Hiperinflación dolarizada, por Brian Fincheltub - Runrun

Hiperinflación dolarizada, por Brian Fincheltub

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Para nadie es un secreto que cada vez más venezolanos sobreviven gracias a las remesas que sus familiares les envían en el exterior. De hecho, muchos de quienes están afuera se vieron obligados a irse precisamente por instinto de supervivencia. Sencillamente no era posible seguir en el país, tenían que sopesar entre separarse de sus seres queridos o morir de hambre unidos y no hay exageración alguna en las opciones. La respuesta es clara, es por eso que la única opción para millones de venezolanos ha sido cruzar las fronteras.

Si bien salir representa un logro de entrada en un país donde comprar un pasaje al exterior es prácticamente imposible, estar afuera no garantiza nada. La vida del migrante es una vida de sacrificios, de una profunda nostalgia y de medias verdades. El que se va miente para que el que se queda no sufra y viceversa. Encontrar trabajo en países donde los venezolanos han llegado por cientos de miles y cuando encuentras la propia demanda hace que se produzcan situaciones muchas veces de abuso. Aún así cada mes son miles de venezolanos los que envían lo que pueden a los suyos en Venezuela. Según la firma Ecoanalítica, se estima que este año la cifra por concepto de remesas pudiera alcanzar cuatro mil millones de dólares. Una cifra que sigue incrementado y no se extrañen que sin cambio político inmediato pueda incluso superar los ingresos petroleros.

Aunque este dinero significa para millones un salvavidas frente a la hambruna socialista, lo cierto es que la propia hiperinflación y su crecimiento voraz han hecho que las remesas comiencen a rendir cada vez menos, al punto que vivir en Venezuela en dólares se vuelve mucho más caro de lo que pudiera ser vivir en cualquier otra ciudad latinoamericana. A ese nivel de destrucción nos ha llevado la mafia chavista. Todo es tan absolutamente absurdo qué hay comercios que ya no aceptan billetes de un dólar.

La hiperinflación avanza a pasos de “vencedores” como diría el difunto presidente y en lugar de frenarla el usurpador decreta otro aumento de salario, que en medio de esta tragedia sencillamente es echarle gasolina al fuego. Quizá todo sea parte del plan de destrucción total del país y en lugar de pensar que se equivocan, siguen a la perfección su ruta. Lo cierto es que los próximos meses lucen devastadores para Venezuela si el chavismo no es desalojado definitivamente del poder.

Brian Fincheltub

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@Brianfincheltub

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