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EGU regresó del reposo médico con estos cuatro dardos sobre la situación del país

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El dirigente opositor Edmundo González Urrutia anunció este martes, 28 de abril, que hace unos días recibió el alta médica tras haber estado hospitalizado para recibir seguimiento por una cirugía que le realizaron durante el mes de marzo. González Urrutia volvió con todo recordando que la situación política y económica en Venezuela es crítica.

“Esta vez no voy a cometer el mismo error que la anterior, cuando, como todo amante del deporte, quise volver a la cancha antes de tiempo. Ahora espero el momento con calma, pero muy atento a lo que está pasando en Venezuela”, señaló González Urrutia en un mensaje publicado en sus redes sociales.

En ese sentido, se refirió a cuatro realidades que apremian en el país y que demandan su atención y acción, señalando: “Estoy de vuelta, que no haya dudas”.

  • “Ahí veo una inflación que sigue devorando el salario de los venezolanos”.
  • “Veo una factura de abogados que algunos contrataron para sus propios problemas, y que ahora quieren cobrarle a todos los venezolanos”.
  • “Veo una ley de amnistía que murió antes de nacer, porque nunca fue su intención que viviera”.
  • “Y veo la tragedia de nuestros presos políticos, que están en cada conversación que tengo, en cada decisión que tomo, en cada hora que pasa”.

El salario frente a la amenaza de la hiperinflación

El primer dardo de Edmundo González Urrutia apunta directamente al bolsillo del ciudadano. Al afirmar que la inflación “sigue devorando el salario”, el líder opositor valida las alarmas encendidas recientemente por expertos y organismos financieros.

Aunque las cifras oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV) intentan mostrar una ralentización —con una inflación del 13,1% en marzo frente al 32,6% de enero—, la realidad estructural es mucho más agresiva. El contexto es crítico: la inflación acumulada del primer trimestre de 2026 ya alcanza el 72%, y la cifra anualizada trepa hasta un escalofriante 650%.

Este escenario, que el economista Asdrúbal Oliveros ya califica técnicamente como el regreso de la hiperinflación, es el “enemigo invisible” al que González Urrutia hace referencia.

El poder adquisitivo de los venezolanos se sigue pulverizando, convirtiendo cualquier intento de recuperación salarial en un esfuerzo débil si no se implementa un plan económico urgente. En ese contexto, para este jueves, 30 de abril, se tiene previsto que trabajadores y sindicalistas realicen una marcha hacia el Palacio de Miraflores para exigir un aumento salarial.

Fondos públicos para defensas privadas

El segundo dardo de González Urrutia apunta a una reciente y controvertida decisión judicial: el uso de recursos del Estado para financiar la defensa legal de Nicolás Maduro y Cilia Flores en los tribunales de Nueva York. El dirigente opositor calificó este hecho como una “factura” que el liderazgo oficialista pretende endosar a todos los ciudadanos para resolver “sus propios problemas”.

La base de esta crítica reside en la reciente licencia emitida por la Oficina de Control de Activos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la cual autoriza al Estado venezolano —actualmente bajo la gestión de Delcy Rodríguez— a utilizar fondos públicos para pagar a bufetes de élite en el país norteamericano.

Para EGU, resulta inaceptable que, mientras el país clama por inversión en servicios básicos y salud, se priorice el pago a abogados de alto perfil, como Barry J. Pollack, con dinero que pertenece a la nación.

La “clausura” de la Ley de Amnistía: un golpe a la institucionalidad

El tercer dardo de González Urrutia denuncia lo que considera una simulación política: el cierre prematuro de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática. Con la frase “murió antes de nacer”, señala la falta de voluntad real del Ejecutivo para avanzar hacia una verdadera reconciliación nacional.

Este reclamo surge tras la reciente declaración de Delcy Rodríguez, quien, actuando como presidenta interina bajo el aval de EE. UU., decretó la clausura definitiva de dicha ley alegando que “ya cumplió su ciclo”.

El análisis de González Urrutia coincide con el de expertos constitucionalistas: la extinción de una ley no es una facultad que pueda ejercer el Ejecutivo de forma administrativa, sino que corresponde exclusivamente al Poder Legislativo.

La deuda pendiente: 473 dramas humanos

El cuarto y último dardo de González Urrutia apunta al corazón de la crisis institucional: la persistencia de la persecución política. Describió la situación de los detenidos por motivos de conciencia como una “tragedia” que marca su agenda diaria.

Según el balance más reciente del Foro Penal, actualizado al 20 de abril de 2026, Venezuela mantiene tras las rejas a 473 presos políticos. La radiografía de este dardo es dolorosa: 427 hombres y 46 mujeres que permanecen en centros de reclusión, incluyendo a 187 militares y 286 civiles.

