En el año 2018, María Elena Subero estuvo ausente durante varios meses de la firma LEĜA Abogados, la empresa en la que ha trabajado durante más de 25 años, para cumplir con un tratamiento por cáncer de mama. Aunque su regreso no fue fácil, pues también necesitó ayuda psicológica, al volver encontró un ambiente de apoyo y respeto que llegó de parte de los principales directivos: hombres.
“Mis socios me dijeron: ‘Te estamos esperando, está tu puesto. Y no pienses que esto es lástima, es que tú eres tremenda profesional'”, recordó en una entrevista exclusiva que concedió a Voces de Equidad, una iniciativa de Runrun.es.
Esta experiencia reforzó su convicción de que la equidad de género no es solo un discurso en LEĜA, sino una práctica arraigada en la cultura organizacional. Además, es una historia que sirve de inspiración para otras mujeres.
Ejerciendo y enseñando el derecho
María Elena Subero se graduó como abogada en la Universidad Central de Venezuela (UCV) en 1994. Tiene especializaciones en dos áreas clave: Derecho Mercantil y Derecho Laboral, también en la UCV. Además, en 2006 participó en el Programa Intensivo de Verano para Abogados IUSLAW en Washington, D.C.
Actualmente, es gerente de Capital Humano de LEĜA, empresa de la que forma parte desde el año 1997. Allí se ha consolidado como una consultora confiable y experta en temas como compensación y beneficios, contratos individuales, reestructuraciones, reducción de personal, auditorías laborales y asesoría permanente en materia laboral.
Ha sido destacada por Chambers Latin America y Legal500 como una de las abogadas líderes en el área de Derecho del Trabajo. Además, recibió la Orden Arminio Borjas del Colegio de Abogados del Estado Miranda.
Su entrega al área del derecho también la ha llevado a los espacios universitarios, pues es profesora en la Universidad Metropolitana, donde imparte las cátedras de Derecho Individual del Trabajo y Derecho Colectivo del Trabajo en pregrado.
Subero también es una ponente frecuente en eventos organizados por diversas asociaciones dentro y fuera de Venezuela. Ha colaborado con organizaciones como Legis, la Cámara Venezolano-Británica de Comercio, VenAmCham, la Cámara Canadiense, CAVECOL y la Cámara de la Construcción.
La primera firma de abogados venezolana en ser signataria de los WEPs
De acuerdo con su página web, LEĜA es una firma de abogados líder en el mercado venezolano y de referencia internacional, que cuenta con “un enfoque moderno para el ejercicio del derecho apoyado en el uso de la tecnología”.
¿Por qué ese nombre? María Elena Subero responde: “Se eligió el nombre de LEĜA , que en el idioma esperanto significa legal, justicia. Entonces, no hay nombre, sino que todos somos LEĜA”.
En un mundo donde la equidad de género y la inclusión son temas prioritarios, pero aún distantes en muchos sectores, la firma de abogados LEĜA dio un paso adelante al convertirse en la primera en su clase -de Venezuela- en adherirse a los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres (WEPs, por sus siglas en inglés), una iniciativa de ONU Mujeres y el Pacto Global de las Naciones Unidas.
Detrás de este logro está el trabajo de María Elena Subero, quien no solo ha impulsado cambios internos significativos, sino que también ha sido un ejemplo de liderazgo en un sector que tradicionalmente está dominado por hombres.
El proceso de convertirse en signatarios de los WEPs no fue sencillo para la firma. Subero recuerda que participaron en numerosos talleres, encuestas anónimas y conversatorios para sensibilizar a todo el equipo sobre la importancia de estos principios.
Y aunque inicialmente esas encuestas revelaron que había áreas en donde algunos se resistían, se hicieron las gestiones para que todos en la empresa pudieran educarse con respecto al tema.
Apertura para la igualdad de oportunidades
En el año 2018, la firma pasó por un proceso de rebranding que coincidió estratégicamente con el Día Internacional de la Mujer. Esta decisión no fue casual, “porque es una forma de decir que las mujeres son bases fundamentales en esta organización”.
