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John está como Nicolás: Donald no los aguanta más, por Armando Martini Pietri

EL EMPRESARIO PRESIDENTE puede ser paciente, está formado en el manejo de capitales, inversiones, ganancias, errores y pérdidas; finalmente se indigestó con Bolton. Trump habla de guerra cuando hace estrategias de paz a diferencia de Maduro, que proclama paz mientras hace alardes de guerra.

La salida del Consejero de Seguridad Nacional, puede ser mala para el interino, buena para el coraje, embarazosa y complicada para el usurpador, desastrosa para comisionistas lobistas, costosa para bolichicos, financistas boliburgueses, y fatal para cohabitadores oposichoros que perciben su sueño desvanecerse. O una combinación, habrá decenas de causas, significados y consecuencias. No interesa mucho si fue por Afganistán, los talibanes, Corea del Norte o el Estrecho de Ormuz. Lo importante en este momento, es Venezuela.

Del angustioso pero esperanzador año 2019, quienes rodeaban y aun acompañan al diputado por Vargas, se oponían intransigentes, testarudos, aplicar el art. 233 de la Constitución, pero después de un inmenso esfuerzo, se juramentó Presidente interino; sin embargo, ya se vislumbraban las intenciones complacientes de la vergüenza conocida como G4 y la mutación guasona, fraudulenta MUD/Frente Amplio. Sin embargo, tal fue y aun es el deseo de más del casi 90% de los ciudadanos, de cambiar el régimen castrista comunista socialista, que sin darnos cuenta pasamos por alto la estafa que fraguan a escondidas en diálogos tramposos e inútiles.  

La política es ocupación que requiere sabiduría, cordura, capacidad de juicio, visión, habilidad de conjunto, madurez, intuición, sentido de la oportunidad, manejo eficaz del tiempo, capacidad de comunicación, coraje para tomar decisiones. El consejero renunció a ellas y ese fue su peor error. Confió sin reserva en la chorocracía enquistada, caza rentas y titiriteros, no se percató de la sociedad cómplice del establishment para mantener el statu quo, le prometieron lo que nunca lograrían, engañándolo sin piedad. Y por eso, cayó en la trampa defendiendo a capa y espada un supuesto quiebre para derrocar al castrismo, que nunca sucedió. Se obsesionó, subestimó y dejó de escuchar otras voces que lo alertaban, no advirtió la Venezuela real, sin compromisos, que no da concesiones a la delincuencia, no encuentra placer en la corrupción ni forma parte de organizaciones sin principios ni valores éticos que no respetan la palabra empeñada; se dejó convencer por la comodidad conviviente, que proponía modificaciones gatopardianas, cuando en realidad se requerían acciones contundentes, respuestas inmediatas, que permitieran un cambio profundo y de raíz. 

Ilusorias promesas, subjetivos informes, estrategias deformes, sin fundamento, a beneficio de intereses personales y partidistas, comisionados e infiltrados del interinato lograron convencerlo en una operación de lobby nunca vista, desvergonzada en despliegue y vulgar en costo, para contener procedimientos estudiados con esmero, persuadiéndolo de cambiarlos por sanciones diplomáticas y económicas, para levantarlas eventualmente. Lo que justifica sus reiteradas declaraciones de apoyo en todo lo que tantas veces fue ofrecido por una minoría opositora embustera y enchufada.

El empeño desafortunado en apostar inútilmente a una supuesta fractura militar, ficticio y en vano, fue suicida. Calibraron erróneos la Fuerza Armada y de allí, el estruendoso fracaso. Bolton cayó por inocente al igual que millones dentro y fuera de Venezuela, que no logran comprender ¿por qué no finaliza el castrismo comunista y madurista? Responsabilizan, que el adversario es de izquierda socialista y piensa primero en sus conveniencias. El presidente interino, no manda, sólo es el muñeco en manos del impresentable G4.