González Urrutia reafirma que el retorno a la “normalidad” política es imposible mientras la libertad siga siendo una ficha de cambio.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El futuro de la atención del VIH en Venezuela podría estar en su pasado exitoso

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¿Hay más futuro en el pasado de Venezuela que en su presente? Al menos en lo que respecta a la atención médica de calidad para las personas que viven con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), todo apunta a que sí.

Personas que viven con VIH, activistas y especialistas coinciden en que ante el retroceso de los últimos 20 años, el desafío no es solo avanzar: es recuperar un modelo de atención integral que Venezuela tuvo y perdíó.

A finales de los noventa y principios de los 2000, la atención pública para esta población era referencia regional: abordaje multidisciplinario, protocolos modernos, seguimiento de calidad. Ese logro fue fruto de la sociedad civil organizada: en 1997, una demanda ante el Tribunal Supremo de Justicia obligó al Estado a garantizar el acceso gratuito a antirretrovirales como derecho constitucional, convirtiéndose en una de las primeras victorias judiciales latinoamericanas en materia de derecho a la salud.

La realidad de Pablo

Desde hace dos años, Pablo (nombre ficticio a petición del entrevistado) no va a consulta con su médica infectóloga. No acude por falta de voluntad, sino ante la imposibilidad de costear la cita —de carácter privado— ni los exámenes previos que requiere cada control

“De todas formas, sigo tomando mi tratamiento antirretroviral como corresponde.”

— Pablo, 37 años, Estado Aragua

Pablo es empleado público con un sueldo que alcanza para lo indispensable. Acudir a consulta cada tres a seis meses es lo recomendable para su condición. Además, requiere al menos dos exámenes críticos — carga viral e inmunofenotipaje linfocitario (CD3, CD4, CD8) — cuyos costos en divisas superan los 90 dólares cada uno. Son los mismos exámenes que determinan si el tratamiento está funcionando y que, en el sistema público, no siempre están disponibles.

“Creo que en Caracas hay mayor disponibilidad de reactivos, sobre todo en el Hospital Universitario, pero en el interior del país hay mayor dificultad, y existen los laboratorios privados, pero los costos son elevados.”

— Pablo

¿Qué pasa con los laboratorios?

Para la segunda mitad de 2024, la Encuesta Nacional de Hospitales (ENH) de la ONG Médicos por la Salud calculó que, en 40 hospitales del país, solo el 49% de los laboratorios presta servicio todos los días — sin que eso garantice disponibilidad de reactivos —; el 46% opera de forma intermitente y el 6% está totalmente inoperativo. En 2018, el punto más crítico de la emergencia, el 100% estaba inoperativo.

Entre 2016 y 2018 el desabastecimiento de antirretrovirales llegó al 84%, según ONUSIDA. No hay cifras oficiales de fallecimientos por esa escasez. Para ese mismo período, se estima que al menos 7.700 personas que viven con VIH emigraron del país en busca de tratamiento. (Fuente: ONUSIDA / EFE, octubre 2024.)

Más que laboratorios operativos

Tener acceso al fármaco no es suficiente. César Pacheco, director de la unidad de respuesta de VIH de Acción Solidaria, describe el sistema actual como “una mera farmacia dispensadora de medicamentos”: el tratamiento está, pero la atención integral no.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (artículo 83) y la Ley para la Promoción y Protección del Derecho a la Igualdad de las Personas con VIH/SIDA (2014) establecen la obligación del Estado de garantizar atención integral, gratuita y universal, incluyendo suministro de antirretrovirales, exámenes de monitoreo y atención especializada sin discriminación.

“Se atiende a la infección pero no se atiende a la persona.”

— Leonel Arcia, activista LGBTIQ+ y persona que vive con VIH

En 1999, cuando inició el Programa Nacional de VIH/SIDA, la persona acudía al servicio médico con especialistas formados y sensibilizados, y recibía un control integral: no solo del VIH, sino también del descarte de otras infecciones oportunistas. Eso, relata Pacheco, es exactamente lo que se ha perdido.

El apoyo internacional sostiene lo que el Estado no garantiza

Desde 2019, la compra de antirretrovirales en Venezuela recae sobre el Fondo Mundial para la Tuberculosis, la Malaria y el VIH. El ciclo 2024-2026 contempla USD $21,7 millones para la respuesta al VIH y la tuberculosis. Solo en 2024, el Programa Nacional garantizó el acceso al tratamiento para cerca de 70.000 personas en los 24 estados del país, sin rupturas de stock reportadas.

