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Fitch no ve cambios económicos en el corto plazo en Venezuela

LA AGENCIA FITCH DIJO QUE NO ESPERA que Venezuela proponga un programa de estabilización económica en el corto plazo porque el gobierno está atrincherado, los militares se mantienen en gran medida leales al régimen y la oposición está dividida.

Fitch mantuvo la calificación soberana de Venezuela en default selectivo (RD), situación en la que está desde que dejó de cumplir con el pago de bonos en noviembre del año pasado.

Según el reporte, pese al incumplimiento, las reservas internacionales del país han seguido cayendo hasta 8.400 millones de dólares en septiembre desde los 10.900 millones a fines del año pasado.

“Las ajustadas condiciones de financiamiento agravadas por las sanciones, la disminución de la producción de petróleo y las incertidumbres políticas seguirán afectando el desempeño económico”, señaló.

Deuda externa se incrementó en 2017 y supera los 155 mil millones de dólares

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Muy a pesar de los fuertes pagos que el país realizó el año pasado, la deuda externa venezolana consolidada subió en el año pasado 1.800 millones de dólares y se ubica ahora en 155.600 millones de dólares, de acuerdo con el informe trimestral del banco de inversión Torino Capital.

El mayor incremento se dio en la deuda del sector público, que se incrementó en 1.600 millones de dólares  (1,2%) hasta alcanzar los 136,6 millardos de dólares.

El año pasado la república canceló más de 10.900 millones de dólares en compromisos de deuda, 75% de los cuales estuvieron relacionados con pagos a tenedores de bonos.

La principal razón de este aumento, según Torino, fue la liquidación de una sustancial cantidad de posiciones locales de bonos. La deuda en moneda extranjera en manos de entidades locales cayó de $22,5 millardos en 2016 a 13,7 millardos de dólares en 2017.

Por otra parte, los $5,2 millardos en bonos vendidos en los mercados internacionales durante 2017 solo representaron $1,8 millardos en financiamiento para el país, lo que supone una importante pérdida para el país.

Sobre la deuda interna, una buena parte está siendo rápidamente erosionada por una mezcla de inflación y represión financiera, un fenómeno en cual el control de cambio permite a las autoridades mantener tasas de interés negativas, que funciona como un impuesto para los ahorristas.

La deuda interna del gobierno central ha caído de 19,4% a 0,3% del PIB desde 2014, mientras que la deuda de Pdvsa se mantuvo en alrededor de 30% del PIB, de acuerdo con el informe de Torino. El 40% de los compromisos de la estatal petrolera en bolívares son con el gobierno, en la forma de préstamos del Banco Central. “Es, por supuesto, este financiamiento monetario el que ha impulsado la aceleración del proceso inflacionario en Venezuela”, destaca la firma.

S&P coloca en

Standard&Poor

La agencia de calificación Standard & Poor’s colocó en “default” o cesación de pagos los bonos soberanos de Venezuela con vencimiento en 2020, luego de que venció un período de gracia de 30 días para el pago de un cupón por 45 millones de dólares.

S&P mantuvo la calificación soberana para la deuda de largo plazo en “SD” o incumplimiento parcial.

La agencia tiene a la deuda de Venezuela en vigilancia crediticia con implicaciones negativas.

“(…) refleja nuestra visión de que el soberano puede de nuevo incumplir un pago de sus obligaciones crediticias o intentar una operación de canje de deuda en dificultades -lo que equivale a un default- en los próximos tres meses”, agregó.

Standard & Poor's declara a Venezuela en default por incumplimiento de pago de bonos

Standard&Poor

La agencia calificadora Standard & Poor’s Global Ratings declaró en default al gobierno venezolano, por no haber desembolsado 183 millones de dólares para el pago de dos bonos.

“Venezuela incumplió el pago de 183 millones de dólares para los cupones de sus bonos globales con vencimientos en 2023 y 2028 dentro del período de gracia de 30 días”, dijo un comunicado S&P, que confirmó el estado de default parcial de deuda de la nación. petrolera.

S&P confirmó el default parcial de Venezuela por impago de otras dos deudas

Standard&Poor

Venezuela incumplió este martes el pago de dos vencimientos de deuda y se encuentra, en consecuencia, en mora sobre esas dos obligaciones, reportó el miércoles la agencia calificadora S&P Global Ratings, que confirma, además, la situación de default parcial del país.

“Venezuela no realizó el pago de 237 millones de dólares sobre sus obligaciones, con vencimiento en 2025 y 2026”, incumpliendo, además, el reembolso al término del período de gracia de 30 días, subrayó la agencia en un comunicado.

“De acuerdo con nuestro criterio, hemos bajado la calificación a ‘D’ para esos dos bonos”, agregó.

S&P Global Ratings y Fitch ya habían declarado esta semana a Venezuela y PDVSA en default parcial, por el retraso de varios pagos de capital e intereses de la deuda soberana y de la compañía.

Los títulos de la petrolera representan el 30% de la deuda externa venezolana, estimada en unos 150.000 millones de dólares, que el régimen de Nicolás Maduro busca refinanciar.

La petrolera estatal PDVSA, sostén de la deprimida economía de Venezuela, fue declarada el 16 de noviembre en default por tenedores de bonos en Nueva York.

Un comité de la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA) —que reúne a acreedores— resolvió que PDVSA se encuentra en “un default de pagos” de sus títulos de deuda, por tres retrasos en sus pagos.

Esa evaluación de ISDA abre el camino para activar los seguros por incumplimiento de crédito (Credit Default Swaps) contratados por los acreedores.

Bonistas venezolanos buscan formar alianzas en medio de limbo de reestructuración

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Tenedores de bonos venezolanos se están reuniendo y considerando la posibilidad de formar comités, dijeron asesores y gestores de fondos a Reuters, mientras crecen las dudas sobre la viabilidad de la propuesta del presidente Nicolás Maduro de reestructurar una deuda de 60.000 millones de dólares.

Maduro ha dicho que el país seguirá cumpliendo con sus obligaciones por ahora. Pero los bonistas, que van desde fondos de inversión de larga data hasta fondos de cobertura y fondos de mercados emergentes en Estados Unidos y en otros lugares, están comenzando a prepararse para una batalla potencialmente amarga y desordenada por un posible incumplimiento en el futuro.

Un fondo de cobertura con sede en Reino Unido, MacroSynergy Partners, invitó a los bonistas institucionales de la petrolera estatal venezolana PDVSA a una reunión en Londres el 30 de noviembre para discutir los próximos pasos para los acreedores, según una invitación vista por Reuters.

Los participantes también discutirán si se debe crear un comité informal y ad hoc para los bonistas, según la invitación.

Si bien Caracas se ha mantenido al día con los pagos de sus bonos, ha cancelado algunos cupones tarde, lo que ha llevado a las agencias calificadoras a declarar una moratoria selectiva y ha mantenido a los acreedores en suspenso.

Unos 237 millones de dólares en pagos de intereses vencen el martes, pero fuentes del mercado dijeron que aún no hay señales de que los fondos llegarán a sus cuentas.

El martes, Standard & Poor’s bajó la calificación de los bonos globales venezolanos 2025 y 2026 a “D” desde “CC”.

En Estados Unidos, el asesor jefe de deuda soberana de Millstein & Co, Mark Walker, dijo que se reunió con un grupo inicial de más de 20 acreedores para discutir la formación de un posible comité. Walker declinó identificar a los acreedores, citando un acuerdo de confidencialidad.

El Instituto de Finanzas Internacionales, un grupo de la industria bancaria, también ha estado buscando formar un comité de acreedores, dijeron a Reuters dos fuentes familiarizadas con el asunto.

No está claro cuántos grupos se formarán finalmente. Los acreedores también han estado organizando teleconferencias y celebrando reuniones improvisadas en hoteles de Caracas, dijeron inversores.

Cuáles son los bienes de Venezuela en el exterior que acreedores internacionales vigilan para reclamarlos en caso de

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Los acreedores de Venezuela no van a tener fácil cobrar lo que se les adeuda en caso de una pelea con Venezuela. Eso advierten a BBC Mundo expertos legales y financieros que anticipan que, de consumarse un “default” o cesación de pagos generalizada sobre una deuda externa venezolana que algunos estiman hasta en US$150.000millones.

