Voces internacionales se sumaron a la condena conjunta a la sentencia 035 del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, que avaló el resultado electoral del Consejo Nacional Electoral según el cual Nicolás Maduro fue reelecto el 28 de julio pese a las denuncias de observadores independientes como el Centro Carter y el panel de expertos de la Organización de Estados Americanos, que cuestionaron la integridad y transparencia de los comicios.
El más enérgico de los mensajes provino del presidente chileno, Gabriel Boric, quien denunció a pocas horas de conocida la sentencia que el TSJ había terminado de consolidar el “fraude” en Venezuela.
“El régimen de Maduro obviamente acoge con entusiasmo su sentencia que estará signada por la infamia. No hay duda que estamos frente a una dictadura que falsea elecciones, reprime al que piensa distinto y es indiferente ante el exilio más grande del mundo solo comparable con el de Siria producto de una guerra”, expresó Boric en un mensaje en la red X, al que agregó que su país “no reconoce este falso triunfo autoproclamado de Maduro y compañía”.
Para Luis Lacalle Pou, mandatario uruguayo, el gobierno de Maduro confirmó este 22 de agosto “lo que la comunidad internacional viene denunciando: el fraude”.
“Es una dictadura que cierra todas las puertas a una vida institucional y democrática de su pueblo. No debemos callar ni cesar en defensa de la causa venezolana”, insistió.
Santiago Peña, presidente paraguayo, lamentó que la decisión del TSJ fuera ratificar resultados que “no reflejan la voluntad del pueblo venezolano”: “Es inaceptable validar ganadores sin que exista una revisión exhaustiva e independiente de votos”.
Bernardo Arévalo, jefe de Estado de Guatemala, sostuvo que el régimen de Maduro “no es democrático” y que su país no reconocía lo que llamó “un fraude”. Cabe recordar que el ascenso al poder de Arévalo enfrentó una carrea de obstáculos pues, a pesar de haber sido escogido con más del 60% de los votos en agosto de 2023, hubo varias tentativas de funcionarios públicos en su país para impedir su juramentación, que se concretó en enero de 2024.
Por Estados Unidos, habló el portavoz adjunto principal, Vedant Patel, en un comunicado en el que denunció que el fallo del TSJ “carece de toda credibilidad”, dada la “abrumadora evidencia de que González recibió la mayoría de los votos el 28 de julio”.
“La voluntad del pueblo venezolano debe ser respetada. Ahora es el momento para que los partidos venezolanos comiencen discusiones sobre una transición respetuosa y pacífica de acuerdo con la ley electoral venezolana y los deseos del pueblo venezolano. Los continuos intentos de reclamar fraudulentamente la victoria para Maduro solo exacerbarán la actual crisis”, se lee en el documento.
Además de estos pronunciamientos individuales se emitió un comunicado conjunto en el que los gobiernos de Argentina, Costa Rica, Chile, Ecuador, EEUU, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay rechazaron el fallo del TSJ y denunciaron falta de independencia judicial en Venezuela.
En el texto criticaron que el máximo tribunal del país convalide los “resultados sin sustento” del CNE y reiteraron que solo una auditoría “imparcial e independiente” de los votos garantizaría el respeto a la voluntad popular, a la soberanía y la democracia.

UE y España no reconocerán resultado sin actas
“Mientras no veamos un resultado que sea verificable no lo vamos a reconocer”, recalcó el jefe de la diplomacia europea, en alusión al dictamen del Tribunal Supremo de Justicia.
“En tanto esto no se produzca, no podremos reconocer el resultado de las elecciones”, sostuvo la fuente que declaró a EFE, que además reiteró el llamado “a que se respete el derecho de los venezolanos a manifestarse de manera pacífica y a expresar libremente sus opiniones políticas”.
ONU reclama “total transparencia”
Guterres se limitó a “tomar nota” del fallo del Tribunal Supremo de Justicia venezolano (TSJ), que este jueves validó el resultado que da ganador a Maduro, y reclamó a Venezuela “protección absoluta y respeto a los derechos humanos”, después de mostrar su “preocupación” por los informes recibidos de distintos atropellos, entre los que mencionó detenciones arbitrarias de menores, periodistas, defensores de derechos humanos y activistas opositores, reseñó la agencia EFE.
Expresidentes también se pronuncian
El expresidente colombiano, Juan Manuel Santos, tildó de “patraña” el fallo del Tribunal Supremo de Venezuela y advirtió que el actual gobierno de su país “no puede, ni debe avalarlo, como se lo dijimos ayer al Canciller Murillo en la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores”.
“Es un golpe al pueblo venezolano, y a la expresión soberana de todo un país (…) Lo que espera el dictador (…) es que ese salgan varios países simpatizantes de su dictadura, de la comunidad internacional, a reconocerlo como presidente legítimo. No, señor Maduro, usted es un dictador, un criminal, usted está siendo investigado por la CPI, el mundo ya conoce las actas donde por más de 30 puntos de diferencia Edmundo González tuvo una victoria avasallante. Lo único que se puede negociar son los términos de su salida”, sostuvo Iván Duque, también expresidente de Colombia, en un mensaje difundido en un video.
Duque espera que los gobiernos de Brasil, México y el de su país, que a su juicio, más que negociadores han sido “dilatadores” del proceso, puedan asumir “su condición de firmantes de la Carta Democrática Interamericana, reconocer la victoria de González”, la validez de las actas y rechazar “toda esta tramoya para que Maduro se mantenga en el poder”.
“Con indignación, pero sin sorpresa, recibimos la noticia del fallo de Tribunal Supremo de Venezuela, carente de imparcialidad, independencia y credibilidad, con el que se pretende consolidar el fraude electoral de Nicolás Maduro”, escribió el ex mandatario ecuatoriano Gullermo Lasso (2021-2023) en su cuenta de la red social X.
Lasso agregó que el “régimen totalitario” de Venezuela ha desconocido “los llamados de la comunidad internacional para la verificación de las actas y la habilitación de un proceso de transición hacia la democracia”.