“Por un lado, existe acceso gratuito al tratamiento gracias a programas apoyados por organismos internacionales. Por otro lado, la experiencia real dentro del sistema de salud está llena de obstáculos: fallas en los laboratorios, personal que no siempre está sensibilizado, falta de reactivos, interrupciones en la atención y una infraestructura deteriorada. Muchas veces el tratamiento está, pero el seguimiento no, y eso también es una forma de abandono.”

— Leonel Arcia

La experiencia de Andrés

Después de recibir su diagnóstico, pasaron siete meses hasta que Andrés (nombre ficticio) pudo acceder a su primera consulta en el Hospital Universitario de Caracas. En ese tiempo, su estado de salud era delicado.

“Ahora voy dos veces al año para mi control, pero para quienes acuden por primera vez, las citas son cada vez más lejanas. Mi infectólogo me explicó que ellos quisieran atender a muchos más, pero no tienen la capacidad.”

— Andrés

Cada día, el servicio de infectología del Hospital Universitario de Caracas atiende entre 10 y 12 personas en consulta, más cinco por triaje, con solo dos especialistas y dos residentes. El Hospital Universitario es el centro que mayor número de personas con VIH atiende a escala nacional: según estimaciones de Acción Solidaria, tiene registradas unas 7.000 personas, y un estudio de 2024 sobre 1.998 registros clínicos confirmó tasas de supresión viral superiores al 90% entre quienes mantienen adherencia. (Fuente: Estudio HUC 2024, PMC12560526.)

El déficit de especialistas es estructural. Según la Academia Nacional de Medicina (febrero 2025), el 40% de los médicos venezolanos — aproximadamente 24.000 profesionales sobre una base estimada de 60.000 — han emigrado. La Federación Médica Venezolana (FMV) maneja una cifra de 42.000. En enfermería, la pérdida es del 70%. (Fuentes: Academia Nacional de Medicina, febrero 2025; FMV, marzo 2024.)

La labor de las ONG

Freddy Salazar, médico infectólogo y cofundador de PP Foundation, sostiene que para dar continuidad y ampliar el alcance del trabajo de las organizaciones es indispensable contar con financiamiento adecuado y, sobre todo, con el respaldo del Estado. Solo así será posible articular esfuerzos y avanzar en la construcción de mejores políticas públicas.

“La idea es trabajar engranados sin competitividad.”

— Dr. Freddy Salazar, médico infectólogo, cofundador PP Foundation

En los últimos años, el testeo, las campañas de prevención y el acompañamiento a personas que viven con VIH han recaído casi por completo en las ONG, que operan con recursos limitados y en articulación con la cooperación internacional.

Iniciativas como el Proyecto VIHvos y VIHsibles son un ejemplo concreto de ese modelo: más de 9.000 pruebas rápidas de VIH y Sífilis realizadas bajo estándares internacionales; consejería pre y post prueba; orientación y facilitación de la ruta de acceso a PrEP; kits informativos y preventivos (preservativos y lubricantes). Acompañamiento psicosocial para personas que están afrontando las primeras etapas tras un diagnóstico; y una plataforma digital propia —VIHvosApp— que gestiona de manera organizada y controlada las citas, garantiza el registro del expediente del usuario y permite el seguimiento continuo de la cascada de atención. Su eje no es solo el tamizaje: es engranar a cada persona diagnosticada con el Programa Nacional de VIH, la red hospitalaria de expendio de antirretrovirales y las rutas de atención clínica, para que nadie se pierda en el camino.

Aún queda por hacer en materia de sensibilización

Andrés valora el trato recibido en el Hospital Universitario. Nunca se ha sentido discriminado. Pero activistas como Pacheco advierten que esa experiencia no es universal.

“Hay personas HSH (hombres que tienen sexo con otros hombres) que van a consultas médicas y no revelan su orientación sexual por temor a discriminación, o trabajadoras sexuales que no revelan su trabajo porque perciben estigma o prejuicio por parte del personal de salud.”

— César Pacheco, Acción Solidaria

En qué estamos al día

Aproximadamente 73.000 personas reciben hoy tratamiento antirretroviral. (Fuente: ONUSIDA, 2024.) Otro avance concreto es la disponibilidad de PrEP oral gratuita en consultas de infectología de varios hospitales públicos — en Caracas, directamente en la Secretaría de Salud del Distrito Capital — y su comercialización en farmacias privadas desde 2024. La PrEP reduce el riesgo de infección por VIH en más del 99% mediante relaciones sexuales y en 74% en usuarios de drogas inyectables. El acceso existe; el problema es que muchas personas aún no saben que existe. (Fuente: Valenzuela; OMS/ONUSIDA.)

