Andreína Baduel denuncia que ella y su hermana están siendo hostigadas

La activista de derechos humanos Andreína Baduel, directora del Comité de Familiares y Amigos por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) denunció este 25 de junio un alarmante incremento del hostigamiento en su contra y contra su familia, pocos días después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgara medidas cautelares de protección ante el riesgo que enfrenta por su labor de denuncia.

A través de un comunicado publicado en su cuenta en la red social X, Baduel denunció que las acciones se han incrementado en los últimos días.

“Desde que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (@CIDH) me otorgó medidas cautelares de protección, el hostigamiento contra mi familia y contra mí se ha intensificado de manera alarmante”, alertó.

La activista explicó que el acoso comenzó el pasado miércoles 18 de junio, justo después de que se hiciera pública la comunicación oficial de la CIDH. Desde ese día, patrullas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) permanecieron durante horas frente a su vivienda sin explicación formal. “Cuando abordamos y consultamos a los efectivos del CICPC sobre este inusual despliegue, los funcionarios alegaron que se trata de un ‘operativo de seguridad’. Sin embargo, hasta la fecha, no he sido notificada formalmente sobre ninguna acción judicial”, denunció.

Este 25 de junio, Baduel reportó también la presencia de camionetas Toyota Fortuner sin placas estacionadas frente a su residencia, vehículos que, advirtió, han sido identificados en el pasado como usados por cuerpos de seguridad del Estado para operaciones de detención o desaparición forzada. “Todos en este país sabemos lo que eso significa”, dijo. “Esta situación es absolutamente irregular”.

Pero el patrón de hostigamiento no se limita a ella. La activista también denunció que su hermana Margareth Baduel fue perseguida por sujetos en moto que la grababan con sus teléfonos tras una actividad de fe por la libertad de los presos políticos. “La siguieron por varias calles y la hostigaron descaradamente. Esta situación no puede verse como protección sino como vigilancia ilegal, intimidación y persecución”, enfatizó.

Andreína Baduel responsabilizó directamente al Estado venezolano por lo que pueda sucederle a ella o a su familia. Recordó que su hermano, Josnars Adolfo Baduel, permanece detenido desde hace cinco años, y que ha sido víctima de torturas y tratos crueles, mientras que la muerte de su padre, el general Raúl Isaías Baduel, bajo custodia del Estado, sigue impune.

“Esto no es protección. Es intimidación. Es violencia. Es represalia”, expresó, al tiempo que exigió el cese “inmediato” del hostigamiento contra ella y su familia y que se les respete su integridad física y psicológica.

La activista cerró su comunicado asegurando que no se rendirá:

“No vamos a callar. No vamos a escondernos. Y si algo nos sucede, ya saben quiénes son los responsables”.

CIDH emitió medidas cautelares a su favor

A mediados de junio de 2025, Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió la Resolución 44/2025, mediante la cual otorga medidas cautelares a favor de Andreina Baduel, defensora de derechos humanos venezolana.

La decisión de la CIDH responde a una evaluación que concluyó que Baduel enfrenta una situación de “gravedad y urgencia”, con riesgo de sufrir “daños irreparables a sus derechos a la vida y a la integridad personal“, en el contexto de sus labores de denuncia sobre la situación de las personas detenidas por motivos políticos en Venezuela.

Según la solicitud presentada ante la CIDH, Baduel ha sido objeto de “amenazas, hostigamientos, vigilancia e intimidaciones por parte de agentes estatales“. Esta situación, denuncian, se ha intensificado debido a su rol como vocera y representante de familiares de presos políticos.

