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La oferta de espectáculos musicales en el país con estrellas internacionales ha descendido considerablemente desde 2010 a juicio de expertos
Los artistas locales también han tenido que migrar sus shows al extranjero

 

@franzambranor

 

“Una eternidad esperé este instante” retumba una estrofa de la canción Entre Caníbales mientras Zeta Bosio conecta su bajo a un amplificador y el baterista Charly Alberti blande una baqueta. Soda Stereo, la banda de rock latinoamericano más influyente está de vuelta. 2020 es el año del regreso a los escenarios. En esta ocasión sin su fallecido líder Gustavo Cerati, pero con su hijo Benito y otros intérpretes que intentarán llenar el vacío del front man argentino. La gira por el continente comienza en Bogotá en febrero y hasta ahora recorrerá México, Chile y por supuesto Buenos Aires a la espera de otras ciudades. Venezuela, por ahora, ni figura en los planes.

Por vez primera en su historia, Soda Stereo no incluirá a Caracas en su periplo por el continente. 

De la que un día Cerati se refirió como La Ciudad de la Furia (canción incluida en su álbum Doble Vida) solo queda el recuerdo del show de reencuentro de la banda en 2007 que llevaba por nombre “Me verás volver” y que tuvo como escenario al Hipódromo La Rinconada. Cerati falleció en 2014 en Buenos Aires luego de una prolongada agonía a raíz de un accidente cerebro vascular que sufrió en su último concierto como solista el 15 de mayo de 2010 en la capital venezolana.

Caracas ya no es el epicentro de conciertos que solía ser en los 70, 80 y 90 cuando albergó a artistas como Los 5 de Jackson (1976), Barry White (1977), Joe Cocker (1978), Tina Turner (1979), Queen (1981), The Police (1981), Saga (1982), Van Halen (1983), Cher (1988), Luciano Pavarotti (1991), Marillion (1992), Guns and Roses (1992), Whitney Houston (1994) y (Metallica (1999). Incluso, en la primera década del milenio, los caraqueños pudieron disfrutar de Oasis (2001 y 2009), Eric Clapton (2001), Roger Waters (2002), Ramstein (2005), Jamiroquai (2006), The Black Eyed Peas (2007), Iron Maiden (2009) y Aerosmith (2010). 

 

 

El cantante de Queen, Freddy Mercury con el fallecido locutor venezolano, Alfredo Escalante 

 

La crisis económica y la inestabilidad política han conspirado para que las gargantas de intérpretes famosos no agiten los escenarios venezolanos. Ya no hay la petición a coro que dice: “otra, otra, otra”. Tampoco: “Gracias, Venezuela”. Solo queda el recuerdo y el anhelo de algún día volver a ser una plaza atractiva para shows de alto calibre. 

A juicio de expertos el último concierto masivo en Venezuela fue el de Aerosmith en 2010 en el estacionamiento del Poliedro de Caracas y la última estrella en venir fue la cantante Beyoncé en 2013 en el campo de fútbol de la Universidad Simón Bolívar.

“Es un negocio. Nadie quiere perder plata. Cada vez se hacía más cuesta arriba conseguir dólares y patrocinantes”, dijo el locutor y productor de radio, Polo Troconis. “Generalmente había unos patrocinantes que asumían los costos del evento, entonces el empresario no tenía que poner una taquilla tan cara”, agregó Troconis.

“El dinero que los artistas piden aquí no se puede pagar. No se puede sacar eso de la taquilla”, sentenció la productora de eventos, María Gómez.

“La plaza ya no es atractiva. La gente ya no puede pagar una entrada a buen precio como lo hacíamos antes”, manifestó Inti Soto, director de la productora The Media Office.   

“Antes nadie hacía la conversión a dólares de una entrada en bolívares. Siempre los boletos en Venezuela tenían un buen precio en el mercado comparado con otros países y la gente los compraba. Venezuela era una buena plaza, todos querían venir”, añadió Soto. 

 

Sueñas con volver a los viejos buenos tiempos

 

La productora María Gómez recuerda que en el pasado los artistas se peleaban por presentarse en Venezuela. “El artista sabe donde le va mejor y lo tratan bien. Y aquí les iba muy bien en todos los sentidos”, dijo quien se especializó en traer a Caracas a intérpretes españoles. 