John Bolton fue engatusado y a su vez, embaucó a Donald Trump en la aventura estulta del madrugonazo 30 de abril, el Presidente se desayunó pensando en una Venezuela sin Maduro, con Guaidó y López. Algún día se sabrá la realidad; pero almorzó pollo del Coronel Sanders con Leopoldo buscando asilo diplomático, militares alzados y expuestos en televisión corriendo de un lado a otro en busca de un alzamiento que nunca se produjo. Y por su parte, el encargado tragando grueso a ver cómo hacía para salvar lo que se pudiera. ¿Fue Bolton quien convenció a la Casa Blanca y a Maduro a través de Elliott Abrams de que el Ministro de la Defensa y el presidente del Tribunal Supremo de Justicia estaban en la jugada? No se sabe, pero de eso se habla.

¿Cómo afecta ese patadón a Venezuela? Habrá que esperar y observar cuidadosos quién será escogido como relevo, pero en este caso es más fácil, el desmoronamiento del régimen puede que lo esté impulsado Washington, pero los maduristas se las ingenian día tras día para desbarrancarse ellos mismos.

Los aliados no han entendido la gravedad del consorcio societario de cómplices, parásitos del tesoro público, garrapatas financieras, contratistas delincuenciales inmisericordes con la miseria, hampones, bandidos sedientos de riqueza fácil. No comprenden la naturaleza y dimensión de nuestra tragedia. De allí los desencuentros sobre cómo despachar esta vergüenza innoble. Ofrecieron cese de usurpación, gobierno de transición, elecciones libres, no obstante, titiriteros financistas mafiosos quieren alterarla, imponen un diálogo de cohabitación para participar en elecciones engañosas de repartidera. Desafortunado Bolton creyó y ahora otros deben enderezar el entuerto y pasar por encima de los farsantes, en acomodaticias posiciones ambivalentes, una para el gobierno y otra para la revolución.

Donald Trump enfrenta una campaña despiadada e inclemente, la realidad electoral, indica a los republicanos que en los estados de influencia latina dónde prometió con rugidos hace años que acabaría con el socialismo en Latinoamérica, están desilusionados y propensos al cambio de opinión. El ofrecimiento no ha sido honrado. Y el colmo de la sandez, políticos, individualidades e intelectuales que se dicen del sector opositor, deseando fervorosos que un demócrata ocupe la Casa Blanca. Sufren de ausencia de facultades psíquicas, son idiotas y trabajan para el chavismo.

 

@ArmandoMartini

 

Padre de Leopoldo López es electo eurodiputado

LEOPOLDO LÓPEZ GIL, padre del líder político Leopoldo López, fue electo diputado al Parlamento Europeo, informó Beatriz Becerra, eurodiputada y vicepresidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del organismo.

López Gil, con nacionalidad española concedida en el año 2016, se convirtió en el primer venezolano en llegar al Europarlamento. Fue electo con la postulación del Partido Popular (PP).

El PP logró ganar 12 escaños en el Parlamento Europeo en las elecciones de este domingo 26 de mayo. Fue el segundo partido en alcanzar más respaldo por detrás del Partido Socialista, que tendrá 20 diputados en la Eurocámara, reseñó el portal AlNavío.

En el Europarlamento, una institución clave de la Unión Europea, López Gil prevé abordar la crisis que se vive en Venezuela.

Igualmente su nuera, Lilian Tintori, lo felicitó a través de la red social Twitter.

May 18, 2019 | Actualizado hace 5 meses
Al cerrarse otras opciones, por Luis Fuenmayor Toro

LE HEMOS HECHO SEGUIMIENTO DE CERCA al desarrollo de la política venezolana desde hace décadas, pero hoy me referiré a su progreso en lo que va de año y a desenlaces peligrosos que comienzan a vislumbrarse en forma mucho más clara. Es primera vez, por lo menos desde hace casi 120 años, que el país ha estado tan cerca de una invasión armada, y en el caso actual ejecutada por la primera potencia militar del mundo. Esta opción ha rondado el escenario político venezolano desde el fracaso, inducido por la oposición de la MUD, de las negociaciones de 2018 en República Dominicana. Aunque este tipo de opciones son siempre posibles, lo que las hace importantes de tener en cuenta es su probabilidad de ocurrencia, la cual varía con el desarrollo de los acontecimientos, en nuestro caso en Venezuela, sus vecinos inmediatos, EEUU y el resto del continente americano, como en Europa, Rusia, China, medio oriente y muchos otros lugares de menor importancia en nuestra vida política.

