Después de casi 9 años haciéndole frente a la pobreza y la desnutrición infantil en Venezuela, el programa “Alimenta la Solidaridad” anunció este 15 de mayo de 2025 que se veían obligado a pausar sus operaciones, medida que afecta a más de 12.000 niños que diariamente se benefician con los comedores comunitarios del proyecto.
“Esta pausa responde a una razón fundamental: proteger la seguridad de nuestros beneficiarios, líderes comunitarios y equipo de trabajo. Para nosotros, proteger a nuestra gente es un principio sagrado. La nueva Ley de Fiscalización, Regularización, Actuación y Financiamiento de las ONG impone condiciones y riesgos que hacen inviable nuestra labor. En su forma actual, esta norma restringe el derecho a la libre asociación y criminaliza el trabajo humanitario y comunitario, afectando directamente nuestro modelo de impacto”, especificaron en un comunicado.
Destacan que el contexto de “creciente represión contra la sociedad civil” ya ha alcanzado a miembros de Alimenta la Solidaridad- por lo que creen que continuar operando “sin garantías mínimas de seguridad sería irresponsable”.
“La persecución pone en riesgo a las familias que, durante años, han abierto sus hogares para alimentar y educar a los niños más vulnerables. Protegerlas es hoy, y siempre ha sido, nuestra prioridad ética y moral. Somos plenamente conscientes de las consecuencias de esta pausa en las comunidades que atendemos, más aún en medio de una crisis alimentaria persistente desde 2016, cuando iniciamos este proyecto. Sin embargo, no pondremos en riesgo la integridad de quienes sostienen esta red de solidaridad”, amplía el documento.

“El compromiso se transforma”
A lo largo de estos años, Alimenta la Solidaridad sirvió más de 24 millones de platos de comida en 15 estados del país, empoderando a mujeres y madres para liderar espacios seguros donde miles de niños recibían alimentos a diario, sin discriminación ni condiciones.
A pesar del cese temporal de operaciones, la organización reafirmó su compromiso con Venezuela y aseguró que trabaja en nuevas estrategias para continuar su labor de forma segura. Destacaron asimismo que más de 5.000 personas en la diáspora han sido clave como donantes, demostrando que la identidad venezolana también se fortalece a través de la solidaridad.
La organización también agradeció a productores de alimentos, instituciones donantes y aliados por su confianza, apoyo y reconocimiento al modelo de transparencia y rendición de cuentas que representa su labor, así como a los líderes comunitarios, voluntarios y colaboradores por haber convertido cada comedor “en un espacio donde un plato de comida representa crecimiento, educación, dignidad y esperanza para la próxima generación de venezolanos”
Alimenta la Solidaridad aseguró que, aunque el camino sigue siendo desafiante, seguirá adaptándose para abrir nuevas rutas de apoyo a los más vulnerables.
“Nuestro compromiso con los venezolanos más vulnerables no se acaba: se transforma, se adapta y seguirá abriendo caminos para que miles de niños y familias puedan soñar y construir un futuro mejor”, concluyeron.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país



