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El precio del negocio en la industria petrolera | Legitimidad para permanecer en Venezuela (I)

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Este es el primero de una serie de artículos derivados de mi reciente libro, Foreign Petroleum Companies and National Development in Venezuela, 1936–76 (*), en los que exploraré algunas de las lecciones que dejó la larga experiencia concesionaria de la industria petrolera venezolana y cómo pueden ayudarnos a pensar el regreso de la inversión privada y extranjera al sector. Se trata de identificar problemas que empresas, trabajadores y el Estado ya enfrentaron anteriormente y preguntarnos qué puede aprenderse de aquella experiencia.

La primera de esas lecciones tiene que ver con algo que trasciende contratos, impuestos y barriles producidos: la legitimidad necesaria para permanecer durante décadas en un país.

Venezuela vuelve a atraer compañías extranjeras hacia su industria petrolera. Nuevos contratos y planes de inversión sugieren que la pregunta ya no es solamente si habrá capital dispuesto a entrar al país, sino qué condiciones permitirán que esas inversiones prosperen y permanezcan durante décadas.

Una parte importante del desafío será física. La industria necesita recuperar pozos, reparar tuberías, rehabilitar instalaciones, garantizar electricidad confiable y mejorar carreteras y otras infraestructuras indispensables para aumentar la producción.

A diferencia de las empresas que llegaron hace casi un siglo, muchas de las compañías actuales no tendrán que construir desde cero. Venezuela ya posee una extensa infraestructura petrolera y eléctrica desarrollada durante generaciones. El problema es que parte de ella se encuentra envejecida, inoperativa o severamente deteriorada después de años de insuficiente inversión y mantenimiento.

Buena parte de la reconstrucción consistirá, por tanto, en recuperar lo que ya existe.

Esto plantea una pregunta que las compañías extranjeras ya tuvieron que responder durante el siglo XX: si una empresa necesita invertir en infraestructura para garantizar su propia operación, ¿puede utilizar parte de esa inversión para producir también beneficios económicos y sociales alrededor de ella?

La respuesta histórica de compañías como Creole Petroleum Corporation, Shell y Gulf terminó siendo afirmativa.

De producir petróleo a formar parte del país

Las primeras grandes compañías petroleras llegaron a regiones venezolanas donde carreteras, electricidad, agua potable y otros servicios eran escasos o inexistentes. Inicialmente, buena parte de la infraestructura que construyeron perseguía objetivos estrictamente operacionales: comunicar los campos, movilizar trabajadores, abastecer campamentos y garantizar el funcionamiento de las instalaciones.

Con el tiempo, algunos ejecutivos comenzaron a comprender que la frontera entre una inversión útil para la compañía y otra útil para la sociedad podía ser mucho menos rígida.

En 1939, por ejemplo, Standard Oil of Venezuela impulsó proyectos de carreteras asfaltadas hacia centros agrícolas del oriente del país. La lógica no se limitaba al transporte petrolero. Mejores vías podían conectar productores con mercados, estimular la producción agrícola y contribuir a reducir el costo de los alimentos en ciudades y campos petroleros. La compañía complementó estas iniciativas con asistencia técnica a agricultores y proyectos para mejorar la producción ganadera.

Los documentos internos de aquellos años son particularmente reveladores. Algunos gerentes insistían en que las petroleras debían observar “el cuadro completo y no solamente el propio”. Si una carretera podía facilitar la operación y simultáneamente generar empleo, aumentar la producción local y mejorar las condiciones económicas de una comunidad, sus beneficios podían extenderse mucho más allá de la empresa. Esa filosofía fue ampliándose.

Las compañías participaron en proyectos relacionados con vialidad, agua y electricidad, aumentaron sus compras a proveedores venezolanos y financiaron iniciativas educativas, culturales y científicas. Sus empleados también se involucraron en cámaras de comercio, organizaciones cívicas y actividades comunitarias.

La empresa petrolera comenzaba a dejar de concebirse como un enclave dedicado únicamente a extraer un recurso para intentar convertirse en un actor integrado a la sociedad donde operaba. Ese cambio no ocurrió por altruismo ni espontáneamente.