La crisis económica y la falta de divisas del gobierno venezolano han provocado que el impago sea una posibilidad.

Si ocurre lo que muchos temen y anticipan, se iniciará un complicado proceso de maniobras legales para cobrarle a Venezuela -y de contramaniobras para evitar el cobro- que le dará mucho dinero a los abogados, pero no necesariamente grandes satisfacciones a los acreedores.

El gobierno venezolano, ante la caída de sus ingresos por la bajada de los precios del petróleo y su menguante producción de crudo, ha dicho que desea reestructurar cerca de US$63.000 millones de su deuda.

Hay dudas acerca de la capacidad venezolana para pagar el resto. Y desde ya se sabe que, si se rompen las incipientes conversaciones entre Venezuela y los tenedores de su deuda, hay una serie de activos de propiedad venezolana en el extranjero que serán el primer objetivo de los acreedores.

Para empezar a entender el proceso, asegura Mark Walker, ejecutivo de la firma de asesoría financiera neoyorquina Millstein & Co. y especialista en el tema de deuda soberana, hay que distinguir exactamente quién es el deudor.

Walker le dice a BBC Mundo que una cosa es el gobierno soberano de Venezuela, y otra la empresa estatal petrolera venezolana, PDVSA. Ambos han emitido deuda, pero la capacidad de cobrar una y la otra es muy distinta.

La deuda soberana de un país es difícil de cobrar en caso de cesación de pagos, ya que es imposible embargar o liquidar activos de un Estado.

“Ni embajadas, ni equipo militar ni las reservas en el extranjero del banco central serían objeto de esas acciones”, le asegura Walker a BBC Mundo.

El experto descarta que se produzcan nuevos intentos como el de los acreedores de Argentina que en 2012 intentaron quedarse con un buque de entrenamiento de la armada del país sudamericano interceptado en un puerto de Ghana. “Eso no funcionó como maniobra legal”, recuerda.

Con PDVSA es distinto

Otra cosa es PDVSA, que opera bajo reglas comerciales, como si fuera una empresa más, a pesar de ser propiedad del Estado venezolano. La deuda de PDVSA es más fácilmente exigible en los juzgados internacionales, y los acreedores buscarían que los tribunales les otorgaran los bienes de PDVSA en el extranjero para cobrar las deudas por pagar.

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“PDVSA tiene tres clases de activos en el extranjero que serían potencialmente de interés a los extranjeros”, explica Walker.

Tal vez el más llamativo es la empresa de refinación y distribución de combustible basada en Estados Unidos, Citgo, la sexta refinería más grande del país, con instalaciones en los estados de Luisiana, Illinois y Texas y decenas de miles de estaciones de servicio.

El segundo activo sería el dinero que PDVSA recibe en el extranjero por la venta de petróleo venezolano. Y el tercero, algunas participaciones en ciertas refinerías extranjeras, dice Walker.

El atractivo de Citgo para los acreedores es claro, pero hay atenuantes.

“Las acciones de Citgo ya están prendadas a favor de un grupo de acreedores”, recuerda a BBC Mundo José Valera, abogado de la firma de Houston Mayer Brown y especialista en derecho del sector energético.

PDVSA comprometió sus acciones en Citgo como garantía por un préstamo a la empresa petrolera Rosneft y a los que compraron un bono que se vence en 2020, aclara Valera.

En las pasadas semanas hubo informaciones sobre un acuerdo por el que Rosneft devolvería esa garantía a cambio de otras contraprestaciones petroleras de Venezuela para evitar así problemas en Estados Unidos, que también ha decretado sanciones contra la empresa rusa. De momento, sin embargo, no hay confirmación oficial.

“Otros acreedores que no tienen esas garantías tendrían que esperar a ver si queda algo para ellos”, agrega Valera.

Solución amistosa

Por el momento, los acreedores rusos, tal vez los que más fácil tendrían obtener pago por su acceso a las acciones de Citgo, han dicho que están buscando soluciones amistosas a su deuda con Venezuela y han ofrecido ampliar los plazos.

Entre las consideraciones que potencialmente tendrían a la hora de exigir el pago de la deuda con las acciones de Citgo es una posible reacción política negativa en Estados Unidos.

Washington no estaría feliz al ver que una empresa importante de energía de su país cae en manos rusas.

 

Quedaría entonces para el resto de acreedores la opción de buscar una orden judicial para quedarse con el dinero que PDVSA va obteniendo al cobrar por sus ventas de crudo. Pero aquí la petrolera también tiene maneras de defenderse frente a esos requerimientos.

“PDVSA no tiene que exportar el petróleo ella misma. Le puede vender el crudo en Venezuela a un tercero como China o a una empresa comercializadora internacional como la multinacional Trafigura, y así evita que ese dinero pudiese ser objeto de las acciones legales de los acreedores”,dice Walker.

Petróleo tampoco

Tampoco podrían intentar los acreedores quedarse con el petróleo mismo.

“Presumo que PDVSA vende el petróleo en la modalidad Free on Board, que quiere que decir que la propiedad del petróleo pasa a manos del comprador apenas es depositado en el barco en puertos venezolanos”, agrega Walker, lo que hace que cuando circula por el mar y llega al extranjero, el crudo ya es un activo de propiedad de un tercero, no de PDVSA.

Reconoce que si PDVSA vende petróleo en el extranjero a crédito a 90 días, durante ese periodo, un acreedor podría intentar que un juzgado le reconozca la propiedad de esa cuenta por cobrar.

“Pero para conseguir una orden judicial que le permita hacer eso, podría tomarle de seis meses a un año. De ahí que en ese tiempo, Venezuela podría hacer arreglos para transferir ese dinero y evitar que los acreedores lleguen a él”.

Finalmente, dice Walker, está la participación que PDVSA podría tener en otras refinerías extranjeras. “No estoy seguro si eso representa un monto de dinero considerable”, matiza.

Reputación

Walker concluye que “si PDVSA se comporta de manera racional”, tiene muchas maneras de proteger sus activos frente a los que reclaman el pago de las deudas.

Pero muchas veces el principal problema de tener esas deudas sin pagar no es oponerse a los esfuerzos de los cobradores, que suelen ser tan dispendiosos para el acreedor como para el deudor, sino el daño que el impago produce a la reputación del deudor.

Un “default” extendido de Venezuela o de sus principales empresas estatales haría mucho más difícil para ellas volver a pedir prestado en los mercados internacionales, ya de acceso limitado por las sanciones financieras impuestas por Estados Unidos.

Y eso puede terminar siendo más costoso que cualquier bien que pierda a manos de las demandas de los acreedores en las cortes extranjeras.

Las noticias petroleras más importantes de hoy #20Nov

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Grupo de acreedores (ISDA) se reunirá este lunes para discutir default de Pdvsa

La Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA), que reúne a tenedores de bonos, se reunirá este lunes en la tarde para discutir el default declarado el pasado jueves a Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Esta decisión se produjo luego de que un comité del ISDA “resolvió combinar los tres eventos de créditos con respecto” a la empresa estatal y determinó que hubo un default de pagos.

Es importante recordar que la agencia calificadora de riesgo Fitch rebajó esta semana su nota de los títulos de Pdvsa de “C”, que representa “riesgo extraordinario de default”, a “RD”, “el grado de Default Selectivo”.

Por su parte, la agencia Standard & Poor’s (S&P) había declarado a Venezuela en default parcial de su deuda externa por no lograr efectuar un pago de 200 millones de dólares aún después del período de gracia de 30 días.

Los títulos de Pdvsa representan 30% de la deuda externa venezolana, la cual está estimada en unos 150.000 millones de dólares y busca ser refinanciada por el presidente Nicolás Maduro.

El pasado miércoles, Venezuela logró algo de aire fresco ante las presiones por un default, al firmar un acuerdo para reestructurar unos 3.000 millones de dólares de deuda con Rusia.