A pesar de que en la firma todos los socios senior son hombres, Subero no considera que esto se deba a que no quieran dar espacios a las mujeres para llegar a ese alto cargo, pues ella misma podría haber llegado allí y lo que la frenó fue su enfermedad.
“Ellos estaban totalmente abiertos y dispuestos a que una mujer también asumiera parte de los socios senior. Son los socios propietarios y yo estaba en el nivel de socias no propietarias cuando vino todo esto”, recordó.
Pero también hay acciones positivas, entre ellas destaca que el 90% de las gerencias de áreas de apoyo de la firma, como finanzas, recursos humanos, cobranzas y servicios generales, están lideradas por mujeres. Sin embargo, Subero reconoce que aún hay desafíos por superar, especialmente en la incorporación de mujeres en los niveles más altos de la firma.
Además, al ser signatarios de los WEPs, LEĜA trata de dar cumplimiento a esos principios a través de la equidad de género y la salud de los trabajadores y aunque por ahora no cuentan con una política empresarial de forma escrita, la firma vela para que se cumplan.
“En materia de recursos humanos trato de que en los equipos que se van contratando a nivel de abogados y de las distintas áreas de apoyo, haya esa equidad que no sean mayormente hombres, ni sean mayormente mujeres”, dijo Subero, agregando que en la práctica trabajan más mujeres que hombres en su oficina
Medidas para la igualdad y el respeto
LEĜA ha avanzado en el camino de la equidad de género e igualdad de oportunidades implementando varias medidas para fomentar un ambiente laboral libre de violencia y discriminación. Entre ellas, destacan las normas de convivencia, que incluyen protocolos para manejar situaciones de acoso o discriminación.
Además, constantemente participa en talleres para educarse sobre la inclusión de personas que no se identifican con los roles masculino y femenino, quienes considera que también “son súper competentes y pueden ser productivos”.
Lo importante no es ser hombre o mujer, reflexiona Subero, sino que la persona que vaya a formar parte de la empresa reúna todas las competencias profesionales requeridas. “Porque no creemos en la imposición”, dijo.
Destaca que cuando se hacen nuevas incorporaciones al equipo no buscan escoger mujeres solo por ser mujeres, “sino que si yo veo que esa mujer tiene las competencias y las habilidades, pues es un elemento totalmente elegible para que se incorpore a nuestra organización”.
Otra acción que están llevando a cabo es el envío de un formulario a toda la comunidad de la firma, pues están en proceso de conformar el Comité de Equidad de Género y de Oportunidades. En ese comité espera que no solo se incluya a quienes estén familiarizados con el tema, sino también a un socio que no lo maneje en su totalidad para que todas las opiniones estén involucradas.
“Queremos poner dos personas que sí están juntos con el tema del apoyo, y otras dos que, no es que no estén, pero que para ellos el tema sea lejano, desconocido, porque en esa medida ellos van a difundir a los demás, si ellos están convencidos, pues es mucho más fácil”, señaló.
El empoderamiento femenino aporta otra óptica
¿Lograr la igualdad y el empoderamiento femenino supone costos a las empresas? María Elena Subero está en desacuerdo con ese principio. Para ella, debería ser al contrario, considerando que le daría ganancias, “porque definitivamente es otra óptica, otra fuerza. Es el empoderamiento que nosotras tenemos, que de repente ellos (los hombres) no lo han medido o no lo han visualizado. Yo no creo que sea un costo, sino más bien que sea una ganancia para la compañía, definitivamente”, expresó.
A otras firmas de abogados también les deja una reflexión para que se animen a ser signatarias de las WEPs, considerando la propia naturaleza de este tipo de empresas. “Siendo una firma de abogados y siendo un defensor de derechos de tus clientes, de derechos humanos, de casos que te lleguen, es un deber prácticamente que te inscribas, que te afilies a los WEPs”.
También opinó que otras firmas deberían pasar por un proceso de autoanálisis y evaluar si todas las labores deben hacerlas los hombres o si también pueden incluir mujeres.