En ese sentido, la CDIH instó al Estado a que adopte medidas para proteger la vida y la integridad personal de Andreina Baduel, garantice que pueda continuar su labor de defensa de derechos humanos sin sufrir amenazas o actos de violencia y asegure que agentes respeten sus derechos.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

La activista explicó que el acoso comenzó el pasado miércoles 18 de junio, justo después de que se hiciera pública la comunicación oficial de la CIDH sobre las medidas cautelares adoptadas a su favor.
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La activista de derechos humanos Andreína Baduel, directora del Comité de Familiares y Amigos por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) denunció este 25 de junio un alarmante incremento del hostigamiento en su contra y contra su familia, pocos días después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgara medidas cautelares de protección ante el riesgo que enfrenta por su labor de denuncia.

A través de un comunicado publicado en su cuenta en la red social X, Baduel denunció que las acciones se han incrementado en los últimos días.

“Desde que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (@CIDH) me otorgó medidas cautelares de protección, el hostigamiento contra mi familia y contra mí se ha intensificado de manera alarmante”, alertó.

La activista explicó que el acoso comenzó el pasado miércoles 18 de junio, justo después de que se hiciera pública la comunicación oficial de la CIDH. Desde ese día, patrullas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) permanecieron durante horas frente a su vivienda sin explicación formal. “Cuando abordamos y consultamos a los efectivos del CICPC sobre este inusual despliegue, los funcionarios alegaron que se trata de un ‘operativo de seguridad’. Sin embargo, hasta la fecha, no he sido notificada formalmente sobre ninguna acción judicial”, denunció.

Este 25 de junio, Baduel reportó también la presencia de camionetas Toyota Fortuner sin placas estacionadas frente a su residencia, vehículos que, advirtió, han sido identificados en el pasado como usados por cuerpos de seguridad del Estado para operaciones de detención o desaparición forzada. “Todos en este país sabemos lo que eso significa”, dijo. “Esta situación es absolutamente irregular”.

Pero el patrón de hostigamiento no se limita a ella. La activista también denunció que su hermana Margareth Baduel fue perseguida por sujetos en moto que la grababan con sus teléfonos tras una actividad de fe por la libertad de los presos políticos. “La siguieron por varias calles y la hostigaron descaradamente. Esta situación no puede verse como protección sino como vigilancia ilegal, intimidación y persecución”, enfatizó.

Andreína Baduel responsabilizó directamente al Estado venezolano por lo que pueda sucederle a ella o a su familia. Recordó que su hermano, Josnars Adolfo Baduel, permanece detenido desde hace cinco años, y que ha sido víctima de torturas y tratos crueles, mientras que la muerte de su padre, el general Raúl Isaías Baduel, bajo custodia del Estado, sigue impune.

“Esto no es protección. Es intimidación. Es violencia. Es represalia”, expresó, al tiempo que exigió el cese “inmediato” del hostigamiento contra ella y su familia y que se les respete su integridad física y psicológica.

La activista cerró su comunicado asegurando que no se rendirá:

“No vamos a callar. No vamos a escondernos. Y si algo nos sucede, ya saben quiénes son los responsables”.

CIDH emitió medidas cautelares a su favor

A mediados de junio de 2025, Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió la Resolución 44/2025, mediante la cual otorga medidas cautelares a favor de Andreina Baduel, defensora de derechos humanos venezolana.

La decisión de la CIDH responde a una evaluación que concluyó que Baduel enfrenta una situación de “gravedad y urgencia”, con riesgo de sufrir “daños irreparables a sus derechos a la vida y a la integridad personal“, en el contexto de sus labores de denuncia sobre la situación de las personas detenidas por motivos políticos en Venezuela.

Según la solicitud presentada ante la CIDH, Baduel ha sido objeto de “amenazas, hostigamientos, vigilancia e intimidaciones por parte de agentes estatales“. Esta situación, denuncian, se ha intensificado debido a su rol como vocera y representante de familiares de presos políticos.

En ese sentido, la CDIH instó al Estado a que adopte medidas para proteger la vida y la integridad personal de Andreina Baduel, garantice que pueda continuar su labor de defensa de derechos humanos sin sufrir amenazas o actos de violencia y asegure que agentes respeten sus derechos.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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