Estas características son las que hacen impredecibles la ocurrencia de estos hechos y las que impiden que se pueda saber cuándo se producirán, una vez frustradas otras opciones menos costosas y traumáticas. Somos un caso claro de esta afirmación. Muchas opciones han estado presentes desde enero 2019, muchas más si nos remontamos a comienzos de 2016 o nos desplazamos más atrás, aunque en todas ha estado presente como factor causal común el “Maduro vete ya”, establecido como un derecho por parte de cierta oposición inmediatista y voluntarista, que piensa que está por encima del resto de los venezolanos: ella decide qué hacer y los demás aceptan sin chistar. En este proceso, muchas opciones han desaparecido, otras se han hecho presentes y algunas han renacido. Es en ese escenario cambiante, que no da tiempo de descansar ni de aburrirse, que la inicialmente muy remota invasión militar, ha ido navegando en nuestro mar de complejidades sin naufragar y hoy parece llegar a puerto como opción probable.

En Venezuela nunca se ha producido una invasión por tropas estadounidenses o comandadas por ellos. Esto ha ocurrido en la mayoría de los países vecinos, aunque no recuerdo a ninguno en el que sus nacionales opositores la pidieran invocando la Constitución de sus repúblicas. En esa traición a la nación al parecer somos únicos y es un “mérito” de Guaidó, Leopoldo López y Voluntad Popular, y de quienes se dejaron arrastrar a esta ignominia. Y todo ello gracias a la negligencia de quienes nos gobiernan, que prefieren ver a su patria invadida y destrozada que negociar una salida democrática a la crisis existente. El golpe sangriento de Pinochet en Chile se da porque los extremistas izquierdistas impidieron las negociaciones, que Allende ya había comenzado a realizar para darle salida electoral a la crisis de entonces. Estas afirmaciones en absoluto absuelven a Pinochet ni a la oposición apátrida de nuestra Asamblea Nacional, que ha demostrado una indignidad y envilecimiento no visto en el país en su historia.

La confesión de Guaidó sobre las instrucciones por él dadas a su compañero de partido Carlos Vecchio, que más que un embajador de Venezuela parece un funcionario del gobierno de Trump, para reunirse con el Comando Sur estadounidense son muy graves, aunque pocos lo han señalado con claridad y contundencia. El colapso nacional en todos los aspectos, el odio incubado contra la claque de Maduro y el “socialismo del siglo XXI, la desinformación permanente llevada a adelante por las transnacionales de la comunicación, la propaganda guerrerista y las ambiciones de poder de una dirigencia que pretende ser impuesta con el uso de la fuerza por ejércitos extranjeros, se han confabulado para crear un ambiente de aceptación y justificación de la intervención militar externa, negando a priori cualquier posibilidad de rescatar para los venezolanos su indiscutible derecho de decidir sus asuntos internos.

A la ya clara petición de Guaidó de que nos invadan se unen las peticiones de María Corina, escondidas detrás de la aplicación de un artículo constitucional, que la persona más ignorante que exista sabe que no tiene nada que ver con lo que se pretende extraer del mismo. Se suman también la decisión mayoritaria de la AN de incluir de nuevo a Venezuela en el TIAR, las declaraciones más recientes de los funcionarios de Trump, las provocaciones con las incursiones de buques de guerra en nuestras aguas territoriales y las acusaciones colombianas de irrupciones de la FANB en su territorio. Todo ello parece conformar un cuadro de pre intervención, la cual sin embargo aún no es apoyada por Europa ni tampoco por la mayoría de los países de América, incluyendo a los que reconocen a Juan Guaidó como Presidente encargado de Venezuela.