De acuerdo con el ministerio ruso de Finanzas, el acuerdo prevé un nuevo calendario de reembolsos en 10 años con aportes “mínimos” sobre un crédito otorgado en 2011 para compra de armamento ruso. (Descifrado)

Rafael Ramírez: Chávez estaba al tanto de los problemas que podría llegar a confrontar PDVSA

En el marco de la deuda externa venezolana y el pago de bonos de Pdvsa que ha iniciado el Gobierno para saldar la deuda nacional, además de las múltiples advertencias de calificación de “default” por parte de compañías financieras internacionales, el embajador de Venezuela ante la ONU y ex vicepresidente del área económica, Rafael Ramírez, expresa que el difunto ex presidente de la República, Hugo Chávez, tuvo en sus últimos meses de vida conocimiento a profundidad de la situación petrolera internacional y lo que estaba por enfrentar la petrolera estatal.

Según Ramírez, “el Comandante tenía los detalles de la situación de PDVSA, bien por los informes que enviábamos y leía completamente o por la información que él siempre recababa por sus propios medios, constantemente llamaba y chequeaba todo. Tenía un método de revisión de cuentas infalible: sacaba y pedía las cuentas de todo, tomaba decisiones y asumía sus consecuencias”, escribió en un artículo de opinión publicado en Panorama.

El Embajador agrega que habría dejado una agenda clara para “contribuir a estabilizar la tormenta” que se avecinaba y cómo asumirla, sin la presencia de Chávez, la cual no pudo cumplirse porque “no se obtuvo el apoyo necesario para avanzar”.

Sin embargo, asevera que las consecuencias no fueron desatadas por factores afectos al chavismo, sino por “los mecanismos del capitalismo que sobrevivieron la ofensiva revolucionaria del Comandante Chávez”.

A CONTINUACIÓN, EL TEXTO COMPLETO

En una conversación que tuvimos con el Comandante Chávez en La Habana en diciembre de 2012, ya con un cuadro de salud comprometido, con parte de lo que se llamaba en aquel entonces el “equipo político”, (debo precisar el equipo político del Comandante Chávez), hablamos de escenarios.

No era nada fácil. Por primera vez desde la aparición de su extraña y agresiva enfermedad, nos conminó a hablar de esto. En medio de la incertidumbre que reinaba, en lo humano y lo político, el Comandante nos planteó escenarios de actuación, había preocupación en sus palabras y un alto sentido de responsabilidad, así como su intención de mantenerse al frente de la lucha, a la que, finalmente, entregó su vida.

No voy a describir las opciones planteadas, ni lo que cada uno expresó. Pero lo que quiero traer a este espacio, es que en mis palabras le hice referencia a la “tormenta”.

Traía en ese momento un recuerdo de otra conversación que tuvimos muchos años antes en La Casona. Aquel día salíamos de inaugurar en Catia el Núcleo de Desarrollo Endógeno Fabricio Ojeda, impulsando una de sus iniciativas que antecedía a la idea del “punto y círculo” y a los “injertos socialistas”. Era la dialéctica de la “teoría y la práctica” en el ejercicio de un gobierno revolucionario, con un Estado que muchas veces era un obstáculo para avanzar en Revolución, por lo que, desde la Nueva PDVSA Roja Rojita siempre lo acompañamos procurando su éxito al plasmar en la realidad sus instrucciones e ideas, por encima o en contra de una opinión, muy extendida ahora, de que PDVSA no debería involucrarse en las tareas político-sociales. Lo hicimos y lo volveríamos a hacer, convencidos de que Chávez quería una Revolución verdadera, a favor del Pueblo más pobre.

Ese día, el Comandante estaba contento, fue una buena jornada, por lo que me invitó a acompañarlo hasta La Casona y allí conversamos por un largo rato. No había testigos, sólo la seguridad a distancia. Transcurrieron las horas en una mezcla siempre indisoluble de amistad y mucho respeto por ese extraordinario ser humano.

Me contó la historia de la tormenta que estremeció al avión presidencial (“el camastrón”) sobre el Atlántico. A los inicios del gobierno, luego de una jornada exitosa por los países del Golfo Pérsico en sus gestiones personales por recuperar el precio del Petróleo y la unidad de la OPEP, quería volver lo más pronto posible al país, en su permanente urgencia de trabajo. El avión presentó problemas de radar, por lo que la navegación fue auxiliada por un “Falcon-50” que lo acompañaba. En el trayecto, encuentran una fuerte tormenta imposible de esquivar, por lo que el avión pequeño, sube más alto, cosa que no pudo hacer “el camastrón”, por no tener esas capacidades de vuelo. Así, tuvieron que atravesar la tormenta en toda su extensión, el avión se movía violentamente, estuvieron sometidos a fuerte turbulencia e incertidumbre. Afortunadamente para todos, comenzando por los pasajeros, tripulantes y el Comandante Chávez, salieron ilesos de esa circunstancia. En medio de esa tormenta y la gravedad de la situación, él mantuvo la calma y así lo trasmitía a todos los pasajeros, en permanente contacto y monitoreo con los oficiales de la tripulación que luchaban contra la tormenta.

Volviendo a nuestra conversación en La Habana, le recordé la tormenta para graficar, con el mismo sentido que él puso en su narración de aquella oportunidad, lo que enfrentaríamos en cualquier escenario, la gravedad de la situación como yo la veía en aquel momento, tanto desde el punto de vista económico como político: la necesidad del radar, de una buena tripulación y de que él, por supuesto, se mantuviera presente, transmitiendo la calma necesaria a nuestro pueblo y la tranquilidad y aplomo a la tripulación.

“El Comandante conocía en detalle la situación petrolera internacional, el escenario de la caída del precio era algo que él ya manejaba…”

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Desde finales de 2012, el equipo económico, ya habíamos trasmitido al Comandante Chávez nuestras preocupaciones sobre el tema económico y algunas medidas que pensábamos habría que tomar, siempre, con la premisa fundamental de mantener nuestras conquistas sociales y el rumbo al socialismo. Él, no sólo hizo suyas esas preocupaciones, sino que las reflexionó a profundidad y ya comenzaba a transmitirlas al Pueblo en sus palabras y discursos. No le dio tiempo, se agravó su enfermedad.

El Comandante conocía en detalle la situación petrolera internacional, el escenario de la caída del precio era algo que él ya manejaba por los reportes e informes de mi última reunión de la OPEP de 2012. Confirmábamos el escenario de la confrontación geopolítica entre países del Golfo Pérsico, Irán y Rusia. Su efecto sobre la estabilidad del precio resultó siendo desastroso al causarse el escenario de “guerra de precios” entre importantes productores. Estos informes, además de los elaborados sobre el impacto del “petróleo y gas de Esquistos”, que se produce mediante la técnica del “fracking”, eran conocidos por él y me autorizó a compartir información técnica, publicada por la OPEP, con el Comandante Fidel, quien mostraba alto interés por este asunto.

Por otra parte, el Comandante Chávez estaba al tanto, con mucho detalle, de los problemas que podría llegar a confrontar PDVSA. Él sabía que PDVSA tenía una fuerte carga sobre sus hombros, debido a que era imperativo que, dada sus capacidades y despliegue en el territorio nacional, asumiera tareas, muchas veces de emergencia, mientras se creaban o fortalecían las instancias correspondientes del Estado.

“Estaba al tanto, con mucho detalle, de los problemas que podría llegar a confrontar PDVSA”.

PDVSA tenía, como empresa del Estado, el mandato y competencia legal para hacerlo. Siempre garantizando que, sus actividades sustantivas en el área petrolera se cumplieran según lo programado y pudiese garantizar, como lo hizo siempre, los recursos e ingresos provenientes de la renta petrolera.

Sin embargo, ya nos afectaba el tema cambiario, pues el costo del diferencial lo absorbía la empresa. Esto no solo nos encarecía los costos de producción sino que afectaba el flujo de caja y deuda con proveedores. Por otra parte, tuvimos que emitir deuda para respaldar una política cambiaria que no terminaba por revisarse y mantener el llamado “implícito” a un nivel establecido como objetivo por el BCV y Ministerio de Finanzas.