Cuando el contrato dejó de ser suficiente

Durante los años treinta, muchas compañías estadounidenses y británicas confiaban fundamentalmente en sus contratos para proteger sus inversiones. La experiencia latinoamericana demostró los límites de esa estrategia.

Bolivia nacionalizó activos de Standard Oil en 1937. Un año después, México expropió su industria petrolera tras un prolongado conflicto entre compañías, trabajadores y Estado. En Venezuela, la huelga petrolera de 1936–1937 había revelado reclamos por salarios, vivienda, atención médica y oportunidades de progreso profesional.

La lección era incómoda: poseer una concesión jurídicamente válida no garantizaba la aceptación social ni la supervivencia política de una inversión. El dilema apareció con especial claridad durante las negociaciones que condujeron a la Ley de Hidrocarburos de 1943.

Dentro de las propias compañías existían posiciones encontradas. Algunos ejecutivos defendían rigurosamente la inviolabilidad de los contratos existentes. Renegociar el marco de hidrocarburos vigente y las concesiones ya otorgadas significaba, desde esa perspectiva, abrir una puerta peligrosa a nuevas exigencias. Otros comenzaron a pensar de manera diferente.

Wallace E. Pratt, una de las figuras más influyentes dentro de Standard Oil y participante directo de las negociaciones con el gobierno de Medina Angarita, había observado de cerca las consecuencias de los conflictos petroleros latinoamericanos. Su conclusión era pragmática: las compañías tenían que aprender a bend a little, ceder un poco cuando las circunstancias políticas y sociales lo justificaran.

No significaba abandonar la rentabilidad ni aceptar cualquier demanda gubernamental. Significaba distinguir entre proteger un derecho contractual inmediato y preservar una inversión durante décadas. La Ley de Hidrocarburos de 1943 reflejó ese intercambio.

Venezuela obtuvo mayores regalías e ingresos fiscales y avanzaría posteriormente hacia una distribución aproximadamente equitativa de las ganancias petroleras entre el Estado y las compañías. Las empresas asumieron además mayores compromisos con la refinación dentro del país.

A cambio, el gobierno reconoció derechos derivados de concesiones anteriores, extendió por cuarenta años buena parte de las concesiones existentes y poco después otorgó nuevos derechos de explotación.

Las compañías pagaron más por operar en Venezuela, pero obtuvieron algo extraordinariamente valioso para cualquier inversión intensiva en capital: un horizonte relativamente previsible para continuar haciendo negocios.

Esa combinación de rentabilidad, negociación y creciente legitimidad social contribuyó a que las principales compañías internacionales permanecieran en Venezuela durante varias décadas más.

Reconstruir lo existente

La Venezuela actual es profundamente distinta de aquella de 1939 o 1943. Posee más de un siglo de experiencia petrolera, profesionales especializados y una infraestructura que los primeros inversionistas extranjeros simplemente no encontraron cuando llegaron al país.

Precisamente por eso, el reto actual no consiste siempre en construir. Consiste también en reparar.

Pozos maduros deberán ser reacondicionados. Tuberías, estaciones e instalaciones necesitarán mantenimiento o sustitución. Refinerías y sistemas eléctricos requerirán importantes inversiones. La recuperación de la industria dependerá en buena medida de devolver operatividad a activos que Venezuela ya posee.

Esto crea una oportunidad.

Cuando una compañía tenga que invertir inevitablemente en energía, agua, vialidad, comunicaciones u otra infraestructura para garantizar su propia operación, debería preguntarse si esa inversión puede diseñarse de manera que sus beneficios se extiendan también fuera de sus instalaciones.

No significa convertir las empresas petroleras en sustitutos del Estado, sino reconocer que una infraestructura necesaria para producir petróleo genera externalidades positivas. Una carretera rehabilitada facilita la actividad de productores y proveedores. Una solución energética fortalece una zona industrial. La recuperación de instalaciones genera empleo, demanda para empresas venezolanas y nuevas capacidades técnicas.

El verdadero precio de hacer negocios

Existe una tentación de interpretar la responsabilidad social empresarial como un costo adicional que aparece después de calcular la rentabilidad de una inversión. La historia petrolera venezolana sugiere otra interpretación.

