El estado Falcón se mantiene como uno de los territorios más letales para las mujeres en Venezuela, acumulando 25 femicidios desde 2022 y sacudido por la persistencia de crímenes que exponen la grave crisis de impunidad y la inacción de las instituciones de justicia.
Según un reportaje publicado por Medianálisis, Falcón se posiciona como el octavo estado de Venezuela con la mayor incidencia de femicidios desde 2022. El registro mensual, documentado en el apartado “Contador de Mujeres Asesinadas”, reveló que 25 mujeres han sido asesinadas en la entidad durante los últimos tres años: 6 en 2022, 6 en 2023, 11 en 2024 y 2 hasta septiembre de 2025. Esta alarmante cifra persiste a pesar de que las denuncias de violencia de género en general disminuyeron drásticamente, cayendo 74,45% entre 2024 (826 casos) y 2025 (211 casos).
La preocupación se agrava al constatar que la mayoría de los agresores provienen del círculo de confianza de las víctimas: parejas sentimentales, exparejas o familiares directos. El desglose indica que en ocho casos el responsable fue la pareja sentimental, y en siete un familiar o pariente. Casos como el de Joseddy Lucía Sánchez Querales (26), asesinada de un disparo en Churuguara en septiembre de 2025, o el de Harian de los Ángeles De León García, quien fue apuñalada 20 veces por delincuencia común en 2023, conmocionaron a la población y motivaron protestas exigiendo celeridad.
La impunidad es un factor agravante. Si bien de los 25 casos se logró la captura del perpetrador en 13 hechos, los avances judiciales suelen conocerse gracias al esfuerzo incansable de las familias de las víctimas. Ante la falta de respuesta efectiva, las víctimas indirectas se ven forzadas a organizarse, estudiar y presionar activamente para obtener justicia.
Un ejemplo es el caso de Lisnery Graciano, madre de Misnerys Esthephanie Graziano Durán, asesinada en 2018. Ella tuvo que “aprender leyes, leer y analizar las actas, conocer procesos judiciales y defender sus derechos” para evitar que el agresor de su hija fuera liberado. A partir de su dolor, Graciano creó el proyecto “Leyamm”, enfocado en la educación y la prevención de la violencia desde el núcleo familiar, buscando formar hombres y mujeres conscientes de sus derechos.
Para defensores de derechos humanos, la disminución en las denuncias no basta; es imperativo el trabajo preventivo, escuchar y atender a la víctima a la par de la justicia. Cada femicidio subraya la importancia de la vigilancia ciudadana y la exigencia de un Estado que garantice que ninguna mujer sea silenciada y que los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.