“En materia de esquemas antirretrovirales de primera línea, estamos al día.”

— Patricia Valenzuela, infectóloga, expresidenta Sociedad Venezolana de Infectología

Podemos estar mejor

“¿Qué podríamos estar mejor? Definitivamente.”

— Valenzuela

Las fallas persisten en la disponibilidad de medicación para infecciones oportunistas, que al no estar en la salud pública representan un gasto adicional que muchas personas no pueden costear. Y la capacidad para realizar cargas virales — esenciales para el tercer eslabón del 95-95-95 — sigue restringida.

“En este momento también contamos con reactivos para cargas virales, pero a veces necesitamos hacer más y no siempre se puede. Siempre hay alguna restricción.”

— Valenzuela

Aún queda mucho por hacer

Entre las peticiones de las ONG al Estado venezolano: mayor atención psicológica, más campañas de diagnóstico, descentralización de servicios y atención diferenciada para mujeres, poblaciones clave, HSH, trabajadoras sexuales y personas trans.

“Vivimos en una especie de contradicción: avances médicos, pero un sistema que no siempre los acompaña.”

— Leonel Arcia

A ello se añade una demanda específica sobre la PrEP: permitir su expendio controlado a través de espacios habilitados — no solo hospitalarios —, garantizando siempre que exista consejería, expediente documentado y trazabilidad del insumo. No se trata de entregar sin criterio: se trata de ampliar los mecanismos de prevención disponibles con rigor, consciencia y seguimiento. El insumo existe; lo que falta es llevar la información y la estructura donde están las personas.

El llamado que no cambia

En un contexto donde la cooperación internacional sostiene lo que las políticas públicas aún no garantizan, el desafío sigue siendo el mismo que fue a finales de los noventa: articular al Estado, a los agentes cooperantes y a la sociedad civil en torno a un modelo de atención integral, sostenido y centrado en las personas que viven con VIH.

“El llamado de nosotros siempre ha sido a sentarnos los tres sectores (Estado, agentes cooperantes y organizaciones de la sociedad civil), porque nadie puede solo.”

— César Pacheco, Acción Solidaria

El Mañanero del 28 de abril: Advierten el regreso de la hiperinflación y otras noticias

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¡Buenos días! Aquí te servimos El Mañanero de este martes, 27 de abril, ese rapidito de noticias que entra suave, pero despierta de golpe. El menú incluye “El primer sorbo”, una dosis fuerte de información para abrir los ojos, esa noticia que marca la agenda; “Recién salido del horno”, un resumen de los temas más importantes de las últimas horas; La “perla” del día, esa frase altisonante que te hará espabilar; “Lo que rompe en redes”, para que arranques la jornada a tono con los temas virales o tendencia en X, Instagram o TikTok; “Azuquita pa’l café”, un contenido curioso o inspirador para endulzar la mañana y “La ñapa”, con recomendaciones culturales, de información general o entretenimiento para que tu día tenga buen sabor hasta el próximo café.

El primer sorbo

El Banco Central de Venezuela (BCV) publicó los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) correspondientes a marzo de 2026. Los documentos oficiales reportan una tasa de inflación en bolívares del 13,1%. Esta cifra confirma una desaceleración en comparación con los meses previos, cuando la institución registró un 32,6% en enero y un 14,6% en febrero.

A pesar de la ralentización mensual, el economista Asdrúbal Oliveros califica la situación actual como “muy grave”. Oliveros destaca que la inflación anualizada de los últimos 12 meses ya alcanza el 650%, mientras que el acumulado del primer trimestre escala hasta el 72%.

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Recién salido del horno

Delcy Rodríguez hizo su segundo viaje internacional como presidenta encargada

9 de cada 10 venezolanos considera insuficiente un aumento de salario mínimo a $200

Las cinco exigencias de Provea a Delcy Rodríguez para una real reforma de la justicia penal

Venezuela inaugura su primer centro de simulación para gineco-obstetras

“Si hubiésemos hecho la mitigación como debía ser, los costos de adaptación climática serían mínimos”

Dólar/ Euro BCV

La perla del día

Alicia Villamizar, bióloga y doctora en Desarrollo Sostenible: “Lo que se puede contar, con evidencias, es que la falta de registros epidemiológicos históricos, de cifras actualizadas y de datos confiables, es lo que más impide tomar decisiones en términos de adaptación al cambio climático para proteger la salud de nosotros, de los venezolanos”.

