¿Por que no se quiebra la FAN?, por Julio Castillo Sagarzazu - Runrun

¿Por que no se quiebra la FAN?, por Julio Castillo Sagarzazu

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LA RESPUESTA AL TÍTULO DE ESTE ARTÍCULO ES SENCILLA. Solo los tejidos óseos se quiebran, no así los cartilaginosos y la FAN no es una estructura ósea, sino cartilaginosa. ¿Desde cuándo? Pues desde que Chávez comprendió que debía destruirla para mantenerse en el poder. En efecto, la espina dorsal de todo régimen es su aparato armado, el que garantiza el monopolio de la fuerza y la coerción. No se puede construir un nuevo régimen sin dinamitar su estructura armada y eso fue lo que hizo Chávez.

En primer lugar, debilito los resortes morales del ejercito comenzando con el Plan Bolívar 2.000 que fue la entrega ingente y sin control de dinero en efectivo a las guarniciones para que los manejaran sin cortapisa alguna y sin rendir cuentas. Luego destruyo el apresto militar sacando a centenares de oficiales de los cuarteles para convertirlos en funcionarios públicos. Destruyó la cadena de mando incorporando como oficiales al personal subalterno. Acabo con la sumisión del poder militar al civil amputando al parlamento las facultades de la autorización de ascensos. Incorporó a la milicia como fuerza orgánica de la FAN y finalmente lleno la institución de oficiales cubanos para espiar a los venezolanos.

De manera que, aclarando que no somos especialistas en la materia, se puede decir que hay razones para afirmar que la FAN en Venezuela no se quebrara como se quiebra una institución en los procesos clásicos de derrumbe de una dictadura.

¿Quiere entonces decir esto que la FAN acompañara a Maduro hasta el final? La respuesta a esta pregunta implica fabular o especular un poco como será el final del régimen y obviamente responder también si es factible que ese final este próximo.

Veamos, el viejo Marx, decía que un régimen (una clase decía él) no abandona el escenario de la historia hasta que no ha desarrollado todas las fuerzas productivas que es capaz de desarrollar. En venezolano esto significa que si Maduro aun tuviera la posibilidad de desarrollar las fuerzas productivas del país y promover el progreso de sus ciudadanos, aun tendría pertinencia su gobierno.

Es claro que esto no es así. Maduro ha hundido, con su modelo de ineficiencia, piratería y corrupción, al país más rico de la América Latina y que durante décadas encabezo al continente en ingreso per cápita y calidad de vida. Es igualmente obvio que no solo nunca quiso rectificar, sino que ya perdió la oportunidad de hacerlo.

Es también del dominio público que la inmensa mayoría de la población venezolana quiere que Maduro se vaya. Es decir, que aquello de “contigo pan y cebolla” ya no funciona en Venezuela. Esa misma inmensa mayoría dice igualmente que él es el responsable de las penurias del país, o sea, que el cuento de la guerra económica, el bloqueo y otras leyendas del mismo tenor, no tienen mercado ya.

Como las desgracias nunca vienen solas, Maduro ahora enfrenta una crisis de legitimidad institucional que ha llevado a todo el mundo civilizado a desconocer las elecciones donde se “eligió” y a reconocer a Juan Guaido como presidente interino de la nación.

Y hablando de Juan Guaido y como faltaba el elemento de ponerle cara a un liderazgo alternativo, esto también lo han logrado los venezolanos con la figura fresca, sencilla y aglutinadora del nuevo presidente encargado.

¿Oportunidades de resarcirse de esta situación? Casi ninguna. El cerco a las finanzas internacionales del país, las sanciones individuales a los personeros del régimen, hacen que cada vez más tenga menos margen de maniobra o mejorar su situación.

¿Y la FAN que pito toca? Pues que, con muy poco fuelle institucional, con muy poca capacidad de reacción y con un nulo apresto operativo, por las razones que hemos señalad, no les quedara más que ver, desde las gradas, el crecimiento exponencial de la protesta social y popular.

Esta vez la protesta es como un catarro que los agarra sin pañuelo. Tienen más de 300 oficiales presos; han vivido decenas de episodios de insubordinación; tienen más de 4.000 deserciones y lo que es más grave, la tropa y la oficialidad media y sus familiares ya no son una casta privilegiada, sino un segmento más de los venezolanos que pasan hambre y necesidades.

Todo esto que hemos dicho, amigo lector, es lo que vemos y lo que sabemos. Pero luego de haber leído aquellas declaraciones de Marcos Rubio diciendo que “para resolver los problemas de Venezuela, estamos hablando con gente a la que quisiéramos ver presos” no podemos menos que concluir que decenas de Pepes Grillos están en las orejas de los capitostes del régimen, civiles y militares, recordándoles cual es el lado correcto de la historia en estos momentos. Esto último tiene que ser un verdadero dolor de cabeza para Maduro hoy.

La llegada de la ayuda humanitaria va a ser un escenario de ensayo general del nivel de las fuerzas en Venezuela. Un verdadero desafío para el régimen. Para ellos es un partido que no pueden ganar. Si no la dejan entrar y reprimen cualquier cosa puede pasar, si la dejan entrar y se la roban, cualquier cosa puede pasar, si la dejan entrar y Guaido la distribuye, cualquier cosa puede pasar. El drama de la dictadura es que ninguna de esas cosas que puede pasar es bueno para ella. Cualquiera de esas cosas va a mover el tablero de los próximos días u horas y a dejar al régimen con menos jugadas disponibles y menos fichas que mover.

Así las cosas y mientras pasa el tiempo, Maduro, sin ninguna posibilidad de mejorar en ninguno de los ítems que hemos hablado, va a tener que resignarse a voltear a la tribuna donde vera a una FAN observando el descalabro y sin poder hacer mucho para revertirlo. Es por esa tesis por la que me atrevo a apostar en estos momentos. Una Revolución de los claveles (sin claveles porque aquí no hay) del 74 en Portugal. Una autodisolución de la dictadura semejante a la ocurrida en España después de la muerte de Franco.

Falta saber si una vaca sagrada surcara de nuevo los cielos de Caracas en una noche calurosa como las que estamos teniendo. Eso sería lo deseable y, por ahora, me parece lo probable.

 

@juliocasagar

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