A pesar de esta situación que tendía a complicarse y que advertimos (tenemos todos los informes), siempre mantuvimos la producción a los niveles de 3 millones de barriles día. A veces fluctuaba, siempre le informaba al Presidente, pero nos manteníamos en promedio/año a los niveles meta establecidos en los acuerdos de la OPEP. Bajo estas circunstancias prevalecía el liderazgo y la motivación de nuestros trabajadores, quienes estaban acostumbrados a trabajar en la primera línea de combate, con mucha conciencia de su rol y compromiso con una situación que sabíamos sería una etapa de la Revolución.

Esa era una de las razones fundamentales por las que el Comandante Chávez salía en defensa de la Nueva PDVSA, de nosotros y sus trabajadores. Porque él sabía de los esfuerzos que hacíamos, de la lealtad y del hecho de que estábamos resteados con sus orientaciones y con él. No sólo al nivel de la dirección, sino a todos los niveles de las áreas operacionales. Era su equipo, lo conocía, lo probaba, lo retaba, lo estimulaba.

Él sabía, tenía la convicción, de que no haríamos como el avión que alcanzó más altura para esquivar la tormenta, que nos la jugábamos con él. Algunos amigos en el gobierno, preocupados de buena fe, porque observaban el nivel de exigencia, me recomendaban que bajara la intensidad. Siempre les comentaba que estábamos haciendo las cosas en el marco de nuestras leyes pero, muy probablemente fuera de la lógica del egoísmo y cautela que, justamente, entorpecía el avance del Comandante. Mi plan siempre ha sido, y será, el Plan de Chávez, de la Revolución. Esta certeza se tiene o no y en mi caso, no fue que la obtuve recientemente, venimos desde hace años del campo de la Revolución.

“No era una empresa más del Estado, sino el pilar fundamental de nuestra economía y de las posibilidades de avanzar en otro modelo económico para superar el rentismo petrolero, un modelo que, insistimos, debe ser socialista”.

El Comandante tenía los detalles de la situación de PDVSA, bien por los informes que enviábamos y leía completamente o por la información que él siempre recababa por sus propios medios, constantemente llamaba y chequeaba todo. Tenía un método de revisión de cuentas infalible: sacaba y pedía las cuentas de todo, tomaba decisiones y asumía sus consecuencias. Como le gustaba decir “estaba entero”, sin cálculos. Era su creación, desde la derrota del sabotaje petrolero, se vinculó estrechamente a la Nueva PDVSA, no era una empresa más del Estado, sino el pilar fundamental de nuestra economía y de las posibilidades de avanzar en otro modelo económico para superar el rentismo petrolero, un modelo que, insistimos, debe ser socialista.

Quien pretenda desvincular nuestra gestión de la mano y dirección del Comandante Chávez, o no conocía al Comandante, o miente. Los que trabajamos junto a él todos estos años y los que tuvimos su afecto y cercanía lo saben y pueden dar fe de lo que estoy diciendo. Cuántas llamadas, casi diarias, de madrugada, cuántas “cuentas” había que enviar “antes que amaneciera”, cuánta exigencia, reuniones hasta la madrugada, trabajo en un chequeo diario, permanente, de los números del país, de la economía, de los sectores estratégicos, el petrolero y PDVSA el primero de ellos.

Por eso cuando el Presidente Maduro me designa Vicepresidente del área económica en octubre de 2013, yo tenía una idea clara de los problemas y de lo que había que hacer. Algunos compañeros me advertían que no tendría el apoyo necesario para hacerlo. Entendía que era una oportunidad de ayudar, contribuir a estabilizar y estar en mejores condiciones para una tormenta que tendríamos que cruzar, sin el Comandante Chávez.

Al final de ese período, entre octubre de 2013 y agosto de 2014, no se obtuvo el apoyo necesario para avanzar en un conjunto de medidas que, resultado de un arduo trabajo de nuestro equipo en PDVSA y estrecha colaboración del BCV y otros especialistas, todos vinculados a la gestión del Comandante Chávez. A pesar del extraordinario esfuerzo de PDVSA, que ese año 2014 pudo aportar 43 mil millones de dólares a la economía, con un precio que todavía promedió los 90 dólares por barril y una producción de 3 millones día, además de operaciones de emisión de bonos para captar recursos para una nueva política cambiaria, no hubo las condiciones políticas para avanzar en una agenda que tenía al menos 18 puntos, todos consensuados al más alto nivel, pero que no pudieron desarrollarse o aplicarse, en algunos casos se impuso la desconfianza, prejuicios y desconocimiento que entorpecieron el trabajo. Esta agenda la explicamos en múltiples espacios: desde el sector internacional en Londres en junio de 2014, hasta la dirigencia y las bases del PSUV en el Congreso del partido en julio de ese mismo año, donde recibió un entusiasta apoyo. Nuevamente, todo está documentado.

“Teníamos que lograr que producir en el país fuese más rentable que conseguir una divisa barata que sigue alimentando al paralelo, y por ende a la inflación”.

La consigna fundamental del Plan era estabilizar la economía, alcanzar los equilibrios. Crear otro sistema cambiario que convergiera hacía un valor que tuviese algún tipo de fundamento económico, para luego tener un tipo de cambio que fluctuara en una banda donde el BCV pudiese intervenir. En cuestión de muy poco tiempo, pudimos bajar el paralelo de 93 bolívares por dólar a 53 bolívares por dólar. El cambio de convergencia, lo visualizábamos técnicamente entre 12 hasta 25 bolívares por dólar, era el cambio de indiferencia con Colombia para combatir el efecto del mercado negro desde Cúcuta. Se establecía una política fiscal distinta, sin excepciones a la banca o al sistema financiero, una política de incentivos a la producción nacional, identificando 11 motores de la economía. Teníamos que lograr que producir en el país fuese más rentable que conseguir una divisa barata que sigue alimentando al paralelo, y por ende a la inflación y al desacato de precios generados por los especuladores. También se propuso una estrategia para el manejo de deuda, aplanar los vencimientos y el manejo de activos en el exterior, entre otros.

No se pudo. ¿Qué fuerzas actuaron torpedeando esta agenda?, siguen allí y hay que identificarlas, no son factores revolucionarios, se mimetizan, a veces juegan por las bandas, manipulan, adulan, atacan. Siempre lo he sostenido, ante las críticas de la derecha a nuestro proceso, reitero, quien ataca a la economía son los mecanismos del capitalismo que sobrevivieron la ofensiva revolucionaria del Comandante Chávez. Son esos mecanismos y sus agentes quienes, no sólo no harán nada por ayudarnos, sino que, en su expresión política, son capaces de promover violencia y una invasión a nuestro país para entrar a saco roto a nuestras riquezas, que son inmensas y estratégicas y que están entre los objetivos de los “tanques pensantes” e intereses económicos de las transnacionales.

Estas reflexiones, sobre cosas que han sucedido y la actuación del Comandante Chávez y de los que trabajamos con él, no tienen ningún propósito literario, ni un regodeo anecdótico. No. Tienen una profunda carga política, contenido de claves y elementos para el combate. No me cabe duda que el campo Bolivariano, avanzará, como avanza, en el terreno político derrotando a la extrema derecha y sus patéticos cabecillas. Así mismo, tenemos toda la fuerza para detener y neutralizar las maniobras extranjeras desde estos espacios internacionales. Pero en lo que creo que debemos profundizar el análisis, clarificar las ideas e identificar la actuación solapada del gran enemigo, es en la economía. Discutir a profundidad, de buena fe, entre revolucionarios. Como decía el Comandante “en el socialismo, la prioridad de la economía debe ser resolver las necesidades del Pueblo”, su calidad de vida, mantener la perspectiva de un futuro posible, como Chávez lo soñó y prometió al Pueblo. ¡Venceremos! (Sumarium)

Gremios: “Transporte se paraliza este lunes por falta de combustible y lubricantes”

Dos de los tres bloques del transporte público de Maracaibo y la sona sur  anunciaron este domingo que paralizarán este lunes sus labores “en  protesta por la escasez de combustible y lubricantes que afecta de gran manera a los transportistas”.

Los integrantes del sector dijeron que  concurrirán, a primeras horas de la mañana, en la sede de  Pdvsa ubicada en el edificio Miranda, para exigir que se les venda “combustible y lubricantes a precios justos”.