Para las compañías que operaron en Venezuela durante el siglo XX, invertir en trabajadores, comunidades, infraestructura y relaciones con el Estado terminó convirtiéndose en parte del costo de mantener una presencia empresarial sostenible. Ese fue, en buena medida, el verdadero precio de hacer negocios.

No todas estas iniciativas fueron altruistas. Tampoco eliminaron los conflictos entre Venezuela y las compañías extranjeras. Las empresas seguían buscando ganancias y el Estado continuó aumentando progresivamente su participación en la industria hasta llegar a la nacionalización de 1976.

Pero incluso ese desenlace merece un matiz.

La nacionalización venezolana no reprodujo las rupturas traumáticas que habían ocurrido décadas antes en otros países. Fue un proceso negociado. Las compañías recibieron compensaciones, muchos vínculos comerciales y tecnológicos sobrevivieron y buena parte de la estructura administrativa y profesional construida durante la etapa privada pasó a la nueva industria nacional.

La legitimidad empresarial no impidió el cambio político. Pero contribuyó a determinar la forma en que ese cambio ocurrió.

Las compañías que regresan hoy a Venezuela enfrentarán problemas muy distintos a los de Creole, Shell o Gulf. Sin embargo, una pregunta permanece sorprendentemente vigente:

¿Qué hace que una sociedad considere deseable que una inversión extranjera permanezca? Los contratos importan. La seguridad jurídica importa. La rentabilidad importa.

Pero una compañía que aspire a operar durante veinte, treinta o cuarenta años necesita algo más: trabajadores que encuentren oportunidades en ella, proveedores que crezcan junto a ella, comunidades que perciban beneficios de su presencia y gobiernos capaces de demostrar que la inversión extranjera produce algo más que barriles de petróleo.

Una licencia permite a una compañía operar. La legitimidad ayuda a que pueda permanecer.

Marcus Golding | marcus.golding.a@gmail.com | Dr. en Historia por la Universidad de Texas en Austin | Fundador de Red Historia Venezuela | Autor de Foreing Petroleum Companies and National Development in Venezuela, 1936-76 (*) 35 % de descuento en Bloomsbury con código GLR AT8).

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

PUD rechaza detenciones tras protesta opositora: «No podemos permitir que estas prácticas se repitan»

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La coalición de partidos políticos Plataforma Unitaria Democrática (PUD) denunció este 23 de octubre la detención arbitraria de siete venezolanos que prestaron servicios de transporte y sonido durante la marcha para exigir elecciones presidenciales que se celebró el día anterior.

Aunque las siete personas fueron liberadas horas después de su retención, la PUD confirmó que sus equipos de trabajo fueron confiscados.

«Estos hechos no pueden verse como un episodio aislado. Constituyen patrones de persecución y amedrentamiento que los venezolanos hemos sufrido en el pasado y que se hicieron especialmente evidentes durante la campaña electoral de 2024», dijo la PUD en sus redes sociales.

La Misión de Determinación de Hechos de las Naciones Unidas sobre Venezuela identificó el pasado 17 de septiembre que el sistema autoritario y represivo que el PSUV ha creado sigue en el poder, pese a la extracción del expresidente Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 y la toma de poder interina de Delcy Rodríguez, ambos hechos ocurridos bajo el aval del gobierno estadounidense de Donald Trump.

«Exigimos el cese de las detenciones arbitrarias, la devolución inmediata de los equipos retenidos, el respeto a la propiedad privada y el desmontaje definitivo del aparato represivo», denunció la PUD. «Venezuela necesita avanzar hacia la democracia, el respeto a los derechos humanos y la convivencia, no regresar a prácticas de persecución que tanto daño han causado al país».

Las protestas celebradas en varias ciudades del país exigían las elecciones presidenciales, el ingreso de la líder opositora María Corina Machado a Venezuela y la celeridad y transparencia en el proceso de diálogo entre el PSUV y una delegación de la oposición, ambos bajo el aval de Estados Unidos.

Mientras tanto, Delcy Rodríguez, tras reunirse en Miraflores con Dinorah Figuera, representante de la delegación opositora en la mesa de diálogo, arremetió contra de los manifestantes. Los acusó de «querer incendiar las calles» y desestabilizar el país.