Lo que rompe en redes

La periodista Mariana Duque posteó un video en su cuenta en X donde el empresario tachirense y ex preso político desterrado a España, Ricardo Albacete, quien fue detenido por haber hospedado a María Corina Machado durante su visita al Táchira, denunció perdido la visión por no haber podido ver la luz del sol mientras estuvo detenido en Boleita 7 .

Azuquita pa’l café

El trueque más inocente del mundo. Le das un dulce y te devuelve el biberón con leche.

La ñapa (recomendamos…)

Te presentamos la agenda semanal del Centro Cultural Chacao: una programación variada y accesible, con actividades a bajo costo disponibles del 27 de abril al 3 de mayo.

Delcy, la peregrina

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Decidir peregrinar puede ser por varios motivos. Tradicionalmente es por razones religiosas para expiar pecados, ganar indulgencias o pagar una promesa. La peregrinación más famosa en el credo católico es el Camino de Santiago. La visita a la Meca lo es en la religión islámica. Ambas respetables. También, según el diccionario, alguien puede decidir peregrinar para buscar algo material.

La señora Delcy Rodríguez inició el 19 de abril un peregrinaje que culminará el 1 de mayo. Anunció que será “por la paz y la eliminación de las sanciones” impuestas por Estados Unidos y otros países. Es decir, que tiene doble propósito: el religioso, para que haya paz en Venezuela y, quizá, en su conciencia; y el material, para que la eliminación de las sanciones contribuya a mantenerla en el poder.

La peregrinación y la paz de Delcy

Los períodos de paz en Venezuela han sido la excepción. Fueron frecuentes los alzamientos para alcanzar el poder. En este primer cuarto de siglo la paradoja es que la alteración de la paz se produjo desde el gobierno: organización de grupos civiles armados y financiados por Chávez y Maduro-Delcy, presos políticos sin juicio o con juicios amañados, asesinatos, torturas, desaparición forzosa y, por primera vez en nuestra historia, persecución y encarcelamiento de familiares de personas consideradas enemigas del régimen.

La paz del país y la tranquilidad de conciencia de Delcy no se lograrán con peregrinaciones, sino con la libertad de los presos políticos, el retiro de las inhabilitaciones políticas y la convocatoria de elecciones. Esto último se puede lograr con Delcy en Miraflores o, preferiblemente, con su renuncia y designación de un gobierno provisional que respete los derechos civiles y políticos de todos.

La peregrinación y la eliminación de las sanciones

Las sanciones fueron impuestas por las violaciones a los derechos humanos, el establecimiento de un gobierno ilegítimo y la tolerancia y cobijo a grupos irregulares de la FARC, ELN y de Hizbulá, además de la injerencia indebida del gobierno cubano, así como por el narcotráfico. Cierto que las mismas ocasionan trabas para el desenvolvimiento de nuestra economía, pero la abrupta caída de esta se debe a las expropiaciones ilegales, a la gran corrupción y al manejo torpe de las relaciones comerciales. Esas sanciones terminarían de eliminarse con el regreso al estado de derecho.

El papel del presidente Trump

Por la terquedad de Maduro-Delcy, el primer mandatario estadounidense está desempeñando un papel que no le conviene a él, ni a nosotros. La extracción era necesaria porque Venezuela estaba secuestrada por fuerzas que no podía vencer nuestra sociedad civil a pesar de los innumerables esfuerzos.

Debe entender que tuvo un gran éxito militar con la extracción de Maduro que mereció el aplauso de los demócratas venezolanos. Sin embargo, hay un rechazo creciente ante sus declaraciones de que maneja a Venezuela y su tolerancia a un régimen que tiene 473 presos políticos, comprobados por el Foro Penal venezolano, y 672 según la ONG Justicia, Encuentro y Perdón.

La diferencia de cifras de se debe a la opacidad del régimen y a que muchos familiares no denuncian por temor a represalias. Por su propio interés y de los venezolanos, debe presionar para que haya elecciones este año, que Delcy excarcele a todos los presos políticos, permita el regreso de María Corina, y que deje de nombrar a troche y moche a funcionarios inaceptables como el fiscal Larry Devoe, así como su aprovechamiento de la ilegítima Asamblea Nacional para dar los pasos para designar a los miembros de Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral.

Conclusión

La peregrinación a pie del Camino de Santiago para llegar a la bella ciudad gallega de Compostela puede hacerse por varios caminos. La de Delcy se inició por cinco rutas, pero el recorrido a pie solo será a la entrada a los pueblos y no dormirá en modestos albergues. No la mueve la fe, tampoco interés en hacer campaña electoral ya que sabe que perdería.