“Yo viví en España e hice amistad con muchos empresarios. Viajaba dos o tres veces al año a Europa para hacer negocios. Así pude contratar a Miguel Bosé, Alejandro Sanz, Isabel Pantoja, Raphael, Miguel Ríos, Ana Belén, Rocío Jurado, Mecano, Paloma San Basilio, entre otros muchos más”, dijo Gómez.

 

La productora María Gómez con la cantante española, Paloma San Basilio 

 

Polo Troconis considera que en materia de espectáculos, Venezuela fue de más a menos. “En la década de los 80 recibimos a Queen, The Police, Van Halen y Saga. Luego los 90 marcó una época de diversidad comenzando por el Festival Iberoamericano de Rock en El Cafetal en el 91. Posteriormente, la crisis se acentuó y con todo y eso tuvimos la oportunidad de ver a artistas de la talla de Bajofondo Tango Club en 2011, el Cirque du Soleil en 2012 y DJ Ravin en 2016”, dijo el locutor de la Mega 107.3 FM.

Troconis considera que en los últimos ocho años ha habido una baja considerable de oferta de conciertos en Venezuela. “Se puso muy cuesta arriba para los empresarios venezolanos que no encontraron un retorno de la inversión”, indicó.

María Gómez asegura que fue en la gira que trajo a los españoles Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina al Poliedro de Caracas en 2007, cuando comenzó a verle los dientes a la crisis venezolana. 

“Fue un fracaso a nivel de taquilla, las graderías estaban vacías. Ya la gente prefería comprarle zapatos a sus hijos que ir a ver un show”, dijo Gómez.

 

Té para tres 

 

La imposibilidad de emplear los espacios del Poliedro de Caracas, la Base Aérea La Carlota y el estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela también restaron al afán de los empresarios por presentar espectáculos internacionales en Caracas. 

El Poliedro y La Carlota son aforos pertenecientes al gobierno nacional, mientras que el estadio Olímpico es administrado por la Fundación UCV y solo puede ser empleado en comodato por el club de primera división del balompié nacional, Caracas Fútbol Club. 

“Ese siempre ha sido un inconveniente. La Carlota es es el sitio ideal”, dijo María Gómez. “Tenemos un Poliedro, pero hacemos conciertos en el estacionamiento de este”, señaló Polo Troconis.

 

Poder decir adiós es crecer 

 

La diáspora también ha afectado la industria del espectáculo, según la productora María Gómez. “Ya no hay técnicos que monten shows de envergadura en Venezuela. Si bien los grandes artistas vienen siempre con su arsenal aquí siempre había gente preparada en materia de sonido e iluminacion. Toda esa gente se marchó y está trabajando fuera”, dijo Gómez.

El productor Inti Soto considera que los conciertos también han migrado desde Venezuela hacia otros destinos. “La diáspora es el camino que le toca tomar a cualquier artista venezolano. La situación de la industria nacional obligó a muchos a atreverse a salirse de la comodidad de lo que era el mercado venezolano en su mejor época. La diáspora es un impulso y hay que aprovecharlo”, dijo Soto. 

Bandas como los Amigos Invisibles y La Vida Boheme, así como Laura Guevara, Rafael “El Pollo” Brito, Yordano, Frank Quintero y Jorge Glem se han mudado del país para continuar su vida artística en vista de la escasa oferta de shows nacionales. Asimismo, agrupaciones como Desorden Público, Caramelos de Cianuro y Guaco se han visto obligados a salir en función de seguir tocando con frecuencia y satisfacer la demanda de la diáspora venezolana en el exterior.

A juicio de Soto, paralelo a la crisis de la industria hay un crecimiento importante de artistas nacionales independientes. “Eso dará que hablar mucho en muy poco tiempo”, dijo. “Sin duda hay gente que está haciendo esfuerzos”, agregó Polo Troconis.

Amigos Invisibles y Caramelos de Cianuro ofrecerán el sábado 26 de octubre de 2019 un recital en el campo de fútbol de la Lagunita Country Club en Caracas, cuyas entradas tendrán un costo de 65 dólares en área general y 95 dólares en VIP.  

Y aunque Soda Stereo no aterrice su rock and roll en Venezuela en 2020, otros intentarán llenar ese vacío con talento y resiliencia porque como dice una estrofa de la canción “Adiós” de Gustavo Cerati: “Del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer”. 