“Todavía hay grupos muy, pero muy, muy pequeños, que se resisten y creen que pretendiendo incendiar el país y trancando calles es la vía para que Venezuela salga adelante. Yo reconozco a los venezolanos de bien que desde este diálogo impulsan cambios necesarios”, dijo la gobernante.

Por segunda vez se suspende visita de Dinorah Figuera a la FMV

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Para este 23 de octubre estaba prevista la visita a la sede de la Federación Médica de Venezuela de la representante de la AN 2015 para el diálogo, Dinorah Figuera. Pero el equipo de prensa de la FMV difundió que el doctor Douglas León Natera recibió una llamada de la asistente de la parlamentaria para informarle que la reunión, programada para las 3:00 p.m., había sido cancelada.

Aseguran que “la excusa” presentada fue que Figuera tendría una reunión con la Unión Europea, lo que le impedía cumplir con este compromiso en la FMV. El encuentro habría sido reprogramado para el mes de noviembre, según afirmaron.

“Esta es la segunda vez que la doctora Figuera suspende su visita a la FMV”, se lee en un despacho de prensa remitido a esta redacción.

Por otra parte, el día de ayer, dirigentes de la Alianza por Venezuela también denunciaron que supuestamente habrían sufrido un “desplante” de parte de la presidenta de la AN 2015. Aseguran que viajaron desde Yaracuy para reunirse con ella “porque nos dijo que trabajaba las 24 horas” y que tenían previsto entregarle un documento con propuestas para la mesa de diálogo, en materia electoral, pero que les informó que no podía atenderlos por reuniones previas.

“Ya habíamos convocado a los medios para leerles esta comunicación que le queremos entregar, y que en algún momento le entregaremos”, agregó Noel Álvarez, dirigente de la organización y expreso político.

En el comunicado, exigieron una fecha “precisa, próxima y verificable” para las elecciones presidenciales y advierten que las dilaciones generan incertidumbre en la ciudadanía.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

«Usted no puede grabar»: GNB impidió acceso de reportera a campo de golf de Caraballeda

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El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunció este 23 de octubre que la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) restringió el acceso a la prensa en el campamento transitorio del ubicado en el Caraballeda Golf y Yacht Club La Casona, en el estado La Guaira, donde cerca de 400 familias venezolanas siguen refugiadas tras cuatro meses del doble terremoto.

La periodista María Arraez, del diario La Verdad de Vargas, intentó entrar al refugio coordinado por las Naciones Unidas y custodiado por funcionarios militares. Un funcionario de la GNB sin identificar se plantó frente a Arraez y trató de bloquear su cámara.

«Usted no puede grabar. Esto es un campamento del pelotón: esto está a la orden de la Fuerza Armada Nacional, no está a orden de la prensa, increpó el funcionario de la GNB a Arraez. «Ustedes se ponen a decir que aquí no se les da nada a las personas», agregó mientras trataba de impedir con su mano que la periodista filmara el hecho.

La restricción a la prensa ocurre horas después de que los vecinos que viven dentro del campamento transitorio protestaran pacíficamente la noche del 22 de octubre para exigir celeridad en su reubicación. Bajo la consigna «queremos respuestas», los refugiados trancaron un ramo de la avenida José María España, a unos metros del campamento, para denunciar el silencio del Estado frente a sus peticiones.

Inundados de incertidumbre

El diario La Verdad de Vargas ha documentado cómo los vecinos de La Guaira ubicados dentro del campamento transitorio han sufrido de anegaciones en las carpas donde duermen. Los vecinos también denunciaron en redes sociales que sufren de inseguridad y de promesas de traslados que no se han cumplido hasta la fecha.

«Desde el sábado [17 de octubre] nos prometieron que nos iban a reubicar en Ciudad Caribia [una comunidad en Distrito Capital]. Hemos recogido todo, tenemos todo arreglado. Hay 90 familias que estamos a la espera. Dijeron que nos iban a buscar [el 19 de octubre] y no vinieron. Ni si quiera nos han dado respuesta. Estamos estresados», comentó Guillermo Fuentes, refugiado en el Caraballeda Golf, al diario La Verdad de Vargas el 20 de octubre, antes de la restricción de la GNB a la la periodista de dicho medio.

