Mi vida con el petro - Runrun
Andrea González Ene 23, 2020 | Actualizado hace 1 mes
Mi vida con el petro
Los aparatos del sistema biopago no están disponibles en todos los comercios, la aplicación de la criptomoneda es complicada de utilizar y subastarla muchas veces culmina en fracaso y cobro de comisiones. Lo del petro comenzó como una telenovela

@Andrea_GP21

“El petro solo te lo aceptan los sitios que tienen biopago y también en donde puedes escanear el código QR con un teléfono inteligente, pero el mío es bien bruto”, dice Rubén Salas, exempleado público de 40 años, habitante del centro de Caracas, sobre las compras con el petro los días de navidad.

“Salí del trabajo tipo 7 y me fue disparado a hacer la cola en una panadería en Catia. Cabe destacar que en la mañana y tarde nunca hay sistema, solo medio arrancaba en la noche, al menos en los sitios que me fijé”, dijo Salas, quien estuvo en esa cola hasta las 8:30 pm y, cuando pidió unos panes, una leche de garrafa y charcutería, se dio cuenta de que todos los productos ya habían aumentado de precio.

“Si un campesino estaba en 20.000 bolívares, allí en 40.000 bolívares y así. Hasta 0.18 petros equivalentes a 450.000 por allá el 27 de diciembre del año pasado. Luego vengo a mi casa en pleno centro, y aquí hay un abasto que venden de todo y aceptaban petro, pero la cola era anormal: en 20 minutos nunca me moví. Además, no lo aceptaban para adquirir cigarrillos, y decidí irme a mi casa”, cuenta decepcionado.

Salas forma parte de los beneficiarios del petro, la criptomoneda lanzada por el gobierno de Nicolás Maduro el 20 de febrero del 2018 , que no es tan fácil de usar como la propaganda oficial asegura y que aún no encuentra su lugar en la dinámica económica del país, aunque los organismos oficiales comienzan a usarla en sus comunicaciones como un sustituto del bolívar. Maduro tampoco la entiende:

“Quedé virolo, no entendí nada. Estoy seguro que si lo repito 10 veces no entiendo nada. ¿Quién hizo este video? Quedé virolo, no se entiende nada”, dijo Maduro el pasado mes de noviembre al presentar el video explicativo en una alocución.

 

A juicio de Maduro, la explicación sobre cómo registrarse en esta aplicación para hacer uso del petro está hecha para expertos: “Es un video hecho por expertos, para expertos, no es hecho para los venezolanos. Insisto, no podemos autoengañarnos eso se debe hacer de nuevo junto al pueblo”, dijo.

Razón tenía Maduro.

Dificultades tecnológicas, falta de equipos, pocos puntos

En diciembre del año pasado el Maduro anunció que jubilados, pensionados y trabajadores públicos recibirían un bono de medio petro -equivalente a 30 dólares- que sería depositado en esta criptomoneda a través del monedero Patria. Utilizarlo fue una verdadera novela por entregas, especialmente para las personas de la tercera edad.

“Yo era empleado público y me cayó el medio petro. Al inicio, por desconocimiento, lo puse en subasta para buscar que se convirtiera en bolívares, pero me di cuenta que nadie se va a poner a comprar en una subasta algo que no ‘se conoce’, por lo que los devolví al “petro” y me quitó una comisión por el cambio y la vuelta”, relató Salas.

Llegó enero y Salas fue a una panadería que se ubica subiendo a la sede principal del Banco de Venezuela en el centro de Caracas donde aceptaban el petro para hacer compras.

“Fui con mi hija y nos calamos una cola de hora y media y compramos, gasté menos que la vez pasada, unos 350 mil, serían 0.14 petros, y compramos más cosas. Allí si no aumentaron los precios. Y a la semana siguiente, suspendido los petros y aun conservo 1.8 restante”, finalizó.

La otra forma de hacer el consumo en petro es a través de las captahuellas de biopago, que no están disponibles en todos los comercios. El gobierno llegó a decir que aproximadamente 5 mil establecimientos tenían biopago. 

“Las colas no eran normales. Obviamente, había establecimientos que iban distribuyendo a los clientes dos que pagaban en bolívares o dólares y dos que pagaban en petro”, relató Yonaide Rivas, habitante del municipio Carrizal, en el estado Miranda.

 

Rivas, quien normalmente hace sus compras en Los Teques, explicó que pudo hacer uso del dinero otorgado en petros a través del sistema biopago, para lo cual debía indicar su número de cédula y colocar la huella para confirmar la compra.

La cadena Traki es uno de los lugares donde no tienen el sistema biopago disponible. En la sucursal de Propatria hay dos plantas: arriba está la ropa de damas y caballeros y abajo la ropa de niños, hogar y algunos alimentos. En la planta baja, finalizando diciembre, no había colas. 

“En la parte de abajo solo estamos aceptando dólares en efectivo, electrónicos, tarjetas de débito y crédito. Para pagar con el petro tienen que ir a las cajas de arriba y necesitan petro App para poder comprar”, dijo una de las cajeras.

Otros prefieren no usarlo

Hay quienes, en efecto, tuvieron problemas para comprar con el petro, pero hay otros que ni siquiera lo han utilizado desde que lo depositaron en diciembre. Es el caso de Egle Parra, de 57 años, habitante de Catia, quien sigue con el dinero en el Monedero Patria sin usarlo, sin subastarlo y sin saber qué hacer con él.

“Yo no lo he usado porque aquí en Catia eran contados los negocios que lo aceptaban en esa primera semana y las colas eran infinitas”, relata Parra.

La señora cuenta que decidió no hacer la conversión del petro a bolívares puesto que a su juicio “no hay forma humana de cambiarlo”.

Parra, quien es pensionada, también señala lo mismo que Salas y la señora Rivas: “Eso tampoco es fácil ,sobre todo para un adulto mayor que no está familiarizado con la tecnología”.

Además de todas las trabas mencionadas, ha habido confusión en cuanto a mantenimiento del sistema biopago. En el caso de Egle Parra, manifestó no saber cuándo estará operativo y no ha tenido acceso a la información sobre su funcionamiento.

 

El pasado 4 de enero el Banco de Venezuela anunció que el sistema biopago entraría en una fase de mantenimiento que se mantendría durante siete días, pero no informaron los motivos. Solo se limitaron a informar que buscaban “un uso más eficiente del monedero petro”. Todavía no ha vuelto a funcionar.