Maduro plantea instalar gallineros en escuelas para paliar la crisis alimentaria

EL GOBERNANTE NICOLÁS MADURO planteó este martes 1 de octubre la posibilidad de instalar huertos y gallineros en las escuelas como una vía para paliar la crisis de alimentos que sufre el país.

Durante una transmisión de cadena nacional, Maduro afirmó que este plan tiene como objetivo también enseñar a los estudiantes a “producir con sus manos”.

“Los huertos escolares se los encargo a ustedes, muchachos. Toda escuela y liceo tiene un espacio, algunos tienen un espacio grande, el que tenga un espacio grande me pone también ahí animales, unas 200 gallinas, 300 gallinas”, dijo.

Por otra parte, señaló que estos espacios podrían contribuir con la dotación de los comedores escolares: “Ustedes mismos hacen su corral, y cada escuela, cada liceo, (tiene) 300 gallinas”, insistió.

En medio de su discurso, Maduro dio el ejemplo de que junto a su esposa Cilia Flores mantiene un pequeño gallinero que atiende cada día.

“Ellas ponen su ponedura, su postura, y nosotros agarramos esas posturas y las distribuimos entre los familiares. Eso es maravilloso”, indicó.

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A juicio del gobernante, a esta generación de jóvenes le “mutilaron la capacidad productiva”, por lo cual espera enseñarlos a producir “con sus manos”.

“El ser humano se desarrolló, se evolucionó, porque aprendió a utilizar las manos, y con las manos, trabajando, desarrolló el cerebro”, apuntó. “Yo le he dicho a la vicepresidenta: consigamos un millón de gallinas para llevarlas a los liceos y a las escuelas, es aprendizaje”, dijo.

En tal sentido, pidió al ministro de Alimentación, Carlos Leal Tellería, “apoyar” la instalación de los huertos y gallineros en las escuelas.

*Con información de Infobae

Salario mínimo legal de Venezuela cae hasta los 3,55 dólares

EL SALARIO MÍNIMO LEGAL DE Venezuela cayó este miércoles hasta los 3,55 dólares luego de que la moneda local, el bolívar, mantuviera su vertiginoso descenso con respecto a la divisa estadounidense, por la que se cambiaba por 11.264,48 unidades en el mercado oficial.

El salario mínimo en Venezuela es de 40.000 bolívares, y es la norma en la administración pública, donde lo perciben al menos unos tres millones de trabajadores.

Además, los trabajadores ingresan todos los meses un bono de alimentación de 25.000 bolívares (2,21 dólares), que no genera pasivos laborales.

Los mismos 3,55 dólares pasan a percibir también los pensionistas venezolanos, cuyo número supera los 4,5 millones de personas, según informó en abril pasado el Gobierno de Nicolás Maduro.

Estos ingresos son insuficientes para comprar, siquiera, los alimentos para un día de una familia de cuatro miembros, aunque el Gobierno de Maduro ha dicho que complementa el salario de los trabajadores con un cuestionado plan de alimentos subsidiados, conocido como Clap, y que la oposición afirma se maneja de forma corrupta.

En el mercado paralelo de cambios un dólar se transaba el miércoles por un monto incluso mayor a los 11.264,48 de la tasa oficial.

Estos números confirman la cada vez mayor pérdida de poder del bolívar que, según establece la Constitución del país suramericano, es la única moneda de curso legal en Venezuela.

Efe ha podido constatar que en medio de la crisis los pequeños comerciantes, los prestadores de servicios y los ahorristas han optado por efectuar sus cobros en dólares.

En Venezuela también es de curso legal el “Petro”, un criptoactivo que tras una medida ejecutiva del presidente Donald Trump, que prohíbe a los estadounidenses hacer negocios con el instrumento, se transformó en certificado de ahorro y se acepta como forma de pago en algunos comercios.

Rodrigo Cabezas: “Las sanciones refuerzan la crisis, pero no son las responsables del colapso económico”

¿SON LAS SANCIONES LAS RESPONSABLES de la crisis? No, el colapso económico es previo a las medidas aplicadas por el gobierno de Donald Trump, pero las impuestas a partir de agosto de 2017, y particularmente contra Pdvsa y el Banco Central de Venezuela (BCV) en 2019, refuerzan la crisis. Esto no tiene discusión, afirmaron los economistas Rodrigo Cabezas, ministro de Finanzas de 2007 a 2008, y Manuel Sutherland, director del Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO).