Su objetivo es mostrar a su tutor que moviliza gente y que si la deja en el poder garantiza estabilidad. Falso, en toda Venezuela se sienten vientos de Fronda, que pueden convertirse en huracanes. Solo la elección presidencial lo antes posible puede contenerlos por la esperanza de que mejorará la situación económica. En Venezuela hay hambre y no solo de democracia.

Como (había) en botica

  • Solo unos pocos líderes como María Corina pueden llenar de bote en bote la plaza de El Sol de Madrid. La felicitamos.
  • Rechazamos los gritos racistas de un grupo de compatriotas en contra de Delcy, así como los intentos de algunos de justificarlos.
  • Lamentamos el fallecimiento de Fernando García, compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol.
  • ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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9 de cada 10 venezolanos rechaza que Delcy Rodríguez esté al frente de la transición

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Un sondeo de la encuestadora Meganálisis arrojó que 9 de cada 10 venezolanos repudia que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, este al frente de la transición, lo que significa un 92,3% de rechazo. 4,1% de la población cree que sí lo merece y 3,6% no sabe. 

El estudio, efectuado entre el 24 y 31 de marzo de este año con 1.007 entrevistas, también muestra un fuerte respaldo a la líder opositora y ganadora del premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, quien lidera ampliamente la intención de voto con hasta 68,9% si las elecciones se llevasen a cabo hoy, mientras que Rodríguez apenas alcanza un 3,1%, superada por Juan Pablo Guanipa por 4,9%. Después están Edmundo González Urrutia con 0,9% y Diosdado Cabello con 0,8%. 

La respuesta favorece más a Machado si concurre a unas elecciones solo frente a Rodríguez. La líder de Vente Venezuela obtiene 81,2% de preferencia frente a 4,5% de apoyo a la mandataria tutelada por el presidente estadounidense, Donald Trump. 12,7% no votaría. 

Si se incluye a Enrique Márquez en la ecuación, quien apareció repentinamente en el discurso del Estado de la Unión y obtuvo el respaldo de Trump, Machado pasa a tener 81,2%; Rodríguez, 4,5% y el exrector del Consejo Nacional Electoral (CNE) apenas 0,9% frente a un 13,4% que se abstendría. 

Agradecidos con Trump, pero no cuando alaba a Delcy

Por su parte, 74,5% de los encuestados se sienten agradecidos con el presidente Donald Trump; 19,1% no respondió o no supo y 6,4% no siente agradecimiento hacia la figura del mandatario estadounidense, quien ordenó la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores el pasado 3 de enero.

Asimismo, a 83,8% de los consultados le desagrada que Trump alabe a la presidenta interina que lleva en el poder más de 100 días; 11,1% no tiene opinión al respecto y a 5,1% le agrada.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

¿Quién nos robó abril? Historia de un mes convertido en campo de batalla político en Venezuela

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Entre los calendarios políticos de Venezuela, abril no es un mes: es un campo de batalla simbólico. Cada año regresa cargado de fechas que no solo se recuerdan, sino que se disputan, se reinterpretan y, sobre todo, se utilizan. Como si la historia no termina de resolverse, abril aparece una y otra vez como ese espacio donde el pasado se rehace a conveniencia del presente. No es casual. Tampoco es inocente.

Hay meses que pasan y hay meses que se quedan. Abril, en la historia venezolana, es de los segundos. Y quizá por eso la pregunta —tomando prestada la inquietud de Joaquín Sabina— no es quién nos ha robado abril, sino quién lo ha ido llenando, año tras año, de significados que no terminan de asentarse o, peor aun, que se superponen hasta volverse irreconocibles.

El punto de partida inevitable es el 19 de abril de 1810. No tanto por lo que ocurrió, sino por lo que se ha dicho que ocurrió. Durante décadas, ese día ha sido presentado como el momento fundacional de la nación venezolana, el instante inaugural de una voluntad colectiva orientada hacia la independencia. Sin embargo, como bien ha demostrado la historiografía contemporánea —particularmente los trabajos de Carole Leal Curiel—, aquella jornada fue menos un acto de ruptura nacional que una maniobra política local, inscrita en la crisis de la monarquía hispánica tras la invasión napoleónica. Caracas, no Venezuela. Junta, no independencia. Negociación, no unanimidad.

Pero la historia no se limita a lo que fue. También es lo que se recuerda, y en ese terreno el 19 de abril ha sido transformado en una pieza central de la llamada “conciencia histórica nacional”, esa narrativa que necesita fechas claras, gestos heroicos y orígenes definidos. El problema es que, en ese proceso, se borran matices, se simplifican conflictos y se proyecta hacia el pasado una idea de nación que, para 1810, estaba lejos de existir.