Erasmo Alián, presidente de la Central Única de Trabajadores del Transporte del Zulia (Cutt), informó que 80 de las 115 rutas adscritas, entre las que destacan San Jacinto, Ziruma, 18 de Octubre, La Limpia, Bella Vista, Veritas, entre otras, se suman a la huelga en reclamo por “los especuladores que venden aceite, lubricantes, cauchos, motores, baterías y más a precios incomprables”, dijo Alián.

 Rubén Esis, presidente de la Central Sindical Noroeste de Transporte del Zulia, explicó que luego de una consulta, por “unanimidad” todas las 28 rutas del noroeste (Villa Baralt, Country Club, El Mamón, Palo Negro, San Martín y otras) suspenderán también sus labores y se mantendrán así “hasta tanto nos atiendan y   den soluciones los representantes de Pdvsa”.

“Debido a la escasez de combustible  y lubricantes solo un  5% de las unidades están operativas”, apuntó Esis, y destacó que deben pasar 3 y 4 horas de la jornada intentando tanquear. (Panorama)

Venezuela atrapa a las multinacionales españolas

A pesar de los efectos financieros que puede tener la reciente declaración de «impago selectivo» para la deuda pública de Venezuela, tal y como lo han anunciado esta semana las agencias de calificación Standard&Poor´s (S&P) y Fitch, la pésima nota creditica que estas firmas otorgan a la gestión del Gobierno de Nicolás Maduro solo supone un bache más en el complicado camino por el que transcurren las empresas españolas con presencia en el país bañado por el Caribe.

La resignación es el término que mejor define la actitud de corporaciones que aún mantienen actividad en ese territorio, otrora uno de los puntos de referencia económico de América Latina: Telefónica, BBVA, Mapfre, Meliá, Duro Felguera, Elecnor y Repsol configuran el grueso de las multinacionales con más intereses en el país.

Pero todas ellas se enfrentan a un problema común: la hiperinflación. «Los precios de los productos y servicios básicos se duplican semana tras semana», indica Robert Tornabell, profesor de ESADE. Para el próximo año, el FMI estima que la subida de precios será en 2018 superior al 2.500% (la de España, por ejemplo, alcanzaría el 1,4%). «La gente corre para comprar porque los costes se disparan por minutos y se ha creado una nueva profesión, la de quienes esperan haciendo cola por las noches a las puertas de las tiendas», explica Tornabell. Esta realidad microeconómica tiene un fiel reflejo en el campo empresarial: los ingresos que obtienen las multinacionales por su actividad en Venezuela quedan reducidos a su mínima expresión porque la divisa del país ­-el bolívar- está tan devaluada que en su transformación a dólares -la moneda más usada en las transacciones internacionales- pierde casi todos su valor. Por eso, para la mayor parte de esas corporaciones «es más costoso salir del país que quedarse», apunta Carlos Malamud, investigador principal del Real Instituto Elcano.

Aunque no lo indican expresamente, estas multinacionales «han asumido los riesgos que tienen y solo se limitan a subsistir allí», señala Malamud. Porque irse sería poco menos que «malvender sus activos», según apunta este experto: apenas obtendrían dinero por esos negocios si los transmitieran al Ejecutivo de la República Bolivariana.

Ese es el origen del enclaustramiento que sufren las compañías, en cuyas cuentas cada vez influye menos la actividad venezolana, porque han ya provisionado todo el impacto que la hiperinflación les ha provocado y porque se limitan a mantener el negocio ordinario que tenían allí históricamente, cuando no a reducirla en la medida de lo posible para evitar males mayores.

Ingresos venidos a menos

En el caso de Telefónica, su actividad en el país presidido por Nicolás Maduro representa menos de un 1% de su resultado bruto operativo. Y en sus últimas cuentas, de entre enero y septiembre, la operadora se ha apuntado un deterioro de 124 millones de euros de su fondo de comercio (el valor inmaterial de una empresa marcado por su prestigio, experiencia, clientela, etc.). La firma aún atendía a finales del año pasado a 11,5 millones de accesos (fijos, móviles, televisión, etc.).

Por una situación parecida atraviesa BBVA. Al contrario de lo que Banco Santander hizo en su momento -en 2009 vendió al Gobierno de Hugo Chávez su negocio en el país por 755 millones de euros, 110 millones menos de lo que pedía el grupo presidido entonces por Emilio Botín-, BBVA mantiene un negocio que le ha drenado siete millones de euros en pérdidas hasta septiembre -según el tipo de cambio estimado por el grupo- frente a las ganancias superiores a los 2.642 millones que tuvo el banco presidido por Francisco González el año pasado en todos sus mercados.

La aseguradora Mapfre también está viendo cómo su negocio venezolano cada vez le aporta menos dinero. En el año 2008 el beneficio obtenido en Venezuela por la firma La Seguridad -filial del grupo-fue de 20,7 millones de euros. En el año 2016, apenas llegó a 1,4 millones, un 0,2% del total. Otras multinacionales como Meliá, Duro Felguera o Elecnor se ven obligadas periódicamente a adecuar sus cuentas para incluir los impactos de una economía lastrada por el alza continua de precios. En el caso de IAG -la matriz de Iberia-, su posición de caja en el mercado venezolano se encuentra en los 180 millones de euros, poco más del 1% de la capitalización consolidada del grupo.

La situación comercial es tan excepcional que las inversiones españolas en el país caribeño han sufrido importantes altibajos en los últimos años. Hasta junio llegaron allí poco más de 28.000 millones de euros, aunque en 2016 esa cifra se había disparado hasta los 453.000 millones, por las inversiones en el sector petrolífero, donde el protagonista español es Repsol.

El oro negro de Repsol

La exposición patrimonial de la compañía, cuyo consejero delegado es Josu Jon Imaz, a 30 de septiembre asciende a 2.131 millones de euros, que incluyen la financiación en dólares otorgada a las filiales del país. Su actividad allí se encuentra ligada a los negocios locales petrolíferos de la órbita de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), como Cardón, Petroquiriquire o Petrocarabobo, entre otras. De hecho, en octubre la compañía firmó un acuerdo con PDVSA para establecer una línea de crédito a largo plazo por 1.200 millones de dólares (unos 1.074 millones de euros). Por ahora, no se ha notificado ningún impago, a pesar de que Fitch ha constatado que PDVSA se ha retrasado en el pago de dos bonos que vencían en las últimas semanas. Para Joon Hyuk Heo, director de renta fija global en Mirae Asset, «no se espera un desbordamiento» de este problema a otros mercados emergentes porque la mayor parte de la deuda externa de Venezuela está en manos de China y Rusia».

Los expertos consideran que Repsol tiene una ventaja con respecto a los intereses de otras firmas españolas en Venezuela porque parte de la retribución que recibe no tiene es en divisas sino en materia prima. José Ramón Pin, profesor del IESE, recuerda que el grueso de inversión neta realizada en ese país desde España el año pasado «la mayor parte corresponden a las actividades petrolíferas».

El futuro venezolano de la petrolera también depende de las decisiones que va tomando el Gobierno de Maduro al hilo de los problemas económicos. El crudo, verdadero pilar de su economía, está dando tantos disgustos como alegrías aportaba en la etapa de precios boyantes en los que el barril de Brent alcanzó los 140 dólares. Ahora, por debajo de los 62 dólares, apenas aporta ingresos al país. Y, como recuerdan los expertos, lo que es peor: se ha desmantelado toda una industria de profesionales de alta cualificación que sí han podido escapar al laberinto venezolano. (Finanzas)

La petrolera estatal venezolana se hunde en su peor crisis

Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo pero sufre una escasez de combustibles sin precedentes y su petrolera estatal PDVSA acaba de ser declarada en default, en el contexto de la sostenida caída de la producción y las exportaciones de crudo en los últimos años. Años de desmanejos, falta de inversión y expulsión de los mejores profesionales han llevado a la mayor empresa de Venezuela a una profunda crisis, en agudo contraste con las petroleras de otras naciones. Diversos informes dan cuenta de la grave situación de PDVSA, tanto bajo el presidente Nicolás Maduro como con su precedesor, el fallecido Hugo Chávez.