Para un país que en seis años perdió poco más de la mitad de su economía, “un simple soplo” puede terminar de derribarlo. Entre el tercer trimestre del 2013 –año cuando Nicolás Maduro asumió el poder– y septiembre de 2018, la economía se contrajo 52,3%, según el Banco Central de Venezuela (BCV).

“Afirmar que las sanciones son las culpables de la crisis es hacer política partidista, no ciencia económica. El gobierno no elaboró un plan de recuperación frente a la recesión que inició en 2014, y ahora vivimos la recesión más prolongada, profunda, generalizada y devastadora de nuestra historia”, expresó Cabezas en el foro ¿Son las sanciones las responsables de la crisis económica y social?, organizado por la ONG Provea en el Centro Letonia, en La Castellana, Caracas.

Dijo que Venezuela también padece la inflación más alta de su historia, fenómeno económico que ha destruido el salario real y la inversión privada.

Sigue leyendo esta nota de Carlos Seijas Meneses en TalCual

Economistas: La incertidumbre marca el escenario para el año 2019

HACER PROYECCIONES ECONÓMICAS EN LA VENEZUELA DE 2018 es un ejercicio de dibujo libre. La matemática es exacta y las leyes de la economía pretenden serlo cuando se hacen proyecciones sobre la base de indicadores macro de un país. En el caso de la Venezuela de 2018 el cálculo se complica debido a la hiperinflación, según lo han comentado varios economistas a El Pitazo.

El desmesurado aumento de los precios de los bienes y los servicios hace cuesta arriba alguna estimación. Así lo considera el economista César Aristimuño, quien aseguró que “presentar perspectivas económicas en Venezuela para los próximos meses es como caminar en una cueva con una vela en lugar de una potente linterna. Cada paso es clave, es muy complicado ver más allá de cierta distancia y hay que aguzar los sentidos para entender con claridad las señales”.

En su último informe de coyuntura de 2018, el también analista de riesgo bancario asegura que “el paquete de medidas económicas aplicado por el presidente Nicolás Maduro en agosto pasado es un plan sin objetivos medibles (al menos públicamente expuestos), no da muestras de avance, porque no ataca los problemas de fondo y no se atreve a tomar las decisiones que requiere la grave situación económica”.

Advierte que la hiperinflación sigue siendo el gran problema para resolver. “Si no se toman las correcciones podría cerrar 2019 por encima de 8.000.000%, encadenando su segundo año con un alza de precios con siete cifras. Los intentos del gobierno para frenarla han sido escasos e infructuosos como es evidente”.

Sigue leyendo esta nota de Elizabeth Ostos en El Pitazo

AN exige la suspensión del plan económico de Maduro

LA ASAMBLEA NACIONAL exigió hoy de “manera inmediata” la suspensión del llamado “plan de recuperación económica” implementado por el presidente Nicolás Maduro desde agosto pasado, por considerar que las medidas no “controlan los problemas subyacentes a la crisis”.

Se acuerda “exigir la suspensión de manera inmediata la implementación del Plan Económico de Recuperación”, dice el documento aprobado por el Legislativo en su sesión ordinaria de hoy que solo contó como de costumbre con la participación de los opositores.

En el documento se señala que el Gobierno no ha tomado las “medidas estructurales para controlar la espiral inflacionaria” y, por el contrario, se ha alimentado “la impresión de dinero para financiar el gasto público que genera como consecuencia una caída de la demanda de dinero con respecto a su oferta”.

Asimismo, se indica que “el aumento vertiginoso del gasto público” genera un incremento “acelerado de precios” y que como consecuencia de la espiral hiperinflacionaria el salario mínimo incrementado la semana pasada en 150 % ya perdió “más del 70 % del poder adquisitivo que se tenía en agosto pasado”, cuando entró en vigencia el plan.

En ese sentido, el Parlamento señaló que los efectos son “catastróficos” para los venezolanos y demandó la adopción de medidas “responsables”.

El economista y diputado opositor José Guerra indicó que si el plan económico de Maduro hubiese funcionado, el mandatario no hubiera hecho un incremento salarial a los tres meses de haberlo implementado y alertó sobre la posibilidad de otros dos aumentos antes de febrero de 2019.

Asimismo, rechazó que el Gobierno otorgue bonos constantemente a la población porque, dijo, eso hace a la gente “rehén y esclavo del Estado”.

