divulgará los resultados.

El correo electrónico del sindicato, enviado a sus miembros el viernes por la noche, señala que su investigación estará dirigida por el abogado de defensa criminal J. Bruce Maffeo, exfiscal federal que ahora trabaja para la firma Cozen O’Connor.

También cita a Len Egert, el director ejecutivo nacional del sindicato, quien dijo que la investigación no estaría limitada a la conducta en una compañía en específico o durante un momento particular. Añadió que la pesquisa “examinará las fallas sistemáticas en la industria que podrían haber permitido que este tipo de conducta, si se corrobora, continúe sin ser cuestionada durante décadas”.

La portavoz de Domingo ha dicho que las acusaciones en las historias de la AP están “plagadas de inconsistencias” y “en muchas formas son simplemente incorrectas”, pero no ha ofrecido detalles al respecto.

En la primera historia de la AP publicada el 13 de agosto, varias mujeres acusaron al cantante español de acoso sexual o de conducta inapropiada con carga sexual y de en ocasiones perjudicar sus carreras si lo rechazaban.

En otra historia publicada el jueves, la cantante Angela Turner Wilson contó a la AP que Domingo deslizó las manos debajo de su sostén, dentro de su bata y le tocó los senos, mientras estaban colocándose el maquillaje durante una producción de 1999 en la Ópera de Washington, como se llamaba en ese entonces la compañía.

El embajador venezolano que el Primer Ministro griego encubrió en un caso de acoso sexual

AlexisTsipras

 

En Agosto del 2012, cuando el partido radical Syriza era líder de la oposición griega y mantenía relaciones cordiales con el gobierno de Venezuela, llegó un nuevo embajador de la República Bolivariana a la República Griega. Era el Profesor Franklin Ramón González, sociólogo con Doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad Central de Venezuela (UCV), con amplia trayectoria en el ámbito académico. Había sido jefe del departamento político y director de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y era, además, colaborador cercano y amigo personal de Nicolás Maduro. Profesor de la Universidad Central de Caracas, su misión era apoyar a Tsipras y su partido, en un momento en el que Syriza y Podemos parecían una seria alternativa al poder en Europa.

Sin embargo, un artículo del periodista greco-peruano Iasonas Pipinis en la publicación dominical “Proto Thema” ha revelado este domingo que cinco mujeres que trabajaban en la embajada bolivariana en Atenas denunciaron a las autoridades venezolanas (pero no a las griegas) que sufrían acoso sexual por parte del embajador. Las insinuaciones eran constantes; también los tocamientos y comentarios, como exigir que llevaran minifalda. Todo esto provocó que las cinco mujeres se sintieran muy incómodas. Entre ellas, la hija de un importante político radical que llegó a ser ministro en un gobierno de Tsipras. El comportamiento del embajador era denunciable, pero los sueldos de la embajada eran muy superiores a la media griega (con un paro que ronda el 25%) y González tenía protección diplomática.

Lo más grave es que el propio Alexis Tsipras, líder de la oposición en aquella época, fue informado y escribió una carta personal a Maduro en marzo del 2013 que el dominical griego ha publicado. En ella, Tsipras decía: “Quería llamar tu atención sobre un tema delicado del que espero tu contribución y actuación para solucionarlo de la mejor manera; se trata del problema que ya conoces con el nuevo embajador en Atenas. Hasta ahora el personal de la embajada ha demostrado madurez política y no tomará medidas en Grecia, algo que haría público el problema”. Se refería, por supuesto, al acoso que recibían las cinco empleadas de la embajada. Además, Tsipras añadió que de hacerse público, “los medios griegos se aprovecharían para dañar a la izquierda, tanto en Venezuela como en Grecia”. Maduro hizo llamar a González a Caracas, se supone, para llamarle la atención y volvió a Atenas por un tiempo, hasta que abandonó oficialmente el país. El embajador que lo sustituyó echó a cuatro de las cinco mujeres acosadas. En la biografía de González figura que ha sido embajador, además de en Grecia, en la República Oriental del Uruguay y en Polonia.

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Carta de Alexis Tsipras a Maduro revelada por Iasonas Pipinis en “Proto Thema”

Crítica de la oposición griega

El partido de Nueva Democracia denuncia el «encubrimiento sin precedentes» del primer ministro ante un acoso sexual ocurrido en territorio griego por un embajador de Venezuela, siendo las víctimas unas trabajadoras griegas. Nueva Democracia considera que Tsipras “pone en evidencia al país, insulta a las griegas e intenta convertir a Grecia en la Venezuela del señor Maduro”.

Diez diputadas conservadoras, encabezadas por Dora Bakoyani (hermana de Kiriakos Mitsotakis, presidente de Nueva Democracia y actual líder de la oposición), junto a otros 60 compañeros de la oposición han presentado una pregunta en el parlamento dirigida al primer ministro, así como los ministros de de Exteriores y Justicia, sobre “si finalmente la imagen de la izquierda es más importante que la ley y la dignidad de las mujeres funcionarias”. Han recordado que Tsipras, como presidente del partido que encabezaba la oposición, “igual ignoraba que el acoso sexual está prohibido en nuestro país y cree que la ocultación de acoso sexual puede ser descrita como “madurez política” cuando el perpetrador es ciudadano de un país de la izquierda”.

La Presidenta de los socialistas Fofi Yenimata, por su parte, también condena la postura de Tsipras, considerándola “inadmisible, ya que enmascara el escándalo por pequeñas razones políticas”. Ha agregado que “no es moral, no es izquierda, recuerda los tiempos de opresión mas despiadada de las mujeres en un pasado conservador”.

Le preguntan al Primer ministro que piensa hacer ahora para que el presunto delincuente que cometió repetidamente delitos graves contra el honor y la dignidad sexual de estas trabajadoras sea llevado ante la justicia griega. Además cuestiona el silencio de la Secretaría General de Igualdad de Género.

Desde la oficina del primer ministro se ha denunciado el sensacionalismo con el que se trata este asunto ya pasado, insistiendo en que la carta de Tsipras muestra cómo, con lenguaje diplomático, pide el relevo del embajador. Pero la mayoría de los medios griegos destaca como las mujeres de Syriza no se ha pronunciado al respecto.

 

Un secreto muy encubierto

Durante un viaje a Venezuela en el que preparaba un documental sobre la crisis económica y política del país, así como sobre los presos políticos, alguien cercano al entorno de Maduro le entregó la carta a Pipinis. El periodista confirmó a ABC cómo eran contadas las personas en Caracas que conocía este caso de acoso, a pesar de que las cinco empleadas lo habían denunciado a las autoridades venezolanas. Y que nadie lo sabía en Atenas, algo de lo que se encargó al parecer personalmente Tsipras.

Tsipras cumplió su promesa a Maduro: consiguió que nadie hablara del tema hasta que una persona cercana al Gobierno venezolano lo filtró recientemente al periodista Pipinis.