Esa operación —la de convertir un episodio complejo en un símbolo unívoco— no terminó en el siglo XIX. Por el contrario, se ha repetido, con otras formas, en la historia contemporánea. Y, nuevamente, abril aparece como escenario privilegiado.

El 11 de abril de 2002 es, quizá, uno de los ejemplos más evidentes de esta disputa. Para unos, un intento de restauración democrática; para otros, un golpe de Estado. En medio, una secuencia de hechos todavía debatidos, en la que las certezas absolutas suelen decir más del presente político que del pasado que pretenden describir. Lo mismo ocurre con el 12 y el 13 de abril, fechas que condensan la fragilidad del poder, la velocidad de los acontecimientos y la capacidad de los actores políticos para reconfigurar el relato casi en tiempo real. En cuestión de horas, lo que parecía definitivo se volvió transitorio, y lo que se presentó como cierre terminó siendo apenas un episodio más en una crisis prolongada.

A partir de entonces, abril dejó de ser solo un mes de conmemoración para convertirse en un mes de advertencia. Cada aniversario reactiva interpretaciones, reabre heridas y reordena posiciones. No se trata únicamente de recordar, sino de fijar sentido. Y, en ese ejercicio, la política venezolana ha demostrado una notable habilidad para convertir la efeméride en argumento.

El ciclo se repite en 2014, cuando nuevas protestas sacuden al país y vuelven a inscribir el mes de abril en la lógica del conflicto. Ya no se trata de una fecha específica, sino de un clima, de una atmósfera en la que la movilización, la represión y la incertidumbre se entrelazan, reforzando la idea de que abril es, de algún modo, un tiempo propicio para la ruptura, como si el calendario ofreciera una legitimidad implícita para la acción política.

Pero esa acumulación de significados tiene un costo. A medida que se cargan más eventos sobre el mismo mes, el sentido se fragmenta. Las fechas dejan de explicar y comienzan a saturar. Lo que antes funcionaba como punto de referencia se convierte en un espacio de disputa permanente, donde cada actor selecciona, enfatiza o silencia según convenga.

En ese contexto, abril ya no es solo memoria: es herramienta. Se invoca para legitimar, denunciar y movilizar. Se convierte en un recurso político que permite conectar el presente con un pasado cuidadosamente editado. Y allí es donde la reflexión histórica se vuelve indispensable, no para despojar las fechas de su significado, sino para devolverles su complejidad.

Porque, si algo muestra la trayectoria de abril en la historia venezolana, es la persistencia de una tensión no resuelta entre mito y política, entre la necesidad de construir relatos cohesionadores y la realidad de procesos fragmentados, contradictorios y, muchas veces, inconclusos.

Volver sobre el 19 de abril de 1810 —y ponerlo en diálogo con los abriles de 2002, 2014 y los que han seguido— no es un ejercicio de erudición, sino una forma de interrogar el presente, de preguntarnos hasta qué punto seguimos atrapados en una manera de entender la historia que privilegia los gestos fundacionales sobre los procesos, las fechas sobre las dinámicas y los símbolos sobre las estructuras.

Quizá el problema no es que abril esté lleno de historia, sino que seguimos usándolo para evitarla, para simplificar lo que exige ser comprendido en su complejidad, para repetir, año tras año, una narrativa que tranquiliza, pero que explica poco.

Y así, otro abril se va. Uno más en una larga secuencia de abriles cargados de significado, de interpretaciones cruzadas, de memorias en disputa. No sabemos si alguien nos lo ha robado. Tal vez, más bien, lo hemos ido perdiendo en el intento de convertirlo en algo que nunca terminó de ser: un origen claro, una ruptura definitiva, una respuesta.

  • @NixonDominguez | Historiador – Universidad de Los Andes / Magister en Gestión de Gobierno. Universidad Autónoma de Chile. / Instagram: Nixonjds

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Delcy Rodríguez hizo su segundo viaje internacional como presidenta encargada

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Apenas días después de recibir al encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett y al presidente de Colombia, Gustavo Petro en Miraflores, la presidenta encargada Delcy Rodríguez llevó a cabo este pasado domingo 26 de abril su segundo viaje internacional, esta vez a la isla de Barbados.

Fue su segundo viaje fuera de Venezuela en menos de un mes, luego que el 9 de abril volara hacia la isla de Granada.

Como de costumbre y sin promocionarlo, Rodríguez llegó repentinamente al aeropuerto internacional Grantley Adams de Barbados.  