 El régimen atribuye el desabastecimiento de combustibles y la crisis de la petrolera a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos bajo Donald Trump, que llegó al poder en enero pasado. Pero el juicio de los analistas de la industria es otro: la crisis es anterior y el colapso se debe a que las refinerías venezolanas funcionan al 30% de su capacidad. Y esto se debe a la falta de inversión durante muchos años y a la expulsión de personal idóneo. Venezuela sigue siendo el país con la mayor cantidad de reservas, de 297.000 millones de barriles, pero, tras haber sido históricamente uno de los tres principales productores y exportadores, desde 2015 no figura ni siquiera entre los primeros diez. Y en esto Trump no tiene nada que ver.

“Las dos procesadoras del crudo extrapesado venezolano, Amuay y Jose, han dejado de recibir inversiones en mantenimiento y la impericia del personal gerencial ha deteriorado sus instalaciones”, afirmó Nelson Hernández, miembro de la Academia Nacional de Ingeniería a la agencia de noticias Télam. La situación actual “es producto de años de destrucción de PDVSA y empezó en 2003, cuando Hugo Chávez expulsó a 20.000 profesionales y técnicos de la industria, luego de un paro nacional de 72 días”. En ese momento Chávez hizo algo más: intervino la caja de PDVSA y la pasó directamente al gobierno. En la sigla PDVSA, las dos últimas letras están por Sociedad Anónima. Es la forma jurídica que adquirió la estatal cuando se nacionalizó la industria, en 1974. A diferencia de muchas otras empresas estatales, PDVSA había tenido hasta la llegada de Chávez un alto nivel de profesionalismo. Esto se perdió por completo a partir de la purga de sus mejores cuadros técnicos por parte del fundador de la “revolución bolivariana” y su politización de PDVSA. “La baja producción de crudo hace que no tengamos qué procesar, y el racionamiento de la gasolina es expresión de la crisis de la empresa más importante del país”, indicó Hernández.

El especialista recordó que Amuay era el segundo mayor complejo refinador del mundo en 2012, cuando se registró una explosión “con pérdida de vidas y de instalaciones medulares de procesamiento de combustible que no se han recuperado”. El chavismo no tardó en denunciar un complot.

En 2009, Venezuela comenzó a importar combustible de Estados Unidos para el mercado interno y abastecer a sus socios de Petrocaribe, alianza creada por Chávez para para vender petróleo subsidiado a 16 países vecinos. A cambio, el chavismo les exige alineamiento político y apoyo en los foros internacionales. Pero esta jugada política tiene un costo extra en pérdida de divisas. En especial, esto vale para Cuba, gran consumidora del crudo barato que le manda Venezuela.

Aunque fue anunciada como “transitoria” mientras presuntamente se fortalecía el sistema refinador local, la importación de hidrocarburos “permanece en tiempos de crisis económica” aun cuando “el gobierno de Maduro no tiene cómo pagar por adelantado las importaciones, como exigen los traders internacionales”, advirtió Hernández. Por esto, dos calificadoras de riesgo crediticio declararon la semana pasada a PDVSA en default, por haber cancelado con demora vencimientos de capital de dos series de bonos de deuda.

Según Energía 16, la caída de la producción petrolera complica las finanzas de PDVSA, al “escapársele por ese concepto más de 9.000 millones de dólares en el último año”. Esa cifra sería lo que PDVSA recibiría si su producción se encontrara en los mismos niveles de 2008, cuando producía 2.487.000 barriles diarios. Desde ese año y hasta septiembre de 2017, la producción se ha derrumbado en 597.000 barriles, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep). Agosto pasado fue uno de los peores meses. Según el diario El Nacional, la producción cayó ese mes 31.900 barriles, al pasar de 1,95 millones de barriles en julio a 1,91 millones por día en agosto. Desde diciembre de 2016 hasta agosto de 2017 PDVSA ha dejado de producir 103.000 barriles diarios. La drástica baja de la producción le impide a Venezuela aprovechar el firme repunte de los precios. La cesta petrolera venezolana promedió $44,27 el barril en los nueve primeros meses de 2017, un alza de 32% interanual. Incluso el valor del barril de la cesta venezolana ha alcanzado esta semana los 54,7 dólares. Un valor que le permitiría a Venezuela holgados ingresos por exportaciones.

Nafta “regalada”

En Venezuela se consumen unos 200.000 barriles diarios de naftas y 150.000 de gasoil, que se despachan desde seis centros de distribución manejados por el Estado. El precio sigue estando enormemente subsidiado. La gasolina “es gratis” en un país que se hunde en la hiperinflación y la falta de alimentos y medicinas. El litro de gasolina cuesta un centavo de dólar contra un precio global promedio de 1,09 dólar. Incluso en potencias petroleras, que también subsidian el consumo interno, el precio es sustancialmente más alto. En el caso de Irán, el litro de gasolina vale 0,34 dólar, y en Arabia Saudita, 0,24. (La Capital)

Mientras Venezuela incumple bombeo comprometido con OPEP, rivales petroleros comienzan a cubrir la brecha

A medida que el deteriorado sector energético de Venezuela batalla para bombear suficiente crudo para cumplir con los objetivos de producción de la OPEP para el país, algunos productores rivales en el grupo de exportadores han comenzado a llenar esa brecha, dijeron fuentes del cartel y la industria.

La producción de petróleo del país sudamericano cayó a un mínimo de 28 años en octubre a medida que la estatal PDVSA batallaba para recolectar fondos que le permitieran perforar pozos, mantener yacimientos y hacer que los gasoductos y puertos sigan operando.

La producción de petróleo en Venezuela, que ha estado cayendo en unos 20.000 barriles diarios (bpd) por mes desde el año pasado, está en vías de retroceder en al menos 250.000 bpd en 2017 de acuerdo a cifras reportadas a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), debido a que las sanciones de Estados Unidos y la falta de capital obstaculizan las operaciones.

Algunos miembros de la OPEP esperan que la caída se acelere en 2018 llegando al menos a 300.000 bpd, señalan fuentes del cartel. En una reciente reunión interna de la OPEP, a los representantes venezolanos se les pidió que ofrecieran una imagen más clara del declive de la producción en el país.

“Saudíes y otros han planteado a Venezuela que presente un panorama real del estado de la producción y su declive”, dijo una de las fuentes. El tema podría surgir a fines de este mes en la próxima reunión del grupo.

Arabia Saudita no aumentará su producción para compensar esta caída, ya que el líder de facto de la OPEP está enfocado en reducir los inventarios globales de petróleo, dijo a Reuters este mes una fuente del cartel familiarizada con la política petrolera saudí.

Pero el petróleo pesado del miembro de la OPEP Irak y de otros países productores fuera del cartel, Canadá y Brasil, ya están reemplazando el suministro de barriles venezolanos a clientes clave de Estados Unidos e India, de acuerdo a las fuentes y a datos de Thomson Reuters.

Irak ha aumentado sus embarcaciones de crudo y condensados a India en 80.000 bpd este año a medida que las entregas de Venezuela caen en unos 84.000 bpd. El segundo mayor productor de la OPEP también ha exportado 201.000 bpd más a Estados Unidos este año hasta octubre, mientras que los envíos de Venezuela cayeron unos 90.000 bpd, según datos de Reuters.

La producción venezolana más débil “podría ser buena para el reequilibrio del mercado y podríamos ver que los precios permanezcan en 60 dólares por un poco más de tiempo”, dijo una fuente de la OPEP.

CUBRIENDO LA BRECHA

Venezuela bombeó 1,863 millones de bpd en octubre, unos 109.000 bpd por debajo de su objetivo OPEP, de acuerdo a una evaluación que el cartel utiliza para monitorizar la producción de sus integrantes. Venezuela dijo que había bombeado 1,955 millones de bpd, aún por debajo de su objetivo de 1,972 millones.

A menudo hay discrepancias entre las evaluaciones y las cifras oficiales reportadas por los miembros del bloque.

Cuando los países de la OPEP han sufrido interrupciones del suministro en el pasado, otros miembros del cartel han cubierto el agujero, a menudo sin modificar sus cuotas oficiales de producción.