De acuerdo con la ONG Espacio Público, la censura y las restricciones a la prensa continúan, pese a la emergencia humanitaria por el desastre socioambiental. Solo en el mes de septiembre se registraron al menos tres casos de intimidación a trabajadores de la prensa por parte de funcionarios públicos comandados por el Partido Socialista Unido de Venezuela.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Delcy se reúne con Figuera en Miraflores  y acusa a quienes protestan de “querer incendiar las calles”

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Delcy Rodríguez, mandataria encargada bajo la tutela de Estados Unidos, tras reunirse con Dinorah Figuera en Miraflores, arremetió en contra de los venezolanos que manifestaron pacíficamente en Caracas y otros estados del país este jueves 22 de octubre.

Rodríguez acusó a los manifestantes de “querer incendiar las calles” y desestabilizar el país.

“Todavía hay grupos muy, pero muy, muy pequeños, que se resisten y creen que pretendiendo incendiar el país y trancando calles es la vía para que Venezuela salga adelante. Yo reconozco a los venezolanos de bien que desde este diálogo impulsan cambios necesarios”, dijo la gobernante.

Rodríguez reconoció que desde el diálogo impulsan “cambios positivos para el país”. La encargada agradeció a Dinorah Figuera y a Jorge Rodríguez por la tercera jornada de acuerdos alcanzados entre ambas delegaciones.

Informó también que la próxima ronda de negociaciones se realizará el próximo mes de noviembre.

Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera difundieron en horas de la noche del 21 de octubre los resultados del tercer ciclo de negociaciones entre el chavismo y la delegación de la Asamblea Nacional electa en 2015.

Además de la rueda de prensa en la que se leyeron los acuerdos, ambos representantes de la negociación compartieron en sus perfiles en redes sociales los documentos suscritos en esta tercera ronda. En los acuerdos, desarrollados durante seis jornadas de trabajo, con dos reuniones plenarias y quince encuentros en cuatro mesas técnicas, los grandes ausentes fueron la conformación de un nuevo Consejo Nacional Electoral y la fecha de las elecciones presidenciales.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

¿Nuevo momento político? Liberaron a detenidos en marcha opositora pero les quitaron sus equipos

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El Comité de Derechos Humanos del Partido Vente Venezuela informó que cerca de la medianoche del 23 de octubre fueron liberadas las siete personas que habían sido arbitrariamente detenidas tras culminar la manifestación pacífica del 22 de octubre en Caracas, que convocó ese partido.

En un mensaje difundido en X confirmaron que los vehículos también les fueron devueltos, pero las personas fueron despojadas de sus equipos de trabajo utilizados en la actividad.

“Prestar un servicio y cumplir con su trabajo no es un delito. Seguiremos denunciando esta situación, hasta que sus pertenencias sean devueltas y nadie más sea secuestrado por hacer su trabajo y expresarse libremente”, reclamaron.

Cerca de las 8:00 p.m. de anoche, Vente Venezuela denunció que la Policía Nacional Bolivariana había detenido a siete personas que estuvieron a cargo de los camiones de sonido utilizados en la manfiestación opositora y que los tres vehículos habían sido confiscados cuando el chofer llegaba a Antímano.

Para ese momento, la lista de las personas que estaban desaparecidas incluía a Rony Suárez, Yanail Castro, Daniel Colmenares, Andruws Pineda, “Alirito” Ramón Brizuela, Ronaike Suárez y un séptimo detenido cuyo nombre no había sido revelado.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

De la promesa europea al calvario del sistema penitenciario venezolano: el caso de Dayana Heredia 

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Venezuela nunca estuvo en los planes de la estilista dominicana Dayana Heredia. Su paso por el estado Zulia era solo una escala técnica para conectar con su destino ideal: España. 

Heredia, al igual que millones de inmigrantes que abandonan su tierra, salió de Santo Domingo convencida de que en Europa encontraría mejores oportunidades para ella y sus dos hijos, quienes quedaron al cuidado de su familia.