Las intenciones gringas están claras, a menos que Maduro y quienes lo acompañan decidan irse. Quedan aún ciertos escollos para su desarrollo: el rechazo demócrata estadounidense a la invasión, las disonancias aparecidas incluso en el Partido Republicano, la posición de la opinión pública de EEUU, el rechazo por parte de los nuevos gobiernos de México y Panamá. Pero por encima de todo ello está el escalamiento que está ocurriendo en el Medio Oriente, ante la respuesta de Irán a la violación por Trump del tratado firmado por Obama. Ya ha sido despachado a la zona un portaaviones estadounidense. Las cosas se pueden complicar tanto que dejaría a Venezuela como algo secundario ante el reto iraní.

Quienes en Venezuela queremos la paz, quienes rechazamos todo intento militar injerencista extranjero, quienes hemos propuesto una salida nacional, pacífica, constitucional y democrática, deberíamos pasar a la ofensiva, aislando a quienes persistan en salidas antinacionales y haciendo entender al gobierno, que no puede seguir jugando irresponsablemente con fuego ni con la vida de los venezolanos y la integridad de la nación.

@LFuenmayorToro

Josep Borrell considera normal presencia del Sebin frente a la Embajada de España

EL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES de España, Josep Borrell, restó importancia y consideró “lo más normal” que la embajada de su país en Venezuela esté rodeada de policías desde que acogió como huésped al líder opositor Leopoldo López.

El gobierno venezolano de Nicolás Maduro ordenó reforzar la presencia policial y de patrullas del Sebin en los alrededores de la embajada española desde que el 30 de abril pasado el líder opositor Leopoldo López fue acogido en calidad de huésped. “Que fuera de la Embajada de España –habida cuenta de que dentro está acogido un destacado líder de la oposición que además ha escapado de su arresto domiciliario– haya vigilancia, parece lo más normal de las cosas; parece lógico, sería raro que no la hubiera”, precisó Borrell.

Tampoco se mostró preocupado el ministro por el hecho de que el opositor Leopoldo López haya recibido el domingo la visita de Juan Guaidó. Destacó que se trata de una de las muchas reuniones que mantiene el presidente de la Asamblea Nacional como líder de la oposición al régimen de Maduro y que se suma a la que tuvo este lunes en la Embajada de Argentina o que mantiene con representantes extranjeros en Caracas.

Se trata, indicó Borrell ayer en Bruselas, luego de participar en un Consejo de Ministros de la Unión Europea, de “un encuentro rutinario de los que el embajador de España mantiene con los agentes que están participando de alguna manera, que son relevantes, en el proceso político en Venezuela”.

Josep Borrell confirmó encuentro de Guaidó y Leopoldo López en Embajada de España

JOSEP BORREL, MINISTRO ESPAÑOL de Exteriores en funciones, confirmó que Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela, se encontró con el dirigente opositor Leopoldo López, acogido como “huésped” por el embajador de España en Caracas.

“Sí, ayer, dentro de los contactos normales que mantiene nuestro embajador con todos los agentes en Venezuela, el señor Guaidó visitó la Embajada de España, estuvo allí y se encontró también, naturalmente, con el señor Leopoldo López”, afirmó Borrell.

El ministro español apuntó el hecho de que “la Embajada es pequeña” como una razón por la que López y Guaidó se vieron, y pidió no dar a ese hecho más trascendencia.

“No creo que por eso se convierta en un centro de la política venezolana”, comentó el representante diplomático en referencia a las declaraciones hace unos días en las que afirmaba que no permitiría que la embajada se convirtiera en un centro de activismo político.

En ese sentido, Borrell afirmó que el hecho de que López esté allí no quiere decir que el embajador deje de desarrollar las actividades que normalmente lleva a cabo.

López se encuentra en la residencia del embajador español en Caracas desde el 1 de mayo pasado, un día después del levantamiento militar contra Nicolás Maduro en la base aérea de La Carlota.

