Suicidios en Mérida aumentaron durante el 2021 según el Observatorio Venezolano de Violencia

Entre los factores de riesgo que se asocian al suicidio, según el OVV, se identifican la pérdida laboral o financiera, traumas o abusos, trastornos mentales (y por uso de sustancias), además de las barreras para acceder a la atención o tratamiento médico

El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) reportó este lunes, 14 de marzo, que en el estado Mérida aumentó la tasa de suicidios durante el año 2021.

En un informe publicado en su página web, el OVV detalló que Mérida es, una vez más, el estado del país con la mayor cifra de muertes por suicidio con 45, en 2021.

De acuerdo con la ONG, la cifra representó un 150% de aumento con respecto a las 18 muertes que se contabilizaron en Mérida en el 2020.

Al estado Mérida le siguen las siguientes entidades con mayor número de casos en 2021: Táchira (42), Guárico (38), Lara (38) y Trujillo (25).

 

Con respecto a las cifras, el OVV explicó que se obtuvieron a través del monitoreo de medios de comunicación por parte del equipo de investigación del observatorio en Mérida.

Además, señalan que son los casos que logran ser conocidos por la sociedad, “los que exhiben solo una proporción de la realidad imperante”.

Por otra parte, en lo que va del 2022, en Mérida se han registrado 9 casos de muertes por suicidio y 2 intentos de suicidio, mientras que para el mismo lapso de 2020 se habían contabilizado 8 y 1, respectivamente.

Hechos de interés social

Según el OVV, estas cifras ratifican cuatro hechos de “profundo interés social”:

La cantidad en Mérida tuvo un crecimiento notable de casos de suicidios durante 2021, “propensión que al parecer persiste en 2022”.

Dicho aumento pone a la región en el tope, según estos registros.

Las cifras confirman “el preocupante sitial histórico que ha ocupado esta entidad en lo que a suicidios se refiere”.

Por último, existen condiciones generadoras de un subregistro que “no permite ver la real magnitud que en Mérida, y en Venezuela en general, tiene la también denominada violencia autoinfligida”.

Realidad enmascarada

El OVV considera que la cifra de suicidios en Mérida podría ser más alta que la que indican, basándose en la descripción de la existencia de dos situaciones que podrían estar “enmascarando” el impacto real de la violencia autoinfligida en esta entidad.

“El primer aspecto se refiere al hecho de que en los medios de comunicación, por diferentes motivos, no salen reseñados todos los casos relacionados con esta causa de deceso, por lo que podrían ser muchos más las muertes autoinfligidas”, advierten los investigadores.

A propósito, señalan que cuando se revisa el concepto de violencia autoinfligida, se reconoce el motivo de que los hechos suelen eludir el escrutinio periodístico y no se reflejan en su dimensión real en los espacios informativos.

“En principio se denominada violencia autoinfligida al uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo. Este tipo de violencia comprende el comportamiento suicida y las autolesiones”, señala el informe.

 

También, aclaran que el comportamiento suicida no solo se evidencia en el hecho consumado, sino que también este comportamiento incluye intentos de suicidio y hasta los inexpugnables pensamientos suicidas.

En ese sentido, el OVV señala que a los 45 casos de suicidios cuantificados en 2021 se le adicionan 17 intentos.

El germen del suicidio

El OVV se apoya en los hallazgos de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP por sus siglas en inglés) con respecto a los factores que alientan los actos de violencia autoinfligida.

Entre los factores de riesgo que se asocian al suicidio, según el OVV, se identifican la pérdida laboral o financiera, traumas o abusos, trastornos mentales (y por uso de sustancias), además de las barreras para acceder a la atención o tratamiento médico.

Además, señalan que también, las variables que propician el comportamiento suicida se ampliaron con la llegada de la COVID-19, indicando que hay datos que revelan que un año después del inicio de la pandemia, más de la mitad de las personas encuestadas en países como Chile, Brasil, Perú y Canadá, informaron que su salud mental había empeorado.

 

“Es altamente probable que esta realidad esté presente en Venezuela y por supuesto en el estado Mérida”, indica el informe.

