El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunció este 23 de octubre que la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) restringió el acceso a la prensa en el campamento transitorio del ubicado en el Caraballeda Golf y Yacht Club La Casona, en el estado La Guaira, donde cerca de 400 familias venezolanas siguen refugiadas tras cuatro meses del doble terremoto.
La periodista María Arraez, del diario La Verdad de Vargas, intentó entrar al refugio coordinado por las Naciones Unidas y custodiado por funcionarios militares. Un funcionario de la GNB sin identificar se plantó frente a Arraez y trató de bloquear su cámara.
«Usted no puede grabar. Esto es un campamento del pelotón: esto está a la orden de la Fuerza Armada Nacional, no está a orden de la prensa, increpó el funcionario de la GNB a Arraez. «Ustedes se ponen a decir que aquí no se les da nada a las personas», agregó mientras trataba de impedir con su mano que la periodista filmara el hecho.
La restricción a la prensa ocurre horas después de que los vecinos que viven dentro del campamento transitorio protestaran pacíficamente la noche del 22 de octubre para exigir celeridad en su reubicación. Bajo la consigna «queremos respuestas», los refugiados trancaron un ramo de la avenida José María España, a unos metros del campamento, para denunciar el silencio del Estado frente a sus peticiones.
Inundados de incertidumbre
El diario La Verdad de Vargas ha documentado cómo los vecinos de La Guaira ubicados dentro del campamento transitorio han sufrido de anegaciones en las carpas donde duermen. Los vecinos también denunciaron en redes sociales que sufren de inseguridad y de promesas de traslados que no se han cumplido hasta la fecha.
«Desde el sábado [17 de octubre] nos prometieron que nos iban a reubicar en Ciudad Caribia [una comunidad en Distrito Capital]. Hemos recogido todo, tenemos todo arreglado. Hay 90 familias que estamos a la espera. Dijeron que nos iban a buscar [el 19 de octubre] y no vinieron. Ni si quiera nos han dado respuesta. Estamos estresados», comentó Guillermo Fuentes, refugiado en el Caraballeda Golf, al diario La Verdad de Vargas el 20 de octubre, antes de la restricción de la GNB a la la periodista de dicho medio.
De acuerdo con la ONG Espacio Público, la censura y las restricciones a la prensa continúan, pese a la emergencia humanitaria por el desastre socioambiental. Solo en el mes de septiembre se registraron al menos tres casos de intimidación a trabajadores de la prensa por parte de funcionarios públicos comandados por el Partido Socialista Unido de Venezuela.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.