Gente que vale la pena, por Sebastián de la Nuez

LA DIÁSPORA SE ACENTÚA dolorosamente mientras Leopoldo López vuelve a jugar adelantado y estropea algo que se venía construyendo. Habrá que cargar con ese mochuelo hasta el fin del chavismo. El régimen bien asesorado responde a la batallita de López con una eficaz demostración tipo “para que vean de lo que somos capaces” y secuestra al diputado Zambrano. Así están las cosas mientras el ánimo, en la calle, decae.

El abogado y escritor Pedro Rangel Mora escribe por redes sociales que de 19 personas que vivían en su edificio, en la ciudad de Mérida, quedan cinco; entre los adultos emigrantes ha contado trabajadores rasos y profesionales de prestigio, algunos con maestrías y doctorados. Muchos otros edificios de Mérida están semi-vacíos y se ven muy pocos jóvenes. Eso cuenta pero él insiste en vivir allí.

Las anotaciones del suscriptor de Facebook hablan de las noticias internacionales, siguiendo diariamente a los ciudadanos centroamericanos que por oleadas se dirigen hacia la frontera mexicana y luego a Estados Unidos, si es que lo logran. A estas oleadas se están sumando venezolanos. La diáspora ronda los 4 millones desde 2016 y parece no importar a gran parte de la comunidad internacional. Esa cifra, alega Rangel Mora, no incluye a los que se marcharon desde la llegada de Chávez al poder, que no fueron pocos, venezolanos descendientes de los que vivieron el comunismo en Europa oriental: fueron los primeros en partir pues se temían algo parecido a lo que habían visto hacía décadas en su tierra (y tenían razón). Por otra parte, hubo padres que sacaron a sus hijos del país, y estudiantes becados o sin becar que estando en el exterior decidieron no regresar.

Todo esto es un lamento desde las profundidades de un esqueleto fantasmal, la ciudad universitaria, la ciudad de los caballeros, la ciudad de un añorado festival del cine venezolano con primavera permanente y todos los tonos del verde y del azul entremezclados en un paisaje de postal. Mérida y su aeropuerto incómodo y peligroso. Mérida y Ejido. Mérida y La Azulita. La ciudad del Prado Río o del Chama, donde encontrabas en sus bajos un restaurant tan especial como Miramelindo, regentado por vascos. La ciudad del prolífico Julio Miranda, siempre empeñado en estudiar, pensar y crear. La zona donde se refugiaron docentes y escritores criollos porque allí había paz, amistad y ambiente para trabajar y prosperar.

Pedro Rangel Mora habla de los miles de venezolanos que recorren las carreteras andinas a pie, con escasos documentos y sin dinero. Muchos mueren en el camino en manos de las mafias, o en lanchas precarias en el Caribe, o son explotados vilmente. Huyen del hambre, la violencia y el despotismo de la dictadura, y ya los medios de comunicación no les dan cobertura, como si Venezuela y su tragedia hubieran pasado de moda. Pero el profesor agradece al líder de la OEA, Luis Almagro, y al Grupo de Lima y a quienes no pierden de vista la desgracia venezolana. Uno debería agregar a la activista social española Beatriz Becerra, una amiga sin dobleces del pueblo venezolano. Uno debería decir que los muchachos de El Pitazo, ese emprendimiento comunicacional criollo que está incorporando las voces ocultas de las barriadas, ha sido justamente premiado con el Ortega y Gasset por una de sus series de reportajes. Uno debería agradecerle a esta gente tan valiosa persistiendo en medio del paisaje que se ha vuelto inhóspito, desprovisto de verdes y azules. Debería agradecer la existencia de gente como Pedro Rangel Mora; como el ensayista trujillano Miguel Ángel Campos porque sus textos sobre la marca del petróleo o en torno a la figura de Francisco de Miranda siguen siendo iluminadores y lo serán por siempre; como la escritora Margarita Arribas, dueña de un precioso site de crónicas mínimas, “Escenas baratonas”, que debería leer todo venezolano y todo extranjero también.

Ellos siguen siendo el país de la esperanza y están en las redes. Internet es un peligro y una amenaza con su menú ubicuo de fake-whatever pero conecta y une a la gente mejor que CANTV, si se sigue a la gente adecuada. He destacado acá algunos ejemplos de personas preciosas en el interior del país; por supuesto, hay muchas más. Que sepan que no han sido olvidadas.