De acuerdo con el relato de los familiares de la estilista —quienes pidieron mantener su identidad en reserva por temor a represalias en contra de Dayana— una red le facilitó documentos falsos y le prometió que podía llegar a España sin obstáculos porque “a los venezolanos allá no le piden papeles”.

Con documentos que la hacían pasar como ciudadana venezolana, los planes de Dayana se truncaron el 13 de julio de 2024, cuando fue detenida en Santa Bárbara del Zulia —una ciudad ubicada al suroeste del Lago de Maracaibo— por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en una alcabala. 

A Dayana la acusaron inicialmente de usurpación de identidad y de forjamiento de documento público, un delito que puede acarrear penas de entre tres y doce años de cárcel, según el Código Penal Venezolano. Posteriormente fue señalada de presunto tráfico de sustancias psicotrópicas y estupefacientes.

La estilista de 37 años fue condenada a 21 años de prisión en un proceso que su familiar calificó de “desproporcionado e injusto”. La familia expresó que “lo que comenzó como un viaje para buscar un futuro mejor, terminó convirtiéndose en una pesadilla judicial plagada de irregularidades”.

Irregularidades y extorsiones 

El familiar de Dayana explicó que la acusación por narcotráfico está sustentada en unas supuestas fotos de sustancias ilícitas que presuntamente encontraron en su teléfono celular. Sin embargo; aseguran, a ella nunca la encontraron con sustancias en su poder y que los exámenes toxicológicos que le practicaron “todos resultaron negativos”. 

El pariente de la estilista agregó que el teléfono de Dayana nunca fue presentado ante los tribunales como evidencia probatoria del delito. Aseguró que días después del arresto “los mismos funcionarios policiales continuaban utilizando el móvil de su hermana para hacer llamadas telefónicas y al final no se supo en manos de quién quedó”.

Pese a las apelaciones introducidas por la defensa, la condena fue ratificada. La familia de Heredia aseguró que durante el tiempo que lleva detenida han sido víctimas, en reiteradas ocasiones, de extorsiones y engaños por parte de funcionarios policiales y abogados.

Actualmente, un recurso de casación reposa sin respuesta desde el mes de mayo en el Tribunal Supremo de Justicia en Caracas, mientras un nuevo equipo legal revisa el expediente en busca de violaciones al debido proceso.

Maltratada y con medidas cautelares

A pesar de tener una condena dictada, Dayana Heredia permaneció recluida en el calabozo de una comandancia policial en el estado Zulia, pero su situación se agravó tras un motín realizado por las internas el pasado 9 de octubre, en rechazo a las condiciones de detención. 

Las reclusas decidieron alzarse para denunciar que no contaban con agua potable, que la alimentación era deficiente y que en las noches las despertaban entre tres y cuatro veces para contarlas.

Tras el motín, Dayana Heredia fue trasladada al Centro Penitenciario de la Región Andina (CPRA), ubicada en San Juan de Lagunillas, en el estado Mérida. Al llegar al recinto, el personal del centro no la quería recibir por la gravedad de las heridas: tenía golpes y hematomas en los brazos, espalda y costillas.

Actualmente, la dominicana se encuentra en una celda de aislamiento en el CPRA en donde recibe atención médica para bajar la inflamación y sanar el dolor de la golpiza que recibió.

Ante la gravedad de la situación y el desespero por estar tan lejos, el pasado 10 de agosto, los familiares de Dayana Heredia se dirigieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo que a través de la Resolución 63/2026 otorgó medidas cautelares a favor de la dominicana. 

La CIDH consideró que el derecho a la vida, la integridad física, personal y de salud de Heredia estaban en “riesgo inminente”. La instancia destacó la indefensión y las precarias condiciones de detención y resaltó que no recibió información del Estado venezolano sobre las acciones para mitigar el riesgo que corre la detenida. 

Las súplicas de repatriación de Dayana 

1103 kilómetros de distancia separan a Dayana de su familia. Desde que fue detenida en el 2024 solo ha mantenido contacto telefónico con sus familiares, quienes por temor a correr la misma suerte no se atreven a viajar a Venezuela. 