Puede leer el informe completo aquí

 

*También puede leer: OBU denuncia que el gobierno profundiza el “paralelismo institucional” en el sistema de educación superior

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Entre los factores de riesgo que se asocian al suicidio, según el OVV, se identifican la pérdida laboral o financiera, traumas o abusos, trastornos mentales (y por uso de sustancias), además de las barreras para acceder a la atención o tratamiento médico

El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) reportó este lunes, 14 de marzo, que en el estado Mérida aumentó la tasa de suicidios durante el año 2021.

En un informe publicado en su página web, el OVV detalló que Mérida es, una vez más, el estado del país con la mayor cifra de muertes por suicidio con 45, en 2021.

De acuerdo con la ONG, la cifra representó un 150% de aumento con respecto a las 18 muertes que se contabilizaron en Mérida en el 2020.

Al estado Mérida le siguen las siguientes entidades con mayor número de casos en 2021: Táchira (42), Guárico (38), Lara (38) y Trujillo (25).

 

Con respecto a las cifras, el OVV explicó que se obtuvieron a través del monitoreo de medios de comunicación por parte del equipo de investigación del observatorio en Mérida.

Además, señalan que son los casos que logran ser conocidos por la sociedad, “los que exhiben solo una proporción de la realidad imperante”.

Por otra parte, en lo que va del 2022, en Mérida se han registrado 9 casos de muertes por suicidio y 2 intentos de suicidio, mientras que para el mismo lapso de 2020 se habían contabilizado 8 y 1, respectivamente.

Hechos de interés social

Según el OVV, estas cifras ratifican cuatro hechos de “profundo interés social”:

La cantidad en Mérida tuvo un crecimiento notable de casos de suicidios durante 2021, “propensión que al parecer persiste en 2022”.

Dicho aumento pone a la región en el tope, según estos registros.

Las cifras confirman “el preocupante sitial histórico que ha ocupado esta entidad en lo que a suicidios se refiere”.

Por último, existen condiciones generadoras de un subregistro que “no permite ver la real magnitud que en Mérida, y en Venezuela en general, tiene la también denominada violencia autoinfligida”.

Realidad enmascarada

El OVV considera que la cifra de suicidios en Mérida podría ser más alta que la que indican, basándose en la descripción de la existencia de dos situaciones que podrían estar “enmascarando” el impacto real de la violencia autoinfligida en esta entidad.

“El primer aspecto se refiere al hecho de que en los medios de comunicación, por diferentes motivos, no salen reseñados todos los casos relacionados con esta causa de deceso, por lo que podrían ser muchos más las muertes autoinfligidas”, advierten los investigadores.

A propósito, señalan que cuando se revisa el concepto de violencia autoinfligida, se reconoce el motivo de que los hechos suelen eludir el escrutinio periodístico y no se reflejan en su dimensión real en los espacios informativos.

“En principio se denominada violencia autoinfligida al uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo. Este tipo de violencia comprende el comportamiento suicida y las autolesiones”, señala el informe.

 

También, aclaran que el comportamiento suicida no solo se evidencia en el hecho consumado, sino que también este comportamiento incluye intentos de suicidio y hasta los inexpugnables pensamientos suicidas.

En ese sentido, el OVV señala que a los 45 casos de suicidios cuantificados en 2021 se le adicionan 17 intentos.

El germen del suicidio

El OVV se apoya en los hallazgos de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP por sus siglas en inglés) con respecto a los factores que alientan los actos de violencia autoinfligida.

Entre los factores de riesgo que se asocian al suicidio, según el OVV, se identifican la pérdida laboral o financiera, traumas o abusos, trastornos mentales (y por uso de sustancias), además de las barreras para acceder a la atención o tratamiento médico.

Además, señalan que también, las variables que propician el comportamiento suicida se ampliaron con la llegada de la COVID-19, indicando que hay datos que revelan que un año después del inicio de la pandemia, más de la mitad de las personas encuestadas en países como Chile, Brasil, Perú y Canadá, informaron que su salud mental había empeorado.

 

“Es altamente probable que esta realidad esté presente en Venezuela y por supuesto en el estado Mérida”, indica el informe.

Puede leer el informe completo aquí

 

*También puede leer: OBU denuncia que el gobierno profundiza el “paralelismo institucional” en el sistema de educación superior

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