Lo demás es política y debe continuar su curso hasta que este régimen implosione, que no le falta mucho. Y con Leopoldo López habrá que arrear porque forma parte del imaginario colectivo, con todo y sus jugaditas adelantadas.

 

@sdelanuez

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Freddy Guevara: Maduro no es solo un problema para los venezolanos

DESDE EL EXUBERANTE jardín tropical de la residencia del embajador de Chile, el líder de la oposición venezolana, Freddy Guevara, recibe un esperado llamado de un diplomático extranjero y le pide que proteja a un colega legislador que huye de la última represión del presidente Nicolás Maduro.

“Gracias, gracias embajador. En nombre de todos nosotros ”, dijo Guevara hablando en su teléfono celular mientras se sienta para una entrevista poco común dentro del complejo diplomático que ha sido su hogar incómodo y aislado durante los últimos 18 meses.

“Probablemente piensas que todo esto fue preparado para ti, ¿verdad?”, Se ríe mientras escucha un mensaje de texto compartiendo la buena noticia a alguien en su grupo. “Pero los últimos días han sido así”.

A medida que la crisis de Venezuela se profundiza, más y más opositores del gobierno están huyendo, enfrentándose a un arresto por su papel en un levantamiento militar fallido la semana pasada cuando el líder de la oposición, Juan Guaidó, tomó el control de una carretera con un pequeño grupo de tropas que intentaban derrocar a Maduro.

Pero en lugar de ir al exilio, o a la cárcel como otro mártir silenciado del movimiento para expulsar a Maduro, muchos disidentes golpean las puertas de las embajadas extranjeras en un retroceso a los días oscuros de los años 70, cuando dictaduras militares mucho más sangrientas en América del Sur. cazaban a sus oponentes.

En los últimos 10 días, como Maduro se ha recuperado del levantamiento, tres legisladores se han refugiado en las residencias de embajadores de Italia y Argentina, mientras que el líder opositor Leopoldo López, quien desafió el arresto domiciliario para participar en el golpe, ahora vive con su familia en la residencia del embajador español. Otros se esconden en misiones no reveladas, mientras que 18 miembros de la guardia nacional que respondieron al llamado de Guaidó a rebelarse están escondidos en la embajada de Panamá.

Ninguno ha solicitado asilo, a pesar de que los países de América Latina tienen la tradición de otorgar tal estatus a los parias políticos que se presentan en sus misiones diplomáticas, permitiéndoles ingresar como “invitados” en una especie de limbo esperando a que caiga Maduro.

Para Guevara, eso le permitió permanecer políticamente activo, manteniendo frecuentes sesiones de estrategia con Guaidó y otros miembros de su partido. Voluntad Popular.

“Soy como el fantasma en una casa encantada: no puedo irme, pero si quieres venir puedes hablar conmigo”, dice.

La decisión de Guevara de buscar refugio dentro de la residencia del embajador fue en parte una necesidad, en parte una estrategia política.

El político de 33 años surgió durante las protestas estudiantiles contra Hugo Chávez hace una década y se elevó rápidamente en las filas de la oposición luego de que varios de sus incondicionales fueron encarcelados o exiliados. Como vicepresidente del congreso controlado por la oposición, fue uno de los líderes de las protestas contra Maduro en 2017 que provocó más de 130 muertes. Cuando el gobierno finalmente sofocó los disturbios, Guevara estaba en la lista de los organizadores a los que acudían.

Guevara dijo que se había enterado de su inminente arresto por cargos de instigar la violencia por parte de un juez del Tribunal Supremo de Justicia y que se había escapado por la puerta trasera de su edificio de apartamentos por temor a que llegara la policía política de SEBIN.

Pidió la protección de Chile con la esperanza de que llevaría a casa a los vecinos de Venezuela, muchos de los cuales se mostraron reacios a enfrentar a Maduro, pero ahora reconocen a Guaidó como el líder legítimo del país, el riesgo de una crisis política y económica en espiral.