“Y aquí nosotros queremos fijar nuestra posición, nuestra fracción -del partido Primero Justicia en el que milita el líder opositor Henrique Capriles- (…) Nuestra política es la creación de empresas, facilitar que se cree empresas, para que ese trabajo sea libre y usted pueda comprar lo que quiera, cuando y cuanto quiera”, dijo.

Así, expuso que el modelo que proponen para sacar al país de la crisis es “un plan de estabilización macroeconómica para detener la hiperinflación (…) en seco y parar la hiperinflación significa parar la devaluación” de la moneda venezolana, el bolívar.

Guerra aseguró también que proponen eliminar el control de cambio, “que no se use la devaluación del bolívar para financiar el Gobierno” y refinanciar los próximos servicios de la deuda externa, que para hoy alcanzan los 6.500 millones de dólares, según dijo.

El diputado añadió que solo este mes Venezuela debe pagar 1.000 millones de dólares y que si no los cancela, el pago de intereses ascenderá a “7.500 millones de dólares”.

A su juicio, por este motivo es que el presidente Maduro se encuentra en Rusia, porque está “desesperado”.

Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, atraviesa una grave crisis económica expresada en una inflación diaria de 3 %, fallos en servicios públicos, escasez de alimentos y medicinas y pérdida del poder adquisitivo.

Presidente de Turquía se ofrece a cubrir las necesidades de Venezuela

EL PRESIDENTE TURCO Recep Tayyip Erdogan aseguró el lunes que su país podría cubrir parte de las necesidades financieras de Venezuela, que pasa por una compleja crisis, además de sanciones económicas de Washington.

Erdogan, quien realiza su primera visita oficial a la nación sudamericana, no especificó cómo o con qué modalidad podría ayudar a Venezuela, aunque el gobierno del presidente Nicolás Maduro lo invitó a impulsar nuevas inversiones turcas en áreas como la explotación de oro y el turismo.

La principal relación económica actual de Venezuela con Turquía es la comercialización de oro.

“Nosotros vamos a cubrir la mayoría de las necesidades de Venezuela. Tenemos esta fuerza, tenemos esta oportunidad”, afirmó Erdogan, a través de un intérprete, durante un encuentro con empresarios en la capital venezolana donde estuvo presente el mandatario Nicolás Maduro.

El gobernante turco también condenó las sanciones económicas que enfrenta Maduro desde el 2017.

“Las restricciones comerciales y las sanciones unilaterales no nos parecen bien. Es algo muy erróneo. Estos intentos aún más van a profundizar las inestabilidades…No se puede castigar a un pueblo entero para resolver desacuerdos políticos”, indicó Erdogan.

Estados Unidos y la Unión Europea han impuesto sanciones al gobierno venezolano y a más de medio centenar de funcionarios del país suramericano por supuestos hechos de corrupción y violaciones a los derechos humanos.

Maduro dijo que durante una ronda de negocios entre empresarios turcos y venezolanos se manifestó el interés de realizar inversiones conjuntas por encima de los 4.500 millones de euros. El intercambio comercial entre los dos países alcanzó los 800 millones de dólares en 2017, indicaron las autoridades.

El gobierno de Maduro suscribió en el 2016 una serie de acuerdos con empresas extranjeras para llevar adelante un gran proyecto minero estatal conocido como el “Arco Minero” del Orinoco para la extracción de oro, diamantes, coltán, entre otros minerales.

Venezuela, agobiada por una hiperinflación, una severa escasez de productos básicos y una fuerte recesión, exportó este año a Turquía unos 700 millones de dólares en oro en medio de las sanciones que afronta el gobierno de Maduro, según han reportado algunos medios.

La economía de Venezuela cayó 16,6% en 2017, según cifras preliminares del BCV

Las cifras sobre la economía venezolana parecen que comienzan a develarse, luego de la advertencia que el Fondo Monetario Internacional (FMI) hiciera al gobierno de las consecuencias que traería el ocultamiento de las estadísticas macroeconómicas.

De acuerdo a una información de la agencia Reuters, el producto interno bruto (PIB) del país se contrajo 16,6% durante el año 2017 en comparación a 2016

“El instituto emisor no ha suministrado información oficial sobre los resultados económicos desde 2015 y tampoco contestó de inmediato a una solicitud de comentarios”, indicó la agencia.

La caída de la actividad económica venezolana fue mucho mayor al desplome de 9,2% que sufrió el país durante el año 2003 como consecuencia del paro petrolero de Pdvsa.