Sin embargo, han acudido a distintos entes gubernamentales en busca de ayuda. En el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana, en el área de Protección a Nacionales y recibieron como respuesta que “no había relaciones diplomáticas con Venezuela”.

La familia afirmó que también dirigió una solicitud al entonces canciller Roberto Álvarez, sin obtener los resultados esperados.

Tras la difusión de un video de Dayana Heredia en donde le suplica al presidente Luis Abinader que la ayude a que sea deportada, los familiares aseguraron que el nuevo cónsul dominicano en Venezuela, Héctor Pastor Vázquez, se pronunció pero que no se concretó nada.

El pariente de Heredia comentó que semanalmente pagan 100 dólares para hacerle llegar a Dayana alimentos y productos de aseo personal. 

La familia considera que la sentencia en contra de Dayana estuvo motivada por las posiciones que mantuvo el gobierno dominicano en contra del régimen de Nicolás Maduro. 

“Aquí en Dominicana se incautó un avión que era de Venezuela y de alguna manera colaboró con el gobierno de Estados Unidos para ello. Además, el  presidente nunca reconoció las elecciones del 28 de julio. Entonces, con esa ruptura de las relaciones diplomáticas, nosotros creemos que esa sentencia fue una represalia del Estado venezolano”, aseveró el familiar de Heredia.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Farmatodo recaudó más de 429 000 dólares para apoyar a afectados por los sismos

Farmatodo recaudó $429 983,34 entre junio y septiembre de 2026 a través de su campaña «Unidos por Venezuela», una iniciativa desarrollada junto con el Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC) para apoyar a las comunidades afectadas por el doble terremoto del 24 de junio.

Los fondos, provenientes de los aportes voluntarios de los clientes mediante el botón de donaciones habilitado en los canales de pago de la cadena de farmacias, se destinaron a proyectos de salud y educación ejecutados con el apoyo de organizaciones sociales.

La mayor parte de los recursos recaudados, más de $260 000 —equivalentes al 60,4 % del total—, se canalizó a través del DVC y Fe y Alegría para financiar la restauración de cinco centros educativos. Los trabajos beneficiarán directamente a 2035 estudiantes y 1662 familias.

Por otra parte, Cáritas de Venezuela recibió $150 000 para impulsar un programa de atención médica directa mediante jornadas comunitarias itinerantes en refugios y comunidades de acogida. De acuerdo con la información suministrada por Farmatodo, estas actividades beneficiaron a 1725 pacientes, quienes recibieron exámenes de laboratorio y estudios de imagenología.

La Fundación Hospital Ortopédico Infantil obtuvo otros $15. 000 para la restauración de sus espacios de atención médica. La institución atiende mensualmente entre 8000 y 9000 pacientes.

Mantendrán activo el botón de donaciones

Farmatodo informó que el botón de donaciones permanecerá disponible en sus canales de pago, con el propósito de mantener una vía de recaudación para iniciativas sociales y humanitarias. Así, los clientes podrán realizar aportes voluntarios durante sus compras.

En octubre, los fondos recaudados mediante este mecanismo se destinarán a organizaciones dedicadas a la prevención y atención del cáncer de mama: SenosAyuda, Senosalud, Funcamama, Famac, Oncoaliado, Sociedad Anticancerosa de Venezuela, Isena y Sociedad Anticancerosa de Anaco.

Para noviembre y diciembre, los aportes se dirigirán a la Fundación Hospital Ortopédico Infantil.

Ana Marina Ascanio, gerente de Relaciones Corporativas de Farmatodo, destacó la importancia de las alianzas con organizaciones sociales para ampliar el alcance de estas iniciativas.

«Cada transacción realizada en Farmatodo no solo representa una compra, sino una oportunidad directa de transformar realidades y llevar alivio a miles de familias venezolanas. Cada aporte cuenta y llega a su destino de forma segura y transparente», afirmó.

Con la continuidad del botón de donaciones, la empresa busca mantener la participación de sus clientes en iniciativas relacionadas con la salud, la educación y el bienestar de las comunidades venezolanas.

Más información en www.farmatodo.com y en sus redes sociales: X, @farmatodo; Instagram, @farmatodovzla; y Facebook, FarmatodoVenezuela.