“Cada legislador que vive en una embajada es un recordatorio permanente para ese país, sus medios de comunicación y su gente de que Nicolás Maduro no es solo un problema para los venezolanos”, dijo Guevara. “Imagínese si Nancy Pelosi tuviera que correr a una embajada porque el presidente Trump quería enviarla a la cárcel, o el jefe del congreso en Francia tenía que esconderse dentro de la embajada española debido a Macron”.

Fue recibido con los brazos abiertos por el entonces embajador de Chile, Pedro Ramírez, quien ya había admitido a Roberto Enríquez, presidente del partido COPEI. Dos años después, Enríquez sigue viviendo en el recinto.

En un momento dado, Ramírez también estaba albergando a cinco jueces cuyo nombramiento en el TSJ fue rechazado por Maduro. Los juristas, que solicitaron asilo, más tarde abandonaron la residencia y se deslizaron a través de la frontera después que el gobierno les negó el paso seguro al exilio.

Para Ramírez, quien había servido como ministro de gabinete en el gobierno socialista de Salvador Allende, fue una oportunidad para devolver un favor: cuando Allende fue derrocado en 1973, Ramirez fue arrestado y pasó tres años en la cárcel antes de ser exiliado a Venezuela, que tomó a decenas de miles de chilenos luego del golpe. Ramírez se consideraba un admirador de Chávez, pero rápidamente llegó a ver a su sucesor Maduro como un dictador después de regresar a Venezuela como embajador en 2014.

“Venezuela para mí es como un segundo hogar”, dijo Ramírez desde la capital de Chile. “Me duele ver lo que está pasando. Es casi indescriptible “.

Claramente, Guevara está en mejor situación que los 857 venezolanos, incluidos dos colegas legisladores, considerados presos políticos por grupos locales de derechos humanos. Las tortugas gigantes y las guacharacas chillan ruidosamente en un jardín tropical con una piscina donde trabaja todos los días. Los empleados de la embajada preparan sus comidas, encienden un generador durante los apagones frecuentes y resuelven las tareas diarias que son una carga lenta para los venezolanos más acomodados en una economía colapsada caracterizada por la hiperinflación y la escasez generalizada.

Pero para todas las comodidades, las privaciones también son reales: no puede viajar para visitar a familiares que viven en el extranjero y ya se perdió las bodas de dos amigos en las que se suponía que debía servir como padrino. Tampoco se le permite una actividad política abierta, aunque el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile lo puso a disposición de The Associated Press.

Sus propios planes también están en espera. Recientemente le pidió a su novia que se casara, convencido de que ya no podía permitir que Maduro dictara el curso de su vida. Confía en que podrán casarse en una Venezuela posterior a Maduro, liberada de lo que él llama su “jaula dorada”, para fin de año.

“Parte de resistir una dictadura es simplemente vivir tu vida”, dijo.

Mientras tanto, obtiene fuerza para leer un libro de oraciones que era uno de los favoritos de Abraham Lincoln y que compró en los Archivos Nacionales de Estados Unidos. En Washington.

“La libertad es algo intrínseco a nuestra humanidad común, no es suficiente simplemente tener un techo sobre la cabeza, una cama y comida”, dice. “Eso me ayudó a entender por qué el comunismo va en contra de la naturaleza humana. … Como dice la Biblia, ‘el hombre no vive solo de pan’ ”

May 12, 2019 | Actualizado hace 5 meses
Golpe fallido, por Luis Fuenmayor Toro

QUE UNA ACCIÓN POLÍTICA, incluida las de naturaleza violenta, fracase en el momento en que se la realiza, no significa que no tenga efectos inmediatos, favorables o no, ni que no los pueda tener a largo plazo. El intento de López y Guaidó del 30 de abril pasado pareció y sigue pareciendo una tentativa bufa, sin real planificación, sin posibilidades de éxito y justificativa de una serie de acciones represivas contra diputados, dirigentes y partidos, que debilitan grandemente a la Asamblea Nacional (AN), organismo ya muy debilitado por el famoso e inconstitucional desacato a que ha sido sometido. Las declaraciones de Guaidó y de altos funcionarios estadounidenses así lo ratifican; hubo fallas muy graves. Los señalados serían efectos negativos inmediatos de la insurgencia, lo que no niega que a largo plazo pudiera este hecho incidir positivamente a favor de sus planificadores.