Imágenes de Venezolana de Televisión (VTV), mostraron a la presidenta avalada por el mandatario estadounidense, Donald Trump, siendo recibida con honores de parte de las autoridades que forman parte de la Commonwealth. 

De acuerdo al canal público, la mandataria interina fue a cumplir con una agenda de trabajo estratégica, en medio de “expectativas de cooperación y desarrollo”.

Ambos viajes sucedieron luego que el gobierno de los Estados Unidos le levantara las sanciones a Rodríguez.

A raíz de las constantes alabanzas que recibe de parte de Trump, se ha especulado con una visita de la exvicepresidenta a Estados Unidos.

Rodríguez reemplazó a Nicolás Maduro, quien fue capturado por fuerzas armadas estadounidenses junto a su esposa Cilia Flores y enfrenta un juicio en Nueva York por cargos de narcotrafico, terrorismo y posesión de armas.

Pese a que la Constitución dice que después de 90 días si hay falta absoluta del presidente deben convocarse elecciones en un periodo de un mes o al menos la Asamblea Nacional aprobar una prórroga de 180 días más, Rodríguez se mantiene en el cargo.  

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

 9 de cada 10 venezolanos considera insuficiente un aumento de salario mínimo a $200

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La encuesta “Verdad Venezuela” hecha por Meganálisis entre el 24 y el 31 de marzo de 2026 encontró que 94,5% de los entrevistados considera insuficiente un aumento de salario mínimo entre 100 y 200 dólares, ya que no cubriría las necesidades mínimas de los trabajadores.

Un total de 1007 personas en Distrito Capital y los 23 estados del país fueron entrevistadas telefónicamente para conocer en la actualidad, “la opinión, percepción y sentir de los venezolanos”, afirmó la encuestadora.

El tema del salario mínimo continúa en el foco central del debate en el país, pues la exigencia de un aumento ha sido el principal motor de las más recientes protestas llevadas a cabo en todo el territorio nacional.

La expectativa crece de cara al 1 de mayo. En esa fecha, de acuerdo a lo anunciado hace un par de semanas por la gobernante encargada con aval de EE.UU. Delcy Rodríguez, se anunciaría un aumento de salario “sostenible y responsable”.

Diferentes gremios han insistido en que el aumento sea efectivamente de salario y no de bonificaciones que no tienen incidencia en beneficios laborales como vacaciones, prestaciones sociales y utilidades.

El salario mínimo en Venezuela se mantiene congelado en 130 bolívares desde el 15 de marzo de 2022. A fecha de abril de 2026, son más de 4 años sin incrementos en el salario base legal.  Debido a la devaluación y la inflación, este monto equivale a menos de 0,30 dólares mensuales (menos de 30 centavos de dólar) al tipo de cambio oficial del BCV.

Apagones, testaferros, consejos comunales y más

La encuesta de Meganálisis abordó otros temas preocupantes para los ciudadanos, como la crisis eléctrica que se ha agudizado durante 2026.

A los encuestados se les preguntó si en los últimos 15 días se les había ido la luz al menos una vez, y 93,6% de ellos dijeron que sí. A juicio de Meganálisis, esto sugiere “una incidencia crítica en la falla del suministro eléctrico durante el cierre del primer trimestre” que afecta la operatividad y calidad de vida en al menos 9 de cada 10 hogares.

Otra pregunta peculiar incluida fue si los entrevistados habían escuchado que en sus estados o municipios existían empresarios y comerciantes que, presuntamente, “son testaferros de chavistas o de funcionarios públicos del Estado”. 73,7% respondió afirmativamente.

Meganálisis destaca en este aspecto que “existe un alto nivel de mención y señalamiento sobre actores empresariales locales vinculados a estructuras de ‘testaferratos’ regionales, a su vez relacionados con el chavismo y figuras de alto perfil. Interpretan que esto se traduce en “ecosistema de negocios que está bajo el constante escrutinio público”, así como también que los “testaferratos” a nivel de regiones “son un secreto a voces en Venezuela“.

Por otra parte, 88,7% de las personas que respondieron a la encuesta apoya la eliminación de los consejos comunales. Meganálisis resalta este “apoyo mayoritario a la disolución” de las estructuras de estas formas de organización popular “los cuales son percibidos como entes corruptos y fuentes de abusos”.

La encuesta encontró asimismo que 48,3% de los venezolanos considera que el ministro de la Defensa del país debe ser un oficial retirado de la misma FANB. Esta preferencia, considera la encuestadora, indicaría que los civiles técnicos o militares activos “son muy mal vistos” por los ciudadanos.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.