Arabia Saudita aumentó su producción en 2003 para compensar los menores envíos de Irak tras la invasión de Estados Unidos, pero el acuerdo nunca fue divulgado formalmente.

Las discusiones en la OPEP sobre la cuota de Venezuela no son nuevas. Varias propuestas para modificar la cantidad de producción del país han sido levantadas y desestimadas en diversas reuniones de la OPEP desde que la producción del país sudamericano comenzó a declinar en 2012, dijo una fuente del gobierno venezolano.

Venezuela ha argumentado en el pasado, cuando se enfrenta a preguntas sobre la caída de su producción, que trabajaba para revertir los declives a partir de sus considerables reservas probadas de petróleo. Pero podría ser difícil para los funcionarios venezolanos convencer a la OPEP de que es probable un repunte en un futuro cercano, ya que el país busca reestructurar una deuda de 60.000 millones de dólares.

Venezuela, que depende de los ingresos del petróleo, vio cómo su economía se contrajo fuertemente en los tres años que pasaron desde que los precios del crudo cayeron desde el nivel por encima de los 100 dólares el barril.

Los ministros de la OPEP se reunirán en Viena este mes para discutir las políticas de oferta. Se espera que el grupo extienda más allá de marzo el acuerdo bajo el cual sus miembros y productores externos, incluyendo a Rusia, han reducido la producción conjunta en 1,8 millones de bpd.

“Queremos una reunión exitosa el 30 de noviembre, rediscutir las cuotas no será aceptado por Venezuela y hablar de esto en la reunión sólo abrirá la puerta para que otros hagan lo mismo”, dijo la fuente de la OPEP. (Reuters)

Aves de rapiña en Pdvsa

 

“Cada día debemos ser civiles y militares, más revolucionarios. Hay que revolucionarse por dentro; en los valores espirituales y morales. Un verdadero revolucionario, por ejemplo, no anda un buscando beneficio económico alguno ¡no!; un verdadero revolucionario está pendiente del buen vivir del colectivo”.

Hugo Rafael Chávez Frías (Valencia, 21 de marzo de 2006)

Ahora cuando el Gobierno Revolucionario del Presidente Maduro, en línea con el Plan de la Patria del Comandante Chávez, se ha propuesto generar una independencia económica del petróleo y crear una economía productiva autónoma y soberana; el acoso de los enemigos externos, liderados por el imperialismo norteamericano y los cipayos criollos, se ha acentuado y busca por todas las vías ahogar a nuestro país a través de una guerra económica, la cual ya hace estragos.

Si bien los escoyos políticos han sido superados con éxito a través de las últimas elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente y de los gobernadores de estado, los ataques no han cesado y los actores políticos, luego de sus fracasadas guarimbas, ahora buscan exprimir la economía para negociar a través de un codiciado diálogo, puestos y cuotas de poder, como lo hacían en la IV República, como piezas que siempre han sido del imperialismo y poder así abrir de nuevo las puertas a las trasnacionales y al capital internacional.

Los espacios conquistados por la Revolución Bolivariana son irreversibles y los márgenes de negociación que quedan son estrechos, porque sólo permiten un deshago político y ya no la participación en el “festín de Baltazar”, del cual nos habló en un pasado reciente, el fallecido y recordado líder de izquierda Domingo Alberto Rangel.

Los esquemas han cambiado y la historia del pueblo venezolano se ha tornado diferente, gracias a la democracia participativa y protagónica sembrada por el Comandante Chávez y continuada en sus políticas por el Gobierno revolucionario del Presidente Nicolás Maduro, quien enarbola las banderas y marca la pauta actualmente de la Revolución Bolivariana.

Si bien la situación no la tenemos fácil por el cerco económico del imperio comandado por Donald Trump; la torpeza de la derecha ha contribuido a que nos fortalezcamos en la crisis y asumamos nuevas respuestas y conductas ante la guerra económica que nos acosa.

Se espera que en las municipales el Gobierno recobre todas las alcaldías del país y controle el territorio, después del diálogo anunciado para los primeros días de diciembre en República Dominicana, con lo que queda de las cenizas de la MUD a quien, como cosa rara, el mismo Gobierno de Maduro se encarga en resucitar.

Por su parte, mientras los reiterados aumentos que nos ha dado el Gobierno del Presidente Maduro, se los traga la guerra económica y el dólar today sigue haciendo de las suyas con el dólar paralelo desde Cúcuta; por la colina de La Campiña, la joya de la corona , la Pdvsa roja rojita es rodeada por las aves de rapiña.

Sólo faltaría una vueltica del propio Fiscal General de la República, Tarek William Saab para que verifique porque “algo huele mal en Dinamarca” y compruebe con sus propios ojos, como la chatarra que dejaron las empresas de maletín en los estados Anzoátegui, Monagas y Bolívar en la Faja Petrolifera del Orinoco “Hugo Chávez Frías” es todo un desastre, como las casas muertas de Miguel Otero Silva.

Al Norte bajo la sombra de la ONU se han marchado en un solo avión, en un madrugonazo (nadie vio nada en la seguridad del Estado), todo el entorno familiar del virrey, quien ocupó altos cargos en la Pdvsa roja rojita junto a sus familiares y quienes se fueron con visa y todo, sin pasar por la aduana o extranjería y gozan de extraña inmunidad.

En la industria petrolera y petroquímica quedaron más de 30 mil jubilados mirando para el cielo y esperando que se haga justicia, con el dinero que nos quitaron al cambiar los estatutos (art. 33) del Fondo de Pensiones del colectivo de jubilados petroleros y petroquímicos, haberes y bienhechurías en divisas.

Habría que revisar si con ese Fondo en dólares (caso Illaramendi) se sigue buscando el financiamiento para una posible campa electoral, en compañía a los millones y millones de dólares de los presupuestos provenientes del contrabando de la gasolina, el cual todavía sigue siendo monitoreado desde la ONU, así como los jugosos presupuestos de la Fundación La Estancia, los cuales superan los recursos de cualquier país centroamericano.

En realidad el valiente fiscal Tarek William Saab no le ha entrado a fondo al Fondo sin Fondo de Pdvsa. Se llevará muchas sorpresas, al igual si se atreve a investigar, porque la mafia de la gasolina sigue vivita y coleando en la frontera, con saludo y luz verde militar.

Las ganancias del contrabando de diésel y gasolina – supuestamente – van a parar a los bolsillos de quienes hicieron de Pdvsa un paraíso fiscal. Hoy, lamentablemente, es el plato fuerte y apetecible para las aves de rapiña que merodean por La Campiña. (Aporrea)

El petróleo comienza la semana con el pie izquierdo

El petróleo ha descendido un poco este lunes al comenzar la semana pues la disminución de las expectativas de que la OPEP ampliará su acuerdo de reducción de la producción junto con las preocupaciones en torno al aumento de la producción de Estados Unidos ha lastrado la confianza.

Los futuros del petróleo Brent, referencia para los precios del petróleo fuera de Estados Unidos, han bajado en torno a un 0,3% o 17 centavos hasta situarse en 62,55 USD por barril a las 9:25 horas (CET).

Mientras, los futuros de petróleo del West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos se han dejado en torno a un 0,1% o 4 centavos hasta 56,66 USD.

Los precios del petróleo se han disparado más de un 2% este viernes, aunque no han eclipsado su primera semana de pérdidas en seis meses, ante los constantes temores de los inversores acerca de que el aumento de la producción lastrará los esfuerzos de la OPEP para frenar la superabundancia de reservas.

La producción de Estados Unidos ha aumentado ya casi un 15% desde que tocara suelo a mediados de 2016, suscitando dudas acerca de lo indicado los últimos meses sobre el ajuste de los mercados energéticos.

Mientras tanto, la creciente preocupación en torno a que Rusia es reacia a apoyar la ampliación de acuerdo de reducción de la producción de la OPEP también ha hecho de lastre.

En virtud de los términos originales del acuerdo, la OPEP y otros 10 países productores no miembros de la OPEP con Rusia a la cabeza, acordaron una reducción de la producción de 1,8 millones de barriles al día durante seis meses. El acuerdo se amplió en mayo otros nueve meses hasta marzo de 2018 en un intento de reducir las reservas de petróleo a escala mundial.