El golpe de Chávez y su movimiento militar el 4 de febrero de 1992 fue un rotundo fracaso. Los golpistas (no eran sino eso) no obtuvieron el apoyo militar que quisieron desencadenar, ni tampoco el apoyo de un pueblo que estuvo casi totalmente al margen de aquellos acontecimientos. Otro tanto ocurrió con la continuación de las acciones golpistas el 27 de noviembre de ese mismo año. No se trató de una “gesta cívico militar heroica”, ni de una insurrección popular respaldada por militares revolucionarios; eso sólo está en la imaginación trasnochada de algunos o en la demagogia de la cúpula gobernante, que desde Chávez quiso hacer de un fracaso en todos los sentidos: militar y político, una hazaña libertaria que nunca existió. Fue un burdo y patético golpe de Estado, que nunca puso en peligro al régimen de Carlos Andrés Pérez.

Sin embargo, el líder de aquel golpe fallido terminó siendo el candidato presidencial victorioso 6 años después, por lo que se pudiera decir que en el largo plazo el golpe tuvo un efecto que favoreció a los golpistas. No fue empero una línea causal directa de la victoria electoral de Chávez. De hecho, en los inicios de la campaña electoral de 1998, la popularidad de Chávez estaba en el 2 por ciento del electorado e Irene Sáez, exitosa exalcalde de Chacao, quien no había dado ningún golpe, tenía casi un 30 por ciento de respaldo popular. Por lo que podríamos decir que la influencia del alzamiento en el voto del electorado “no es de escopeta pun”, para utilizar un dicho popular. Pero bien podríamos considerar la posibilidad de un efecto positivo a más largo plazo, de la intentona golpista para Voluntad Popular, Leopoldo López y Juan Guaidó.

Pero hasta ahora no parece haber nada importantemente positivo en los hechos que narramos. Todo lo contrario. Han sido apresados varios diputados, entre ellos el primer vicepresidente de la AN; son perseguidos otros, algunos se han refugiado en embajadas, por lo que el Poder Legislativo venezolano, asiento de la oposición hasta ahora mayoritaria, ha quedado más debilitado y con su dirección muy golpeada. Pero el efecto negativo más importante es el que ha sido reseñado por medios estadounidenses, que dejan entrever una diferencia sustancial entre Trump y sus funcionarios en el enfrentamiento de la situación. Pareciera que el Presidente se siente engañado por los comisionados en quienes delegó la planificación de las acciones contra Maduro. Pareciera también, por informaciones diversas de distinto origen, que esos funcionarios expertos fueron engañados por quienes en Venezuela tenían que hacer su tarea.

Un observador a quien no conozco, al parecer dijo, según me refirió mi amigo Enrique Ochoa Antich, que el problema surgió por falta de comunicación entre los venezolanos opositores y sus jefes gringos. Estos últimos no han vivido lo suficiente en Venezuela para entender que significa cuando un venezolano dice “eso esta listo”. Seguramente preguntaban si había apoyo militar para el golpe y obtenían como respuesta: “eso está listo”. Cuando inquirían si habría el necesario apoyo popular, les respondían: “eso está listo”. Con esta información decidieron “darle play”, como también se dice en Venezuela. Una última información muy asombrosa es que el SEBIN tenía infiltrado a los golpistas y permitieron hasta reuniones con militares leales al gobierno de Maduro, para darles la impresión de que todo iba sobre ruedas.

En todo caso, lo ocurrido y la respuesta del gobierno constituyen un escalamiento violento del proceso de enfrentamientos políticos, lo que puede lamentablemente llevar a una muy peligrosa profundización de la violencia.