Continúan las discusiones según se acerca la reunión del 30 de noviembre, a la que asistirán la que ministros del petróleo de países miembros y los participantes no miembros de la OPEP.

De cara a la semana que comienza, los volúmenes de negociación van a ser escasos al acercarse la festividad del Día de Acción de Gracias de este jueves.

Los participantes del mercado aguardan nuevos datos semanales sobre las reservas de petróleo y productos refinados que se publicarán el martes y el miércoles para seguir evaluando el impacto de las tormentas en la oferta y la demanda.

En cuanto a otras noticias del sector energético, los futuros de gasolina se dejaron un 0,4% o 0,6 centavos hasta situarse en 1,739 USD por galón, mientras que el carburante para calefacción descendió medio centavo hasta situarse en 1,942 USD por galón.

Los futuros de gas natural han retrocedido un 1,8% o 5,6 centavos hasta 3,040 USD por millón de unidades térmicas británicas. (Investing)

Statoil agudizará exploración de crudo y gas en Noruega

La petrolera noruega Statoil acelerará su búsqueda de depósitos de petróleo y gas en la plataforma continental noruega el próximo año, según una información ofrecida por la empresa a Reuters.

Statoil al igual que otras compañías petroleras están intensificando sus esfuerzos para encontrar más petróleo y gas en alta mar después de recortar los presupuestos de exploración tras la caída del precio del petróleo desde 2014, lo que significa más trabajo para los propietarios de plataformas de perforación, como Transocean o Seadrill.

Statoil, propiedad mayoritariamente estatal, está emergiendo de la recesión como uno de los exploradores offshore más activos. “Estamos considerando perforar de 25 a 30 pozos en Noruega en 2018. Esa es una ambición temprana que tenemos y depende de algunas aprobaciones”, dijo el portavoz de Statoil.

El número incluye tanto a Statoil como a los pozos operados por socios, y se compara con 16 a 18 pozos de exploración que la compañía planeaba perforar en Noruega en 2017. La petrolera ha dicho anteriormente que planea perforar cinco pozos en el Mar de Barents en 2018, que se estima que contiene los recursos más desconocidos en el mar de Noruega.

Este año, la compañía planeó perforar unos 30 pozos de exploración a nivel mundial con un presupuesto total de $ 1.3 mil millones.

Statoil exploró 5 licencias este año

Statoil exploró cinco licencias en el mar de Barents este verano. De esos cinco pozos de exploración, el gigante petrolero solo encontró entre 25 y 50 millones de barriles de equivalentes de petróleo recuperables en el pozo Kayak, lo que podría agregar volúmenes al desarrollo de Johan Castberg.

El pozo de exploración Korpfjell -el primer pozo perforado en la sección noruega de una zona anteriormente disputada entre Noruega y Rusia, y el pozo salvaje más septentrional perforado en la plataforma noruega- fue una decepción en comparación con las expectativas de que podría contener más de 250 millones de boe , o incluso mil millones de boe. (Energía 16)

Acción de Ecopetrol continúa a la alza

La empresa estatal de petróleo colombiano, Ecopetrol, poco  a poco comienza a recuperarse de la crisis por el bajo precio del crudo durante los últimos años.  La empresa superó todas las estimaciones de precios objetivos de los analistas tras subir 19% en el último mes, superando a casi todos sus pares globales.

Según analistas la buena hora de Ecopetrol podría continuar.Las acciones subieron a un máximo de dos años en noviembre y se negocian en aproximadamente 1.750 pesos cada una, alrededor de un 10 por ciento sobre el promedio de las estimaciones de 1.573 pesos.

HSBC recientemente elevó su previsión a 2.000 pesos, según datos compilados por Bloomberg. Los analistas de la entidad encabezados por Lily Yang elevaron el precio objetivo en 20 por ciento en un informe de la semana anterior.

Después del alza, Yang rebajó su recomendación para las acciones a mantener, pero todavía estima que hay un potencial alcista para las acciones de alrededor un 10 por ciento. Cuando ella las recomendó por primera vez en “comprar” en junio, fue una de las dos únicas de compras en ese momento.

De acuerdo con Bloomberg, Ecopetrol ahora tiene una recomendación de compra, nueve de mantener y cinco de vender. Desde septiembre, el productor de petróleo estatal colombiano ha sido el de mejor desempeño en el índice Bloomberg de productores mundiales de petróleo y gas, tras subir 1,2% en términos de dólares. (La Nación)

EU, líder petrolero

El crecimiento petrolero en Estados Unidos (EU) hasta 2025 será el más fuerte que se ha visto en comparación con cualquier país en la historia de los mercados de crudo, lo que lo convertirá en el líder “indiscutible” entre los productores mundiales, de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (AIE). Los avances tecnológicos permitieron que la producción de los yacimientos petroleros de shell en EU generará un crecimiento de 8 millones de barriles al día entre 2010 y 2025, superando los niveles de expansión de cualquier otra nación. “EU se convertirá en el líder mundial indiscutible en petróleo y gas en las próximas décadas”, dijo Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE. Se espera que el país represente 80% del incremento de la oferta global en el mismo periodo. La sólida producción de petróleo de EU, que incluye crudo, condensados y líquidos de gas natural (LGN) aumentará a 13 millones de barriles diarios para 2025, de una producción total de 16.9 millones de barriles al día. “El crecimiento en la producción no tiene precedentes, superando todos los registros históricos, incluso de Arabia Saudita después de la producción del megayacimiento Ghawar o la producción de gas soviético de los supercampos de Siberia”, dijo Birol. En un modelo de “bajo precio del petróleo”, donde el organismo de energía evalúa lo que podría requerir para mantener los precios del crudo en torno a los niveles actuales, la producción de EU mantendrá su ritmo actual de crecimiento y el mundo cambiará a los automoviles eléctricos a un ritmo aún más rápido. En este caso, los precios se mantendrán entre 50 y 70 dólares por barril hasta 2040, dijo la AIE. En la actualidad hay 2 millones de coches eléctricos en las calles y en el escenario principal de la AIE esta cifra llegará a 50 millones para 2025 y cerca de 300 millones en 2040. En el escenario de bajo precio del petróleo esto aumentará tres veces para llegar a 900 millones para 2040. La necesidad de energía a nivel mundial aumentará a un ritmo más lento que en el pasado, de acuerdo con el escenario principal, en gran medida debido a la creciente eficiencia junto con los avances hacia los combustibles más limpios. Pero se espera que la demanda tenga un aumento de 30% entre el día de hoy y 2040, el equivalente a agregar de nuevo a China o la India a la demanda global actual. Gran parte de esta necesidad se cubrirá con la energía renovable, que va a contribuir con 40% del incremento en la demanda de energía primaria para 2040. Los renovables, encabezados por la energía eólica y solar, captarán dos tercios de la inversión global en plantas eléctricas en la medida en que en muchos países llegan a ser la fuente más barata para la nueva capacidad de generación, dijo la AIE. La energía solar se convertirá en la mayor fuente de energía verde para 2040, y para ese momento la participación de los renovables en la generación global de electricidad alcanzará 40%, encabezada por China y la India. Otro tema en el informe es el rápido crecimiento de la demanda global de electricidad en las siguientes décadas, impulsada por el uso generalizado de aparatos electrodomésticos de la creciente clase media en las economías en desarrollo y la electrificación gradual del transporte. Para satisfacer la creciente demanda, China tendrá que agregar a su infraestructura actual de electricidad el equivalente al sistema eléctrico de EU para 2040 y la India tendrá que agregar uno del tamaño actual de la Unión Europea. La demanda en China tan solo por los sistemas de enfriamiento en 2040 superará la demanda total de electricidad que hay en Japón en la actualidad. La AIE también dijo que la creciente demanda de electricidad debe estar respaldada por la demanda de gas, que es una fuente más limpia y flexible para la generación de energía en comparación con el carbón. Estas son buenas noticias para los grandes grupos de gas y petróleo, como Royal Dutch Shell y Total SA, que hacen grandes apuestas en el gas sobre el supuesto de que continuará su crecimiento después de que la demanda de petróleo finalmente caiga. (Milenio)